UNIDAD 10
CONCLUSIÓN DE LA CAUSA PARA DEFINITIVA
Preclusión en el procedimiento declarado de puro derecho (art. 357 del
CPCC )
En las causas sin apertura a prueba, cuando hay allanamiento a la
demanda o la cuestión es de puro derecho, no se abre a prueba. En el caso
del allanamiento, el juez debe dictar sentencia sin más trámite. Cuando la
cuestión es de puro derecho, la causa queda conclusa para que el juez dicte
sentencia definitiva.
Si la causa es con apertura a prueba, cuando por existir hechos
controvertidos, se hubiese abierto a prueba y esta se hubiese producido o
vencido su plazo o caducidad o negligencia de la pendiente, es aplicable el
tramite producido por el Art. 482 (clausura de prueba).
Cuando se tratare al orden en que debe cumplirse los actos
procesales, existen en la legislación comparada, dos principios básicos:
Principio de unidad de vista o de indivisibilidad: los distintos actos
que integran el proceso no se hallan sujetos a un orden consecutivo
riguroso, de manera que las partes pueden, hasta el momento en que el
tribunal declara al asunto en condiciones de ser fallado, formular
peticiones, oponer defensas y proponer elementos probatorios que no se
hicieron valer en un período anterior.
Principio de preclusión: el proceso se halla articulado en diversos
periodos o fases dentro de cada uno de los cuales deben cumplirse uno o
más actos determinados, con la consecuencia de que carecen de eficacia
aquellos actos que se cumplen fuera de la unidad de tiempo que les está
asignada.
Por efecto de la preclusión adquieren carácter firme los actos
cumplidos dentro del periodo o sección pertinente, y se extinguen las
facultades procesales que no se ejercieron durante su transcurso. Así, por
ejemplo, la falta de agregación de la prueba documental o de ofrecimiento
de todas las demás pruebas en los escritos de demanda, reconvención o
contestación de ambas (Art. 355 CPCCBA - reconvención) , impide la
aportación de tales elementos en una oportunidad posterior, salvo que se
trate de documentos de fecha posterior o anteriores desconocidos; las
excepciones dilatorias y perentorias enumeradas en el Art.347 deben
oponerse, en el proceso ordinario, únicamente como de previo y especial
pronunciamiento y en un solo escrito, no siendo admisible que con
posterioridad, se reproduzcan las ya deducidas o se opongan otras que no
fueron planteadas en su momento; la falta de interposición de un recurso
dentro del plazo respectivo genera la extinción de la facultad pertinente y lo
decidido por la resolución impugnada adquiere carácter firme, etc.
Ya definida la preclusión como la perdida o extinción o consumación
de una facultad procesal, Chiovenda explica, que tales situaciones pueden
ser consecuencia de: 1º) no haberse observado el orden señalado por la ley
para su ejercicio, como los plazos perentorios o la sucesión legal de las
actividades y de las excepciones; 2º) haberse realizado una actividad
incompatible con el ejercicio de la facultad, como la proposición de una
excepción incompatible con otra, o el cumplimiento de un acto
incompatible con la intención de impugnar una sentencia; 3º) haberse
ejercitado ya válidamente una vez la facultad (consumación propiamente
dicha).
El concepto de preclusión no debe confundirse con el de cosa
juzgada, Es inherente a esta última, en efecto, la incontestabilidad futura
del derecho reconocido por una sentencia definitiva: incontestabilidad
futura del derecho reconocido por una sentencia definitiva;
incontestabilidad que puede hacerse valer en el proceso en el que aquélla
dictó o en cualquier otro proceso. Pero el carácter definitivo de la sentencia
supone, necesariamente, una preclusión, que se halla representada, en el
caso, por la pérdida o consumación de las impugnaciones de que aquella
puede ser objeto.
“La relación, pues, entre cosa juzgada y preclusión de cuestiones puede
formularse así: la cosa juzgada es un bien de la vida reconocido o negado
por el juez; la preclusión de cuestiones es el expediente del que se sirve el
derecho para garantizar al vencedor el goce del resultado del proceso”.
Preclusión de la etapa probatoria y vencimiento del plazo probatorio:
prueba pendiente.
El periodo de prueba precluye al vencer el plazo de prueba. Pero
puede quedar clausurado antes del vencimiento del plazo, si ya se hubiesen
producido todas las pruebas o las partes hubiesen renunciado a las pruebas
pendientes. Prescribe el Art. 365 (plazo ordinario) que el plazo de prueba
será fijado por el juez y no excederá de 40 días. Dicho plazo es común y
comenzara a correr a partir de la fecha de la celebración de la audiencia
prevista en el artículo 360.
Cómputo. - Al respecto, es de aplicación lo dispuesto por el Art. 156,
y si bien es posible la reducción del plazo (Art. 361) no es procedente su
ampliación.
Plazo de producción. - Es un típico plazo judicial, que el órgano
jurisdiccional determina a su criterio, con un tope máximo de cuarenta días.
Plazo de ofrecimiento. Es un plazo legal cuyo cómputo comenzará
desde que quede firme la providencia de apertura a prueba respecto de
todos los litigantes por ser común. Es decir, vencido el plazo de cinco días
a que alude el Art. 359 sin que hubiere habido oposición o desestimada esta
en caso contrarios
Plazo de ofrecimiento. Es un plazo legal cuyo cómputo comenzará
desde que quede firme la providencia de apertura a prueba respecto de
todos los litigantes por ser común. Es decir, vencido el plazo de cinco días
a que alude el Art. 359 sin que hubiere habido oposición o desestimada esta
en caso contrarios.
Alegato de bien probado: Concepto. Termino para alegar.
Forma y contenido
El alegato es el escrito que cada parte presenta al juez exponiéndole
el mérito o valor probatorio de las pruebas producidas en el proceso. Se
debe hacer por escrito. La presentación del alegato es facultativa para las
partes. Su contenido, generalmente comienza con una esquemática
exposición de los hechos controvertidos y luego se refieren a las pruebas
producidas y a su valor probatorio. En el alegato cada letrado trata de
persuadir al juez de que la prueba ha sido favorable a su defendido,
señalando lo que su parte ha podido probar y lo que no ha probado su
adversaria. Se debe alegar sobre el mérito de la prueba y no sobre
cuestiones jurídicas.
El alegato procede en el proceso ordinario, pero en el sumarísimo
no procede la presentación de alegatos. En relación a los plazos se debe
distinguir:
Plazo para retener el alegato: para que los abogados puedan consultar
el expediente y preparar su alegato, el oficial primero entregara el
expediente a los letrados por el plazo de 6 días. Si alguna de las partes deja
vencer el plazo de 6 días sin devolver el expediente pierde su derecho a
presentar alegato.
Plazo para presentar alegato: es un plazo común y vence para ambas
partes el mismo día.
Puede suceder que haya pluralidad de actores o demandados
(litisconsorcio) en cuyo caso corresponde sumar lapsos de 6 días como
partes con derecho a alegar existan.
El plazo para presentar alegato corre desde la notificación de que el
expediente es puesto en secretaria y a disposición de los litigantes, por nota
( art. 133 del CPCC ) En segunda instancia las partes no podrán retirar el
expediente y el plazo para presentar el alegato es de 6 días.
Llamamiento de autos para sentencia. Efectos. Medida para
mejor proveer: Carácter y extensión.
Una vez sustanciado el plazo fijado, el secretario sin petición de
parte, pondrá el expediente a despacho agregando los alegatos si se
hubiesen presentado. El juez, acto seguido llamara autos para sentencia.
Con respecto a los efectos, desde el llamamiento de autos quedara
cerrada toda discusión y no podrá presentarse mas escritos ni producirse
mas pruebas, salvo las que el juez depusiere en los términos del Art. 36 Inc.
4º. Estas deberán ser ordenadas en un solo acto.
Los efectos fundamentales de autos son:
A partir que él queda cerrada toda discusión y no se admiten más pruebas
ni escritos y el juez debe dictar sentencia dentro de los 40 días. Si bien el
principio es que no se admiten más escritos ni pruebas, el juez cuenta con
la facultad de ordenar “medidas para mejor proveer” en los términos del
Art. 36 Inc 4º. Estas medidas permitirán al juez dictar al juez una sentencia
debidamente fundada para esclarecer la verdad de los hechos
controvertidos. En síntesis;: permiten proveer justicia de la mejor manera.
Estas medidas son las que el juez considere necesarias para esclarecer la
verdad de los hechos controvertidos y fundar la sentencia.
RESOLUCIONES JUDICIALES
Concepto y clasificación
El modo normal de terminación de todo proceso es el
pronunciamiento de la sentencia definitiva, que constituye el acto mediante
el cual el juez decide el mérito de la pretensión y cuyos efectos trascienden
al proceso en que fue dictada, pues lo decidido por ella no puede ser objeto
de revisión en ningún otro proceso (cosa juzgada).
Pero durante el transcurso del proceso, y con el objeto de preparar o
facilitar el pronunciamiento de la sentencia definitiva, el juez debe dictar
numerosas resoluciones, destinadas a producir efectos únicamente dentro
de aquel, y cuya adecuada clasificación reviste singular importancia desde
el doble punto de vista de las formas en que deben dictarse y de los
recursos que contra ellas procede. El CPCCBA divide ese tipo de
resoluciones en dos categorías:
Providencias simples: son aquellas resoluciones que propenden
simplemente al desarrollo o impulso del proceso u ordenan actos de mera
ejecución Art. 160. [PROVIDENCIAS SIMPLES.] - Las providencias
simples sólo tienden, sin sustanciación, al desarrollo del proceso u ordenan
actos de mera ejecución. No requieren otras formalidades que su expresión
por escrito, indicación de fecha y lugar y la firma del juez o presidente del
tribunal.
Plazo. Los plazos fijados por el ordenamiento para su dictado son
exiguos, a saber:
a) Providencia simple, dentro de tres días de presentadas las peticiones por
las partes o del vencimiento del plazo conforme a lo prescripto en el art. 36,
inc. 1; e inmediatamente, si debieran ser dictadas en una audiencia o
revistieran carácter de urgente (art. 34, inc. 3, a).
b) Si la providencia se pronuncia en el sumarísimo, el plazo es aún mas
breve, es decir, de dos días (art. 496, inc. 2º.).
Providencias judiciales. Las providencias simples, providencias de trámite
y decretos, tienen por finalidad precisa el desarrollo del proceso o bien
ordenar actos de mera ejecución, sin llegar, en consecuencia, a decidir
controversia alguna. Por esta última razón no requieren sustanciación, es
decir, vista o traslado a 1a contraparte.
En atención al sistema general que caracteriza el modo de expresión de los
actos procesales, los mismos requieren para su existencia forma escrita, y
aun los que verbalmente, puede adoptar el juez en el curso de la audiencia
han de consignarse en el acta respectiva para que tengan ese carácter.
Providencias simples dictadas por el juez o el secretario. –Para evitar el
exceso de trabajo material a los magistrados, se autoriza a los secretarios a
firmar las resoluciones enunciadas en el art. 38, inc. 1. En el trámite de la
causa aparecen, entonces, dos órdenes de providencias: las suscriptas por el
juez y las firmadas por el secretario. Esta dualidad tiene trascendencia en la
deducción de los medios de impugnación, a saber:
a) Los decretos emanados de los jueces son susceptibles de recurso de
reposición (art. 238 del CPCC) y eventualmente de apelación ( art. 241 del
mismo ), si es que causan gravamen que no pueda ser reparado por la
sentencia definitiva.
b) En cuanto a las resoluciones simples suscriptas por los secretarios, las
partes interesadas podrán requerir al juez que deje sin efecto lo dispuesto
en ellas; petición que se resuelve sin sustanciación. Por último, las
providencias de trámite dictadas por el presidente de la cámara son
susceptibles de revocatoria ante el tribunal (Art. 268).
Providencias simples que causen o no gravamen irreparable. – Una
resolución produce gravamen irreparable cuando una vez consentida ya no
podrá ser revisado el perjuicio irrogado por alguno de los medios de
impugnación (revocatoria, apelación). Sirvan como ejemplo la resolución
que tiene por contestada la demanda fuera del plazo legal y aquella que
declara la cuestión de puro derecho, negando la apertura a prueba.
Conforme lo expuesto, la resolución que rechaza la recusación sin causa
interpuesta, si bien es una providencia simple, es apelable en tanto y en
cuanto causa un gravamen irreparable (arts. 160 y 242, CPCCBA). Vale
decir, decide un artículo en forma definitiva, imposibilitando el ejercicio de
una facultad procesal expresamente normada, sobre la que la ley no exige
la expresión o justificación de su imposición y se encuentra comprendida
en el derecho de defensa en juicio.
La parte agraviada no debe consentir la resolución, pues si así fuera ni la
sentencia podría modificar la presunta injusticia, puesto que la cuestión se
encontraría precluida.
Forma de las resoluciones judiciales. - En el AC. 2514 (22/12/92) ( hoy
sustituida por la Acda 3975/20, la Suprema Corte reglamentó en detalle
distintos aspectos formales de los actos del tribunal, entre los que
destacamos los arts. 9o a 13 a saber:
"'Art. 9"-A excepción de las providencias de mero trámite, todas las
sentencias definitivas e interlocutorias, incluyendo las regulaciones de
honorarios, deberán ser confeccionadas a máquina sea ésta manual,
eléctrica o electrónica (impresoras de PC).
Art. 10. - Deberán realizarse en el papel membretado que es suministrado, a
doble espacio, sin dejar líneas en blanco y con un máximo de 30 líneas por
carilla. Deberá dejarse, como mínimo, un margen izquierdo de 5 cms, un
margen derecho de 1,5 cm (los que se invertirán en el reverso), un margen
superior de 5 cms, y un margen inferior de 2 centímetros.
Podrá escribirse en una densidad de 10 a 12 caracteres por pulgadas (2,54
cm) y éstos no podrán tener un cuerpo o tamaño inferior a 12 pinitos por
pulgada.
Art. 11.- Todas las firmas de los magistrados o funcionarios deberán ser
aclaradas con sello de goma, a máquina o con letra de imprenta.
Art. 12. -Deberán ser registradas todas las sentencias definitivas y autos
interlocutorios con fuerza de tales o que decidan artículo, entendiéndose
comprendida en esta disposición las declaratorias de herederos y toda
resolución que termine procesos de jurisdicción voluntaria.
El segundo ejemplar de las resoluciones y sentencias que deban ser
registradas podrá ser una copia carbónica, una fotocopia o un segundo
original, que firmarán también los jueces y secretarios intervinientes.
Art, 13. - El ejemplar que no sea incorporado a la causa será registrado
cronológicamente, conforme al número de orden que le corresponde de
manera ascendente y observándose una numeración anual, con inicio en el
primer día hábil o desde el comienzo de sus actividades si se trata de un
nuevo tribunal y fin en el ultimo día hábil. Inmediatamente después de
incorporado el registro final se labrará un acta dando cuenta de tal
circunstancia”.
Sentencias interlocutorias: resuelven cuestiones que requieren
sustanciación, planteadas durante el curso del proceso. Además de los
requisitos enunciados en el artículo anterior, deberán contener:
1) Los fundamentos.
2) La decisión expresa, positiva y precisa de las cuestiones planteadas.
3) El pronunciamiento sobre costas. (Art. 160)
Concepto. - Son las que resuelven cuestiones originadas en el curso
del procedimiento y por esa función, tal como ordena el precepto, requieren
sustanciación.
Ello supone traslado de la petición del interesado a su contraria a fin de
determinar la controversia a decidir. Quedan excluidas las cuestiones sobre
el fondo del litigio, materia reservada a la sentencia definitiva.
Requisitos formales. - Además de los recaudos señalados para las
providencias simples (forma escrita y firma del juez), se exige la expresión
de los fundamentos, la decisión expresa, positiva y precisa de las cuestiones
y el pronunciamiento sobre costas.
a) Fundamentación legal. La fundamentación constituye el nexo necesario
entre la norma jurídica y los hechos afirmados y probados en juicio, al
posibilitar su aplicación al caso concreto. Remitimos al lector al comentario
del art. 34, inc. 3º.
b) Decisión expresa. La conclusión de la sentencia interlocutoria debe ser
claramente expresada, ya por la afirmativa o bien por la negativa,
rechazando en todo o en parte la petición deducida. El tema es tratado al
comentar el art. 163, inc. 6º.
Plazo. Deberán ser pronunciadas en el plazo de 10 días en primera
instancia y de quince días la segunda, a contar desde la fecha en que queda
el expediente a despacho (art. 34, inc. 3, e).
Sentencias homologatorias: Las sentencias que recayesen en los
supuestos de los arts. 305, 308, 309 se dictarán en la forma establecida en
los arts. 160 y 161, según que, respectivamente, homologuen o no el
desistimiento, la transacción o la conciliación. (Art. 162 CPCCBA).
Concepto. - Las sentencias homologatorias no deciden cuestiones litigiosas
sino, por el contrario, dan estabilidad al desistimiento del derecho, a la
transacción del objeto litigioso y a los acuerdos conciliatorios (arts. 303,
304 y 309).
En las hipótesis enunciadas, el magistrado contribuye a dar seguridad a las
relaciones jurídicas, limitándose a examinar si el acto o el convenio es
susceptible de ser un derecho disponible y naturalmente si ha sido objeto
del juicio contencioso.
Formas. - Si el pronunciamiento es homologatorio, basta con
observar las formalidades ordenadas para las providencias simples (art,
160). En cambio, si fuere desestimatorio, requiere auto fundado en los
temimos del art. 161.
Recursos. - En caso de desestimarse la petición de homologación,
corresponde al interesado el recurso ante el superior, quien revivirá la
existencia de los presupuestos que no tuvieron acogida en la instancia
anterior.
Sentencia definitiva de segunda o ulterior instancia: deberá
contener, en lo pertinente, las enunciaciones y requisitos establecidos en el
artículo anterior y se ajustará a lo dispuesto en los Arts. 267 y 288 según el
caso.
Las sentencias de cualquier instancia podrán ser dadas a publicidad salvo
que, por la naturaleza del juicio, razones de decoro aconsejaren su reserva,
en cuyo caso
así se declarará. Si afectare la intimidad de las partes o de terceros, los
nombres de estos serán eliminados de las copias para la publicidad. (Art
164).
Son sentencias de condena aquellas que imponen el cumplimiento de una
prestación (de dar, hacer o no hacer). Es el tipo de sentencia más frecuente.
Las leyes procesales modernas admiten la posibilidad de que se dicten
sentencias de condena sin que medie la lesión actual de un derecho, con la
finalidad de asegurar al actor el goce de un beneficio en una época
determinada o de prevenir la eventual insolvencia del demandado.
Las sentencias determinativas son aquellas mediante las cuales el juez fija
los requisitos o condiciones a que deberá quedar subordinado el ejercicio
de un derecho. Complementan o integran, por lo tanto, ciertas relaciones
jurídicas cuyos elementos o modalidades no se encuentran determinados
por completo. Ejemplos de este tipo de sentencias son las que fija el plazo
de cumplimiento de una obligación de los términos del artículos 871 Cód.
Civ y Com de la Nación . La que establece la forma en que deben dividirse
bienes comunes.
ELEMENTOS QUE INTEGRAN LA SENTENCIA
Motivos y conclusiones: correspondencia entre la demanda y la sentencia,
personas, cosas y causas; Deber de fundar; Identificación de acciones.
Principio “iura curia novit”.
Los requisitos que proceden al pronunciamiento de la sentencia
definitiva, en el juicio ordinario, dependen de las actitudes que adopte el
demandado en oportunidad de contestar la demanda. Ya se señalo que,
cuando media allanamiento, corresponde que el juez falle la causa sin más
tramite; y asimismo, que cuando el demandado admite los hechos en que se
funda la demanda, pero les asigna un sentido jurídico distinto al pretendido
por el actor, procede declarar la causa de puro derecho, en cuyo caso el
proceso queda concluido para definitiva. Al referirse al contenido de la
sentencia definitiva de instancia,: el Art 163:
Sentencia Definitiva de primera instancia -
La sentencia definitiva de primera instancia deberá contener:
i) La mención del lugar y fecha.
2) El nombre y apellido de las partes.
3) La relación sucinta de las cuestiones que constituyen el objeto del juicio.
4) La consideración por separado, de las cuestiones a que se refiere el
inciso anterior.
5) Los fundamentos y la aplicación de la ley.
Las presunciones no establecidas por la ley constituirán prueba cuando se
funden en hechos reales y probados y cuando por su número, precisión,
gravedad y concordancia, produjeren convicción según la naturaleza del
juicio, de conformidad con las reglas de la sana crítica.
6) La decisión expresa, positiva y precisa, de conformidad con las
pretensiones deducidas en el juicio, calificadas según correspondiere por
ley, declarando el derecho de los litigantes y condenando o absolviendo de
la de manda y reconvención, en su caso, en todo o en parte.
La sentencia podrá hacer mérito de los hechos constitutivos, modificativos
o extintivos, producidos durante la sustanciación del juicio y debidamente
probados, aunque no hubiesen sido invocados oportunamente como hechos
nuevos.
7) El plazo que se otorgase para su cumplimiento, si fuere susceptible de
ejecución.
8) El pronunciamiento sobre costas, la regulación de honorarios y, en su
caso, la declaración de temeridad o malicia en los términos del art. 34, inc.
6.
9) La firma del juez.
La sentencia. - Es un acto inescindible, una unidad lógica jurídica
cuya parte dispositiva debe ser la conclusión final y necesaria, por
derivación razonada, del análisis de los presupuestos fácticos y normativos
efectuados en su fundamentación.
En esta orientación, gráficamente se ha definido la sentencia como un todo,
desde su fecha hasta la firma del juez.
Sin embargo, la sentencia es portadora no sólo de un juicio lógico, cuanto,
además, de un acto de voluntad del Estado por medio de la función
jurisdiccional. La actividad intelectiva, lógica y silogística por excelencia,
permite la actuación de una norma o conjunto de preceptos jurídicos al
supuesto táctico, a efectos de enunciar la regla particular del caso concreto
cuya función será regular una situación controvertida o incierta.
Aun cuando para establecer el alcance y los límites de la decisión que
emanan de un fallo ha de atenderse a su parte dispositiva, no es posible
soslayar sus fundamentos, desde el momento que toda sentencia,
reiteramos, constituye una unidad (SCBA, 30/5/00, AC. 50.514).
Mención de lugar y fecha. - Como documento, la sentencia es un
acto público, esto es, un instrumento público otorgado por un funcionario
público –el juez- en ejercicio de sus atribuciones y en la forma en que las
leyes lo prescriben (Art. 979, Inc. 2, Cód. Civil). En principio, la sentencia
que carece de estos requisitos es nula. Sin embargo, excepcionalmente la
sanción de nulidad que fulmina al decisorio no se ha decretado cuando el
requisito de la fecha se infiere o puede inferirse de las demás circunstancias
relacionadas con el acto.
Nombre y apellido de las partes. - Como acto procesal cumplido por
el juez y en razón de su naturaleza final, constituye un requisito
indispensable la determinación de las partes del proceso por su nombre y
apellido.
Tratándose de sociedades, la denominación es el nombre social que
identifica concretamente a una sociedad, pudiendo consistir en vocablos
ideales, referidos a su objeto, o contener nombres de los socios. Si alguna
de las partes gira en plaza con un nombre de fantasía, en tal hipótesis y
siempre que ello no comporte la existencia de una persona visible ni
jurídica, únicas destinatarias de la garantía jurisdiccional, deberá indicarse
el nombre y apellido de quien usa tal denominación a fin de que la condena
o la absolución tenga un destinatario cierto.
Relación sucinta de las cuestiones. - Si bien la práctica judicial
acostumbra, por herencia de la ley de enjuiciamiento civil española, a
dividir la sentencia en resultandos, considerandos y el fallo, dado que dicho
ordenamiento así lo impone, la omisión de tales vocablos no apareja vicio
alguno.
El magistrado en su decisión ha de reseñar, en forma concreta y simple,
cuál es el objeto del proceso: quién demanda y contra quién se demanda;
causa de la pretensión; su objeto, tanto en lo principal como las peticiones
accesorias; defensas del accionado, así como una apretada síntesis de las
etapas procedimentales (apertura a prueba, confesión ficta, alegatos). De
más está decir que la omisión en la relación de alguna de las cuestiones no
apareja la nulidad de la sentencia.
Consideración de las cuestiones por separado. La consideración de las
cuestiones responde no solo a la Complejidad del litigio sino,
principalmente, a un orden lógico jurídico excluyente Por ejemplo, el
examen sobre la existencia del contrato discutido o del hecho ilícito
alegado, precede a la fijación de los daños y perjuicios. También los
excluye el estudio previo de la legitimación sustancial de los sujetos con
respecto a la existencia del hecho.
Así, demostrado en el proceso que la accionada no tuvo culpa, y que tiene
absoluta desvinculación con el autor del hecho ilícito, el juzgador no entra
a analizar ni se expide respecto a la indemnización resarcitoria pretendida.
Ello supone que en la sentencia el juez determinará, por separado. si la
pretensión se encuentra amparada por una norma legal, genérica o
específica; si ha sido intentada por el titular del derecho deducido en juicio
y contra el sujeto pasivo, y por último examinará el perjuicio que sufre el
actor. La ausencia de cualquiera de estas condiciones de mérito
(legitimación, derecho, interés) implica la repulsa de oficio de la pretensión
contenida en la demanda.
Corresponde precisar dos observaciones:
a) No todas las cuestiones planteadas por los litigantes deben ser
consideradas por el sentenciador (Art. 384, Párr. 2º del CPCC ), sino las
sólo las conducentes y esenciales para componer el litigio (ver comentario
al Art. 34, § 3).
b) La consideración por separado de las distintas cuestiones planteadas por
las partes, hace al instituto de la fundamentación de la sentencia, cuya
inobservancia implica violación al debido proceso legal (Art. 18, Const.
nacional) y en consecuencia la tutela del agraviado mediante los recursos
ordinarios y extraordinarios. Remitimos al lector a lo expuesto en los
comentarios a los Arts 34 y 296.
Los fundamentos y aplicación de la ley. - Relacionado con el punto
anterior, lo aquí analizado supone la determinación de los hechos
(reconocidos, admitidos, confesados o comprobados) y la individualización
del precepto legal.
a) La aplicación del derecho y su elección por el juzgador, con
independencia del nombre jurídico que las partes hayan dado a la relación
(iura curia novit) es facultad exclusiva del tribunal. Sin embargo, el
postulado expuesto no faculta al magistrado a alterar los hechos
constitutivos ni la causa petendí.
Es el principio de congruencia procesal el que exige la identidad jurídica
entre lo resuelto, en cualquier sentido, por el juez y las pretensiones
planteadas por las partes en los procesos; es decir, que este principio
delimita el contenido de las resoluciones judiciales que deben preferirse, de
acuerdo con el sentido y alcance de las peticiones formuladas por las partes
en el proceso. Se aplica este principio a toda resolución judicial (ejemplo:
sentencias interlocutorias simples como la admisión de la demanda, en
aquellas con fuerza definitiva o en las de mero trámite.
Es necesario subrayar que la correcta aplicación del derecho por el juez
debe resultar necesariamente de los hechos afirmados por las partes, puesto
que dentro del régimen dispositivo del Código la formación del material de
conocimiento en el juicio constituye una carga para las partes y condiciona
la actuación del juez.
b) Para cumplir este cometido corresponde al juez calificar la relación
sustancial de la litis y determinar la norma jurídica que la rige, aunque las
partes n la invoquen o lo hagan en forma errónea, debiendo debiendo
encuadra el caso de acuerdo con los hechos afirmados y probados en la
causa con prescindencia del derecho invocado, debiendo interpretar y
aplicar la normativa de fondo.
c) Por último, corresponde señalar que el deber de fundar la sentencia
comporta un deber constitucional, porque "posibilita el control externo
sobre el modo como el juez ejercita el poder jurisdiccional".
Así la fundamentación de las resoluciones judiciales constituye una
garantía para las partes.
Por estas circunstancias el Art. 168 de la Const. de Buenos Aires dispone
que los tribunales deberán resolver todas las cuestiones que le fueren
sometidas por las partes, en la forma y plazos establecidos al afecto por las
leyes procesales y el Código Procesal contiene previsiones concretas al
respecto, estableciendo que los jueces deben incorporar al pronunciamiento
"los fundamentos y la aplicación de la ley", lo que igualmente rige en
segunda o ulterior instancia, por lo que una sentencia que no contiene
ninguna motivación y solamente incorpora la mención de un texto legal,
infringe abiertamente aquellos parámetros del Código y, por ende, resulta
nula.
Decisión expresa y congruente. - Esta parte de la sentencia en la
práctica se denomina dispositiva, y también fallo, al pronunciarse el
magistrado sobre las pretensiones de las partes, condenándolas o
absolviéndolas, en todo o en parte. Todos los temas del litigio deben ser
resueltos, no pudiéndolo hacer parcialmente difiriendo pretensiones,
defensas, o la reconvención.
a) Es decir, los jueces deben pronunciarse sobre todas las cuestiones
litigiosas (principio de. plenitud) y conforme lo peticionado, en tanto se
líale de hechos pertinentes a la adecuada solución de la causa (principio de
congruencia).
En la misma orientación se suele pronunciar que el fallo no debe
sobrepasar las pretensiones oportunamente planteadas por las partes, no
pudiendo conceder o negar más de lo peticionado por los litigantes, so pena
de lesionar las garantías constitucionales de la propiedad y la defensa en
juicio.
Pero si el fallo no absuelve ni condena, estamos frente a un
pronunciamiento dubitativo, carente de certeza respecto del derecho
aplicable al caso.
b) Por último, se tiene reiteradamente pronunciado que la administración de
justicia debe satisfacer un interés real, positivo y concreto de los
justiciables, conforme los hechos afirmados y probados. El juez debe
resolver "con la ley y por la ley, s pesar de sus opiniones personales sobre
la bondad, equidad, valor doctrinario, sabiduría o conveniencia de ella,
pues estas consideraciones axiológicas son ajenas a la función judicial".
En cuanto a las congruencias, ha sido materia de análisis al comentar el art.
34
Plazo de ejecución. - La sentencia condenatoria determinará con
certeza el plazo dentro del cual el condenado satisfará la prestación.
Cuando nada establece, se ha de entender que el cumplimiento de ella es
inmediato, es decir, en cuanto sea consentida o ejecutoriada, no siendo
necesario que lo fije para proceder a su cumplimiento.
a) Modificación del plazo. No corresponde acceder a modificar el plazo
fijado, pues ello importaría una tácita revocatoria del decisorio, prohibida
al magistrado (art. 166, párr. 1o).
b) Naturaleza del plazo. Los plazos de ejecución de la sentencia incluyen
en su cómputo los días feriados (art. 28, Cód. Civil); vale decir, no se trata
de un plazo procesal, sino judicial, a menos que expresamente así se
hubiese manifestado en la decisión.
c) Plazo y recurso de apelación. El carácter normalmente suspensivo de la
apelación implica que, recurrido el fallo, a partir de su ejecutoria recién se
cuenta el plazo para cumplir la condena.
El fundamento sobre costas, honorarios, temeridad o malicia. – Se trata de
condenas accesorias, y como tales siguen la suerte de la pretensión o
defensas deducidas en juicio (arts. 34 y 68).
La firma del juez. - La firma del juez en la sentencia es, como regla
general, requisito esencial para que un pronunciamiento judicial exista
como tal.
Estrictamente una sentencia carente de firma, o del acuerdo previo,
respecto del tribunal colegiado, amén de ser un acto nulo, es, en tal caso,
una no-sentencia, una sentencia inexistente. No se necesitaría, en principio,
declaración judicial de su ineficacia, encontrándose el decisorio al margen
de las categorías de la preclusión y cosa juzgada (ver comentario al art.
253, § 6).
Aquí conviene recordar que la teoría del acto inexistente se justifica en el
ámbito procesal a fin de distinguirlo del acto nulo; aquél jamás tendrá
fuerza de cosa juzgada, mientras que la nulidad es susceptible de
convalidación.
Hechos consolidatorios, modificatorios y extintivos sobrevinientes a la
traba de la litis
La sentencia debe tener en cuenta los hechos sobrevinientes de la
traba de la litis, aunque fueran posteriores al recurso extraordinario. No
sólo corresponde valorar las circunstancias existentes a la traba de la litis
sino también los hechos modificatorios o extintivos producidos durante la
tramitación del pleito siempre que con ellos no se viole el derecho de
defensa en juicio.
El juez, al momento de pronunciar sentencia, debe atender a las
circunstancias existentes a esa fecha, pues no solo corresponde valorar las
propias de la traba de la litis sino también los hechos modificatorios o
extintivos producidos durante la tramitación del pleito siempre que con
ellos no se viole el derecho a la defensa en juicio.
De acuerdo al principio “iura curia novit” constituye un deber de los
jueces resolver los conflictos sobre la base de las normas legales vigentes,
con prescindencia de las que hubieran invocado las partes en sus escritos de
demanda y contestación.
Asimismo en virtud de lo dispuesto por el Art 163 del CPCCBA los
jueces pueden hacer merito de los hechos constitutitos acaecidos durante la
sustanciación del juicio, principio este con mas razón aplicable cuando se
produce una modificación de las normas jurídicas que rigen la situación
sustancial del litigio.
Valoración de la conducta procesal: sanciones por temeridad y
malicia
La conducta procesal de las partes, elevada a la categoría de la
fuente prueba, no puede constituirse en elemento único de decisión, sino
que es corroborante de las demás pruebas.
La temeridad y malicia en relación a la conducta procesal procede
cuando no solo basta la circunstancia de que una pretensión no sea
admitida, que una defensa sea desestimada, o que una petición cualquiera
sea resuelta desfavorablemente, para que automáticamente se impongan
sanciones al litigante, puesto que los preceptos que castigan la inconducta
procesal, están destinados exclusivamente a casos de real gravedad.
“La temeridad es el conocimiento que tuvo o debió tener el litigante
de su falta de motivos para deducir o resistir la pretensión, es decir, la
conciencia de la falta de razón de sus planteos. Asimismo, “la actuación en
el proceso según los deberes de lealtad, probidad y buena fe tiene como
contrapartida la temeridad y malicia, cuando se actúa sin mediar las
consecuencias con el objeto de causar un perjuicio”. “..Se ha dicho que esta
sanción al litigante se hace extensiva al letrado cuando este es
corresponsable de la dilación provocada con el empleo de argumentos de
aparente juridicidad. Esta extensión encuentra justificación en que el
abogado antes de exponer en un escrito judicial hechos que le indica su
cliente, debe examinar su verosimilitud. Por ellos, “en la medida en que ha
afirmado circunstancias o hechos que pudo advertir fácilmente que no sean
verdaderos y que tienden a confundir al juez, el letrado podrá ser
sancionado.
Costas, concepto y régimen
Se denomina costas a las erogaciones o desembolsos que las partes
de ven obligadas a efectuar como consecuencia directa de la tramitación del
proceso, y dentro de el, como son el sellado de actuación, el impuesto de
justicia, los honorarios de los abogados y procuradores o de los peritos, etc.
Antiguamente los gastos judiciales se dividían en costas y costos,
según se tratase de gastos fijos (papel, sellado, remuneración de los
actuarios, etc). O a fijarse (honorarios de los profesionales intervinientes).
Pero tal distinción, que era admitida en el procedimiento vigente con
anterioridad a nuestra emancipación política, no perduro en la práctica ni
fue consagrada en las leyes.
Durante el curso del proceso cada parte soporta los gastos que de el
derivan siendo en la sentencia donde corresponde determinar cuela es el
litigante que, en definitiva, debe hacerse cargo de ellos. Lo mismo que
todos los ordenamientos vigentes en la Republica. Como regla general “las
costas deben ser pagadas por la parte que ha resultado vencida” dispuesto
en el Art. 68 del CPCCBA.
Las costas deben imponerse de oficio, es decir, aun en el caso de
que la condena a su pago no haya sido solicitada por las partes.
La segunda parte del Art. 68 prescribe “sin embargo, el juez podrá
eximir total o parcialmente de esta responsabilidad al litigante vencido,
siempre que encontrare mérito para ello, expresándolo en su
pronunciamiento, bajo pena de nulidad”.
Excepcionalmente las costas pueden imponerse al vencedor cuando
las constancias del proceso demuestran la total inutilidad de la pretensión o
su planeamiento en términos notoriamente exagerados. Dice el Art 70 |
EXCEPCIONES.] - No se impondrán costas al vencido;
1) Cuando hubiese reconocido oportunamente como fundadas las
pretensiones de su adversario, allanándose a satisfacerlas, a menos que
hubiere incurrido en mora o que por su culpa hubiere dado lugar a la
reclamación.
2) Cuando se allanare dentro de quinto día de tener conocimiento de los
títulos o instrumentos tardíamente presentados.
Para que proceda la exención de costas, el allanamiento debe ser real,
incondicionado, oportuno, total y efectivo.
Art. 72. [PLUSPETICIÓN INEXCUSABLE.] - El litigante que
incurriere en pluspetición inexcusable será condenado en costas, si la otra
parte hubiese admitido el monto hasta el límite establecido en la sentencia.
Si ambas partes incurrieren en pluspetición, regirá lo dispuesto en el
artículo precedente.
No se entenderá que hay pluspetición, a los efectos determinados en este
artículo, cuando el valor de la condena dependiese legalmente del arbitrio
judicial, de juicio pericial o de rendición de cuentas o cuando las
pretensiones de las partes no fuesen reducidas por la condena en más de un
veinte por ciento.
Pluspetición. - Se produce en el caso un abandono de la teoría
objetiva del vencimiento para atender a la conducta de los peticionarios,
configurándose ante la desproporción exagerada entre la pretensión y la
cantidad sensiblemente menor acogida.
El aspecto subjetivo resalta cuando la conducta del plus peticionario
evidencia malicia, temeridad o negligencia grave hasta resultar
injustificable.
La ley exige también como recaudo que la contraria admita el monto hasta
el límite de la sentencia.
Inexistencia de pluspetición. - No se configurará en los casos en
que la estimación del actor haya quedado sujeta a las resultas de las
probanzas a producir, siempre sobre la base de un monto razonable.
Tampoco existe en los supuestos de adecuación de la suma indicada en la
demanda a valores actualizados, sobre todo tratándose de la reparación de
daños y perjuicios en que la condena depende del resultado de la pericia.
Cuestión de hecho. - Determinar si hubo o no pluspetición para los electos
de la aplicación de las costas es cuestión de hecho que concierne a los
jueces de mérito, no revisable en casación.
Art. 76. [COSTAS AL VENCEDOR.] - Cuando de los
antecedentes del proceso resultase que el demandado no ha dado motivo a
la interposición de la demanda y se allanare dentro del plazo para
contestarla, el actor será condenado en costas.
Fundamento. - El precepto consagra otro supuesto de evaluación
subjetiva a los efectos de la condena en costas, dado que se imponen al
vencedor que promueve un juicio innecesario.
La excepción se fundamenta en la necesidad de evitar el dispendio de
actividad jurisdiccional.
El actor es vencedor en el sentido de que, en virtud del allanamiento del
demandado, ha obtenido la satisfacción de su derecho. Pero debe cargar
con las costas porque promovió el proceso sin necesidad, ya que su acción
podría haberla canalizado por el carril de la auto composición privada.
A idéntica solución se llegará si la demanda sobre división de bienes
comunes era innecesaria por cuanto al mismo resultado pudo llegarse con
mayor economía por medio de una petición en el sucesorio.
Aranceles Profesionales
A título de retribución por los trabajos que se realizan en el proceso,
o extrajudicialmente, los abogados y los procuradores tienen derecho a la
percepción de honorarios cuyo monto se halla tarifado con arreglo a los
porcentajes establecidos en las leyes arancelarias, y con las limitaciones
emergentes de los Arts. 505 y 1627 Cód.Civ conforme a los agregados que
incorporo a esas normas la ley 24.432.
PLAZOS PARA DICTAR LAS RESOLUCIONES JUDICIALES
Plazos, demora en pronunciar sentencia y retardo de justicia:
Responsabilidad y sanciones.
1. Interlocutorias: 10 días
2. Providencias simples: 3 días
3. Sentencia definitiva: en el ordinario de 40 a 60 días, sumario de 30 a 40
días y en el sumarísimo de 10 a 15 días.
De acuerdo con el régimen vigente con anterioridad a la promulgación de
la ley 17.454, la inobservancia de los plazos establecidos para dictar
sentencia definitiva autorizada la interposición del recurso de queja por
denegación o retardo de justicia, que debía deducirse ante la cámara de
apelaciones correspondiente o ante la La Corte Suprema según que la
demora fuere a un juez de primera instancia o una cámara de apelaciones
(decreto ley 1265/58, Art.24 Inc.5º). Ambos casos constituían presupuesto
del recurso previo, requerimiento que debía formularse ante el juez o
tribunal morosos, y el transcurso de un plazo sin que dicho requerimiento
resultare satisfecho.
La practica evidencio la inoperancia de ese remedio. Es por ello que se
instituyo el sistema consistente en la perdida automática de la competencia
de que eran pasibles los jueces que no pronunciaban sentencia dentro de los
plazos correspondientes y sus eventuales prórrogas.
En cuanto al mecanismo de sanción el párrafo 3º de la disposición
determina que “al juez que no hubiera remitido oportunamente la
comunicación a que se refiere el primer párrafo, o que habiéndolo hecho,
sin causa justificada no pronunciara la sentencia dentro del plazo que se le
hubiere fijado, se le impondrá una multa que no podrá exceder del 15% de
su remuneración básica, y la causa podrá ser remitida, para sentencia a otro
juez del mismo fuero. Si la demora injustificada fuere de una cámara, la
Corte impondrá la multa al integrante que hubiere incurrido en ella, quien
podrá ser separado del conocimiento de la causa, integrándose al tribunal
en la forma que correspondiere. Si se produjere una vacancia prolongada, la
cámara dispondrá la distribución de expedientes que estimare pertinente”.
Art. 167. [RETARDO DE JUSTICIA.] - LOS jueces o tribunales que por
recargo de tareas u otras razones atendibles, no pudieren pronunciar las
sentencias definitivas, dentro de los plazos fijados por este Código, deberán
hacerlo saber a la Suprema Corte con anticipación de diez días al
vencimiento de aquéllos. El superior, si considerare admisible la causa
invocada, señalará el plazo en que la sentencia debe dictarse por el mismo
juez o tribunal o por otros del mismo fuero cuando circunstancias
excepcionales así lo aconsejaren.
El juez o tribunal que no remitiere oportunamente la comunicación a que se
refiere el párrafo anterior y no sentenciare dentro del plazo legal, o que
habiéndolo efectuado no pronunciare el fallo dentro del plazo que se le
hubiese fijado, perderá automáticamente la jurisdicción para entender en el
juicio y deberá remitir el expediente al superior para que éste determine el
juez o tribunal que deba intervenir.
Será nula la sentencia que se dicte con posterioridad.
En los tribunales colegiados el juez que hubiere incurrido en pérdida de
jurisdicción deberá pasar de inmediato el proceso a quien le sigue en orden
de sorteo, en cuyo caso aquéllos se integrarán de conformidad con lo
dispuesto en la ley orgánica del Poder Judicial.
Las disposiciones de este artículo sólo afectan la jurisdicción del juez
titular y no que las ejerza interinamente por sustitución, en caso de
vacancia o licencia del titular.
Al hacerse cargo del juzgado, luego de un período de vacancia, aquél podrá
solicitar una ampliación general de los plazos, proporcionada al número de
causas pendientes.
Mora judicial y sentencia desfavorable, - El art. 167 del CPBA, ha
sentenciado la casación provincial, sanciona con la pérdida de jurisdicción
al juez o tribunal que no hubiere dictado sentencia dentro del plazo
pertinente, y prescribe la nulidad de la sentencia dictada con posterioridad a
ese vencimiento, por lo que corresponde anular de oficio el fallo dictado en
teles condiciones, máxime si ello no ha sido consentido por la parte. Lo
expuesto supone que la parte no puede deducir tal nulidad una vez que ha
tomado conocimiento de la sentencia desfavorable, atendiendo elementales
principios de buena fe.
En consecuencia, la incuria del juzgador, oportunamente denunciada por
quien no convalida ni implícita ni explícitamente el vicio, hace imposible
considerar la posibilidad de remediarlo.
MODELO: REDACCION DE UN ALEGATO DE BIEN PROBADO
ALEGATO DE BIEN PROBADO DE LA ACTORA..------Alegato bien
probado, proceso por devaluación monetaria.
Señor Juez:....
(DATOS DEL/LA ABOGADO/A ), por la actora, patrocinado por el Dr.....
, ambos, con domicilio legal en.... , en los autos ".... " (Expte..... ), a V.S.
digo:
1. En tiempo y forma vengo a alegar de bien probado.
2. Teniendo en cuenta la facultad de V.S. de requerir expedientes "ad
effectum videndi" y la estrecha conexión existente entre los juicios ".... "
(Expte..... ) y ".... " (Expte..... ), ambos que tramitan por ante este juzgado y
secretaría, es que desde ya solicito que para sentenciar estas causas se
tengan ambas a la recíproca vista, y por eso, me permito en el curso de este
alegato, formular citas de ambas, por su estrecha conexión y exactitud de
resultado.
3. A dichos efectos de vista, me permito resumir las fojas de mayor relieve,
para su compulsa: I._ Causa ".... " (Expte..... ) Fs 5 a 10 Demanda, 34 a 42
Contestación ministerial, 51 a 58 Contestación bancaria, 94 Informe de
concurso, 102 a 104 Absolución bancaria de posiciones, 107 a 109
Absolución ministerial de posiciones, 134 a 144 Instrumentación agregada
por el síndico, 145 a 151 Informe de la sindicatura, 157 y ss. Informe del
perito contador, 171 Observaciones de la actora a la pericia, 194 a 203
Informe del consultor de la demandada, 265 a 271 Explicaciones periciales.
II._ Causa ".... " (Expte..... ): Fs 4 a 9 Demanda, 32 a 40 Contestación
bancaria, 46 a 53 Contestación ministerial, 152 a 154 Absolución bancaria
de posiciones, 174 a 176 Absolución ministerial de posiciones, 207 a 272
Declaraciones testimoniales, 398 a 401 Pericia contable, 408 Declaración
de.... , 421 a 442 Manifestaciones del consultor de la demandada, 456 y ss.
Declaración testimonial de....
4. La demandada reclama una reparación integral con motivo del perjuicio
causado en forma directa e inexcusable a la actora, por actos de los
demandados y de sus dependientes y subordinados.
5. Se destaca la situación comercial y actividad de la actora y se detallan las
medidas intempestivas y quizás intencionadas, discriminatorias y
confiscatorias, que provocaron el daño y el quebranto.
6. Se hace mérito pausadamente del ámbito de las devaluaciones que
contrariaron lo que virtualmente se garantizó, y se analizan las distintas
fuentes de responsabilidad. Lo que no significa que no puedan haber
actuado juntamente una responsabilidad representativa, contractual,
extracontractual, culpa o dolo concurrente de un Estado que debe responder
de los actos de sus funcionarios, etc. Queda también subsumida en la
demanda una suerte de imprevisión indirecta y fatal originada por el
Estado, que no puede ser aplicada a los contratos en curso entre los
particulares, pero de la que debe responder igualmente el Estado, por
aplicación extensiva y obligada de los principios del art. 1198 del CCRA.
Bien documentada es la lista de actos lesivos, injustos, irritantes, fuente de
responsabilidad.
7. La demanda relata también con seriedad, el curso y volumen de las
violaciones atribuidas a las demandadas, las que cuentan con
responsabilidad solidaria, sin perjuicio de la posible graduación de
responsabilidades, tema que queda exclusivamente para ellas y entre ellas.
8. Aparece el tema de la tablita (demanda, cap. 4) de las sucesivas y
gravísimas devaluaciones, de la propaganda esquiva y desnaturalizante, de
forma que las diversas medidas, tomadas con total desapego de la
razonabilidad, venían envueltas en un misterio que no hacía sino
desorientar a los inversores, fabricantes, importadores y comercio en
general.
9. La demanda (demanda, "derecho", cap. 6 y sus ítemes) hace un análisis
de la diferente doctrina y jurisprudencia imperantes, y prácticamente
transcribe párrafos de todos los argumentos vertidos vinculados al tema, de
manera que se crea un fuerte sustento de naturaleza económica y jurídica,
la mayor parte del cual emana de hechos conocidos, públicos y notorios en
demasía, que son del conocimiento de C toda la población y de los señores
jueces. Porque la especie de vaciamiento habida en este orden, esta
subversión de origen estatal, difiere en materia de otros terrorismos de
Estado, pero no se diferencia de formas similares utilizadas antes de 1984,
por el grupo gobernante. Esto exime de mayor comentario.
10. En la demanda se indicó que no era posible la determinación
cuantificada inmediata, atento las características de la acción y las diversas
implicancias de las medidas estatales cuestionadas, en el curso de los
acontecimientos. Es por esto que la cantidad quedó deferida a lo que en
más o en menos surgiera de la prueba a rendirse, fundamentalmente, de la
pericia. Este criterio no fue cuestionado y hoy, como mi parte sigue asida al
mismo principio, permite sostener que la acción debe progresar con todos
sus accesorios, o sea, los intereses y las costas, ya que las negativas de las
partes demandadas han sido totales, y ha quedado demostrada la
indispensabilidad del ejercicio de la presente acción y de la promoción de
esta demanda. Así debe .
11. En la contestación del Banco.... (cap.II), se formula una negativa
general de hechos que carece de valor procesal. Lo que así deberá
oportunamente entenderse. Se desconoce la autenticidad de documentos de
terceros, que carece también de significación, habida cuenta de la
certidumbre instrumental emanada de los datos acogidos por la pericia del
contador designado por el juzgado. Lo que igualmente deberá tenerse
presente.
12. Niega el Banco (cap. IV) que las devaluaciones hayan sido causa de la
pérdida de la actora y una causalidad eficiente. Lo que aparece destruido no
solamente por lo que en la materia puede considerarse como de pública
notoriedad, sino con motivo de los resultados de la peritación contable de
autos.
13. Niega el Banco el carácter de sorpresivos de los cambios, lo que
además de ofender la naturaleza de las cosas y constituir la negación de lo
que todos conocemos, es contrario a lo que han declarado en autos todos
los ministros y ex funcionarios, algunos, autores directos de los actos
perjudiciales que fundan la acción. La alegación sobre facultades
legislativas resulta un tanto infantil, en cuanto que esta demanda no las
cuestiona sino el ejercicio intencional o desaprensivo o culposo o
caprichoso o discriminatorio, y el despojo. No más serio es lo que se
intenta expresar sobre el criterio de igualdad, dado que las manifestaciones
teóricas que se vierten (contest. Bco., V) no alcanzan para desvirtuar las
consecuencias fatales, necesarias, ineludibles, de los caprichosos cambios
producidos, quién sabe en beneficio de quién. Esta contestación
interpretada al pie de la letra parece consagratoria de la irresponsabilidad
total del Estado y de sus funcionarios por los actos ilegítimos y el abuso del
poder, y, de aceptarse, debía determinar no solamente la desaparición de
posibilidad de acción del poder judicial, sino la quiebra definitiva del
sistema representativo y republicano, que impone justamente lo contrario, o
sea, la responsabilidad por los actos de gobierno. Es necesario, además,
recordar que habiéndose apoderado en la época a que este caso se refiere, el
poder administrador, también de las facultades legislativas, resulta tanto
más grave la responsabilidad que se exige y, aún, en caso de duda, esa
circunstancia acumulativa de por sí contraria a nuestra CN debe ser
conjunta contra los esgrimentes del poder y en favor de los reclamantes de
los daños (tal el caso de la actora). El Banco, a su vez, hace reserva del
caso federal (?), pero como no explica a qué situación se refiere, la misma
se vuelve ociosa y carece de significación futura.
14. En el mismo criterio de negación total, se pronuncia el Estado Nacional
a través del Ministerio.... Las cuestiones y negativas que se plantean
resultan también generales, lo mismo que las reservas de caso federal, de
manera que las mismas no requieren otra contestación que los propios
autos. Ambas partes, como se ha dicho, solicitan el rechazo integral de la
acción emprendida. En vinculación con ambas contestaciones y con la
índole del presente juicio, deseo formular algunas apreciaciones, que hacen
al carácter de los hechos vinculantes: si son o no de estado jurídico y
notorio y en qué medida las negativas contenidas en las contestaciones del
Estado y del Banco, pueden ser óbice al progreso total de esta demanda.
Deseo, al respecto, formular una comparación acerca de la situación
procesal existente en estas dos causas gemelas, que son los juicios de ".... "
(Expte..... ) y de ".... " (Expte..... ), respectivamente, porque el acaso ha
querido que en cada una de ellas cierta situación probatoria aparezca
distinta, y, de todas maneras, la tenida a la vista de ambas causas para
dictar respectivamente sentencia en las mismas, permite a la justicia
apreciar los elementos reunidos en ambos, sin esfuerzo.
15. En la causa ".... " (Expte..... ), por auto de Fs..... , del.... , quedó resuelto
con carácter definitivo, que: No existen hechos controvertidos. No se
desconocen las manifestaciones de los funcionarios públicos, sino la mera
responsabilidad.
16. En la causa ".... " (Expte..... ) por auto del.... , se permitió no obstante
prueba testifical: Para que no se produjese una limitación de pruebas que
pudiese dar origen a una privación de justicia.
17. Esto permite que las declaraciones de los personajes que idearon y
ejecutaron este sistema de despojo que la demanda busca subsanar, hayan
declarado en la causa ".... " (Expte..... ), como oportunamente se verá, y
deja al descubierto, además, que los propios responsables directos que
hacen responsable al Estado porque pertenecían a él (art. 1112 CCRA, cit.),
no hacen sino confirmar cuanto esgrime esta demanda.
18. Las absoluciones de posiciones dirigidas al Ministerio.... y al Banco en
ambas causas compañeras, han producido resultados jurídicos de
relevancia, porque denotan el desorden, la desincronización y la mala fe
con que la cosa se ha manejado. A ese fin, y sin perjuicio de que de la
lectura total de las contestaciones surge nítidamente el derecho por el que
nuestra parte reclama, veamos diferencias francamente insólitas graves
conforme al siguiente cuadro comparativo: Expediente ".... " (Expte..... ), El
Banco se niega a contestar por impertinente la posición sobre que la tablita
respondía a la filosofía de conducción (económica) del gobierno;
Expediente ".... " (Expte..... ), El mismo Banco contesta que no es cierto;
Expediente ".... " (Expte..... ), El Banco niega la devaluación del.... %;
Expediente ".... " (Expte..... ), El Banco reconoce una devaluación del.... %;
Expediente ".... " (Expte..... ), El Banco niega la devaluación del.... %;
Expediente ".... " (Expte..... ), El Banco dice es cierto a la posición sobre
el.... por cien; Veamos ahora lo que dice el Estado (Ministerio.... ):
Expediente ".... " (Expte..... ), Contesta (4º p.) que la "pauta cambiaria" fue
uno de los instrumentos esenciales del Plan Económico; Expediente ".... "
(Expte..... ), Contesta (4º p.) que la "pauta cambiaria" no fue instrumento
esencial de ese Plan; Expediente ".... " (Expte..... ), Contesta que la filosofía
económica señalaba que la apertura económica debe mantenerse sobre una
paridad razonable del peso con el dólar; Expediente ".... " (Expte..... ),
Contesta exactamente lo contrario; Expediente ".... " (Expte..... ), Contesta
que (p. 9) hubo una devaluación del.... por ciento con ciertas
particularidades el.... ; Expediente ".... " (Expte..... ), Dice que no, que no le
consta, que no sabe motivos; Expediente ".... " (Expte..... ), a la 14º
posición si se llegó a devaluar.... %, dice que sí; Expediente ".... "
(Expte..... ), a la misma pregunta dice: "No es cierto"; A mí me parece que
estas increíbles contestaciones de funcionarios de ese nivel en absolución
de posiciones que han tenido tiempo de estudiar con toda comodidad y
mayor tiempo en la quietud de sus despachos, han producido un desquicio
tal, que una misma parte contesta diferente en expedientes distintos y
ambas partes contestan en oposición en uno mismo y en dos expedientes, es
porque no hay verdad, no hay lealtad, no hay buena fe para reconocer
errores, no hay deseo de clarificar, no hay sincronización, cada
dependencia y cada funcionario buscan desligarse ellos mismos de la
responsabilidad como puedan, y o que es peor, no existe una planificación
cierta y definida, regular, estable, un criterio orientador único, sino
diversidad de criterios que no hacen sino reflejar la irrazonabilidad de todo
el sistema. Considero que una de las pruebas más acabadas de la injusticia,
la irrazonabilidad, la desorientación que ha generado en el perjuicio cuyo
resarcimiento se reclama, la ofrece la anarquía de las contestaciones de las
absoluciones de posiciones, agregadas con el mayor desapego.
19. En forma breve, puesto que en virtud de un claro contenido no es
necesario abundar, me referiré a declaraciones de importantísimos
personajes, que han concurrido en el expediente de ".... " (Expte..... ) pero
que yo solicito que sean tenidas en cuenta también en el Expte. ".... "
(Expte..... ), ya que para ello no se necesita sino tener a la vista dicho
Expte. ".... " al momento de dictar sentencia. Veamos ahora los rasgos más
salientes en cuanto hace a los casos que nos ocupan, de las principales
declaraciones testimoniales. Testigo.... : Reconoce el cambio abrupto y
rectificatorio en materia cambiaria en que se basa esta demanda. Reconoce
que se omitió hacer conocer a aproximación de dichos cambios. Testigo.... :
Expresa que el anuncio oficial de una pauta de ajuste cambiario hace
suponer a los particulares que ése será el curso del cambio para que
adopten sus decisiones económicas. Testigo.... : No se pronuncia sobre lo
preguntado en forma especifica por no haber actuado en tal momento.
Testigo.... : El sistema de la tablita indujo y perjudicó. Llevó a empresas a
estado de insolvencia. No se podía contratar seguro; prohibido. "Aún el
más prudente y desconfiado tenía una promesa de cambio (tablita) para dar
realidad a sus decisiones" (Nos preguntamos: y, violada la tablita, ¿qué?).
Y finaliza este testigo así: "La fractura de la tablita supone la ruptura de las
reglas de juego que no impusieron los tomadores de créditos sino el propio
gobierno." Testigo.... : La tablita funcionó como seguro de cambio. Durante
la tablita no existió la posibilidad de concertar seguros de cambio con el
BCRA a nivel de contratos individuales. Testigo.... : Extensa declaración
de la que surge con claridad y concisión que la tablita fue una verdadera
trampa y la responsabilidad estatal de la misma. El Estado creó un cúmulo
de circunstancias para inducir a error a los particulares, y obtuvo ese
resultado en perjuicio de éstos. Contiene una dura crítica al sistema y a los
funcionarios de.... reveladoras de otras responsabilidades extracontractuales
en el tema que motivó el juicio presente y el otro cuyas circunstancias
también se refieren en conexión en este mismo escrito.
20. Creo atinado, también, establecer algunas comparaciones entre las
pericias contables obrantes en el juicio ".... " (Expte..... ) y en el juicio ".... "
(Expte..... ), porque en las mismas se revelan las mismas eficiencias y
deficiencias. He de referirme a que se trata de dos peritos distintos
designados por el juzgado, y ambos han trabajado de distinta manera,
aunque divorciados, según algunos términos vertidos por el consultor
técnico de los demandados, de éste. Es necesario recordar que el consultor
técnico no es en autos un perito ni debe presentar algo así como su propio
dictamen, por más deseos de abultamiento de un posible honorario que
tenga. Solamente el perito formula pericia. En realidad, el consultor sólo
puede impugnar, ponderar, observar, proponer formas; algo así como lo
que antes de existir el consultor podía hacer la parte mediante los pedidos
de explicaciones. Como las cosas son así, no cabe considerar las
"conclusiones" del consultor, sino, solamente, las del perito, que es el
auxiliar del juez y cuyos dichos sobre los hechos transcurridos hacen fe (v.
gr., si estuvo o no presente el consultor, etc.). Tanto en ".... " como en ".... "
los peritos, luego de larguísimas operaciones, de análisis exhaustivos de
documentación, de pedidos de explicaciones y aclaraciones, vienen a
arribar al mismo criterio de pérdida y daño originado a los respectivos
actores por las medidas, actos y omisiones a que las también respectivas
demandas se refieren. De manera que no existen elementos, y menos los
podríamos tener nosotros, luego de tan elevada labor, para oponernos a sus
conclusiones. Por lo demás, las pericias no han recibido propiamente
impugnaciones, sino que cuando han existido dudas o desavenencias, los
señores peritos se han pronunciado con amplitud, seriedad, amplia
documentación fundante y muy buenas razones.
21. Esto me inclina en un tema en que todo lo técnico está a la vista a
reiterar mi adhesión al planteo inicial de la actora, a refirmar las
observaciones formuladas por la misma en las diversas etapas periciales, a
considerar el valor técnico de lo actuado por cada perito y a desestimar -por
haber equivocado el camino- la totalidad del trabajo del consultor de la otra
parte (pieza por otra parte que, atento lo hecho y las situaciones dadas en
algunas de sus presentaciones, no resulta beneficiosa para la decisión final
que pueda imponerse al presente litigio).
22. A las no coincidencias de presente y a los diversos criterios sobre lo
que avaló o no ante el perito el consultor técnico de los demandados,
habida cuenta de la condición de delegado del juez del perito, habrá que
tener como cierto, lo que manifestó éste. Pido se tenga presente.
23. La pericia del caso ".... " (Expte..... ) sirve también como elemento
probatorio para el caso ".... " (Expte..... ) y la pericia del caso ".... "
(Expte..... ) sirve también como probatoria para el caso ".... " (Expte..... ).
Ambas asignan el perjuicio a las causas de la demanda. Ambas establecen
la relación de causalidad. Ambas dan cifras, a las que habrá que adecuar y
reformar con el pago de intereses y costas de este juicio. Las ampliaciones
requeridas por mi parte y las respectivas contestaciones periciales,
contienen ahora todo el daño y quebranto resarcible. En cuanto al caso "....
" (Expte..... ) es de sumo interés el detalle de juicios Fs..... y ss. y las
estimaciones indubitables de daños del informe del Contador Síndico del
Concurso (Fs..... a.... ). Adviértase que en dicho caso ".... " (Expte..... ) para
principios de 1982 se hablaba de una perdida superior a los 25 millones de
dólares.
24. Otra jurisprudencia: Causa "Cirlafin S.A. contra Estado Nacional y
BCRA, Ordinario", Juzgado Federal Dr. Obarrio, Secretaría Dr. Vidal
Durand, fallo (sentencia) 21-3-86. Acoge una demanda similar a esta
defiriendo los montos a los trabajos periciales y reconociendo la
responsabilidad estatal concurrente contractual/extracontractual por las
devaluaciones operadas (las mismas que motivan estas demandas de.... y
de.... ).
PETITORIO:
1) Tener por presentado este alegato;
2) Tener a la vista el sentenciar los autos pedidos;
3) Deferir las cifras a los montos periciales en el momento oportuno;
4) Tener presente el mantenimiento de los casos federales;
5) Tener por formuladas las objeciones respecto de la extralimitación de la
función del consultor y en todo caso liberar a mi parte de costas al respecto;
6) En su hora dictar sentencia acogiendo la demanda en todas sus partes,
con intereses y las costas.
PROVEER DE CONFORMIDAD SERA JUSTICIA.