Introducción normativa y legal de EIS
Las Oportunidades Curriculares para Educación Integral de la Sexualidad
constituyen herramientas de trabajo para el personal docente en el aula,
encaminadas a articular contenidos y objetivos de Educación Integral en
Sexualidad (EIS) con contenidos y objetivos de cada asignatura (4 materias de
tronco común), generando actividades conjuntas dentro de una misma clase, sin la
necesidad de generar espacios y programaciones adicionales, optimizando tiempos
y respondiendo a las dudas, comentarios y necesidades que surgen en la
cotidianidad, y de acuerdo con el nivel de desarrollo, edad y nivel educativo de las y
los estudiantes.
Las oportunidades curriculares para Educacion Integral en Sexualidad son el
producto de un esfuerzo conjunto entre el Ministerio de Educación (MINEDUC), el
Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Este recurso
fue construido a partir de las propuestas de docentes de todo el país y la asistencia
técnica de personas expertas en la materia.
En el Ministerio de Educación: Somos libres y flexibles, con currículos
contextualizados a las realidades del territorio nacional. Somos más fuertes
mediante procesos de formación docente. Y tenemos excelencia a través de la
Educación en salud y bienestar, articulando esfuerzos para la erradicación del
embarazo en niñas y adolescentes.
Por ello reconocemos a las y los docentes como actores centrales en la promoción
de derechos y toma de decisiones libres, responsables e informadas, así como en la
prevención efectiva de la violencia sexual, violencia de género y el embarazo a
edad temprana. Sabemos que el personal docente es indispensable para garantizar
un verdadero desarrollo integral en niñas, niños y adolescentes, mediante la
implementación de una educación de calidad y calidez.
La Constitución de la República del Ecuador reconoce la educación como un
derecho, establece que deberá estar centrada en el ser humano y garantizar su
desarrollo holístico. Así mismo, señala que el derecho a la salud deberá ser
garantizado mediante políticas educativas encaminadas a la promoción y
prevención. Así mismo, garantiza el derecho de la población a tomar decisiones
libres, informadas, voluntarias y responsables sobre su sexualidad. Finalmente,
dispone como responsabilidad del Estado asegurar que todas las entidades
educativas impartan una educación en sexualidad desde el enfoque de derechos.
El Código de la Niñez y Adolescencia señala que niños, niñas y adolescentes tienen
derecho a disfrutar del más alto nivel de salud física, mental, psicológica y sexual,
mediante el acceso a información y educación sobre los principios básicos de
prevención en materia de salud; y estipula como objetivos de la educación: ¡la
promoción de los derechos de la niñez y la adolescencia; y la preparación para el
ejercicio de una ciudadanía responsable.
La Ley Orgánica de Educación Intercultural señala que es un fin de la educación: “La
garantía del acceso plural y libre a la información sobre la sexualidad, los derechos
sexuales y los derechos reproductivos para el conocimiento y ejercicio de dichos
derechos bajo un enfoque de igualdad de género, y para la toma libre, consciente,
responsable e informada de las decisiones sobre la sexualidad”, para lo cual
dispone asegurar que todas las entidades educativas desarrollen una educación
integral, humanística y científica que incluya educación en sexualidad, exigibilidad
de derechos, inclusión y equidad e igualdad de género.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos emite la Sentencia del Caso
Guzmán Albarracín y otras vs. Ecuador, señala la necesidad de la enseñanza de
educación sexual y campañas de educación y sensibilización; y dispone el
fortalecimiento de la capacitación a personal del ámbito educativo respecto al
abordaje y prevención de situaciones de violencia sexual.
Es nuestra responsabilidad promover y garantizar los derechos de niñas, niños y
adolescentes y su desarrollo integral y prevenir cualquier riesgo que pueda
dificultarlo.
¡Bienvenidas y bienvenidos!
Rol docente
Se considera que parte sustantiva del rol del docente o la docente que
encara con responsabilidad y compromiso la educación de la sexualidad en
las instituciones educativas, es ser capaz de desarrollar una práctica
reflexiva. Esta se refiere al hecho de cuestionar y analizar sobre las acciones
propias y de las otras personas, así como de los pensamientos, las ideas y
las emociones, y cómo se relaciona todo esto con la realidad, para idear
mecanismos y estrategias de transformación hacia una sociedad más justa.
Es una reflexión en el proceso mismo de la acción, y la reflexión sobre la
acción.
Todos tenemos prejuicios, estereotipos y valores sobre el tema, que vamos
construyendo a lo largo de nuestra vida personal y profesional. Estos se
hacen presentes en nuestras expresiones, sanciones o juicios de valor, así
como en nuestras relaciones cotidianas con el estudiantado. Por lo tanto, es
importante reconocerlos y concientizarlos para evitar que se pongan en
juego a la hora de implementar esta temática en el aula y la escuela. Es
importante separar lo que “sentimos, valoramos y pensamos” de lo que
como docentes debemos brindar sobre los contenidos vinculados a la
sexualidad acorde al currículo.
En este sentido, en el marco de la Educación Integral de la Sexualidad, se
requiere de una reflexión crítica individual como docentes para trascender la
común concepción biologicista de la sexualidad, que reduce las múltiples
experiencias y dimensiones de la vida a una mirada de la construcción de
identidad asociada únicamente a la naturaleza y a la biología. Por ejemplo,
cuando pensamos que hablar de sexualidad implica sólo aquello relacionado
con la genitalidad de hombres y mujeres, entendiendo su composición y
funcionamiento, sin mirar otros aspectos de la sexualidad humana, como
son la afectividad, la responsabilidad, el deseo, entre otros.
Una Educación Integral de la Sexualidad requiere de docentes en
permanente ejercicio reflexivo sobre este tema ya que la escuela es el
espacio de socialización y aprendizaje más importante de las niñas, niños y
adolescentes luego de sus hogares. En este sentido, es indispensable que
aborden los aspectos fundamentales que involucra la sexualidad humana, y
así garantizar un desarrollo integral de las y los estudiantes.
De esta manera, acompañar de forma certera y oportuna a sus estudiantes
a través de una Educación Integral de la Sexualidad, con un manejo
apropiado de los conceptos y la información. Para así, evitar confusión,
resistencia e, incluso, aumentar por ello los factores de riesgo entre
estudiantes.
Pensemos en una clase:
En la que nuestros estudiantes nos hacen preguntas sobre temas
relacionados con el enamoramiento, y se aprovecha la oportunidad
para brindar información asociada a relaciones saludables, al
consentimiento para no obligar a nadie a hacer cosas que no quiere,
a la violencia sexual, la anticoncepción, el embarazo en la
adolescencia, entre muchos otros temas. Esta posibilidad de guiar un
aprendizaje dialógico en temas de sexualidad se logra cuando las y
los docentes también estamos en un permanente ejercicio reflexivo
sobre el tema.
De este modo, les invitamos a realizar las actividades que encontrarán al
inicio de cada módulo, mismas que están enfocadas en un ejercicio de
autorevisión y de reflexión de los contextos que cada docente habita, a
partir de sus propias percepciones, experiencias y conocimientos. Con estos
se busca motivarles para el abordaje de la Educación Integral de la
Sexualidad tanto en sus aulas, como en la institución y en toda la
comunidad educativa, a través de identificar en ustedes mismos la
necesidad de incorporar esta dimensión en sus prácticas docentes.
1.2.1 ¿Qué es la Educación Integral de la Sexualidad?
La Educación Integral de la Sexualidad (cuyas iniciales forman la sigla EIS)
es un término que refiere a una manera de entender y trabajar el tema de la
sexualidad que se hace desde la integralidad. La mayoría de posturas que
promueven el estudio, la enseñanza y el aprendizaje de la sexualidad desde
lo integral mantienen un acuerdo relativo a un conjunto de principios que
son básicos y que rigen esta manera de abordar la temática (Beatriz
Castellanos, 2019):
Considerar a la EIS como un derecho de las personas. Es decir, se
basa en los derechos humanos universales y específicamente en los
derechos sexuales y derechos reproductivos.
Que debe ser trabajado desde la participación de las personas
jóvenes y su reflexión crítica en la toma de decisiones.
Fortaleciendo sus capacidades para la ciudadanía e impulsando la
construcción de una ciudadanía sexual.
Que fomente normas y actitudes que promuevan la igualdad entre los
géneros y el respeto por la diversidad.
Que supere y prevenga las vulnerabilidades y la exclusión.
Que sea de apropiamiento a nivel local y con pertinencia cultural,
reconociendo costumbres, prácticas o cosmovisiones.
Que reconozca la autonomía progresiva de los individuos, como parte
del encuadre de curso de la vida y la construcción de sus proyectos
de vida.
Que mantenga un enfoque positivo de la sexualidad en todo el curso
de vida, la promoción y cuidado de la salud.
Bajo estos criterios, a continuación se presenta una definición de Educación
Integral en Sexualidad (EIS):
Oportunidades curriculares
Desde el Ministerio de Educación de Ecuador, se ha identificado la
necesidad de elaborar materiales prácticos y de calidad que apoyen a
docentes en la planificación de sus clases a partir del desarrollo de las
oportunidades curriculares que ofrecen las distintas asignaturas para
abordar temáticas relevantes para el país, tales como la prevención de la
violencia de género, de la violencia sexual y del embarazo en la
adolescencia. Se propone abordar estos temas desde el enfoque de
Educación Integral en Sexualidad (EIS), basado en las Orientaciones
Técnicas Internacionales de Educación Integral en Sexualidad elaboradas por
las Naciones Unidas (2018).
Los materiales que se presentan están dirigidos a docentes que trabajan en
los niveles de Educación General Básica: Preparatoria, Elemental, Media y
Superior y para el nivel de Bachillerato. Fueron elaborados a partir de un
proceso de revisión bibliográfica a nivel nacional e internacional, consulta a
personas expertas en la materia, y a docentes en ejercicio en Ecuador. Para
su elaboración se ha tomado en cuenta el currículo actual y las
oportunidades que ofrece para abordar estos temas. Para diseñar las
oportunidades curriculares en los distintos niveles, se han seleccionado
cuatro asignaturas por cada nivel de EGB:
a. Matemática
b. Estudios Sociales
c. Ciencias Naturales
d. Lengua y Literatura
En Bachillerato:
a. Matemática
b. Historia
c. Biología
d. Lengua y Literatura.
Poniendo en práctica la EIS con la comunidad educativa
Toda la comunidad educativa debe trabajar para hacer del espacio
educativo un entorno seguro para todas las niñas, niños y adolescentes que
allí conviven. Un espacio que reconozca las diferencias individuales o
singularidades y todo tipo de diversidades, que propicie una convivencia
armónica y el desarrollo integral de todos sus miembros.
El art. 44 de la Constitución del Ecuador establece que “El Estado, la
sociedad y la familia promoverán de forma prioritaria el desarrollo integral
de las niñas, niños y adolescentes, y asegurarán el ejercicio pleno de sus
derechos; se atenderá al principio de su interés superior y sus derechos
prevalecerán sobre los de las demás personas. Las niñas, niños y
adolescentes tendrán derecho a su desarrollo integral, entendido como
proceso de crecimiento, maduración y despliegue de su intelecto y de sus
capacidades, potencialidades y aspiraciones, en un entorno familiar,
escolar, social y comunitario de afectividad y seguridad. Este entorno
permitirá la satisfacción de sus necesidades sociales, afectivo-emocionales
y culturales, con el apoyo de políticas intersectoriales nacionales y locales”.
Para esto, el artículo 2 de la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI),
determina que “La educación demanda corresponsabilidad en la formación e
instrucción de las niñas, niños y adolescentes y el esfuerzo compartido de
estudiantes, familias, docentes, centros educativos, comunidad,
instituciones del Estado, medios de comunicación y el conjunto de la
sociedad, que se orientará por los principios de esta ley.” En este sentido, en
el artículo 15 establece que “La comunidad educativa es el conjunto de
actores directamente vinculados a una institución educativa determinada,
con sentido de pertenencia e identidad, compuesta por autoridades,
docentes, estudiantes, madres y padres de familia o representantes legales
y personal administrativo y de servicio".
Es importante que las y los docentes reconozcamos los instrumentos
generados por el Ministerio de Educación para facilitar nuestro trabajo en
EIS, que requiere siempre de la articulación y coordinación con toda la
comunidad educativa. Uno de esos instrumentos es, precisamente,
el Proyecto Educativo Institucional (PEI) para la Convivencia
Armónica, que toma sentido en el ejercicio de la EIS cuando responde a
otro instrumento fundamental que establece los lineamientos para el
abordaje de la EIS en la comunidad educativa:
la Política Intersectorial de Prevención del Embarazo en Niñas y
Adolescentes 2018 - 2025 (PIPENA).
Finalmente, el currículo nacional es el otro instrumento idóneo para
concretar la ley, la política y los principios pedagógicos de igualdad e
inclusión desde el aula hacia toda la escuela y la comunidad educativa.
Tests modulo 1
Modulo 2
Las y los docentes reflexionan sobre sus propias concepciones de la
sexualidad
Las prácticas y ejercicios reflexivos que fortalecen nuestros procesos de
sensibilización sobre el abordaje en sexualidad integral se tornan
indispensables, porque las y los docentes somos referentes para las niñas,
niños y adolescentes con quienes trabajamos día a día. Las y los estudiantes
esperan acceder a sus docentes y ser apoyados por estos cuando enfrentan
situaciones con las que no pueden lidiar solos o solas, y tampoco
encuentran en casa con quien dialogar, incluso todo lo contrario. Aún
vivimos en una sociedad machista, a la que le cuesta mucho abordar el
tema, en gran medida debido a la carencia de espacios de diálogo e
intercambio de información veraz que vivimos durante la niñez y
adolescencia quienes hoy somos personas adultas. No contamos con ello en
la escuela, ni fuera de esta.
En correspondencia al derecho de vivir una sexualidad plena y libre de
violencias, a la comunidad, instituciones educativas y docentes nos
corresponde brindar a todas las y los estudiantes las herramientas
necesarias para vivir una vida que les permita su pleno desarrollo, sin
violencias y con alegría. Por ello, la importancia de que las y los docentes
reflexionemos sobre nuestras propias trayectorias de vida, que construyen
una determinada concepción de la sexualidad.
Esto invita a un ejercicio constante de reflexión personal y colectiva, y a una
intensa coherencia entre el discurso y la práctica, tanto en el aula como en
la institución, y fuera de ella, como miembros de toda la comunidad.
Mostrarse en contradicción con los propios discursos sobre respeto, equidad
y derechos humanos, provoca confusión y distanciamiento en las y los
estudiantes. Por ejemplo, dejar pasar o incluso manifestar ideas
homofóbicas o machistas, contradice profundamente el rol docente, como
persona referente para la construcción de un mundo más justo.
Cuando hablamos de sexualidad, hablamos de experiencias de vida
placenteras y dolorosas, de emociones, de nuestros cuerpos y de estos en
relación con otros; de lo que nos gusta y no nos gusta, de cómo preferimos
las cosas. Difícilmente, se puede acompañar de manera oportuna y
pertinente a las y los estudiantes en tales experiencias si en lo personal no
se les presta atención. En este sentido, reconocer las propias concepciones,
ideas y limitaciones o resistencias ante este tema, reflexionar sobre ello y
encontrar estrategias para superar las barreras identificadas, es un primer
gran paso en el camino de la Educación Integral de la Sexualidad. Desde
allí, entonces, practicar una docencia que facilite a las y los estudiantes
caminar en sintonía con el ejercicio de sus derechos.
Los procesos de educación en sexualidad requieren que estemos dispuestas
y dispuestos a integrar nuevos aprendizajes, a la vez que a reconocer
aquellos que potencialmente pueden reproducir estructuras que promuevan
prácticas violentas o discriminatorias. La EIS es un derecho de las personas
que debe ser garantizado por el Estado, por lo tanto, por el sistema
educativo, lo que involucra a toda la comunidad educativa. Y, dentro de ella,
las y los docentes tenemos un fuerte protagonismo por ser quienes
compartimos varias horas en el espacio del aula con las y los estudiantes.
Para ello, es necesario que el personal docente, directivo, de servicios y
toda la comunidad educativa, cuente con espacios para reflexionar en torno
a temas relacionados con la sexualidad, como el conocimiento del cuerpo y
el reconocimiento de las emociones, el embarazo en niñas y adolescentes,
la violencia sexual y otras violencias basadas en género, la diversidad sexo
genérica, el uso de las redes sociales, la autonomía, el placer, los afectos,
las relaciones de noviazgo y otros tantos temas vinculados. Preguntarnos
¿qué opiniones tengo sobre estos temas? ¿Cuánto he investigado, dialogado
y reflexionado al respecto? ¿Cuáles son mis prejuicios?
2.2.1. Sexualidad
Para trabajar el tema de la Educación Integral de la Sexualidad (EIS) es
fundamental revisar y profundizar en la noción de sexualidad. Clarificar este
concepto (“sexualidad”) permitirá entender todo lo que ésta engloba, así
como despejar algunos mitos y prejuicios sociales que circulan al respecto
en las instituciones educativas, las comunidades y las familias.
La palabra, “sexualidad”, no es simple de definir. Habitualmente, en el
imaginario social de las personas, se piensa que este concepto equivale a
“genitalidad”, es decir, a las partes genitales y a los aparatos reproductivos
de las personas donde el único fin del abordaje de estos temas tienen que
ver con la copulación y la fecunidad; sin embargo, como vamos a revisar a
continuación, se trata de algo más amplio, que involucra muchos otros
aspectos de la vida de las personas.
2.3 ¿En qué momento se aplican las oportunidades curriculares?
Oportunidades curriculares
Desde la política educativa se han definido 5 niveles y subniveles
educativos, que marcan de manera integradora los ejes de desarrollo y
aprendizaje que se establecen en cada uno de éstos y que permiten
organizar los contenidos para que sean asimilados de manera adecuada por
las y los estudiantes, estos como bien lo sabemos han sido definidos de la
siguiente manera:
Nivel /
Grados
Subnivel
Corresponde a 1º grado de Educación General Básica y
1
preferentemente se ofrece a los estudiantes de cinco (5)
Preparatoria
años de edad.
Corresponde a 2º, 3º y 4º grados de Educación General
2 Básica
Básica y preferentemente se ofrece a los estudiantes de 6 a
Elemental
8 años de edad.
Corresponde a 5º, 6º y 7º grados de Educación General
3 Básica
Básica y preferentemente se ofrece a los estudiantes de 9 a
Media
11 años de edad.
Corresponde a 8º, 9º y 10º grados de Educación General
4 Básica
Básica y preferentemente se ofrece a los estudiantes de 12 a
Superior
14 años de edad.
El nivel de Bachillerato tiene tres (3) cursos, 1°, 2°y 3° de
5
Bachillerato y preferentemente se ofrece a los estudiantes de
Bachillerato
15 a 17 años de edad.
El currículo nacional parte de “la visión de que todos los niños son seres
biopsicosociales, únicos e irrepetibles y los ubica como actores centrales del
proceso de enseñanza y aprendizaje. En consecuencia, son sujetos de
aprendizaje desde sus necesidades, potencialidades e intereses; por lo
tanto, el documento reconoce y da valor a los deseos, sentimientos y
expectativas de los niños, considerando y respondiendo a sus
especificidades (nivel de desarrollo, edad, características de personalidad,
ritmos, estilos de aprender, contexto cultural y lengua), atendiendo a la
diversidad en todas sus manifestaciones, respondiendo a criterios de
inclusión en igualdad de oportunidades” (MINEDUC, 2014, p.16 ). Por tanto,
abre miles de oportunidades para abordar temáticas vinculadas con la
sexualidad a lo largo de toda la etapa escolar.
En cada etapa,la información que reciben las y los estudiantes va de
acuerdo a su nivel de madurez y etapa evolutiva. Por lo tanto, las
oportunidades curriculares también responden a esto. Reconocer que niñas,
niños y adolescentes son seres sexuales y sexuados y que su sexualidad
tiene necesidades que se diferencian sustancialmente de la sexualidad en la
edad adulta es fundamental, es así que a continuación presentamos algunas
reflexiones acerca de la sexualidad en niñas y niños y en adolescentes.
2.4 La multidimensionalidad de la EIS
Hemos visto que la sexualidad está inmersa en todos los aspectos de la
vida. Esto hace que todos los espacios que habitamos y las personas con las
que nos relacionamos, influyan de manera importante en la forma en cómo
vivimos, experimentamos y desarrollamos nuestra sexualidad.
Se han mencionado dos entornos fundamentales en el desarrollo de las
niñas, niños y adolescentes, la familia y la escuela. Ambos forman parte de
un entorno mayor al que llamamos comunidad y más ampliamente,
sociedad. De este modo, si bien cada persona constituye una singularidad,
por lo que somos grupos humanos de personas diversas, también somos
seres comunes que compartimos ciertos patrones culturales que se
transmiten de generación en generación a través de múltiples mecanismos.
Según la Guía para docentes de educación en sexualidad y
afectividad (Mineduc, 2018), los patrones socioculturales son los
imaginarios y las prácticas que en cada cultura reflejan las concepciones
que las personas tienen sobre la afectividad, relaciones de pareja,
relaciones familiares, lo femenino, lo masculino, ser madre, ser padre, ser
hijas/hijos, el embarazo, cómo se asume la niñez, juventud, adultez, vejez,
la relación con la naturaleza y sus ciclos, en definitiva, las concepciones
sobre la sexualidad. Todos estos elementos configuran las relaciones de
género e intergeneracionales, las relaciones personales y comunitarias.
Por ello, es importante que tengamos presente este aspecto cultural y qué
de esos patrones estamos reproduciendo en todos los aspectos del ámbito
educativo. Por ejemplo, en el lenguaje con que se le habla a las y los
estudiantes, ¿reproduce estereotipos de género?; las imágenes que se
colocan en los pasillos o carteleras de la escuela, la distribución de las
tareas dentro del aula, la disposición de los espacios en toda la institución
educativa y por supuesto, la planificación curricular. Es necesario reconocer
cuáles son esos prejuicios y estereotipos que reproducen desigualdades
para lograr un abordaje multidimensional de la EIS, donde todos los actores
de la comunidad educativa asuman su rol.
Para las y los docentes, cuyo trabajo radica fundamentalmente -aunque no
de manera exclusiva- en el aula, uno de los instrumentos clave como apoyo
al trabajo en EIS es la Guía de Desarrollo Humano Integral Dirigida a
docentes para la implementación de Habilidades para la Vida en el
Sistema Nacional Educativo (Mineduc, 2018). El objetivo de la hora de
Desarrollo Humano Integral es brindar herramientas para fortalecer las
habilidades necesarias para un pleno desarrollo personal que resulta en la
construcción de una comunidad armónica libre de violencias, con niños,
niñas y adolescentes que vivencian sus proyectos de vida. De este modo,
fomentar una cultura de paz basada en la prevención para la garantía de
derechos en las instituciones educativas.
La EIS tiene como propósito aportar en el desarrollo de habilidades para una
vida plena, en ejercicio de los derechos y libre de violencias. De este modo,
se evidencia esta estrecha relación entre estrategias, programas e
instrumentos generados por el Ministerio de Educación orientados al
desarrollo del autoconocimiento, la toma de decisiones personales y
colectivas, el manejo adecuado de la información, que han sido elaborados
para facilitar el trabajo en el aula, en la institución y en la comunidad
educativa, en pos de garantizar los derechos de las niñas, niños y
adolescentes.
En esta misma línea, cabe reconocer las Herramientas para orientar la
construcción de proyectos de vida de estudiantes (Mineduc, 2018),
cuyo objetivo es Proporcionar al personal docente y de los Departamentos
de Consejería Estudiantil (DECE) herramientas lúdicas y reflexivas
orientadas al acompañamiento en el proceso de construcción de Proyectos
de Vida de niños, niñas y adolescentes, a través de la construcción de
aprendizajes y el reconocimiento de actitudes, aptitudes, gustos,
habilidades, intereses y deseos personales. Como instrumento asociado,
encontramos al Manual de Orientación Vocacional y Profesional para
los Departamentos de Consejería Estudiantil (Mineduc, 2015).
Los objetivos que nos plantean estos instrumentos, así como la EIS misma,
implican un trabajo de toda la comunidad educativa, como ya se ha dicho.
Y, como educadores y educadoras, cabe prestar nuestras herramientas
pedagógicas a las familias, que muchas veces carecen de ellas. La
Educación Integral en Sexualidad brinda esta oportunidad para encontrarse,
accionar y reflexionar de manera conjunta en el marco de la comunidad
educativa.
El rol del tutor o tutora de grado es fundamental para esa mediación
pedagógica con las familias, encaminada a fortalecer en ellas las
capacidades que amplían los factores protectores de derechos en los
entornos de sus hijos e hijas, y para el trabajo coordinado entre institución
educativa y familias para el desarrollo de las niñas, niños y adolescentes.
El Programa Educando en Familia es una acción socioeducativa, a través de
la cual se promueven actividades que provocan diálogos de saberes,
conocimientos, experiencias, sabidurías y prácticas sociales en los diversos
contextos culturales. Su objetivo es promover la participación de las familias
en varios temas vinculados con la garantía de los derechos de las niñas,
niños y adolescentes, entre ellos sexualidad integral.
Es un programa que brinda la oportunidad de establecer espacios y tiempos
concretos para una reflexión colectiva entre docentes y familias que permita
profundizar y reafirmar aquellas prácticas o patrones culturales que son
resilientes, basadas en el respeto, cuidado de la dignidad humana y
protección de derechos, y transformar aquellas prácticas y patrones que los
vulneran.
El programa ha creado varios módulos, entre ellos Educación de la
Sexualidad y Afectividad, así como una serie de insumos comunicacionales
como afiches, videos, trípticos sobre cómo abordar la sexualidad en familia,
que están a disposición de las instituciones educativas para apoyar en este
proceso. La intención es que sean acciones conjuntas, planificadas y con
responsabilidad compartida entre toda la comunidad educativa, lideradas
por el DECE y en cada curso por el docente tutor o tutora.
Muchas de las actividades que se detallan en los siguientes módulos como
oportunidades curriculares para trabajar educación integral de la sexualidad
en el aula, también pueden ser aprovechadas, con su debida adaptación, en
los encuentros con las familias.
MODULO 3
Asesora
r
De
planificación
MÓDULO 4
seducció
1 2
3
EVALUACION FINAL DEL EIS
}