0% encontró este documento útil (0 votos)
172 vistas8 páginas

Hegel. Filosofia Del Arte o Estética. Completo

Hegel argumenta que lo bello artístico, engendrado por el espíritu humano, es superior a lo bello natural, ya que este último responde a necesidades y no a la libertad creativa. El arte, en su conexión con la religión y la filosofía, busca expresar la totalidad del espíritu y debe ser entendido como un medio para purificar y elevar las pasiones hacia un fin moral. A través de su análisis, Hegel propone que la filosofía del arte debe superar la mera imitación de la naturaleza y buscar un concepto más profundo de lo bello que integre tanto lo particular como lo universal.

Cargado por

maribel.quintana
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
172 vistas8 páginas

Hegel. Filosofia Del Arte o Estética. Completo

Hegel argumenta que lo bello artístico, engendrado por el espíritu humano, es superior a lo bello natural, ya que este último responde a necesidades y no a la libertad creativa. El arte, en su conexión con la religión y la filosofía, busca expresar la totalidad del espíritu y debe ser entendido como un medio para purificar y elevar las pasiones hacia un fin moral. A través de su análisis, Hegel propone que la filosofía del arte debe superar la mera imitación de la naturaleza y buscar un concepto más profundo de lo bello que integre tanto lo particular como lo universal.

Cargado por

maribel.quintana
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Hegel.

Filosofía del Arte o Estética (1826), Introducción

“Frente a esta representación, según la cual lo bello artístico al estar producido por el espíritu,
sería inferior a la naturaleza, puede decirse que la superioridad de lo bello artístico sobre lo
bello natural es proporcional a la del espíritu sobre la naturaleza. [...] Lo bello artístico, sin
embargo, es engendrado por el espíritu, y sólo por eso es superior a la naturaleza. [...] Pero la
relación no está diferenciada aquí cuantitativamente, sino que lo que ahora significa
<<superior>> es lo espiritual, lo verdadero, de tal modo que lo que es, únicamente es en tanto
que toma parte en esta superioridad suya, que eso, y lo que es, lo posee mediante lo superior.”

● Al pensar en lo bello, pensamos en dos maneras de belleza: lo bello natural y lo bello
artístico. Contra la posición de que lo bello natural es superior frente a lo producido
por el hombre, Hegel explica que lo espiritual, en tanto es libre producción del
hombre, es superior a cualquier objeto natural que responde a una necesidad. Por
ejemplo, podemos encontrar al amanecer bello, pero el sol no tiene otra posibilidad
que la de salir todos los días y, en ese sentido, responde a una necesidad. En cambio,
en tanto el arte creado por el hombre responde a una creación libre y no necesaria,
Hegel la considera superior. Lo bello natural, para Hegel, sólo es bello en un sentido
derivado de lo bello espiritual.
“Contemplando exteriormente cuándo, donde y cómo nos topamos con el arte, encontramos
que ha estado en la más estrecha conexión con la religión y la filosofía. Encontramos que el
arte es un modo como el hombre ha tomado conciencia de las supremas ideas del espíritu;
encontramos que en las representaciones artísticas han depositado los pueblo su intuición
suprema.”
● “Encontramos” esta producción artística-espiritual del hombre siempre ligado a otros
dos fenómenos, la religión y la filosofía. Así, el arte debe de buscar plasmar lo que
estas dos actividades también contienen: una relación con la totalidad.
● El arte como fenómeno omnipresente, en estrecha conexión con la religión y la
filosofía.
“Lo siguiente es cómo queremos llegar a una ciencia semejante, es decir, cómo hemos de
introducir una filosofía de lo bello tal. [...] En el objeto espiritual, el derecho, la virtud, etc. el
objeto no es del tipo que sus determinaciones estén tan universalmente fijadas que se pueda
tomar esta o aquella determinación como inmediatamente admitida.”
● Distinción entre objetos de naturaleza (lo dado) y objetos del espíritu (no tienen una
representación fija y necesitan el trabajo del espíritu para determinarse). Para una
filosofía de lo bello, se necesita el trabajo de la representación común de lo bello hasta
lograr un concepto demostrando su necesidad
● El método de la filosofía en diferencia al método de ciencias particulares (parten de
presupuestos indemostrables por ellas mismas, mientras que en la filosofía todo debe
de ser demostrado.
● Así, si queremos una ciencia filosófica de lo bello, no debemos fijarnos en casos
particulares para llegar a una generalización de dichos casos, sino que debemos
encontrar las determinaciones necesarias de un concepto de lo bello. Debemos pasar
de una representación dada históricamente de lo bello, a un concepto de lo bello como
tal.
Hegel. Filosofía del Arte o Estética (1826), Introducción

● Así, Hegel va a buscar explorar las nociones de belleza que se han comprendido a lo
largo de la historia y la cultura, para encontrar la conexión necesaria entre dichas
representaciones y así llegar a un concepto de lo bello.

[A. Dificultades que se oponen a una filosofía del arte]


Si buscamos un concepto de lo bello –la idea de lo bello en y para sí– debemos reconocer las
dificultades que ha habido para establecer dicho concepto.

I. La multiplicidad de lo bello
“Como resultado de la infinita diversidad de objetos que deben de valer como bellos, lo
puesto negativamente en evidencia es que no es posible precisar ninguna regla para lo que
habría que tomar como bello. [...]Lo segundo es que bajo las representaciones queremos
buscar los momentos, ofrecer los elementos para el contenido de nuestro concepto, aunque lo
que entrañan en sí conforme a su contenido es algo esencial para nuestro concepto.”

● La multiplicidad de lo bello como aparente impedimento para establecer


generalidades sobre lo bello: en tanto designamos a distintas cosas como bellas: una
canción, un comportamiento, una estrella, parece ser que no hay manera de establecer
una noción que pueda incluir todos los casos.
● La única generalidad aceptada es que el arte suele tener como fin una sensación
agradable. Esto es muy vacío para Hegel, ya que no hay cómo determinar una
sensación agradable, ni una representación vívida,
● Se tiene que partir de la idea misma de lo bello y no de representaciones arbitrarias.
II. Lo bello no sería objeto de la filosofía
“Aunque haya que mencionar esa dificultad respecto al modo no conocimiento, no se traerá
aquí a debate toda esta cuestión; baste recordar que al respecto que la obra de arte procede del
espíritu, que es de naturaleza espiritual y que por eso, nos parece que está más próxima a
nosotros que el producto natural [...] El pensar, por tanto, se piensa a sí mismo, pero no se
trata de lo unilateral que únicamente pudiera captarse a sí mismo, sino que el concepto es este
poder captarse a sí mismo, y también captarse en su exteriorización. “

● Se suele pensar que, como la religión, el arte rechaza formar parte del pensamiento.
Sin embargo, al ser producto del espíritu, el arte ya es una forma del espíritu, es decir,
del pensamiento que vuelve sobre sí mismo.
● El arte entonces, es una representación del pensamiento –del Espíritu—, es decir, el
arte hace que el espíritu se exteriorice, se vuelva objetivo y en ese sentido “el
pensamiento se piensa a sí mismo. Esto quiere decir que el pensamiento se vuelve
un objeto para sí. Tanto en la religión como en la filosofía pasa lo mismo: el espíritu
se vuelve hacia sí en dichas representaciones. La obra artística es una forma en la cual
el Espíritu se capta a sí mismo.
● El arte pasado si daba una experiencia vital generalizante. Nuestro arte es más el
terreno de la representación. La experiencia artística varía de acuerdo con el momento
Hegel. Filosofía del Arte o Estética (1826), Introducción

histórico de la realización del espíritu. Así, comprender la idea de lo bello es también


comprender en qué momento estamos de dicha idea.

B. Distintos enfoques sobre el fin último del arte

I. El arte como imitación de la naturaleza


“Sin embargo, cabe decir, de inmediato que imitar a la naturaleza es un deleite muy limitado;
el hombre debe encontrar mayor deleite si produce algo suyo, inventado por él: instrumentos
técnicos, una obra escrita o especialmente algo científico, que le corresponda completamente
en propiedad. [...] Reconocer a Dios en el espíritu es más alto que hacerlo en la naturaleza.”
● Aristóteles define al arte como imitación de la naturaleza. El hombre produce el arte
al modo que el primer motor –Dios– produce la naturaleza.
● Para Hegel, algo superior a imitar a la naturaleza es la creación original por parte del
espíritu del hombre.
● Hegel, mediante los ejemplos que menciona, busca notar que la imitación de la
naturaleza, por más exacta que sea, siempre carece de algo:el espíritu. La vida,
aquello que anima la naturaleza necesita encontrarse de manera aún más exaltada en
el arte.
● Así, pasamos de esta representación del arte cuyo fin es imitar a la naturaleza, una
representación nueva: el arte debe de causar ánimo.
● Lo importante en el arte no está en la exactitud de la imitación, sino en la generación
de ánimo que puede causar.
II. Despertar las pasiones
“No se presenta de entrada ninguna diferencia entre contenidos tan opuestos como sentir lo
supremo o abandonarnos relajadamente a los egoístas sentimientos del placer.]”
● Se dice que la tarea del arte no es tanto la imitación de la naturaleza. La referencia a
lo natural es esencial pero no suficiente para comprender el fenómeno del arte. Lo
central en el arte es la vitalización del ánimo.
● Cuando se dice que el arte busca exaltar el ánimo, aún se está siendo indeterminado
acerca del fin del arte, ya que el ánimo refleja un espectro muy distinto de emociones,
desde las que giran en torno al placer o displacer, como sentimiento más altos como el
respeto.
● Así, no todo lo que exalta el ánimo es lo mismo. Se debe de distinguir entre lo
placentero y lo moral, donde lo moral es un fin más alto o superior al de las
inclinaciones placenteras.
III. Fin moral
“El sentimiento se rompe en la forma de la representación en general, a través de ella se saca
fuera, se tiene objetividad. [...] En los poemas y cantos, el alma se aleja de la sensación, antes
condensada y, mediante la representación, se exterioriza el contenido desarrollado
previamente. [...] La elevación sobre las pasiones no se mantiene en lo formal. La
purificación debe proseguir hasta un contenido determinado que se exponga como poder
frente a las pasiones, frente a la sensación.”
Hegel. Filosofía del Arte o Estética (1826), Introducción

● El arte al expresar pasiones, las transforma de cierto modo: el dolor sentido expresado
en una condolencia o una canción o poema de cierto modo deja de vivirse
inmediatamente. Así, el arte no sólo toma los sentimientos “subjetivos” sino que hace
que, quien los siente, los exteriorice de sí mismo.
● Así, el arte no debe solo incitar las pasiones, debe purificarlas. Al representar los
sentimientos dolorosos, el arte sirve de alivio para ellos. De este modo, el quehacer
del arte debe de tomar en cuenta que no sólo debe de originarse de los sentimientos,
sino que debe de elevarlos a un fin moral.
● Así, más que exaltar las pasiones, el arte debe de servir para superarlas y llegar al
fin moral. El arte sirve de purificador de las pasiones para llegar a la moralidad del
hombre.
● El arte hace que lo moral aparezca sin forma de ley o precepto, sino que
sentimentalmente nos llama a él. Así, el fin moral del arte conecta con lo subjetivo-
particular de cada uno. Esto la diferencia de la aparición de leyes en el derecho, ya
que aquí no hay intención de apelar al individuo particular.
● La exigencia moral no es sólo propia del arte, sino de cualquier suceso histórico.
“Con la perspectiva moral está puesta sobre todo la oposición entre lo completamente general
de la voluntad y la voluntad particular. [...]La oposición es entonces, por tanto,la perspectiva
moral, pero esta oposición no se reduce únicamente a ser concebida en la limitación, sino que
ha de ser tomada de un modo completamente comprehensivo, general.”
● La aparición de la moralidad muestra una contradicción entre la voluntad particular
expresada en las pasiones del hombre, y la voluntad general que exige una acción de
acuerdo a una ley general. La finitud del hombre se ve confrontada a una ley
universal.
● Este encuentro entre la voluntad particular y la voluntad general expresan una
contradicción de la cual participa el hombre: su finitud en las acciones enfrentadas a
un fin mayor que uno mismo.
● Ahora, para Hegel, lo importante en la moralidad es esta tensión entre la necesidad y
la libertad que pretenden resolverse en el hombre.
● El arte, así, expresa una reconciliación entre opuestos. La verdad existe sólo a
partir de dicha reconciliación. Según Kant, dicha reconciliación es hecha por el
hombre mismo. Para Hegel, en cambio, el hombre mismo está dentro de dicha
reconciliación, es un momento esencial en ella pero el hombre es abarcado por una
unidad Absoluta
● Así, la moralidad da paso al arte como reconciliación absoluta de los opuestos.

IV. Histórico
“Frente a esta oposición, ha sido un artista el que sintió la totalidad de la idea, antes de que lo
hiciera la filosofía. Debe atribuírsele a Schiller el haber sido el primero en oponerse al
enfoque kantiano de las imitaciones , según el cual lo sensible, lo anímico vienen captados
únicamente como limitaciones, mientras lo que debe ser verdadero sólo está como [algo]
abstracto sobre ellos. Así, Schiller no se ha quedado en el arte, sino que ha comparado el
interés de lo bello artístico con principios filosóficos y ha penetrado mediante el pensamiento
en la naturaleza de lo bello artístico [...]”
Hegel. Filosofía del Arte o Estética (1826), Introducción

● El punto de vista kantiano es el modo cómo distinguir lo universal de lo particular.


Sin embargo, lo que busca Hegel no es la anulación de lo particular, sino a partir de su
distinción, la reconciliación con lo universal.
● Recordemos aquí que Hegel ha afirmado desde el principio que el arte busca, al igual
que la religión y la filosofía, encontrar lo mismo: lo absoluto, es decir, el sentido de
totalidad desde el cual comprender todas las cosas que existen. El arte, a diferencia de
la religión, cuyo sentimiento es la fe, y la filosofía, que recurre a las ideas, el arte
busca dicha totalidad o Absoluto a partir de una representación sensible.
● Así, ejemplo de la superación de la tesis kantiana, en la cual se busca reconciliar
verdaderamente lo particular con lo absoluto, encuentra a Schiller, poeta y dramaturgo
alemán, quien busca en la idea de lo bello dicha reconciliación, Goethe, en
consideraciones extra-artísticas, como el campo de la política, busca afirmar lo
mismo.
● Otro autor dentro de la filosofía que ha buscado reconciliar a la sensación y la razón
en Schelling. En Schelling se despierta la idea de preservar el individuo en la
totalidad.
“Estos enfoques artísticos poseen una categoría que debería contener lo supremo: la
ironí[Link] de la filosofía de Fichte [...] Para Fichte, el principio del saber, del
conocimiento en general, es [el] Yo en toda su abstracción, y este es completamente formal
Yo, principio absoluto. [...]Mantenerse aquí significa que nada consiste en y por mí, no
reconozco nada, permanezco dueño y señor de todo, ya que es mi producto vale únicamente
en tanto yo lo quiero poner y puedo asimismo superarlo.[...] Lo sustancial, lo verdadero, ante
lo cual tenemos un respeto, es sabido como algo puesto por mí sigue siendo en todo caso algo
arbitrio, sólo una apariencia para mí. “

● Si bien estos ejemplos dentro del arte o incluso la filosofía post-kantiana dan a
entender que en estos campos se busca que el Yo sea el principio de toda idea o
producto artístico, para Hegel dicha visión se encuentra incompleta y teñida de ironía.
La reivindicación del Yo implica la anulación de todo lo demás, es decir, el sujeto
suprime al objeto al ser el principio de todo contenido artístico o idea.
● Si decimos que el arte no busca la anulación de los sentimientos en busca de una ley
moral, sino que más bien lo que busca es expresar de manera objetiva, universal su
individual, lo que estamos haciendo es dar una vuelta: nada salvo el individuo tendría
valor y, por lo tanto, el individuo no se dirigiría a nada salvo a sí mismo. Como un
ejemplo cotidiano podemos poner el de los sentimientos: si creemos que nuestra
tristeza es sólo sentida por mí y viene de mí, no comprendemos que dicha tristeza
siempre tiene un objeto al cual se dirige, una situación o contextos determinados. Yo
estoy triste en relación a ciertas cosas.
“Pero, más en concreto, lo que esto significa aquí es que lo que hago conscientemente, que lo
hago como artista, que mi expresión y mi acción resultan una apariencia para mí; me doy una
figura, observo tal deber, esto es algo puesto por mí, una figura que me doy con la que no me
tomo verdaderamente en serio. [...]Esta producción mía para otros, esta figura que me doy,
puede que los otros tomen en serio, pueden creer que de hecho estoy interesado en ello, pero,
Hegel. Filosofía del Arte o Estética (1826), Introducción

con esto, a los otros únicamente se les engaña, yo soy el artista, para quien eso mismo sólo es
algo puesto.”
● Si el artista busca expresarse a sí mismo –ya sea su sentimiento, su moral, su
perspectiva del mundo– en tanto sólo busque expresarse a sí mismo, en realidad se
encuentra en un comportamiento irónico respecto al contenido de su arte. El artista
al ponerse a sí mismo y nada más en su arte, en realidad está dándole una apariencia
de quién es ese Yo a su público. El no es nada, si es que no comprende que ese “sí
mismo” que busca retratar está siempre en relación con cosas diferentes a él. Por ello,
lo que Hegel busca recobrar en el arte no es sólo la expresión individual, sino que
todo individuo se constituye o “es sí mismo” a partir de su relación con la totalidad de
cosas.
● El artista que busca sólo expresarse a sí mismo, en tanto no tome en cuenta la relación
de sí mismo con todo lo demás, sólo retrata una apariencia en su obra artística que
sabe que, en tanto está puesta por él, no es verdadera más allá de dicha obra.
“Lo que [el artista] realiza como genio es la genialidad de lo divino. Ésta [es] la perspectiva
expuesta, en la cual el individuo vive de tal modo como artista que el derecho, los vínculos, la
religión, el amor, son para el individuo sólo una apariencia, es decir, el individuo se comporta
en tales relaciones irónicamente ante ellas.”
● Para entender esto, se podría poner el ejemplo de un artista que realice arte con un fin
moral: llamar la atención sobre un asunto político, manifestar su posición ante este.
En realidad, si sólo busca manifestar en su obra que es ÉL quien tiene tal posición o
ayuda a tal causa, realmente no busca ayudar a dicha causa política, sino manifestar a
través de su arte que él tiene una determinada posición en un asunto político. Esto es
una actitud irónica frente a la política o la moral.
“De este lado, por tanto, el sujeto puede satisfacerse en la vanidad]: pero, del otro, también
puede ser que el individuo no esté satisfecho en esta perspectiva, sino que, una vez alcanzada,
al mismo tiempo tenga sed de algo firme y sustancial, de algo objetivo y determinado; con
ello, el individuo puede ser el sujeto desdichado, que por una aparte tiene anses de un objeto
y por otra es incapaz de captar lo firma, de superar en sí esa persistencia y de abismarse en un
asunto.”
● El individuo se crea a sí mismo fin de su auto-expresión su obra; sin embargo, esta
vanidad no aniquila el posible deseo por algo distinto a él, por algo que tenga realidad
aparte de él, es decir, fuera de su perspectiva vanidosa de dicha realidad. Sin embargo,
si no supera dicha primera actitud, el sujeto vive en un permanente estado de
desdicha, al no poder fijarse en otra cosa que él mismo

“Respecto al arte, todavía puede añadirse que el sujeto irónico apra sí mismo se convierte en
artista. El artista se ha expresado a sí mismo [...] Es decir, expone su autoaniquilación.
Tomada abstractamente, esta determinación, [como] acción en lo dramático, [y precisamente]
como algo tal que se aniquila en sí, tiene afinidad con lo cómico. En lo cómico, el hombre
tiene ciertos fines, los lleva a cabo, pero mediante su torpeza destruye él miso eso que él
quiere[..]. Cosa distinta sucede cuando algo verdadero en un individuo se expone como nulo;
entonces es el carácter mismo el que se convierte en algo nulo, débil.[...] Así, la ironía llevada
Hegel. Filosofía del Arte o Estética (1826), Introducción

a las acciones se ha producido a sí misma, es decir, produce falta de carácter. Con ello, por
tanto, lo moral, lo sustancial, está puesto como algo nulo. [...]

● El artista ensimismado, entonces, al hacer arte, en realidad se auto aniquila, ya que su


obra de arte expresa la nulidad del contenido: ya sea sentimental, moral, político. El
artista que sólo se considere a sí mismo en realidad no guarda con algún valor
objetivo el contenido de su obra, sino que busca sobreponerse sobre ella,
aniquilándose.
● Esta actitud irónica que podría ser propia de lo dramático, se distingue de lo cómico
porque una situación cómica de creación artística es en la que el individuo sí posee
cierto contenido objeto que busca expresar, pero por su torpeza lo pierde o no logra
hacerlo.
● La ironía se produce a sí misma porque no sólo fracasa en expresar contenido, sino
que lo vuelve nulo.
“Se ha dicho que ni lo que se entiende como lo moral ni lo que se designa como ironía
pueden ser objeto para el arte. [...] pues es puramente negativa. A la idea, a lo divino, a lo
absoluto en su determinación concreta podemos llamarlos lo espiritual en general. Pues lo
espiritual es lo verdadero, es al espíritu donde regresan todos los puntos de vista como a su
resultado último, a su verdad. Si la idea es concreta, es, entonces, lo espiritual, y este es el
verdadero fin, el fin último; también el fin del arte. El fin es, por tanto, el mismo que el de
la religión y la filosofía. A este respecto, habría que decir de pasada que una cosa es hablar
del fin último, y otra de los medios para realizarlo.”
● Con este estudio sobre la comprensión del fin último de la arte, vemos que ni la ironía
ni la moral satisfacen completamente el sentido del arte como producto espiritual. El
fin del arte no es otro que el de la filosofía y el de la religión: lo Absoluto. Lo
absoluto no es una cosa más entre otras, sino todas las cosas en su relación de
existencia. Así, dicha relación de la totalidad que vemos como problema del
pensamiento en la filosofía y como cuestión de fe en la religión, es expresado a modo
de apariencia en el arte.
● Por eso, decir que el arte es apariencia no es algo negativo, sino la forma propia
mediante la cual el arte se relaciona con lo Absoluto.
“No hay que rechazar, entonces, la apariencia en el arte, sino más bien, la realidad cotidiana,
que aparece frente a ella únicamente como lo impropio, cuando ella es un modo de aparecer
muy superior al de la realidad.”

● El arte, así, supera a la cotidianidad o la actitud natural frente a las cosas, en tanto el
arte, así como los otros dos, trata de mediar nuestra actitud común con respecto a las
cosas en general.

c. Subdivisión
● Si el fin del arte es lo absoluto en forma de apariencia, hay que comprender las
determinaciones de lo bello a partir de dicho fin.
Hegel. Filosofía del Arte o Estética (1826), Introducción

1. [Parte general]
[A. La idea de lo bello o el idea]
● Se busca la idea de lo bello no como una abstracción generada desde un particular,
sino como un ideal, es decir, aquello que causa que comprendamos todo particular y
que, por lo tanto, está primero que cualquier cosa bella.
● Se tiene que tomar en cuenta la diferencia, por ello, entre idea y figura. El arte puede
seguir un mismo ideal pero tomar distintas figuras o formar dependiendo del contexto
histórico en el que se realice.
● La idea debe de buscar hacerse concreta en una figura determinada, es decir, en cada
momento de la historia el ideal del arte se hace concreto en una forma singular.
[B. Las formas artísticas]

Primera forma de lo bello aún no cobra conciencia de sí y por ello aún no ve realizado el
ideal del arte. Debe de romperse la primera forma para entrar en un trabajo dialéctico de la
idea del arte.

i. Forma artística simbólica


● El arte aún busca simbolizar lo que existe pero de manera indeterminada.
ii. Forma artística clásica
● se busca ya adecuar la representación de una idea que se reconoce como humana y ya
no natural.
iii. Forma artística romántica.
● Es la forma más lograda del arte, ya que busca expresar no un concepto, sino lo
sensible que individualmente captamos de la realidad.

También podría gustarte