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Divorcio Por Desafecto

Carlos Ignacio España Figueroa solicita el divorcio por desafecto de su esposa Evelyn Elena Rodríguez González, fundamentándose en sentencias del Tribunal Supremo de Justicia que reconocen el desafecto como causal de divorcio. La relación conyugal, que comenzó en 2007, se deterioró a tal punto que desde 2012 viven separados y no existe vínculo afectivo entre ellos. Se argumenta que el divorcio es necesario para proteger los derechos de sus hijas y facilitar el desarrollo personal de ambos cónyuges.

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Divorcio Por Desafecto

Carlos Ignacio España Figueroa solicita el divorcio por desafecto de su esposa Evelyn Elena Rodríguez González, fundamentándose en sentencias del Tribunal Supremo de Justicia que reconocen el desafecto como causal de divorcio. La relación conyugal, que comenzó en 2007, se deterioró a tal punto que desde 2012 viven separados y no existe vínculo afectivo entre ellos. Se argumenta que el divorcio es necesario para proteger los derechos de sus hijas y facilitar el desarrollo personal de ambos cónyuges.

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CIUDADANO:

JUEZ DE PRIMERA INSTANCIA DE MEDIACIÓN, SUSTANCIACIÓN Y


EJECUCIÓN DEL CIRCUITO DE PROTECCIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y
ADOLESCENTES DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO
MIRANDA.

SU: DESPACHO.-

Yo, CARLOS IGNACIO ESPAÑA FIGUEROA, venezolano, mayor de


edad, de este domicilio y titular de la cédula de identidad número V-
12.878.188, asistido por las Ciudadanas DAYANA JOXELYN CARDONA
SILVA y CELIS YAMILETH MARTINEZ ESPAÑA, Abogadas en libre
ejercicio de la profesión, titulares de la cédulas de identidad V-19.763.653
y V-26.735.807, de este domicilio e inscritos debidamente en el
Instituto de Previsión Social del Abogado (I.P.S.A.), bajo el Nro. 53.829
y 54.645, ante usted, ocurrimos como en efecto lo hacemos para
presentar solicitud de DIVORCIO POR DESAFECTO, del vínculo
matrimonial que mantengo con la ciudadana EVELYN ELENA
RODRIGUEZ GONZALEZ, venezolana, mayor de edad, de este
domicilio y titular de la cédula de identidad N° V-14.481.907;
fundamentándome en la Sentencia N° 1070, de fecha 9 de
Diciembre de 2016 de la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia, que instituyó el desafecto como causal de
divorcio y en la Sentencia N° 136 del 30 de Marzo de 2017 de la
Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, que versa
sobre el procedimiento a seguir en solicitudes de divorcio por Desafecto;
solicitud que hago en la forma siguiente:

CAPITULO I

DE LOS HECHOS

Contrajimos Matrimonio Civil por ante la Primera Autoridad Civil del


Municipio Guaicaipuro del Estado Bolivariano de Miranda; en fecha
veinticinco (25) de Abril de 2007, según consta en copia certificada de
Acta de Matrimonio que acompaño marcada letra “A”, asentada bajo el
número doscientos dos (N° 202), Tomo 1, Folio 145 al 146 de los Libros
de Actas de Matrimonios Civiles llevados por ese despacho en el año
2007, instrumento fundamental en solicitudes de divorcio. Fijamos
nuestro último domicilio conyugal, en la dirección siguiente:
Urbanización Villa el Bosque, parcela L-20, sector Lagunetica Los
Teques, Estado Bolivariano de Miranda. De esta unión conyugal
procreamos dos (02) hijas; nuestra primera hija de nombre VALERIA
VALENTINA ESPAÑA RODRIGUEZ, nacida el día cinco (05) de abril de
dos mil once (2011), tal como consta en copia certificada de partida de
nacimiento que acompaño marcada letra “B”, y nuestra segunda hija
de nombre ANTONELLA DEL VALLE ESPAÑA RODRIGUEZ, nacida el
día seis (06) de enero de dos mil trece (2013), tal como consta en copia
certificada de partida de nacimiento que acompaño marcada letra “C”.
Nuestra relación desde el principio y por varios años fue armoniosa y
estuvo basada en el respeto, la tolerancia, el afecto mutuo y la
comprensión; cumpliendo cada uno con nuestras obligaciones
conyugales. Pero es el caso ciudadano juez que en nuestra relación
surgieron desavenencias que nos fueron distanciando como pareja
haciendo imposible nuestra vida en común a tal punto que hace ya más
de tres (03) años que deje de tenerle afecto a mi aun esposa como
pareja, solo la respeto como persona y madre de mis hijas, no existiendo
actualmente ningún vínculo afectivo o apego sentimental que me una a
ella; así mismo he de resaltar que tomando en consideración el derecho
de nuestras hijas a vivir en un ambiente en armonía me separe de hecho
de mi aún esposa, interrumpiendo definitivamente nuestra vida en
común el día viernes veinte (20) del mes de marzo del año dos mil doce
(2012), viviendo a partir de esa fecha cada uno en residencias
diferentes; destacando que jamás pretendí ni pretendo reconciliación
alguna; por lo que manifiesto ante usted mi voluntad de poner fin a la
relación matrimonial por invocación expresa del desafecto, que de
acuerdo a lo plasmado en el contenido de la Sentencia N° 1070 del 9 de
Diciembre de 2016 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, y que aquí reproduzco:

(…) al momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre


el nacimiento del desafecto, el cual es definido por la Real
Academia Española como la falta de estima por algo o
alguien a quien se muestra desvío o indiferencia.

Dicho desafecto consiste en la pérdida gradual del apego


sentimental, habiendo de una disminución del interés por el
otro, que conlleva a una sensación creciente de apatía,
indiferencia y de alejamiento emocional, lo que con el
tiempo lleva a que los sentimientos positivos que existían
hacia él o la cónyuge cambien a sentimientos negativos o
neutrales…

Como consecuencia de los hechos narrados ciudadano Juez


respetuosamente solicito decrete el divorcio por desafecto, solicitud que
hago ante usted de acuerdo a su competencia como juez que ampara
los derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes.

CAPITULO II

DEL DERECHO

La Sentencia N° 1070 del nueve (9) de Diciembre del año dos mil
dieciséis (2016) de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, estableció dentro de su contenido el desafecto como motivo o
causal de divorcio y destacó que no precisa de un contradictorio en la
forma siguiente:

(…) esta Sala estando en franca sintonía con el respeto a los


derechos constitucionales relativos a la libertad y el libre
desenvolvimiento de la personalidad, desarrollados en la
sentencia 693/2015, estableció la posibilidad de que la
ruptura jurídica del vínculo matrimonial se pueda generar
por causas no previstas en la legislación patria, es decir,
que el desafecto y la incompatibilidad de caracteres,
creadores de disfunciones en el matrimonio y la familia,
siendo esta la base fundamental para el desarrollo de la
sociedad, pueden ser alegados con el fin de obtener una
sentencia que disuelva el vínculo jurídico que une a los
cónyuges, para así lograr el desenvolvimiento efectivo de
los principios, valores y derechos constitucionales que rigen
la materia, así como la protección familia y de los hijos –si
es el caso- habidos durante esa unión matrimonial en la cual
se produjo el desafecto o la incompatibilidad señalada. Por
ello, a los fines de la protección familiar debe entenderse el
divorcio como una solución al conflicto marital surgido entre
los cónyuges, con el propósito de aligerar la carga
emocional de la familia.(...Omissis...)

En consecuencia, considera esta Sala que con la


manifestación de incompatibilidad o desafecto para con el
otro cónyuge apareja la posibilidad del divorcio en las
demandas presentadas a tenor de lo dispuesto en el artículo
185 y 185-A, que conforme al criterio vinculante de esta
Sala no precisa de un contradictorio, ya que se alega y
demuestra el profundo deseo de no seguir unido en
matrimonio por parte del cónyuge-demandante, como
manifestación de un sentimiento intrínseco de la persona,
que difiere de las demandas de divorcio contenciosas.

En efecto, la competencia de los Tribunales es producir


como juez natural conforme lo dispone el artículo 49
constitucional, una decisión que fije la ruptura jurídica del
vínculo con los efectos que dicho divorcio apareja, sin que
pueda admitirse la posibilidad de que manifestada la
existencia de dicha ruptura matrimonial de hecho, se
obligue a uno de los cónyuges a mantener un vínculo
matrimonial cuando éste ya no lo desea, pues de
considerarse así se verían lesionados derechos
constitucionales como el libre desenvolvimiento de la
personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, el de
constituir legalmente una familia, y otros derechos sociales
que son intrínsecos a la persona....

Por su parte la Sentencia N° 136 del treinta (30) de Marzo del año dos
mil diecisiete (2017) de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo
de Justicia, estableció dentro de su contenido el procedimiento a seguir
en solicitudes de divorcio por desafecto en la forma siguiente:

Cuando uno de los cónyuges manifieste la incompatibilidad


de caracteres o el desafecto para con el esposo o la esposa,
el procedimiento de divorcio no requiere de un
contradictorio, ya que es suficiente el deseo de no seguir en
matrimonio por parte del cónyuge solicitante para que se
decrete el divorcio, en armonía con los preceptos
constitucionales y las sentencias vinculantes supra
desarrolladas, pues es evidente que el libre desarrollo de la
personalidad como parte del derecho a la libertad, definen
un espacio de autonomía individual, de inmunidad, frente al
poder estatal, cuya interdicción sólo procede bajo causas
específicas.

Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el


desamor, el desafecto o la incompatibilidad de caracteres, el
procedimiento a seguir será el de la jurisdicción voluntaria,
establecido en los artículos del 895 al 902 del Código de
Procedimiento Civil, ordenando la citación del otro cónyuge
(quien deberá comparecer representado o debidamente
asistido de abogado) y del Fiscal del Ministerio Público, pues
una vez expresada en los términos descritos la voluntad de
disolver la unión matrimonial “…debe tener como efecto la
disolución del vínculo…”. Así lo refleja la sentencia
1070/2016 supra transcrita de la Sala Constitucional,
procedimiento en el cual fue suprimida la articulación
probatoria, ya que tal manifestación no puede depender de
la valoración subjetiva que haga el Juez de la entidad de la
razón del solicitante.

Por último, ratifica esta Sala que el fin que deben perseguir
los tribunales, es producir como jueces naturales conforme
lo dispone el artículo 49 de la Carta Política, una decisión
que entienda el divorcio como una solución al conflicto
marital surgido entre los cónyuges, con el propósito de la
protección familiar y de aligerar la carga emocional de la
misma.(...Omissis...)

Por ello, una vez expresada en los términos descritos la


voluntad de disolver la unión matrimonial, “…debe tener
como efecto la disolución del vínculo…” máxime si cualquier
posible discusión en cuanto a una eventual reconciliación
estaría –como ocurre en el sub iudice- fuera de contexto por
ser ajena a las defensas que se plantearen, sin
condicionantes probatorios, pues no existe prueba del
sentimiento de desafecto ya que ello no está vinculada a
condiciones ni a hechos comprobables; por el contrario,
debe depender de la libre manifestación de voluntad del
cónyuge de disolver el vínculo por la terminación del afecto,
lo cual es más acorde con las exigencias constitucionales
del libre consentimiento que impone el derecho de libre
desarrollo de la personalidad y sin que el procedimiento
pretenda invadir la esfera privada del cónyuge solicitante y
sin cuestionar el libre desarrollo de su personalidad, pues
las relaciones conyugales se establecen para vivir
manteniendo el vínculo afectivo, por lo que a través del
procedimiento de jurisdicción voluntaria el Juez cuenta un
amplio margen de discrecionalidad para acordar la demanda
y sus pretensiones y de conformidad al artículo 11 del
Código ritual, pueda, en casos excepcionales de duda,
requerir alguna prueba que considere indispensable, sin
permitírsele al Juez inmiscuirse en el libre desarrollo de la
personalidad del individuo al valorar los motivos por los
cuales el solicitante adoptó la decisión. El trámite es
estrictamente objetivo y nada invasivo de la esfera
individual del o la solicitante…

En ese orden de ideas, esta Sala de Casación Civil acoge los


criterios doctrinales y jurisprudenciales antes citados,
especialmente la sentencia N° 1070 dictada con carácter
vinculante por la Sala Constitucional en fecha 9 de
diciembre de 2016, y concluye que cualquiera de los
cónyuges que así lo desee, podrá demandar el divorcio por
las causales previstas en el artículo 185 del Código Civil, o
por cualquier otro motivo, como la incompatibilidad de
caracteres o desafecto, sin que quepa la posibilidad de que
manifestada la ruptura matrimonial de hecho, se obligue a
alguno de los cónyuges a mantener el vínculo jurídico
cuando éste ya no lo desea, pues de lo contrario, se verían
lesionados derechos constitucionales como el libre
desenvolvimiento de la personalidad, la de adquirir un
estado civil distinto, el de constituir legalmente una familia,
y otros derechos sociales que son intrínsecos a la persona.

Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el


desamor, el desafecto o la incompatibilidad de caracteres, el
procedimiento a seguir será el de la jurisdicción voluntaria,
establecido en los artículos del 895 al 902 del Código de
Procedimiento Civil, ordenando la citación del otro cónyuge
(quien deberá comparecer representado o debidamente
asistido de abogado) y del Fiscal del Ministerio Público, pues
una vez expresada en los términos descritos la voluntad de
disolver la unión matrimonial “…debe tener como efecto la
disolución del vínculo…”. Así lo refleja la sentencia
1070/2016 supra transcrita de la Sala Constitucional,
procedimiento en el cual fue suprimida la articulación
probatoria, ya que tal manifestación no puede depender de
la valoración subjetiva que haga el Juez de la entidad de la
razón del solicitante.

«Que cualquiera de los cónyuges podrá demandar el


divorcio por las causales previstas en el artículo 185 del
Código Civil, y por cualquier otro motivo, tales como: la
incompatibilidad de caracteres o desafecto, sin que quepa la
posibilidad de que manifestada la ruptura matrimonial de
hecho, se obligue a alguno de los cónyuges a mantener el
vínculo jurídico, cuando éste ya no lo desea, pues de lo
contrario, se verían lesionados derechos constitucionales
como el libre desenvolvimiento de la personalidad, la de
adquirir un estado civil distinto, y otros derechos sociales
que son intrínsecos a la persona». Dejó establecido nuestro
Máximo Tribunal de la República que cuando uno de los
cónyuges manifieste la incompatibilidad de caracteres o el
desafecto para con el esposo o la esposa, el procedimiento
de divorcio no requiere de un contradictorio, ya que es
suficiente el deseo de no seguir en matrimonio por parte del
cónyuge solicitante, para que se decrete el divorcio, sin que
le sea dable al juez, entrar en consideraciones subjetivas ni
axiológicas acerca de cuáles son las razones por las cuales
surgió el desamor, pues la decisión del juez debe
comprender que el divorcio, en éstos casos, es una solución
al conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el
propósito de la protección familiar y de aligerar la carga
emocional de la misma.

Todo esto obedece al respecto a los derechos


constitucionales relativos a la libertad y el libre
desenvolvimiento de la personalidad desarrollados en las
sentencias de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, Nº 446 del 15 de Mayo del 2014 Exp. 14-094; Nº
693 del 02 de Junio del 2015 Exp. 12-1163 y Nº 1070 DEL 09
de Diciembre del 2016 Exp. 16-916.

CAPITULO III

DE LAS PRUEBAS

Ciudadano Juez consigno y acompaño a este escrito marcada letra “A”


nuestra acta de matrimonio, la cual es el instrumento fundamental en
solicitudes de divorcio y es pertinente porque su objeto es demostrar
que existe un vínculo matrimonial entre nosotros.

Consigno y acompaño a este escrito las copias certificadas de las


partidas de nacimientos de nuestras hijas ambas ya identificadas,
marcadas letras “B” y “C”, respectivamente, las cuales tienen pleno
valor probatorio, siendo ambos instrumentos pertinentes porque su
objeto es demostrar la filiación legal que existe entre nuestras hijas y
nosotros.
Reitero el criterio de la Sala de Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia y acogido por la Sala de Casación Civil del nuestro máximo
Tribunal, respecto a que el desafecto no está sujeto a pruebas para
decretar el divorcio, bastando solo con la libre manifestación de
voluntad de uno de los cónyuge de disolver el vínculo por la terminación
del afecto.

CAPITULO IV

DEL RÉGIMEN DE CONVIVENCIA FAMILIAR, RESPONSABILIDAD DE

CRIANZA, PATRIA POTESTAD Y DE LA OBLIGACIÓN DE


MANUTENCIÓN

Invocando el derecho y de conformidad con el Artículo 351 de la Ley


Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: En caso de
interponerse acción de divorcio, de separación de cuerpos o de nulidad
de matrimonio, el juez o jueza debe dictar las medidas provisionales, en
lo referente a la Patria Potestad y a su contenido, particularmente en lo
que concierne a la Custodia, al Régimen de Convivencia Familiar y a la
Obligación de Manutención que deben observar el padre y la madre
respecto a los hijos e hijas que tengan menos de dieciocho años y, a los
que, teniendo más de esta edad, se encuentren con discapacidad total o
gran discapacidad, de manera permanente. En todo aquello que
proceda, el juez o jueza debe tener en cuenta lo acordado por las partes.

Artículo 365 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y


adolescentes : la Obligación de Manutención comprende todo lo relativo
al sustento, vestido, habitación, educación, cultura, asistencia y atención
médica, medicinas, recreación y deportes, requeridos por el niño, niña y
adolescente.

Artículo 385 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y


adolescentes: El padre o la madre que no ejerza la patria potestad, o
que ejerciéndola no tenga la responsabilidad de Custodia del hijo o hija,
tiene derecho a la convivencia familiar, y el niño, niña o adolescente
tiene este mismo derecho.

Artículo 359 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y


adolescentes: El padre y la madre que ejerzan la Patria Potestad tienen
el deber compartido, igual e irrenunciable de ejercer la Responsabilidad
de Crianza de sus hijos o hijas, y son responsables civil, administrativa y
penalmente por su inadecuado cumplimiento.
En caso de divorcio, separación de cuerpos, nulidad de matrimonio o de
residencias separadas, todos los contenidos de la Responsabilidad de
Crianza seguirá siendo ejercida conjuntamente por el padre y la madre.

Artículo 349 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y


adolescentes: La Patria Potestad sobre los hijos e hijas comunes habidos
durante el matrimonio y uniones estables de hecho que cumplan con los
requisitos establecidos en la Ley, corresponde al padre y a la madre y la
misma se ejerce de manera conjunta, fundamentalmente en interés y
beneficio de los hijos e hijas. En caso de desacuerdo respecto a lo que
exige el interés de los hijos e hijas, el padre y la madre deben guiarse
por la práctica que les haya servido para resolver situaciones parecidas.
Si tal práctica no existe o hubiese dudas sobre su existencia, cualquiera
de ellos o el hijo o hija adolescente puede acudir ante el Tribunal de
Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, de conformidad con lo
previsto en el Parágrafo Primero del artículo 177 de esta Ley.

Ciudadano Juez con respecto a nuestras hijas propongo se establezca en


beneficio de ellas lo siguiente:

PRIMERO: La patria Potestad continuara siendo ejercida por ambos progenitores


conforme a la ley.

SEGUNDO: Ambos progenitores seguiremos ejerciendo la responsabilidad de


crianza de nuestras hijas conforme a la ley.

TERCERO: Nuestras hijas quedaran bajo la custodia directa de su progenitora tal


como ha venido sucediendo hasta ahora.

CUARTO: El padre quien nunca ha dejado de proveer lo necesario para sus dos
(2) hijas, continuara aportando conforme a la ley y a la moral para cubrir las
necesidades básicas de sus hijas, tal como ha venido sucediendo hasta ahora, por
lo tanto le dará a sus hijas mensualmente por concepto de obligación de
manutención la cantidad de DIEZ MIL BOLIVARES CON CERO CÉNTIMOS (Bs.
10.000,oo), los cuales serán depositados en la cuenta de ahorros N° 0102-0365-
02-00003576233 del Banco de Venezuela a nombre de la madre, en una (1) única
cuota es decir mensualmente debido a que el padre es Ingeniero y la
remuneración por sus servicios la percibe de forma mensual tal como es de
conocimiento público. Para el mes de agosto de cada año el padre cubrirá el
cincuenta por ciento (50%) de los gastos de útiles, uniformes y calzado escolar
que requieran sus hijas y para el mes de diciembre de cada año el padre cubrirá el
cincuenta por ciento (50%) de los gastos que requieran sus hijas en ropas y
calzados para estrenos, obligación que será adicional a lo depositado
mensualmente, previéndose que para cubrir este cincuenta por ciento (50%) de
gastos de vestimenta y calzado de sus hijas, como mínimo el padre deberá
contribuir en los meses de agosto con la cantidad de Dos Mil Quinientos Bolívares
(2.500,oo), que representan el 25% del monto de manutención mensual y para los
meses de diciembre para cubrir este cincuenta por ciento (50%) de gastos de
vestimenta y calzados de sus hijas deberá aportar el treinta y cinco por ciento
(35%) de lo que perciba por concepto de utilidades, así mismo el padre sufragará
el cincuenta ciento (50%) de los gastos de medicinas y exámenes médicos que
requieran sus hijas y en caso de cesantía del padre de su fuente de trabajo para
proteger a sus hijas deberá aportar el treinta y cinco por ciento (35%) de lo que
perciba por prestaciones sociales.

En cuanto al Régimen de Convivencia Familiar propongo se establezca lo


siguiente en la decisión que recaiga sobre este asunto:

PRIMERO: El padre podrá visitar a sus hijas en cualquier momento del día,
siempre que no interrumpa sus labores escolares; los fines de semana el padre
podrá llevarse a su residencia a sus hijas, desde los viernes a las seis de la tarde
(06:00 p.m.) hasta los domingos a las seis de la tarde (6:00 p.m.), por lo que
queda entendido que las hijas podrán pernoctar con el padre.

SEGUNDO: En cuanto a la época decembrina las hijas pasaran las vacaciones de


esta época con el padre desde las seis de la tarde (06:00 p.m.) del quince (15) de
diciembre de cada año hasta las seis de la tarde (06:00 p.m.) del treinta (30) de
diciembre de cada año, teniendo el padre el derecho de pernoctar con sus hijas en
estos días continuos; adicional a esto a partir de este año dos mil dieciocho
(2018), las hijas pasaran las Navidades con el padre y pernoctaran con él y el Año
Nuevo y los días de Reyes serán pasados con la madre, lo cual deberá alternarse
cada año, solo en relación a las navidades, Año Nuevo y día de Reyes, es decir
los días que podrán alternarse en época decembrina son veinticuatro (24) y
veinticinco (25) de diciembre con treinta y uno (31) de diciembre, primero (1°) y
seis (6) de enero, por lo tanto cuando el veinticuatro (24) y veinticinco (25) de
diciembre le corresponda a la madre pasarlo con sus hijas, el padre deberá
entregarlas el veinticuatro (24) de diciembre a las ocho y media de la mañana
(08:30 a.m.) a la madre y volver a buscarlas el veintiséis (26) de diciembre a las
ocho y media de la mañana (08:30 a.m.); cuando al padre le corresponda pasar el
veinticuatro (24) y veinticinco (25) de diciembre con sus hijas para garantizar que
las hijas tengan contacto con su madre la misma podrá llevarlas consigo de paseo
en ambos días desde las ocho y media de la mañana (08:30 a.m.) hasta las cinco
de la tarde (05:00 p.m.); resaltando que cuando al padre le corresponda pasar Año
nuevo con sus hijas las entregará igualmente a la madre el treinta (30) de
diciembre a las seis de la tarde (06:00 p.m.) como ya se ha previsto y las
buscará el treinta y uno (31) de diciembre a las seis de la tarde (06:00
p.m.) teniendo que devolverlas a la madre el primero (1°) de enero a las
seis de la tarde (06:00 p.m.) para regresar por ellas el seis (06) de enero
a las ocho de la mañana (08:00 a.m.) y pasar el día con sus hijas hasta
las seis de la tarde (06:00 p.m.), es decir solo pernoctara con sus hijas el
treinta y uno (31) de diciembre que le corresponda pasarlo con sus hijas;
en caso de ser necesario que las hijas realicen viajes de esparcimiento
en época decembrina con algún progenitor, el otro progenitor deberá
firmar el correspondiente permiso de viaje siempre y cuando el viaje no
se extralimite de siete (07) días continuos.

TERCERO: En cuanto a Carnaval y la Semana Santa, cuando el Carnaval


lo pasen con la madre, la Semana Santa la pasarán con el padre, es
decir se alternaran ambas festividades año tras año; el carnaval más
próximo al establecimiento de este régimen le corresponde a la madre
pasarlo con sus hijas; tomando en consideración que la custodia directa
la tiene la madre; cuando al padre le corresponda pasar los carnavales
con sus hijas deberá buscarlas el viernes más próximo al lunes y martes
de carnaval a las seis de la tarde (06:00 p.m.) y entregarlas nuevamente
a la madre el día miércoles siguiente al martes de carnaval a las seis de
la tarde (06:00 p.m.), por lo que queda entendido que las hijas
pernoctaran con su padre en esos días; cuando al padre le corresponda
pasar la semana santa con sus hijas deberá buscarlas el viernes más
próximo al lunes santo a las seis de la tarde (06:00 p.m.) y entregarlas
nuevamente a la madre el día domingo de resurrección a las seis de la
tarde (06:00 p.m.), por lo que queda entendido que las hijas pernoctaran
con su padre en esos días; en caso de ser necesario que las hijas
realicen viajes de esparcimiento con algún progenitor en estas
festividades, el otro progenitor deberá firmar el correspondiente permiso
de viaje.

CUARTO: El Día de la Madre que se celebra en domingo, los cuales


como ya ha quedado establecido son días en que las hijas deberán estar
con el padre, las hijas lo pasarán con la madre, es decir que el padre
deberá entregar a las hijas los sábados previos al día de la madre de
cada año a las seis de la tarde (06:00 p.m.), y el Día del Padre que se
celebra en domingo las hijas lo pasarán con el padre como ya ha
quedado establecido hasta las seis de la tarde (06:00 p.m.).

QUINTO: El día del cumpleaños de las hijas, cada año serán pasados al
lado de su madre y el padre podrá asistir a la reunión que se celebre en
esas ocasiones.
En cuanto a las vacaciones escolares se dividirán exactamente por
mitad; la primera mitad se fija desde el quince (15) de julio de cada año
hasta el quince (15) de agosto de cada año, y la segunda mitad se fija
desde el dieciséis (16) de agosto de cada año hasta el quince (15) de
septiembre de cada año; debiendo ambos padres alternarse los periodos
de vacaciones que pasaran con sus hijas bien sea pasando la primera
mitad o la segunda mitad; queda entendido que a partir del
establecimiento de este régimen le corresponde al padre pasar con su
hijas la primera mitad del periodo de vacaciones; tomando en
consideración que la custodia de las hijas la tiene la madre, el padre
deberá buscar a sus hijas el día quince (15) de julio de cada año que le
corresponda a las ocho y media de la mañana (08:30 a.m.) y entregarlas
a la madre el día quince (15) de agosto a las seis de la tarde (06:00
p.m.), teniendo derecho a pernoctar con sus hijas y cuando al padre le
corresponda pasar la segunda mitad con sus hijas deberá buscarlas el
dieciséis (16) de agosto de cada año que le corresponda a las ocho y
media de la mañana (08:30 a.m.) y entregarlas el día quince (15) de
septiembre del año que curse a las seis de la tarde (06:00 p.m.),
teniendo el padre el derecho a pernoctar con sus hijas. Queda entendido
que en el periodo de vacaciones escolares las hijas no podrán pasar más
de cinco (05) días continuos con el padre ni con la madre debiendo tener
contacto con el progenitor que no le corresponda pasar uno de los
periodos de las vacaciones con ellas, desde los sábados a las ocho de la
mañana (08:00 a.m.) hasta el domingo a las seis de la tarde (06:00
p.m.), es decir pernoctaran con ellas, por lo tanto al progenitor que no le
corresponda pasar con sus hijas la mitad de las vacaciones deberá
buscarlas y entregarlas en el horario indicado. En caso de ser necesario
que las hijas en época de vacaciones escolares pasen más de cinco (05)
días continuos con algún progenitor por cuestiones de viajes de
esparcimiento, el otro progenitor deberá firmar el correspondiente permiso
de viaje, el cual no podrá extenderse por más de doce (12) días continuos.

Así mismo el padre deberá comunicar continuamente a sus hijas cuando no pueda
cumplir el régimen de convivencia previsto motivado a su condición de TRABAJO,
debiendo en todo caso mantener contacto telefónico con ellas y hacer uso de las
redes sociales actuales.

CAPITULO V

DE LOS BIENES

En cuanto a bienes que partir y liquidar manifiesto que durante la vigencia de


nuestro matrimonio construimos un inmueble con dinero de nuestro propio peculio,
específicamente en: la Urbanización Villa el Bosque, parcela L-20, sector
Lagunetica Los Teques, Estado Bolivariano de Miranda, el cual consta de
tres (3) habitaciones, dos (2) baños, una (1) cocina, una (1) sala y un (1) porche,
siendo su estructura de bloque, pisos de cerámica, techo de machihembrado y
platabanda, contando con los servicios de luz eléctrica y agua; inmueble que está
dotado de mobiliarios y enseres, todo lo cual nos pertenece EN 50% a cada uno
por igual y será liquidado a partir de la sentencia definitiva del presente divorcio y
liquidado conforme a derecho.

CAPITULO VI

DEL PETITORIO

Narrados los hechos, invocado el derecho y aportadas las documentales


pertinentes solicito y lo cual es el objeto de mi pretensión que su competente
autoridad decrete el divorcio por desafecto de mi persona hacia la ciudadana
EVELYN ELENA RODRIGUEZ GONZALEZ, ya identificada, por haber
manifestado mi voluntad, sin ningún tipo de coacción de querer poner fin a la
relación matrimonial por invocación expresa del desafecto; así mismo solicito que
mi aun esposa convenga en lo propuesto en beneficio de nuestras hijas en
relación a las Instituciones Familiares o en su defecto sean fijadas conforme a su
sano criterio tomando como base la propuesta que hago en beneficio de nuestras
hijas.

CAPITULO VII

DE LAS NOTIFICACIONES

Indico que la ciudadana EVELYN ELENA RODRIGUEZ GONZALEZ,


plenamente identificada, está residenciada en la siguiente dirección:
Urbanización Villa el Bosque, parcela L-20, sector Lagunetica Los
Teques, Estado Bolivariano de Miranda, a fin de que juzgue lo conveniente
para materializar su notificación personal e informarla sobre este procedimiento;
todo conforme al artículo 458 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños,
Niñas y Adolescentes vigente, en concordancia con el artículo 218 del Código de
Procedimiento Civil vigente, que prevé la entrega de citaciones personales en el
lugar donde se le encuentre a la persona, siempre y cuando sea dentro de los
límites territoriales de la jurisdicción del Tribunal .

Señalo que mi domicilio procesal será el siguiente: Urbanización El Paso, Bloque


20, piso 4, Apart 4-1 Los Teques Estado Bolivariano de Miranda. Por todo lo antes
expuesto, ocurro ante usted para SOLICITAR EL DIVORCIO POR DESAFECTO,
en base a la Sentencia N° 1070, de fecha 9 de Diciembre de 2016 de la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia y en la Sentencia N° 136 del 30 de
Marzo de 2017 de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo. Pido que esta
Solicitud sea admitida, tramitada conforme a derecho y declarada con lugar.

En Los Teques a la fecha de su presentación.

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