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Aun cuando modernamente se puede usar maquinaria para fabricar adobes, se

puede ser tan primitivo para construir como la de hacer bolas de lodo y lanzarlas con
fuerza contra el muro en construcción y, por adición, subir su altura de esa manera;
todo este trabajo hecho a mano, sin herramientas ni instrumento alguno. Tal vez una
canasta de fibra o una pala de madera.

Las cualidades en desventaja como material de construcción también son harto


conocidas. El adobe es higrófilo, tiende a absorber la humedad atmosférica cuando el
aire está saturado de manera que por ello pierde su resistencia a los esfuerzos, aun los
de su propio peso. En los trópicos después de una lluvia prolongada por varios días,
algunas paredes se desploman sin intervención de ninguna otra fuerza, debido a la
humedad del ambiente.

Sus resistencias a la compresión son bajas (de 3 a 5 Kg. por cm2) cuando está
seco y pueden considerarse nulas a los esfuerzos de tracción. Por esas mismas
características su manipulación se vuelve más difícil, los adobes se quiebran al no
haber sido “curados” de manera que puedan resistir su manejo para colocación en su
lugar.

No conviene ser negativo por esas cualidades tan pobres; la arquitectura es el


arte de construir para que dure y el tratamiento a los materiales para resistir la
intemperie es la base de todo diseño arquitectónico; la baja resistencia a la
compresión se puede mejorar con facilidad lo mismo que la poca resistencia a la
humedad.

Los métodos ancestrales para seleccionar la tierra como materia prima, su


adición de arena, arcilla, o hierba son precisamente para mejorar sus cualidades de
modo que resista mejor la intemperie, aumente su resistencia y facilite el manejo de
los adobes; pero además los diseños de las viviendas con amplios aleros, o con
corredores exteriores, protegiendo las paredes; con fundaciones de piedra para
impedir que suba por capilaridad la humedad del suelo son otras maneras, ya clásicas,
de proteger y mejorar las construcciones de adobe. La resistencia a los esfuerzos ha
sido automáticamente mejorada con estos tratamientos, pero seguiría siendo muy baja
de no haber otro tratamiento adicional.

Característica de la tierra es su nula o poca elasticidad, las deformaciones por


esfuerzos no se recobran, y los esfuerzos para deformarla son muy bajos. Sin
embargo una vez construidas las paredes y cuando se ha tenido el cuidado de no
sobrepasar las resistencias normales del adobe a los esfuerzos, toda la construcción
marcha a la perfección. Por supuesto se han tenido que hacer muros muy anchos para
que los esfuerzos sean bajos. Esto trae ventajas adicionales: La poca conductividad
térmica se encuentra mejorada por el espesor de las paredes, y la seguridad a daños
por golpes externos a las paredes también aumenta; pues las paredes de adobe
trabajan bien por su masividad. Esta debe ser la condición y característica principal
de su diseño...

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LA
CONSTRUCCIÓN CON TIERRA CRUDA

La tierra cruda presenta una serie de importantes ventajas con respecto a los
materiales de construcción industrial más usados actualmente, entre ellas destacamos:

Gran capacidad como aislante térmico– El material del que está constituido el
adobe y el tapial es un buen aislante térmico. El interior de una casa construida con
este material requerirá un uso mucho menor de sistemas de climatización que en una
convencional de materiales industriales. Las casas construidas con barro resultan
frescas en verano y cálidas en invierno logrando fácilmente un agradable bienestar
térmico. El coeficiente de conductividad térmica del adobe es de 0.25 W/m ºC siendo
el del ladrillo de 0.85W/mºC y el del hormigón/concreto de 1.50 W/mºC
Gran capacidad como aislante sonoro– El adobe y el tapial resultan ser
también muy buenos aislantes acústicos. Las viviendas construidas con tierra cruda
quedan más aisladas de los ruidos exteriores, resultando más silenciosas que otras
construidas con materiales industriales convencionales. Por otro lado, su superficie
irregular difumina el ruido producido del interior de las viviendas, lo que evita las
reverberaciones y propicia un interior más silencioso y agradable.

Ahorro energético en climatización– La capacidad de aislante térmico del los


muros construidos con tierra reduce o incluso evita el uso de sistemas de
climatización, lo que supone un ahorro económico, energético y de emisiones de Co2
muy importante. Una vivienda construida en adobe o tapial en países fríos y que
contase con alguna técnica ecológica de climatización, como por ejemplo la energía
solar pasiva, podría llegar a prescindir totalmente de sistemas de calefacción que
consuman combustibles.

Fabricación de bajo impacto ambiental– Para la fabricación y procesado de


los adobes o para la conformación de los muros de tapia, se emplea mucha menos
energía que la necesaria para fabricar otros materiales convencionales. Para la
fabricación de ladrillos o de bloques de hormigón, así como de los cementos, se
recurre a la quema de combustibles fósiles para obtener las altas temperaturas
necesarias en su procesado industrial. En cambio, el adobe y el tapial se puede
fabricar a mano y dejar secar al Sol. El adobe requiere una energía de 2000 BTU para
fabricarse, (siendo la mayoría de las ocasiones toda ella de origen renovable, limpio y
natural), mientras que el ladrillo necesita 15 veces más energía (30.000 BTU), siendo
necesario además en su fabricación la quema de combustibles que emiten Co2.

Reintegración a la naturaleza– El adobe y el tapial, por estar constituidos


materiales locales y presentes naturalmente en el medio, pueden tener una
reintegración total a la naturaleza una vez que el edificio ya ha pasado su vida útil. En
cambio el ladrillo, el hormigón/concreto y el cemento no se reintegran a la naturaleza
una vez que el edificio a perdido su función, quedando como escombros y
provocando un impacto ambiental mucho mayor.

Resistencia del material– Aunque la resistencia de estos materiales puede ser


inferior a otros industriales existentes como el ladrillo, a escala humana resulta
suficiente. Un edificio de adobe y tapial correctamente construido y mantenido puede
llegar a superar fácilmente los 100 años de vida útil en buen estado. En teoría y con el
mantenimiento adecuado, un edificio de adobe podría resistir de manera indefinida.

Resistencia al fuego– Debido a su naturaleza físico-química, la tierra cruda


presenta una gran estabilidad y resistencia al fuego, resultando esta claramente
superior a otros industriales como el acero y el ladrillo.

Posibilidad de autoconstrucción– Este material, al encontrarse de forma


natural en el terreno y al contar con un proceso de fabricación sencillo que no
requiere equipo complejo, puede fabricarse de manera manual sin mucha
complicación. Este hecho, unido a lo relativamente sencillo de su proceso
constructivo, lo hace accesible para autoconstructores. No en vano, el adobe y el
tapial, han sido materiales tradicionalmente usados en autoconstrucción por miles de
años en muchos lugares del mundo.

El adobe cuenta no obstante con algunas desventajas con respecto a otras


técnicas constructivas que conviene conocer.

Limitación en altura– La construcción con tierra cruda, debido a la resistencia


del material, limita a dos alturas el número de pisos con que se puede construir un
edificio.

Vulnerabilidad ante el agua– El agua produce sobre el adobe y el tapial, un


efecto erosivo similar al ejercido sobre el suelo sin vegetación. No obstante existen
diversas técnicas que la cultura popular ha desarrollado en diferentes partes del
mundo para solventar este problema. Para evitar el efecto negativo del agua de lluvia
que se acumula en el suelo en momentos de precipitación intensa, los edificios
construidos con tierra se sustentan sobre cimientos de piedra (o de cualquier otro
material resistente al agua, hasta una altura en la que el agua no pueda llegar a ella.
Para los casos de lluvia racheada (que cae con cierta inclinación por acción del
viento) existen otras soluciones como colocar aleros o recubrir el muro con una capa
de cal. En México una técnica ancestral de origen prehispánico consiste en recubrir
las paredes de adobe o tapial con una mezcla de baba del nopal (conocida en otros
sitios como chumbera o tunera) y cal para dotarla de capacidad impermeable.

Debilidad sísmica. Debido a la naturaleza mecánica del material, las estructuras


de adobe y de tapial son vulnerables al efecto de los temblores y de los terremotos.
Existen no obstante técnicas constructivas de sencillo desarrollo que permiten a este
tipo de edificios ser resistentes a estos fenómenos naturales. Diseñar la planta de la
casa de forma ortogonal, dotarla de cubiertas ligeras y rígidas o una corta longitud de
los muros son algunos de los procedimientos que hace que los edificios con tierra
cruda sean resistentes a los sismos.

EL BAHAREQUE EN LA CONSTRUCCIÓN

El bahareque es característico de América; dentro de los tipos está el embutido,


esterilla y el tejido. Las comunidades caribes del interior de Colombia y Venezuela a
sus lugares de habitación construidos con materiales naturales como pilotes
estructurales de madera, con cubiertas protectoras a dos aguas, elaboradas con las
hojas de la palmera de la región, divisiones y paredes, un encofrado en esterillas
guadua relleno por una argamasa de diversos materiales de origen vegetal
compactada mediante golpes con pisón, recubiertas de una última capa para el lustre
con algún tipo de cal; sus patrones siempre siguen formas rectangulares; además es
utilizada para el inmobiliario interno, elaborado completamente con los materiales
disponibles en el lugar. Las enramadas externas anexas al bahareque las llaman
caney.

"Los antiguos pobladores de la región andina diversificaron durante


generaciones la utilización de la guadua, implementando en un principio el
"bahareque rústico", de guadua y "esterilla" de guadua para un encofrado de diversos
materiales compactada a golpes mediante un "pisón" y techos de paja, técnicas
locales anteriormente descartadas surgiendo, alrededor de 1880, como resultado el
“bahareque de tierra y cagajón.

VENTAJAS

Se maximiza el uso de recursos locales; el componente más importante es la


mano de obra, la cual generalmente procede de la auto-construcción. El bahareque
bien desarrollado constituye una técnica asísmica, liviana y durable.

DESVENTAJAS

Utiliza cantidades grandes de madera, en especial arbustos con lo cual se puede


ocasionar un daño grande al entorno. La madera generalmente no se trata y si no
existe una tradición de uso, se pueden incluir maderas susceptibles de daño por
hongos, bacterias e insectos; dichos daños, aunque no son destructivos, debilitan la
construcción. El manejo del barro tanto en su preparación, como en el revoque,
requiere algún conocimiento. En zonas sujetas a fuertes lluvias y vientos es necesario
dejar aleros o mezclar un 7 % de cemento al barro de revoque.

Material para encofrado:

 Cardón (Costa atlántica)

 Arboloco (Eje cafetero)


 Guadua

 Cañabrava

 Caña de Castilla

 Chusque (Tierras altas, Cundinamarca, Boyacá)

 Maderas finas (nogal, cedro, cucharo, etc.)

 Recubrimiento en: cagajón, láminas metálicas, tablas de madera, mortero de


cemento, madera contrachapada, fibrocemento.

En general se utilizan cañas de la familia Poaceae, en especial en zonas de


cordillera donde dichas especies abundan. Sin embargo, el sistema es versátil hasta el
punto de permitir una amplia variedad de especies para su estructura, como el cardón
en la Guajira, una especie de sistemas sucesionales tempranos.

Los techos de las viviendas en bahareque fueron y son elaborados de igual


manera con una infinidad de materiales naturales, entre ellos hojas de palma, hojas de
yarumo, cañas, o han sido adaptados a tecnologías foráneas como la teja cocida.

El bahareque se ha empleado a través de los siglos en Colombia para la


construcción de viviendas. Usado en primera instancia por grupos indígenas, fue la
elección primaria de los colonizadores europeos o mestizos, que supieron adaptarlo a
las condiciones ambientales, aprovechando una diversa selección de materiales y
técnicas nativas. Posteriormente, muchas de las viviendas de bahareque fueron
reemplazadas por técnicas de adobe o tapia pisada, aunque el bahareque siguió siendo
la técnica de predilección en lugares como el eje cafetero, debido a la amenaza
sísmica alta en dicha región, donde existe aún hoy un uso de bahareque sobre cañas
de guadua o caña brava. Puede ser combinado con tapiales, adobes y bases rasantes y
subrasantes de ladrillo o piedra, con la finalidad de dar mayor durabilidad a la
estructura.

Como tecnología apropiada se ha utilizado con éxito en la construcción de


viviendas sismo resistentes en Popayán y Armenia, Colombia; igualmente en Costa
Rica, donde tuvo excelente acogida luego de resistir un sismo de 7.5, en la escala de
Richter, el 22 de abril de 1991. En Perú y Chile se conoce un sistema similar
llamado quincha. Una de sus características es el microclima agradable que se
conserva en su interior.

Actualmente, el sistema de bahareque se encuentra reglamentado en Colombia y


Perú con normas técnicas de diseño y construcción sismo resistente, las cuales tienen
carácter de ley nacional.

Recomendaciones para el corte:


-El corte debe ser entre 30 y 40 cm por encima del suelo y después de un nudo.
- Si va a ser utilizado como elemento estructural debe ser cortado en la edad adulta.
- El corte se hará de manera “limpia” para no lastimar el tallo, el instrumento
utilizado debe estar bien afilado.
- Después del corte se necesita un período de curado donde el objetivo será de
expulsar la sabia que se encuentra al interior del tallo y para ello es necesario dejar las
varas en el campo de corte de forma vertical, sin quitar sus ramas y evitando el
contacto con el suelo, aquí se dejarán unos 4 a 8 días.

Secado:
Es necesario realizarlo ya que evita las deformaciones, rajaduras, y cambios
dimensionales en obra. Los organismos biológicos no viven en las cañas donde su
grado de humedad está por debajo del 15%. Las propiedades de resistencia aumentan
en una caña de bajo contenido de humedad.
El secado puede hacerse al aire libre o bajo techo pero libre de cierres, unos 60 días,
también usando calor a partir de una estufa o a fuego abierto, teniendo mucho
cuidado de que este sea moderado para que no raje las varas, será de 2 a 3 semanas en
estufa.
BAMBU EN LA CONSTRUCCION

El bambú, también conocido como Guadua Angustifolia, es uno de


los materiales más usados desde la más remota antigüedad por el hombre para
aumentar su comodidad y bienestar. En el mundo del plástico y el acero de hoy, el
bambú continúa aportando su centenaria contribución y aun crece en importancia.

Los programas internacionales de cooperación técnica han reconocido las


cualidades excepcionales del bambú y están realizando un amplio intercambio de
variedades de esa planta y de los conocimientos relativos a su empleo. En seis países
latinoamericanos se adelantan hoy proyectos destinados a ensayar y seleccionar
variedades sobresalientes de bambú recoleccionadas en todo el mundo y también a
determinar el lugar potencial de ese material en las economías locales.

Aunque los múltiples usos del bambú o Guadua tienen una larga tradición
en América Latina y Asia, el mismo está todavía muy subestimado y poco conocido
en el campo de la construcción actual. Los usos más comunes son en artesanías o
muebles y solo pocos lo aplican para estructuras de viviendas u obras sociales.

Justamente hoy en día se necesita el desarrollo técnico de los recursos naturales


y renovables para poder construir de una manera que nos permita una calidad de vida
a largo tiempo.

DESARROLLO:

La guadua es un bambú leñoso que pertenece a la familia de las gramíneas,


taxonómicamente a las Poaceae y del cual existen realmente en el mundo cerca de
1000 especies, 500 de ellas en América. De esta aproximadamente conforman las
especies prioritarias de bambú y dentro de ellas una que posee las mejores
propiedades físicas mecánicas del mundo y extraordinaria durabilidad: la guadua
Angustifolia.

Esta especie es el tercer bambú más grande del mundo superado únicamente por
dos especies asiáticas. Alcanza los metros de altura y los 22 cm de diámetro.

Este bambú está dotado de condiciones que lo hacen ideal para distintos campos
de aprovechamiento.

Se trata de un recurso sostenible y renovable porque se automultiplica


vegetativamente, es decir que no necesita de semilla para reproducirse como ocurre
con algunas especies maderables. Tiene además alta velocidad de crecimiento, casi 11
cm por día en óptimas condiciones y se afirma que en solo 6 meses puede lograr su
altura total, hechos positivos si se tiene en cuenta que uno de los problemas acusados
para la siembra de especies maderables y reforestación, es el tiempo extremadamente
largo para la obtención de resultados.

Aunque ya existe en algunos países mucha experiencia en el uso de la guadua y


se han hecho investigaciones, todavía la guadua produce varios prejuicios. Este
bambú no es ni "el acero vegetal" ni "la madera de los pobres".

El bambú tiene las siguientes características que hacen de él un material


conveniente y económico para la construcción tanto de la vivienda como para los
andamiajes que facilitan la construcción.

1. Las unidades naturales, varas o cañas de bambú como se las llama, son de
medidas y formas que las hacen manuables, almacenables y sistematizables,
en forma conveniente y económica.
2. Las cañas tienen una estructura física característica que les proporciona
alta resistencia con relación a su peso. Son redondas o casi redondas en su
sección transversal, ordinariamente huecas y con tabiques transversales
rígidos, estratégicamente colocados para evitar la ruptura al curvarse. Dentro
de las concentrados en la superficie externa. En esta posición pueden actuar
más eficientemente, proporcionándole resistencia mecánica y formando una
firme y resistente caparazón.

3. La sustancia y la textura de las canas hace fácil la división a mano en piezas


cortas (aserrándolas o cortándolas) o en tiras angostas (hendiéndolas). No se
necesitan maquinas costosas, sino solo herramientas simples.

4. La superficie natural de muchos bambúes es limpia, dura y lisa,


con color atractivo, cuando las canas han sido convenientemente almacenadas
y maduradas.

5. Los bambúes tienen poco desperdicio y ninguna corteza que eliminar.

SISTEMAS CONSTRUCTIVOS PARA VIVIENDAS

El uso más interesante y de mayor impacto del bambú se puede tener en la


construcción de viviendas.

El uso del bambú en este tipo de construcciones es muy amplio en algunos


países de nuestro continente, en países como Colombia y Costa Rica se llevan a cabo
programas de investigación y desarrollo de viviendas con este material. Su aplicación
se realiza de maneras muy diferentes, desde la construcción de armaduras para
cubiertas con las cañas de bambú completas cortadas solamente a la longitud
requerida por diseño, hasta las canas cortadas en tiras para fabricar paneles para
muros de viviendas, sobre los cuales se coloca una capa de mortero para cerrar los
muros.
La guadua, material fundamental del sistema, presenta unas notables
características de resistencia a todas las solicitaciones estructurales que se presentan
habitualmente en una vivienda.

La existencia de un revoque de mortero de buenas especificaciones en las caras


exteriores es la primera garantía de durabilidad de las construcciones. De todas
maneras, se deben aplicar las técnicas desarrolladas para inmunización de la madera a
bajo costo y seguir en general el método tradicional de corte y secado que ha
mostrado fielmente sus bondades para la obtención de mejores resistencias a
minimización del riesgo de deterioro por ataque de insectos. Además es conveniente
realizar inspecciones frecuentes en las áreas más expuestas a la humedad.

El sistema estructural está conformado por entrepisos con viguetas de bambú,


esterilla y losa de mortero; paneles de soporte resistentes a cargas verticales y
horizontales, armaduras de bambú para soporte de la cubierta, cimentación
consistente en zapatas de hormigón armado ciclópeo, a las que se transfiere la carga
por medio de una superestructura de guadua, que sirve a su vez de amarre entre los
cimientos.

En ocasiones se prefiere emplear para la estructura alguna madera resistente y


duradera. Se procesa así en parte, porque las maderas duras permiten uniones más
firmes y una construcción más rígida que el bambú, en parte porque las maderas
aserradas gozan de mayor prestigio y además porque ciertas maderas duras son
por naturaleza mucho más resistentes a los hongos y a los insectos que se alojan en el
bambú no inmunizado.

Al construir casas aisladas de guadua y madera, se debe evitar hacerlas de más


de dos pisos; puesto que al aumentar la altura de ellas, se eleva el centro de gravedad,
se aumenta el peso y también la flexibilidad.
Cuando las edificaciones están pareadas se puede llegar hasta tres pisos de
altura. Al construirse series de viviendas, deben amarrarse unas a otras, para que
trabajen como una de mayor tamaño. Es conveniente diseñar formas simétricas para
evitar la torsión horizontal de la construcción.

LIMITACIONES DEL BAMBÚ

Dimensiones variables: Es difícil obtener canas bien ajustadas a una medida


estándar de dimensiones. Por esta causa, el proceso o fabricación en bambú no puede
ser mecanizado fácilmente y generalmente su utilización queda dentro del campo del
artesano. Cuando hay una provisión ampliamente suficiente de canas, las desventajas
de esta variabilidad pueden ser superadas, hasta cierto punto. Mediante especial
cuidado en la selección y clasificación del material. Una ulterior compensación puede
obtenerse prestando especial atención de alta destreza del corte y de la clasificación
de las piezas.

Superficies disparejas: El empleo de ciertos bambúes se hace difícil por la


combadura de las canas, la prominencia de los nudos, la desigualdad y la conicidad.
Mas marcas hacia el extremo superior de la caña, pueden hacer difícil obtener una
construcción ajustada, a prueba de la intemperie y los insectos. Para superar los
defectos de la desigualdad el constructor puede seleccionar los bambúes pensando en
las exigencias de su empleo. Las características dominantes y las canas pueden ser
clasificadas de acuerdo con tales bases. Los diversos cortes pueden separarse
en grupos de acuerdo con los fines para los cuales sean más adecuados.

Las canas curvadas o en zigzag pueden ser empleadas cuando la forma no es


importante o donde pueden proporcionar un efecto artístico. Los procedimientos
especiales, tales como la eliminación de nudos, pueden permitir la obtención de
conductos herméticos. Las canas pueden ser rajadas para hacer paneles o esterillas.
Finalmente el diseño de la estructura y sus detalles arquitectónicos pueden ser
modificados en cierta extensión para utilizar más efectivamente la naturaleza y
peculiaridades del material.

Extrema sensibilidad: Con excepción de los bambúes de paredes gruesas tales


como el bambusa tulda y dendrocala musstrictus o aquellos de madera relativamente
blanda, tales como ciertas especies de Guadua, los bambúes tiene tendencia a rajarse
fácilmente, tendencia que proscribe el empleo de clavos. Ello también limita el tipo
de técnicas adecuadas para la construcción o unión de las unidades estructurales.

Los remedios sugeridos son emplear las canas menos fácilmente hendidas, de
las especies de paredes gruesas, para aquellos casos en que la gran propensión a
rajarse sea una desventaja; hacer los cortes terminales más allá de los nudos, cuando
sea posible (los nudos tiene mayor coeficiente de resistencia al esfuerzo de corte que
los internados y por consiguiente presentan menos tendencia a rajarse), afirmar las
uniones por medio de correas u otros materiales de amarre. Labrar o taladrar los
agujeros para colocar los clavos, tornillos o clavijas.

VENTAJAS DEL BAMBÚ

 El bambú tiene muy buenas cualidades físicas para un material de


construcción.

 Es un material liviano que permite bajarle el peso a la construcción.

 Sus fibras exteriores la hacen muy resistente a las fuerzas axiales.

 La relación entre peso-carga máxima y su forma tubular apto para fuerzas


axiales, lo convierten en un material perfecto para estructuras espaciales
donde trabajan solamente fuerza axiales.

 El rápido crecimiento del bambú lo hace económicamente muy competitivo.


 La especie absorbe gran cantidad de energía y admite grandes niveles de
flexión.

 En el contexto ecológico el bambú juega un papel muy importante.

 Es un recurso renovable y sostenible.

 Su rápido crecimiento y la alta densidad de plantas por área significa


una productividad muy importante de la tierra y una biomasa considerable.

 Se utiliza como planta de reforestación.

 La manipulación del bambú desde donde crece hasta la obra necesita muy
poca energía.

 Es un importante fijador de Dióxido de Carbono (CO2).

 Evita la movilización de tierra y conserva efectivamente los suelos.

PRESERVACIÓN

Los bambúes varían de especie en especie en cuanto a la susceptibilidad de sus


cañas a la invasión de los insectos xilófagos. Aunque las cañas de unos pocos
bambúes, especialmente la Guadua Anguistofolia, tienen aparentemente una
resistencia relativamente alta, tanto a los insectos xilófagos como a la podredumbre
por los hongos, casi todos parecen más o menos susceptibles bajo ciertas condiciones.

Para contrarrestar esto existen varios métodos que expondremos a continuación:

 De forma natural o artesanal.

 Para combatir la invasión de insectos se ahúma con fuego y se cura.


 En cuanto a la humedad con solo levantar las viviendas unos 20 o 30 cm de la
superficie, es suficiente para que la humedad no los afecte.

 Se recomienda utilizar cañas de bambú maduro (más de tres años de edad)

 Por método industrializados.

 Un método rápido y eficiente consiste en sustituir la savia de la caña con una


solución preservadora, sumergiendo las cañas en dicha solución, esto obliga a
aplicar el tratamiento a las canas recién cortadas antes de que pierdan el agua
que contienen.

RECOMENDACIONES CLAVES PARA EL BUEN USO DEL BAMBÚ

Usar una buena materia prima

Para contar con bambú de calidad es necesario usar cañas maduras, por su
resistencia y menor contenido de humedad, que hayan sido debidamente preservadas
(inmunizadas) y secadas. El uso de cañas no maduras o frescas (sin secado), puede
ocasionar rajaduras, fisuras y hasta el colapso de la construcción. Para la obtención de
cañas chancadas y latillas, se utilizan cañas maduras pero frescas.

Mantener columnas y paredes aisladas de la humedad del suelo

Para construir columnas o paredes con bambú es necesario que no se las


empotre directamente en el concreto o en el suelo para evitar su deterioro (pudrición).
Las cañas tienen una alta capacidad de absorción de la humedad del ambiente, del
suelo y de la lluvia.

Proteger las cañas de la lluvia y de los rayos solares directos

La humedad excesiva produce hongos como en cualquier otro material y los


rayos solares blanquean y deterioran las cañas, por lo cual es imperativo protegerlas
del agua y del sol directo, construyendo aleros lo suficientemente amplios. Si se usa
caña chancada, es necesario recubrirla con mortero de arena-cemento o con una
mezcla de materiales orgánicos con tierra (tipo quincha).

Evitar el aplastamiento y la fisura de las cañas

Cuando se aplica un peso localizado sobre el entrenudo, éste se aplasta,


pudiendo deteriorar toda la estructura. Para evitarlo, se debe colocar las cargas sobre
los nudos y/o rellenar la caña de concreto. Además es necesaria la presencia de un
nudo en cada extremidad de las cañas para evitar que se fisure.

MATERIA PRIMA

La calidad de la construcción, inicia con la selección de las cañas que se


utilizarán. Se debe adquirir o cortar cañas maduras, debido a que sus fibras son
resistentes. Además, es importante usar cañas que no tengan fisuras o enfermedades.
Las cañas rollizas se pueden transformar en cañas chancadas, que tienen variadas
aplicaciones en la construcción.

MADUREZ Y CALIDAD
ESTADO DE MADUREZ

Brote nuevo: Los tallos nuevos del bambú se llaman brotes y nacen del rizoma.
Los brotes nacen protegidos por vainas de color café llamadas “hojas caulinares”.

Brote en crecimiento: Antes de un año de edad, los brotes llegan a su altura


máxima, pero conservan sus hojas caulinares. A medida que las hojas caulinares se
desprenden, se debe realizar la marcación de la caña.

Tallo tierno o verde: Cuando el tallo tiene entre 1 y 3 años, ha perdido sus
hojas caulinares y se distingue por su color verde brillante. En esta fase el tallo es aún
demasiado tierno para su uso en la construcción.
Tallo maduro: Cuando el tallo tiene más de 4 años, está listo para su corte y
aprovechamiento. Se dice que está “maduro” y se le distingue por su color verde
opaco. El tallo está parcialmente cubierto con manchas de líquenes blancos.

Tallo sobremaduro: Cuando los tallos están cubiertos totalmente de color


amarillo blanquecino significa que han perdido sus características físicas y mecánicas
para su uso en construcción. Se dice que el tallo está sobremaduro y se corta para
proveer abono a las demás plantas o para usarse como leña.

CARACTERÍSTICAS NO DESEADAS EN UN TALLO

Con huecos o rajaduras: Los pájaros carpinteros e insectos pueden hacer


huecos en el bambú, estos tallos no son recomendables para la construcción debido a
que pueden presentar defectos mecánicos. Los tallos rajados pueden ser utilizados
como latillas o cañas chancadas.

Con deformaciones o conicidad alta: Decoloraciones del tallo pueden indicar


una enfermedad que ha afectado las características físicas para ser usados en
construcción.

Con entrenudos muy largos: Los tallos con entrenudos mayores a 50


centímetros no son recomendables para el uso en la construcción.

Con pudrición o síntomas de enfermedad: Los tallos con evidencia de


pudrición no deben ser utilizados. Hay que tener cuidado de no confundir la pudrición
con las manchas blancas de los líquenes. Sin embargo, decoloraciones del tallo
pueden indicar una enfermedad que ha afectado las características físicas necesarias
para ser usados en la construcción.
COSECHA O CORTE DE TALLOS

Las técnicas de corte son importantes para asegurar un adecuado abastecimiento


de cañas de calidad para la construcción. Además, es importante el arreglo del tocón
después del corte para garantizar su regeneración natural; así aseguramos la
sostenibilidad de la producción.

Hacer el bisel: Con el machete o motosierra, se reliza un corte en bisel en el


tallo en la dirección de la caída. Es importante cortar el tallo justo por encima del
nudo, lo más bajo posible para evitar la aparición de nuevas ramas que dificulten el
manejo de la plantación o el guadual. El uso de la motosierra asegura un mayor
rendimiento.

Hacer el corte: Al lado opuesto del primer corte se hace un “segundo corte”
para tumbar la caña. Es importante dejar libre la ruta de caída de la caña para evitar
accidentes.

Halar y liberar el tallo: En caso de que el tallo quede sujeto a otros por las
ramas de la parte superior, se lo liberará halándolo en la dirección de la extracción.

Arreglar el tocón: Se debe evitar el empozamiento de agua en el tocón, lo que


provocaría la pudrición de las raíces. Con el machete o la motosierra se puede realizar
un corte que permita la salida del agua o que deje una superficie plana que impida la
acumulación de agua de lluvia.

Desramar y trozar: Se cortan las ramas laterales del bambú tumbado usando el
machete. El corte debe ser de abajo hacia arriba. Luego se cortan los trozos o
segmentos con las medidas requeridas.
CAÑA CHANCADA

La caña chancada tiene gran variedad de aplicaciones en la construcción. Es


usada como molde o soporte para vaciados de barro o concreto, cielos rasos, paredes
entre otros. La elaboración de caña chancada se realiza con cañas maduras y recién
cosechadas, utilizando hacha y machete. Requiere trabajo manual y experiencia del
encargado.

Pasos para su elaboración:


Picar o chancar desde un extremo: Se hacen incisiones profundas en los
nudos, con una separación de 1 a 2 centímetros, empezando en un extremo de la caña
en dirección hacia la mitad.

Picar o chancar desde el otro extremo: Se repite el trabajo desde el otro


extremo de la caña.

Cortar longitudinalmente: Desde un extremo se corta longitudinalmente la


caña, haciendo al mismo tiempo movimientos trasversales con el hacha o machete, lo
que provoca la rotura de los tabiques interiores.

Abrir la caña: Con las manos o los pies se abre completamente la caña,
apoyándose sobre sus bordes y caminando sobre éstos.

Limpia: Se extrae la parte blanca e interna de la caña para evitar la aparición de


insectos y hongos; dejando solamente el material fibroso. Esta limpieza se hace con
machete o palana.

LATILLAS

Las latillas son tiras longitudinales de las cañas. Tienen varias aplicaciones en la
construcción. Se aprovecha el bambú fresco por su facilidad de rajado. Hay dos
técnicas para hacerlo, una a mano, usando machete o hacha, y otra con una máquina
latilladora. Después de obtener las tiras se extrae el material blanco del interior de
cada tira, ya que es vulnerable al ataque de insectos y microorganismos.

LATILLADO A MANO
Hacer las latillas: Se inserta un machete o hacha en el extremo de la caña y se
desliza hacia el otro extremo, golpeando el borde con un mazo, martillo o trozo de
madera.

Limpiar las latillas: Con machete se quita el material blanco del interior de
cada tira para hacerla uniforme y evitar el ataque de insectos o la aparición de
hongos.

Con latilladora: La latilladora es una herramienta manual o motorizada que


permite obtener latillas de bambú con el ancho deseado.

Seleccionar e introducir la estrella de cuchillas: Se instala un juego de


cuchillas intercambiable, o “mariposas”, de acuerdo al número y ancho de latillas a
sacar.

Colocar la caña: Se coloca la punta de la caña en el centro de la mariposa o


estrella y la base se coloca sobre un peso asegurado sobre el riel. Se recomienda
colocar la máquina sobre una ligera pendiente para facilitar el deslizamiento del peso.

Latillar: Se obtienen latillas a golpes del émbolo o pesos que se deslizan sobre
rieles. El número de golpes depende del diámetro y dureza de la caña. También
existen latilladoras con motor.

Limpiar las latillas: Se limpian las tiras de bambú, esta actividad se hace a
mano.
PRESERVACION Y SECADO

Se deben aplicar métodos de preservación para aumentar la vida útil del bambú
y evitar que sea afectado por insectos o microorganismos. Hay métodos tradicionales
y métodos químicos. Estos últimos deben ser adecuadamente aplicados para no
afectar la salud del usuario y el ambiente. Se recomienda un método tradicional y otro
químico (por ejemplo, con bórax y ácido bórico).

PRESERVACIÓN TRADICIONAL
Existen una serie de métodos de preservación que han sido utilizados durante
siglos por diferentes comunidades en la región andina. Los métodos han sido
desarrollados de acuerdo a las características y los recursos presentes en las zonas en
donde han sido utilizados. El vinagrado es uno de los métodos de preservación
tradicional más extendidos. Este método es económico, inocuo y comprobado por la
sabiduría popular. Sin embargo, ni éste ni los otros métodos tradicionales reemplazan
la preservación química.
Vinagrado: En el vinagrado, se deja la caña sobre el mismo tocón o una piedra,
apoyada a los bambúes vecinos durante 3 semanas, dejando ramas y hojas intactas.
En este proceso se disminuye los almidones, azúcares y humedad, limitando la
vulnerabilidad de la caña al ataque de insectos y microorganismos. La caña cambia
temporalmente de color verde a naranja y huele a alcohol (“caña borracha”).

PRESERVACIÓN QUÍMICA

El método de inmersión en solución de bórax y ácido bórico, es el más


recomendado, por su eficacia, costo, y seguridad para usuarios y medio ambiente.
Según algunos expertos, la inmersión debe realizarse con cañas secadas durante una
semana como máximo y que aún conservan su color verde.

Preparación de la poza: Se prepara un tanque suficientemente grande para


sumergir el material a preservar. Se puede excavarlo y recubrirlo con plástico grueso,
asegurado con pesos en sus bordes o construir una poza de concreto armado. En
ambos casos deben tener una pendiente en el fondo. Por cada 100 litros de agua se
recomienda entre 2 y 2.5 kg de cada uno de los químicos: bórax y ácido bórico. Éstos
son inocuos, pero debe evitarse el contacto con los ojos.

Perforación de los tabiques internos: Para permitir la entrada de la solución en


la caña, se perforan todos los tabiques que existen en el interior de la caña, con una
varilla larga de acero con punta de aproximadamente 1/2” de diámetro.

Inmersión: En el tanque con el preservante, se introducen las cañas rollizas


previamente lavadas, latillas o caña chancada. Se aseguran con piedras u otros pesos
colocados encima para que todo el material esté sumergido. La colocación de las
cañas rollizas sobre un declive permite el escape del aire atrapado. La caña rolliza
tiene que estar sumergida un mínimo de 5 días, mientras que las latillas y caña
chancada requieren por lo menos 24 horas de preservación. Antes de sacar el material
se deja escurrir sobre el tanque. Se debe evitar el acceso del agua de lluvia mediante
una cubierta.

Escurrido: Una vez terminado el proceso de inmersión, se debe escurrir el


exceso de preservante contenido en el interior de las cañas. Para ello se inclina las
cañas cabeza abajo y se giran dos veces al día durante dos días.

SECADO

Para concluir el proceso de preparación de la caña, éstas deben ser secadas. Este
proceso puede ser llevado a cabo al aire libre o en secadores solares; Con un secador
solar, se puede alcanzar niveles de humedad menores en comparación con el método
al aire libre.
SECADO AL AIRE LIBRE

Sobre caballete: La forma de secado más usada es apoyar las cañas sobre un
caballete; aislando las cañas del contacto directo con el suelo natural. Para un secado
uniforme, se recomienda un giro parcial y diario de cada uno de las cañas durante los
primeros 15 días y después de manera menos frecuente. El tiempo de secado puede
variar entre 2 y 6 meses según las condiciones climáticas.

Secado y almacenamiento bajo techo: En este método, las cañas de proceso de


secado se realizan protegiendo las cañas del contacto directo con el sol que puede
provocar rajaduras y torceduras. Para que el proceso de secado sea eficiente, se deben
colocar separadores para facilitar el buen flujo de aire.

SECADO CON SECADOR SOLAR

Pasivo: En este método se utiliza un invernadero cerrado, cuyas paredes y techo


son de plástico o vidrio. De esta manera, se generan mayores temperaturas al interior
del ambiente, lo que promueve el secado de las cañas.

Activo: En este método, se añade a la infraestructura básica del invernadero una


serie de ventiladores que aceleran el aire caliente entre las cañas, reduciendo el
tiempo del proceso.

MÉTODOS ALTERNATIVOS DE SECADO

Horno: Se pueden secar las cañas en hornos idénticos a los que se utilizan para
la madera.

Inyección de aire caliente: Con un ventilador y mangueras de plástico


conectadas al interior de cada caña se inyecta aire caliente.
UBICACIÓN SEGURA Y EDIFICACIÓN SALUDABLE

Determinar adecuadamente el terreno donde se va a construir la vivienda es uno


de los criterios más importantes para contar con una vivienda segura y confortable. El
objetivo es ubicar la vivienda en un lugar que no esté expuesto a un peligro particular.

La aspiración de cada ser humano, es vivir en un espacio seguro y saludable, en


el cual cada integrante se sienta cómodo en un ambiente confortable y armónico
donde exista bienestar.

UNA EDIFICACIÓN SEGURA

El terreno de una edificación segura debe cumplir con los siguientes criterios al
momento de definir el sitio de la construcción:

- No estar cerca a quebradas o ríos donde puede haber riesgo de crecientes de agua.
- Evitar terrenos con pendientes pronunciadas donde pueden existir
deslizamientos.

- Alejarse de los cauces naturales de agua, así el terreno se muestre árido, puesto
que en cualquier momento una fuerte lluvia es suficiente para crear huaycos.

- No ubicarse sobre suelos inestables y rellenos o terrenos propicios a la


licuación de suelos.

Por tal motivo, el lugar donde se quiera construir debe ser seguro a fin de que no
ocurran accidentes por causa de terremotos, huaycos, derrumbes, hundimiento del
terreno, inundaciones, etc.
UN AMBIENTE SALUDABLE

Asimismo, debe ser un sitio saludable, es decir, no debe ubicarse cerca a lugares
que emitan vapores tóxicos, malos olores, etc. o que pueda ser propenso a propagar
enfermedades, epidemias, virus, etc.

El confort depende también de una buena iluminación y ventilación natural, por


lo cual es importante tomar en cuenta el clima, la orientación del sol y los vientos
dominantes para localizar la vivienda y determinar la ubicación de las aperturas.

PLASTICO EN LA CONSTRUCCION

La idea de construir pueblos o comunidades con viviendas de plástico puede ser,


pues, una excelente medida para contrarrestar la destrucción de nuestro ecosistema y
aquellos de otras especies.

PROCESO DE CONSTRUCCION

En la construcción de estas casas ecológicas, las botellas son utilizadas como


ladrillos. El proceso comienza con la etapa de recolección de cualquier botella de
plástico, la única condición es que no deben estar aplastadas ni tener la tapa. Cuando
se han reunido las botellas necesarias, se rellenan con arena o tierra. Cada botella de 2
litros se rellena con 3 kilos de material para obtener la consistencia adecuada y que
así la botella adquiera la misma resistencia que un ladrillo. Luego se unen con cal y
cemento para ir levantando los muros.

Otros materiales como varillas, tejas, tabiques, grava, vidrio para las ventanas,
azulejos, marcos de madera y muebles para los baños y cocina, normalmente son
donados por empresas, particulares o instituciones.

Para dar un toque final y animado a las casas, se pintan en tonalidades que
contrasten las columnas con los muros; la base de las botellas que queda sutilmente a
la vista, se pinta en forma de flor. También las familias siembran pasto, arbustos y
flores para crear sus propios jardines. En 15 días las viviendas están terminadas.

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