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5ta Separata - Remasterizada

La política monetaria se define como la gestión del poder adquisitivo del dinero, buscando facilitar un sistema monetario que beneficie al comercio y a la sociedad. Los instrumentos de esta política incluyen el control de la emisión de dinero y la manipulación de la oferta monetaria, lo que puede llevar a la inflación, que es vista como un recurso para financiar déficits fiscales sin aumentar impuestos. Sin embargo, la inflación puede tener efectos perjudiciales, como la reducción del valor del dinero y la distorsión del cálculo económico, lo que plantea dilemas éticos y económicos en su aplicación.
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5ta Separata - Remasterizada

La política monetaria se define como la gestión del poder adquisitivo del dinero, buscando facilitar un sistema monetario que beneficie al comercio y a la sociedad. Los instrumentos de esta política incluyen el control de la emisión de dinero y la manipulación de la oferta monetaria, lo que puede llevar a la inflación, que es vista como un recurso para financiar déficits fiscales sin aumentar impuestos. Sin embargo, la inflación puede tener efectos perjudiciales, como la reducción del valor del dinero y la distorsión del cálculo económico, lo que plantea dilemas éticos y económicos en su aplicación.
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3.10.

POLÍTICA MONETARIA

1. Definición de política monetaria

Los efectos económicos de la variación del poder adquisitivo del dinero producen efectos en la vida de
la sociedad y de la persona; que tan pronto como el Estado abandona el intento de explotar su
autoridad en los asuntos monetarios para fines fiscales; y tan pronto como el desarrollo económico de
la sociedad permite al Estado ejercer su influencia en la elección de una clase de dinero se alcanzarán
sistemáticamente determinados fines político- sociales. Una buena política monetaria, desde el punto
de vista del ciudadano, consiste en desempeñar la función de emisión de dinero de tal manera que
facilite, al comercio, un dinero que pudiera ser aceptado por todo el mundo por su valor nominal.

Los problemas de la política monetaria son problemas del poder adquisitivo del dinero. La naturaleza
del "sistema monetario" afecta a la política monetaria "mientras" la política monetaria comprende los
problemas del poder adquisitivo del dinero; y la política monetaria al ocuparse de los problemas del
poder adquisitivo del dinero; son pertinentes las características legales y técnicas del dinero. Las
medidas de la política monetaria son claras a la luz de su influencia en el poder adquisitivo del dinero.
Por consiguiente, comprenden la oposición a esos actos de política económica cuya finalidad es alterar
los precios expresados en dinero.

__________________________________________________________________________________

1 O un buen sistema de gobierno en materia monetaria; y una mala política monetaria es la política
que conduce a que el Estado traicione la confianza depositada en él. Cuando el Estado adultera la
moneda es por motivos fiscales. El gobierno necesita una ayuda financiera; no le interesa los
problemas de la política de emisión monetaria.

2 No todos los problemas de valor relacionado con el poder adquisitivo del dinero son problemas
de política monetaria. En los conflictos de la política monetaria, existen intereses creados que no
conciernen originariamente al poder adquisitivo del dinero en sí mismo. En la lucha en torno a
desmonetizar la plata y el consiguiente movimiento de la relación de cambio relativa entre el oro y
la plata; los propietarios de minas de plata y los demás protagonistas del patrón bimetálico oro-plata
o del patrón-plata no actuaron todos por los mismos motivos. Mientras los demás deseaban un
cambio en el valor del dinero, para que pudiera haber un alza general en los precios de los bienes;
los propietarios deseaban elevar el precio de la plata como bien, obteniendo o recuperando un gran
mercado para la plata. Sus intereses fueron intentar ampliar el mercado para su producto (la plata)
de modo que aumente el margen de ganancia de sus negocios. Es un problema del valor, pero del
valor de los bienes (el problema del aumento del valor de la plata) y no un problema del valor del
dinero. Pero, aun cuando este problema ha estado presente en la controversia del sistema
monetario, su rol ha sido secundario. Aun en Estados Unidos, el área más importante en la
producción de plata ha sido importante debido a que el generoso estimulo práctico de los magnates
de la plata fue uno de los más fuertes apoyos del movimiento bimetalista. Pero la mayor parte de
los afiliados al partido de la plata se sentían atraídos, no por la esperanza de un aumento del valor
de las minas, sino por la esperanza de una baja en el poder adquisitivo del dinero, del que esperaban
obtener resultados milagrosos. Si el aumento del precio de la plata se hubiera podido conseguir
de otra forma

1
Pero, aun cuando los problemas de la política monetaria son los problemas del poder adquisitivo del
dinero, los problemas de política monetaria se disfrazan para que no se conozca "la naturaleza" de los
problemas de política monetaria. La opinión pública está dominada por ideas erróneas de la naturaleza
del dinero y del valor del dinero Al mecanismo del sistema del dinero y del crédito se le envuelve en la
oscuridad; los procedimientos de la Bolsa de Valores son muy reservados; y la función e importancia
de los bancos no se interpreta adecuadamente.

2. Los instrumentos de la política monetaria

El principal instrumento de política monetaria que dispone el Estado es "el poder del Estado de
controlar la emisión de dinero" el cual le permite al Estado ejercer su influencia sobre las personas en
la elección de una clase de dinero. Sí el Estado usa sistemáticamente este poder para obligar a la gente
a elegir una clase de dinero, cuyo uso el Estado desea por motivos de política monetaria; el Estado
realiza una medida de política monetaria.

Si un país tiene el Dinero Fiat, “la medida de política monetaria para influir en la variación del poder
adquisitivo del dinero es aumentando o disminuyendo la oferta de dinero".

__________________________________________________________________________________

distinta a la extensión del uso de la plata como dinero (mediante la creación de una nueva demanda
industrial de la plata) los propietarios de las minas se hubieran dado por satisfechos; pero los
agricultores e industriales que abogaban por el Patrón plata no se hubieran beneficiado, y hubieran
transferido su preferencia por las demás políticas monetarias. Así, fue defendido el inflacionismo
del dinero de papel, en parte porque podía conducir al bimetalismo y en parte porque en
combinación con el bimetalismo podía conducir al bimetalismo.

3 Por lo tanto, fallan su objetivo, los argumentos que se invocan en el conflicto de los distintos
intereses. Se usan palabras misteriosas cuyo significado escapa incluso a quienes las pronuncian.
Algunos hablaban de la plata, dinero del pobre hombre corriente, se enfrentó al oro, dinero de la
aristocracia. Muchos oradores del pueblo, estallaron en clamorosas alabanzas a la plata, que, oculta
en profundas minas, está en espera del momento en que sea sacada a la luz del día para rescatar a
la miserable humanidad, que languidece en su triste situación. Y mientras algunos consideraban el
oro como una encarnación del espíritu maligno, los más entusiastas ensalzaban el fulgurante oro, el
único dinero digno de las naciones ricas y poderosas. Ni siquiera parecía que los hombres luchasen
por la distribución de los bienes; más bien se dijera que el oro y la plata luchaban entre ellos y contra
el papel; por el dominio del mercado. En todo caso, sería difícil sostener que estas luchas
obedecieran a otra causa que la causa de debilitar el poder adquisitivo del dinero.

4 Los Estados que realizaron la transición hacia el patrón-oro lo hicieron por motivos de política
monetaria. Abandonaron el patrón-plata o el dinero-crédito, porque reconocieron que la situación
del valor de la plata o del dinero-crédito no concordaba con "la política económica" que seguían.
Adoptaron el patrón-oro porque consideraron la conducta del oro como la conducta más
conveniente, relativamente, para implantar sus políticas monetarias.

2
Este instrumento es peligroso y no se puede prever "la magnitud" de los efectos de este instrumento.
Pero este instrumento es popular y fácil aplicarlo, a causa de los drásticos efectos que produce este
instrumento.

3. Inflacionismo

Inflacionismo es la política monetaria que aumenta la oferta de dinero.

1° Un primer grupo de inflacionistas exige un aumento de la oferta de dinero. sin darse cuenta que
esto reduce el valor del dinero. "Se quiere" más dinero porque se considera que la abundancia de
dinero es riqueza ¡Hágase el Dinero Fiat! ¡Dejar que el Estado cree dinero Fiat y libere a la gente de la
pobreza! ¡Aprovechar "la oportunidad" que brinda al Estado su derecho a crear dinero Fiat para hacer
rico a todos y por consiguiente felices! ¡Qué error renunciar "esta oportunidad" porque iría contra los
intereses de los ricos! ¡Los economistas deben asegurar que está dentro del poder del Estado crear
riqueza mediante la máquina de imprimir! No financiar la inversión pública excesiva con préstamos del
sector privado para evitar calcular si tal inversión pública rendirá lo suficiente para pagar el interés y
amortizar esos préstamos.

2° Un segundo grupo de inflacionistas se dan cuenta que el aumento de la oferta de dinero reduce el
valor del dinero. Pero, se esfuerzan por lograr la inflación a causa de sus efectos sobre el valor del
dinero; necesitan "la reducción del valor" del dinero porque quieren favorecer a los deudores a costa
de los acreedores, y porque quieren alentar la exportación y dificultar la importación Recomiendan la
"reducción del valor" del dinero por su supuesta capacidad para estimular la producción y el espíritu
de empresa.

Pero, "la depreciación" del dinero favorece a los deudores solo cuando la depreciación "no es prevista".

Pero, si la depreciación "es prevista"; entonces, los prestamistas exigirán un interés más alto, para
compensar su probable pérdida del capital monetario, y los prestatarios estarán dispuestos a pagar un
interés más alto, ya que tienen probabilidades de obtener ganancias del capital monetario. Ya que la
magnitud de la depreciación "no es prevista"; los prestamistas pueden sufrir pérdidas del capital
monetario pese a los altos intereses cobrados; y los prestatarios pueden obtener ganancias del capital
monetario pese a los altos intereses pagados.

Pero, la política inflacionista aumentando la oferta de dinero; no altera las relaciones entre acreedor y
deudor a favor del deudor. Los prestamistas para evitar pérdidas "incluirán" en el interés que piden
"una compensación adicional" por el riesgo de otra posterior menos probable depreciación del dinero
además de la compensación que calculan por la probable depreciación del dinero y de la pérdida que
sufrirían con la depreciación del dinero; "prestarán" en moneda extranjera que tenga un valor más
estable que la moneda de su propio país.

3
Y si los prestatarios se niegan a pagar esa compensación adicional; la disminución de la oferta de
préstamos en el mercado de préstamos les obligará a pagar esa compensación adicional. Durante la
inflación se ve cómo los depósitos de ahorros en los bancos decrecen; porque los bancos no están
dispuestos a acomodar sus tasas de interés a las alteradas condiciones de las reducciones del valor del
dinero.

Es un error creer que la depreciación del dinero estimula la producción A medida que el desarrollo de
la economía de mercado ha hecho de los préstamos de dinero (depósitos en los bancos, los tenedores
de títulos hipotecarios) los instrumentos más importantes del ahorro; la depreciación del dinero ponía
cada vez más en peligro, la acumulación de capital; por reducir el motivo de ahorrar. Sabemos cómo
la depreciación del dinero conduce al consumo de capital por el falseamiento del cálculo económico;
cómo la aparición del auge de la producción creado por el falseamiento del cálculo económico es una
ilusión; y cómo la depreciación del dinero actúa sobre el comercio exterior.

3° Un tercer grupo de inflacionistas no niega que la inflación causa graves daños monetarios. Pero,
creen que tal política monetaria aspira "a cumplir" fines más elevados e importantes que "el crear" un
sistema monetario sano. Sostienen que, aunque la inflación causa graves daños monetarios; pero, la
inflación no es el más grave daño; y que, en determinadas circunstancias, el Estado podría encontrarse
en una situación en que sería conveniente aceptar el mal menor de la inflación que mayores males)
Cuando se trata de arrancar a los más necesitados de la pobreza extrema, no hay que reparar en los
posibles daños monetarios de la inflación.

A veces se defiende esta clase de inflación circunstancial "argumentando" de que la inflación es un


impuesto "aconsejable" en determinadas circunstancias. Según este argumento, en esas
circunstancias es mejor financiar los déficits fiscales mediante un aumento de la oferta de dinero que
1° aumentando impuestos o 2º emitiendo bonos. Este es el argumento sustentado, cuando hay que
financiar los déficits fiscales. Se recurre a la inflación cuando un gobierno no se atreve a 1° aumentar
impuestos o 2º a emitir bonos.

__________________________________________________________________________________

5 Si las condiciones particulares "de un determinado caso" de depreciación del dinero son tales de
esa naturaleza; que la riqueza se transfiere desde el pobre al rico; entonces el ahorro se verá
estimulado (y por consiguiente la acumulación de capital), y por lo tanto la producción; de este modo
aumentará el bienestar del futuro. En anteriores épocas una inflación moderada quizá haya tenido
algunas veces ese efecto.

4
Averiguando por qué no se pueden usar esos dos métodos de obtener dinero para financiar los déficits
fiscales.

Solo es posible imponer altos impuestos a la gente; cuando quienes lo soporten están de acuerdo con
los fines en que han de invertirse esos recursos así obtenidos. Cuanto más altos son los impuestos,
más difícil es engañar a la gente hablándole de la imposibilidad de imponer esos más altos impuestos
a la gente más rica de la sociedad, Imponer más altos impuestos al rico o a la propiedad afecta a toda
la sociedad; y sus últimos efectos sobre la gente más pobre son a veces peores; que sobre toda la
sociedad Estos efectos no se sienten notoriamente cuando el impuesto es bajo; pero cuando el
impuesto es alto se sienten notoriamente. Es poco posible "conducir" el sistema de imponer impuestos
a la propiedad privada más allá de adonde lo han hecho los países inflacionistas; y que no es posible
"ocultar debidamente" los efectos de imponer esos nuevos impuestos sobre la propiedad privada "a
fin de" garantizar el apoyo popular.

Los habitantes de los países se darían cuenta de su situación de emergencia; sí sus gobiernos les
mostraran los gastos de emergencia. En ningún país, esos gobiernos se atreverían a imponer altos
impuestos a sus habitantes; para financiar esos gastos de emergencia. En los países, se puso en
movimiento la máquina de imprimir billetes. La inflación provoca una apariencia de prosperidad
económica y de un aumento de la riqueza; la inflación falsea el cálculo económico hecho en dinero y
por ello la inflación oculta el consumo de capital. La inflación origina pseudo ganancias del empresario,
que son considerada como "renta" y son grabadas con altos impuestos sin que el público en general
ni aun esos empresarios que pagan esos altos impuestos se den cuenta de las porciones de capital
gravadas. La inflación desvía el odio del público hacia los especuladores y hacia los que se aprovechan
de la crisis del país (al vender los productos de primera necesidad a precios excesivos). "La inflación es
un recurso psicológico de la política de gastos públicos excesivos".

El Estado necesita dinero para sostener empresas estatales y entidades públicas. El Estado no puede
obtener el dinero necesario mediante impuestos. El Rol Empresarial del Estado de explotar empresas
estatales y de dar empleo en las entidades públicas; pierde su popularidad; sí se propone exigir un
impuesto especial para cubrir "las pérdidas" de explotar las empresas estatales y de dar empleo en las
entidades públicas.

5
El gobierno, que emprendió una política económica "activista" solo puede proveerse del dinero
necesario imprimiendo billetes. Y cuando el reclamo de la mayoría del pueblo hizo surgir la necesidad
de mayores cantidades de dinero, estas mayores cantidades de dinero se obtuvieron (por razones
políticas) con la máquina de imprimir billetes.

Un gobierno recurre a la inflación cuando 1° no se atreve a imponer nuevos impuestos y 2 no puede


conseguir préstamos; porque tiene motivos para temer la falta de apoyo a esa política económica
"activista"; si se mostrara al pueblo los efectos económicos y financieros de esa política económica.
Así, "la inflación se convierte en el recurso psicológico de esa política económica cuyos efectos
económicos y financieros haya que ocultar; y en este sentido la inflación se considera como un
instrumento "no democrático" de esa política económica, ya que, ignorando la opinión pública; la
inflación hace posible la existencia continua de un sistema de gobierno que no tendría posibilidad de
contar con el apoyo del pueblo; si se mostrara al pueblo los efectos económicos y financieros de esa
política económica. Esta es la función política de la inflación Ello explica por qué la inflación es un
recurso importante de la política económica y por qué encontramos a la inflación al servicio del
populismo. Cuando el gobierno no considera necesario acomodar sus gastos a sus ingresos y se
atribuye el derecho de financiar el déficit fiscal mediante emisión de billetes, su idea es una "no
democracia" disfrazada.

Los distintos fines, deseados por los inflacionistas, exigen que las "medidas" que proponen esos
inflacionistas se implanten por distintos caminos. 1° Sí se desea la baja "del valor del dinero" para
beneficiar al deudor a costa del acreedor; el problema consiste en dirigir el golpe "inesperadamente"
contra los intereses del acreedor. Según se ha mostrado, en la medida en que se puede prever, esa
deseada baja del valor del dinero; la inflación es incapaz de alterar la relación entre el acreedor y el
deudor. Una política dirigida a bajar "continuamente" el valor del dinero; no beneficia al deudor.

2° Si se desea la baja "del valor del dinero" para estimular la producción y hacer más fácil la exportación
y más difícil la importación (en relación con los demás países) "el poder adquisitivo del dinero carece
de significado para el comercio nacional e internacional; la baja del valor del dinero "solo afecta" al
comercio, mientras "actúa" esa baja del valor del dinero.

__________________________________________________________________________________

6 Pese a la oposición de la mayoría del pueblo.

7 El valor del dinero expresado en bienes o el nivel absoluto del valor del dinero; y "la relación de
cambio del dinero" respecto a las otras clases de dinero.

6
"Esos efectos" beneficiosos sobre el comercio de esa baja del valor del dinero "sólo perduran" mientras
esa baja del valor del dinero "no afecte" a todos los bienes. Una vez que esa baja del valor del dinero
"afecta" a todos los bienes, "esos efectos" beneficiosos desaparecen. Si se desea que no desaparezcan
"esos efectos" beneficiosos será necesario recurrir "continuamente" a nuevas bajas del valor del
dinero. No es suficiente con bajar el valor del dinero con "un solo conjunto de medidas" (como
suponen erróneamente los inflacionistas); solamente la "continua" baja del valor del dinero; alcanzaría
de un modo permanente; esos fines que se desean. Pero un sistema monetario que responda "a esa
exigencia" nunca se podrá realizar de modo efectivo.

El problema no está en el hecho de que esa "continua" baja del valor del dinero tenga que alcanzar
pronto cantidades tan pequeñas que no satisfagan las exigencias del comercio. Podemos imaginar un
sistema monetario en el que el valor del dinero "baje continuamente" en la misma proporción".

Pero, aunque podamos imaginar ese sistema monetario; no está en nuestro poder, crear ese sistema
monetario. Conocemos las causas que "determinan" el valor del dinero. Pero No podemos "torcer"
esas causas a nuestra voluntad, porque no conocemos "la importancia cuantitativa" de la variación de
la oferta de dinero. No podemos "calcular" la intensidad con que operan "determinadas variaciones
cuantitativas" de la relación entre la oferta y demanda de dinero sobre las valoraciones subjetivas de
las personas y, a través de estas valoraciones subjetivas (de un modo indirecto) sobre el mercado. Al
usar cualquier medio para "influir" en el valor del dinero corremos el riesgo de aplicar una dosis
equivocada.

__________________________________________________________________________________

8 Ya que el sistema decimal es el sistema usado en los sistemas monetarios, aun los sectores del
público más ingenuos no hallarán dificultad en los nuevos cálculos; cuando se adopte un sistema de
unidades más altas.

9 Supongamos que el poder adquisitivo de este dinero (a causa de variaciones en los determinantes
monetarios) en el transcurso de un año baje una centésima de su cantidad al comenzar el año. Los
niveles del valor del dinero correspondientes a los comienzos de cada año son una progresión
geométrica decreciente. Si tomamos el valor del dinero al comenzar el primer año como equivalente
a 100, la relación de la disminución será equivalente a 0.99; y el valor del dinero al final de unos años
será equivalente a 𝟏𝟎𝟎(𝟎. 𝟗𝟗𝒏−𝟏 ). Esa progresión geométrica convergente da lugar a una serie
infinita; cualquier miembro de esa serie infinita se halla siempre, respecto al miembro siguiente, en
la relación de 100:99. Podemos imaginar un sistema monetario basado en ese principio; quizá nos
fuese más fácil si aumentásemos la relación, a 0.995 o aún a 0.9975.

10 Esto es un problema de gran incertidumbre.

7
Ya que, no es posible medir la variación del valor del dinero. Aun en el caso de que; de una manera
aproximada pudiéramos señalar "la dirección en que debiéramos actuar" para obtener esa deseada
"variación" del valor del dinero; no podemos prever adonde iríamos a parar, y nunca podremos darnos
cuenta de dónde y en qué situación nos encontramos; qué efectos tendría nuestro actuar y en qué
medida estos efectos corresponden a los efectos que deseamos nosotros

No debe subestimarse el peligro que implica el exagerar una "influencia estatal" sobre el valor del
dinero, particularmente en el caso de la baja del valor del dinero. Grandes bajas del valor del dinero
dan lugar al peligro de que "el comercio se separe del dinero sujeto a la influencia estatal" y elija un
dinero especial, Pero, se pueden eliminar "esos efectos" de esas grandes bajas del valor del dinero
sobre el comercio; sí las personas que participan en el comercio se dan cuenta que el valor del dinero
baja continuamente y actúan en consecuencia. Si en el comercio, las personas se dan cuenta de lo que
será en el futuro el valor del dinero, se eliminarán "esos efectos" de esas grandes bajas del valor del
dinero sobre el comercio¹¹

El peligro que acecha a todo intento de una política inflacionista es el peligro del exceso. Admitido el
principio de que "es posible, permisible y deseable tomar medidas para bajar el valor del dinero";
inmediatamente se provocará la más alterada discrepancia sobre hasta dónde se llevará ese principio.
Las partes interesadas discreparán sobre "las medidas a tomar", y sobre "los resultados" de las
medidas ya tomadas. Ninguna "medida" inflacionista puede adoptarse sin fuertes discrepancias. Y
estas discrepancias surgen, aun en el caso, de que se intente asegurar; los efectos beneficiosos de
"una. sula baja del valor del dinero. Por ejemplo, aun en el caso de ayudar a los deudores o de
incentivar la producción (después de una grave crisis) mediante "una sola baja del valor del dinero",
quedan por resolver los memos problemas Hay problemas que se tomarán en cuenta, en toda política
inflacionista que se proponga la baja del valor del dinero.

La inflación si es continua y prolongada nos llevará, de un modo seguro e ininterrumpido, a la mine. El


valor del dinero bajará cada vez más, hasta que el dinero desaparezca por completo. Se puede imaginar
un proceso sin fin de la baja del valor del dinero.

__________________________________________________________________________________

11 En la medida en que se empezaron a calcular en moneda sana; la futura depreciación de la


moneda sana fue incapaz de influir en el comercio y de alterar la relación entre acreedor y deudor.
Calculando en moneda sana, la comunidad se liberó de la política inflacionista, e incluso el gobierno
tuvo que reconocer la moneda sana como base de cálculo.

8
Se puede imaginar una continua baja del valor del dinero sin que llegue a desaparecer el dinero; y
aumentar los precios continuamente sin que resulte imposible obtener bienes a cambio de dinero.
Eventualmente; esto llevaría a una situación en que hasta las transacciones al por menor serían
expresadas en millones, y aun en cifras más altas, pero el sistema monetario seguiría existiendo.

Pero esta situación imaginaria difícilmente puede mantenerse dentro de los límites de "lo posible". A
la larga, un dinero que se deprecia continuamente no tendrá uso comercial. No podrá usarse como
patrón de pagos diferidos. Para toda transacción en que los bienes no pudieran canjearse por dinero
habrá de buscarse otro medio. Un dinero que se deprecia continuamente se inutiliza para las
transacciones al contado. Todo el mundo intenta reducir al mínimo sus reservas de dinero, ya que son
una fuente de continuas pérdidas. Los ingresos monetarios se gastan lo más antes posible; y "en las
compras" que se hacen para obtener bienes de valor estable (en vez de un dinero que se deprecia) "se
aceptará" pagar mayores precios que los precios que se hubiera pagado de otro modo, según las
condiciones del mercado en ese momento. Cuando se compran bienes que no se necesitan (o al menos
en ese momento) para evitar tener dinero; comienza el proceso de expulsión del dinero como medio
de intercambio. Es el comienzo de la desmonetización de los billetes. El proceso se acelera por su
carácter de pánico. Se puede calmar los temores del público una, dos, tres o hasta cuatro veces; pero
los hechos seguirán su rumbo, y ya no hay manera de hacer retroceder los hechos. Una vez que la
depreciación del dinero surge tan rápidamente que los vendedores tienen que calcular con pérdidas
considerables (aunque estos vendedores compren de nuevo lo más rápidamente posible) la situación
del dinero es desesperada.

En los países donde la inflación ha sido rápida; "la baja del valor del dinero ha sido más rápido que el
aumento de la oferta nominal de dinero, Si m es la oferta nominal de dinero de un país "antes de
comenzar la inflación", P el valor del dinero expresado en moneda extranjera "antes de comenzar la
inflación", M la oferta nominal de dinero "en un periodo durante la inflación" y p el valor del dinero
expresado en moneda extranjera "en ese período", entonces, una investigación estadística muestra
que mP>Mp ha intentado demostrar con esta investigación que "la baja del valor del dinero ha sido
más rápido que el aumento de la oferta nominal de dinero"; y que el valor del dinero expresado en
moneda extranjera" no está justificado.

__________________________________________________________________________________

12 Que el nivel del tipo de cambio.

9
Muchos han sacado la conclusión de que la teoría cuantitativa es falsa, y que esa baja del valor del
dinero "no es resultado" de un aumento de su oferta nominal de dinero. Otros aceptan como
verdadera la teoría cuantitativa "en su forma inicial", y sostienen "lo permisible" o aun "la necesidad"
de "continuar aumentando la oferta nominal de dinero M en el país hasta que el valor del dinero
expresado en moneda extranjera recupere el nivel que tenía "antes de comenzar la inflación", es decir,
hasta que mP=Mp.

El error que se oculta en esto. Podríamos ignorar que el valor del dinero expresado en moneda
extranjera "baja" antes que baje el valor del dinero expresado en precios de los bienes, por lo que ese
valor del dinero expresado en moneda extranjera se debe ignorar como base de cálculo; pero no se
debe ignorar como base de cálculo; el valor del dinero expresado en precios de los bienes, el cual "no
bajará" con la misma intensidad con que baja "el valor del dinero expresado en moneda extranjera.
Esta forma de cálculo, donde P y p representan el valor del dinero expresado en precios de los bienes,
daría aún el resultado mP>Mp. Pero si continúa "esa baja" del valor del dinero expresado en precios p
de los bienes; "empezará a bajar" gradualmente la demanda de dinero M. Cuando se sufre la pérdida
de riqueza monetaria en proporción a "la duración del tiempo durante la cual se conserva el dinero";
se intenta en lo posible bajar la oferta nominal de dinero M. Si cada personal no quiere conservar "por
más tiempo" su dinero "al mismo nivel" que tenían antes de comenzar la inflación; la demanda de
dinero en toda la comunidad baja también M. Como el comercio empieza a usar gradualmente
moneda extranjera en vez de dinero; cada persona empieza a conservar parte de su reserva monetaria
en moneda extranjera, y ya no en dinero

Una prevista baja del valor del dinero es anticipada por la especulación, por lo que el dinero actual
tiene un valor menor que el valor que le correspondería a la relación entre la futura oferta y demanda
de dinero. "Se exigen y se aceptan precios que se relacionen con esa futura oferta y demanda de
dinero"). Los precios de pánico pagados "cuando" las tiendas están repletas de compradores ansiosos
de comprar algo mientras pueden, y las cotizaciones de pánico alcanzadas en las Bolsas "cuando"
suben repentinamente las monedas extranjeras precipitan el desarrollo de "esos hechos".

__________________________________________________________________________________

13 Incluso el tipo de cambio del oro en lingotes.

14 No representan el valor del dinero expresado en moneda extranjera, sino.

15 Aunque sus circunstancias no hayan cambiado.

16 Que es la suma de las demandas personales.

10
Pero no hay suficiente dinero disponible para pagar los precios que corresponden a esa futura oferta
y demanda de dinero. Y de este modo sucede que el comercio sufre una escasez de dinero (que no
hay dinero suficiente para cumplir las obligaciones contraídas). En lo referente a la relación de cambio
entre el dinero y los bienes; "ya no funciona" el mecanismo del mercado que modifica la demanda
total hacia la oferta total (modificando esa relación de cambio entre el dinero y los bienes). El comercio
sufre esa escasez de dinero. Una vez llegado a este punto, no se puede remediar esa mala situación.
Seguir aumentando la oferta de dinero empeora esa mala situación, ya que eso aceleraría el
crecimiento del pánico, y agravaría esa modificación defectuosa entre la depreciación del dinero y la
circulación del dinero. La escasez de dinero para efectuar transacciones es síntoma de un estado
avanzado de inflación; la reacción del público fomentando esa alza de inflación, que conducirá hacia
la catástrofe; es "el aspecto contrario" de los precios y las compras de pánico.

Separar el comercio "de" un dinero que se muestra cada vez más inútil; comienza con expulsar el
dinero de los ahorros. La gente comienza por atesorar moneda extranjera "para tener" a su disposición
bienes negociables en previsión de futuras necesidades. Adoptar moneda extranjera es el siguiente
paso en las transacciones de créditos. Finalmente, cuando se deja de usar ese dinero en el comercio
al por menor, entonces, los salarios se pagarán en moneda extranjera que en ese dinero que ya no
sirve para nada.

El fracaso de la política inflacionista llevada a este extremo destruye el Dinero Fiat inconvertible "del
Estado"; Dinero que ha sobreestimado la efectividad de la política inflacionista. Este fracaso "libera" al
comercio del estatismo, y "establece" de nuevo la moneda sana.

No es objetivo de la Ciencia Económica criticar los fines políticos del inflacionismo. Sí favorecer al
deudor a costa del acreedor, sí facilitar las exportaciones y dificultar las importaciones, sí estimular la
producción "transfiriendo" riquezas y rentas al empresario; deben o no recomendarse, son problemas
que la Ciencia Económica no puede resolver.

__________________________________________________________________________________

18 Y los valores (que no representan un derecho a determinadas cantidades de dinero).

19 Y moneda nacional de otra clase que tiene un valor más alto (debido a que el Estado no aumenta
la cantidad de esa moneda nacional).

20 O moneda nacional sana.

21 O moneda nacional sana.

22 No destruye el sistema monetario.

11
Con los instrumentos de la teoría monetaria no podemos explicar estos problemas: en la medida en
que ello es posible valiéndose de otras piezas de la máquina de la Ciencia Económica. Sin embargo,
existen 3 conclusiones que se deducen del examen critico de las posibilidades de la política
inflacionista.

Primero, los fines políticos del inflacionismo se pueden obtener por otras "medidas de intervención"
en los asuntos económicos, y quizá mejor; y sin los desagradables "efectos" que produce la inflación:
Sí se desea beneficiar a los deudores, se puede declarar una moratoria o suprimir la obligación de
reembolsar los préstamos; sí se desea estimular la exportación, se puede conceder premios a la
exportación; sí se desea dificultar la importación, se puede acudir a la prohibición o a elevar los
aranceles. Todas estas medidas de intervención permiten discriminar entre "distintas" clases de gente,
ramas de la producción y zonas geográficas, cosa que la política inflacionista no puede hacer. La
inflación beneficia a todos los deudores, incluso a los ricos, y perjudica a todos los acreedores, incluso
a los pobres; "el reajuste de la carga de las deudas" permite diferenciar mediante una legislación
especial. La inflación estimula la exportación de todos los bienes y dificulta toda importación; mientras
que las primas, derechos arancelarios y prohibiciones se pueden usar de un modo discriminatorio.

Segundo, no existe política inflacionista en la que pueda preverse toda la amplitud de sus "efectos". Y,
tercero, la inflación prolongada conduce a la ruina.

Esto revela lo inútil de la política inflacionista considerada como instrumento político. La política
inflacionista considerada como instrumento técnico, es una mala política, porque es incapaz de
alcanzar todos sus fines y porque produce "efectos" que no son, parte de sus fines El favor que goza la
política inflacionista se debe a que es una política cuyos "fines e intenciones" pueden ocultarse
ampliamente a la opinión pública. Su popularidad se debe a la dificultad para comprender sus
"efectos".

4. Deflacionismo

La política monetaria que eleva el valor del dinero se denomina deflacionismo. El objetivo del
deflacionismo se alcanza no aumentando la oferta de dinero cuando aumenta la demanda de dinero,
o no aumentando suficientemente la oferta de dinero cuando aumenta la demanda de dinero.

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23 Según los medios más importantes que tiene a su disposición. Esta denominación no abarca todas
las políticas dirigidas a elevar el valor del dinero.

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Se frena todo "posterior" aumento de la oferta de dinero, y tal política deflacionista tiene que esperar
los efectos de un aumento de la demanda de dinero sobre el valor del dinero.

La popularidad del inflacionismo se debe a que abre nuevas fuentes de ingresos públicos. Los
gobiernos han practicado la política inflacionista por motivos fiscales, Los argumentos a favor de la
inflación se apoyan en que las medidas inflacionistas, aportan nuevas fuentes de riqueza al Tesoro
Público. Mirado desde un punto de vista fiscal, el inflacionismo es la política económica más barata; y
al mismo tiempo, es un buen remedio para una situación difícil de la Hacienda Pública. En cambio, el
deflacionismo exige sacrificios del Tesoro Público cuando se realiza retirando billetes de la circulación
(mediante la emisión de bonos o mediante impuestos) y luego cancelando esos billetes; y "por lo
menos" exige la renuncia a potenciales ingresos públicos al excluir la oferta de dinero cuando aumenta
la demanda de dinero. Esto explica por qué el deflacionismo nunca ha podido competir con el
inflacionismo.

Pero la impopularidad del deflacionismo tiene otras causas. Las medidas dirigidas a elevar el valor del
dinero: "se limitaron" a un país o a unos pocos países; y (en el mejor de los casos) "han" tenido una
perspectiva muy limitada "de realización simultánea" en todos los países del mundo. Tan pronto como
un país o unos pocos países se deciden por un dinero con un valor creciente; mientras los demás países
se deciden por un dinero con un valor decrecientes "se modifican" las condiciones del comercio
internacional. En el país cuyo dinero "aumenta de valor"; se dificultará la exportación de dinero y se
facilitará la importación de dinero; pero "el aumento" de dificultades a la exportación de dinero y "el
aumento" de facilidades a la importación de dinero (es decir, "el desajuste" de la balanza comercial)
se ha considerado como una situación desfavorable que por consiguiente hay que evitar.

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23 Este método se adopte como medio para elevar el valor del dinero frente a problemas originados
por el disminuido sistema "dinero expresado en el crédito".

24 En el siguiente razonamiento, usaremos la palabra deflacionismo para referimos a toda política


dirigida elevar el valor del dinero.

25 O estacionario o por un dinero que (aunque capaz de aumentar de valor) no aumenta con la
misma amplitud.

26 De las medidas encaminadas a elevar el valor del dinero.

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Pero, "además", ese aumento del valor del dinero no ha sido beneficiosa para la clase "dirigencial".
Los que obtienen un beneficio inmediato de ese aumento del valor del dinero son los que tienen
derecho a recibir una determinada suma de dinero. Los acreedores ganan a costa de los deudores. Los
impuestos se hacen más pesados a medida que aumenta el valor del dinero; pero "la mayor parte de
sus beneficios no lo obtiene el Estado" sino los acreedores del Estado (Las políticas que favorecen a los
acreedores a costa de los deudores nunca han sido populares. Los prestamistas de dinero son
cuestionados en todos los tiempos y en todos los países.

Las personas que "obtienen" sus ingresos principalmente del interés "del dinero prestado a los demás"
no son numerosas o influyentes.

Una parte importante "del total de ingresos" proveniente "del dinero prestado a los demás", los
obtienen personas "cuyos ingresos" provienen principalmente de otras fuentes y en cuyos
presupuestos, esos ingresos provenientes "del dinero prestado a los demás" juegan un rol muy
secundario. Ese es el caso, de los obreros, campesinos, pequeños industriales y servidores públicos,
"cuyos" ahorros se depositan en bancos o se invierten en valores; y de industriales, terratenientes,
comerciantes al por mayor o accionistas "que poseen" gran cantidad de valores. Los intereses que
tienen que cobrar estas personas como prestamistas de dinero están subordinados a los intereses que
tienen que pagar estas personas como propietarios de inmuebles, comerciantes, fabricantes o
empleados. Estas personas no se entusiasman con los intentos de elevar el nivel del interés.

Las ideas deflacionistas nunca han gozado del apoyo popular, excepto después de un tiempo de
depreciación del dinero, cuando ha sido necesario decidir lo que había de reemplazar a la política
inflacionista abandonada. Pocas veces se han podido sostener esas ideas deflacionistas; a no ser como
parte de la alternativa: estabilizar el valor del dinero "a su valor actual" o restablecer el valor del dinero
"al valor del dinero que tenía antes de comenzar la inflación".

Cuando el problema se plantea de esta forma, los motivos a favor de restablecer "la anterior paridad
del dinero" parten del supuesto de que el billete del Estado o el billete bancario es una "promesa de
pago" de cierta cantidad de dinero efectivo. El dinero-crédito (dinero expresado en el crédito) se
origina de suspender "la conversión inmediata" en dinero efectivo del billete del Estado o del billete
bancario que antes eran convertibles inmediatamente a petición del portador y que ya estaban en
circulación.

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27 Y al margen de toda consideración del comercio internacional.

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Si la originaria obligación de "conversión inmediata" en dinero efectivo estaba determinada por la Ley;
suspender "la conversión inmediata en dinero efectivo" se ha adoptado contra el derecho "cosa que"
hubiera podido excusarse, pero no justificarse) ya que los billetes "que se convierten en dinero-
crédito" (en virtud de esa suspensión "del pago al contado") nunca se hubieran podido ponerse en
circulación a no ser "como" sustituto del dinero y "como" título seguro a "una suma de dinero
pagadero a su presentación. Consiguientemente, suspender "la conversión inmediata en dinero
efectivo" se ha decretado como medida temporal y con vistas a una futura anulación. Pero sí el dinero-
crédito "es una promesa de pago"; la baja del valor del dinero se considera como una violación de la
Ley y como una bancarrota nacional.

El dinero-crédito es una promesa de pago y es reconocer una deuda. El dinero-crédito como "dinero
efectivo", tiene una posición diferente en las transacciones del mercado. El dinero-crédito no se
hubiese "convertido" en sustituto del dinero sí no se hubiese "constituido" en un título. No obstante,
en el momento en que el dinero-crédito se convierte en dinero efectivo (aun violando la Ley) deja de
ser valorado con respecto a "la mayor o menor representación de incertidumbre de su futura plena
conversión" y comienza a ser valorado por la función dinero efectivo que realiza) "su" más bajo valor
como "título incierto a ser un pago futuro de dinero" carece de importancia; cuando lo que se tiene
en cuenta es "su" más alto valor como "dinero efectivo".

Por lo tanto, es exagerado considerar "la baja" del valor del dinero como una bancarrota nacional
"Estabilizar" el valor del dinero a su valor (más bajo) actual "es distinto" a una bancarrota nacional
(aun si se mide su valor en relación con "los efectos que produce" en las relaciones de las deudas
públicas y privadas existentes). "Estabilizar" el valor del dinero a su valor (más bajo) actual "es más y
es menos" que una bancarrota nacional. "Es más" que una bancarrota nacional, porque "afecta" a las
deudas públicas y privadas existentes. "Es menos" que una bancarrota nacional, porque "afecta" a las
deudas públicas expresadas en dinero-crédito, aunque "no afecta" a las deudas públicas expresadas
en dinero efectivo": y porque supone que "no hay modificación" de las relaciones de las partes
contratantes "que suscribieron los contratos de préstamos expresados en dinero-crédito" formalizados
en un momento en que el valor del dinero estaba a un valor bajo; sin que esas partes contratantes de
préstamos hubiesen previsto un aumento del valor del dinero.

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28 Algunas veces la suspensión de la inversión alcanzó a la moneda fraccionaria o a los depósitos


bancarios.

29 O estaba basada en la costumbre.

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Cuando "aumenta" el valor del dinero, "se enriquecen aquellos" que en ese momento poseen dinero-
crédito o títulos expresados en dinero-crédito. Los deudores, entre ellos el Estado (es decir, los
contribuyentes) "son los que pagan" ese enriquecimiento. Pero, "aquellos que se enriquecen" por ese
aumento del valor del dinero durante la deflación no son los mismos que aquellos que se empobrecen
por esa baja del valor del dinero durante la inflación; y "aquellos" que tienen que pagar esos efectos
de la política de aumentar el valor del dinero tampoco son los mismos que aquellos que se enriquecen
por la baja del valor del dinero. Realizar una política deflacionista no es acabar con los efectos de la
inflación; es reducir al mínimo "los trastornos que ocasionaron" esos efectos de la inflación. No se
puede reparar una infracción a la ley cometiendo otra infracción a la ley. En lo que se refiere a los
deudores, la política deflacionista es una infracción a la ley.

"Si se desea reparar" el daño causado a los acreedores durante la inflación, "no se debe acudir" a la
deflación. ("En una circunstancia de un sistema de crédito", se ha intentado hallar un camino para
reparar ese daño causado a los acreedores; mediante la conversión de las deudas contraídas "antes
de comenzar la inflación y durante la inflación"; "volviendo a calcular" esas deudas contraídas; en el
dinero depreciado, de acuerdo con el valor del dinero-crédito referido al dinero en el día de comienzo
de la inflación. Ejemplo. Supongamos que "el dinero ha bajado de valor (se ha depreciado) "a 1/5 de
su valor inicial; "el prestatario que ha recibido un préstamo de S/. 100 antes de comenzar esa
inflación"; tendrá que devolver después de la estabilización S/. 500 con los intereses correspondientes
a esos S/. 500; y ese prestatario en el momento en que ese préstamo recibido (ese dinero- crédito
recibido) ha bajado de valor a la mitad de su valor inicial nominal, S/. 50, tendrá que devolver S/. 250
y pagar intereses. Pero, esto "solo cubre" las obligaciones de "deudas que están pendientes"; "no
cubre" las obligaciones de "deudas ya devueltas en dinero depreciado". No se tienen en cuenta, las
compras y ventas de bonos de una determinada cantidad de dinero y "en el periodo" de bonos al
portador; éste es un inconveniente particularmente serio.

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30 O moneda extranjera

31 Y otros títulos representativos.

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Finalmente, esta especie de regularización no se aplica a las transacciones de "cuenta corriente".

"Si se desea reparar" el daño causado a los acreedores durante la inflación; se debería reparar
aplicando nuevos métodos de cálculo. Pero, la deflación no es un medio adecuado a este fin.

Considerando la política de crédito a favor de "aumentar" el valor del dinero hacia la vigente paridad
de la moneda extranjera (antes de comenzar la inflación). Se dice que un país que ha perjudicado a sus
acreedores con la inflación; sólo puede "restablecer la confianza en su crédito retornando al anterior
nivel de precios". Sólo así puede satisfacer a esos acreedores (de quienes se desea obtener nuevos
créditos) en lo que respecta a la seguridad de los títulos de esos acreedores; los tenedores de títulos
podrán suponer que cualquier posible nueva inflación no reducirá sus títulos; ya que la inflación
después de haber rebasado a "esa vigente paridad de la moneda extranjera", es de suponer que
"retorne" hacia esa vigente paridad de la moneda extranjera Este argumento tiene significado especial
para un país desarrollado, entre cuyas más importantes fuentes de ingreso está su posición financiera
como banquero del mundo. (Se dice que todos los que se benefician de esa posición del sistema
bancario deben estar seguros "respecto al futuro de sus depósitos"; a fin de que no disminuyan los
negocios bancarios, por esa desconfianza en el futuro de la moneda extranjera. Cuando se considera
esa política de crédito; se supone que este argumento contiene una buena dosis de psicología un tanto
dudosa Puede ser que existan otras medidas más eficaces para "restablecer la confianza en el futuro
de la moneda extranjera"; que las medidas "que no benefician a algunos acreedores" que han sido
perjudicados (los acreedores que ya vendieron sus títulos) y "que benefician a muchos acreedores"
que no han sido perjudicados (los acreedores que compraron títulos después de haber comenzado la
inflación, la baja del valor del dinero).

Por lo tanto, es imposible considerar como decisivas, "las razones" dadas a favor de "restablecer el
valor del dinero al valor del dinero que tenía antes de comenzar la inflación"; si se tiene en cuenta que
exige una gran prudencia la forma en que ese aumento "del valor del dinero" afecta al comercio.
Solamente cuando los precios no se ajustan a "la relación" entre la oferta y la demanda de dinero
resultante de un aumento de la oferta de dinero; es posible "restablecer la anterior paridad del
dinero"; sin tropezar con una fuerte oposición.

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5. La Estabilidad del valor dinero como meta de la política monetaria

Los intentos de elevar o bajar el valor del dinero son impracticables. Elevar el valor del dinero produce
efectos que sólo desea un pequeño sector de in sociedad; una política monetaria que persiga este fin
de elevar el valor del dinero; es contraria a intereses demasiado fuertes; para que se pueda mantener
firme contra esos intereses demasiado fuertes; durante un largo tiempo. La política monetaria dirigida
a bajar el valor del dinero es más popular, pero su ejecución tropieza con dificultades insuperables aun
cuando el fin que persigue de bajar el valor del dinero puede alcanzarse más fácil y satisfactoriamente
por otros medios.

Por lo tanto, se rechaza elevar o bajar el valor del dinero, Esto sugiere el ideal de "un dinero con un
valor" invariable, en relación a "las influencias monetarias" sobre el valor del dinero. Pero este es el
dinero ideal de gobiernos y economistas, no es el dinero ideal de la gente. La gente cree de manera
confusa, que entiende los problemas que aquí se plantean; estos son los problemas más difíciles de la
economía. Para la gente" el dinero ideal es "aquel dinero cuyo valor" no está sujeto a ninguna
variación, ya provenga esta variación del campo monetario o del campo de los bienes.

El ideal de "un dinero con un valor" que no esté sujeto a variaciones debido a "variación en la relación
entre la oferta y la demanda de dinero"; exige la intervención continua de una autoridad monetaria
que regule la determinación del valor del dinero Pero aquí surge la duda debido a la circunstancia de
que no tenemos un conocimiento útil del significado "cuantitativo" de las medidas dirigidas a influir
en el valor del dinero, Más seria duda aún es la circunstancia de que no es posible determinar "con
precisión"; sí se han producido variaciones en el valor del dinero "por la causa que fuere"; y en qué
medida se han producido esas variaciones; aparte del problema de sí esas variaciones se han
producido "por influencias" provenientes del campo monetario. Por consiguiente, se frustrará,
cualquier intento de estabilizar el valor del dinero en este sentido; porque ese fin perseguido y el
camino que conduce a ese fin perseguido están envueltos en una oscuridad que el conocimiento
humano nunca será capaz de penetrar. Pero la incertidumbre que existiría de sí es necesario la
intervención para mantener la estabilidad del valor del dinero; y de la necesaria amplitud de esa
intervención; "abriría" de nuevo las puertas a los encontrados intereses de inflacionistas y
deflacionistas. Una vez

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32 En tanto no se inclinan por las ideas inflacionistas.

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admitido el Principio de que "el Estado puede y debe influir en el valor del dinero; aunque sólo sea
para garantizar la estabilidad del valor del dinero", surge el riesgo de equivocarse y excederse por parte
del Estado.

Estas posibilidades; y los experimentos en las finanzas públicas y en la inflación; subordinan "el
irrealizable" ideal de un dinero con un valor invariable; a la exigencia de que el Estado debería
"abstenerse de ejercer influencia" sobre el valor del dinero. Un sistema moneda sana, donde el
aumento o disminución de la cantidad de moneda sana disponible es "independiente de la voluntaria
intervención humana", se ha convertido en el ideal monetario.

La importancia de adherirse a un sistema moneda sana; está en que ese sistema; garantiza que el valor
del dinero no dependa de la influencia del Estado. Hay inconvenientes en el hecho de que los cambios
en "la relación" entre la oferta y la demanda de dinero; y los cambios en "las condiciones" de las
variaciones de la oferta y la demanda de dinero; influyan en la determinación del valor del dinero.
Estas influencias, no son excesivamente grandes. Pero, aunque estas influencias sean grandes, el
dinero sano seguiría siendo preferible a "cualquier otro dinero" que estuviera expuesto a la
intervención del Estado, pues "ese otro dinero" sufriría aún mayores variaciones.

6. Los límites de la política monetaria

Sean los resultados del estudio del desarrollo y la importancia de la política monetaria Que el Estado
no ejerza el poder para "influir en la determinación del valor del dinero con fines de distribución del
ingreso" es normal para los que tienen una apreciación propia de la función económica del Estado en
el sistema social que se basa en la propiedad privada de los factores de producción. El Estado no
gobierna el mercado; el mercado de bienes, "es una parte" importante del mercado; pero el mercado
de bienes "es solo una parte" de entre los otros muchos mercados que actúan Los intentos del Estado
"de transformar" las relaciones de cambio entre los bienes que se determinan en el mercado de
bienes; "se hacen" con los instrumentos del propio mercado "No se puede prever por adelantado"
cuál será el resultado de "una especial" intervención del Estado. El Estado no puede producir ese
resultado deseado con la intensidad deseada, ya que "los medios", que pone a su disposición "la
influencia en la oferta y la demanda", solamente afecta al proceso de fijar precios mediante las
valoraciones subjetivas de las personas. Pero el Estado no puede formular ningún juicio de valor
respecto a la intensidad de la transformación "resultante" de esas valoraciones subjetivas de las
personas; excepto cuando esa especial intervención del Estado es pequeña, limitada a uno o pocos
grupos de bienes de menor importancia, y aun en este caso, tan sólo aproximadamente.

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La política monetaria tropieza con la dificultad de que "no se puede prever por adelantado" los efectos
de "las medidas que se adoptan" para influir en las variaciones del valor del dinero; "ni se puede
determinar" la naturaleza y magnitud de esos efectos; incluso después de haberse producido esos
efectos.

No es completa renunciar a la intervención del Estado; sí recurrir a esa renuncia se basa en la política
monetaria que implica conservar una moneda con valor estable. Regular la emisión de dinero ofrece
otra posibilidad de influir en el valor del dinero. Los problemas que esto plantea; deben ser analizados;
para establecer un sistema monetario bajo el cual el valor del dinero sea lo más estable posible que el
sistema monetario moneda sana.

7. Los conceptos de inflación y deflación

Justificando el procedimiento de que "no se dé" una definición exacta de las palabras inflación y
deflación; de que "se usen" estas palabras en lugares en que no dependen nada de su definición
exacta. Sólo se habla de inflacionismo y deflacionismo, y se da una definición exacta de "los conceptos"
que envuelven esas palabras inflacionismo y deflacionismo.

No se está de acuerdo con las opiniones "influyentes" que se han levantado contra el uso de la palabra
inflación. Pero, se cree, que inflación es una palabra posible de evitar y que sería peligrosísimo usar la
palabra inflación (debido a la gran diferencia entre su significado en la teoría monetaria y su significado
en las discusiones de la política monetaria) allí donde se requiere una rigurosa exactitud científica de
la palabra inflación.

En la investigación teórica la palabra inflación significa: un aumento de la oferta de dinero" que "no
esté compensado" por el correspondiente aumento de la demanda de dinero, lo cual provocará una
baja en el poder adquisitivo del dinero. La palabra deflación significa: una disminución de la oferta de
dinero que no está "compensada" por la correspondiente disminución de la demanda de dinero la cual
provocará un aumento en el poder adquisitivo del dinero. Si así se "define" esos "conceptos" inflación
y deflación; de ello se "deduce" que la inflación y la deflación se producen constantemente; ya que
una situación en que el poder adquisitivo del dinero no variase; difícilmente podría durar mucho
tiempo, El valor teórico de esa "definición" no disminuye por qué; "no podamos medir" las variaciones
del poder adquisitivo del dinero ni porque "no podamos distinguir" las variaciones del poder
adquisitivo del dinero: salvo cuando esas variaciones del poder adquisitivo del dinero sean grandes.

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33 Dinero efectivo + dinero fiduciario.

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Si son grandes las variaciones del poder adquisitivo del dinero producidas por "esas causas" que no
pueden pasar inadvertidas; se habla de inflación y deflación en las discusiones sobre política
monetaria. En esas discusiones, cuya "importancia práctica" es extraordinaria; serviría de muy poco
usar esos conceptos exactos, que sólo convienen a un patrón estrictamente científico. En política
monetaria, lo esencial es a veces "el problema de Magnitud", no "el problema de Principio", que es lo
que interesa a la teoría monetaria.

Pero una vez que el economista reconoce que tiene sentido usar las palabras inflación y deflación para
indicar las variaciones en la oferta de dinero provocadoras de grandes variaciones en el poder
adquisitivo del dinero el economista debe renunciar al uso de esas palabras en la teoría monetaria ya
que "el punto" en que una variación en el poder adquisitivo del dinero empieza a ser calificada de
grande; "es un problema" que será sometido a juicio político, "no es un problema" que sea sometido
a la investigación económica.

Es incuestionable que "las ideas que acompañan" al uso de las palabras inflación y deflación "deben
combatirse" como "ideas inadecuadas"; cuando "se introducen" en la investigación económica. En el
uso diario; las palabras inflación y deflación se basan en una "idea inadecuada" sobre la estabilidad
del valor del dinero y sobre "conceptos que asignan la propiedad de mantener" la estabilidad del valor
del dinero a un sistema monetario cuya oferta de dinero sube y baja, al igual paso, con el alza y baja
de la oferta de bienes. Sin embargo, por más que este error sea condenable, "no se puede negar" que
el principal interés de quienes desean combatir los errores con respecto a las causas de esas grandes
variaciones "en los precios"; "no debería ser tanto" difundir las opiniones correctas sobre los
problemas de la naturaleza del dinero; sino rechazar esos errores que pueden conducir a
consecuencias catastróficas, sí se persiste en mantener esos errores. Quienes rechazan la teoría de la
balanza de pagos "para oponerse" al mantenimiento de la política inflacionista; pueden reclamar "la
concesión de gracia"; si ellos no fueron estrictamente científicos en el uso de la palabra inflación. Es
necesario que practiquemos una facilidad "en conceder gracias" frente a esos artículos que se ocupan
de problema monetarios; que nos obligue a evitar el uso de esas erróneas expresiones e la
discusión científica.

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