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Pericarditis Aguda

La pericarditis aguda es una inflamación del pericardio que se presenta con dolor torácico, roce pericárdico y cambios en el ECG, y puede ser de origen idiopático, infeccioso o relacionado con trastornos inflamatorios y metabólicos. El diagnóstico se basa en la evaluación clínica, pruebas de laboratorio y estudios de imagen, y el tratamiento inicial incluye AINEs y, en casos complicados, drenaje pericárdico y antibióticos. Factores como fiebre alta, inmunosupresión y taponamiento cardíaco indican un mal pronóstico.

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Pericarditis Aguda

La pericarditis aguda es una inflamación del pericardio que se presenta con dolor torácico, roce pericárdico y cambios en el ECG, y puede ser de origen idiopático, infeccioso o relacionado con trastornos inflamatorios y metabólicos. El diagnóstico se basa en la evaluación clínica, pruebas de laboratorio y estudios de imagen, y el tratamiento inicial incluye AINEs y, en casos complicados, drenaje pericárdico y antibióticos. Factores como fiebre alta, inmunosupresión y taponamiento cardíaco indican un mal pronóstico.

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PERICARDITIS AGUDA:

→ Inflamación del pericárdio caracterizada por dolor torácico pericárdico, roce de fricción
pericárdica (frote) y cambios en el ECG seriados (nueva elevación generalizada del ST o
depresión del PR; derrame pericárdico nuevo o progresivo).

- AGUDO: entre 3 – semanas de evolución.


- CRÓNICO: más de 3 meses

SOSPECHA CLÍNICA:

La mayoría de los paciente con pericarditis presentan dolor torácico retroesternal agudo, que
puede ser intenso y debilitante. Suele irradiarse a la cintura escapular (cresta del trapecio,
cuello, hombro izquierdo o el brazo) – probablemente por la irritación de los nervios frénicos
que pasan al lado del pericardio.

Los signos y síntomas, asociados comúnmente, incluyen fiebre intermitente de bajo grado,
disnea/taquipnea (una queja frecuente y puede ser grave, con miocarditis, pericarditis y
taponamiento cardíaco), tos y disfagia (por contigüidad con el esófago causando dolor a la
deglución).

En la pericarditis tuberculosa, la fiebre, los sudores nocturnos y la pérdida de peso son


frecuentes (80%)

• La auscultación de un frote es altamente sugestiva de pericarditis aguda.


• La presencia de elevación difusa del segmente ST evolutiva en el ECG es altamente
sugestiva de pericarditis aguda.
• El dolor torácico característico que aumenta con la tos y la inspiración y a veces mejora
con la inclinación hacia adelante es altamente sugestivo de pericarditis aguda.
• Los hallazgos de VSG acelerada, PCR aumentada, leucocitosis, aumento de troponinas
y LDH pueden orientar al diagnóstico.
• La aparición de un derrame pericárdico previo o signos de taponamiento en este
contexto es altamente sugestivo de pericarditis aguda.
• La Rx de tórax puede ser normal o presentar signos de derrame pericárdico o patología
mediastinal o pulmonar.

→ El dolor torácico de la pericarditis debe distinguirse de la embolia pulmonar y de la isquemia


o el infarto del miocardio.

PERIMIOCARDITIS:

- La pericarditis y la miocarditis comparte etiologías comunes y en la práctica clínica pueden


encontrarse superpuestas.
- El componente miocardítico se sospecha por disnea, IC, y hallazgos en ETT (dilatación,
reducción de fracción de acortamiento).
- Las infecciones virales son una de las causas más comunes de miocarditis en los países
desarrollados. Otras causas infecciosas son más comunes en los países en desarrollo
(especialmente la tuberculosis).
ETIOLOGÍAS DE PERICARDICAS AGUDA:
- Causas idiopáticas (entre 80 – 90% de los casos de pericarditis agudas quedan sin
diagnóstico, evolucionan de forma benigna y son autolimitadas y las virales son muy
dificultoso aislar y tipificar el virus).

- Infecciones, como infecciones virales, bacterianas y tuberculosas.

- Trastornos inflamatorios, como autorreacción, lupus, esclerodermia y fiebre reumática →


puede presentarse como debut de la enfermedad.

- Trastornos metabólicos, como la insuficiencia renal (la urea y uremia elevadas pueden
irritar el pericardio y generar una pericarditis aguda) y el hipotiroidismo.

- Trastornos cardiovasculares, como el infarto agudo de miocardop, el síndrome de Dressler


y la disección de la aorta.

- Misceláneas, como iatrogenia, neoplasias, drogas, irradiación, sarcoidosis, procedimientos


cardiovasculares y traumatismos.

Puede producirse una pericarditis después de un infarto de miocardio (IM) agudo. Aparece 1-
3 días después de un IM transmural, debido probablemente a la interacción entre el epicardio
necrótico en fase de curación y el pericardio que lo recubre. El síndrome de Dressler, que es
otra forma de pericarditis que se asocia al IM, se produce habitualmente de semanas a meses
después de un IM. Es similar a la pericarditis que se produce de días a meses después de una
lesión pericárdica traumática, de la manipulación quirúrgica del pericardio o de un infarto
pulmonar. Se supone que este síndrome está mediado por un mecanismo autoinmunitario y se
asocia a signos de inflamación sistémica, como fiebre y poliserositis

ETIOLOGÍAS INFECCIOSAS
VIRALES BACTERIANAS
- Cytomegalovirus, E. Baar, herpes 6. - S. Aureus (antecedentes de
- Coxsackieviruses, Echovirus traumatismos penetrantes), S.
- Adenovírus (inmunodepremidos) pneumoniae, otros Streptococcus spp.
- HIV - Micoplasma
- Parvovirus B19 - Clamydia.
- CORONAVIRUS
OTRAS: TBC, parasitarias y hongos (inmunosuprimidos)
Aproximadamente el 85% de los casos de pericarditis aguda son idiopáticos o de origen
viral. Entre las causas virales están los ecovirus y los coxsackievirus del grupo B, pero la
obtención de títulos virales específicos no cambia el tratamiento del paciente.
PRUEBAS DIAGNÓSTICAS PARA TODOS LOS PACIENTES:
- HEMOGRAMA Y COAGULOGRAMA: leucocitosis, plaquetopenia – pacientes séptico (signos
de falla de órgano, en este caso medular), anemia… enfermedades de base que nos hacen
pensar que lo predispuso a tener pericarditis.

- NIVELES DE ELECTROLITOS EN SUERO, UREA Y CREATININA: orienta si la causa es


metabólica.

- PARÁMETROS DE INFLAMACIÓN (ERITROSEDIMENTACIÓN y PCR): puede servir de


seguimiento → tengo el Dx de pericarditis, no sé la etiología y arranco con una ESD y PCR
elevados (pericarditis aguda indefinida), doy un antiinflamatorio al paciente y voy dosando
los parámetros inflamatorios semanalmente. Si la clínica mejora y los parámetros
inflamatorios, sobre todo la PCR, descienden muy bien (unos de los parámetros de los
cuales me voy a valer para suspender el tratamiento antiinflamatorio – normalización de
los parámetros inflamatorios), si por el contrario sigue igual o subiendo evaluar lo que está
escapando.
Habitualmente, los pacientes con pericarditis aguda presentan datos de inflamación
sistémica, como leucocitosis, elevación de la velocidad de sedimentación globular (VSG) y
aumento de la concentración de proteína C reactiva (CRP). Es frecuente la febrícula, pero
no lo es que la temperatura pase de 38 °C, y apunta a la posibilidad de que se trate de una
pericarditis bacteriana.

- MEDICIONES DE BIOMARCADORES CARDÍACOS (TROPONINA, CPK – MB → puede haber


isquemia miocárdica acompañante), LDH (lactato deshidrogenasa) y TRANSAMINASAS
(TGO; AST)

- ECOCARDIOOGRAMA: El ecocardiograma puede


demostrar un pequeño derrame pericárdico en
presencia de pericarditis aguda, pero un
ecocardiograma normal no descarta el
diagnóstico de pericarditis aguda. El
ecocardiograma puede resultar crucial para
descartar el diagnóstico de taponamiento
cardíaco. Nos permite ver las cavidades y sus
diámetros, si están dilatados o no, función
valvular. Si hay derrame pericárdico se observa
una sombra acústica alrededor del corazón.
Cuando el diagnóstico de pericarditis aguda no
está claro, la resonancia magnética cardíaca
puede demostrar una inflamación pericárdica con
realce tardío en el pericardio.
- ECG:
o Elevación difusa de ST asociada a una depresión del PR

o La elevación del ST suele ver en todas las derivaciones excepto aVR, y los cambios
pueden ser más localizado en pericarditis post – IM.

o ECG de la pericarditis aguda evolucionan a lo largo de varios días; la resolución de la


elevación del segmento ST va seguida de una inversión de la onda T diseminada,
que posteriormente se normaliza.

o Es habitual que la pericarditis urémica no presente las típicas anomalías


electrocardiográficas.
- RADIOGRAFIA DE TÓRAX: derrame pericárdico (forma redondeada del corazón)(¿)

TM: en la pericarditis constrictiva se va a poder oberservar un engrosamiento bien


hiperdenso del pericardio. → SIGNO SOSPECHOSO DE PERICARDITIS CONSTRICTIVA
CRÓNICA.
PASOS DEL DIAGNÓSTICOS PARA PERICARDITIS AGUDA:

• Obtener ECG, ecocardiograma transtorácico (ETT) y/o radiografía de tórax.


• Evaluar los marcadores de inflamación (PCR), lesión miocárdica (ckmb, y troponina)
cuando se sospecha de pericarditis aguda.
• Considerar realizar una TAC o una cardioRMN cuando se sospeche un derrame
pericárdico localizado, un engrosamiento pericárdico y masas o anomalías torácicas
asociadas.
• Sospechar taponamiento cardíaco en pacientes disneicos (generalmente en disnea 3 e
4), que no toleran el decúbito. Hipotensión, presión venosa sistémica elevada, a menudo
con distención venosa yugular, sonidos cardíacos apagados y pulso paradojal (durante
la inspiración disminuye mucho de amplitud). Suele aparecer en la pericarditis
constrictiva y taponamiento cardíaco.
• Obtener una ecocardiografía como primera modalidad de diagnóstico por imágenes de
un posible taponamiento cardíaco para evaluar el tamaño, la ubicación y el grado del
derrame pericardico.
• Realizar una pericardiocentesis urgente (o cirugía cardíaca)
o Indicaciones para pericaridiocentensis:
▪ Taponamiento.
▪ Derrame > 200 en ETT.
▪ Sospecha clínica de origen bacteriano (purulento) para drenar el foco y
controlar la enfermedad, o en sospecha clínica de tuberculosa para
confirmar el diagnóstico.
▪ Sospecha de pericarditis neoplásica para confirma diagnótico mediante
estudio histopatológicos. La confirmación de la sospecha clínica
impacta en la conducta del tratamiento.
FACTORES DE MAL PRONÓSTICO:
- Fiebre superior a 38º C
- La aparición subaguda.
- Inmunosupresión.
- El traumatismos
- Terapia de anticoagulación oral, el fracaso del tratamiento con aspirina o AINES.
- Miopericarditis.
- El derrame pericárdico grave.
- El taponamiento cardíaco.

TRATAMIENTO PERICARDITIS NO COMPLICADA (VIRAL?):


→ Los AINEs son los fármacos de primera elección en el tratamiento de esta patología (siempre
asociados a un protetor gástrico). Se dan generalmente entre 3 y 4 semanas, en algunas
ocasiones se debe extender el tratamiento hasta que desaparezca la clínica del paciente o que
normalicen los parámetros de inflamación.

La mayor parte de los casos de pericarditis idiopática o viral son autolimitados y responden al
tratamiento con ácido acetilsalicílico (650 mg cada 6 h) o con otro antiinflamatorio no
esteroideo (AINE) como el ibuprofeno (300 a 800 mg cada 6 a 8 h). La dosis de AINE se reducirá
gradualmente cuando se hayan resuelto los síntomas y cualquier derrame pericárdico, pero la
medicación se seguirá tomando durante al menos 3 o 4 semanas para reducir al mínimo el riesgo
de pericarditis recidivante.

TRATAMIENTO PERICARDITIS PURULENTA:


• Realizar un drenaje pericárdico eficaz (clase I).
• Administrar antibióticos intravenosos (clase I).
• Considerar la trombólisis intrapericárdica (clase IIa)
• Considerar la pericardiotomía subxifoide y en enjuague de la cavidad pericárdica (clase
IIa).
• Considerar la pericardiectomía para adherencias densas, derrame purulento
localizado/grueso, recurrencia de taponamiento, infección persistente y progresión a
constricción (clase IIa).

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