1
a- Métodos de Estabilización Química h-
Voladuras 2-12 MOVIMIENTOS DE TERRAPLENES
2-13 CAUSAS QUÉ ORIGINAN LA FALLA DE LOS TERRAPLENES
2-14 INVESTIGACIÓN DE LAS CAUSAS DE FALLAS DE LOS TERRAPLENES
2-15 MEDIDAS DE PREVENCIÓN DE LAS FALLAS DE LOS TERRAPLENES
2-16 MEDIDAS DE CONTROL DE LAS FALLAS DE LOS TERRAPLENES
2-17 MEDIDAS DE CORRECCIÓN DE. LAS FALLAS DE LOS TERRAPLENES
a- Reparación de Taludes por Estabilización
b- Modificación de los Taludes
c- Reposición de Rellenos
2
MANTENIMIENTO DE LAS OBRAS DE TIERRA
2-01 ALCANCE
En este Capítulo se establecen las operaciones generales para el
mantenimiento de las Obras de Tierra de Carreteras.
2-02 DEFINICIÓN
Las Obras de Tierra de las Carreteras comprenden el conjunto formado
por: los rellenos, los terraplenes, los taludes de corte y las laderas
naturales adyacentes a la plataforma de la Vía.
2-03 OBJETO DEL MANTENIMIENTO
El mantenimiento de las Obras de Tierra de las Carreteras tiene por
objeto: prevenir las fallas, controlar su ocurrencia y efectuar las
reparaciones ne- cesarias.
2-04 ACTIVIDADES DEL MANTENIMIENTO
a) La Inspección del cuerpo de la carretera para determinar la
presencia de posibles fallas.
b) La Programación y Ejecución de los trabajos requeridos, en la forma
técnica más económica posible, para prevenir o detener los procesos
de falla detec- tados.
c) La Ejecución de los trabajos requeridos cuando una falla ha
ocurrido, a fin de restablecer el tránsito en la vía en condiciones de
seguridad, y evitar la repetición del daño.
2-05 INSPECCIÓN
2-05-01 Objeto
La detección oportuna de las fallas en las Obras de Tierra es la
operación más importante de su mantenimiento. La Inspección tiene
por objeto:
determinar las condiciones actuales de la vía
3
detectar la posibilidad e inminencia de fallas
4
identificar y clasificar las fallas ocurridas, cuando ese sea el
caso, a fin de especificar las medidas correctivas
2-05-02 Método
La Inspección debe proceder siempre yendo de la información general a
los detalles particulares.
La información general se obtiene de mapas geológicos, de
fotointerpretaciones, y mediante recorridos aéreos cuando ello sea
posible.
Los detalles particulares se determinan recorriendo a pie la carretera.
Durante la Inspección se debe apreciar la existencia de signos
específicos de fallas tales como grietas, hundimientos,
levantamientos, deslizamientos, des- prendimientos etc..
Se debe conceder atención especial a los manantiales y las
manifestaciones de flujo interno de las aguas, así como a la
inclinación de las laderas y a sus cambios de pendientes,
relacionándolos con las variaciones de materiales que indique la
geología superficial
2-05-03 Frecuencia
Las fallas incipientes, que en su primera etapa son casi imperceptibles,
pueden progresar y transformarse en daños severos si no se toman a
tiempo las medidas correctivas. Por esta razón, las carreteras deben
ser inspeccionadas en forma minuciosa y frecuente por personal
experto.
La frecuencia de la Inspección de las Obras de Tierra de las Carreteras
depende de la importancia de la vía, de las características geológicas
de la zona atra- vesada, de las posibilidades de erosión, de las
condiciones climáticas, del régimen hidrográfico superficial y
subterráneo, de la región, y del historial de carreteras similares.
2-06 TIPOS DE FALLAS
Las Fallas que pueden ocurrir en las obras de tierra son:
5
movimientos de taludes
movimientos de terraplenes
6
2-07 MOVIMIENTOS DE LOS TALUDES
Los Movimientos de los Taludes se denominan derrumbes en
forma general. Los tipos fundamentales de Movimientos de Taludes
son:
Desprendimientos
Corrimientos
Flujos
Combinación de los anteriores
La clasificación de los Movimientos de Taludes se basa en:
1. El tipo de material
2. La forma del Movimiento
3. La velocidad con que ocurre
2.07.01 Desprendimientos
Los Desprendimientos consisten en la caída libre de fragmentos
de cualquier tipo de suelo o de rocas. Su velocidad varía de
"muy rápida" (0,30 m/s) a "extremadamente rápido" (30 m/s).
2-07-02 Corrimientos
Los Corrimientos consisten en el movimiento rotacional (derrumbe) o en el
movimiento translacional (deslizamiento) de masas intactas o de
masas fragmentadas de cualquier tipo de suelos, o de rocas.
Los Corrimientos de masas intactas son lentos y tienden a detenerse
por si solos. En el Corrimiento se distinguen las partes siguientes:
Cresta: Parte superior del Corrimiento, constituido por material
aún en sitio prácticamente sin perturbar.
Escalones (escarpes): Superficies casi verticales o de fuertes
pendientes que se producen por movimientos diferenciales
dentro de la masa deslizante. El primer escalón se encuentra en
7
el material aún sin perturbar,
8
Cabeza: Línea de contacto entre la parte superior del material
perturbado y el material que permanece en sitio.
Cima: Punto más alto de la cabeza.
Cuello: La línea de intersección, a veces enterrada, entre la parte
más baja de la superficie de ruptura y el terreno original.
Descanso: Línea del borde del material perturbado más alejada del
primer escalón.
Punta: Punto del descanso más alejado de la
sima. Flancos: Los lados del Corrimiento.
2.07.03 Flujos
Los flujos son movimientos de material sin consolidar semejantes al
movimiento de un fluido viscoso. Dicho material sin consolidar
puede consistir de: fragmentos de roca, arenas finas, suelos
arcillosos, y mezclas de detritus y agua.
El material de los flujos puede estar seco o húmedo. El material seco
esta constituido por fragmentos de roca proveniente de explosión
volcánica, de deslizamiento y de desprendimientos de rucas, arenas
uniformes y limos. El material húmedo está constituido por suelos
granulares finos con contenido de agua variable.
2.08. CAUSAS QUE ORIGINAN LAS FALLAS DE TALUDES
No hay una sola causa individual a la cual se pueda atribuir las fallas
de los taludes. La mayoría de las veces, se producen bajo la influencia
de factores geológicos, topográficos y climáticos comunes a extensas
regiones.
El proceso de falla de un talud es un proceso continúo. Se inicia con la
formación de la roca en sí y se activa según sus propiedades físicas y
de acuerdo con los acontecimientos posteriores que ocurren en la
corteza terrestre, principalmente los de erosión y meteorización. Un
suceso fortuito o provocado pone toda la masa en movimiento.
9
Todos los movimientos de taludes) excepto los desprendimiento,
tienen como causa la falla de los materiales bajo la acción de esfuerzos
cortantes. Cualquier factor que contribuya a aumentar dichos esfuerzos
cortantes o a disminuir la resistencia á dichos esfuerzos puede
provocar un movimiento de taludes.
2.09. RECONOCIMIENTO E IDENTIFICACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS DE TALUDES
El reconocimiento y la identificación de los distintos tipos de
movimientos de taludes activos o potenciales, determinan un proceso
complejo debido a los diferentes materiales y causas que los
ocasionan. En general las técnicas usadas para el reconocimiento e
identificación de los movimientos de taludes tienen por finalidad:
- Determinar si un movimiento ha ocurrido o es probable que
ocurra en el futuro
- Identificar el tipo de movimiento y sus partes constitutivos
2.09.01.Reconocimiento
Durante el reconocimiento, el Ingeniero de mantenimiento debe prestar
especial atención a los siguientes aspectos:
a. Factores ambientales
b. Condiciones físicas de la zona
c. Efecto de las construcciones existentes
A fin de detectar la posibilidad de derrumbes inminentes o futuros, el
re- conocimiento debe abarcar la geología, suelos, topografía y
clima de la zona, ya que condiciones geológicas, de suelos y de
clima similares tienden a producir derrumbes semejantes. El
reconocimiento se puede realizar a través de inspección y análisis
frecuentes de la vía y/o mediante interpretaciones de fotografías
aéreas y de mapas topográficos, geológicos y de suelos.
De la interpretación de las fotografías aéreas y de los mapas, se puede
deducir:
10
Las características de las rocas o suelos
La distribución regional de las rocas o suelos y la
secuencia estratigráfica de los mismos.
11
El carácter y distribución de los pliegues, de las fallas
geológicas y de las juntas en los lechos de roca.
La ubicación de conos de ceniza volcánica que
pueden presentar problemas.
La distribución de los drenajes y la posible
permeabilidad relativa del subsuelo.
Las características de las terrazas, de las pendientes
de las laderas y de las depresiones.
Las pendientes mayores de 60º con material
provenientes de derrumbes a su pie.
Los frentes ondulados, causados por deslizamiento
Las constricciones anormales en los cursos de aguas,
causadas por derrumbes.
Aun cuando el examen preliminar de las fotografías aéreas y de los
mapas no señale evidencia de derrumbe, es necesario visitar la zona
y examinar sus condiciones físicas, prestando especial atención a
los siguientes aspectos:
Las pendientes de los taludes y laderas, los cambios de
dichas pendientes y su relación con los diferentes
materiales.
Los agrietamientos o cualquier otra evidencia de
movimiento, la presencia de cualquier fuente de agua.
La estructura de los lechos de roca.
La evidencia de repteos y de desgarramientos o
pequeñas grietas alrededor de cuerpos sólidos.
Los primeros signos visibles del movimiento de un talud a lo largo de
una carretera se reflejan en el hundimiento de la calzada o el
levantamiento del pavimento. Otros signos pueden ser: material que
cae sobre la plataforma, rotura de líneas de agua o de fuerza, unión
12
de juntas de expansión, grietas circulares, pequeños escarpes en
los terraplenes.
13
De especial importancia para reconocer derrumbes incipientes o
potenciales es la interpretación de las grietas, ya que éstas pueden
indicar la causa y el carácter del movimiento.
En general, en el suelo se presentan pequeñas grietas escalonadas
antes de que aparezca cualquier otro signo de rotura. Cerca de la
cabeza del derrumbe, estas grietas son perpendiculares a la dirección del
movimiento, en tanto que a lo largo de los flancos son casi paralelas a
dicha dirección. En la mayoría de los casos un mapa de estas grietas
escalonadas muestra en forma clara el contorno de la masa en
movimiento, aunque no haya todavía ninguna otra evidencia del
derrumbe a producirse.
2.09.02 Identificación
El Ingeniero debe identificar el tipo de movimiento potencial o el tipo de
movimiento ocurrido para poder especificar las medidas correctivas
adecuadas.
En cualquier caso el análisis de las grietas permite identificar las fallas
rotacionales y las fallas translacionales.
En una zona de derrumbe incipiente:
sí el contorno del conjunto de grietas tiene forma de
herradura, con o sin grietas concéntricas en su interior, el
movimiento a producirse será de tipo rotacional.
sí la mayoría de las grietas superficiales son paralelas a la
pendiente del talud, el movimiento que se está iniciando será
de tipo transnacional.
En zonas donde ya había ocurrido el derrumbe:
la presencia de grietas ligeramente curvas en el plano
vertical; cóncavas en la dirección del movimiento y cerradas
hacía su parte interna inferior, evidencia un movimiento de
tipo rotacional.
14
la presencia de grietas con ancho relativamente parejo desde
arriba hasta abajo, evidencia un movimiento de tipo
translacional.
15
La identificación del derrumbe debe hacerse cuando la falla va a
ser corregida, ya que la naturaleza de dicho derrumbe puede cambiar
con el transcurso de tiempo.
Desprendimiento
Los desprendimientos (caídas) de rocas y de suelos presentan
acumulación de material de distinta naturaleza al yaciente en el
talud y extraño al proceso normal de erosión o meteorización. El
material desprendido se puede encontrar esparcido sobre el talud o
amontonado a su pié, y puede consistir en bloques de rocas o de
tierra.
Cuando el desprendimiento es reciente, se puede observar la
superficie fresca de la ruptura, la cual no tiene la forma típica de
herradura característica de los corrimientos.
Corrimientos:
Los corrimientos pueden ser de tipo rotacional (derrumbes) o de tipo
translacional (deslizamientos).
Los derrumbes se caracterizan por la rotación de la masa que se
mueve. Son más frecuentes en arenas, limos y arcillas o en rocas
estratificadas débiles, que en rocas duras. Una vez que se producen
los derrumbes, se identifican por su aspecto superficial.
En un derrumbe, la cabeza se caracteriza por sus escarpes casi
verticales y por la separación del material en bloques. El mayor
escarpe se encuentra bajo la cresta. Si el derrumbe es reciente, los
escarpes carecen de vegetación y en ellos se pueden apreciar estrías
que indican la dirección del movimiento. Las grietas de tensión en
la cabeza del derrumbe son concéntricas y paralelas al escarpe
principal. En el pie, se puede observar un levantamiento y, de existir
árboles, éstos se inclinan hacia abajo.
Flujos
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Los flujos secos no presentan grietas sobre el escarpe principal y
no tienen un pie definido.
17
Los flujos húmedos se caracterizan por su longitud, por su pendiente
de escurrimiento uniforme y por la ausencia de grietas de tensión y
de escarpes menores.
2.10. INVESTIGACIÓN DE LAS CAUSAS DE FALLA DE LOS TALUDES
Una vez identificado el tipo de falla que ha ocurrido o que está por
ocurrir el Ingeniero debe efectuar una investigación de las causas
que la ocasionan a fin de planear las medidas requeridas para la
reconstrucción del talud o para la prevención de la falla.
El grado de detalle en la investigación de la falla de un talud depende
de la magnitud de los daños que puede ocasionar la falla.
En cualquier investigación que se realice de una fallase debe considerar su
1. Ubicación
2. Posibles efectos sobre el tránsito
3. Tamaño y forma
4. Material afectado
5. Presencia y efecto del agua
6. Características ambientales del sitio
7. Historial (evidencias previas, recurrencia, etc.).
En la investigación de la falla se deben efectuar las operaciones siguientes:
1. Definición del área activa
2.Establecimiento de controles permanentes, verticales y horizontales.
3. Levantamiento de un mapa de la superficie usando
fotografías aéreas a gran escala o mediante trabajo
topográfico terrestre.
4. Levantamiento de un mapa del subsuelo mediante estudios
generales, sondeos y obtención de muestras; o mediante
estudios geofísicos.
5. Medición de los movimientos de los deslizamientos
inminentes.
6. Trabajos de laboratorio para la evaluación de la
resistencia al corte.
18
7. Cálculos de estabilidad.
19
Durante la investigación de las fallas el Ingeniero de mantenimiento
debe disponer del asesoramiento geológico necesario.
2.10.01Levantamiento topográfico de la superficie de un derrumbe
Para el análisis de un derrumbe es condición indispensable disponer de
un plano de su superficie. Dicho plano se puede obtener de fotografías
aéreas o de levantamiento topográfico terrestre.
El objeto de este plano es registrar y representar en forma gráfica
todos aquellos datos que se presenten en el campo y de los cuales
puedan inferirse las causas, mecanismo y potencialidad del
movimiento.
Cualquiera que sea el procedimiento que se siga para obtener el
plano, éste debe mostrar el contorno de la masa en movimiento, la
ubicación de estructuras afectadas, las características de drenaje de
la zona, la geología del sitio, la superficie o plano de ruptura en
forma precisa, y una estimación de la máxima profundidad de la
masa desplazada. Esta ultima información de gran utilidad para
establecer la magnitud del derrumbe.
Siempre que sea posible, el plano del derrumbe debe relacionarse a
referencias conocidas y estables. La escala del plano puede variar,
de acuerdo al tamaño del derrumbe, a su importancia y a los efectos
que pueda causar; se recomienda el uso de las escalas siguientes:
1:50, 1:100; 1:500, 1:1000.
Cuando se considere necesario, el plano del derrumbe debe incluir la
configuración topográfica del sitio representada mediante curvas de
nivel a intervalos que pueden ir desde 0,50 metros hasta 10 metros.
El levantamiento del sitio del derrumbe se debe extender
transversalmente, siempre que ello sea posible, al doble del ancho
de dicho derrumbe a cada lado de su contorno. Longitudinalmente
se debe extender, por lo menos, hasta cualquier cambio brusco de
pendiente corona arriba y pie abajo.
20
01. Determinación de la superficie de ruptura.
La superficie de ruptura es fácilmente discernible en la cresta y
en los
21
planos del derrumbe. La presencia de estrías o de surcos dejados
por la masa deslizante ayuda a determinar la ubicación de dicha
superficie. En el fondo de la masa deslizante, la superficie de
ruptura solo puede detectar se mediante exploraciones del
subsuelo y examen de las muestras recuperadas.
Indicaciones certeras de la ubicación de la superficie de ruptura
son: la resistencia menor a la penetración durante el sondeo y el
mayor contenido de humedad de las muestras recuperadas.
02. Determinación de la superficie del derrumbe
A. Método del círculo de deslizamiento
En el campo se determina la posición de la cresta, A, la del pie, B y
el perfil del terreno entre ello. Si el pie está cubierto por material, su
posición se debe estimar por referencia al punto de máximo
levantamiento o por la presencia de grietas longitudinales de tensión
Procedimiento:
1.Dibujar la posición de los puntos A y B y el perfil del terreno
2. Localiza el punto 0 en la intersección de la normal en el punto
medio de A y B (o sea 0C) y la horizontal 0A.
3. Con 0A como radio se traza el arco ADB
4. Se mide la profundidad OD.
22
B. Método del círculo concéntrico
Cuando algún punto de referencia, tal como un borde del pavimento,
se ha desplazado considerablemente, la posición aproximada del
centro de rotación, y por consiguiente la máxima profundidad, puede
estimarse por este método.
En el campo puede establecerse la posición de los puntos A, C y D en
tanto que la del punto B puede estimarse.
Procedimiento:
1. Se dibujan en un gráfico los puntos arriba indicados
2. Se trazan las líneas AB y CD y se bisecta cada una de ellas
3. Estas mediatrices se cortan en 0, centro de rotación de la
masa, debido a que las trayectorias de la mayoría de los
segmentos de un derrumbe son concéntricos alrededor de un
centro común.
4. Se traza el arco de radio OA
5. Se mide la profundidad EF.
23
Una vez obtenida la representación superficial dé un derrumbe, se
hace necesario señalar sus características estructurales internas. Es
así que en todo plano deben registrarse las fracturas y grietas, líneas
de flujo y trayectoria de desplazamiento de puntos superficiales
notables.
Las fracturas y grietas deben llevar indicación del rumbo,
buzamiento, cota, ,desplazamiento horizontal y vertical o rotacional,
ancho y profundidad de las aberturas.
El plano debe mostrar, además, cualquier fuente de agua en o
adyacente al área del derrumbe.
El material desplazado debe identificarse en términos de la
clasificación unificada de suelos, señalando su distribución y
espesor.
2.10.02. Investigación del subsuelo
La investigación del subsuelo se realiza para determinar las
características físicas, las geológicas y las mineralógicas de los
materiales en movimiento y de las superficies subyacentes y
adyacentes; así como para localizar la posición de la superficie de
ruptura y el flujo de las aguas subterráneas.
01. Esquema de la Investigación
Se recomienda llevar a cabo varias perforaciones a lo largo de la
línea central del derrumbe, para ubicar la zona de mayor profundidad del
plano de falla.
02. Métodos de Investigación
Los trabajos de campo más usuales para el estudio del subsuelo son:
Sondeos
Zanjas
Fosas exploratorias
Taladros exploratorios
24
Instalación de piezómetros
Métodos geofísicos
25
- Combinación de ellos
Junto con los trabajos de campo, se deben efectuar ensayos de
laboratorio para identificar los tipos de suelo y sus propiedades físicas
y mecánicas. Los ensayos de laboratorio que se realizan son:
De Identificación
De corte
Mineralógicos
De meteorización
Los resultados obtenidos aportan información valiosa para determinar
las medidas efectivas de control, de prevención y de corrección de
los derrumbes.
03. Síntesis de la Investigación
Una vez realizados los trabajos de campo y de laboratorio indicados en
el párrafo anterior, los resultados se deben presentar en un informe
consistente con el problema que se va a resolver.
Se elabora un plano referenciado en el cual se deben indicar los datos
de superficie y la ubicación de todas las perforaciones realizadas.
De dicho plano se dibujan secciones transversales. En cada una de
ellas se deben indicar las condiciones del subsuelo. Los materiales
iguales del subsuelo se deben correlacionar entre sí en los diferentes
sondeos, para obtener una representación real de las condiciones
existentes.
En cada sondeo se debe señalar el nivel freático encontrado.
De ser posible en el plano se deben representar gráficamente las
precipitaciones pluviales registradas en la zona, para destacar los
efectos de un exceso de precipitación.
Se debe mantener un registro con la historia del derrumbe
indicando las fechas de ocurrencia, las circunstancias que hayan
26
podido precipitar el movimiento, fotos, etc.
27
04. Análisis de los resultados y métodos generales de prevención y
corrección
La interpretación correcta de la información geológica y geofísica, de
los sondeos y de los ensayos provenientes de la investigación de
un derrumbe, en potencia o ya ocurrido constituye la fase más
difícil de prevención y/o de su corrección.
Los métodos de control no son uniformes debido a las
características diferentes de los suelos; y al hecho de que la
estabilidad de los taludes de corte o de terraplén depende de
muchos factores; por otra parte la geología y el movimiento de las
aguas subterráneas son, generalmente, muy complejos.
2-11 MEDIDAS DE PREVENCIÓN, DE CONTROL Y DE CORRECCIÓN DE LOS DERRUMBES
El aspecto económico influye decisivamente en dicha selección ya
que es muy frecuente que el mejor método de tratamiento no pueda
ser utilizado debido a su alto costo y a las limitaciones de fondos
disponibles.
La selección de las técnicas y de los métodos que se emplean para la
protección de las carreteras contra los derrumbes, está sujeta a varias
condiciones: topografía de la zona, características del suelo,
clima, magnitud y costo de los daños que se pueden producir,
disponibilidad de materiales, personal, equipos y maquinarias.
Un elemento de gran importancia para la adopción de medidas de
prevención, de control y de corrección de derrumbes es el poder
determinar con cierta precisión el grado de estabilidad de las áreas
adyacentes al derrumbe. En la etapa de corrección, aún cuando la
naturaleza y la magnitud del movimiento ocurrido ya son conocidas, el
método que se adopte para la remoción del derrumbe, debe tomar en
cuenta la posibilidad de nuevos movimientos en las áreas
adyacentes.
La prevención y/o la corrección de cualquiera de los tipos de
28
derrumbe, se puede lograr mediante la aplicación de métodos que
tienen por finalidad la reducción de las fuerzas actuantes o el aumento
de las fuerzas resistentes.
29
En casos extremos, la relocalización del tramo de carretera afectado
por derrumbes puede ser la única alternativa.
Los métodos cuya finalidad es la reducción de las fuerzas actuantes
que causan el movimiento, se basan en: la remoción del material de la
parte deslizante, en la remoción de la masa que produce la fuerza, o
eh la colocación de subdrenajes para eliminar la presión hidrostática y
reducir el contenido de humedad del suelo.
Los métodos cuya finalidad es el aumento de las fuerzas resistentes
que se oponen' a 'los movimientos deslizantes se basan en: la
eliminación de las masas potenciales de ruptura, en la construcción de
estructuras de contención, en la colocación de subdrenajes y en la
aplicación de tratamientos químicos para consolidar los materiales
sueltos.
01. Medidas Preventivas y de Control
Cuando los reconocimientos hechos señalan zonas de derrumbe
potenciales o la inminencia de movimientos de los taludes que puedan
crear peligros para los usuarios de la carretera u ocasionar una
interrupción del tránsito, se deben tomar de inmediato las medidas
preventivas en la zona afectada. Dichas medidas deben abarcar la
seguridad de los usuarios, el control del tránsito y la seguridad del
personal de mantenimiento.
Tan pronto se detecte una zona con riesgo de derrumbe, se deben
instalar señales adecuadas que adviertan el peligro especifico.
La construcción de desvíos puede ser necesaria, cuando las
circunstancias así lo justifiquen.
Entre los métodos de prevención de derrumbes, los más usados son
los siguientes:
Relocalización de la vía
Construcción de muros de sostenimiento
Anclado de la roca
Modificación de los taludes
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Instalación de drenajes subterráneos y
superficiales Control de la erosión
31
a. Relocalización de la vía
Se recurre a la relocalización de la vía cuando hay espacio
disponible y el costo de otra clase de trabajo correctiva es
demasiado alto.
b. Construcción de muros de sostenimiento
Los muros de sostenimiento se utilizan como protección contra el
des- prendimiento de rocas fracturadas y sobrepuestas, así como
en aquellos sitios en los cuales estratos medios y masivos
descansan sobre arcilla esquistosa o sobre roca suave y
erosionable. A veces los muros de sostenimiento se colocan
delante de taludes cuyos estratos buzan hacia la carretera.
c. Anclado de las rocas
El anclado de la roca consiste en el empernado, el despigado y el
uso de tirantes para asegurar la estabilidad de taludes y de
bloques de roca.
El anclado de las rocas se usa para evitar derrumbes de
amplias áreas de taludes. Su construcción de costo elevado
requiere, a veces, la utilización de sistemas patentados.
Los anclados de las rocas sólo se deben hacer cuando exista
una roca sólida para anclar. No se deben hacer en arcilla
esquistosa; en rocas muy desgastadas por la acción atmosférica;
en aquellas rocas que forman capas delgadas, entre si; ni en
rocas granulares pobremente consolidadas.
d. Modificación de los Taludes
Con frecuencia se logra una apreciable mejora en la
estabilidad del talud mediante su tendido o su terraceamiento.
(Véase aparte correspondiente a Medidas Correctivas).
e. Instalación de drenaje
a. Cuando lo justifique la magnitud del daño que pueda
32
ocasionar el derrumbe de un talud, se debe conformar dicho
talud para facilitar el escurrimiento de las aguas y evitar la
infiltración. Se pueden construir zanjas de coronación, poco
profundas y revestidas, con canales de
33
desagüe donde sea necesario, cuidando que la junta entre la
zanja y el suelo no constituya de por sí una grieta de infiltración.
En casos especiales, los taludes pueden ser totalmente
revestidos mediante la aplicación de un riego asfáltico o de un
concreto de cemento proyectado.
b. Se deben mantener drenadas las depresiones detectadas
encima de la línea del talud ya sea éste de corte o de terraplén.
c. Se deben sellar las grietas visibles.
d. Se debe extremar las precauciones para evitar la entrada
de agua de precipitación en las áreas potencialmente inestables.
f. Control de la Erosión
Hay cierta tendencia entre las cuadrillas de mantenimiento de
carreteras a considerar que el tratamiento vegetativa de control
de la erosión de los taludes, cuando se aplica durante la
construcción protege suficiente mente las laderas sin cuidos
posteriores. Desgraciadamente, esto no es cierto. No se ha
encontrado todavía ninguna forma de control vegetativo de la
erosión tan eficaz que no sea necesario un tratamiento
posterior, antes de que la ladera pueda considerarse
completamente estabilizada.
La función que desempeña una cubierta de paja consiste en
restringir o impedir el movimiento de las partículas de suelo.
Mientras no se muevan las partículas de suelo, no se pueden formar
arroyuelos o cárcavas en la ladera bien aplanada. Al no existir
dichos arroyuelos o cárcavas, el agua de escorrentía no se
concentra en un solo canal, sino que se mueve lenta y
uniformemente hacia el pie del talud.
Cuando se pierde la protección superficial de paja, las partículas
de suelo se mueven y se forman pequeños arroyuelos. Estos
cortan el talud y forman pequeñas cárcavas que, a su vez
34
actúan como tributarias de otras mayores es un proceso
continúo.
A medida que la profundidad de las cárcavas aumenta, la
superficie de la cuál ellas reciben el agua de escorrentía también
aumenta, y el volumen
35
del agua que llega hasta la cárcava más grande de un sistema
desarrollado es, á menudo, sorprendentemente mayor .
Por consiguiente cualquier deterioro de la cubierta de paja
será reparada antes de que el movimiento del suelo
comience.
En los taludes tratados se deben hacer inspecciones frecuentes,
especialmente durante el primer año desde la aplicación. Se
debe mantener una cuidadosa vigilancia de las cárcavas en
formación y se debe extender más paja en - las áreas críticas
antes de que se formen cárcavas severas. Se puede obtener
mejor control haciendo uso de un poco de paja en el momento
oportuno, mientras la cárcava es aún pequeña, que usando
varias toneladas de paja después que se ha presentado el daño.
La siembra suplementaria de las áreas poco - resistentes se debe
efectuar si es evidente que la siembra original no está
prestando la protección que se esperaba. Si la cubierta de
paja ha sido dañada por el fuego, animales ú otras causas, debe
ser renovada, para que la protección superficial continúe siendo
eficaz.
2.11.02 Medidas Correctivas y de Control
Cuando un derrumbe crea una situación de emergencia, ya sea
por ocasionar una interrupción de tránsito en forma parcial o
total; o por constituir un peligro para los usuarios de la
carretera, se deben colocar inmediatamente las señales
preventivas y restrictivas que correspondan para el control del
tránsito, y para la seguridad de los usuarios y del personal de
mantenimiento.
El Ingeniero de mantenimiento encargado de la vía debe
atender los trabajos de remoción del derrumbe considerando:
1. Las situaciones de emergencia siempre tienen
36
preferencia sobre las labores de mantenimiento, de
rutina.
2. Tan pronto tenga conocimiento del suceso se debe
trasladar al lugar del derrumbe para inspeccionar la
magnitud de los daños.
37
3. De acuerdo a la inspección y a la magnitud de los
daños debe proceder a organizar de inmediato el
personal y el equipo necesarios, para la remoción y se
debe cerciorar de la correcta ubicación de las señales
para controlar el tránsito.
4. Debe dar aviso del suceso a su superior jerárquico y
debe informarlo acerca de la ubicación, y magnitud del
derrumbe, estado de la vía, condiciones del tránsito,
duración probable de la interrupción si el camino está
interrumpido y, en el caso de ser necesario, debe
solicitar el equipo requerido.
La selección apropiada y el diseño de las medidas
correctivas o el tratamiento de control sólo se pueden
establecer después de disponer de la información
completa acerca del tipo de derrumbe y de los materiales
involucrados. Los diversos tipos de derrumbe se pueden
corregir empleando los métodos que se señalan a
continuación:
Desprendimientos
Relocalización de la vía
Tendido de los taludes
Terraceamiento
Colocación de drenajes superficiales
Recubrimiento del talud
Combinación de los
anteriores Corrimientos
Relocalización de la Vía
Remoción del derrumbe -Remoción de la
cabeza - Tendido de los taludes -Terraceamiento
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Colocación de drenajes superficiales
39
Construcción de muros o contrafuertes al pie del talud -
Pilotaje
Voladuras
Combinación de los anteriores
Flujos
Relocalización de la Vía
Remoción del derrumbe
Tendido de los taludes
Terraceamiento
Colocación de drenajes y subdrenajes
Combinación de los anteriores
a. Relocalización de la
vía Ver Parágrafo
2.11.01.a
b. Remoción de los Derrumbes
Si el derrumbe causa obstrucción al tránsito, las operaciones
preliminares se debe dirigir a conseguir su reanudación en el menor
tiempo posible, En tal sentido:
si la obstrucción del tránsito es parcial, se deben disponer
los controles de tránsito que permitan el paso
alternadamente.
si la obstrucción del tránsito es total se debe proceder a
habilitar canales provisionales de circulación debidamente
controlados.
si por la magnitud del derrumbe o por los peligros que
puedan presentarse durante su remoción no es posible
reanudar el tránsito en un lapso de tiempo razonable, se
40
debe considerar la posibilidad de construir desvíos. La
construcción de los desvíos debe tener prioridad a la
remoción del derrumbe.
En general en la remoción de los derrumbes se deben seguir los
lineamientos
41
siguiente
s:
utilizar la maquinaria adecuada, evitando en lo
posible molestias a los usuarios de la carretera y
daños a la plataforma de la vía.
tomar las precauciones necesarias para no causar
accidentes.
tomar las precauciones necesarias, alejando de la
zona a vehículos y personal en el momento de la
explosión, cuando sea necesario el uso de explosivos
para aflojar rocas sueltas o para desmenuzar
grandes bloques.
El material producto de la remoción de los derrumbes debe ser
depositado en las zonas laterales del derecho de la vía donde no
constituya obstáculo ni peligro para el funcionamiento de la vía. Si el
material es de buena calidad, se puede usar en la ampliación o
reparación de terraplenes.
Al terminar la remoción del derrumbe, se debe proceder a la
reparación de los daños de la superficie de la calzada, hombros y
cunetas.
c. Modificación de los taludes
Los taludes de modifican para mejorar su estabilidad. La
modificación de los taludes consiste en disminuir su altura
mediante terrazas, o en redu cir su pendiente. La modificación de los
taludes de acuerdo a su magnitud se puede ejecutar a mano o a
máquina.
El establecimiento de pendientes de un talud debe ir precedido de
análisis de estabilidad, llevados a cabo según se indica en los libros de
Mecánica de Suelos. Cuando no se disponga de información
suficiente se puede recu rrir a las recomendaciones que sobre
pendiente de los taludes clan los Manuales de ingeniería o Geología
42
para los distintos tipos de rocas y suelos. En codo caso la experiencia
que se tenga sobre el comportamiento de taludes similares debe
considerarse para fijar la nueva pendiente.
Para la escogencia de la modificación de los taludes de corte se
debe tomar en cuenta su costo y las precauciones que obliga su
ejecución.
43
Para la ejecución de la modificación de los taludes se debe
seguir el siguiente orden:
colocar todos los dispositivos para seguridad de los
usuarios del - camino y del personal de mantenimiento.
retirar todas las señales de tránsito que puedan ser dañadas
durante la ejecución de los drenajes
tomar precauciones para reducir los riesgos a los trabajadores
colocar las estacas de talud con indicación de los datos de la
excava- ción.
efectuar una limpieza de vegetación del contorno de la
zona afectada.
tomar las precauciones necesarias, alejando de la zona a
vehículos y personal en el momento de la explosión, cuando sea
necesario el uso de explosivos.
colocar un colchón de material suelto no menor de 15 cms. De
espesor para proteger la calzada pavimentada y los hombros
de posibles daños
al terminar el trabajo se debe retirar de la plataforma del
camino y de las cunetas todo el material que hubiera caído,
as¡ como la capa de pro- tección.
se debe proceder a la reparación de los daños de la superficie de
la calzada, hombros y cunetas.
se debe reponer el señalamiento retirado; y se deben retirar
todos los dispositivos de seguridad utilizados para protección
durante la ejecución de las obras.
d. Drenaje de la superficie
Las técnicas de remoción de los derrumbes están casi siempre asociadas
con la instalación de drenajes y subdrenajes.
44
En general se deben construir cunetas revestidas alrededor de la corona
que deja el
45
derrumbe. Este trabajo se complementa con la reconformación de la
superficie del plano de ruptura y con el relleno y sellado de todas las
fisuras que se hayan presentado.
e. Subdrenajes
Los subdrenajes se usan cuando los suelos tienen un alto grado de
permeabilidad, son granulares o semigranulares y están cementados
pobremente. La colocación de subdrenajes en suelos arcillosos se debe
acompañar con la colocación de material filtrante para mantener el
flujo libre en el dren.
Los subdrenajes colocados encima de la corona de un derrumbe logran
interceptar los cursos de agua o filtraciones.
La posición y la longitud de los tubos perforados dependen de la
localización del nivel freático.
Cuando la zona de filtración se encuentra por debajo de la corona
del derrumbe, se debe excavar una zanja hasta encontrar los bordes
del estrato inalterado. Al ubicar el nivel del agua de filtración, se
pueden instalar un filtro de arena y tubos perforados para drenaje,
para estabilizar la masa del de- rrumbe.
f. Estructuras restrictivas
Las estructuras restrictivas se utilizan para incrementar la resistencia a
los movimientos de los taludes, y consisten en muros de contención,
los cuales pueden ser de:
Concreto ciclópeo
Concreto armado o sin armar
Macizos
Celulares
De tierra armada
Tablestacas de acero o de concreto
46
Gaviones.
47
En las zonas donde existe un desprendimiento constante de materiales,
sobre todo en taludes constituidos por aglomerados, materiales
granulares sueltos, etc.., es muy efectivo cubrir el talud con malla
metálica. Esta se asegura en la corona y en la superficie del talud con
cabillas bien ancladas, colocadas a intervalos regulares.
Para resistir las fuerzas impulsoras de un derrumbe, a veces se
utilizan muros en contrafuerte, los cuales contribuyen a aumentar la
fuerza resistente al pie del talud.
g. Métodos de estabilización química
En taludes constituidos por materiales granulares poco cementados, la
inyección de productos químicos o la aplicación de una lechada de
cemento produce la unión de las partículas de la masa del
derrumbe.
La electro-ósmosis ha sido usada para reducir el contenido de agua
de sue- los cohesivos y arcillosos, incrementando en esta forma su
resistencia. El costo elevado de este método y los requisitos de
personal y equipos especiales que no permite su uso generalizado.
h. Voladuras
El sistema de voladuras ha sido empleado con aparente éxito en
derrumbes poco profundos, especialmente para detener un derrumbe
que se desplaza continuamente por una superficie de deslizamiento
definida.
2.12 MOVIMIENTOS DE TERRAPLENES
Los Terraplenes fallan cuando en su superficie, o en el cuerpo del
terraplén, se producen irregularidades o daños.
En general, los movimientos que pueden ocurrir en un terraplén para
producir fallas son:
movimiento vertical
movimiento horizontal
combinación de ambos
48
fallas menores (agrietamientos, deformación de los hombros,
erosión)
49
Los movimientos verticales producen hundimientos del terraplén, en
tanto que los movimientos horizontales causan desplazamientos
laterales. Ambos movimientos se pueden combinar para producir
desde los simples agrietamientos y deslizamientos de los taludes
hasta el arrastre de parte del cuerpo del terraplén, llevando consigo
hombros, cunetas y parte o todo el pavimento, y, en los casos más
severos, la ruptura masiva de la estructura del terraplén o el colapso
total del tramo de carreteras.
Los movimientos horizontales de un terraplén pueden ser del tipo
rotacional o translacional.
En el primer caso, la falla se produce a lo largo de superficies
identificables con superficies cilíndricas o concoidales, o puede
adoptar formas algo diferentes en las que, por lo general, influyen
la secuencia geológica local, el perfil estratigráfico y la naturaleza
de los materiales.
Cuando el plano o superficie de deslizamiento intercepta el pie del
talud o más arriba de éste, el deslizamiento se conoce con el nombre
de "rotura de talud". Si la superficie de deslizamiento se encuentra por
debajo del pie del talud, la falla se denomina "rotura por la base".
En la siguiente figura se han ilustrado fallas rotacionales por la
base y por el talud.
Las fallas translacionales consisten en desplazamientos y corrimientos
50
de importantes masas del cuerpo del terraplén sobre superficies de falla
básicamente planas, asociadas a la presencia de estratos poco
resistentes
51
localizados a poca profundidad bajo el terraplén.
Estas fallas pueden ser de bloque o de desprendimiento y se
ilustran a continuación.
Las fallas menores en los terraplenes, tales como los agrietamientos
superfi- ciales y las deformaciones de los hombros pueden ser
síntomas de daños mayores. La erosión de los taludes, debe
merecer toda la atención del Ingeniero de mantenimiento por la
severidad de los daños que pueden ocasionar.
Los agrietamientos se presentan tanto en el sentido transversal como
en el sentido longitudinal de la carretera.
La deformación de los hombros consiste en la deformación progresiva
y acumulativa de los hombros del terraplén, los cuales, se desplazan
verticalmente hacia abajo, produciendo una sección redondeada o
escalonada en el eje de la carretera.
A veces, entre la zona desplazada y el resto del terraplén se puede
observar una grieta paralela al eje de la vía, la cual puede ser el
inicio de un desplazamiento importante del terraplén.
Los taludes del terraplén están constantemente expuestos a la
erosión por la acción de los agentes atmosféricas tales como el
viento, la lluvia, la
52
evaporación, la temperatura, etc.., agentes que, generalmente, operan
combinados para producir deslizamientos superficiales, hendiduras y
cárcavas.
2.13. CAUSAS QUE ORIGINAN LA FALLA DE LOS TERRAPLENES
Numerosas causas pueden provocar la falla de los terraplenes.
Estas pueden provenir de la inestabilidad del terraplén; ser debidas a
la falta de soporte de la cimentación del mismo; o ser motivadas
por agentes externos que actúan sobre el terraplén.
Las fallas provenientes de la inestabilidad del terraplén se pueden
generar durante la etapa de construcción del terraplén debido a la
utilización de materiales inadecuados; el empleo de métodos de
construcción impropios; o la aplicación de procedimientos de control
inefectivos.
Las fallas debidas a la falta de soporte de la cimentación del
terraplén pueden ser ocasionadas por el estudio inadecuado del sitio
durante la etapa de proyecto; por consideraciones incorrectas de los
datos del estudio en el diseño del terraplén; o por la implementación
impropia de las recomendaciones del diseño durante la etapa de
construcción.
Sin embargo, la mayor parte de las fallas de los terraplenes se
deben mas a las características pobres de cimentación del terraplén
que a la colocación defectuosa de los materiales.
Los problemas de las cimentaciones de los terraplenes generalmente
son ocasionadas por la consideración inadecuada de los suelos
blandos en la base; la localización del terraplén sobre laderas de
pendiente pronunciada; la transición de corte a terraplén; y el flujo
de las aguas subterráneas.
La construcción de terraplenes sobre suelos blandos crea problemas
que, si no son resueltos durante la etapa de construcción de la
carretera, se reflejan permanentemente durante la vida de la obra,
53
manifestándose en desplazamientos laterales y hundimientos del
terraplén. El desarrollo gradual de excesivos asentamientos
diferenciales debidos al repteo o consolidación de los materiales
de cimentación ocasiona fallas que se manifiestan como
54
surcos, grietas y depresiones, en la superficie del terraplén.
La ubicación de terraplenes sobre laderas de pendientes pronunciadas
es generalmente causa de problemas graves. En estos casos, la
inestabilidad y el desplazamiento lateral del terraplén propios de
esta topografía se asocian con factores geológicos críticos que son
comunes a este tipo de localización. En las laderas con fuerte
inclinación transversal, los materiales meteorizados tienden a
deslizarse a lo largo de planos de contacto con los materiales sanos.
Por otra parte, la construcción de terraplenes en laderas tiende a
modificar el régimen de escurrimiento de las aguas superficiales y
subterráneas, las cuales entonces se acumulan dentro del cuerpo del
terraplén, aumentando la tendencia natural en estos casos al
desplazamiento lateral.
Otros tipos de falla debidas a cimentación sobre suelos blandos son los
agrie- tamientos transversales que a veces se observan en la superficie
de un terraplén, los cuales ocurren por asentamiento diferencial a lo
largo del eje del camino, especialmente en el paso de corte a
terraplenes o en el acceso a estructuras. Otras veces, los
asentamientos diferenciales se producen entre los hombros y la
parte central del terraplén, manifestándose en la aparición de grietas
longitudinales ubicadas en los hombros, que se prolongan en forma
casi ininterrumpida a lo largo de decenas o centenares de metros.
Es así como la acumulación de agua y su infiltración por la base o
parte inferior del terraplén, el agua freática, el agua de precipitación
que escurre por los taludes del terraplén, la descarga de aguas
provenientes de las cunetas, la acción erosiva de los agentes
atmosféricos, los movimientos sísmicos, etc., son factores que
pueden desencadenar fallas en los terraplenes.
Cuando por algún motivo un terraplén embalsa agua durante un lapso
considerable, suficiente para que se establezca un flujo a su través,
se pueden producir fallas por tubificación. La tubificación comienza
55
cuando hay arrastre de partículas de suelo en el interior del terraplén
por efecto de las fuerzas erosivas generadas por el flujo de agua. Una
vez que las partículas empiezan a ser removidas, en el suelo van
quedando pequeños canales por los que el agua circula a mayor
velocidad, con mayor poder de arrastre, de manera que el
56
fenómeno de tubificación tiende a crecer continuamente una vez
que comienza.
2.14. INVESTIGACIÓN DE LAS CAUSAS DE FALLAS DE LOS TERRAPLENES
No todas las fallas de los terraplenes ameritan ser estudiadas en
detalle. Su estudio depende de la magnitud de la falla y de las
conclusiones y experiencias que pueden derivarse del estudio para
corregir la falla o para aplicarlas en situaciones similares.
En el caso de asentamientos o deslizamientos notables, a fin de
establecer las causas que los han producido y aplicar las medidas
correctivas adecuadas, es necesario que el Ingeniero de
mantenimiento disponga de toda la información posible acerca de
las características físicas del suelo sobre el que se ha construido el
terraplén; el régimen de escurrimiento superficial y subterráneo; los
materiales usados durante la construcción; y los métodos
constructivos utilizados. Asimismo, debe obtener la sección transversal
típica del terraplén, con indicación de la altura de relleno, pendiente
transversal del terreno natural sobre el que se asentó la obra, y
toda la información disponible acerca del historial del terraplén y de
las fallas ocurridas a lo largo del tramo o en la zona.
Siempre que sea posible, el Ingeniero de mantenimiento debe
obtener un perfil geotécnico del subsuelo en el que se indique la
naturaleza y secuencia de los estratos sobre los que se asienta el
terraplén; el nivel freático y sus fluctuaciones; y las características de
compresibilidad y resistencia al corte de los suelos.
2.15. MEDIDAS DE PREVENCIÓN DE LA FALLA DE LOS TERRAPLENES
La prevención de las fallas de los terraplenes es un proceso que se
debe iniciar en el mismo momento en que se realiza la construcción de
la obra. El tratamiento adecuado de los suelos de cimentación del
terraplén; la previsión para captar y disponer las aguas; el empleo
de materiales de relleno seleccionados y la aplicación de técnicas de
57
control de construcción apropiadas; son los más efectivos métodos
para prevenir daños futuros en
58
los terraplenes.
La instrumentación durante la construcción y el examen regular de
los registros constituyen los métodos más confiables para predecir
la inminencia de movimientos verticales y horizontales en los
terraplenes.
2.16 MEDIDAS DE CONTROL DE LAS FALLAS DE LOS TERRAPLENES
La ocurrencia de las fallas de los terraplenes se puede controlar, en
ciertos casos, realizando una vigilancia constante de los rellenos y
efectuando de inmediato los trabajos de mantenimiento necesarios
para su buena conservación. En este sentido, las recomendaciones
generales dadas en el artículo sobre prevención y control de derrumbes
son también aplicables.
Los taludes de los terraplenes están constantemente expuestos a
la erosión. Uno de los métodos más económicos para el control de
la erosión es protegerlos con gramíneas de la zona.
Diversos métodos están en uso para la estabilidad de los taludes y
control de la erosión. Entre ellos se recomiendan:
el uso de fajinas de paja o de broza
el recubrimiento del talud con capas de broza
la colocación de rocas.
La colocación de fajinas de paja o de broza ha sido empleada con
buenos resultados y se recomienda cuando se dispone de la mano
de obra necesaria. (Véanse los dibujos de las paginas 3-39 y 3-40,
del Capítulo 3 sobre Mantenimiento de Laterales, referentes al
enfajinado en curvas de nivel.
El recubrimiento de los taludes con capas de broza se utiliza en el caso
de taludes muy erosionables en regiones donde la precipitación
pluvial es elevada. La función de las capas de broza es la de reducir a
un mínimo la formación de las cárcavas.
59
Otro método eficaz para la estabilización mecánica de los taludes de
un terraplén implica el uso de rocas. El método es recomendable en
aquellos lugares donde se dispone de roca sólida proveniente de
los banqueos y
60
donde las distancias de acarreo son económicas. La roca en
pedazos se coloca en la pacte exterior del terraplén, mientras éste
se va construyendo.
Además de servir de protección contra la erosión superficial, las
piedras enterradas disminuyen la tendencia hacia la saturación y el
deslizamiento que son tan características de los taludes compuestos
en su totalidad por materiales finos.
En los hombros (hombrillos), los daños debidos a la erosión se
limitan, por lo general, a la formación de hendiduras, arroyuelos y
pequeñas cárcavas en el material granular muy erosionable, causados
por el agua de escorrentía que proviene del pavimento. La colocación
de una capa de paja sobre los hombros, sobre los que se pasa
después un rodillo pata de cabra para incorporar la paja al suelo, es
muchas veces una medida preventiva y de control eficaz. Bajo
condiciones extremas se recomienda sembrar el área del hombro con
césped.
La aparición de grietas en los bordes de la plataforma de la carretera,
concéntrica o formando herradura, que a veces abarcan incluso parte
de la calzada, es un signo de un probable deslizamiento.
Al notar la aparición de grietas, el Ingeniero de mantenimiento
debe buscar la causa, procediendo de inmediato a sellar dichas grietas
para evitar infiltraciones de agua que aceleren el deslizamiento.
Determinadas las causas, se debe proceder a corregir la si tuación.
Muy frecuentemente, la captación a tiempo de las aguas que puedan
estar provocando el daño es remedio suficiente. Otras veces, el
tendido del talud, la construcción de muros de sostenimiento,
contrafuertes o simplemente un relleno adicional al pie del terraplén,
que actúe como contrapeso, evitan el deslizamiento.
2.17. MEDIDAS DE CORRECCIÓN DE LAS FALLAS DE LOS TERRAPLENES
La aplicación de los tratamientos de estabilidad a los taludes de los
61
terraple- nes no garantizan siempre la permanencia de éstos ni la
ausencia de fallas en el terraplén.
Con mucha frecuencia, los terraplenes de las carreteras en
servicio son
62
afectados por los siguientes problemas:
erosión de los taludes
formación de cárcavas
Deslizamientos
ruptura o colapso del terraplén
Entre las medidas correctivas se cuentan las
siguientes:
reparación de taludes por estabilidad
modificación de los taludes
reposición de rellenos
Cualquiera que sea la medida que se adopte, la reparación efectiva
y rápida de las partes que han fallado es muy importante.
Cuando la falla de un terraplén crea una situación de emergencia,
ya sea por ocasionar una interrupción de tránsito en forma total o
parcial, o por constituir un peligro para la seguridad de los usuarios del
camino, se deben colocar inmediatamente las señales preventivas y
restrictivas que corresponden para el control del tránsito, para la
seguridad de los usuarios del camino y para la del personal de
mantenimiento.
a. Reparación de taludes por estabilización
Cuando los taludes de un terraplén son erosionadas, la magnitud
del daño no es tan aparente como en los casos de los taludes
de corte. Por lo general, el uso de la carretera no se afecta de
inmediato. Sin embargo, una acción de corrección oportuna
evita daños mayores.
Las manifestaciones más importantes de la erosión de los
taludes de un terraplén son:
pérdida de suelo
deslizamientos superficiales
63
Las pérdidas de suelo antes de que la vegetación se haya
estabilizado, debidas a la formación de cárcavas y a la
erosión
64
laminar, pueden ser retardadas haciendo uso de la paja como
una cubierta inerte. Esta protección es efectiva por tanto tiempo
como la cubierta permanezca sin romper.
Si una alcantarilla o cuneta falla o se desborda,
concentrándose el agua en un solo lugar, la cubierta de paja
puede ser arrastrada en poco tiempo y las cárcavas aparecen
y se profundizan rápidamente.
Para que la cubierta de paja dé la protección que puede, debe
ser inspeccionada a intervalos frecuentes, y las áreas alteradas
se deben sembrar y se deben reparar con paja adicional, antes
de que el daño sea mayor.
Otros tipos de fallas que pueden ocurrir en un talud
estabilizado son los deslizamientos superficiales. Son
movimientos de masas de tierra, según una superficie curva, que
no interesan en profundidad al cuerpo del terraplén.
Si estos deslizamientos comienzan en la cima del talud o muy
cerca de ella, es probable que la causa del daño sea la filtración
del agua proveniente de un estancamiento en las cunetas o a
través de grietas en el hombro o en la cuneta.
En estos casos, lo primero que hay que hacer es corregir la
condición defectuosa del drenaje.
Los deslizamientos superficiales que comienzan de los dos tercios
inferiores del talud hacia abajo son causados, corrientemente, por
la saturación del suelo debido a la falta de compactación
durante la construcción.
Para la reparación de los deslizamientos superficiales, el método
más económico y satisfactorio consiste en abonar la tierra y
sembrar intensivamente el subsuelo expuesto, y aplicar a
continuación una cubierta inerte de paja.
Este mismo método se puede aplicar cuando aparecen extensas
65
cárcavas en el talud, causadas por una concentración de agua
debido a la falla de las cuentas o canales de desagüe.
66
Si la cárcava amenaza la vía, se debe rellenar.
b. Modificación de los taludes.
La modificación de los taludes de un terraplén comprende los
cambios nece- sarios para asegurar la estabilidad de éstos y
consiste en darles una pendiente menor o en disminuir la altura del
talud mediante terrazas.
Para el tendido de taludes, se debe observar lo siguiente
hacerlo en terraplenes de hasta una altura de dos
metros, siempre que se disponga de material de buena
calidad, cercano al sitio de la obra.
Para terraplenes con altura superior a los dos metros y que
presenten problemas por falta de estabilidad o por erosión
fuerte, el tendido de los taludes es solución, pero se debe
complementar con obras de defensa: muros de contención;
brocales para encauzar las aguas de los hombros, cunetas
revestidas; y bajantes para el alivio de las cunetas.
colocar todos los dispositivos para seguridad de los usuarios
del camino y del personal de mantenimiento.
retirar todas las señales de tránsito que puedan ser
dañadas durante la ejecución de los trabajos.
tomar todas las precauciones para que los trabajadores
puedan actuar sin peligro.
colocar las estacas de terraplén
efectuar una limpieza del talud y de la faja al pie que
será ocupada por el nuevo talud. Si se requiere se debe
terracear el talud a reconstruir, para anclar el nuevo
relleno.
colocar y compactar el material, del pie del talud hacia
arriba hasta la plataforma del camino, extendiéndolo
67
uniformemente por capas de espesor adecuado, de
acuerdo al equipo de
68
compactación que se emplee.
construir previamente a la colocación del material, un
muro de contención al pie del nuevo talud cuando la
pendiente del terreno natural es pronunciado.
emparejar el nuevo talud de manera que presente una
superficie lisa y uniforme, sin salientes ni entrantes.
retirar todos los dispositivos de seguridad utilizados para
protección durante la realización de las obras.
reponer el señalamiento retirado.
c. Reposición de rellenos.
Cuando un deslizamiento haya ocasionado el desplazamiento o
producido el colapso de una porción considerable de terraplén, la
reposición del relleno se debe realizar con prontitud, a fin de
conseguir la reanudación del tránsito en el menor tiempo
posible.
Según la causa de la falla, antes de restituir el terraplén se debe:
remover del material de cimentación
colocar subdrenajes
escalonar la ladera-basé del terraplén
La remoción del material de cimentación es uno de los métodos más
recomendados cuando se trata de suelos blandos, especialmente si el
espesor de éstos no sobrepasa los 5 o 6 metros.
La remoción se realiza excavando el material blando hasta llegar al
suelo firme.
El control del agua subterránea es uno de los aspectos más
importantes para evitar las fallas de los terraplenes. Cuando el sistema
de drenaje instalado durante la construcción del terraplén resulta
inefectivo, se debe aprovechar la etapa de reposición para construir un
69
sistema adecuado. La mayoría de los sistemas que se emplean
consisten en colocar filtros o tuberías perforadas.
70
Consúltense las ilustraciones sobre tubos perforados para drenajes, del
Capítulo 4 relativo a Mantenimiento de Drenajes.
Cuando la profundidad del nivel freático es mayor de 5 m , su
intercep- tación se realiza mediante el empleo de pozos verticales y
de tubos de drenaje horizontales.
El escalonamiento de las laderas consiste en la construcción de terrazas
horizontales sobre las cuales se repone el terraplén. Estas terrazas son
necesarias cuando la pendiente de la ladera excede las pendientes de
4/1 6 6/1. El ancho mínimo de las terrazas debe permitir el movimiento
de las maquinarias de construcción.
Una vez corregida la causa que ha producido la falla la reposición
del terraplén se debe efectuar así:
ampliar la socavación producida por el deslizamiento
hasta obtener paredes verticales y firmes. Se debe obtener
una plataforma horizontal - para asiento del nuevo relleno,
a fin de formar terrazas que permitan la operación del
equipo en las laderas de reconstrucción.
el material del deslizamiento esta saturado, se debe
eliminar totalmente.
el material que se va a usar en el nuevo relleno debe ser
de calidad igual o superior al que existía originalmente
antes de la falla.
la reconstrucción del relleno se debe empezar por la
parte inferior del talud, distribuyendo el material en capas
horizontales de un espesor no mayor de 30 centímetros.
Las terrazas deben tener un ancho que permita la
movilidad de la maquinaría de acarreo y compactación.
71
el talud del relleno reconstruido debe tener la pendiente
necesaria que asegure su estabilidad. Cuando el
deslizamiento haya sido producido por agua proveniente
de escurrimiento sobre la plataforma de la carretera el
nuevo talud debe ser más tendido que el talud original; y
la reconstrucción se debe iniciar en el pie del talud
proyectado.
para el nuevo relleno no se deben utilizarse materiales
arenosos o fácilmente erosionables. Cuando sea
imprescindible el empleo, de materiales de baja calidad, el
terraplén se debe proteger mediante muros de defensa
al pie del talud, brocales en los hombrillos, y canales
revestidos para ba- jantes del agua en el talud.
Una vez terminado el relleno se deben colocar las capas
de base y de subbase del pavimento, se debe proceder a
la imprimación asfáltica, y se debe colocar la capa de
rodamiento.
72