Diagnóstico.
Atendí al grupo de 5° "A" de la Escuela Primaria “Alfonso Rodríguez”, en cual está
integrado por un total de 21 estudiantes: 11 niños y 10 niñas. A pesar de ser un grupo
relativamente balanceado en términos de género, se observaron dinámicas grupales
marcadas por competencias tanto entre los niños como entre las niñas, lo que influyó
en el clima del aula.
Los intereses más comunes entre los alumnos giraban en torno al fútbol, que era el
tema principal de conversación y un fuerte punto de unión entre ellos, y los artistas
famosos globales de nuestra época, que generaban debates y compartían ideas sobre
música y cultura popular.
Una de las principales problemáticas observadas en el grupo fue la alta presencia de
conductas disruptivas. Muchos alumnos intentaban destacar y asumir un rol de
liderazgo, en ocasiones a través de comportamientos inapropiados como
interrupciones, bromas constantes o discusiones con sus compañeros. Esto generaba
un ambiente de competencia que, aunque saludable en ciertos momentos, complicaba
el manejo del grupo y afectaba la dinámica del aula.
Además, varios alumnos enfrentaban barreras de aprendizaje relacionadas con la falta
de atención y el bajo autoestima. Estas barreras eran resultado, en gran medida, de la
falta de apoyo en casa y de una resistencia al cambio, lo que dificultaba la
implementación de metodologías innovadoras en el aula.
Áreas de Desarrollo:
1. Área Cognitiva:
o Fortalezas:
Los alumnos del grupo demostraron un desempeño destacado en
matemáticas y artes. Estas asignaturas captaban su interés y
fomentaban la participación activa. Su creatividad era evidente en
actividades como el dibujo, la pintura y la resolución de problemas
matemáticos complejos.
o Ejemplos:
Matías era uno de los alumnos más inteligentes del grupo; sin
embargo, su tendencia al desorden y a no seguir instrucciones
dificultaba que aprovechara al máximo su potencial.
Diego tenía habilidades similares, pero su conducta
desorganizada y su actitud inquieta influían en el ritmo de
trabajo.
Oliver, por su parte, solía imitar las acciones de Diego, lo que lo
llevaba a distraerse y perder el enfoque en las tareas.
o Retos:
Algunos alumnos mostraban dificultades para concentrarse, lo que
afectaba su capacidad para completar actividades en el tiempo
establecido. Además, existía una marcada resistencia a trabajar con
metodologías nuevas, aunque con el tiempo lograron adaptarse y
responder positivamente.
2. Área Socioafectiva:
o Fortalezas:
Los estudiantes tenían una buena disposición para trabajar en equipo
cuando se les brindaba orientación adecuada. Aunque al inicio se
percibía cierta resistencia a la colaboración, con el tiempo comenzaron
a desarrollar habilidades como la empatía y el respeto mutuo.
o Ejemplos:
Las niñas del grupo competían constantemente por roles de
liderazgo, lo que generaba ciertos conflictos internos. Sin
embargo, esta competencia también mostraba su interés por
sobresalir y ser reconocidas.
Camila era una alumna muy sensible, que solía llorar con
frecuencia ante situaciones que percibía como adversas. Esto
reflejaba una necesidad de apoyo emocional constante.
o Retos:
Algunos alumnos tenían dificultades para expresar sus emociones de
manera adecuada, lo que en ocasiones derivaba en conflictos o
malentendidos. También se observó que el bajo autoestima en ciertos
casos impedía que los estudiantes se sintieran seguros al participar en
clase.
3. Área Psicomotriz:
o Fortalezas:
En actividades relacionadas con la motricidad fina, como las artes
plásticas, los estudiantes demostraron habilidades destacadas, lo que
indica un desarrollo psicomotor adecuado para su edad.
o Ejemplos:
Aunque la mayoría manejaba correctamente el lápiz y las
herramientas escolares, algunos presentaban dificultades, como
letras de tamaño desigual o problemas para escribir dentro del
renglón.
Otros alumnos colocaban el cuaderno de manera incorrecta al
escribir, lo que afectaba su postura y fluidez en las tareas.
o Retos:
Era necesario reforzar hábitos relacionados con la escritura y la postura
al trabajar. Estos aspectos, aunque menores, incidían en la calidad de
su trabajo y en su rendimiento general.
El ambiente en el aula estaba influido por la alta energía y competitividad de los
alumnos. Si bien esto podía ser un desafío para el manejo del grupo, también era un
indicador de su interés y ganas de destacar. Con estrategias adecuadas, se logró
canalizar esta energía hacia actividades productivas, mejorando la convivencia y el
desempeño general.
El grupo enfrentaba barreras significativas, como la falta de atención y apoyo en casa.
Esto, combinado con un bajo autoestima en ciertos casos, dificultaba el aprendizaje y
el establecimiento de rutinas efectivas. Sin embargo, a través de estrategias como la
motivación constante, el refuerzo positivo y la implementación gradual de
metodologías nuevas, se lograron avances notables.
El grupo 5° "A" es un grupo con gran potencial. A pesar de las dificultades iniciales
relacionadas con las conductas disruptivas, la resistencia al cambio y las barreras
emocionales, los alumnos demostraron ser resilientes y receptivos. Su interés por el
aprendizaje, especialmente en matemáticas y artes, permitió superar estas barreras y
alcanzar un desempeño satisfactorio. Con un acompañamiento constante y estrategias
que refuercen su autoestima y habilidades sociales, estos estudiantes tienen todas las
herramientas para destacar académica y personalmente.