DESNUTRICION
Generalidades: La desnutrición representa uno de los problemas de salud pública
que no ha podido ser erradicado, ya que su causa es multifactorial. Es importante
destacar su relación directa con la inseguridad alimentaria y nutricional, sumado a
esto el inadecuado saneamiento ambiental, la baja escolaridad, los bajos ingresos
familiares, las recurrencias de infecciones y las comorbilidades asociadas.
Definición: La desnutrición infantil, es una patología de etiología multicausal, que
afecta a todo el organismo humano en forma sistémica, con complicaciones
inmediatas, mediatas y secuelas a largo plazo insospechadas, además de ser
potencialmente reversible con un manejo oportuno, integral, multidisciplinario y
mantenido en el tiempo con apoyo intersectorial.
Desnutrición: es una condición patológica inespecífica, sistémica, reversible en
potencia, que se origina como resultado de la deficiente utilización de los
nutrientes por las células del organismo, y se acompaña de variadas
manifestaciones clínicas de acuerdo con diversas razones ecológicas y reviste
diferentes grados de severidad.
Fisiopatología de la desnutrición:
Cuando existe una deficiencia nutricional, se produce una adaptación de los diferentes
órganos y sistemas del organismo, para hacer frente a la misma. Tiene lugar una
movilización de las reservas energéticas corporales con la consiguiente disminución
de los depósitos orgánicos. Aunque inicialmente este proceso es subclínico, si
continúa, aparecerán alteraciones clínicas propias, que conducirán a la enfermedad e
incluso la muerte, si se sobrepasa la capacidad adaptativa de cada individuo. La
desnutrición aguda en los niños inicialmente detiene la ganancia ponderal
manteniendo la velocidad de crecimiento. Si el proceso continúa, se pierde peso
llegando a la consunción o wasting, por la movilización de las reservas de energía
(grasa) y de las estructuras (músculo), y al prolongarse en el tiempo y cronificarse
tiene lugar una detención del crecimiento con una disminución de la talla o stunting.
La respuesta adaptativa del organismo tiene lugar a diferentes niveles:
- Sobre la composición corporal:
● Disminución precoz del componente graso.
● Movilización proteica, fundamentalmente de la masa muscular,preservando
inicialmente las proteínas viscerales.
Los mecanismos fisiopatológicos de las distintas formas clínicas (marasmo y
kwashiorkor) no son aún del todo conocidos, pero sí se ha visto que las
concentraciones plasmáticas de proteínas no difieren. Si se comparan la respuesta a
la infección de los niños con kwashiorkor con los que tienen marasmo o una adecuada
nutrición se ha observado menor concentración de mediadores inflamatorios como la
IL-1, así como del porcentaje de neutrófilos y de GM-CSF (factor estimulante de
colonias de granulocitos y macrófagos), que se relaciona con los niveles plasmáticos
de albúmina.
- Respuesta a nivel endocrino-metabólico:
● Disminución de la glucosa plasmática y, como consecuencia, de la secreción
de insulina y aumento del glucagón. Se favorecen la glucogenolisis y la lipolisis.
● Respuesta al estrés: aumento de los niveles de adrenalina y cortisol, que
también conducen a un aumento de la lipolisis y del catabolismo proteico.
Aumentan los ácidos grasos libres que favorecen la resistencia periférica a la
insulina. La elevación del cortisol y de los aminoácidos libres procedentes del
catabolismo proteico, suprimen el eje de la hormona de crecimiento (GH)
inhibiendo el crecimiento.
- Se producen otros cambios hormonales. Una reducción de la síntesis de hormonas
tiroideas que conduce a la disminución del gasto energético en reposo. Aumenta la
actividad del eje renina-aldosterona, como consecuencia de la disminución del
volumen sanguíneo y de la perfusión renal, produciendo aumento de la retención de
sodio y agua, que darán lugar a edemas (más característico en el kwashiorkor) y a la
disminución del potasio. Disminuyen también los niveles de gonadotropinas que darán
lugar a un retraso del desarrollo puberal.
- Repercusión sobre los diferentes órganos y sistemas:
● Sistema inmune: según empeora la desnutrición, aumenta el riesgo de
infección debido a una depresión del sistema inmunitario18. Los tejidos linfoides se
reducen de tamaño y disminuye la formación de anticuerpos. Se afecta especialmente
la inmunidad de tipo celular.
● Por la pérdida de grasa subcutánea, se ve reducida la capacidad de regular la
temperatura y el agua corporal, de manera que se presenta frecuentemente
hipotermia y deshidratación.
.
- A nivel del aparato digestivo:
El hígado, por deficiencia de lipoproteínas, se muestra incapaz de movilizar la grasa,
que se acumula y produce hepatomegalia.
La pared gástrica se adelgaza y su mucosa se atrofia, disminuyendo la secreción de
la misma y facilitando el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.
En el intestino se produce atrofia de las vellosidades y alteración de las secreciones
pancreática y biliar. Todo ello, unido al sobrecrecimiento bacteriano, reduce la
digestión y absorción de los nutrientes y puede contribuir a la instauración y
mantenimiento de diarrea.
-Sistema hematopoyético: disminuyen la hemoglobina y el número de
hematíes.
- A nivel cardiovascular disminuyen el gasto cardiaco, la presión arterial y el retorno
venoso. En los pacientes con desnutrición grave es posible encontrar desaparición de
la grasa a diferentes niveles, que, cuando afecta al corazón, puede producir
insuficiencia cardiaca que será más grave en los que además asocien edemas
.
- A nivel del sistema nervioso la desnutrición severa en edades tempranas de la
vida puede dar lugar a alteraciones tales como disminución de la mielinización,
de la producción de neurotransmisores, de la velocidad de conducción nerviosa
y del desarrollo intelectual.
Tipos clínicos de desnutrición: kwashiorkor y marasmo.
El primero está originado por una escasa ingesta proteica con un aporte energético
relativamente adecuado, y el segundo por una deficiencia global de energía y
proteínas.
La primera descripción del kwashiorkor fue la de Williams en 1935,aunque no fue
hasta 1952 cuando Brock y Autret definieron los criterios de dicha entidad, que incluían
retraso de crecimiento, alteraciones de la pigmentación de la piel y el cabello,
edema, alteraciones hepáticas desde infiltración grasa hasta necrosis celular y
fibrosis, y una elevada mortalidad, en ausencia de una adecuada ingesta
proteica. Los niños con marasmo, en cambio, fueron descritos en 1964 por Barness
como aquellos que presentaban un peso extremadamente bajo, atrofia muscular y
de la grasa subcutánea, con la facies arrugada y alteraciones del cabello y con
escaso o ningún edema. Se produce por una movilización endógena de todas las
posibles fuentes de energía y es frecuente que presenten prolapso rectal o anal como
consecuencia de la pérdida de la musculatura y de la grasa perianal.
Se reconoce una tercera categoría denominada kwashiorkor marásmico o atrófico, que
fue definida en 1964 por Venkatachalam y que incluye a aquellos niños que reúnen
características de ambas entidades.
Clasificación antropométrica (por severidad)
Desnutrición severa: se presenta en todo niño menor de cinco años que se
clasifica por debajo de -3 DE en las curvas de crecimiento:
En niños de 0-24 meses para los indicadores: Peso/edad.
En niños de 24-59 meses para los indicadores: Peso/talla.
Desnutrición crónica: son niños menores de cinco años de edad, con un
compromiso de la relación longitud o talla para la edad, por debajo de -2 y -3
DE en las curvas de crecimiento.
Desnutrición crónica recuperada: son niños menores de 5 años, con
relación talla/edad por debajo de -2 y/o -3 DE en las curvas de crecimiento.
Pero con adecuada relación peso/talla.
Desnutrición crónica activa: son niños menores de 5 años, con ambas
relaciones (talla/edad y peso/longitud o talla) por debajo de -2 y/o -3 DE.
+Desnutrición global: son niños menores de cincos años de edad, con un
compromiso de la relación peso/edad por debajo de -2 y/o -3 DE. Sé utiliza
para evaluar el estado nutricional actual y pasado.
IMC: es la relación entre el peso y la talla en metros al cuadrado útil para la
evaluación nutricional de los niños mayores de 5 años. Se debe comparar con
gráficos según edad pues los porcentajes de grasa corporal varían según el
grupo etario, no deben ser interpretados con los valores de IMC de los
adultos.
IMC = peso (kg)/talla (m)2
El diagnóstico es clínico
Realizar el examen físico completo
Medidas antropométricas
Investigando los signos universales, circunstanciales y agregados.
Diagnóstico diferencial
Hacer una buena historia clínica que permita determinar la diferencia entre
desnutrición primaria o secundaria, clasificar los tipos de desnutrición,
enfermedades de base.
Tratamiento
El mayor riesgo de desnutrición se produce durante el embarazo y los
primeros 2 años de La ventana de oportunidad preconcepción hasta los 18 a
24 meses de vida.
Tratamiento hospitalario, se divide en cuatro fases: deberá ser realizado
por el pediatra y nutricionista encargados del área de recuperación nutricional
hospitalaria; en caso de contar con un nutriólogo, será el responsable de la
atención médica integral de los pacientes desnutridos.
Primera fase:
Resolver las situaciones que amenazan la vida del paciente: consiste en el
tratamiento oportuno de las infecciones que comprometen la vida del
paciente, posponiendo el tratamiento dietético. La desnutrición severa debe
ser considerada como una emergencia médica, debido a las altas tasa de
mortalidad. Dentro de las situaciones que ameritan tratamiento, las más
frecuentes son:
Deshidratación y desequilibrio hidroelectrolítico en el niño desnutrido severo,
debe ser manejado en hospital de segundo nivel debido a su inestabilidad
metabólica. De acuerdo a normas de deshidratación propias del desnutrido,
que se mencionan en el capítulo de deshidratación de la presente guía.
Tratamiento del shock circulatorio, hipovolémico y/o séptico (manejo de
acuerdo a guía de shock).
Manejo infecciones: las manifestaciones clínicas como fiebre, hipotermia,
taquicardia pueden estar ausentes, así como leucocitosis; y debido a su
déficit inmunológico será necesario usar antibióticos.
Manejo de la hipoglicemia: Si es menor de 60mg/dl, reponer inmediatamente
bolos de 50cc de glucosa al 10% por vía oral, o por vía endovenosa (5ml por
Kg de peso de dextrosa al 10%). Si existe hipotermia (< 35,5ºC rectal y/o
menor de 36ºC axilar): Abrigue al niño, mantenga la temperatura del medio
entre 20-25ºC.
Si existen signos de deshidratación: administrar SRO, resomal, a una dosis
de 5ml por kg de peso cada 30 minutos durante las primeras dos horas y en
horas alternas 5-10ml por kg de peso.
Manejo del shock hipovolémico: reposición de líquidos a 20ml por kg de peso,
a base de una mezcla de dextrosa al 5%, 50% y Ringer lactato 50% de
preferencia (también se puede utilizar suero fisiológico 50% más glucosa al
5%, 50%, o solución glucosalina). Se aconseja añadir cada 1000cc, 20mEq
de potasio.
La deshidratación tiende a ser sobre diagnosticada y su gravedad
sobrestimada; Es necesario, frecuentemente, tratar al niño para ambas
entidades, tanto deshidratación como choque séptico.
a) Los signos de deshidratación y/o choque séptico confiables en un desnutrido
grave incluyen:
Historia de diarrea. Un niño con deshidratación debe tener una historia
de diarrea acuosa. Las deposiciones con escasa mucosidad se ven
comúnmente en desnutridos graves, pero éstos no causan deshidratación.
Un niño con signos de deshidratación, pero sin diarrea acuosa debe ser
tratado como si tuviera choque séptico.
Sed. El tomar agua con avidez es un signo confiable de algún grado de
deshidratación. En niños ello puede ser expresado como irritabilidad. La sed no es un
síntoma de choque séptico.
Hipotermia. Cuando está presente es un signo serio de infección incluyendo choque
séptico. No es un signo de deshidratación.
Ojos hundidos. Este es un signo de mucha ayuda para deshidratación, pero
solamente cuando la madre dice que el hundimiento de los ojos es de aparición
reciente.
Debilidad o pulso radial ausente. Este es un signo de choque debido a
deshidratación severa o sepsis. A medida que la hipovolemia se desarrolla, el ritmo del
pulso incrementa y se vuelve débil. Si el pulso en las arterias carótida, femoral, o
braquial es débil el niño está en riesgo de morir y debe ser tratado con urgencia.
Manos y pies fríos. Este es un signo de deshidratación severa y choque
séptico. El examinador debe evaluar este signo con el dorso de la mano.
Flujo urinario. El flujo urinario (menor a 1 ml/kg/hora en un balance de 6 horas)
disminuye a medida que la deshidratación y el choque séptico empeoran. En
deshidratación severa o en choque séptico totalmente desarrollado no hay formación
de orina.
b) Signos de deshidratación que no son confiables incluyen:
Estado de conciencia. Un niño desnutrido severo está frecuentemente apático
cuando está solo e irritable cuando lo alzan. A medida que la deshidratación, empeora
el niño pierde progresivamente la conciencia. La hipoglucemia, la hipotermia y el
choque séptico también disminuyen el estado de conciencia.
Lengua, boca y labios. Las glándulas salivales y lacrimales están severamente
atrofiadas en desnutridos, de manera que el niño usualmente tiene la boca seca y no
tiene lágrimas. La respiración a través de la boca también hace que esta se seque.
Elasticidad de piel. La pérdida de tejidos de sostén y la ausencia de grasa
subcutánea hacen que la piel se encuentre delgada y flácida. El pliegue cutáneo se
pierde muy lentamente o no se pierde del todo, en el marasmo el pliegue cutáneo se
tomará en la región subclavicular. El edema, si está presente, puede enmascarar una
disminución de la elasticidad de la piel.
c) Signos adicionales de choque séptico incluyen:
Choque séptico incipiente. El niño está usualmente flácido, apático y profundamente
anoréxico; pero no está intranquilo ni sediento.
Choque séptico desarrollado. Las venas superficiales, la yugular externa y las venas
del cuero cabelludo se dilatan en vez de contraerse.
Las venas pulmonares pueden también ingurgitarse, haciendo que los pulmones se
encuentren más rígidos de lo normal. Por esta razón el niño presenta quejido, tos leve
y cierto grado de dificultad respiratoria. A medida que el choque empeora puede
presentarse insuficiencia renal, hepática, intestinal o cardíaca. Puede haber vómito de
contenido gástrico mezclado con sangre en las deposiciones, distensión abdominal
con abdomen abombado; se puede ver líquido intestinal en radiografía de abdomen
(niveles hidroaéreos).
Cuando un niño llega a este estado su sobrevida es muy difícil.
Rehidratación por vía oral o nasogástrica
Debe utilizarse una solución para rehidratación oral de uso exclusivo para
personas con malnutrición severa aguda (ReSomal®) la cantidad a
administrarse es: Entre 70 a 100 ml de esta solución por kilogramo de peso corporal
es, usualmente, suficiente para restaurar la hidratación normal.
Administrar esta cantidad en 12 horas comenzando con 5 ml por kilo cada 30 minutos
en las primeras dos horas oralmente o por sonda nasogástrica y después 5 a 10 ml
por kilo por hora.
Este ritmo es lento en comparación con el que se da a otros niños que no son
desnutridos severos. Se debe reevaluar al niño por lo menos una vez cada hora. La
cantidad exacta a darse debe ser determinada por la cantidad que el niño desee
tomar, la cantidad que va perdiendo con las deposiciones y vómitos, y si presenta
signos de sobrehidratación, especialmente signos de insuficiencia cardiaca. La
solución administrada debe suspenderse si:
El ritmo respiratorio y el pulso incrementan; La vena yugular se ingurgita; o
El edema ha aumentado. (Ej. edema de párpados)
La rehidratación está completa cuando el niño ya no tiene sed, presentó micción y
otros signos de deshidratación han desaparecido.
Rehidratación endovenosa
La única indicación para administración endovenosa en un niño desnutrido grave, es el
colapso circulatorio causado por deshidratación severa o choque séptico. Soluciones
parenterales recomendadas Hartman o solución salina. Dar 15 ml por kilo por vía
endovenosa en una hora y vigilar cuidadosamente al niño observando signos de
sobrehidratación.
Mientras se prepara la solución endovenosa, se debe también colocar una sonda
nasogástrica y administrar solución para rehidratación oral de uso exclusivo para
personas con malnutrición severa aguda, a través de ella (10 ml por kilo por hora).
Esquema de antibióticos
Primera elección: ampicilina: 200mg/Kg/día IV cada 6 horas por 10 días.
Gentamicina: 7.5 mg/Kg/día IV c/8horas por 10 días. Metronidazol:
50mg/kg/día IV o VO por 10 días. Antibióticos de segunda elección:
cloranfenicol: 50 a 100mg/kg/día cada 6 horas por 10 días. Cloxacilina: 50
a 100mg/kg/día cada 6 horas por 10 días.
Antibióticos de tercera elección: cefotaxima: 50 mg/kg/día IV cada 6 horas por 10
días.Ciprofloxacina: 20-30mg/kg/día IV cada 12 horas por 10 días.
En caso de anemia (Hb < a 8g/dl): pase glóbulos rojos empacados a 10 ml por Kg de
peso, por espacio de tres horas y en caso de peligro de sobrecarga cardiaca
administre 5-7 ml por Kg de peso de paquete globular, también en forma lenta. A
media transfusión, administrar furosemida 1mg/kg de peso.
Todo niño con desnutrición severa, al ingreso se le debe administrar una
dosis de vitamina A, según la edad, excepto en aquellos niños que hubieren recibido
una dosis en el último mes
Si presenta opacidad o ulceración corneal, se debe considerar como urgencia y tratar
inmediatamente con:
Cubrir el ojo afectado con compresas oculares.
Referir a un hospital que cuente con consulta externa de oftalmología.
Tratamiento de parasitosis, la única que amerita tratamiento en esta fase,
es la amibiasis aguda:
Metronidazol: 35-50 mg/kg/día por 10 días vía oral o vía intravenosa si
es necesario.
En las áreas del cuerpo con sobreinfección por hongos se debe aplicar:
Clotrimazol crema tópica, dos veces al día durante 2 semanas.
Nistatina por vía oral (100,000 UI/ml) 4 veces al día por 7 a 10 días.
- De 1-12 m: 200,000 unidades de suspensión oral 4 veces al día.
(Administrar 1 gotero en cada carrillo)
- De 1-18 años: 200,000 a 400,000 unidades, 4 a 5 veces al día.
(Administrar 2 goteros en cada carrillo)
En otras áreas de la piel afectadas, se deben aplicar cremas protectoras
con zinc, vaselina o pomadas con vitamina
Segunda fase:
Inicio del tratamiento dietético inicial cuando el riesgo de muerte ha desaparecido.
Objetivo: lograr el paso de la fase catabólica a una anabólica.
Recuperación de los tejidos y la reanudación del crecimiento a una velocidad normal.
Psicología, (desarrollo psicomotor), promover la recuperación de todas las áreas del
desarrollo psicomotor como son: lenguaje, motora gruesa, motora fina (coordinación),
personal, social. Pasando por diferentes etapas desde empatía, receptividad pasiva,
receptividad activa, fase de estimulación general y limitación de la agresividad. Un
área laboriosa es la del lenguaje por ello la importancia de contar con fonoaudiología,
ludoterapia.
Recuperación del lenguaje: de inicio se trata el mutismo y manejo del componente
respiratorio, posteriormente se pasa a la fase II de vocalización, con la pronunciación
de las primeras sílabas y utilización de instrumentos auditivos, luego en la fase tres
demostraciones de afecto al niño, operativización del lenguaje y reconocimiento lúdico
del esquema corporal y medio ambiente.
Manejo de fisioterapia: facilita el desarrollo neurosensorial, favorece el control y
aprendizaje motriz, optimizando la funcionalidad e interacción con el entorno, según la
etapa por la que pasa el niño. Pasa por tres etapas, primero control postural
(reacciones de equilibrio, enderezamiento,protección, fuerza, resistencia y flexibilidad),
luego movilidad (mantenerse parado, desplazamiento) y finalmente manipulación
(estabilizada en forma secuencial) por lo cual el programa enfatiza en la relación del
niño consigo mismo, con los objetos y el entorno.
Caso con trabajo social: evaluar determinantes sociales familiares o legales con
abordaje interinstitucional; también gestionar exámenes especiales e interconsultas
con subespecialistas. Garantizar en vinculo madre hijo y derechos de los niños.
Estrategias
Usar como base, una dieta líquida de buena calidad nutricional
Dar inicialmente cantidades pequeñas de nutrientes y con frecuencia.
Aumentar esas cantidades en forma lenta y gradual
Control de ganancia de peso de 5 a 10 gr/kg/dia
Evitar el ayuno, aun durante pocas horas
Ayudar al paciente a comer, pero sin forzarlo
Cuando sea necesario, dar alimentos por sonda nasogástrica
No usar alimentación intravenosa (hiperalimentación)
No interrumpir la lactancia materna
Administrar suficientes líquidos, en proporción a la cantidad de energía
(calorías) en la dieta.
Suplementar la dieta con electrolitos, minerales y vitaminas.
No dar hierro durante la primera semana.
Tener paciencia y mostrar afecto, especialmente al alimentar al niño.
No dejar que el niño coma solo, sin supervisión.
Involucrar a la madre, otros parientes y cuidadores en la alimentación del niño.
Evaluar el progreso del paciente todos los días.
Cuando el paciente y su apetito mejoren, aumentar la cantidad o concentración de los
alimentos y agregar alimentos sólidos a la dieta de niños mayores.
Antes de terminar el tratamiento, introducir en la dieta alimentos locales, nutritivos, y
culturalmente aceptados.
Aconsejar a la madre o cuidadores sobre la manera de preparar dietas y platillos
nutritivos con los alimentos que tengan disponibles en el hogar.
En esta fase se le da continuación al tratamiento de las deficiencias vitamínicas: -
Ácido fólico: 5 mg/día por 3 semanas - Sulfato ferroso: 4-6 mg/kg/día de hierro
elemental - Sulfato de zinc: 1-2 mg/kg/día.
Es importante tener presente las complicaciones más frecuentes de esta fase, las
cuales consisten en hipoglucemia, vomito, y diarrea.
Tercera fase:
Consolidación de la rehabilitación nutricional, las condiciones clínicas, el apetito, y el
estado de ánimo del paciente indican cuando iniciar esta fase; usualmente puede
comenzar en la segunda o tercera semana del tratamiento. Esta fase persigue:
Estimular al paciente para que coma todo lo necesario para lograr una recuperación
completa.
Dar énfasis a la estimulación emocional y física, no solo para favorecer la recuperación
nutricional, sino para promover el buen desarrollo físico y mental del niño.
Corregir otros problemas que afectan la salud del niño.
Cuarta fase: adaptación a la dieta del hogar previo al alta: - Come una cantidad
suficiente de su alimentación.
- Gana peso con un ritmo normal o mayor.
- Se han tratado todas las carencias vitamínicas y minerales.
- Se han tratado todas las infecciones y/o anemia.
- Madre o persona encargada es capaz y desea cuidar al niño
- Establece educación nutricional de acuerdo alimentos del hogar.
Complicaciones de la desnutrición
Deshidratación con desequilibrio hidroelectrolítico secundaria a diarrea
principalmente.
Síndrome de realimentación.
Infecciones principalmente bacterianas que comprometen la vida del
paciente, neumonías, diarreas, celulitis, ulceras, sepsis, shock séptico,
entre otras.
Insuficiencia hepática.
Trastornos hemodinámicos.
Hipoglicemia y/o hipotermia.
Edad menor de seis meses y desnutrición.
Cor anémico.
Anasarca o proteínas séricas, menor de 3 gr/dl.
Prevención de complicaciones (prevención terciaria)
Manejo en el primer nivel de atención correspondiente de forma integral.
Vigilancia y atención de las secuelas, principalmente las neurológicas.
Evaluación periódica del estado nutricional.
Detección temprana
En población pediátrica de 0-24 meses de edad, es necesario el monitoreo
y evaluación antropométrica a través de los indicadores:
Peso/edad; Longitud/edad
Peso/longitud
Perímetro cefálico
Comprobando que se encuentra entre +2 y -2 desviaciones estándar (DE).
Esta actividad permite detectar tendencias inadecuadas y evitar llegar a un
estado de desnutrición.
Si el monitoreo y evaluación realizado en los diferentes niveles de atención
revelan un estado de desnutrición, se debe investigar su origen y darle
seguimiento. En población pediátrica de 24 hasta 59 meses de edad, el
seguimiento debe darse a través de la evaluación antropométrica
(Peso/edad; Talla/edad; Peso/talla).
Intervenciones de enfermería
Promoción y prevención
Educación a la embarazada sobre:: - Inscripción prenatal precoz. -
Alimentación y nutrición tomando en cuenta su disponibilidad.
Importancia de la lactancia materna.
Promover la inscripción precoz de recién nacido(a) en controles de crecimiento y
desarrollo.
Alimentación del niño o niña, según guía de educación nutricional.
Asistencia a controles subsecuentes.
Lactancia materna. Visitas domiciliares tomando en cuenta el riesgo nutricional.
Vacunación según edad y esquema nacional de vacunación.
Monitoreo y control del peso.
Administración de micronutrientes a toda mujer en edad fértil que se presente a los
establecimientos de salud
Información, educación y comunicación del riesgo de embarazos en adolescentes.
Segundo y tercer nivel de atención
Tomar peso y talla.
Determinar el estado nutricional del niño o niña al nacer.
Promover lactancia materna exclusiva desde el nacimiento hasta los primeros 6
meses.
Brindar educación nutricional con énfasis en alimentación del niño o niña según edad,
Inscripción precoz de recién nacido(a) en controles de crecimiento y desarrollo.
Determinar el desarrollo psicomotor del niño o niña.
Vigilancia del estado nutricional.
Administración de micronutrientes.
Referencia al nutricionista o médico(a), para su evaluación correspondiente, según
necesidad.
Coordinar con promotor o colaboradora de nutrición para vigilar su estado nutricional.
Realizar visita familiar de acuerdo a riesgo nutricional.
Referir al 2º nivel de atención los casos de desnutrición avanzada.
Verificar esquema de inmunizaciones.
Registrar intervenciones de enfermería de forma oportuna.
Rehabilitación
Educación a la madre y al grupo familiar sobre: -
Importancia del control médico.
Importancia de la alimentación nutricional.
Referencia a fisioterapia y estimulación del desarrollo psicomotor del niño o
niña.
Importancia de inmunizaciones.
Visita domiciliar para seguimiento.
Monitoreo mensual del peso.