“La tercera edició n de Cristo y el decreto de Richard Muller...
es bienvenida y
oportuna. Es bienvenida porque sigue siendo el ú nico volumen que corrige la
historiografı́a moderna en torno a la relació n entre la cristologı́a y la
predestinació n en la Reforma y en la teologı́a reformada posterior a la Reforma.
Es oportuna porque, si bien hoy en dı́a la teologı́a reformada es vigorosamente
respaldada, lo es de manera diversa, a menudo desde perspectivas que carecen del
conocimiento teoló gico e histó rico de la tradició n reformada que posee Muller...
Muller se ha establecido como el principal acadé mico norteamericano en el campo
de la dogmá tica reformada posterior a la Reforma, ademá s de ser un teó logo
histó rico riguroso y formidable... En este libro... uno encuentra versiones
tempranas de argumentos que Muller desarrolları́a má s adelante y que llegarı́an a
ser centrales en su obra. Y, como cabe esperar de Muller, está n meticulosamente
elaborados y apoyados por una penetrante investigació n en fuentes primarias y
secundarias... Cristo y el decreto sigue siendo una fuente valiosa para la teologı́a de
la predestinació n en la teologı́a reformada temprana. Será un gran texto para las
clases de teologı́a reformada, y podrá utilizarse para complementar los
tratamientos está ndar de la teologı́a pactual reformada... En este libro se puede
encontrar mucha informació n sobre el cará cter y el desarrollo de la teologı́a
reformada”.
James R. A. Merrick
Themelios
“[Muller] ha emprendido una exposició n enorme de las enseñ anzas de los teó logos
reformados que van desde Calvino hasta William Perkins... en relació n con la
predestinació n y la cristologı́a... Quien quiera refutar las conclusiones de Muller
tendrá necesariamente que pasar muchas horas con los tomos latinos que
constituyen la base de su minucioso estudio. Mientras tanto, quienes se apegan a
la interpretació n de ‛Calvino y el calvinismo’ harı́an bien en prestar atenció n a las
conclusiones de Muller”.
James Leo Garrett Jr.
Fides et Historia
“[Muller] ha hecho un aná lisis del pensamiento de los principales pensadores
reformados durante la segunda mitad del siglo XVI, con respecto a la relació n de
su pensamiento sobre la persona y la obra de Cristo con la predestinació n. Y ha
llegado a lo que parecen ser conclusiones vá lidas... El libro será ciertamente eRicaz
para responder a quienes desean convertir la teologı́a reformada en un simple
sistema deducido racionalmente de la doctrina de la predestinació n, pues el autor
ha demostrado que esta doctrina no es el factor central o el principio rector del
sistema”.
2 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
W. Stanford Reid
Sixteenth Century Journal
“Richard Muller hizo su tarea. El suyo es uno de los pocos libros recientes que
aborda seriamente las cuestiones sistemá tico-teoló gicas inherentes al debate
sobre la relació n entre predestinació n y cristologı́a en el pensamiento de Calvino
y sus sucesores. Este estudio es una adició n bienvenida a las fuentes secundarias
en el campo. Los estudiantes —sea que esté n Rinalmente de acuerdo o en
desacuerdo con los puntos de vista del profesor Muller— deberá n leer a fondo sus
cuidadosamente investigados argumentos... Se encontrará ... una gran cantidad de
valiosa investigació n y observaciones mordaces en un á rea del pensamiento
reformado que a menudo se descuida, y aú n má s a menudo se trata solo con
erudició n superRicial... Este libro es digno de reRlexió n y discusió n”.
Michael Jinkins
Scottish Journal of Theology
“Hoy en dı́a es raro leer un aná lisis erudito de la Reforma y de la literatura
posterior a la Reforma que ofrezca una interpretació n Riel de la teologı́a de los
reformadores. El magistral estudio de Richard A. Muller... supone un bienvenido
soplo de aire fresco... El autor ha logrado una notable contribució n al estudio de la
doctrina de Cristo en la teologı́a decretal”.
Mark W. Karlberg
Westminster Theological Journal
“Testimonio de su obra es que las conclusiones de Muller sigan siendo pertinentes
para los estudios reformados contemporá neos... El texto de Muller es una lectura
que vale la pena y que sirve para ilustrar la asombrosa perspicacia del autor en
este á mbito”.
Nathan L. Paylor
Theological Books Review
“Esta reimpresió n va acompañ ada de un nuevo prefacio del autor, en el que Muller
explica a sus lectores có mo escribirı́a hoy el libro de forma diferente, incluso
empleando una metodologı́a distinta, aunque sus conclusiones serı́an
esencialmente las mismas... Este volumen lú cidamente argumentado y
densamente anotado deberı́a ser una lectura muy ú til para cualquiera que busque
comprender má s claramente el desarrollo de la ortodoxia reformada y el debate
sobre Calvino y los calvinistas”.
Robert E. Sagers
Religious Studies Review
CRISTO Y EL DECRETO 3
CRISTO
y el
DECRETO
Cristología y predestinación
en la teología reformada
desde Calvino hasta Perkins
Richard A. Muller
Impreso en Lima, Perú
4 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
CRISTO Y EL DECRETO: CRISTOLOGÍA Y PREDESTINACIÓN EN LA TEOLOGÍA
REFORMADA DESDE CALVINO HASTA PERKINS
Autor: ©Richard A. Muller
Traducción: Jorge De Sousa
Revisión de estilo: Jorge De Sousa
Diseño de cubierta: Angela Garcı́a-Naranjo
Título original: Christ and the Decree
Copyright 1986, 2008 by Richard A. Muller
Originally published in English under the title Christ and the Decree by Baker
Academic, a division of Baker Publishing Group, Grand Rapids, Michigan, 49516,
U.S.A.
All rights reserved.
Editado por:
©TEOLOGIAPARAVIVIR.S.A.C
José de Rivadeneyra 610. Urb. Santa Catalina, La Victoria.
Lima, Perú .
ventas@[Link]
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Primera edició n: Marzo del 2025
Tiraje: 1000 ejemplares
Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú, N°: 2025-02516
ISBN Tapa Blanda: 978-612-xxxx-xx-x
Se terminó de imprimir en marzo del 2025 en:
ALEPH IMPRESIONES S.R.L.
Jr. Risso 580, Lince
Lima, Perú.
Temas: Iglesia Reformada-Doctrinas-Historia. | Jesucristo-Historia de las doctrinas. |
Jesú s, Cristo-Persona y cargos. | Salvació n-Cristianismo-Historia de las doctrinas. |
Calvino ,Juan, 1509-1564. | El calvinismo. |. Escolá stica protestante.
ClasiXicació n: BS2555 .M85 2024 | DDC 230.42
Prohibida su reproducció n o transmisió n total o parcial, por cualquier medio, sin
permiso escrito de la editorial. Todos los derechos reservados y exclusivos
©TEOLOGIAPARAVIVIR.S.A.C. Las citas bı́blicas fueron tomadas de las versiones Reina
Valera de 1960 y de la Nueva Biblia de los Hispanos, salvo indique lo contrario en alguna
de ellas.
CRISTO Y EL DECRETO 5
Para Gloria
6 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
CRISTO Y EL DECRETO 7
TABLA DE CONTENIDOS
PREFACIO A LA EDICIÓN DE 2008 .................................................................. I
PREFACIO A LA EDICIÓN DE 1988 .............................................................. VII
PREFACIO A LA EDICIÓN DE 1986 ................................................................ IX
ABREVIATURAS .................................................................................................. XI
§1. INTRODUCCIÓN ............................................................................................ 1
1. ORTODOXIA PROTESTANTE: ENCUESTA DE OPINIO/ N ............................................... 1
Vías de reevaluación ............................................................................................... 15
2. CONSIDERACIONES TEOLO/ GICAS Y METODOLO/ GICAS ........................................... 20
La cristología, la predestinación y la interrelación de los loci
doctrinales .................................................................................................................. 20
Hacia una de=inición del escolasticismo y la ortodoxia........................... 22
La ortodoxia y la forma del protestantismo posterior a la Reforma. 24
PARTE I: LA TEOLOGÍA REFORMADA EN SU PRIMERA
CODIFICACIÓN: LOS SISTEMAS DE JUAN CALVINO, ENRIQUE
BULLINGER, WOLFGANG MUSCULUS Y PEDRO MÁRTIR VERMIGLIO
................................................................................................................................ 29
§2. LA PREDESTINACIÓN Y LA CRISTOLOGÍA EN EL PENSAMIENTO
DE JUAN CALVINO ............................................................................................. 31
1. DISTINCIONES FUNDAMENTALES EN LA TEOLOGI/A DE JUAN CALVINO ............... 31
2. LA DOCTRINA DE LA PREDESTINACIO/ N DE CALVINO ............................................. 42
La predestinación, la providencia y la voluntad divina .......................... 44
Elección, reprobación y orden causal ............................................................. 47
La seguridad de la salvación: El problema del “silogismo práctico” . 51
3. PATRONES EN LA CRISTOLOGI/A DE CALVINO ......................................................... 54
La economía de la salvación y la trascendencia divina .......................... 54
La doctrina de las dos naturalezas en el pensamiento de Calvino ..... 58
El triple o=icio de Cristo ......................................................................................... 64
La intercesión de Cristo como factor limitante de la soteriología...... 69
4. CRISTO Y LA ELECCIO/ N: LA INTERRELACIO/ N DE DOS PUNTOS FOCALES EN LA
TEOLOGI/A DE CALVINO................................................................................................... 73
8 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
§3. LOS SISTEMAS TEOLÓGICOS DE LOS CONTEMPORÁNEOS DE JUAN
CALVINO .............................................................................................................. 83
1. PREDESTINACIO/ N Y CRISTOLOGI/A EN EL PENSAMIENTO DE ENRIQUE BULLINGER
........................................................................................................................................... 83
El Compendium Christianae Religionis de Bullinger ................................ 84
La Segunda Confesión Helvética........................................................................ 94
2. LOS LOCI COMMUNES DE WOLFGANG MUSCULUS ............................................... 100
La redención, la encarnación y el consejo eterno ................................... 102
La doctrina de la elección de Musculus ....................................................... 112
3. LOS LOCI COMMUNES DE PEDRO MA/ RTIR VERMIGLIO ....................................... 122
La cristología en los Loci communes de Vermiglio-Massonius ......... 124
La predestinación en los Loci Communes de Vermiglio-Massonius 133
EPI/LOGO: CRISTO Y EL DECRETO EN LA CODIFICACIO/ N TEMPRANA DE LA TEOLOGI/A
REFORMADA .................................................................................................................. 143
La predestinación en su contexto doctrinal y sus relaciones
sistemáticas ............................................................................................................. 146
El enfoque cristológico de la teología reformada................................... 150
PARTE II: LA FORMULACIÓN DEL SISTEMA ORTODOXO: LA
TEOLOGÍA REFORMADA EN SU SEGUNDA CODIFICACIÓN ............... 157
DIVISIÓN 1: EL MOVIMIENTO HACIA LA ORTODOXIA ....................... 159
§4. LA PREDESTINACIÓN Y LA CRISTOLOGÍA EN EL PENSAMIENTO
DE TEODORO DE BEZA ................................................................................ 161
1. LA “TABULA PRAEDESTINATIONIS” (1555) ........................................................ 163
2. LA CONTRIBUCIO/ N DE TEODORO DE BEZA A LA ESTRUCTURA SISTEMA/ TICA DE
LA TEOLOGI/A REFORMADA .......................................................................................... 172
El orden causal y el silogismo práctico ....................................................... 173
El fundamento exegético: Romanos y Efesios ........................................... 177
La predestinación en el contexto sistemático: Cristología y
soteriología.............................................................................................................. 180
La cristología como nexo histórico entre la voluntad salví=ica divina y
la promesa temporal ........................................................................................... 185
Cristo como mediador y “medio” o “punto medio”: La subordinación
o=icial de Cristo ...................................................................................................... 188
§5. LA TEOLOGÍA REFORMADA EN HEIDELBERG: ZACARÍAS URSINO
Y GIROLAMO ZANCHI ................................................................................... 199
CRISTO Y EL DECRETO 9
1. ZACARI/AS URSINO SOBRE CRISTO Y EL DECRETO ................................................ 199
Cristo en Su persona y Su o=icio ...................................................................... 203
Cristo humillado y exaltado.............................................................................. 212
Zacarías Ursino sobre la predestinación: Libertad, necesidad y
contingencia bajo la voluntad de Dios......................................................... 217
La predestinación en el sistema de Ursino: El ordo salutis y su
fundamento ............................................................................................................. 222
2. CRISTOLOGI/A Y PREDESTINACIO/ N EN LA TEOLOGI/A DE GIROLAMO ZANCHI ... 226
La predestinación y la voluntad divina ....................................................... 229
El decreto y el fundamento trinitario........................................................... 232
La Confesión de Girolamo Zanchi como un modelo sistemático ...... 236
EPI/LOGO: EL MOVIMIENTO HACIA LA ORTODOXIA ................................................... 248
DIVISIÓN 2: LA CODIFICACIÓN ORTODOXA TEMPRANA .................. 257
§6. EL CALVINISMO A FINALES DEL SIGLO 16: AMANDUS POLANUS Y
WILLIAM PERKINS ........................................................................................ 259
1. LA PREDESTINACIO/ N EN LA ESTRUCTURA DOCTRINAL DE LA ORTODOXIA
TEMPRANA ..................................................................................................................... 259
2. EL DESARROLLO DE LAS ESTRUCTURAS CRISTOLO/ GICAS EN LA ORTODOXIA
REFORMADA TEMPRANA .............................................................................................. 268
De=iniciones preliminares en la cristología de Amandus Polanus ... 268
La persona de Cristo autodeterminada en la humillación ................. 273
El triple o=icio en la teología de Polanus .................................................... 281
La doctrina de William Perkins sobre la persona del Mediador y Su
obra ............................................................................................................................. 286
3. LA PREDESTINACIO/ N Y SU REFERENTE CRISTOLO/ GICO EN LA TEOLOGI/A DE
AMANDUS POLANUS Y WILLIAM PERKINS ............................................................... 301
El decreto como acto esencial y libre de Dios ........................................... 301
La predestinación especial como elección y reprobación ................... 310
Cristo y el decreto: El fundamento trinitario y el enfoque cristológico
....................................................................................................................................... 315
El problema de los no elegidos ........................................................................ 321
La doctrina del decreto de William Perkins .............................................. 323
Perkins sobre la ordenación del decreto: Fundamento trinitario y
enfoque cristológico............................................................................................. 331
EPI/LOGO: LA CODIFICACIO/ N ORTODOXA TEMPRANA ............................................... 343
§7. CRISTO Y EL DECRETO EN EL DESARROLLO DE LA ORTODOXIA
TEMPRANA: RETROSPECTIVA Y PROSPECTIVA ................................... 349
10 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
BIBLIOGRAFÍA SELECTA .............................................................................. 363
ÍNDICE ............................................................................................................... 373
PREFACIO A LA EDICIÓN
DE 2008
Nuestra comprensión de la relación de la teología de los Reformadores
con el pensamiento de las generaciones posteriores de teólogos
protestantes ha cambiado considerablemente en las tres décadas y
media que han transcurrido desde que comencé a investigar sobre el
proyecto que dio lugar a la publicación Cristo y el decreto (Christ and
the Decree). En aquel momento, habría sido imposible producir una
colección de ensayos de diversos eruditos en el campo de los estudios
sobre la Reforma en la que la transición de la Reforma a la ortodoxia
protestante no hubiera estado salpicada de negativas dogmáticas
firmemente declaradas que describían el auge de un biblicismo y un
confesionalismo rígidos, la naturaleza problemática del escolasticismo
y el aristotelismo, y el desarrollo de la metafísica predestinacionista
como eje central del pensamiento reformado posterior. Sin embargo, la
situación ha cambiado. Hemos sido testigos de la publicación de varios
simposios académicos y de un gran número de disertaciones,
monografías y artículos que no solo han cuestionado los antiguos
modelos de interpretación, sino que también han dejado de lado de
forma bastante convincente las caricaturas negativas de la ortodoxia
protestante, que ya solo persisten entre los dogmáticos más
históricamente cegados.
También soy muy consciente de que mi propio método y enfoque
de la historia del pensamiento reformado en los siglos XVI y XVII ha
cambiado —espero que para mejor—. Si tuviera que escribir Cristo y
el decreto hoy, sería un libro muy diferente. Por un lado, tendría una
idea más clara del dogmatismo generalizado de los antiguos
ii CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
académicos y, en lugar de formular sus argumentos de un modo más
bien teologizado, respondería a los dogmatismos de un modo más
ajustado al pensamiento del siglo XVI: las conclusiones del estudio
serían prácticamente las mismas, pero el modo de llegar a ellas sería
diferente.
En primer lugar, lo que sigue siendo lo mismo: Sigo convencido de
que el problema de “Calvino contra los calvinistas” no solo representa
una importante distorsión dogmática de la teología de Calvino y de la
de los pensadores reformados posteriores, presionando a Calvino en
una dirección “cristocéntrica” y a los pensadores posteriores en una
dirección “especulativa”, “metafísica”, lo que resulta en la creación de
un falso contraste, sino que también se basa en suposiciones erróneas
sobre la naturaleza del escolasticismo, el continuo recurso a categorías
de pensamiento básicamente aristotélicas a lo largo de la época, y una
estimación exagerada del impacto de Calvino en la tradición reformada.
Bien entendido, el escolasticismo es ante todo un método, es más, un
método susceptible de ser seguido con resultados radicalmente
distintos.
Por supuesto, como siempre he señalado, el método no puede
separarse por completo del contenido; pero la cuestión es que el
impacto del método escolástico en el contenido de la teología de los
siglos XVI y XVII (como en el contenido de la teología medieval) no
fue (y metodológicamente no pudo haber sido) el impacto que
afirmaban los eruditos más antiguos. Lo mismo cabe decir de la
cuádruple causalidad aristotélica. Ni el método escolástico ni la
causalidad aristotélica producen algún tipo de determinismo: es posible
ser un predestinacionista aristotélico escolástico, pero también se puede
ser, con la misma facilidad, un semipelagiano aristotélico escolástico.
También sigo convencido de que una evaluación adecuada de la
tradición teológica reformada debe situar a Calvino en el contexto de
sus contemporáneos reformados. Como formuladores son notables
Bullinger, Musculus y Vermiglio, pero no hay que descuidar a
escritores como Viret, Hyperius y Laski. Reconozco que este enfoque
CRISTO Y EL DECRETO iii
ha sido considerado por algunos como una degradación de Calvino;
pero Calvino no debe ser considerado como el único fundador de la
tradición que llegó a llamarse, sin su connivencia, calvinismo. Algunos
aspectos de esa tradición reformada pueden atribuirse ciertamente a
Calvino, pero la tradición en su conjunto, tal como se desarrolló desde
principios del siglo XVI en adelante, fue siempre más amplia que
Calvino y recurrió sistemáticamente con más fuerza a otros
formuladores para otros elementos importantes de su teología.
Bullinger y Musculus fueron más importantes que Calvino en el
desarrollo del pensamiento pactual (aunque no tan diferentes de
Calvino como para ser identificados como los fundadores de una
tradición reformada alternativa). Vermiglio fue sin duda más
importante en la matización de temas como la predestinación y el libre
albedrío. También es cierto que la lectura de la teología de Calvino en
el contexto del pensamiento de sus contemporáneos —cuya obra ha
sido arada con menos persistencia que la suya y, por tanto, menos
distorsionada a nuestro juicio por las tendencias dogmatizadoras de
tanta historiografía del siglo XX— aclara el contexto y el marco de
sentido dentro del cual debe interpretarse la teología de Calvino.
En segundo lugar, quisiera señalar algunos cambios específicos en
mi enfoque: No desarrollaría mis argumentos en forma de modelo
dogmático comparativo. En lugar de intentar equiparar el
cristocentrismo de los reformadores de segunda generación con el
cristocentrismo de la ortodoxia primitiva, identificaría la cuestión del
cristocentrismo como lo que es —una superposición anacrónica de
categorías dogmáticas neo-ortodoxas— y la dejaría de lado por
considerarla inútil para el debate. Ni Calvino y sus contemporáneos ni
los ortodoxos reformados posteriores entendieron a Cristo como el
principio epistemológico de la teología. Estaban de acuerdo en que este
principium era la Escritura. Todos sostenían que el centro y el foco de
la obra de la salvación era Cristo. El problema de gran parte de la
academia antigua era que leía la teología de Calvino de una manera
neo-ortodoxa y se negaba a extender este dudoso honor a los escritores
iv CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
del siglo XVII. Y, por supuesto, puesto que nadie entendía a Cristo
como el fundamento epistemológico de la teología, a nadie se le ocurrió
sustituir a Cristo por la predestinación, ¡como si un decreto divino
eterno identificado a menudo con la voluntad secreta u oculta de Dios
pudiera ser un fundamento epistemológico!
Asimismo, adoptaría un enfoque bastante diferente respecto a la
cuestión de los diversos órdenes de argumentación y las variadas
yuxtaposiciones de temas doctrinales que se encuentran en los
compendios teológicos de los reformadores y sus sucesores de la era
ortodoxa. Estoy más convencido que nunca de que, salvo definiciones
de doctrina bastante diferentes, tales diferencias de orden y disposición
tienen más que ver con los géneros literarios de las obras examinadas
que con cualquier mensaje teológico implícito. Gran parte del debate
moderno sobre las implicaciones teológicas de la “estructura” de las
obras teológicas antiguas sirve de excusa para ignorar los géneros de
las obras en cuestión, su contenido teológico real y el contexto histórico
en el que surgieron. Del mismo modo que el hecho de que Calvino sitúe
la predestinación en el libro tercero de la Institución no hace que su
teología sea menos predestinacionista y más cristológica, la ubicación
de la predestinación en estrecha relación con la doctrina de Dios en el
Syntagma theologiae de Amandus Polanus no hace que su teología sea
más predestinacionista y menos cristológica.
El enfoque que se encuentra en mis volúmenes de la Dogmática
reformada de la Posreforma (Post-Reformation Reformed Dogmatics)
incorpora conscientemente materiales de las trayectorias exegéticas y
homiléticas del pensamiento reformado, examina más el trasfondo
filosófico y se preocupa por las cuestiones contextuales de la
confesionalización o instucionalización del protestantismo. Es también,
intencionadamente, un enfoque más positivo que el adoptado en Cristo
y el decreto. En resumen, cuando terminé Cristo y el decreto reconocí
que había argumentado en contra de la comprensión de la
predestinación como dogma central o principio fundamental de la
antigua teología reformada y había identificado la cristología —que es,
CRISTO Y EL DECRETO v
al menos según la argumentación del siglo XX, la principal
competidora de los decretos por el título de dogma central— como un
foco igual de formulación teológica, sin que ni la predestinación ni la
cristología desempeñaran la función de dogma central. Lo que no hice
fue identificar los fundamentos o principia que la teología más antigua
consideraba realmente suyos, ni expuse con la mayor claridad posible
el dato de que el propio método de la teología reformada más antigua,
el método locus, se interponía en su camino hacia la adopción de algo
parecido al enfoque del dogma central del siglo XIX. La mayoría de
estos cambios de enfoque se han incorporado a los volúmenes de la
Dogmática reformada de la Posreforma y a mi obra Después de
Calvino (After Calvin).
En resumen, mi propio pensamiento en torno al tema de la
ortodoxia reformada ha cambiado y se ha desarrollado desde la
publicación de Cristo y el decreto. Me complace que el libro siga
teniendo lectores, y tengo tanto la esperanza como la sugerencia de que
su argumento se lea a través de la lente que proporcionan mis
volúmenes El Calvino desencajado (Unaccommodated Calvin),
Después de Calvino y la Dogmática reformada de la Posreforma, y no
a la inversa.
Richard Muller
Lowell, MI
Julio de 2008
vi CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
CRISTO Y EL DECRETO vii
PREFACIO A LA EDICIÓN
DE 1988
Quisiera agradecer a mis dos editores que me hayan permitido hacer
varios tipos de correcciones en esta impresión de Cristo y el decreto.
Además de las correcciones de errores tipográficos en el texto y las
notas, se ha reajustado todo el índice para superar un problema de
paginación de la primera edición y se ha añadido una bibliografía de las
fuentes primarias y secundarias más importantes, tanto para
proporcionar un recurso adicional como para ofrecer referencias
bibliográficas completas de varios libros cuyas primeras referencias se
habían perdido accidentalmente en el proceso de edición.
Richard A. Muller
Seminario Teológico Fuller
Enero de 1988
viii CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
CRISTO Y EL DECRETO ix
PREFACIO A LA EDICIÓN
DE 1986
La composición del prefacio, como comentan a menudo los autores, es
seguramente la tarea más difícil que se encuentra en las fases finales de
la edición de un manuscrito. Uno tiene la tentación de decir, con
humildad: “Go, litel boke”, y luego no decir nada más. Sobran más
palabras cuando ya se han dicho tantas. Todo lo que queda es la
expresión de la gratitud del autor a las muchas personas que le han
ofrecido apoyo, ánimo e inspiración durante los años de investigación
y a lo largo de las muchas etapas de redacción. Y esta tarea, por difícil
que sea, se emprende de buen grado, con el más profundo aprecio y con
la esperanza de que el agradecimiento no sea insuficiente.
Mi investigación ha sido posible gracias a los recursos y servicios
de tres grandes bibliotecas norteamericanas: las Bibliotecas de la
Universidad de Duke, la biblioteca del Union Theological Seminary de
Nueva York y la Biblioteca Huntington de San Marino, California. Un
agradecimiento especial merece Donn Michael Farris, bibliotecario de
la Biblioteca de la Duke Divinity School, cuya ayuda y cuya amistad
allanaron el camino de mi investigación en muchas ocasiones. Una
importante beca posdoctoral de la Fundación Mellon me dio la
oportunidad, por la que estoy muy agradecido, de sumergirme en los
materiales de este estudio durante un año prácticamente sin otros
compromisos externos.
El consejo editorial de Labyrinth Press también merece un
profundo agradecimiento. Tengo una deuda especial de gratitud con el
x CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
profesor David C. Steinmetz, de la Universidad de Duke, quien, como
mi asesor doctoral, amigo permanente y ahora editor general de la serie
en la que aparece este volumen, ha sido una fuente de crítica detallada
y cálido estímulo durante más de una década.
También quiero expresar mi agradecimiento al personal de la
oficina de tratamiento de textos del Seminario Fuller, en particular a
Margo Houts y Michael Stribling, cuyos talentos han resuelto muchos
problemas en la producción del manuscrito.
Por último, y no por ello menos importante, quisiera dar las gracias
a mi esposa, Gloria, que ha sido mi mayor apoyo y estímulo, una fuente
continua de comprensión e inspiración, a lo largo de todo el trabajo de
investigación, escritura y edición.
Richard A. Muller
Seminario Teológico Fuller
CRISTO Y EL DECRETO xi
ABREVIATURAS
ANF The Ante-Nicene Fathers, ed. Roberts & Donaldson
CC Creeds of Christendom, ed. Philip Schaff
CD Karl Barth, Church Dogmatics, trad. Bromiley, et al.
CO Ioannis Calvini Opera, en CR
CR Corpus Reformatorum
DNB Dictionary of National Biography, ed. Stephen
DTEL Doctrinal Theology of the Evangelical Lutheran Church,
ed. Schmid
Inst. Institutio christianae religionis (1559), citado de OS
NPNF A Select Library of Nicene and Post-Nicene Fathers, ed.
Schaff and Wace
PG Patrologiae graeca, ed. J.-P. Migne
PL Patrologiae latina, ed. J.-P. Migne
OS Joannis Calvini Opera Selecta, ed. Barth y Niesel
RD Heinrich Heppe, Reformed Dogmatics, trad. Thomson
RGG Religion in Geschichte und Gegenwart, con el superı́ndice
indicando la edició n, p. ej., RGGiii
RPTK Realencyklopaedie fur protestantische Theologie und
Kirche
Sent. In quatuor libros sententiarum—con referencia a
Lombardo y a varios comentaristas.
§1. INTRODUCCIÓN
1. Ortodoxia Protestante: Encuesta de opinión
La relación de la Reforma con los desarrollos posteriores del
pensamiento protestante, en particular con la teología “escolástica” u
“ortodoxa” de finales del siglo XVI y del siglo XVII, ha sido objeto de
escrutinio durante más de un siglo por parte de académicos y teólogos
que buscan su herencia protestante. Especialmente en los análisis de
Calvino y el “calvinismo”, ha suscitado gran interés la cuestión de la
continuidad o discontinuidad entre la teología del maestro y la doctrina
de los sucesores. ¿Rompieron los escritores posteriores el equilibrio del
pensamiento de Calvino y produjeron una distorsión del sistema
desarrollado por el gran reformador de Ginebra, o simplemente
siguieron el ejemplo de Calvino al defender y solidificar el sistema de
la doctrina reformada o calvinista? En concreto, ¿construyeron estos
epígonos un sistema centrado y controlado por la doctrina de la
predestinación en detrimento de los demás puntos focales del
pensamiento reformado temprano?
El comienzo de la opinión moderna con respecto al sistema
ortodoxo como fenómeno histórico se produce con el intento, posterior
a la virtual destrucción de las anteriores perspectivas filosóficas y
metafísicas llevada a cabo por Immanuel Kant, de crear de nuevo el
sistema de la teología reformada.1 En otras palabras, la opinión
1 Para una reseñ a de aná lisis previos del fenó meno de la ortodoxia, vé ase
Robert Scharlemann, Aquinas and Gerhard: Theological Controversy and
Construction in Medieval and Protestant Scholasticism (New Haven, 1964), pá gs.
13–18.
2 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
moderna en torno a la ortodoxia como sistema predecesor en la
tradición protestante comienza con la cuestión teológica del uso del
pasado planteada por los seguidores de los intentos
schleiermacherianos y hegelianos de volver a situar tanto la teología
como la filosofía sobre una base sólida. Entre las obras que plantearon
esta cuestión destacan dos enormes estudios dogmáticos de Alexander
Schweizer, discípulo de Schleiermacher, que marcaron la pauta de la
investigación en el siglo XIX: La doctrina de la fe de la Iglesia
evangélica reformada [Die Glaubenslehre der evangelisch-
reformierten Kirche] y Los dogmas centrales del protestantismo [Die
protestantischen Centraldogmen].2 Según la lectura que Schweizer hizo
de la dogmática antigua, los teólogos reformados ortodoxos intentaron
construir un sistema de teología sintético, deductivo y, por tanto,
irrefutable, sobre la proposición primaria de un decreto divino absoluto
de predestinación.3
Schweizer se centró en el “sentimiento de dependencia absoluta”
como el tema central del pensamiento de su maestro y, por lo tanto, en
la causalidad divina absoluta, a la que según Schleiermacher “apunta el
sentimiento de dependencia absoluta”,4 como tema central y motivo
unificador de su sistema dogmático. Al describir la predestinación,
Schleiermacher había argumentado que “nuestra exposición... solo
admite un único decreto incondicional por el que el todo, como sistema
individual, es lo que es en virtud del beneplácito divino”.5 Con estas
definiciones como presupuesto subyacente de su pensamiento,
Schweizer pudo entender la predestinación como el dogma central del
2 Die Glaubenslehre der evangelisch-reformierten Kirche, 2 vols. (Zurich,
1847) and Die protestantischen Centraldogmen in ihrer Entwicklung innerhalb der
reformierten Kirche, 2 vols. (Zurich, 1853).
3 Cf. Centraldogmen, I, pá gs. 152. 174.
4 Friedrich Schleiermacher, The Christian Faith, trad. Mackintosh y Stewart
(N.Y., 1963), p. 200. Sobre la teologı́a de Schweizer, vé ase: Brian A. Gerrish,
Tradition and the Modern World: Reformed Theology in the Nineteenth Century
(Chicago, 1978), pá gs. 119–136.
5 The Christian Faith, pá gs. 557–558; cf. Schweizer, Glaubenslehre, II, pá gs.
457–461 sobre la obra del Espı́ritu Santo como fuente de la conciencia de
dependencia absoluta.
CRISTO Y EL DECRETO 3
protestantismo reformado en un sentido positivo: la predestinación no
era otra cosa que el concepto de dependencia absoluta tal como se
define en términos del proceso redentor. Para su propia Doctrina de la
fe [Glaubenslehre], sería el medio por el que se haría posible una
metafísica y, en términos de sentimiento (en oposición al saber y al
hacer), se podría superar en el campo de la teología la brecha kantiana
entre lo racional y lo sobrenatural.6
El método teológico de Schweizer se caracterizó por un intento de
demostrar la viabilidad postkantiana de la dogmática reformada: en la
Glaubenslehre, esto se logró citando argumentos doctrinales de
sistemas reformados más antiguos bajo rúbricas y proposiciones
establecidas por Schweizer, mientras que en el posterior
Centraldogmen el fin se logró mediante una descripción más histórica
del desarrollo del predestinacionismo hacia su fructificación en una
metafísica postkantiana que descansaba en el sentimiento de la
dependencia absoluta. Los estudios de Schweizer no son obras de
erudición histórica crítica, sino más bien descripciones de un programa
teológico que, a su vez, se inspiran en la tradición de la que él formaba
parte.7
El punto de vista de Schweizer sobre la predestinación encontró un
aliado en el historiador dogmático hegeliano, Ferdinand Christian Baur,
que logró emplear el concepto de Schweizer sobre el desarrollo de una
metafísica predestinatoria como parte de su propia teoría sobre el
desarrollo de la doctrina.8 Fue Baur quien propuso la hipótesis,
entonces revolucionaria, de que el desarrollo de la doctrina en la Iglesia
primitiva era el resultado de una dinámica interna del kerigma básico
que conducía a la creación de una síntesis doctrinal que resolvía las
6 Cf. Glaubenslehre, II, p. 200; cf. Gerrish, p. 128.
7 Cf. los comentarios de Walter Kickel en su obra Vernunft und Offenbarung
bei Theodor Beza (Neukirchen, 1967), pá gs. 7–8.
8 Vé ase la reseñ a del trabajo acadé mico al respecto en Emile Doumergue,
Jean Calvin, les hommes et les choses de son temps, 7 vols. (Lausanne, 1899–1917),
IV, pá gs. 407–408.
4 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
tensiones implícitas en el mensaje original.9 El análisis de Baur del
movimiento de la teología protestante hacia la ortodoxia acepta esta
estructura como típica del desarrollo doctrinal. Mientras que el
principio interno del pensamiento cristiano primitivo era la
interpretación de la persona de Cristo, el principio interno de la teología
reformada era el concepto de la predestinación divina.10
Uno de los intentos importantes, aunque descuidados, de estudiar
todo el desarrollo histórico de la teología protestante es la Historia de
la dogmática protestante [Geschichte der protestantischen Dogmatik]
de Wilhelm Gass. Gass representa una opinión similar a la defendida
por Schweizer y Baur. Gass, un hegeliano, defendió la opinión de que
la forma adoptada por el protestantismo en desarrollo fue el resultado
de un progreso gradual hacia la realización de un principio interior.11
Este principio funcionó para proporcionar una base dentro de la
teología protestante para la adopción de estructuras metafísicas por
parte de los teólogos ortodoxos del siglo XVII. Para demostrar esta
tesis, Gass pasa revista a la doctrina de los primeros reformadores y, a
continuación, relata con gran detalle la evolución del siglo XVII.
Gass argumenta que los desarrollos metafísicos dentro del
pensamiento protestante tuvieron lugar en el siglo XVII bajo el impacto
de las Disputas metafísicas [Disputationes metaphysicae] de Suárez,
que habían sido publicadas en 1597.12 Se concede poca importancia a
9 Ferdinand Christian Baur, Vorlesungen über die christliche
Dogmengeschichte (Tü bingen, 1865), I, part 7, p. 143. Vé ase tambié n Martin
Werner, The Formation of Christian Dogma, trad. Brandon (Londres, 1957), pá gs.
3–5.
10 F. C. Baur, Lehrbuch der christlichen Dogmengeschichte (Tubinga, 1858),
314 y ss. y Theologisches Jahrbuch (1847), pá gs. 309-342. No obstante, Baur pudo
argumentar en otro lugar que el punto en el que se percibe la doctrina de la
predestinació n, para Calvino, no es metafı́sico, sino má s bien “é tico-religioso” y
una cuestió n de conciencia humana del problema del pecado y la gracia: vé ase su
Geschichte der christlichen Kirche (Tubinga, 1863), IV, 407. Esta obra pó stuma
parece representar una opinió n posterior y má s ponderada que la del Lehrbuch:
es muy posible que Baur asimilara las crı́ticas de Schneckenburger y modiRicara
su opinió n.
11 Geschichte der protestantischen Dogmatik (Berlin, 1854), I, 7–9.
12 Ibid., I, 185–189.
CRISTO Y EL DECRETO 5
Beza, aunque Gass señala que introdujo una mayor precisión en la
formulación de la teología calvinista. La precisa formulación de Beza
de la doctrina de la predestinación demostró la centralidad de la
doctrina de la elección para la fe reformada. A pesar de sus evidentes
diferencias de interpretación, Schweizer, Baur y Gass representan un
análisis de la ortodoxia protestante que veía un valor positivo en la
sofisticación gradual de las estructuras predestinacionistas.13 Como
pensadores cuya propia posición filosófica influía en su erudición
histórica, tendían a buscar en principios internos más que en presiones
externas una explicación de la evolución intelectual dentro del
protestantismo.
Contemporáneo al trabajo de Schweizer, Baur y Gass, Heinrich
Heppe expuso un análisis de la ortodoxia protestante que aceptaba el
concepto de una metafísica en desarrollo, pero adoptaba una postura
más negativa hacia este desarrollo. Tanto en su biografía de Beza14
como en sus amplios análisis de la evolución de la doctrina protestante
en los siglos XVI y XVII,15 Heppe hizo hincapié en el tema del dogma
central. En particular, consideraba a Beza responsable de la colocación
de la doctrina de la predestinación en una posición causalmente a priori
y, por tanto, de la formulación más clara del patrón esencial del
calvinismo.16 Esto se aparta de la posición de Schweizer en cuanto que
reconoce el significado teológico de una alteración de la disposición de
las doctrinas dentro del sistema pero, como comenta Jacobs, mostraría
a Heppe tan culpable como a Beza de una subestimación de la intención
de Calvino al situar la doctrina dentro del complejo soteriológico.17
13 Ibid., I, 120–122.
14 Theodor Beza: Leben und ausgewdhlte Schriften (Elberfeld, 1861), p. 320.
15 Geschichte des deutschen Protestantismus (Marburg, 1852); y Die Dogmatik
des Protestantismus im 16. Jahrhundert, 3 vols. (Gotha, 1857).
16 Geschichte des deutschen Protestantismus, p. 13: “Das Princip seines
Systems selbst ist der Glaube an das absolutum Dei decretum. Die
Prä destinationslehre ist daher das Nervengewebe seiner ganzen Doctrin, indem
die gesammte Menschheit bei ihm nur als Masse rechts und willenloser Subjecte
erscheint”.
17 Prddestination und Verantwortlichkeit bei Calvin (Neukirchen, 1937), p. 22.
6 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
Según el análisis de Heppe, la Tabla de la predestinación [Tabula
praedestinationis] de Beza estableció un fundamento metafísico para la
posterior teología calvinista o reformada.18 Esta tesis, además, llevó a
Heppe a organizar su muy influyente sinopsis de la teología reformada
de los siglos XVI y XVII, La dogmática de la Iglesia evangélica
reformada [Die Dogmatik der evangelisch-reformierten Kirche], según
el modelo de los dogmáticos de la “alta ortodoxia” —Turretino, Pictet,
Riissen—, situando la doctrina de la predestinación en relación con el
locus de Dios y la Trinidad, por encima del locus de la creación.19 En
consecuencia, los lectores de la obra de Heppe han tendido a considerar
este orden particular como definitivo de la teología del calvinismo de
los siglos XVI y XVII.
Un examen de los sistemas del siglo XVI y, de hecho, de los
sistemas del siglo XVII escritos antes de 1630 revela una variedad de
estructuras y varias colocaciones diferentes de la doctrina de la
predestinación. Heppe, por desgracia, adoptó una disposición de la
doctrina bastante atípica del siglo XVI y ni siquiera representativa de
la teología de Beza: incluso cita a Calvino sobre la predestinación en el
marco de la doctrina de Dios y la trinidad.20 Varios teólogos
importantes —Polanus, Trelcacius el Joven, Gomarus, Maccovius,
Zanchi— situaron el decreto en el contexto de las doctrinas de Dios y
la trinidad, y solo Maccovius, entre todos los escritores de su época,
optó por situar el decreto por encima de la doctrina de la trinidad en el
locus relativo a la esencia y los atributos divinos.21
18 Theodor Beza, pá gs. 347–348.
19 La Dogmatik de Heppe, a pesar de los problemas de organizació n y
selecció n, sigue siendo una obra primordial de introducció n a la teologı́a ortodoxa;
está disponible en traducció n como Reformed Dogmatics Set Out and Illustrated
from the Sources, revisada y editada por Ernst Bizer, traducida por G. T. Thomson
(Londres, 1950; reimpr. Grand Rapids, 1978). En adelante abreviada “RD”.
20 RD, p. 154.
21 Amandus Polanus von Polansdorf, Syntagma theologiae christianae
(Ginebra, 1617); Lucas Trelcatius, Scholastica et methodica locorum communium
institutio (Londres, 1604); Franciscus Gomarus, Disputationes theologicae, en
Opera theologica omnia (Aw msterdam, 1644); Joannes Maccovius, Loci communes
CRISTO Y EL DECRETO 7
Calvino, sin embargo, había expuesto la doctrina de la
predestinación en el contexto de la fe y la justificación. Fue seguido en
esto por Bucanus.22 Un interés soteriológico similar se evidencia
también por la ubicación de la predestinación en los sistemas de
Vermiglio, Musculus y Ames.23 Otros, influidos quizá por la poderosa
eclesiología de Calvino, discutieron la predestinación como parte de la
doctrina de la Iglesia: Ursino, Danaeus, Perkins.24 Y otros, sensibles al
vínculo entre la causalidad de la elección y la obra histórica de Cristo,
discutieron la doctrina de la predestinación en asociación con su
exposición cristológica: Keckermann, Walaeus, la “Sinopsis de
Leiden”, Downham.25
La crítica y el uso de la obra de Heppe también deben tener en
cuenta su estudio tardío, Historia del pietismo [Geschichte des
Pietismus], en el que rastrea los temas del pacto y la influencia
melanchtoniana en la dogmática reformada. Aquí manifiesta un sentido
de diversidad en la tradición reformada y, a través de Perkins y Ames,
una relación directa entre el desarrollo de la teología reformada y el
theologici (Aw msterdam, 1658); Hieronymus Zanchius, Opera theologicorum, 8 vols.
(Ginebra, 1617), cf. De natura Dei en vol. II.
22 Juan Calvino, Institutio christianae religionis (Ginebra, 1559); Gulielmus
Bucanus, Institutiones theologicae seu locorum communium christianae religionis
(Lausanne, 1602).
23 Pedro Má rtir Vermiglio, Loci communes (Londres, 1576); Wolfgang
Musculus, Loci communes (Basilea, 1560; 1564); William Ames, Medulla S. S.
theologiae (Aw msterdam, 1623; Londres, 1630).
24 Zacarı́as Ursino, Doctrinae christianae Compendium sive commentarii
catechetici (Neustadt, Leiden, Ginebra, 1584); Lambert Daneau, Christianae
isagoges ad christianorum theologorum Loci communes (Ginebra, 1583); William
Perkins, An Exposition of the Symbole or Creed of the Apostles, en Works
(Cambridge, 1612–1619), vol. I.
25 Bartholomaus Keckermann, Systema S. S. theologiae (Heidelberg, 1602);
Antonius Walaeus, Loci communes S. theologiae, en Opera (Leiden, 1643)—nó tese
que el breve Enchiridion religionis reformatae (en ibid.) de Walaeus sigue el patró n
indicado por Vermiglio y Ames, al menos en cuanto a la ubicació n de la
predestinació n a la cabeza del ordo salutis; Doctorum et professorum in academia
Leidensi Joh. Polyandri, Andr. Riveti, Ant. Walaei et Ant. Thyssii, Synopsis purioris
theologiae (Leiden, 1618); John Downham, The Summe of Sacred Divinitie
(Londres, 1630?).
8 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
auge del pietismo.26 Este hecho en sí mismo apunta a la necesidad de
reevaluar la propia visión de Heppe sobre el desarrollo de la ortodoxia
y el impacto de la doctrina de la predestinación en el sistema reformado.
La obra de Matthias Schneckenburger ofrece otra visión del
problema, que difiere bastante del tono predominante en la doctrina del
siglo XIX.27 La obra principal de Schneckenburger sigue
inmediatamente a la publicación de la Doctrina de la fe [Glaubenslehre]
de Schweizer y de los artículos basados en la tesis de Schweizer
publicados por Baur en el Anuario teológico [Theologisches Jahrbuch]
de 1847. Schneckenburger argumentó en contra tanto de Schweizer
como de Baur que Calvino y los calvinistas posteriores siguieron el
orden del Credo de los Apóstoles en sus exposiciones de la doctrina de
la trinidad y no dedujeron su doctrina de un concepto de Dios
trascendente.28 En contraste con los teólogos luteranos que se
adhirieron al método analítico relativamente uniforme que les otorgó
Melanchthon, los teólogos reformados mostraron una considerable
diversidad de enfoques de la teología, algunos siguiendo un método
deductivo sintético,29 otros tendiendo hacia el analítico.30
Schneckenburger sostiene que la doctrina reformada de la
predestinación no puede concebirse como una consecuencia de la idea
de Dios y sus atributos, ya que lo característico de la sistemática
reformada no es la determinación objetiva de la doctrina de la
predestinación, sino la seguridad personal de la elección por la gracia
de Dios. Se trata de una conciencia subjetiva de la que da testimonio la
concepción calvinista de la predestinación como parte del ordo salutis
y no como parte de la doctrina de Dios. Schneckenburger encuentra una
26 Geschichte des Pietismus und der Mystik in der reformierten Kirche,
namentlich in der Niederlande (Leiden, 1879), pá gs. 24, 207–211.
27 Matthias Schneckenburger, Zur kirchlichen Christologie: Die orthodoxe
Lehre vom doppelten Stand Christi nach lutherischer und reformierter Fassung
(Pforzheim, 1848), y Vergleichende Darstellung des lutherischen und reformirten
Lehrbegriffs, herausgegeben durch Edw. Guder, 2 vols. (Stuttgart, 1855).
28 Vergleichende Darstellung, I, pá gs. 31–32.
29 En Theologische Jahrbuch (1848), pá gs. 73–77.
30 Por ejemplo, Z. Ursino; cf. Althaus, pá gs. 155–163, 221–222.
CRISTO Y EL DECRETO 9
continuidad a lo largo de los sistemas reformados del siglo XVI en esta
concepción de la predestinación como resultado de la justificación, el
principio subjetivo o material de la Reforma, que busca su fundamento
objetivo.31
La forma más escolástica de la doctrina según la cual la
predestinación está relacionada con la naturaleza de Dios se encuentra
tanto en los sistemas luteranos como en los reformados, incluso cuando
los argumentos en contra de esta postura no son sólo luteranos sino
también reformados.32 El fundamento principal de la doctrina de la
predestinación, del énfasis en la causalidad absoluta y eficiente de Dios
en la salvación y del énfasis en la doctrina de Dios y su decreto es la
justificación solo por la fe.33 Intentaremos mostrar en este estudio que
la concepción de Schneckenburger de la ortodoxia protestante no solo
merece atención, sino que su punto de vista es mucho más satisfactorio
que la teoría de sus contrarios.
Tanto la teoría de Baur de la realización de un principio interno
como la teoría de Heppe de las influencias externas están representadas
en la literatura académica del siglo XX, la primera a través de Hans
Emil Weber y la segunda a través de Ernst Bizer. Sin embargo, las dos
escuelas de pensamiento se han aproximado. Weber no sigue a Baur en
una filosofía de la historia abiertamente hegeliana. Bizer está menos
implicado que Heppe en la labor de construir la teología reformada
contemporánea.34 Tanto Weber como Bizer han tendido a pasar por alto
31 Vergleichende Darstellung, I, p. 32.
32 Ibid., p. 33.
33 Ibid., p. 34; cf. el argumento de Schneckenburger en Studien und Kritiken
(1847), pp. 972-977: el concepto de predestinació n surge de la conciencia interior
de los elegidos justiRicados, incluso en el pensamiento de los teó logos de la
ortodoxia posterior. Cf. el aná lisis de Schneckenburger en William Hastie, The
Theology of the Reformed Church in its Fundamental Principles (Edimburgo, 1904),
pá gs. 151-155. La propia visió n de Hastie de la teologı́a reformada se inclina hacia
las interpretaciones de Schweizer y Baur, aunque rechaza el é nfasis antropoló gico
de la teologı́a de Schweizer (y de Schleiermacher) (pá gs. 155-157).
34 Tanto Weber como Bizer ven con malos ojos el desarrollo de la ortodoxia
protestante, a pesar de que Weber rastrea el desarrollo y la realizació n de un
principio interior, mientras que Bizer aboga por la reintroducció n de la Rilosofı́a
10 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
las tendencias divergentes en el desarrollo de la ortodoxia protestante.
En su lugar, se han dedicado a la búsqueda de un Zeitgeist, un vago
espíritu de la época, que solo aparece cuando los múltiples detalles de
la historia se ajustan a una forma teórica preconcebida.
En su obra Reforma, ortodoxia y racionalismo [Reformation,
Orthodoxie, und Rationalismus], Weber elaboró un estudio de la
ortodoxia protestante en el que las dos ramas principales de la fe
protestante se reducían a su principio básico. Según Weber, el
luteranismo es “el sistema de la doctrina de la justificación” y el
calvinismo es “el sistema del predestinacionismo”.35 El estudio de
Weber se ve empañado por esta amplia búsqueda generalizadora de
principios internos que olvida examinar las interrelaciones doctrinales.
El valor del trabajo de Weber también se ve comprometido por su
incapacidad para encontrar estudiosos que sostienen una opinión
diferente a la suya. Weber menciona a Schneckenburger pero confunde
el argumento de Schneckenburger con el de Schweizer a pesar del
evidente desacuerdo.36
Citando a dos acérrimos oponentes del calvinismo, el polemista
luterano Hulsemann y el teólogo arminiano Episcopio, Weber lanza su
discusión de la ortodoxia reformada como el “sistema
predestinacionista”.37 Esta es la forma de “racionalismo especulativo”
adoptado por el calvinismo escolástico del siglo XVII cuando entró en
su debate con el “humanismo idealista” de la teología arminiana.38 El
tema calvinista de la justicia, el señorío y la libertad de Dios que realiza
la redención en y a través de los oficios sacerdotales y reales de Cristo
se contrapone al tema arminiano de la predestinación como realización
del cristianismo y de la salvación:39 “La ortodoxia tuvo que sentir la
escolá stica. En Weber, por tanto, la hipó tesis de Schweizer ha dado un giro
completo, convirtié ndose en un aná lisis negativo y no positivo de la situació n.
35 Weber, II, 1, 99.
36 Cf. ibid., 98, 100, 106.
37 Weber, II, pá gs. 98–99.
38 Cf. ibid., 1/2, p. 312 con II, p. 99.
39 Ibid., II, p. 100–101.
CRISTO Y EL DECRETO 11
amenaza de todo su sistema” [Die Orthodoxie musste die Bedrohung
ihres ganzen Systems spuren]40 y no solo debe buscar todas las
amenazas contra el sistema, según Weber, sino que debe realizar todas
las tendencias internas de su principio fundamental.41
Por supuesto, el análisis de Weber sobre la importancia de la
predestinación para el sistema reformado es anterior a la obra de Jacobs
y Locher y, por lo tanto, se sitúa en la línea de la erudición del siglo
XIX, según la cual Calvino es visto como un teólogo que recurrió a la
doctrina de la predestinación o, más precisamente, a la elección como
“fundamento de la justificación” y que, de este modo, preparó el
camino para el énfasis de sus sucesores escolásticos en los decretos.42
En esto, comenta Weber con cierta justicia, Calvino y Lutero son
herederos de la “tradición medieval de la voluntad divina y su libertad
soberana”.43 Un tema subyacente del pensamiento de Calvino, a saber,
la doctrina de la predestinación como representante de la voluntad
trascendente y suprarracional de Dios, se convierte en cierto sentido en
la razón fundamental o principio de racionalidad del sistema.44 En este
punto, podemos preguntarnos con razón si Weber ha llevado demasiado
lejos su propia búsqueda de un único principio racional en las dos
divisiones principales de la teología de la Reforma.
Weber también representa los sistemas reformados como si
estuvieran tan orientados hacia la predestinación como principio
sistemático que la posición supralapsaria se convierte para él en el
resultado final necesario de la reflexión en torno al problema de los
decretos. Considera, por tanto, que la tendencia del sistema reformado
es hacia un supralapsarianismo normativo y toma el orden de los altos
40 Ibid., II, p. 102.
41 Cf. ibid., II, p. 107, 125–126.
42 Weber, 1/1, p. 240. La revisió n de la teologı́a de Calvino y de Zwinglio en
té rminos de “cristocentrismo” ha sido el impulso de la academia desde Paul
Jacobs, Prddestination und Verantwortlichkeit bei Calvin, (Neukirchen, 1937) y
Gottfried W. Locher, Die Theologie Huldrych Zwinglis im Lichte seiner Christologie,
1, Die Gotteslehre (Zurich, 1952).
43 Ibid., pá gs. 241–242.
44 Ibid., p. 245.
12 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
sistemas ortodoxos —los decretos por encima de la creación y la
caída— como prueba de esa tendencia.45 La rigidez de la posición de
Weber se ve atenuada por el hecho de que incluye en este paradigma,
en general, solo a los reformados suizos y holandeses y deja de lado a
la escuela de Saumur y a los escritores reformados alemanes para
considerarlos por separado,46 pero hay pocos intentos por parte de
Weber de documentar el efecto real de la predestinación como principio
sistemático en otros loci.47 En su análisis de Dort leemos que la obra de
Cristo como mediador nos remite ahora, en cuanto a un concepto
“racional-teológico”, al decreto, a la obra de la buena voluntad de Dios,
a la soberanía divina como su fundamento,48 mientras que en un
argumento racionalista el propio decreto es conocido objetivamente en
sus efectos subjetivos: el silogismus practicus.49
Bizer, cuyos argumentos coinciden en gran medida con los de
Weber, trata el uso del método racional en la argumentación, la
aceptación de las categorías de la teología natural, el uso del método
histórico de interpretación y el desarrollo de la teología experiencial en
el pietismo reformado como un único fenómeno que apunta hacia el
racionalismo del siglo XVII.50 Sin embargo, las fuentes demuestran que
se trata de una serie de fenómenos diversos y a menudo no
relacionados. Tanto los aristotélicos como los ramistas antiaristotélicos
defendían formas de argumentación estrictamente lógicas y
racionales.51
La teología natural no llegó a ser característica de la ortodoxia
protestante, pero siguió siendo un punto de controversia. Ames negó su
45 Weber, II, pá gs. 119–120.
46 Ibid., pá gs. 128–136, 157–166.
47 Cf. el extremadamente breve comentario sobre la cristologı́a reformada en
ibid., I/2, pá gs. 131–150.
48 Ibid., II, p. 107.
49 Ibid., II, p. 106.
50 Frühorthodoxie und Rationalismus, (Zurich, 1963), p. 6.
51 Cf. Bernhard Piinjer, History of the Christian Philosophy of Religion from the
Reformation to Kant, trs. W. Hastie (Edinburgh, 1887), pá gs. 168–178, con Ernst
Lewalter, Spanische-jesuitische und deutsch-lutherische Metaphysik in des 17
Jahrhunderts, (Hamburg, 1935), pá gs. 31–36.
CRISTO Y EL DECRETO 13
validez, mientras que Keckermann se esforzó por separar la filosofía
como disciplina y como metodología de la teología y la ética
teológica.52 El surgimiento de una metodología histórica dentro de la
ortodoxia protestante, especialmente en la escuela cocceana, fue en
parte una reacción contra el pensamiento racionalista y especulativo.53
Los comienzos del pietismo, además, representan una concentración
profundamente antiespeculativa en la fe del individuo. En las obras de
teólogos como Perkins y Ames, la atención a los “casos de conciencia”
marca el comienzo de un movimiento opuesto a las doctrinas
racionalistas y especulativas de Dios.54 El sistema de Perkins,
Exposición del Credo (An Exposition of the Symbole), se caracteriza
por la continua aplicación de la doctrina a la piedad interior.55
La obra Ortodoxia temprana y racionalismo [Frühorthodoxie und
Rationalismus] de Bizer también se ve empañada por su incapacidad
para examinar con coherencia cualquier línea individual de desarrollo
doctrinal. El examen de Beza se centra en la cristología y la
predestinación. Al pasar a Ursino, Bizer mantiene cierta relación con el
enfoque anterior, pero enfatiza el problema de la “necesidad”. La
sección sobre Danaeus, que pretende representar la teología de finales
del siglo XVI, pierde toda relación con los temas doctrinales anteriores.
Analiza el tratado de Danaeus sobre la obra de la creación.56 En otra
obra, Bizer traza con más acierto las relaciones y los antagonismos
52 Cf. Karl Reuter, William Ames: the Leading Theologian in the Awakening of
Reformed Pietism, trad. Douglas Horton (Harvard Divinity School Library, 1965), y
E. F. K. Mü ller, “Bartholomä us Keckermann”, en RPTK, X, 195–196.
53 Charles S. McCoy, “Johannes Cocceius: Federal Theologian”, en Scottish
Journal of Theology, XVI (1963), 354, 364-369. McCoy, que presenta una ené rgica
reevaluació n de la obra de Cocceius, cae sin embargo en la trampa de suponer que,
“partiendo del Decreto Eterno de la predestinació n, los escolá sticos reformados
dedujeron sus sistemas” (p. 366). Esto crea un contraste artiRicial entre la teologı́a
cocceana y otras formas de ortodoxia protestante: si por escolá stico protestante
se entiende aquel teó logo que comienza su sistema con una declaració n del
decreto, entonces no hubo escolá sticos protestantes.
54 Reuter, William Ames, pá gs. 171–180.
55 An Exposition of the Symbole, en Workes, vol. I.
56 Frühorthodoxie, pá gs. 6–15 (Beza); 16–32 (Ursinus); 32–50 (Daneau).
14 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
entre la ortodoxia reformada del siglo XVII y el pensamiento
cartesiano.57
Aquí parece que había considerablemente más diversidad en el
pensamiento reformado y fuertes tendencias antirracionalistas de lo que
permitiría el estudio de Bizer del período anterior: la forma de
ortodoxia protestante representada por Voetius era anticartesiana,
mientras que la escuela histórico-exegética relativamente
antiescolástica de Cocceius fue capaz de producir una teología híbrida
pactual cartesiana.58 De hecho, la insistencia de Voetius en la
revelación contra el racionalismo cartesiano puede verse como
representativa de la alta ortodoxia calvinista después de Dort. Pero esto
lleva a Bizer a la contradicción de que la ortodoxia “bezana”, con su
incipiente racionalismo aristotélico, no fomentó necesariamente el
racionalismo en el siglo XVII.59 Fue la teología arminiana anticalvinista
la que, en el transcurso del siglo XVII, se alió estrechamente con el
racionalismo cartesiano.60 No podemos detectar ningún modelo
unificado de racionalismo, metafísica o teología natural en la teología
de la ortodoxia primitiva. Los protestantes seguían desconfiando de una
teología natural independiente.
57 “Die reformierte Orthodoxie und der Cartesianismus”, en Zeitschrift für
Theologie und Kirche (1958), pá gs. 306–372.
58 Van Til, Compendium theologiae (Bern, 1703), y su Theologiae utriusque
Compendium (Leiden, 1704), son ejemplos del federalismo cartesiano. Sobre las
controversias de Voetius, vé ase, vé ase Kurtz, Church History, (N.Y., 1889–90), III,
54–56; y Bizer, “Die reformierte Orthodoxie”, pá gs. 308–326.
59 Bizer, “Die reformierte Orthodoxie”, pá gs. 319-322. El argumento gira aquı́
en torno a la continuidad del mé todo aristoté lico, quizá ú til en tiempos de Beza
pero anticuado en los de Voetius. Pero el uso de categorı́as aristoté licas no
indicaba, ni en el siglo XVI ni en el XVII, una tendencia a situar la razó n por encima
de la revelació n o una tendencia a enfatizar la teologı́a natural. El problema es má s
bien el uso creciente de una hermené utica aristoté lica en la interpretació n de las
Escrituras: cf. John Dillenberger, Protestant Thought and Natural Science (N.Y. y
Nashville, 1960), pá gs. 56-57.
60 A. C. McGiffert, Protestant Thought before Kant (Londres, 1911), pá gs. 186–
189; y Gerrit Jan Hoenderdaal, “The Life and Struggle of Arminius in the Dutch
Republic”, en Man’s Faith and Freedom: the Theological In[luence of Jacob Arminius
(N.Y., 1973), p. 23.
CRISTO Y EL DECRETO 15
El problema del método escolástico y su impacto en la ortodoxia
reformada ha sido estudiado por Paul Althaus en su obra Los principios
de la dogmática reformada alemana [Die Prinzipien der deutschen
reformierten Dogmatik]. Althaus acepta la tesis de que la doctrina de la
predestinación proporciona una base especulativa para la dogmática
reformada y que, bajo el impacto del método escolástico, esta doctrina
llevó a los reformados a desarrollar un sistema rígido basado en los
decretos.61 En este punto concreto, Althaus presta poca atención a los
teólogos del siglo XVI posteriores a Calvino, y se dirige directamente
al siglo XVII, utilizando el sistema teológico de Maccovius como
ejemplo principal del desarrollo de la doctrina. En vista no solo de la
organización única del sistema de Maccovius, en el que los decretos
aparecen en la doctrina de la esencia divina y los atributos precediendo
no solo a la creación sino también a la doctrina de la trinidad, sino
también en vista de la advertencia emitida por el Sínodo de Dort contra
la enseñanza especulativa de Maccovius y las frases duriores
resultantes relativas al decreto,62 el argumento de Althaus parece
requerir cierto refinamiento y estaría sujeto a reevaluación si pudiera
trazarse otra línea de desarrollo doctrinal que siguiera a Calvino y
condujera a la formulación ortodoxa temprana a principios del siglo
XVII.
Vías de reevaluación
Si gran parte de la academia actual está de acuerdo con el tono general
de la aproximación a la ortodoxia del siglo XIX y principios del XX,
aceptando en su mayor parte la hipótesis de Schweizer de un sistema
predestinatario, hay un punto importante de diferencia: ahora el uso de
61 Die Prinzipien der deutschen reformierten Dogmatik im Zeitalter der
aristotelischen Scholastik (Leipzig, 1914), p. 193.
62 Ibid., pá gs. 172–174; sobre el problema de la teologı́a de Maccovius, cf.
Berkouwer, Divine Election (Grand Rapids, 1960), pá gs. 17–19 y Abraham Kuyper,
Johannes Maccovius (Leiden, 1899); cf. S. D. van Veen, “Johannes Maccovius”, en
RPTK, v. 12, pá gs. 36–38.
16 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
la predestinación como principio central se atribuye no tanto a Zwinglio
o a Calvino como a los sucesores de Calvino, en particular a Teodoro
de Beza. En otras palabras, donde Schweizer e incluso Heppe vieron la
fructificación de la doctrina de Calvino en una estructura de los
decretos formulada minuciosamente, la academia contemporánea ve
una distorsión o interrupción de la teología de Calvino.63
Esta perspectiva alterada solo es posible tras una reevaluación del
pensamiento de Zwinglio y de Calvino. En 1919, Paule Wernle
escribió, reflejando el estándar de su época, que la teología de Zwinglio
no se basaba tanto en las Escrituras o en la autorrevelación de Dios en
Cristo como en una visión filosófica de la necesidad providencial que
tendía a situar incluso el teísmo bíblico de sus momentos más
escriturales en el contexto de “un concepto panteísta de Dios y una
concepción estrictamente determinista de la relación entre Dios y el
mundo...” [“einem pantheistischen Gottesbegriff und einer streng
deterministischen Auffassung des Verhältnisses von Gott und
Welt...”].64 Y sobre Calvino, que mucho más que Zwinglio llevó la
doctrina reformada a una formulación sistemática completa, Wernle
escribió: “Por medio de él, la predestinación se convirtió realmente en
la seña de identidad del cristianismo reformado.” [“Durch ihn wurde
die Praedestination tatsächlich das Schibboleth des reformierten
Christentums”].65 Sin embargo, desde la época de Wernle, el
cristocentrismo no solo de la teología de Calvino sino también de la de
Zwinglio ha sido argumentado principalmente por Jacobs, Niesel y
Locher.66
63 Cf. el argumento introductorio y la bibliografı́a en mi artı́culo “Perkins’ A
Golden Chaine: Predestinarian System or Schematized Ordo salutis?”, en Sixteenth
Century Journal, vol. IX, no. 1 (abril de 1978), pá gs. 69–81.
64 Der evangelische Glaube nach den Hauptschriften der Reformatoren, II.
Zwingli (Tü bingen, 1919), pá gs. 304–305.
65 Der evangelischer Glaube nach den Hauptschriften der Reformatoren, III.
Calvin (Tü bingen, 1919), p. 278.
66 Cf. las obras de Jacobs y Locher que se citaron antes, y Wilhelm Niesel, The
Theology of Calvin,. trad. Knight (Philadelphia, 1956).
CRISTO Y EL DECRETO 17
La reevaluación, sin embargo, no se ha extendido a los teólogos
reformados de la segunda mitad del siglo XVI y, bajo los términos de
los argumentos de Schweizer y Heppe, estos teólogos aparecen ahora
como los ingenieros de una alteración unilateral del sistema reformado,
alejándose de su patrón originalmente cristocéntrico hacia una
estructura predestinacionista y, de hecho, metafísicamente
determinada. Basil Hall, por ejemplo, se refiere a teólogos como Beza
y Perkins como distorsionadores del equilibrio de la teología de
Calvino: “Con Perkins podemos ver, como con Beza, una versión más
severa, más especulativa y menos bíblica de la doctrina de la gracia,
carente del intento de Calvino de darle un énfasis cristocéntrico”.67 Esta
teología escolástica “sustituyó” el “dinamismo bíblico por fórmulas”
de Calvino.68 Cuando Beza “volvió al recurso escolástico medieval de
colocar la predestinación bajo las doctrinas de Dios y la providencia”,
“reabrió el camino hacia el determinismo especulativo que Calvino
había intentado cerrar”.69 Argumentos similares han sido expuestos por
otros escritores recientes, y no solo en el estudio de la obra de Beza y
Perkins, sino también en el análisis de la teología de Zanchi.70
El cambio en la erudición sobre Calvino y su efecto sobre nuestra
visión de la ortodoxia plantea naturalmente la cuestión de si los propios
escritores ortodoxos tenían o no un sentido de la necesidad de un
equilibrio sistemático en su teología y veían a su manera la necesidad
de mantener un enfoque soteriológico frente a uno teológico (en el
sentido estricto del término) en su doctrina de la predestinación y, por
tanto, la necesidad de mantener un centro cristológico para toda la
doctrina relativa a la salvación de la humanidad. Además, la tesis de
que los ortodoxos desarrollaron una metafísica predestinacionista
frente a una soteriología cristocéntrica no puede documentarse —como
67 Basil Hall, “Calvin Against the Calvinists”, en John Calvin, ed. G. E. DufRield
(Appleford, 1966), p. 29.
68 Ibid., p. 28.
69 Ibid., p. 27.
70 Cf. Otto Griindler, Die Gotteslehre Girolami Zanchis und ihre Bedeutung für
seine Lehre von der Prddestination (Neukirchen, 1965).
18 CRISTOLOGI)A Y PREDESTINACIO) N EN LA TEOLOGI)A
REFORMADA
se hizo en las obras masivas de Schweizer y Weber— mediante el
análisis de la doctrina de la predestinación en relativo aislamiento de
otras doctrinas y en términos de su uso potencial como principio
metafísico. Lo que demanda la cuestión es un análisis contextual que
explique la ubicación y el uso de la doctrina en la estructura del sistema.
Una evaluación de los escritores ortodoxos que apunta al menos
hacia una reevaluación parcial aparece en los extensos análisis
histórico-dogmáticos que se encuentran en la Dogmática de la Iglesia
(Church Dogmatics) de Karl Barth. En estas secciones, al igual que en
su magistral presentación de la teología alemana del siglo XIX, Barth
se muestra digno del cumplido de Harnack, según el cual podría haber
sido un gran historiador de la doctrina si no se hubiera dedicado a ser
teólogo. Barth es muy consciente de que la ortodoxia reformada no era
una estructura dogmática monolítica, sino que se caracterizaba por una
variedad de patrones sistemáticos. Más allá de esto, Barth vio que las
diversas colocaciones sistemáticas de la doctrina de la predestinación
manifiestan varias implicaciones de la doctrina para la teología
reformada, no siendo la menor de ellas la creación de un vínculo
doctrinal entre la salvación efectuada en Cristo y su aplicación por el
Espíritu en la soteriología y la eclesiología.71
Barth también niega, con considerable fuerza, toda la concepción
de la ortodoxia reformada, incluso en aquellos sistemas de los teólogos
del siglo XVII en los que los decretos aparecen a continuación de las
doctrinas de Dios y de la trinidad y con anterioridad a la de la creación,
como un sistema predestinacionista con el decreto como dogma central.
En este contexto Barth se refiere específicamente a la Tabula
praedestinationis de Beza, considerando la percepción que Heppe tiene
71 71 Karl Barth, Church Dogmatics, 4 vols., editado por T.F. Torrance y G.W.
Bromiley (Edimburgo, 1936-1969), II/2, p. 84; citado en adelante como CD. Me
aparto del juicio teoló gico Rinal de Barth sobre la ortodoxia, como quedará patente
en el curso de este ensayo, en la medida en que creo que estos modelos reformados
tradicionales, con su fuerte doctrina de la predestinació n, son cristocé ntricos,
aunque obviamente no en un sentido barthiano. El aná lisis del propio
cristocentrismo de Barth queda fuera del alcance del presente estudio.