Modulo 1
Modulo 1
El proceso diagnóstico.
Hacer diagnóstico es un proceso, un continuo, siempre revisable; es una lectura de signos que tiende a
dar un efecto de significación al mensaje que nos traen los consultantes. S¡bien El diagnóstico lo
realizamos en el curso de nuestros encuentros con los pacientes y sus familiares, no se trata de una tarea
cerrada en sí misma: es un transcurso temporal con todas las alternativas de una relación interpersonal,
donde Inter juegan los deseos recíprocos y las transferencias-contratransferencias mutuas.
El diagnóstico inaugura las operaciones de la cura por la intervención del psicopedagogo como
investigador que incide en su campo de estudio, de la misma manera que durante el tratamiento se
retoman el sentido de los síntomas y sus transformaciones, replanteándose el diagnóstico.
El psicopedagogo como investigador operativo, se plantea sus actividades diagnósticas y terapéuticas
como una unidad de operación en la cual coexisten y cooperan teoría y práctica, reflexión – y acción.
‘’Dar un nombre” genérico y clasificatorio a las perturbaciones padecidas por e! sujeto que nos consulta,
proporciona un aseguramiento, una distancia profesional y racional. Pero sólo si hacemos el renovado
esfuerzo de escuchar cómo, cuándo V por qué se instalaron los trastornos, podremos construir hipótesis
más ajustadas respecto a su sentido.
En psicopedagogía tenemos diversos tipos de diagnóstico:
• Individual
grupal: de un grupo, o de una clase.
• comunitario: qué características específicas tienen los aprendizajes dentro de diferentes marcos
culturales (comunidades aborígenes, grupos de inmigrantes, etc.).
Los primeros pasos del diagnóstico.
Nuestro objetivo en esos encuentros será llegar a plantearnos hipótesis relativas a quién o quiénes son los
consultantes, qué nos dicen, qué mensaje intentan trasmitirnos mediante sus palabras y Sus silencios,
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cómo vivencian sus problemas de aprendizaje, qué fantasías traen respecto de nuestras intervenciones,
por qué, para qué y para quienes presentan dificultades.
En estos encuentros podemos reconocer una sucesión de momentos que nos proporcionarán
posibilidades de llegar a un progresivo conocimiento acerca del Sujeto y de sus alteraciones.
La pre- entrevista constituye el primer contacto establecido con los consultantes: una llamada telefónica o
un breve encuentro para solicitar la consulta. Antes de conocer al entrevistado, Ya recibimos una primera
noticia acerca de el, lo cual moviliza tanto en el como en nosotros, una serie de fantasías y expectativas y
una cierta modalidad de relación.
Apertura: aquí se entabla una relación teñida de elementos imaginarios y transferenciales, a veces muy-
persecutorios. Es importante la dosificación de las intervenciones del psicopedagogo V su manejo de la
“distancia instrumental” que le hace posible recibir al consultante en una actitud cordial sin mantenerse “al
margen” en una distancia fría y “técnica”, ni tampoco dejarse invadir por sus pacientes, confundiéndose
con ellos o paralizándose.
Acontecer propiamente dicho: aquí se va desplegando el discurso del sujeto, en un tiempo y un espacio
que le permiten configurar su mensaje, a veces oculto detrás de sus silencios y de la aparente
incoherencia de los síntomas. EÍ psicopedagogo en la medida en que construye relaciones entre los
emergentes del lenguaje del paciente, lenguaje que no es sólo verbal, podrá ponerlas a consideración de!
Mismo en forma tentativa, a la vez que continúa atento a escuchar los fragmentos de “verdad” subjetiva
que se asoman a través del discurso de padres o pacientes.
Cierre: el entrevistador concluye la entrevista, siendo posible que fo acontecido “siga operando” más allá
de cada encuentro.
Post entrevista: el material de entrevista será re-trabajado, tanto desde el punto de vista de los
acontecimientos registrados cuanto de las representaciones, vivencias y asociaciones despertadas en el
psicopedagogo para su estudio y profundizaron, y el reajuste de sus operaciones c! ínicas: supervisión,
revisión en equipo, etc.
La forma de enunciar el problema “nos dice” algo sobre este.
HI encuadre constituye el conjunto de constantes que dan posibilidad de emerger a las variables que
particularizan al sujeto y a su problemática. Incluye un espacio (el consultorio) suficientemente amplio y
tranquilo, sin interferencias perturbadoras, que permite el desarrollo de un encuentro personal de
intimidad;
Un tiempo: duración de cada entrevista {de 40 a 50’ si es individual de 60 a 90 si es grupal, también
pueden plantearse sesiones prolongadas); frecuencia de encuentros (desde quincenales a 2,3 o más
veces por semana);
Roles diferenciados: entrevistador; entrevistado/s;
Objetivo de las entrevistas: proceso diagnóstico psicopedagógico.
Por medio del Contrato explicitamos las características del encuadre y pedimos al sujeto que acepte ser
“ayudado a entender qué le pasa, y ver qué puede hacerse para encarar sus dificultades”. Se trata de
iniciar una relación de cooperación para abordar la problemática del aprendizaje. Se plantean horarios Y
honorarios, lugar y forma de trabajo, se encara el esclarecimiento de las fantasías relativas al diagnóstico:
muchas veces éste es confundido por los pacientes con un tratamiento.
Las primeras entrevistas (1 ó 2) proporcionan una información que será trabajada por el psicopedagogo
para formular una serie de hipótesis en cuanto al motivo imaginario y latente de consulta, las
características estructurales y dinámicas de los trastornos, las fantasías de resolución, los probables
factores concurrentes históricos, las resistencias y defensas erigidas ante los problemas, su valor
estructurante y funcional, “operativo” en un cierto sistema de relaciones.
Grupo familiar y problemática del Aprendizaje
Por lo tanto, tomaremos el discurso contenido en las sesiones diagnósticas como una pequeña muestra a
partir de la cual inferir cómo se inscribe el sujeto en el texto mayor que sería la familia. Al recibir un pedido
de consulta, planteamos la importancia de entrevistas a ambos padres, en pareja o bien individualmente, si
la primera variante es imposible, por ejemplo, si están separados. En caso de nueva pareja del progenitor
que está a cargo del niño, puede evaluarse la conveniencia de invitar al nuevo cónyuge a participar de la
entrevista, ya que integra el mundo cotidiano del paciente.
Durante años, se estableció un estilo de relaciones entre los Distintos miembros del grupo familiar, por el
cual el niño o la niña “difícil”, ‘lento para aprender”, retrasado inmaduro, etc ha desempeñado un papel
entre todos los parientes: es “el menos inteligente”, “el tonto”, “el , que no quiere aprender”, por lo tanto
provoca una mezcla de preocupación, ansiedad, fastidio, enojo, a veces rechazo, a quien puede
sobreprotegerse o mimarse demasiado para tapar los sentimientos de desvalorización y fa ambivalencia o
¡a culpa por el rechazo inconsciente.
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Somos requeridos como representantes de un orden -el de la cultura desde el cual ayudaremos a
replantear y desestructurar aprendizajes inhibitorios o alterados y a elaborar modalidades más operativas.
De aquí lo significativo de nuestras intervenciones, de las palabras y las apreciaciones diagnósticas y
pronosticas que transmitimos a los padres y al mismo sujeto. Nuestro lenguaje ha de ser accesible, claro,
evitando rótulos o designaciones que encierren al consultante en un círculo sin salida, y permitiendo la
explicitación de la problemática y los caminos para atenderla según las posibilidades concretas de los
consultantes, que distinga lo que conviene hacer de lo que puede hacerse, y esto último según etapas
estratégicas.
La interpretación diagnostica
Utilización de técnicas auxiliares
Debemos considerar la movilización en la estructura familiar y en este sujeto con respecto del Problema de
consulta.
Las perturbaciones tendrán diferente sentido si se ligan a déficit mental o perversas. Déficit mental o
perversas.
La orientación a los consultantes -padres y pacientes- forma parte del diagnóstico, y tiene que respetar el
“tempo psicológico de elaboración de los mensajes, el marco referencial -personal, grupal y cultural-, las
fantasías y angustias subyacentes. Así podremos preparar las distintas alternativas: ya sean la iniciación
del tratamiento, la derivación a otro profesional, la adopción de medidas pedagógicas el cambio de nivel
educativo, el ingreso a nuevos ámbitos laborales, educacionales o terapéuticos, u otras.
La devolución ha de dosificarse operativamente en una serie de entrevistas, ya que es conveniente que se
realice más de un encuentro con tal finalidad.
El diagnóstico psicopedagógico a veces corre el riesgo de convertirse en un ritual de aplicación de
técnicas, con conclusiones que rotulan y encasillan al sujeto que consulta.
Lo que hay que aprender a interpretar es cómo piensa y aprende ese sujeto, y qué problemas tiene para
ello, “en vivo’, como proceso viviente y en sus estructuras subyacentes, y no con resultados “concluidos”,
cerrados, estáticos. Los test son auxiliares del proceso diagnóstico que no pueden sustituir a la formación
el clínica Y operativa del psicopedagogo, quien hará la lectura del Material para darle un efecto de sentido.
Las conclusiones que puedan desprenderse de los tests deberán ser tomadas en forma estructural,
interrelacionando los datos, no en forma esquemática y estereotipada como si se tratara de una clave
aplicable automáticamente en todos los casos.
Las técnicas han de permitirnos descubrir las particularidades de cada sujeto, su manifestación como
persona, a través del análisis profundo de su cualitatividad, sin olvidar que constituyen muestras parciales
y fijadas en el tiempo.
El diagnóstico deberá comparar las manifestaciones de alteración con las que son propias y esperables en
cada etapa del desarrollo normal. Según las impresiones clínicas e hipótesis elaboradas a partir entrevista
operativa dirigida a plantear el motivo de consulta, seleccionaremos las técnicas auxiliares para precisar el
diagnóstico. Puede ser necesaria más de una entrevista inicial para el primer diagnóstico.
Las técnicas auxiliares habrán de ayudarnos a dilucidar:
- El sentido del problema de consulta para el sujeto Y para su familia. Aquí interjuegan lo estructural
y lo genético ya señalado en temas anteriores, manifiesto mediante .el lenguaje de los síntomas, y
en las fantasías, expectativas y actitudes respecto del diagnóstico Y de las intervenciones del
tratamiento (qué le pasa, por qué, cómo espera ser atendido).
- Los antecedentes de los problemas presentes, según el relato de la historia familiar y personal,
atendiendo especialmente a ciertos puntos:
El desarrollo de las pautas evolutivas psicomotoras, del lenguaje, del pensamiento, de los primeros
vínculos y modelos tempranos de aprendizaje (alimentación, control de esfínteres, primeras
exploraciones genitales, información sexual).
• los cambios significativos ocurridos durante los primeros años: { mudanzas, migraciones, duelos,
alejamientos e introducción de personajes de importancia, nacimiento de hermanos,
• las experiencias de daño físico y/o psíquico que puedan haber dejado marcas: accidentes,
operaciones, enfermedades graves agudas o crónicas, déficits sensoriales, secuelas orgánicas,
etc,
• la historia del aprendizaje sistemático: ingreso a cada ciclo escolar, desde jardín de infantes en
adelante: la relación con docentes, los compañeros y la tarea escolar, los métodos de enseñanza;
evolución y dificultades escolares, aprendizajes logrados, nivel pedagógico. Los cambios de
escuela, de maestros, de ocupaciones o carreras,
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el medio socio cultural y económico: recursos materiales. Y culturales de! Endo-grupo familiar,
fantasías y expectativas de aprendizaje y/o realización ocupacional para el sujeto, ideología
familiar, antecedentes educativos y de aprendizaje de los otros miembros de la familia.
- La descripción de la personalidad desde sus posibilidades y sus I imites para el aprendizaje:
el rendimiento intelectual general, cuantitativo y cualitativo; el desempeño en operaciones
mentales específicas;
la etapa del pensamiento y las’ posibilidades de operar lógica y matemáticamente;
la coordinación perceptivo-visomotriz.
la organización espacio-temporal;
la organización del lenguaje: comprensivo y expresivo, ora! Y lectó-escrito;
Id información general (disponibilidad de los aprendizajes previos);
el grado y la cualidad de la socialización: comprensión y actividad ante situaciones críticas;
acción egocéntrica y des-centrada;
la dinámica emocional y el lenguaje del inconsciente;
relaciones intersubjetivas, fantasías, ansiedades y defensas predominantes; posibilidades
instrumentales en función del aprendizaje.
Capítulo II
ESPECIFICIDAD DEL DIAGNOSTICO PSICOPEDAGOGICO
Un diagnostico psicopedagógico de un niño o adolescente busca responder a particulares interrogantes,
tales como;
¿Con que recursos cuenta para aprender?
¿Qué significa el conocimiento y el aprender en lo imaginario del sujeto y su familia?
¿Qué rol fue asignado por sus padres en relación al aprender?
¿Cuál es su modalidad de aprendizaje?
¿Cuál es la posición del sujeto frente a lo no dicho, a lo oculto, al secreto?
¿Qué función tiene el no aprender para él y para su grupo familiar?
¿Cuál es la significación de la particular operación que constituye el síntoma?
¿Cómo aprende y como no aprende?
¿El no aprende responde a un síntoma o es una respuesta reactiva al medio socioeconómico?
Circularidad causal
La respuesta al interrogante acerca de “ por qué no aprende ” no es unicausal. Habitualmente se
encuentran en los diagnósticos explicaciones acerca del origen de los trastornos de aprendizaje como las
siguientes: problemas de aprendizaje de etiología orgánica, epilepsia, anoxia, etc. Como si la organicidad
por sí sola determine y explicara el problema de aprendizaje. El organismo alterado provee el terreno en el
que resulta ) más fácil que se aloje un problema de aprendizaje, pero no es determinante.
. Pero el déficit intelectual no. Implica necesariamente problema de aprendizaje, aunque puede ser un
condicionante de acuerdo a cómo la familia signifique al daño intelectual, i Aceptando y queriendo al
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deficiente se permitirá que logre el \ máximo ;de sus posibilidades (por lo tanto, que no sobreagregue a la
deficiencia un problema de aprendizaje).
No negamos la relación entre la oralidad y el conocimiento, ni la posible difusión desde la psicosis
temprana hacia el aprender, ni la función equilibrante que para un grupo familiar puede llegar a cobrar el
trastorno de aprendizaje, pero no consideramos a ninguno de estos argumentos como explicación
suficiente o como causa determinante.
En conclusión, no existe ni una única causa, ni situaciones determinantes del problema de aprendizaje. No
lo encontraremos ni en lo orgánico, ni en los cuadros psiquiátricos, ni en las etapas de evolución
psicosexual, ni en la estructura de inteligencia. Lo que intentamos buscar es la particular relación del
sujeto con el conocimiento, y la significación del aprender.
El peligro de conocer
El deceo de saber hace pareja dialéctica con el deseo de no saber. El juego del no- saber, conocer-
desconocer y sus diferentes articulaciones, circulaciones y movilidades, propias de todo ser humano o sus
particulares nudos y trabas, presentes en el síntoma, es lo que nosotros tratamos de descifrar en el
síntoma.
Los hilos de la tela del batidor desde el cual vamos a poder interpretar la etiología del problema de
aprendizaje son el organismo, el cuerpo, la inteligencia y el deseo; en la trama del bastidor vamos a
encontrar dibujados la significación del aprender, el modo de circulación del conocimiento y el saber dentro
del grupo familiar y cuál es el papel que el niño tiene asignado en su familia.
Los padres podrán no resignar, quedando atrapados en lo imaginario y trabando el conocimiento. Quiero
decir que cuando se sigue viviendo en lo imaginario, al no haber distancia entre lo que se supone conocer
y el conocimiento, los movimientos ante los secretos, ante lo no dicho, pueden convertirse en sintomáticos.
Evitar conocer, inhibir el conocer, transformar el conocimiento, ocultar el conocimiento, atrapar la
inteligencia.
Función del no aprender
El no aprender tiene también una función positiva.
Rol asignado por la familia al niño
El niño, al nacer, se instala en una constelación de significaciones. Viene a llenar muchos deseos,
carencias, objetos de los padres. Se le asigna un nombre, ya sea el nombre de moda, el del padre, el de
un personaje famoso que signifique algo para los padres. El niño tendrá que insertarse en ese lugar que el
nombre signifique.
Si bien cualquier padre tiene un determinado ideal de niño en el cual interviene una imagen de
aprendiente, sólo se presenta un terreno para futuras patologías cuando el rol asignado es estático (sin
posibilidades de los padres para modificarlo o cuando hay contradicción entre los roles asignados por
ambos padres).
No podemos entender la patología en el aprender de un niño analizando solo el presente, haciendo
únicamente un recorte transversal de la situación, auqnue incluyamos aparte de lo individual al grupo
familiar. En el diagnostico y a lo largo del tratamiento, intentaremos reconstruir el juego de acontecimientos
que dio lugar, ya desde antes que naciera el niño, a una constelación de significaciones profundas y a un
código.
. Los padres podrán «significar (resignar) la situación dandose cuenta de que entre lo imaginario y lo real
deberán encontrar un nuevo significado (dentro de lo simbólico) y que si bien la niña no podrá ser una
princesa imperial, sin fembargo podrá ser princesa en otros mundos, por ejemplo el del conocimiento. Pero
puede ser que los padres no resignen y sigan viviendo lo imaginado, y entonces habrá una distancia muy
grande entre la persona que los padres suponen amar (aquella princesa Astrid) y el sujeto del amor, su
hija Astrid.
Es necesario detenerse en investigar cual es la posición del niño frente a los secretos, frente a lo no dicho,
frente a la diferencia y a la distancia que hay entre lo imaginario y lo real, ya que justamente la
imposibilidad de simbolizar es lo que provoca la fractura o el síntoma.
Significación de la operación que conforma el síntoma
No se puede interpretar un problema de aprendizaje en su generalidad, sin saber en que lugar esta
enganchado en lo simbólico, y para ello necesitamos observar el funcionamiento cognitivo. Existe cierta
filiación entre lo simbolizado y el simbólico.
De la misma manera, existe cierta filiación entre la operación elegida por el atrape de la inteligencia y lo
que esa operación puede significar.
No se simboliza cualquier cosa con cualquier otra, existe siempre un tipo de filiación entre le simbolizado y
el símbolo elegido. Conociendo cómo funciona el proceso de conocimiento, estaremos en mejores
condiciones para saber qué es lo que se simboliza a través de él.
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Para analizar las perturbaciones el proceso de aprender no podemos detenernos solamente en la dificultad
específica. Tal reduccionismo lleva a la reeducación. Tampoco podemos caerán el reduccionismo opuesto
y adscribir todo trastorno en forma .general y común ya sea a razones afectivas (negando la participación
de otros factores y anulando toda posibilidad a la psicopedagogía clínica) “o a la dinámica familiar; al
negar, la participación del deseo, el organismo, el cuerpo y la inteligencia del niño en la gestación de la
dificultad, se le negará también la posibilidad de participar activamente en su propia cura.
La significación del problema no debe buscarse en el contenido del material sobre el cual opera, sino en la
operación como tal.
En el diagnostico psicopedagógico, tratamos de encontrar la funcionalidad del no aprender para la familia,
funcionalidad que incluye al significado, y enuncia para que sirve el sistema familiar el no aprendizaje de
uno de sus integrantes. Buscamos elucidar, que tipo de mandatos intelectuales se le dan al niño.
Antes de precisar el tipo de mirada, quiero ubicar el lugar desdé dóndemirar; sólo desde el espacio
transitional, de juego, confianza y creatividad, podrá gestarse la mirada psicopedagógica clínica.
Los datos solos nunca remiten a! saber. Por el contrario, suelen ocultarlo. Este se filtra por los resquicios
del discurso lógico y por los lapsus. Por otra parte llegaremos al saber, nosotros y el paciente, más por el
despliegue de una escena, que por la cronología de los datos.
Acerca de los datos evolutivos, es más importante preguntar el “cómo” que el “cuándo”. Para poder
elucidar cómo se han entrelazado las significadones que conforman la modalidad de aprendizaje, para
precisar los anclajes etiológicos de posibles patologías, es decir, para la comprensión psicopedagógica, el
preguntar cuándo aprendió caminar, por ejemplo, generalmente resulta innecesario, mientras que el relato
de los padres acerca de cómo sé dio este aprendizaje suele tener un valor paradigmático.
Cómo leer la producción del paciente o cómo lograr una escucha-mirada psicopedagógica
Cuando digo .producción del paciente, me estoy refiriendo ya padres, despliegue de acciones lúdicrás,
gráficas, discurso verbal), al acontecer del conjunto del tratamiento, a cómo descifrar el mensaje De juego,
de una actitud, de un silencio, de un gesto. Resumiendo: a cómo y desde dónde realizar-un diagnóstico
psicopedagógico e interpretar el mensaje del síntoma en el aprendizaje.
Sintéticamente, la respuesta al interrogante acerca de cómo leer psicopedagógicamente la producción de
un paciente, de una familia o de un grupo puede resumirse así: posicionándose en un Lugar analítico y
asumiendo una actitud clínica, a la que habrá que incorporar conocimientos, teoría y saber acerca del
aprender.
Lugar analítico
El terapeuta, posicionándose en un lugar analítico, permite al paciente organizarse y dar sentido al
discurso a partir de otro que escucha y no descalifica ni califica. Es, para’ nosotros, fundamental encontrar
lo original, lo particular, lo apasionante de cada historia. Muchas veces la “familia-problema de
aprendizaje”, reflejando su síntoma, presenta dificultad o estereotipia en la circulación del conocimiento,
mostrando una modalidad donde lo que transmite resulta aburrido- Sólo a partir de las fracturas del
discurso, por un lado, y de apasionamos nosotros, por otro lado, por encontrar lo dramático, rescataremos
lo interesante, lo original de esa historia.
Actitud clínica
Escuchar y traducir. Hablamos del lugar analítico, lugar de testigo y de actitud clínica, ‘de,la actitud del que
escucha y traduce promoviendo un discurso mítico y no real, Lugar y actitud necesarias a todo terapeuta,
Que el psicopedagogo deberá asumir. Pero, a su vez, le es necesario incorporar aspectos que lo ayuden a
dar cuenta de los nudos, trabazones y malos ligamentos entre la inteligencia y el deseo.
Se incorpora entonces a la actitud clínica:
a) Conocimientos acerca de cómo se aprende y acerca del organismo, cuerpo, inteligencia y deseo;1
b) Una teoría psicopedagógica: matriz teórica interpretativa que no es la suma de los anteriores
conocimientos, sino una teoría que las abarca, surgida de la práctica con el. Problema de
aprendizaje;
c) saber acerca del aprender y no aprender.
Necesitamos incorporar conocimientos acerca del organismo, del cuerpo y de la inteligencia y del deseo,
los cuatro nivel que consideramos básicamente implicados en el aprender.
En las diferentes formaciones, tanto del psicólogo, del psicopedagogo, o del psicoanalista, de acuerdo con
las instituciones formativas que conocemos, se transmiten conocimientos acerca de alguno de esos cuatro
niveles. Pero ubicándose ei problema de aprendizaje en la intersección de dichos niveles, las teorías
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acerca de la inteligencia, acerca del inconsciente o acerca del organismo y del cuerpo, aisladamente no
pueden dar cuenta del mismo.
El problema de aprendizaje pone en evidencia ]a necesaria interrelación de los niveles orgánico, corporal,
intelectual Y deseante a partir de su articulación sintomática. En el proceso de aprendizaje normal tal
interrelación, al darse equilibradamente, puede aparecer en sus manifestaciones como si los niveles
funcionasen con total autonomía. Además; dichos niveles pueden aislarse para el estudio del proceso de
aprendizaje normal.
En el aprendizaje normal no existe este atrape de la inteligencia a partir del deseo(Freud); entonces es
posible hacer lo que propone Piaget, dejar de lado la afectividad y trabajar con la estructura cognitivo Se
pueden hacer modelos teóricos y trabajar con el sujeto epistémico,2 que no es el paciente de carne y
hueso al que pretendemos ayudar.
Esa teoría es epistemología o psicología de la inteligencia. Pero no teoría psicopedagógica, necesarias
ambas para la teoría psicopedagógica, pero no confundibles con ella, cuyo fin es dar cuenta de la
articulación inteligencia-deseo.
Saber no es lo mismo que conocer
Con la soja inclusión de los conocimientos en la teoría psicopedagógica no logramos una escucha
psicopedagógica, sino que es –a mi entender- necesario incorporar además el saber psicopedagógico.
Y o hago una diferencia entre conocimiento y saber. El conocimiento es objetivable, transmisible en forma
indirecta o impersonal; se puede adquirir a través de libros o máquinas; es factible de ser sistematizado en
teorías; se enuncia a través de conceptos. En cambio, el saber es transmisible sólo directamente, de
persona a persona, experiencialmente; no puede aprenderse a través de un libro, ni de máquinas, no es
sistematizable (no existen tratados de saber); sólo puede ser enunciado a través de metáforas,
paradigmas, situaciones, casos clínicos.
saber psicopedagógico
Considero que se obtiene a partir de dos vertientes: de la experiencia, “metiéndose en la tarea”, y a través
del tratamiento psicopedagógico didáctico.
Posicionándose como observador o como juez es muy difícil contactarse con el saber.
Un espacio importante de gestación del saber psicopedagógico es el trabajo de autoanálisis de las propias
dificultades y posibilidades en el aprender, pues la formación del psicopedagogo, así como requiere la
transmisión de conocimientos y teorías, también requiere de un espacio para la construcción de una
mirada y una escucha psicopedagógicas a partir de un análisis de su propio aprender.
El saber permite apropiarse de los conocimientos y el aprender los supone.
Guía para lograr una escucha psicopedagógica
I. Escuchar –mirar.
II. Detenerse en las fracturas del discurso.
III. Observar y relacionar con lo acontecido previo a la fractura.
IV. Descubrir el “esquema de acción subyacente”.
V. Buscar la repitencia de los esquemas de acción.
VI. Interpretar la operación, más que el contenido.
Traté de diseñar una guía para lograr una escucha psicopedagógica con todos los vicios,
esquematismos y peligros de uso que pueda tener.
I. Escuchar-mirar
La intervención del psicopedagogo en el primer momento de lá relación con el paciente supone
escuchar-mirar y nada más. Escuchar no es sinónimo de quedarse en silencio, como mirar no’ lo es de
tenerlos ojos abiertos. Escuchar-recibir-aceptar-abrirse-permitir-impregnarse. Mirar- seguir-buscar-
incluirse-interesarse- acompañar.
El escuchar y mirar del terapeuta va a permitir al paciente hablar y ser reconocido y al terapeuta
comprender el mensaje.
2. Detenerse en las fracturas del discurso
Discurso (mensaje sobre mensaje). Me refiero no sólo al discurso verbal, sino también al corporal, al del
accionar unitario del sujeto.
A través de los lapsus, las dificultades en la expresión, la forma metafórica para referirse a una situación,
las frases incompletas, las incongruencias, los cortes, los puntos suspensivos, las repeticiones, emerge lo
inconsciente. Expresa mucho másia metáfora en. Relación al saber que el concepto, expresa más la
escena, la imagen, que el relato conceptual.
3. Detenerse en la fractura y observar relacionando con lo acontecido previamente.
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En la “admisión” al centro de aprendizaje, una mujer dijo: “Mi marido había sido médico.” Si el marido
hubiera muerto podría usarse esa expresión, si bien no es habitual, pero en vida del marido resultaba
extraño. Registramos esa fractura, esa forma diferente de expresarse.
4. descubrir los esquemas de acción subyacentes
Uso la expresión “esquema de acción” de Piaget, pero extendiendo y jugando con su significado. Para
encontrar el esquema de acción ya sea en el discurso lúdicro, verbal o corporal o en una acción, no hay
que detenerse en el contenido del mismo, sino en el proceso y los mecanismos. Los esquemas de acción
serían en estos casos omitir o alterar. Nos interesan más los esquemas de acción que el contenido de las
acciones. A los efectos del análisis, el terapeuta podrá detenerse en los innumerables esquemas de acción
actuantes/* pero solamente tomará algunos, aquellos que insistan;
5. Buscar la repitencia del esquema de acción
La insistencia del esquema de acción en su aparición nos va a permitir verificar si aquél, como esquema
de acción elegido”, Es un punto de entrada importante. Buscaremos entonces en qué otras situaciones, y
con qué otros contenidos se repite el esquema de acción. La repitencia se va a buscar en la producción
del paciente, pero además en la relación entre la producción del paciente y la de su familia.
6. Interpretar la operación que conjorma el síntoma..
Fages señala que los indicios constituyen la red de los significantes inconscientes, la trama de ideas
inconscientes de sujeto. Yo creo que “los esquemas de acción” forman o constituyen esa red y esa trama
de ideas inconscientes de un sujeto, y es a esto a lo que tenemos que apelar tanto en el diagnóstico como
en el tratamiento, Nosotros, como psicopedagogos, Buscaremos las ideas inconscientes acerca del
aprender, relacionándolas con la particular operación que constituye el síntoma.
Capitulo X
Motivo de consulta
En el DIFAJ tenemos cuatro espacios diferentes para recibir el “motivo de consulta”. Podríamos decir que
tomamos cuatro circunstancias (grupo familiar, padres, grupo de hermanos –con el paciente designado
incluido-, paciente) para observar la formulación de la demanda. Luego llegaremos a ciertas conclusiones
a partir de las diferencias, constancias o repitencias entre ellas. En los cuatro “motivos de consulta”
trataremos que se describa, se escenifique y se especialice la “queja”. Propiciaremos también que se
recorte el hablante.
Tratamos de obtener, una buena descripción de la problemática que preocupa a los padres y de la
sintomatología. Esto que parece obvio, lo marco pues muchas veces se deja de lado. Pretendemos tomar
la “queja” que trae la familia acerca del paciente (por ejemplo “no presta atención”) y desplegar una
descripción sobre qué quieren decir esas palabras, quién las dice, por qué lo dicen, qué piensan ellos de
por qué se dice esto, qué significa para ellos que “no preste atención’, y por qué para ellos esto es
importante, etc.
El No prestar atención puede ser llenado de significados diferentes por cada uno de los miembros de la
familia, y una manera de clarificar la situación es pedir ejemplos, anécdotas, situaciones, escenas. Esta
modalidad la utilizaremos tanto en el motivo de consulta con los padres como en la entrevista fraterna y en
el motivo de consulta al niño.
1. Para saber qué es lo que pasa y sus causas, de manera de responder al pedido con que se inició
Ja consulta.
2. Porque comenzar un tratamiento sin haberse detenido a indagar lo que realmente pasa es un
riesgo muy grande. Implica, para el paciente, Ja seguridad de que lo podremos “curar”.
3. 3. Para proteger al psicólogo, quien al comenzar un tratamiento automáticamente contrae un
compromiso con una doble vertiente: clínica y ética. Desde ei punto de vista clínico debe
asegurarse de poder ser idóneo para el caso sin caer en posturas ingenuas ni omnipotentes.
Desde el punto de vista ético debe protegerse de situaciones en las que implícitamente está
comprometiéndose a algo que no sabe muy bien qué es. Sin embargo, las consecuencias de un
contrato terapéutico no cumplido son, en algunos países, el retiro de la licencia profesional.
Veamos ahora con qué fines puede utilizarse el psicodiagnóstico.
I) Diagnóstico. .Par lo que expuse más arriba es obvio que la primera y principal finalidad de un
estudio psicodiagnóstico es la de establecer un diagnóstico. Y cabe destacar que esto no
equivale a sujeto puede describir conscientemente. Sujeto puede describir conscientemente.
Durante la primera entrevista, elaboramos ciertas hipótesis presuntivas. Pero la entrevista
proyectiva, si bien es imprescindible, no basta por sí sola para un diagnóstico científicamente
fundamentado. Yo comparto aún hoy ese modelo de trabajo, porque pienso que la entrevista
clínica no es una herramienta infalible, salvo en manos de expertos maestros y, a veces, ni para
ellos mismos. Los tests tampoco lo son. Pero sí utilizamos ambos instrumentos en forma
complementaria hay un mayor margen de seguridad para llegar a un diagnóstico cierto,
especialmente si incluimos tests estandarizados. La batería de tests utilizada debe incluir
instrumentos que permitan recoger la proyección del sí mismo al máximo. A lo largo de un
proceso que dura entre tres y cinco entrevistas aproximadamente, y observando cómo el sujeto
reacciona ante cada propuesta y qué sentimos nosotros en cada momento, podemos extraer
conclusiones muy útiles para prever cómo será el vínculo terapéutico (si hay terapia futura),
cuáles serán los momentos más duros del tratamiento, los riesgos de deserción, etcétera. Pero
no todos los psiquiatras, psicoanalistas y psicólogos clínicos comparten este punto de vista.
Algunos reservan la utilización del psicodiagnostico para casos en los que se presentan dudas
diagnósticas o en los que quieren obtener una información más precisa ante, por ejemplo, una
presunción de riesgo de suicidio, drogadicción, desestructuración psicótica, etcétera.
II) Evaluación del tratamiento. Otra manera de utilizar al psicodíagnóstico es como un medio para
evaluar la marcha del tratamiento. Es lo que se denomina “re-tests” y consiste en administrar
nuevamente la misma batería de tests que en la primera oportunidad. Estos casos representan
un trabajo difícil para el psicólogo, ya que pasa a ocupar el lugar de un arbitro que dará razón a
uno de los dos, No se realizará para demostrarle que estaba equivocado, sino, al estilo del
fotógrafo, para registrar cómo están las cosas y decírselo después. Al terapeuta hay que
aclararle lo mismo. La entrevista de devolución, obviamente, es conveniente que la haga el que
realizó el estudio, cuidando muy especialmente mostrar una actitud de imparcialidad y
fundamentando las afirmaciones en el material que ha dado el paciente.
En los tratamientos particulares es el terapeuta quien decide el momento adecuado para un
nuevo psicodiagnostico (o quizá para el primero).
III) como medio de comunicación. Apenas se lo sugerimos, los niños comienzan a modelar o a
dibujar; la técnica del garabato de winnicott entusiasma a todos especialmente porque rompe la
asimetría del vínculo. Favorecer Ja comunicación es favorecer la toma de “insight”, es decir,
contribuir a que el que consulta adquiera la suficiente conciencia de sufrimiento como para
aceptar colaborar en consulta. También significa que pierda ciertas inhibiciones para mostrarse
con mayor naturalidad. El psicodiagnostico tiene un fin en sí mismo, pero también es un medio
para otro fin: conocer a esta persona que llega porque necesita de nosotros. El fin es conocerla
lo más a fondo posible. Para ello el buen rapport es imprescindible.
IV) En la investigación. Debemos distinguir aquí dos objetivos en lo que a investigación se refiere:
uno, es el de la creación de nuevos instrumentos de exploración de la personalidad que pueden
ser incluidos en la tarea psicodiagnóstica. Otro, el de planificar la investigación para el estudio
de una determinada patología, o algún problema laboral o educacional o forense, etcétera. En
este caso se utiliza al psicodiagnostico como una de las herramientas útiles para llegar a
conclusiones confiables y, por lo tanto, válidas. Ta creación de un test no es una tarea fácil. Es
necesario respetar lo que la psicoestadística indica como modelo de investigación para que sus
conclusiones sean aceptables. También es necesario tener amplios conocimientos y trabajar en
equipo para la correcta interpretación de los resultados. Con respecto al segundo objetivo, se
11
trata en primer término de definir claramente lo que se desea investigar. Supongamos que se
quiere averiguar si hay un perfil psicológico típico de los homosexuales o drogadictos o
claustrofóbicos. Lo primero que debemos hacer es seleccionar adecuadamente los
instrumentos a utilizar, el orden en que se van a administrar, las consignas a dar, el material y
los límites dentro de los cuales podemos admitir variantes individuales. Si cada examinador
trabaja a su manera los protocolos recogidos sería imposibles de comparar y, por lo tanto, no
podríamos pretender extraer conclusiones científicamente válidas.
Método para que el consultante acepte mejor las recomendaciones
El psicodiagnostico incluye, además de las entrevistas iniciales, la toma de tests, hora de juego en
niños, entrevistas familiares, vinculares, etcétera. Las conclusiones de todo el material obtenido son
conversadas con el interesado, con sus padres, o con la familia completa, según el caso y la modalidad
del profesional.
Los tests tomados en forma individual se reservan, en general, para 3ª entrevista individual con esa
persona para darle los resultados.
Elección de la estrategia terapéutica más adecuada
Un psicodiagnostico completo y correctamente administrado nos permite estimar el pronóstico del caso
y la estrategia más adecuada para ayudar al consultante: entrevistas de esclarecimiento, de apoyo,
terapia breve, psicoanálisis, terapia de grupo, familiar o vincular, sistémica o estructural; análisis
transaccional, gestáltico, etcétera.
Las entrevistas diagnósticas vinculares y familiares son de gran utilidad para decidir entre la
recomendación de un tratamiento individual, vincular o familiar. Existen algunas técnicas proyectivas
ideadas para ser administradas simultáneamente a una pareja o a un grupo (filial, familiar. Laboral,
etcétera).
En el psicodiagnóstico individual, el motivo de consulta manifiesto y latente nos dan una pauta para
recomendar o no terapia grupal. Cuando las dificultades están centradas en la relación del individuo
con los demás (pares, superiores o subalternos), lo más acertado es indicar terapia grupal. Sí. En
cambio, el conflicto está centrado más en lo intrapsíquico, lo más adecuado sería terapia individual.
ayudan a decidirnos por un encuadre más estricto o más permisivo. El encuadre incluye no solamente
la modalidad de trabajo sino también el objetivo del mismo, las veces que nos veremos, el lugar, los
horarios, los honorarios y, por sobre todo, el rol que le compete a cada uno.
Lo que marca la asimetría de roles, es que el psicólogo dispone de conocimientos e instrumentos de
trabajo para ayudar al otro a descifrar sus problemas, a encontrar una explicación a sus conflictos y
para recomendarle la ayuda más efectiva para resolverlos.
Dice Bleger:
El encuadre funciona como una especie de estandarización de la situación estímulo que ofrecemos al
entrevistado, y con ello no pretendemos que deje de actuar como estímulo para él sino que deje de
oscilar como variable para el entrevistador. Si el encuadre se modifica (por ejemplo porque la
entrevista se realiza en un lugar diferente) esta modificación tiene que ser considerada como una
variable sujeta a la observación tanto como lo es el mismo entrevistado. Cada entrevista tiene un
contexto definido (conjunto de constantes y variables) en función del cual se dan los emergentes y
estos últimos sólo tienen sentido y significación en relación y en función de dicho contexto. El campo
de la entrevista tampoco es fijo, sino dinámico, queriendo significar con ello el hecho de que está sujeto
a un permanente cambio y la observación se debe extender del campo específico existente en cada
momento a la continuidad y sentido de estos cambios.
La forma de observar bien es la de ir formulando hipótesis mientras se observa y en el curso de la
entrevista verificar y rectificar las hipótesis durante su transcurso mismo en función de las
observaciones subsiguientes que a su vez se enriquecen con las hipótesis previas. Observar, pensar e
imaginar coinciden totalmente y forman parte de un solo y único proceso dialéctico.
Como vemos, Bleger enfatiza la importancia del encuadre para mantener el campo de la entrevista de
manera tal que una serie de variables (las que dependen del entrevistador) se mantengan constantes.
Según Bleger, el encuadre vendría a ser el fondo y el proceso analítico (nosotros diríamos el proceso
psicodiagnostico) la figura de lo que englobando ambos conceptos (encuadre y proceso) configurarían
la situación analítica. El encuadre sería lo constante, lo que no es proceso. El proceso sería lo variable;
lo que cambia. Esto es lo que nos da la pauta de cómo se va desarrollando el proceso terapéutico. En
el caso de un psicodiagnostico podemos utilizar estos conceptos. La situación no es la analítica. Pero
de la misma manera necesitamos observar al sujeto para diagnosticarlo correctamente. Debemos
asegurarnos de que lo que surja sea material del paciente (variables introducidas por él) y no nuestro.
£s muy difícil definir el rol de psicólogo en el momento de la devolución de información. Con algunos
adultos o adolescentes podremos trabajar con distensión y plasticidad, mientras que con otros
deberemos ser más drásticos.
IV. EL PRIMER CONTACTO EN LA CONSULTA
Aunque habremos de que el proceso psicodiagnostico consta de una – serie de pasos (y estos de
hecho se realizan), nunca se puede afirmar, que uno va primero y otro va después de una manera
mecánica, fija* e inamovible. Todo depende de muchas razones.
El primero consiste en la primera toma de contacto. Esto significa que en esta primera etapa habremos
recibido el llamado del paciente o el pedido de un profesional para realizar el estudio de un
determinado paciente. Si es el terapeuta que se va a hacer cargo del tratamiento el que nos solicita el
estudio, nuestro rol va a estar casi exclusivamente centrado en administrar los tests pertinentes.
El informe que enviemos a ese profesional cobra especial relevancia porque allí debe estar contenida
toda la información que necesita. Debemos entonces hacerlo con especial dedicación para poder
cumplir con la finalidad para la cual el estudio se ha realizado.
De todo esto concluimos que “primera entrevista” es un concepto respecto de la primera etapa
diagnóstica que tiene un objetivo específico, pero no implica que debe ser una sola ni que deben
realizarse indefectiblemente al comienzo del proceso psicodiagnostico. Por circunstancias especiales
podemos recabar datos después de hacer los tests y no al principio de la consulta.
Motivo de consulta
En In primera entrevista el paciente debe exponer qué le pasa (o sus padres o familiares), aclarar por
qué desea hacer esta consulta. El motivo aducido es lo que llamamos motivo manifiesto, por cuanto
por lo común el o los primeros motivos que emergen en una entrevista no son los más auténticos.
El síntoma
Llamaremos provisoriamente “síntoma” aquello que el consultante trae como motivo manifiesto de
la consulta.
A medida que se desarrolla la primera entrevista podremos advertir si se trata realmente de un
síntoma desde el punto de vista clínico o no, o si encubre otros. Lo más común es que el motivo latente no
aflore al principio porque, generalmente, angustia mucho y permanece en el inconsciente.
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Dentro de lo posible debemos acercarnos al motivo latente o “síntoma” real de la consulta, sobre
todo teniendo en cuenta que deberemos retomar desde allí el diálogo en la entrevista final.
Para hablar de síntoma debemos tomar en cuenta la etapa del desarrollo en que se encuentra la
persona que consulta. Otro elemento a tomar en cuenta es por qué ese síntoma preocupa al paciente o a
los padres, o a ambos, o bien qué sintomatología preocupa a cada uno de los interesados en la consulta.
Así tendríamos distintos motivos de consulta manifiestos en un mismo caso. La sintomatología
descrita por cada uno del os interesados en el proceso de estudio psicológico puede diferir notablemente,
pero la contradicción es sólo aparente.
Otra pregunta a formulamos es por qué el síntoma preocupa ahora en casos en que hay
sintomatología que puede tener bastante antigüedad. Cuanto mas tiempo haya transcurrido desde que
apareció la sintomatología hasta el momento en que se concreta la consulta, más podemos sospechar que
hay otro motivo latente que ha sido el desencadéname para realizar la consulta. Seguramente hasta ahora
han negado la seriedad del problema, pero algo ha ocurrido que les ha hecho tomar la decisión de
consultar. Es probable que resultara egosintoníco para la familia, pero que algo ha determinado la ruptura
de ese “equilibrio”. Por ejemplo que ahora el niño ha empezado a robar o se niega a comer o que a los 10
años vuelve a chuparse el pulgar.
Capítulo I
El proceso psicodiagnóstico
María L. S. de Ocampo y María E. García Arzeno
Caracterización del proceso psicodiagnostico
Institucionalmente el proceso psicodiagnostico configura una situación con roles bien definidos y con un
contrato en el que una persona(paciente) piden que lo ayuden y otra (psicólogo) acepta el pedido y se
compromete a satisfacerla en la medida de sus posibilidades. Es una situación bipersonal (psicólogo-
paciente), de duración limitada, cuyo objetivo es lograr una descripción y comprensión, lo más profunda y
completa que sea factible de la personalidad total del paciente o del grupo familiar. Asimismo, enfatiza la
investigación de algún aspecto en particular según la sintomatología y las características de la derivación.
Objetivos
Debe lograr la Descripción y comprensión de la personalidad del paciente. Mencionar sus elementos
constitutivos no satisface nuestras exigencias. Es menester, además, explicar la dinámica del caso tal
como aparece en el material recogido, integrándolo en un cuadro total. Una vez logrado un panorama
preciso y completo del caso, incluyendo los aspectos patológicos y los adaptativos, trataremos de formular
recomendaciones terapéuticas adecuadas (terapia breve y prolongada, individual, de pareja, de grupo
familiar, con qué frecuencia, etc., ).
Encuadre
Utilizar un encuadre significa para nosotros mantener constantes ciertas variables que intervienen
en el proceso, a saber:
Aclaración de los roles respectivos (naturaleza y límite de la función que cada parte integrante del
contrato desempeña)
Lugar donde se realiza la entrevista
Horario y duración del proceso (en términos aproximados, de no plantear una duración ni muy corta
ni muy prolongada).
Honorarios
El encuadre no se puede definir con mayor precisión porque el contenido y el modo de su formulación
dependen en muchos aspectos de las características del paciente y sus padres. Lo primero que se
tiene que acordar es el encuadre. Percibir cual es el encuadre justo para cada caso es lo mas difícil. Lo
mas oportuno es tener una actitud flexible, tanto hacia la necesidad del paciente como a las propias. La
plasticidad resulta ser una condición valiosa para el psicólogo cuando la utiliza a los fines de ubicarse
frente al caso con acierto y dar con el encuadre apropiado.
Capítulo II entrevista inicial
Una entrevista es semidirigida cuando .el paciente tiene libertad exponer sus problemas comenzando
por donde prefiere e incluyendo lo que desee. Es decir, que permite que el campo psicológico
configurado por el entrevisfcador y el paciente se estructure en función de vectores señalados por este
última. Pero, a diferencia de la técnica de entrevista totalmente libre el entrevistador con el fin de: a)
Señalar algunos .vectores cuando el entrevistado no sabe cómo empezar o cómo continuar. B) Señalar
situaciones de bloqueo o paralización por incremento de la angustia para asegurar el cumplimiento de
los, objetivos de la entrevista, c) Inquirir acerca de aspectos de la conducta del entrevistado a los que
15
respecto a las dificultades de su hijo. También es importante por que los padres son los dos, ese niño
no es de la mama solamente, sino que también involucra al padre, con el que se identifico. Si asistiera
solo la madre seria difícil controlar la culpa, y esta recaería solo para la mama que es la que asistió a la
entrevista.
9) Otro objetivo importante que debe investigarse en la primera entrevista es el motivo de consulta.
En el motivo de consulta cabe discriminar entre motivo manifiesto y latente. El motivo manifiesto es el
síntoina que preocupa al que solicita la consulta hasta el punto de operar en el como señal de alarma.
Es decir, que algo le preocupo y se da cuenta que no puede solucionarlo solo. El motivo latente es
mas profundo, ya que cuando vienen con el motivo de consulta, suele haber un trasfondo mas
importante del que dicen de forma verbal.
Otro elemento diagnostico importantes es cuando el paciente se da cuenta de este motivo mas
profundo.
Otro de los punto importante, es analizar si el paciente funciona como un tercero excluido o incluido
respecto de la iniciación del proceso pscodiagnostico. Es decir, si al niño no se le explico el motivo de
la intervención, estaremos frente a un tercero excluido, en cambio si el niño lo sabe, estamos frente a
un tercero incluido, pero es importante indagar el por que lo hacen participe. Que hayan tomado esta
determinación deben existir ciertas fantasías respecto de lo que padres han trasmitido al hijo el motivo
manifiesto pero han callado el motivo profundo.
Es importante destacar cual es el rol de cada padre, cual es el que aporta detalles positivos sobre el
niño o aquel que lo hace de forma positiva.
Capitulo III
Cuando el psicólogo planifica la batería de tests que utilizará, puede incurrir en dos errores: alargar
excesivamente el proceso o acortarlo en demasía. En la planificación de la batería debemos pensar
que el proceso psicodiagnostico debe ser lo suficientemente pensar que el proceso psicodiagnostico
debe ser lo suficientemente amplio como para comprender bien al paciente, pero al mismo tiempo no
debe excederse porque esto implica (al igual que un acortamiento excesivo) una alteración en el
vínculo psicólogo-paciente En esto tiene mucho que ver el tipo de relación predominante entre ambos.
Si predominan elementos negativos en el vínculo, el psicólogo puede optar por continuar la relación
administrando otros tests, para ver si la relación mejora. Si el vínculo ha sido predominantemente
positivo también puede ocurrir que el psicólogo lo prolongue porque dar por finalizado el cuesta
separarse del paciente,-en el primer caso por el predominio de elementos contratransferenciales
negativos, en el segundo, por el predominio de los elementos positivos.
Si el proceso se acorta demasiado, habrá un déficit de información. Si se prolonga demasiado, surgen
eventualidades de importancia que solo serán reconocidas si el psicólogo trabaja con un marco de
referencia psicoanalítico y admite la importancia de la tranferencia y contra tranferencia en la relación
con el paciente y sus padres. • Esto facilita en él la fantasía de que lo que le ocurre es algo tan serio o
complicado que lleva al psicólogo a una exploración intensiva. En suma, la fantasía sería la de tener
algo raro, complicado y difícil de captar.
Dijimos antes que cuando el vínculo se alarga notablemente por iniciativa del psicólogo es porque ha
predominado ea él sentimiento de impotencia) Lo que siente es que no logra comprender al paciente y
recurre a la administración de otros tests, esperando que alguno le suministre la respuesta
ansiosamente buscada. Lo más adecuado, desde nuestro punto de vista, es que la extensión de la
batería y el número de entrevistas iniciales .y finales se mantenga constante, dentro de lo posible. Esto
supone en el psicólogo la posibilidad de aceptar un límite para sí 1 poner un limite al paciente.
‘Planificación general de la batería :
Para planificar una batería es necesario pensar en tests, que ieco* jan el mayor número de conductas
posibles (verbales, gráficas y lúdicas) de manera que se pueda comparar un mismo tipo ele con* ducta
disparada por distintos estímulos o instrumentos y diferentes tipos de conductas entre sí. Es muy
importante discriminar la secuencia en que se administrarán los tests elegidos. Debe establecene en
función de dos factores : la naturaleza del test y la del caso en cuestión. Los tests gráficos son los más
adecuados para comenzar un examen psicológico, a Menos que paciente presente serios trastornos
orgánicos, graves alteraciones del esquejma corporal, etc. Otro elemento mentó que los hace
recomendables para incluir al comienzo de la batería es el hecho de ser económicos en
cuanto .al ..tiempo que insume su administración; El hecho de haber salido indemne de esa primera
prueba alivia al paciente, modifica las fantasías con que ha llegado respecto del examen psicológico
(generajmente muy persecutorias) ^ deja como saldo favorable la disposición a. establecer un buen
rapport con el psicólogo. La conducta gráfica .guarda una estrecha relación con aspectos infantiles de
la personalidad y, según como sea el tipo de vínculo que el paciente guarda con esos aspectos, se
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sentirá tranquilizado-o irritado por la tarea [Link] esta conducta fue normal en la infancia, la
reacción será de alivio o agrado. Si la asocia con dificultades de algún tipo, reaccionará con
comentarios de autojustificación, autocríticas o críticas hacia el psicólogo.
■La batería estándar
Por lo tanto , la batería proyectiva debe incluir tests gráficos, verbales y lúdicos Respecto de los tests
de inteligencia, aunque no competen a nuestra especialización, hacemos afirmaciones similares: su
inclusión en la secuencia de la batería no puede ser arbitraria, pues se corre el riesgo de traer
aparejadas consecuencias desfavorables tanto para el diagnóstico, como para la relación psicólogo-
paciente.
La evaluación psicopedagógica
Por María José López
Para realizar este apartado del tema me voy a basar en Rivas (1988), según el cual considera que hablar
de modelos teóricos en la Evaluación Psicopedagógica es difícil, aunque no tanto hablar de enfoques,
entendidos estos como el conjunto de elaboraciones conceptuales, metodológicas y aplicadas que
comparten unos mismos supuestos básicos.
A grandes rasgos y siguiendo a VidaI y Manjon (1992) podemos decir en la Evaluaci6n Psicopedagógica
se pueden distinguir cuatro grandes enfoques: Enfoque Psicotécnico. Enfoque Conductual. Enfoque del
Potencial de Aprendizaje. Enfoque del Diagnostico Pedagógico.
A este enfoque habitualmente se le ha llamado psicométrico, aunque hemos de señalar que la psicometría
no solo es utilizada por lo partidarios de los test (sino también por los demás enfoques). Y es por eso que
al enfoque que tiene como procedimiento básico la aplicación de los tests estandarizados le llamamos
enfoque psicotécnico, y no psicométrico.
Teorías y Principios: las supuestas teorías más destacables de este enfoque son las siguientes:
La aplicación de los tests ha de entenderse como un experimento científico.
La inteligencia es un conjunto de aptitudes.
Las capacidades humanas son estables y consistentes, y se pueden representar en forma de
Coeficiente Intelectual (CI) o de niveles de desarrollo.
La evaluación para ser objetiva debe ser cuantitativa. e) La conducta es considerada como un
rasgo, como un signo, es decir, debe entenderse como manifestación indirecta de variables
subyacentes.
La evaluación debe ser normativa. De esta manera, en este enfoque es previa a la evaluación la
construcción de las normas grupales que se van a tomar como referencia.
La referencia debe acercarse además a normas o dominios, en el sentido de graduación de las
tareas en función de la dificultad.
Procedimientos más usuales : los procedimientos habituales en el enfoque psicotécnico son, en las
distintas fases de la evaluación, los siguientes:
Recogida de información: en la recogida de datos para la evaluación psicotécnica se suele utilizar
el siguiente procedimiento:
Entrevista inicial. Selección de Instrumentos. Aplicación de pruebas.
Análisis de la información: el análisis e interpretación de la información obtenida se realiza
mediante el siguiente procedimiento:
Obtención de puntuaciones típicas. Análisis de las puntuaciones típicas. Elaboración del perfil.
Valoración de la información: el enfoque psicotécnico realiza la valoración de la información de la
siguiente manera: Teniendo en cuenta una teoría facticial
Deduciendo de manera hipotética-deductiva las diferencias individuales de cada caso.
En esté enfoque la tarea del evaluador se traslada desde la descripción de lo que el sujeto "es" y "padece"
a lo que el sujeto "hace" y a las condiciones bajo las cuales lo hace, adoptando habitualmente la forma de
análisis funcional de la conducta.
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CONCEPTOS E INSTRUMENTOS: los conceptos que resultan esenciales en este enfoque son:
El comportamiento no tiene un carácter estable. El nivel manifiesto del comportamiento individual es
diferente de la eficacia funcional. Los test psicológicos poseen grandes sesgos socioculturales y aportan
medidas indirectas. La conducta depende estrechamente de los antecedentes y de los consecuentes. Las
conductas evaluadas son consideradas como muestras de un universo más general.
Procedimientos MAS USUALES: los procedimientos más usuales en las diferentes fases de la
evaluación son los siguientes:
Fase de valoración y medición: dirigida a la elaboración de una "línea base” del comportamiento
del sujeto (identificación de Las habilidades determinación de la historia conductual y valoración
de los déficits o excesos conductuales detectados) tiene como procedimientos esenciales los
siguientes: Observación directos y sistemática. Estrategia multimetodo, multisituacion y
multiconducta.
Fase de diagnóstico individual: está dirigida al análisis funcional de la conductas, que relacionaría
entre si las diferentes variables de las cuales se ha recogido informaci6n, siendo sus
procedimientos más habituales:
o Elaboración del modelo funcional de conducta: ¿Cuáles han de ser potenciadas? ¿Cuáles han de
ser reducidas/eliminadas? ¿Cuales instauradas?
o Procedimientos de intervención más adecuados.
o Criterios de evaiuaci6n del tratamiento.
Teorías Y Principios: aunque hay falta de unicidad de planteamientos entre los diferentes autores,
podemos considerar como elementos comunes los siguientes:
La evaluación se considera como elemento esencial del diseño curricular.
El diagnostico se considera el puente entre la evaluación y la orientación.
La finalidad del diagnóstico es determinar la naturaleza de las dificultades, su gravedad y los
factores que subyacen.
Los objetivos del diagnóstico son: apreciar el proceso de los alumnos a nivel cognoscitivo, afectivo
y motor; identificar los factores que intervienen en el desarrollo; adaptar los elementos del proceso
de enseñanza/aprendizaje; el diagnóstico pedagógico puede ser general, analítico e individual.
• Los contenidos propios del mismo son las dificultades lectoescrituras, orales y aritméticas, problemas de
personalidad, aptitudinales, vocacionales, estado biológico, psicológico, historia, técnicas de estudio, etc.
PR0CEDIMIENT0S: aunque no existen procedimientos comunes en este enfoque tan variopinto, los más
aceptados podrán ser los que señalan Buissan y Mann (1987), que son:
pianificaci6n.
Recogida de datos y elaboración de hipótesis.
Comprobación de las realizaciones de los alumnos: tests y pruebas; análisis de los trabajos de tos
alumnos.
Corrección e interpretación.
Devolucion de resultados y orientaciones.
CONCERTOS E instrumentos: los conceptos e instrumentos más destacables de estos modelos son:
Conceptos: Ios principales conceptos de este enfoque se pueden situaren: fiabilidad, validez,
curriculum...
Instrumentos: los instrumentos mas usuales en el enfoque del diagnóstico pedagógico son: tests
psicológicos, pruebas objetivas, listas de control, escalas de observación, modelos referenciales,
exámenes tradicionales.
psicosocial del alumno no se utilizan para comprender mejor el por que de sus necesidades educativas
especiales y, en consecuencia, de sus actuales NACC y estilo de aprendizaje, son absolutamente
inútiles.
La exploración del desarrollo intelectual, psicoafectivo o motor debería estar centrado en la influencia que
las capacidades generales del sujeto tienen sobre el proceso de enseñanza y aprendizaje, dejando para
un segundo término la obtención de índices y coeficientes para cuando sea necesario informar a un
organismo externo a ia institución escolar que nos lo solicite, ya que estos índices no proporcionan
información explícita relevante para el objetivo de la evaluación psicopedagógica.
Para ello es preciso que el uso de los tests no responde de manera literal a las consideraciones
tradicionales de los mismos, sino que debe realizarse mediante un análisis de los procesos y dificultades
que el alumno presente en cada uno de los factores o aspectos que abarca el test en cuestión.
Evacuación del desarrollo intelectual: en la evaluación de la inteligencia es posible adoptar, dos ópticas:
aquella que persigue establecer el nivel de desarrollo determinado; y la que persigue analizar el
funcionamiento intelectual, y además el nivel de potencial de aprendizaje:
La exploración de la inteligencia: la evaluación del desarrollo intelectual suele realizarse mediante el uso
de tests estandarizados.
Evaluación del Potencial de Aprendizaje: la evaluación del funcionamiento intelectual, y no solo del
desarrollo, exige la utilización de instrumentos propios del enfoque dinámico, que posibilitan el
conocimiento no tanto del nivel alcanzado (ejecución), como de la capacidad para aprender del propio
sujeto. La técnica básica consiste en modificaciones importantes en el proceso de evaluación: se utiliza la
técnica de test-entrenamiento-retest, el evaluador interactúa con el sujeto con el fin de averiguar el
carácter de sus errores y aciertos, etc.
Evaluación del desarrollo psicosocial y de la personalidad: en primer lugar, es necesario plantear el
cuestionamiento de las formas imperantes en la evaluación de este aspecto del desarrollo, por la
problematicidad del campo y por la practica realizada de forma mayoritaria, ya que una buena parte de las
exportaciones realizadas se centraría en aspectos que no han demostrado tener reiaci6n con los procesos
de enseñanza-aprendizaje.
Evaluación del desarrollo motor, aunque todos los aspectos del desarrollo pueden ser esenciales en
cualquier edad, el desarrollo motor tiene una especial Importancia en las primeras edades, especialmente
en la Escuela infantil.
Lo anterior no excluye la importancia funcional que tiene este aspecto del desarrollo en los alumnos que
presentan déficits motrices, aunque en general esta evaluación suele, y debe, ser evaluada por
especialistas en desarrollo motor.
Los aspectos centrales, desde nuestra perspectiva de la evaluación psicopedagógica que es necesario
abordar son:
1. Evaluación de las habilidades motrices generales
Motricidad estática: equilibrio, relajación...
Motricidad dinámica: marchas, cameras, equilibrio, coordinación...
2. Evaluación de las habilidades motrices específicas.
Coordinación perceptivo-motriz.
precisión y rapidez de movimientos.
Habilidades grafo motrices.
3.2. VARIABLES RELATIVAS AL CONTEXTO.
En la Evaluación Psicopedagógica el termino contexto se refiere al medio social o comunitario, familiar y
escolar en que se desenvuelve el alumno.
3.2.1. Evaluación DEL CONTEXTO SOCIAL o Comunitario.
El contexto social actúa tanto sobre el alumno y sobre la institución escolar en su conjunto, siendo un
aspecto determinante de los procesos de enseñanza y aprendizaje, tal y como ha puesto de relieve. La
evaluación de dicho contexto resulta, interesante y necesaria por varios motivos:
En primer Jugar, y según Verdugo (1995), porque determina los valores y actitudes de los grupos sociales
e individuos con los que el alumno interactúa por lo que influye decisivamente sobre los valores y
actitudes del propio alumno, marcando sus expectativas, intereses, hábitos, comportamiento social, etc.
En segundo lugar, porque la educación es un proceso complejo en el que no solo intervienen de manera
decisiva la escuela y la familia, sino el medio social en general, y ello no solo desde lo señalado en el
párrafo anterior, sino también desde la perspectiva de los recursos disponibles.
3.2.2. EVALUACION DEL CONTEXTO FAMILIAR.
En la Evaluación del contexto familiar hay que ser especialmente cuidadosos. Esta precaución se debe en
gran medida a que se esta recogiendo información en un medio que no va a ser el medio prioritario de
23
actuación, y, por otra parte, muchas de las familias de niños con dificultades han tenido y tendrán que
comentar datos de la historia de su hijo y aspectos de su vida familiar repetidas veces en varios servicios.
Esto supone hacer un esfuerzo por acotar e! campo de información, de forma ajustada a cada caso y en
función de la información previa ya disponible. Ni por razones de tiempo ni de oportunidad conviene
pretender una información exhaustiva de todas y cada una de las variables que se examinaran a
continuación.
En la información que las familias aportan pueden distinguirse tres grandes campos, estrechamente
relacionados:
• DATOS SOBRE EL ALUMNO/A EN SU CONTEXTO FAMILIAR
• DATOS SOBRE EL PROPIO MEDIO FAMILIAR
• DATOS SOBRE EL ENTORNO FAMILIAR
A. Datos sobre e! alumno/a en su entorno familiar.
En gran medida, este primer campo está relacionado con la evaluación del alumno, ya que interesa la
expresión de sus capacidades, su estilo de relación, sus preferencias, sus dificultades, sus expectativas,
etc., todo ello tal como se manifiesta en el medio familiar. Estos datos permiten conocer mejor el grado de
generalización de los aprendizajes escolares, así como contrastar el comportamiento y actitud del alumno
en distintos contextos, pudiendo identificar los elementos mas constantes y aquellos mas dependientes de
las variables ambientales. Entre los datos que interesa Explorer cabe destacan
1. Características personales y relaciones sociales: es fundamental contar con la perception que la familia
tiene de la forma de ser su hijo, así como de las relaciones sociales que establece el alumno fuera del
contexto escolar.
2. Grado de autonomía: incluye muy distintos aspectos en función de las distintas edades, desde la
autonomía en los cuidados fisiológicos en los mas pequeños hasta el desenvolvimiento en el barrio en el
caso de los mas mayores.
3. Juego y ocio: conocer las preferencias y gustos del niño en sus actividades lúdicas proporciona
interesantes pistas a la hora de tomar decisiones en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
4. Salud y otras intervenciones: las distintas intervenciones de las distintas intervenciones sanitarias,
rehabilitadoras, e incluso educativas a (raves de la familia permite recabar su opinión sobre las mismas.
5. Actitud y hábitos en los estudios: en todas las edades es importante conocer las vivencias de los
alumnos respecto al proceso de enseñanza aprendizaje, sobre todo con los más mayores, los hábitos y
estrategias que han ido incorporando respecto a las tareas escolares en casa.
En muchos de estos apartados, la familia aporta no solo la visión sobre la situación actual del niño, sino
su evolución, es decir, las constantes y los cambios mas significativos que se han dado a lo largo de su
crecimiento y escolarización.
B. Datos sobre el propio medio familiar que favorecen o dificultan el desarrollo del niño.
En este apartado no se pretende hacer una evaluación exhaustiva del medio familiar, y muy
probablemente no todos los casos requieran un conocimiento pormenorizado de todos los puntos que a
continuación se señalan, estos deben plantearse siempre estrechamente relacionados con el alumno y su
evaluación puede ser más operativa si se hace al hilo de los temas señalados en el apartado anterior. Por
ejemplo, conocer los planteamientos familiares en como al juego y ocio a partir de la descripción de como
ocupa el alumno su tiempo libre.
Estructura familiar permite obtener una visión global de la composición familiar, dedicaciones de los
distintos miembros, etc., como marco donde ubicar los otros datos.
Relaciones familiares y dinámica interna: relaciones que se establecen entre los distintos miembros y el
sujeto de evaluación. Las relaciones jerárquicas y el ejercicio de la autoridad. Las reglas familiares y la
forma de establecer limites, Formas de afrontarlos conflictos. Niveles de comunicación. Especialmente
importante es la información referida a las pautas educativas y a los aspectos en que se favorece o no la
autonomía de los hijos.
Valores predominantes; por la importancia que tienen sobre el desarrollo del alumno los valores más o
menos explicitas predominantes en su medio familiar, es fundamental conocer la valoración que se da en
la familia a (as distintas capacidades, a los estudios, a las alterativas profesionales, as! como las actitudes
ante las diferencias de sexo, las minusvalías, etc.
Vida cotidiana y ocio: el desarrollo de la vida diaria proporciona e! marco donde se plasman los valores,
las relaciones familiares y las vivencias del alumno. Es un tipo de información que permite establecer el
contraste y el grado de coherencia entre la realidad y los ideales que la familia tiene sobre su propio
24
funcionamiento. La forma de entender y vivir el ocio también proporciona indicadores Valiosos sobre como
se entienden las relaciones familiares, etc.
Actitud en el proceso de enseñanza-aprendizaje: la evaluación de las posibilidades de ayuda en el
proceso de enseñanza-aprendizaje dentro del contexto familiar van desde los elementos más materiales
(condiciones de la casa para el estudio, libros de consultas, etc.) hasta las más personajes
(predisposición, capacidad, motivaci6n y posibilidades reales de los familiares para ayudar al alumno en
distintas actividades).
Relación familia-escuela: la información sobre la relación pasada y presente que la familia establece con
el centro escolar y el profesorado más directamente implicado en la educación de su hijo/a, proporciones
indicios fundamental para planear las posibilidades de colaboraci6n. Estos datos permiten entender
algunos de los comportamientos de los alumnos, que reflejan la fluidez o tensión entre ambas
instituciones, dentro de este apartado se incluirá la relación de la familias con el equipo psicopedagógico,
dado que se trata de no de los servicios pertenecientes al ámbito escolar que también influye en buena
medida sobre las posibilidades de elaboración e implicación de la familia en el proceso educativo.
C. datos sobre el entono social que favorecen o dificultan el desarrollo del alumno.
El estudio de los factores que transcienden el entorno familiar debe realizarse también en función de las
necesidades del alumno, y no como simple enumeración de recursos o características estadísticas.
Características y servicios del pueblo o barrio: posibilidades que brinda al alumno. Servicios extra
escolares con los que cuenta el alumno para atender las necesidades de salud, económicas, sociales, etc.,
la medida en que la familia los conoce y utiliza, y su grado de satisfacción al respecto.
Grupos de referencia fuera de! Contexto escolar y familiar: en la Etapa Secundaria cobran especial
relevancia los grupos de amistades con los que el alumno se identifica y comparte su tiempo de ocio, el
grado de integración en los mismos, y el tipo de valores que sustentan. Asimismo, las relaciones afectivas
y de pareja que aparecen en estas edades pueden incidir en el proceso educativo de algunos alumnos y
alumnas.
Después de hablar sobre los aspectos necesarios a evaluar en el contexto familiar, creo que es
conveniente añadir lo que según el MEC considera importante en el momento de realizar una Evaluación
Psicopedagógica en dicho contexto.
[Link]. ENTREVISTA EN EL CONTEXTO FAMILIAR.
Convocatoria y condiciones: la convocatoria, ya sea personal, telefónica o escrita, debe concretar
claramente el objetivo de la entrevista y las condiciones de la misma (lugar, fecha y hora, familiares que se
convocan), dejando un cierto margen de negociación de forma que no se convierta en una cita imposible
para la familia. En general cuanto más explícito sea el mensaje, más segura se sentirá la familia.
Las entrevistas deben desarrollarse en un lugar que se caracterice por ser agradable, privado y libre de
interrupciones. Hay que considerar que la comodidad del lugar elegido, la distribución del mobiliario, la
forma de colocarse espacialmente respecto a la familia, son mensajes no verbales que comunican la
importancia que se concede al encuentro y el tipo de relación profesional que se quiere establecer.
Estructura: la entrevista debe incluir una primera parte que sirva para recordar el motivo y e objetivo de la
misma, y para situarla dentro del proceso de evaluación que se está siguiendo o se va a seguir. Asimismo
es importante explicitar la importancia que se concede a la información que pueden proporcionar, e insistir
en que la finalidad de todo el proceso se orienta a la mejora de la educación y, por tanto, del progreso del
alumno.
No debe olvidarse que las distintas preguntas o temas que se plantean deben girar en torno a cuestiones
relevantes para el proceso educativo del niño. Asimismo, es importante no limitarse a datos meramente
descriptivos, invitando a hacer valoraciones, dar opiniones, etc. En todos los casos, sea cual sea
desarrollo concreto, hay que asegurar una participación real y activa, con oportunidades para hablar no
sólo de lo que preocupa al entrevistador sino de aquello que preocupa a la familia, siempre que está más o
menos directamente relacionado con el alumno y su proceso de enseñanza aprendizaje.
Por último, la entrevista no debe finalizar sin una breve reflexión sobre lo que ha aportado al proceso de
evaluación, y sobre la continuidad de la relación con la familia: cuándo se prevé que se pueda realizar una
puesta en común de la evaluación, y si es probable que la familia está implicada en otras actuaciones en el
futuro.
Clima y actitudes: es importante conseguir un clima de respeto, confianza y empatía, donde los padres en
ningún caso se sientan juzgados y comprendan que se comparte con ellos el objetivo de buscar soluciones
a las dificultades escolares de los hijos. En este sentido, hay que estar atentos a las señales verbales y no
verbales que indican incomodidad, rechazo o actitudes de recelo, e intentar identificar qué matices cíe la
actitud, preguntas o comentarios del profesional están ahondando en esas dificultades.
25
Una cuestión importante es mantener una cierta imparcialidad respecto a los distintos miembros de la
familia, están o no presentes durante la entrevista. Es fácil que las personas que acudan busquen una
cierta alianza con el profesional, responsabilizando de determinadas dificultades a otros familiares. Es
fundamental que la actitud de escucha no se confunda con una actitud de complicidad.
[Link]. EJEMPLO DE GUÍA PARA LA ENTREVISTA LA FAMILIA. Pag 90
3.3 EVALUACIÓN DEL CONTEXTO ESCOLAR
Es importante determinar en qué medida la respuesta educativa y las condiciones en las que se desarrolla
su proceso de enseñanza-aprendizaje compensan o, por el contrario, acentúan las dificultades derivadas
de su propia problemática, para poder tomar decisiones respecto a los ajustes y ayudas que es preciso
proporcionar al alumno para compensar y minimizar muchas dificultades. En este sentido es importante
tener en cuenta que muchos aspectos o condiciones que pueden ser ideados para la mayoría de los
alumnos, pueden no serlo para los que tienen una discapacidad concreta. Para estos alumnos por
ejemplo, pueden tener mayor relevancia que para el resto de las condiciones físico ambiental
(luminosidad, condiciones de accesibilidad, nivel de ruido, etc.), especialmente cuando se trata de alumnos
con visión, audición o movilidad reducida.
4. ¿CÓMO EVALUAR?: MÉTODOS Y TÉCNICAS DE EVALUACION
Aunque en ocasiones las pruebas psicopedagógicas puedan ser percibidas como distintas, el hecho de
análisis y comparación entre ambos tipos de pruebas permite observar que en la mayoría de los casos no
existen diferencias relevantes en asunto al contenido y presentación de dichos instrumentos.
Las diferencias, a lo sumo, existen parcialmente en aspectos relativos a la metodología de su
construcción, a la finalidad y a la utilización de los resultados.
Por ello diversos autores como Pelechano (1976), brindan unas manifestaciones que son necesarias para
dosificar estos conceptos. Instrumentos y técnicas serían vocablos equiparables que comparten las
características común y diferencial con respecto a los tests de que son procedentes no cualificados ni
tipificados para efectuar un diagnóstico psicológico.
El test por el contrario, es un instrumento sistemático y tipificado que compara la conducta de dos o más
personas. Cronbach (1990 p.32) indica que un test “es un procedimiento sistemático para observar la
conducta y describirla con la ayuda de escalas numéricas o categorías establecidas”. Esta definición
engloba cuestiones de personalidad, procedimientos para observarla conducta social, aparatos de medida
de la coordinación o, incluso, registros de productos. En consecuencia debe postularse que le proceso de
valoración de necesidades educativas especiales debe plantearse como un proceso multimétodo y
multitarea que define como finalidad aportar la mayor cantidad posible de datos relevantes pana la toma
de decisiones; mientras que ciertos aspectos se presta mejor a ciertos métodos de evaluación (por
ejemplo» la interacción social “prefiere” ta observación directa, tanto la participante como no participante),
otros requieren distintos métodos (por ejemplo, la evaluación del contexto familiar exige observación
participante y entrevistas, el estilo de aprendizaje requiere combinar observación, cuestiones o entrevistas
ai alumno y a otras personas, etc.).
Así pues algunos de los procedimientos de evaluación a emplear serían los siguientes:
1. la Observación Participante: esta expresión designa la “investigación que involucra la interacción
social – entre el investigador y los informante en el “milieu” de los últimos durante la cual se
recogen datos de modo sistemático y no instructivo” (Taylor y Bodgan, 1986), lo cual permite una
aproximación comprensiva a la realidad tal y como se produce en el contexto real y, sobre todo, tal
y como es percibida y vivida por los participantes.
A diferencia de otras modalidades más formalizadas de observación, tiene la aran ventaja de su
flexibilidad que le permite enfocar la situación de manera global o centrándose en aspectos
puntuales, en función de la visión del problema que va emergiendo sobre la marcha. Asimismo
facilita en mayor grado la captación viva de lo que ocurre en los escenarios que nos interesa.
2. Las entrevistas en Profundidad: Taylor y Bodgan definen ias entrevistas en profundidad como
reiterados encuentros cara a cara entre el entrevistador y sus informantes, dirigidos a la
comprensión de las perspectivas que éstos tienen acerca de la situación, de sus experiencias, tal
como ellos las perciben Y expresan, es decir, que siguen más el modelo de una conversación entre
iguales que de un interrogatorio más o menos estructurado.
3. Observación Formalizada: según Anguera, MT (1988), a diferencia de la observación participante,
con {a que comparte éi interés por aproximarse a ios fenómenos tai y como ocurre en ei contexto
real, la 1 observación sistemática’ es un procedimiento “encaminado a articular una percepción
deliberada de la realidad manifiesta con su adecuada interpretación, captando su significado, de
forma que mediante un registro objetivo, sistemático y específico de la conducta generada
espontáneamente en un determinado contexto, y una vez se haya sometido a una adecuada
26
Capítulo Dos:
Elementos de la Entrevista
Dinámica de la entrevista
Algunos de ellos son: transferencia, la contratransférenda, la disociación instrumental las ansiedades, el
proceso de comunicación, las intervenciones del entrevistador.
transferencia y contratransferencia:
Dentro del proceso de la entrevista intervienen mecanismos o determinantes inconscientes, como por
ejemplo los llamados fenómenos transferenciales y contratransferericiales, que nos servirán para lograr un
mejor abordaje de la relación interpersonal.
J. Laplanche y B. Pontalis (1968) designan en su “Diccionario de Psicoanálisis” a la .transferencia como el
proceso en virtud del cual los deseos inconscientes ,se actualizan sobre ciertos objetos, dentro de un
determinado tipo de relación establecido con ellos y, de un modo especial, dentro de la relación analítica.
Se trata de una repetición de prototipos infantiles, vivida en un marcado sentimiento de actualidad.
j. Bleger (1971), Para él es la “actualización en la entrevista de sentimientos, actitudes y conductas
inconscientes, por parte del entrevistado, que corresponden a pautas que éste na establecido en el curso
del desarrollo, especialmente en la relación interpersonal con su medio familiar. Integran la’ parte irracional
e inconsciente de la conducta y constituyen aspectos de la misma no controlados por el paciente. La
observación de estos fenómenos nos pone en contacto con aspectos de la conducta y de la personalidad
del entrevistado que no entran entre los elementos que él puede referir o apartar voluntaria o
conscientemente, pero que agregan una dimensión importante al conocimiento de la estructura de su
personalidad y al carácter de sus conflictos”.
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Es por esto que a este tipo particular de ansiedad que rubrica esta parte de la vinculación es que propongo
sea denominada “ansiedad de mantenimiento’’.
Al final de la entrevista estaremos en presencia de la denominada ansiedad de separación, con un
predominio, a diferencia de las anteriores, de ansiedad ligeramente confusional.
Es Importante establecer no solo Predominio de uno u otro tipos de ansiedad, sino la ubicación temporal
de las mismas, ya sea dentro de la secuencia esperada o como alteración al orden mencionado
anteriormente.
Disociación instrumental:
J. Bleger (1971) sostiene que “el entrevistador debe operar disociado: en parte actuando con una
identificación proyectiva con el entrevistado y en parte, permaneciendo fuera de esta identificación,
observando y controlando lo que ocurre, de manera de graduar así el impacto emocional y la
desorganización ansiosa. Esta disociación con la que tiene que operar el entrevistador es a su vez
funcional o dinámica, en el sentido de que tiene que actuar permanentemente la proyección e introyección,
y tiene que ser lo suficientemente plástica o porosa para que pueda permanecer en los límites de una
actitud profesional. En su tarea, el psicólogo puede oscilar fácilmente entre la ansiedad y el bloqueo, y esto
no perturba su tarea siempre que pueda resolver ambos fenómenos en la medida en que aparecen”
Más adelante sostiene que “el entrevistador tiene que jugar los roles que en él son promovidos por el
entrevistado, pero sin asumirlos en su totalidad; Asumir el rol implica la ruptura del encuadre de la
entrevista. Fastidio, cansancio, irritación, bloqueo, lástima, cariño, rechazo, seducción, etc., son todos
indicios contratransferenciales que el entrevistador debe percibir como tales en la medida en que se
producen, y tiene que resolverlo analizándolos para sí mismo en fondón de la personalidad del
entrevistado, de la suya propia, y en fundón del contexto y el momento en que aparecen”.
Una buena disociación instrumental es importante ya que el psicólogo cuenta como instrumento de trabajo
con su propia personalidad, que entra en juego en la relación con el entrevistado, por. Lo que al examinar
la vida de .los demás queda implicada la revisión de su propia vida, conflictos; ansiedades, éxitos,
fracasos.
Una mala disociación puede producir en el profesional el desarrollo de-conductas fóbicas, de huida frente
al entrevistado o la realización de entrevistas demasiado pautadas, estereotipadas, en las cuales todo el
acontecer está ordenado, reglado de antemano o h incorporación excesiva de técnicas para evitar el
acercamiento. Además de estas conductas, puede aparecer la rigidez (observar siempre lo mismo) o Ja
proyección (volcar los propios conflictos en el consultante) como mecanismos defensivos.
El proceso de comunicación;
Para esta escuela, la comunicación es una forma de transmisión de informarión, iüi primer contad» con la
persona tiene como objetivo establecer medios y canales de comunicación. En este apartado se hará
referencia a cuáles son Los elementos que aparecen en toda entrevista psicológica.
Existen seis elementos básicos que se encuentran presentes en toda comunicación: el transmisor, el
receptor, la conducta misma, el código, el contexto y el canal.
- transmisor: es el que realiza una “conducta desencadenante o estímulo”.
- receptor es el destinatario de dicha conducta.
- Conducta: entendida como un mensaje.
- Código: es el conjunto de reglas por las cuales se formula el mensaje.
- Contexto: el lugar en el cual se realiza dicha comunicación.
- canal: es la vía por donde circulan los mensajes, desde las conductas gestuales, mímicas,
pantomímicas y los silencios.
“El contexto, es importante destacarlo, está constituido por la situación misma, de interacción, de modo
que todo lo que ocurre en la situación de entretiene que considerarse como mensaje cuyo referente es,
además del aludido en el mensaje, el contexto mismo en el que se expresa. Los mensajes que circulan por
el canal están configurados en realidad por un paquete de conductas que integran las palabras, los gestos,
la mímica, la pantomima y hasta los silencios, las entonaciones de la voz y eJ estilo personal del mensaje
emitido. Este paquete ha sido analizado por Pittenger, Hockett y Danehy quienes dicen que todo mensaje
está integrado en realidad por tres series: una serie auditiva lingüística, o sea las palabras, que tienen un
código conocido y formalizado en el léxico de una lengua, una serie auditiva paralingüística, configurada
por Todos los componentes sonoros del mensaje, sea por presencia o ausencia (los silencios), ), que no
tienen hasta el momento una codificación formalizada en ningún léxico, pero que sin embaído son
indicadores fundamentales para la comprensión del clima afectivo del mensaje; la tercera serie es
denominada serie no auditiva paralingüística, (abarca los gestos, la mímica y la pantomima). En esta serie
el entrevistado y el entrevistador comprometen su esquema corporal, y es por ello que desatenderla
implica dejar de lado una importante fuente de información”.
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La función emotiva está relacionada con el aspecto afectivo y nos permite entender las motivaciones y las
actitudes del paciente; la función referencial es la que alude a un determinado aspecto de la realidad, la de
mencionar objetos diferentes; la función conativa apunta al tipo de respuesta que el mensaje del paciente
tiende a desencadenar en el psicólogo. Mientras la función metalingüística es la que tiene en cuenta la
posibilidad que tiene el mensaje de aludir a otros mensajes; la función pática es la que nos da cuenta del
tipo de contacto que establece el paciente con las personas de su entorno y por último la función poética
es la capacidad que tiene el mensaje de crear nuevas realidades.
El análisis de estas funciones permite de alguna manera, aproximamos cada vez más a un diagnóstico.
Intervenciones del entrevistado
El psicólogo, al ser un observador participante en la entrevista, interviene y participa en la misma. Las
diferentes intervenciones posibles del profesional son:
Técnica de “counseling”;
Objetivo de esta intervención consiste en la estimulación para obtener más datos acerca del sujeto; los
recursos con los que se cuenta son los empleados especialmente por C. Rogers, como repetir las últimas
palabras del entrevistado en tono interrogatorio.
Señalamiento:
Es la verbalización o explicitación de mensajes, que sin ser inconscientes, no aparecen verbalizados en el
discurso. Puede pensarse en los señalamientos como el paso previo a una interpretación, ya que nos
darán el grado de insight que posee el entrevistado a través de la respuesta recibida.
Interpretación:
Es la verbalización o explicitación “de la comprensión del cuándo y el cómo, el cuándo y el porqué, el
sobre qué, el para qué, el con qué, el dónde, latentes (inconscientes) de los emergentes o conductas del
entrevistado”
A través de las interpretaciones se intenta explicitar cuáles son las razones o los móviles que dan cuenta
de la conducta del entrevistado. Pero hay que tener en cuenta que toda interpretación fuera del contexto y
de timing, como expresa j; Bleger (1971), es una agresión y que parte de la formación del psicólogo
consiste también en aprender a callar. Es por esto que toda interpretación debe formularse cuando se
considera que el entrevistado está en. Condiciones de aceptarla y de poder manejar la angustia que ella
genera.
Los diferentes tipos de intervenciones pueden combinarse entre sí, teniendo en cuenta que no existe una
relación de jerarquía entre ellas, que cada una cumple su objetivo específico de acuerdo con la situación
del momento.
El término “continuum interpretativo” alude a ciertos grados de profundidad en Jas intervenciones. Cada
una puede ser utilizada en diferentes momentos del proceso, según lo crea oportuno el entrevistador. Los
autores sostienen que el continuum abarca las siguientes técnicas de intervención por parte del
profesional:
-Reflejo
-Clarificación
- Reflexión
-Confrontación
- Interpretación
Reflejo:
Si bien tiene características compartidas por la técnica del “counseling’ debe ser distinguida de aquélla ya
que no consiste en la simple repetición de las palabras del paciente sino que la función del terapeuta o
entrevistador consiste en formular con sus palabras las actitudes esenciales ,del paciente,
transformándose en un espejo de las actitudes de éste.
La técnica del reflejo posibilita que el consultante pueda asumir sus actitudes y sentimientos como algo
que le pertenece, que forma parte de su propia personalidad.
Clarificación:
Se incluye en ella, la explicitación de lo que está implícito en el mensaje, sin aludir a los contenidos
inconscientes, defensas o ansiedades.
Reflexión:
Este tipo de intervención posibilita al entrevistador agregar más datos de los que aporta el consultante; es
la posibilidad de expresar con palabras lo que es implícito e inconsciente, siempre y cuando esta
intervención no lleve al entrevistado a levantar barreras contra ese contenido.
La reflexión implica que el entrevistado pueda conectar actitudes latentes, motivos, conductas y afectos
por parte del entrevistado.
Confrontación:
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Se apunta a lo implícito o inconsciente, incluyendo la relación de la conducta actual con datos del pasado,
señalando similitudes, diferencias y contradicciones entre te datos del pasado, los del presente,
igualmente contenidos en el relato. Es decir que los datos del pasado, los del presente y aún las
referencias al futuro están aún basados sobre el relato, no sobre la actualización que he caracterizado al
hablar de transferencia.
Interpretación:
Este es el quinto nivel de profundidad al que hacen mención Brammer y Shostrom (1961). La
interpretación implica para ellos “la verbalización de los contenidos inconscientes, pero incluye además la
mención de las defensas, las resistencias a reconocer como propios, tales contenidos y aquél que se
supone es el origen del conflicto”.
Desde ana perspectiva psicoanalítica, las interpretaciones deben realizarse una vez que el consultante
haya llegado a un punto en el que pueda formularla por sí mismo. La verbalización debe realizarse
siempre y cuando el consultante pueda absorberla, que pueda mangar la angustia que le generar ya que
podemos estar movilizando un núcleo patógeno.
Fil cuándo, cuánto y cómo interpretar variará según las características del entrevistado y de la formación
profesional.
b) Momentos de la entrevista
Toda entrevista, según Fernando Ulloa (1985), se puede entender como un proceso, que abarca cinco
momentos diferentes que van a condicionar actitudes técnicas particulares:
Preentrevista:
Se evalúan los datos que se obtuvieron de la persona antes de contactarse con el entrevistado es la
primera información que obtenemos acerca del consultante. Evaluamos:
Existencia o no de derivante: puede ser por pedido de algún profesional, familiar, amigo o una consulta
espontánea. Permite conocer el grado de insight acerca del motivo de consulta.
-Tip de derivante: se refiere a cómo y quién nos vinculó con el entrevistado.
-quién realiza el pedido: si el mismo es solicitado por el propio sujeto o por un tercero (padres, pareja,
amigo). Nos brinda la posibilidad de observar la consistencia o no entre las características del consultante
(edad, estado civil) y la persona que se hace cargo del pedido, permitiéndonos inferir acera de la gravedad
de la perturbación y/o dependencia del sujeto.
-Calidad del pedido: se refiere a la modalidad del requerimiento (urgente, desconfiado, indiferente); si esta
modalidad se mantiene a lo largo de la entrevista, si acepta o no las primeras indicaciones. Nos blindará
información para lograr detectar el grado de ansiedad, de ambivalencia y el estilo defensivo del sujeto.
Debemos estar atentos al grado de urgencia con el se manifiesta el pedido, si el llamado telefónico se
realiza en horas de madrugada, en ej fin de semana o a altas horas de la noche.
-Grado de consistencia entre la vía elegida para la consulta y el nivel socioeconómico del sujeto: nos
permitir inferir la valorización o desvalorización del profesional, la ambivalencia ante la consulta.
—-Datos provenientes de nuestra impresión: expectativa frente a la entrevista, temores, deseos y
prejuicios frente al consultante.
Partir de estos “conocimientos mínimos” se elaborarán estrategias para lograr un mejor acercamiento y
poder formular hipótesis sobre la situación, las que nos servirán para comenzar a trabajar. Debemos tener
en cuenta que en el” transcurso de nuestro trabajo éstas pueden ser confirmadas, revisadas, descartadas
o modificadas.
Apertura:
Es el momento del encuentro entre las dos personas y, por ser una situación novedosa para ambos, se
produce un incremento de ansiedad acompañada de su correlato corporal.
En palabras de p. Ulloa, la apertura podría definirse como “la situación vincular donde comparten tiempo y
espacio el entrevistado y el entrevistados Ambos meten el cuerpo, lo que al acompañarse de un aumento
de ansiedad hace particularmente elocuente todo el lenguaje corporal. Es el momento en el que el
entrevistador atiende las impresiones que a manera muchas veces subliminal, recoge del entrevistado”.
El objetivo es captar los emergentes que surgen en este momento, los “mensajes extraverbales” que
circulan. El entrevistador debe estar atento, ser receptivo, estableciendo una distancia óptima que le
permita escuchar y vivenciar lo transferido por el consultante.
Acontecer propiamente dicho:
En este momento, el “acontecer’ deber ajustarse a las motivaciones y fines de la entrevista, a los objetivos
específicos de la misma (en el caso de una entrevista el marco de orientación vocacional, por ejemplo
algunos de los objetivos son la elaboración de la identidad vocational, la etóón de la carrera, el proyecto
futuro).
4. Cierre
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Esta condicionado a cómo se haya logrado el objetivo propuesto; se trata de producir situaciones abiertas,
en las que se instalen esclarecimientos prospectivamente operantes.
5, Posentrevista:
És el momento de elaboración del material obtenido durante la entrevista, prestando atención no solo al
registro escrito sino al registro emocional de la experiencia con el entrevistado. Tenemos en cuenta no
solo los datos “que nos dicen algo”, sino también los que todavía necesitamos averiguar.
Creemos importante hacer referencia a las diferentes etapas de una entrevista a las que alude H. Sullivan
(1959), para cotejarlas con las expuestas anteriormente por F. Ulloa. Ellas son las siguientes:
Comienzo formal:
Incluye la recepción formal de la persona y el establecimiento del rapport. Se debe prestar atención a los
movimientos, a los gestos, a los comportamientos de la persona.
2. Reconocimiento:
Esta etapa procura la obtención de datos acerca de la historia social del consultante: edad, lugar de
nacimiento, datos escolares, familiares, ocupacionales.
3. Investigación o interrogatorio:
Exclusivamente del propósito de la entrevista, de sus objetivos.
4. Terminación:
Es el momento de la culminación de la entrevista, en el que se observar de qué manera el entrevistado se
despide del profesional, cómo se produce la separación entre ambos.
c) Clasificación,
El grado de estructuración de las entrevistas variará de acuerdo con las dife- W rentes combinaciones
posibles [Link], ya que es imposible separar dicotómicamente las entrevistas estructuradas de las no
estructuradas; es preferible hacer referencia a los .diferentes grados posibles dentro de un continuo.
Podemos diferenciar tres tipos fundamentales de entrevistas:
1. Abierta o libre.
2. Cerrada o dirigida.
3. Semidirigida.
• Abierta:
En ésta, el entrevistador asume un rol poco participativo, en la cual la consigna consiste en que el
entrevistado exprese lo que quiera, que téngala libertad de hablar de lo que desee. En palabras de J.
Bleger (1971) “esta libertad reside en una flexibilidad suficiente como para permitir en todo lo posible que
el entrevistado configure el campo de la entrevista según su estructura lógica particular. O dicho de otro
modo, que el campo de la entrevista se configure al máximo posible por las variables que dependen de la
personalidad del entrevistado”.
En otras palabras, el entrevistado configura el campo de la entrevista según su estructura psicológica
particular; es por ello que es te Upo de entrevista no tiene como objetivos plantear preguntas ni recolectar
datos.
El concepto de entrevista libre o no estructurada, de por sí, es utópico, ya que es difícil que un
entrevistador pueda manejarse sin esquemas, en especial cuando se trata de entrevistas en un proceso
psicodiagnostico.
Cerrada:
Las preguntas han sido establecidas con anterioridad, así como el orden y la manera de plantearlas. El rol
del entrevistado^ a diferencia de la modalidad anterior, es directivo, guiando a través de preguntas al
entrevistado para obtener datos sobre su historia.
La anamnesis tiene su origen en el modelo médico; recopila datos concermentes al paciente a través de
interrogatorios, que permitan obtener una síntesis en el menor tiempo posible de la historia de la salud y
de la enfermedad de un sujeto.
Algunos de los puntos importantes a consignar en toda anamnesis son los siguientes: nombre, edad,
nacionalidad, estado ovil, grupo familiar, domicilio, ocupación, estudios cursados, curso de la enfermedad
(prenatal, de la temprana infancia, niñez, adolescencia, adultez y/o ancianidad), operaciones, interna,
accidentes, relaciones afectivas (amigos, novias/parejas), situación laboral, historia escolar, historia
psicosexual, actividad deportiva, hábitos e intereses.
De las diferencias entre la entrevista médica y la entrevista psicológica reside en que en la primera’ el
acento está puesto en la enfermedad, en el órgano enfermo, siendo el paciente un mediador entre ésta y
el médico. En cambio, en la entrevista psicológica la enfermedad es tomada como un puente entre el
paciente y el psicólogo, poniéndose énfasis en la’ personalidad del paciente y en comprender cuál es el
origen del malestar.
3 – Semidirigida:
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Como su nombre lo indica, en esta modalidad se alternan secuencias no directivas que permiten que el
entrevistado se exprese libremente y secuencias directivas en las que las intervenciones tienen como
finalidad esclarecer algunos puntos que han quedado confusos o que no fueron referidos entrevistado.
Este tipo de técnica se utiliza en la entreuista inicial de todo proceso psicodiagnostico. Volveremos a este
tema en el Capítulo Tres sobre “Lo entrevista inicial”