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La proclamación de la Segunda República en 1931 fue el resultado de una creciente oposición a la dictadura de Primo de Rivera, culminando en elecciones municipales que favorecieron a las candidaturas republicano-socialistas. El gobierno provisional, heterogéneo y apoyado por intelectuales y clases medias, convocó elecciones a Cortes Constituyentes, donde se aprobó una nueva Constitución que estableció la separación Iglesia-Estado y el sufragio femenino, aunque las mujeres no votaron en esas elecciones. La Constitución de 1931 marcó un avance en derechos y libertades, aunque el debate sobre el sufragio femenino evidenció divisiones entre las feministas de la época.
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La proclamación de la Segunda República en 1931 fue el resultado de una creciente oposición a la dictadura de Primo de Rivera, culminando en elecciones municipales que favorecieron a las candidaturas republicano-socialistas. El gobierno provisional, heterogéneo y apoyado por intelectuales y clases medias, convocó elecciones a Cortes Constituyentes, donde se aprobó una nueva Constitución que estableció la separación Iglesia-Estado y el sufragio femenino, aunque las mujeres no votaron en esas elecciones. La Constitución de 1931 marcó un avance en derechos y libertades, aunque el debate sobre el sufragio femenino evidenció divisiones entre las feministas de la época.
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9.1.

La proclamación de la Segunda República, el Gobierno provisional y la Constitución


de 1931. El sufragio femenino.
1. LA PROCLAMACIÓN DE LA REPÚBLICA
Los partidos dinásticos consideraban que la dictadura duraba demasiado y varios dirigentes
participaron en conspiraciones militares.
Los intelectuales y el mundo universitario habían sufrido un control férreo mediante la censura
y limitando sus libertades llegando incluso a cerrar universidades. El conflicto derivó en
protestares estudiantiles. Destacan figuras como Unamuno, Ortega y Gasset o Blasco Ibáñez.
La oposición más dura vino de los republicanos y nacionalistas, especialmente catalanes.
La oposición de los republicanos fue permanente y organizaron la llamada Alianza Republicana,
que desarrollaron una amplia campaña propagandística en el exterior.
En Cataluña medidas como la eliminación de la Mancomunidad (1925), prohibir la lengua
catalana...había hecho crecer la oposición.
A esto habría que añadirle el rechazo total de los anarquistas intensamente perseguidos o el
rechazo por parte del PSOE.
Hay que tener en cuenta que la dictadura gozó de un consenso generalizado hasta 1927. Pero
fracasó probablemente, porque intentó crear un sistema político propio.
La creciente oposición a Primo de Rivera se intensificó cuando el rey y su camarilla se
convencieron de que la dictadura era un peligro para la supervivencia de la monarquía. En esta
tesitura, el rey optó por retirarle su confianza y Primero de Rivera acabó dimitiendo el 30 de
enero de 1930.
La crisis hizo disparar al republicanismo, prácticamente muerto en 1920 y unido en el llamado
Pacto de San Sebastián en agosto de 1930 junto a nacionalistas catalanes y más tarde al PSOE
y UGT. El Pacto de San Sebastián tenían como objetivo instaurar una república democrática y el
Estatuto de Autonomía de Cataluña.
El movimiento revolucionario promovido por republicanos y socialistas, que se unieron a los
primeros en octubre fracasó en Jaca.
El sustituto del dictador, Berenguer, propuso volver a la normalidad constitucional y gobernó
a base de decreto (dictablanda), pero no dio sus frutos y abandonado por su Gabinete dimitió el
13 de febrero de 1931 siendo sustituido por Aznar que formó otro gobierno fiel a la monarquía y
convocó elecciones municipales para el 12 de abril. Unas elecciones que se convirtieron en un
plebiscito contra la monarquía, que cogió a la derecha y los partidos tradicionales desorganizados
y sin capacidad de movilizar.
Las elecciones celebradas mediante sufragio universal masculino, dio el triunfo a las
candidaturas republicano-socialistas en 41 de las 50 capitales de provincias, donde el
caciquismo no tenía poder. Por lo tanto, a pesar de tener menos votos, los republicanos se
proclamaron victoriosos de las elecciones y proclamaron la II República. Alfonso XIII se exilió.
[Link] PROVISIONAL
El 14 de abril comenzando desde Eibar las distintas localidades españolas fueron proclamando
la Segunda República.
En Madrid, los representantes de los partidos firmantes del Pacto de San Sebastián
constituyeron un gobierno provisional, cuya principal característica es su heterogeneidad
(republicanos conservadores, de izquierda y radicales, socialistas y nacionalistas gallegos y
catalanes). El gobierno provisional estuvo presidido por el conservador Zamora en un gesto para
ganarse a los conservadores.
A grandes rasgos podríamos decir que contó con el apoyo mayoritario de intelectuales, clases
medias y grupos obreros, pero no con el de la oligarquía, la Iglesia, un sector del ejército o los
grandes terratenientes.
Las prioridades del nuevo gobierno eran dos: Convocar elecciones para iniciar unas Cortes
Constituyentes y poner en marcha las reformas consideradas más urgentes.
Se convocaron inmediatamente elecciones a Cortes Constituyentes para el día 28 de junio.
Paralelamente también establecieron una amnistía general, proclamando las libertades políticas y
comenzaron una serie se reformas.
Solo habría una única Cámara, la edad mínima para votar sería de 23 años y solo podían votar
los hombres, aunque las mujeres podían ser elegidas. Se creó un sistema electoral que
eliminaba el caciquismo y favorecía a los grandes partidos y coaliciones, con el fin de
conseguir gobiernos con un amplio apoyo.
Las elecciones contaron con una participación del 70% no conocida hasta entonces en la historia
de España. La conjunción republicano-socialista obtuvo una aplastante mayoría en casi todas
las provincias, con excepción de País Vasco y Navarra. La campaña electoral cogió a la derecha
todavía desorientada y desorganizada, con lo que muchos sectores sociales de España que tenían
un gran poder económico, social y cultural no estaban presentes en la elaboración de la
constitución. Por primera vez fueron elegidas mujeres.
De esta manera, el Parlamento se constituyó con una mayoría republicana-socialista con Niceto
Alcalá Zamora como Presidente.
3. CONSTITUCIÓN DE 1931. EL SUFRAGIO FEMENINO.
España se definió como “una república democrática y de trabajadores”. Se constituyó como un
estado centralizado, aunque reconocía el derecho de autonomía de municipios y regiones, previa
aprobación por las Cortes de sus estatutos.

La constitución fue aprobada en diciembre de 1931 después de intensos debates. La cuestión


religiosa, que se abordó en la constitución, reflejaba la voluntad de republicanos y socialistas de
eliminar el poder e influencia de la Iglesia, se convirtió en un verdadero problema para la unidad
del gobierno. Los dos conservadores, el presidente Alcalá Zamora y el ministro Miguel Maura
consideraban un atentado a la libertad religiosa y acabaron dimitieron llevando a Manuel Azaña
a la jefatura del Estado. En un gesto conciliador con las derechas, Azaña ofreció de nuevo la
presidencia de la República a favor de Alcalá Zamora, quien le propuso a su vez como jefe del
nuevo gabinete constitucional.

Por lo tanto, en materia religiosa, se estableció la separación Iglesia y Estado, instaurando el


laicismo, la libertad de conciencia y la práctica de cualquier religión; se suprimió el presupuesto
para el clero y culto, y se prohibió ejercer el comercio, la industria y la enseñanza. También se
aprobaba el matrimonio civil y el divorcio.

Se instituía la figura del Presidente de la República, como jefe del Estado, personificaba a la
nación. Era elegido de forma indirecta por las Cortes, para un periodo máximo de 6 años. No
podían ocupar el cargo: militares, eclesiásticos, ni miembros de la familia real. Ejercía como poder
moderador, tenía capacidad de veto limitada y promulgaba leyes. Su actuación estaba subordinada
a unas Cortes que podía disolver no más de dos veces.
Se aprobaba la soberanía nacional y se estableció la división de poderes de la siguiente manera:

El poder legislativo recaía en las Cortes unicamerales, elegidas por sufragio universal, directo
y secreto, con la novedad del voto de las mujeres cada cuatro años. El Parlamento controlaba al
ejecutivo, pudiendo retirar su confianza al gobierno y al Presidente.

El poder ejecutivo recaía en el gobierno que respondía de su gestión ante las Cortes. El presidente
del gobierno es nombrado por el presidente de la Republica.

El poder judicial recaía en los jueces y magistrados.

Se creó el Tribunal de Garantías Constitucionales para resolver los posibles conflictos entre
poderes.

Por último señalar, que la constitución incluía una amplia declaración de derechos y libertades
como la no discriminación por razón de origen, sexo o riqueza.

Con la implantación de la Segunda República se inició un periodo decisivo para las mujeres
españolas en lo referente a la igualdad entre sexos. En la cuestión del sufragio femenino se
produjo un intenso debate incluso entre las propias feministas.

En las elecciones de 1931 las mujeres no pudieron votar, pero sí ser elegidas. Así, tres mujeres
obtuvieron escaños: Clara Campoamor (Partido Radical) y Victoria Kent (Partido Republicano
Radical Socialista) y Margarita Nelken (Partido Socialista).

En el debate constitucional Campoamor pidió el voto femenino, mientras que Kent era partidaria
de retrasarlo, pues la falta de preparación de la mujer supuestamente beneficiaría electoralmente
a la derecha. El resultado final de la votación fue de 161 votos a favor y 121 en contra. 188
diputados se ausentaron de la Cámara en el momento de la votación.

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