MUSICOGRAMAS
El musicograma es una representación visual de la música en la
que podemos señalar todo aquello que consideremos necesario para
el oyente. El principal objetivo de los musicogramas es permitir que
los alumnos comprendan la música y se involucren en las audiciones
a través de diferentes elementos visuales, sin ser necesaria un
formación musical que permita leer partituras.
Lo que se pretende es crear códigos o figuras con un
determinado significado que se utilice siempre con los mismos
elementos para representar el contenido de la pieza musical. Los
símbolos creados han de ser muy versátiles a la hora de ser leídos por
los interesados, pero un musicograma nunca puede sustituir a la
partitura musical real. Simplemente la notación musical convencional
se sustituye por símbolos más sencillos y accesibles para los oyentes
no músicos, con el que se pretende ayudar a la percepción de la
estructura total de la obra.
En el musicograma están indicados la forma y los elementos
musicales (melodía, textura, timbre, dinámica, tempo…) Los
materiales musicales que pueden ser más fácilmente perceptibles se
representan con determinados colores, figuras geométricas y
símbolos. Esta representación está basada en principios psicológicos
de la percepción. Por ejemplo, los colores indican semejanza y
contraste de los temas musicales; una línea horizontal representa la
métrica y los símbolos de los instrumentos indican la instrumentación
(según su orden de presentación en la partitura).
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Los musicogramas son un recurso didáctico que se ha ido
implementando en la enseñanza musical, sobre todo en la educación
reglada, para mejorar el seguimiento de las audiciones. Deben su
existencia a Jos Wuytack, pedagogo belga que los empleó por primera
vez en 1971 con la intención de facilitar la escucha de música clásica
a niños y jóvenes. Jos Wuytack se dedica a la pedagogía musical
activa partiendo de los principios de Carl Orff, además da cursos tanto
para alumnos como para profesores. Además, conjuntamente al
trabajo auditivo, constituyen un
material de gran valor didáctico
para la comprensión de
diferentes aspectos musicales y
el trabajo de diferentes
contenidos.
El musicograma es uno de los
medios para trabajar las
audiciones de forma activa que más se ha expandido en los últimos
tiempos.
Los componentes del musicograma son muy variados, lo cual nos va a
permitir representarlo de manera didáctica y divertida.
RITMOGRAMAS
Los ritmogramas son un recurso musical y visual para la práctica de
secuencias rítmicas, figuras musicales y percusión corporal. Se
propone acompañar rítmicamente, mediante percusión corporal,
diferentes canciones y obras musicales, tanto populares como
actuales.
Los ritmogramas para niños deben estar adaptados a la capacidad
de comprensión y de acción de éstos. Persiguen el mismo objetivo
que cualquier musicograma, que es facilitar la comprensión musical.
Al estar dirigidos a los niños deben ser lúdicos, sencillos y de una
longitud mesurada. Los niños deben ser capaces de seguirlos y
memorizarlos con facilidad. Pueden incluir colores diferenciados,
formas llamativas y acciones realizables en poco tiempo.
Éstos son algunos de los beneficios de su aplicación:
Aportan una visión global de la estructura musical
Ayudan a comprender la música
Representan de forma sencilla elementos musicales
específicos, como articulaciones, acentos, timbres, ritmos,
glissandos, cambios de tempo, etc.
Sentido del pulso
Estimulan la coordinación rítmica
Dirige le atención de lo abstracto a algo “tangible y concreto”
Sirven de material pedagógico como prenotación
En definitiva, los niños y también los adultos, pueden aprovechar el
canal visual implícito en los musicogramas, para recordar, comparar y
diferenciar de forma más tangible cómo se construye la música.