UNIVERSIDAD SAN MARCOS
ADMINISTRACION DE EMPRESAS
MODULO
BC14-22 FINANZAS I 3-2024 G 6-D
ESTUDIO CASO N°3
PROFESOR
GUSTAVO ALVARADO CARVAJAL
ALUMNA
KAROLINE PATRICIA GALEANO MEDINA
FECHA DE ENTREGA
15-12-2024
Introducción
La Planeación Estratégica es un enfoque organizacional que busca optimizar los
procesos de gestión y alcanzar los resultados esperados. Consiste en una serie de
acciones estructuradas cuyo objetivo principal es identificar y definir las tareas
fundamentales de las instituciones, así como planificar y organizar las actividades
necesarias para lograrlas. Esto facilita la consecución de objetivos, el
cumplimiento de tareas programadas y el alcance de las metas previstas.
Desde una perspectiva administrativa, la planeación estratégica suele percibirse
como una herramienta de apoyo para quienes dirigen entidades organizacionales,
tanto públicas como privadas. Sin embargo, una visión más amplia, fundamentada
en estudios teóricos y prácticos, la posiciona como un principio esencial en las
estrategias de mejora de la gestión, especialmente en el ámbito de la gerencia
pública.
Estas tareas de gestión se desarrollan bajo el marco de las demandas ciudadanas
y el compromiso institucional, buscando garantizar que los bienes y servicios
ofrecidos por las entidades públicas sean eficientes, eficaces y de calidad.
Desarrollo
El desarrollo de técnicas metodológicas orientadas al pronóstico financiero y la
planificación de utilidades resulta fundamental para la preparación de Estados
Financieros proyectados. Estas herramientas permiten anticipar el comportamiento
futuro de las empresas, generalmente en términos de ingresos por ventas o
niveles de rentabilidad. Aunque los pronósticos no constituyen certezas absolutas,
son instrumentos clave para dotar a las organizaciones de una mejor preparación
ante eventualidades.
Los pronósticos financieros pueden abarcar diferentes horizontes temporales, ya
sea a corto, mediano o largo plazo, dependiendo de las necesidades específicas
de la empresa. Pueden realizarse bajo condiciones similares a las actuales o
considerando escenarios alternativos que planteen cambios significativos. Por
ejemplo, se pueden modelar situaciones de crisis financiera, evaluar el impacto de
nuevas inversiones o proyectar cómo afectarían ciertos cambios logísticos o
productivos al desempeño general de la organización.
Aunque se trata de estimaciones y no de hechos confirmados, los pronósticos
financieros representan una herramienta poderosa para enfrentar contingencias e
imprevistos. Al proporcionar una visión anticipada del posible comportamiento
financiero, estos análisis permiten a los directivos contar con información
estratégica para tomar decisiones fundamentadas. Además, contribuyen a mejorar
la capacidad de respuesta de la organización, facilitando una reacción rápida y
efectiva ante condiciones adversas o cambios inesperados en el entorno
empresarial.
En síntesis, el uso de pronósticos financieros no solo fortalece la planificación
estratégica de la empresa, sino que también mejora su resiliencia y capacidad
para adaptarse a los desafíos, lo que resulta esencial en un entorno competitivo y
dinámico.
El análisis del punto de equilibrio
El pronóstico financiero es una herramienta clave que se enfoca en realizar
proyecciones sobre los ingresos esperados por una empresa, así como en prever
los gastos que esta deberá afrontar. Estos cálculos son de gran utilidad para
elaborar estimaciones que permitan evaluar los niveles de rentabilidad del negocio
y tomar decisiones fundamentadas sobre su gestión financiera.
Dentro de este marco, el análisis del punto de equilibrio ocupa un lugar destacado,
ya que facilita la identificación del nivel mínimo de ingresos necesarios para cubrir
los costos totales de la empresa, evitando tanto pérdidas como ganancias. Este
análisis proporciona a los directivos una perspectiva clara de cuánto necesita
generar el negocio para mantenerse operativo de manera sostenible.
Para determinar el punto de equilibrio, es necesario llevar a cabo dos tipos de
cálculos fundamentales. En primer lugar, se deben identificar y cuantificar los
costos fijos o gastos generales, que comprenden aquellos gastos que no varían
directamente con el nivel de actividad de la empresa. Entre estos se incluyen los
pagos por alquileres, pólizas de seguro, servicios públicos y otros gastos
recurrentes que no dependen del volumen de ventas. En segundo lugar, es
esencial calcular el porcentaje de ganancia bruta, que se refiere a la proporción de
ingresos que permanece después de descontar los costos directos de producción
o comercialización por cada venta realizada.
Una vez se hayan obtenido estas estimaciones, el cálculo del punto de equilibrio
se vuelve un procedimiento relativamente sencillo. Consiste en dividir el total de
los gastos generales mensuales entre el porcentaje de ganancia bruta. Este
resultado indica el monto exacto de ingresos que la empresa debe generar
durante un periodo específico para cubrir sus costos sin obtener pérdidas ni
utilidades.
El análisis del punto de equilibrio, además de ser una herramienta técnica, es un
instrumento estratégico para la toma de decisiones financieras. Permite a las
empresas anticiparse a escenarios económicos adversos, evaluar la viabilidad de
proyectos o inversiones, y diseñar estrategias que aseguren su estabilidad
financiera. Al comprender este punto crítico, los responsables de la gestión
empresarial pueden dirigir sus esfuerzos hacia el logro de un desempeño
financiero sólido y eficiente, optimizando recursos y minimizando riesgos.
El pronostico de ganancias y perdidas
El pronóstico de ganancias y pérdidas requiere ajustar y perfeccionar las
estimaciones de ventas e ingresos, así como los cálculos de gastos previamente
utilizados para determinar el punto de equilibrio. Este proceso tiene como objetivo
elaborar una proyección detallada y estructurada que contemple periodos futuros y
considere diversos escenarios posibles.
Flujo de caja y pronósticos financieros
El estado de flujo de caja es un componente clave en la elaboración y análisis de
pronósticos financieros. Este informe proporciona a la empresa u organización una
visión clara sobre la gestión de los fondos disponibles, permitiendo identificar
cómo se utilizarán dichos recursos y definir las estrategias más adecuadas para
financiar esos usos.
Además, el flujo de caja también permite proyectar los movimientos financieros
futuros a través de un estado de fondos basado en las previsiones realizadas,
ofreciendo así una herramienta esencial para la planificación y toma de decisiones
estratégicas.
Pronósticos financieros en las diferentes áreas de la empresa
Los pronósticos financieros son una herramienta esencial para que las empresas
puedan definir objetivos claros y desarrollar estrategias efectivas a corto, mediano
y largo plazo en todas sus áreas funcionales. A continuación, se detalla cómo
estos pronósticos pueden aplicarse en distintas áreas clave:
Producción: En esta área, los pronósticos financieros se enfocan en
calcular los costos relacionados con la materia prima, los equipos
necesarios para las operaciones y la mano de obra, entre otros factores
esenciales para garantizar una producción eficiente.
Finanzas: Aquí, los pronósticos ayudan a evaluar posibles riesgos
financieros, como la probabilidad de impagos por parte de los clientes, así
como a proyectar los intereses que podrían generarse por créditos
adquiridos.
Marketing: Los pronósticos financieros en esta área se utilizan para
analizar tendencias del mercado, incluyendo aspectos como la aceptación
de nuevos productos y las fluctuaciones de precios, permitiendo diseñar
estrategias más precisas y competitivas.
Recursos humanos: En este ámbito, los pronósticos permiten estimar
indicadores importantes, como el nivel de absentismo laboral, la cantidad
de personal que será necesario en el futuro y los programas de formación
requeridos para optimizar el desempeño del equipo.
Clasificación y características de los pronósticos financieros
Los pronósticos financieros empresariales deben ser coherentes entre sí y
desarrollarse considerando los posibles escenarios económicos y políticos que
puedan influir en la empresa. Aunque no existe una fórmula infalible para
garantizar resultados exactos, un enfoque lógico consiste en analizar el
desempeño histórico de la organización como punto de partida para determinar el
tipo de pronóstico más adecuado.
Existen diversas clasificaciones de pronósticos financieros según su alcance
temporal y enfoque. Por ejemplo:
Horizonte temporal: Los pronósticos pueden ser a corto plazo (centrados
en porcentajes de ventas), a mediano plazo o a largo plazo, abarcando
periodos de dos hasta diez años.
Enfoque: Se distinguen los micro pronósticos, que se enfocan en aspectos
específicos de la empresa, y los macro pronósticos, orientados al análisis
de factores externos como tendencias económicas globales.
Asimismo, los pronósticos financieros pueden dividirse en dos categorías
principales: cualitativos y cuantitativos:
1. Pronósticos cualitativos: Basados en juicios subjetivos y métodos no
numéricos, estos pronósticos recurren a herramientas como encuestas de
opinión, estudios de mercado, evaluación de clientes o el Método Delphi.
Suelen ser útiles cuando no se cuenta con datos históricos suficientes para
realizar análisis basados en estadísticas.
2. Pronósticos cuantitativos: Fundamentados en datos históricos y análisis
objetivos, emplean técnicas como el estudio de series temporales,
indicadores económicos y modelos de regresión. Estos métodos son
especialmente adecuados para negocios con registros sólidos de
desempeño pasado. La elección de uno u otro enfoque dependerá del tipo
de empresa, su antigüedad y los objetivos específicos del análisis.
En el ámbito financiero, el control riguroso de estos pronósticos puede aportar un
valor significativo a la organización. Por ejemplo, las instituciones financieras
suelen requerir a sus clientes no solo información histórica sobre su desempeño
económico, sino también una explicación detallada sobre el destino de los fondos
solicitados. Adicionalmente, demandan un Flujo de Caja Proyectado que permita
evaluar la capacidad de la empresa para devolver los recursos prestados.
Es importante señalar que las proyecciones financieras no siempre reflejan una
correlación directa con el desempeño pasado de la entidad. Por lo tanto, las bases
utilizadas para desarrollar estos pronósticos deben estar claramente definidas y
justificadas para garantizar su credibilidad y utilidad tanto para la empresa como
para las entidades externas interesadas.
El flujo de caja proyectado o presupuesto de efectivo
El flujo de caja proyectado, también conocido como presupuesto de efectivo, es un
estado financiero que detalla el plan de ingresos, egresos y saldos de efectivo
estimados para un periodo determinado. Su elaboración generalmente sigue un
esquema estructurado que incluye los siguientes elementos:
Efectivo al inicio del periodo: Indica el saldo de efectivo disponible al
comienzo del intervalo analizado.
Ingresos proyectados: Comprende entradas de efectivo previstas, tales
como:
o Ventas realizadas al contado.
o Cobros de clientes derivados de ventas a crédito.
o Fondos obtenidos a través de préstamos y financiamientos.
o Otras fuentes de ingresos.
Egresos proyectados: Incluye las salidas de efectivo estimadas, entre las
que se encuentran:
o Pagos a proveedores por materia prima y materiales.
o Desembolsos por sueldos y salarios.
o Amortización de préstamos, junto con el pago de intereses.
Efectivo proyectado al final del periodo: Representa el saldo de efectivo
esperado al cierre del periodo.
Por otro lado, el estado de flujos de efectivo es un componente esencial dentro del
conjunto completo de estados financieros de una empresa, junto con el estado de
situación financiera, el estado de resultados, el estado de cambios en el
patrimonio y las notas explicativas, en conformidad con las Normas
Internacionales de Información Financiera (NIIF). Este informe es generalmente
requerido de manera anual a la gerencia como parte del proceso de rendición de
cuentas de la organización.
El estado de flujos de efectivo tiene como objetivo principal proporcionar
información detallada sobre las variaciones en el efectivo y sus equivalentes, que
incluyen instrumentos financieros fácilmente convertibles en efectivo a corto plazo
sin perder valor. Este informe desglosa los cambios en tres categorías clave:
1. Actividades operativas: Reflejan los flujos de efectivo generados por las
operaciones principales de la empresa, lo que constituye el núcleo de su
actividad y demuestra su capacidad real para generar recursos financieros
de manera sostenible.
2. Actividades de inversión: Relacionadas con la adquisición o enajenación
de activos a largo plazo, tales como propiedades, plantas o equipos.
3. Actividades de financiamiento: Corresponden a las interacciones con
prestamistas y accionistas, como la obtención de financiamiento a largo
plazo de instituciones financieras o la distribución de dividendos.
Estados financieros proyectados
La proyección de los estados financieros implica estimar cuáles serán los
resultados financieros que una empresa presentará en el futuro. Este proceso
permite anticipar el desempeño económico y tomar decisiones informadas sobre la
gestión empresarial.
Una de las técnicas más comunes para realizar estas proyecciones es el método
de porcentaje de ventas, que consiste en elaborar los estados financieros futuros
en función de cómo una variación en las ventas afecta otros elementos
financieros. Este enfoque permite establecer relaciones proporcionales entre las
ventas y diversas partidas de los estados financieros.
Existen múltiples técnicas de pronóstico que pueden ser útiles para realizar estas
proyecciones. Entre ellas, destacan algunas previamente mencionadas, como los
análisis basados en datos históricos. Sin embargo, en ciertos casos, como el inicio
de un nuevo negocio, no siempre es viable utilizar métodos sofisticados como la
regresión lineal o los modelos de descomposición. En estas situaciones, es
indispensable identificar las variables relevantes y realizar predicciones sobre sus
posibles valores.
Con base en estas predicciones, es posible construir los estados financieros
proyectados, también conocidos como estados "proforma". Estos documentos
proporcionan una visión estructurada sobre las posibles implicaciones futuras de
las decisiones empresariales, facilitando la evaluación de escenarios y la
planificación estratégica.
Conclusión
Los responsables de tomar decisiones se enfrentan a diario a la necesidad de
realizar elecciones con implicaciones a largo plazo, y en este contexto, las
técnicas de pronóstico se presentan como herramientas esenciales para la
planificación tanto macroeconómica como microeconómica.
En el caso específico de los gerentes, su tarea principal es tomar decisiones con
consecuencias futuras, lo que implica la necesidad de elaborar estimaciones sobre
lo que ocurrirá en el futuro. Además, deben anticipar diferentes escenarios para
poder prever posibles eventualidades, lo que les permitirá evaluar la viabilidad o
inconveniencia de las distintas opciones disponibles. En particular, al analizar
decisiones de inversión, es fundamental hacer estimaciones sobre diversas
variables como precios, tasas de interés, volúmenes de ventas o producción,
políticas y metas, entre otros. Por lo tanto, es crucial que los analistas estén
familiarizados con al menos algunas de las técnicas que pueden ayudarles a
realizar estos pronósticos.
Existen dos tipos principales de modelos para elaborar pronósticos: los modelos
causales y los modelos de series de tiempo. En ambos casos, se utiliza
información histórica, ya sea para prever el comportamiento futuro o para asumir
que el comportamiento pasado continuará en el futuro. A partir de esta base, se
generan las estimaciones que permitirán proyectar el futuro de la empresa.
BIBLIOGRAFÍA.
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