Charla-Taller Psicoeducativo: "Manejo de la Frustración: Creciendo con Resiliencia"
Objetivo: Brindar herramientas para comprender la frustración, desarrollen estrategias para manejarla y aprendan a ver
los desafíos como oportunidades de crecimiento.
Dinámica de integración: “El semáforo de las emociones”
Se coloca un semáforo dibujado en la pizarra o impreso en [Link] adolescente recibe un papel y debe escribir cómo
se siente con respecto a la frustración:
Rojo: Me frustro fácilmente y no sé qué hacer. Amarillo: A veces manejo la frustración, pero me cuesta.
Verde: Sé manejar la frustración en la mayoría de las situaciones.
Se comentan las respuestas de forma anónima para mostrar que todos experimentan frustración en diferentes niveles.
Reflexión inicial: No estamos solos en esto, y aprenderemos juntos estrategias para manejarlo.
2. ¿Qué es la frustración? (15 min)
La frustración es un estado emocional complejo que surge cuando enfrentamos obstáculos, conflictos o situaciones que no
cumplen con nuestras expectativas o deseos. Esta frustración puede manifestarse de diversas formas, como irritabilidad,
enojo, tristeza, ansiedad o apatía. pueden sentirse abrumados por la falta de control sobre ciertas situaciones, afectando su
autoestima y autoconfianza. Además, la frustración puede tener un impacto en sus relaciones interpersonales y en su
rendimiento académico. Es esencial comprender que la frustración es una emoción natural y parte integral del proceso de
desarrollo de un adolescente. Sin embargo, aprender a manejarla de manera saludable es fundamental para su bienestar y
crecimiento emocional.
o Es una emoción natural que sentimos cuando algo no sale como queremos.
o No es negativa en sí misma, pero depende de cómo la manejemos.
Ejemplo visual: Mostrar imágenes de situaciones comunes (ej., un niño que no logra hacer un gol, alguien que no
obtiene la nota esperada en un examen).
Pregunta disparadora: ¿Cuándo fue la última vez que te sentiste frustrado?
o Se da un momento para que cada participante piense y, si desea, comparta su experiencia.
3. ¿Cómo reaccionamos ante la frustración? (15 min) CUENTOS
Se presentan tres tipos de respuestas comunes ante la frustración:
1. Explosión: Gritar, enojarse, culpar a otros.
2. Evasión: Ignorar el problema, rendirse, evitar intentarlo de nuevo.
3. Afrontamiento positivo: Reflexionar, buscar soluciones, intentarlo de nuevo con otra estrategia.
4. Estrategias para manejar la frustración (20 min)
Se presentan estrategias prácticas para manejar la frustración:
1. Respirar y calmarse: Contar hasta 10, practicar la respiración profunda.
2. Reformular el pensamiento: En lugar de "soy un fracaso", decir "todavía estoy aprendiendo".
3. Buscar soluciones alternativas: ¿Qué otras opciones tengo?
4. Aceptar que no todo está bajo nuestro control: No siempre podemos cambiar la situación, pero sí
nuestra actitud.
5. Expresar lo que sentimos: Hablar con alguien de confianza o escribirlo en un diario.
Ejercicio práctico: "Mi plan anti-frustración"
o Cada adolescente escribe un problema que le frustra y aplica una estrategia aprendida.
o Se comparte de manera voluntaria.
5. Cierre y reflexión final (5-10 min)
Frase motivadora: "La frustración es parte del camino hacia el éxito, no el final del camino".
Se repite la dinámica del semáforo para ver si hubo cambios en cómo se sienten.
Se invita a los participantes a aplicar lo aprendido y compartirlo con otros.
Cuento 1: "El Gol Que No Llegaba"
Mateo amaba el fútbol. Cada tarde, después de la escuela, corría al parque con sus amigos para entrenar. Soñaba con ser el
mejor delantero de su equipo, pero había un problema: no lograba meter goles.
En cada partido, intentaba y fallaba. Sus compañeros empezaban a impacientarse, y Mateo se sentía cada vez más
frustrado. “¡Nunca seré bueno en esto!”, pensaba, pateando el suelo con rabia.
Un día, su entrenador, el señor Ramírez, lo llamó aparte.
—Mateo, ¿cuántas veces crees que falló Messi antes de meter su primer gol?
Mateo se encogió de hombros.
—Miles de veces. Pero siguió intentando. Lo que importa no es cuántas veces fallas, sino qué aprendes de cada intento.
Mateo respiró hondo. En lugar de enojarse, empezó a observar sus errores. Practicó su puntería, trabajó en su control del
balón y, sobre todo, aprendió a tener paciencia.
Pasaron semanas sin que lograra un gol, pero él seguía intentándolo. Hasta que un día, en medio de un partido, recibió un
pase perfecto, ajustó su postura y… ¡GOL!
Saltó de alegría, no solo por el gol, sino porque entendió algo importante: el esfuerzo y la paciencia valen más que la
frustración.
Cuento 2: "La Pintura Perfecta"
Sofía siempre había sido buena dibujando, pero en su nueva clase de arte las cosas no salían como quería.
Cada vez que intentaba pintar un retrato, algo fallaba: los ojos quedaban desiguales, los colores no combinaban, o el
cabello parecía más un manchón de pintura. Miraba a sus compañeros y sentía que todos eran mejores que ella.
Un día, harta de sus intentos fallidos, arrugó su lienzo y estuvo a punto de tirar sus pinceles. Justo entonces, la profesora
Martínez se acercó.
—Sofía, ¿qué estás haciendo?
—Voy a rendirme —murmuró Sofía—. No me sale como quiero.
La profesora sonrió y le mostró un cuadro suyo.
—¿Sabes cuántas veces intenté pintar esto antes de lograrlo?
Sofía negó con la cabeza.
—Más de diez veces. Cada error me enseñó algo nuevo. La frustración es solo una señal de que estás aprendiendo.
Sofía respiró hondo y decidió intentarlo una vez más, pero esta vez con otra actitud. En lugar de enojarse con cada error,
se permitió aprender de ellos.
Semanas después, en una exposición de la escuela, su pintura fue una de las más elogiadas. Sonrió al verla y pensó: "Si
me hubiera rendido, nunca habría llegado hasta aquí".
Mensaje final de los cuentos
Ambas historias muestran que la frustración es una parte normal del proceso de aprendizaje. Lo importante no es evitarla,
sino aprender a manejarla con paciencia, perseverancia y una actitud positiva.