0% encontró este documento útil (0 votos)
87 vistas18 páginas

Iobe - Divina Liturgia de San Tikhon

La Divina Liturgia de San Tikhon es un texto adaptado que combina elementos de la Liturgia de San Juan Crisóstomo y está diseñado para misiones o comunidades en transición al Rito Bizantino. El documento incluye oraciones iniciales, un pedido de perdón, himnos de alabanza, lecturas bíblicas, la profesión de fe y varias peticiones, todo en un formato de culto estructurado. Se enfatiza la importancia de la oración comunitaria y la adoración a Dios a través de rituales específicos.

Cargado por

Luis Manuel
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
87 vistas18 páginas

Iobe - Divina Liturgia de San Tikhon

La Divina Liturgia de San Tikhon es un texto adaptado que combina elementos de la Liturgia de San Juan Crisóstomo y está diseñado para misiones o comunidades en transición al Rito Bizantino. El documento incluye oraciones iniciales, un pedido de perdón, himnos de alabanza, lecturas bíblicas, la profesión de fe y varias peticiones, todo en un formato de culto estructurado. Se enfatiza la importancia de la oración comunitaria y la adoración a Dios a través de rituales específicos.

Cargado por

Luis Manuel
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

DIVINA LITURGIA DE

SAN TIKHON

IOBE
Texto adaptado de la Divina Liturgia de San Tikhon con oraciones propias de la Divina
Liturgia de San Juan Crisóstomo.
Para uso de Misiones o de comunidades en transición del Rito Latino al Rito Bizantino.

2
ORACIONES INICIALES

Canto de Entrada
Estamos aquí reunidos en el nombre del Dios único, + Padre + Hijo + y Espíritu
Santo. Amén.
Con las manos extendidas al altar, reza:
Sacerdote: Dios Todopoderoso, que ves todos los corazones, conoces todos los
deseos y no tienes secreto alguno oculto; purifica nuestros corazones y
pensamientos con la inspiración de tu Espíritu Santo, para que te
amemos con perfección y dignamente tu Santo Nombre.
Pueblo: Toda honra y gloria sea dada al Padre que envió su Hijo Jesucristo para
nuestra salvación y nos entregó al Espíritu Santo para nuestra
santificación ahora y siempre. Amén.

PEDIDO DE PERDÓN Y GRACIAS

Sacerdote: Escuchen lo que dice nuestro Señor Jesucristo: Amarás al Señor tu


Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu entendimiento.
Este es el primer y grande mandamiento. El segundo es semejante a
este, y es: amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos
mandamientos dependen la ley y los profetas.
Sacerdote: Ustedes que verdaderamente y sinceramente se arrepienten de sus
pecados, resolviendo llevar una vida nueva, andando por los caminos
del Señor, aproxímense con fe y hagan confesión a Dios Todopoderoso
y, confiando en su perdón, participen de este santo sacramento.
Todos se inclinan.
Pueblo: Dios Todopoderoso, reconocemos y confesamos nuestros muchos
pecados, que hemos cometido por pensamientos, palabras y acciones,
contra tu majestad, provocando tu ir a e indignación contra nosotros;
concédenos verdadero arrepentimiento, y por amor a tu Hijo, Nuestro
Señor Jesucristo, perdónanos todo lo hecho y danos la gracia de servir
con alegría, para honra y gloria de tu nombre. Amén.

3
Sacerdote: Señor, Ten piedad de nosotros (Kyrie Eleison)
Pueblo: Señor, Ten piedad de nosotros (Kyrie Eleison)
Sacerdote: Señor, Ten piedad de nosotros (Kyrie Eleison)
Pueblo: Señor, Ten piedad de nosotros (Kyrie Eleison)
Sacerdote: Señor, Ten piedad de nosotros (Kyrie Eleison)
Pueblo: Señor, Ten piedad de nosotros (Kyrie Eleison)

El sacerdote absuelve diciendo:


Sacerdote: Dios Omnipotente, nuestro Padre celestial, que, por su grande
misericordia, prometes el perdón a todos los que con sincero
arrepentimiento y viva fe se conviertan a Él, los perdone y libere de
todos sus pecados y los conserve en la vida eterna mediante tu Hijo,
nuestro Señor Jesucristo y Salvador Jesucristo.
Pueblo: Amén.

HIMNO DE ALABANZA AL CREADOR

El sacerdote prepara el turibulo para incensar y dice1:

Sacerdote: Gloria a ti, dador de la luz.


Pueblo: Gloria a Dios en las alturas y paz a los hombres de buena
voluntad. Te alabamos, de bendecimos, te adoramos, te
glorificamos y te damos gracias por tu inmensa gloria. Señor
Dios, Rey de los cielos, Dios Padre Omnipotente. Señor, Hijo
unigénito, Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo de Dios
Padre. Tú, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de

1El sacerdote inciensa el altar y los santos dones, mientras el pueblo canta. Esto se hace los
domingos, solemnidades y fiestas. Excepto en adviento y cuaresma.

4
nosotros. Tú, que quitas el pecado del mundo, atiende a nuestra
súplica. Tú, que estas sentado a la derecha del Padre, ten
misericordia de nosotros. Sólo Tú eres Santo, sólo Tú Señor. Sólo
Tú altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios
Padre.
Todos los días, te bendigo, alabando tu nombre, ahora y siempre
por los siglos de los siglos. Amén.

TROPARIÓN Y KONDAKIÓN

Sacerdote: El Señor este con ustedes.


Pueblo: Y con tu espíritu.
Se reza el Troparión y Kondakión y después el pueblo responderá:
Pueblo: Amén.

PROCESIÓN DEL EVANGELIO

Mientras el pueblo canta, el sacerdote hace tres reverencias delante del altar, toma el
Evangeliario y precedido por los ciriales, cruz alta y turibulo, sale en procesión del
santuario pasando por el medio del pueblo, luego llegando al frente de las puertas
santas, hace una reverencia y ora en silencio, después bendice la entrada diciendo:
Sacerdote: Bendita sea la entrada de tus santos, ahora y siempre por los siglos
de los siglos. Amén.
Se le entrega al diácono el evangeliario y levantándolo traza una cruz, luego hace una
reverencia al sacerdote y entra al santuario por las puertas santas depositándolo sobre
el altar.

LECTURAS BÍBLICAS

Prokimenón 2
Diácono: Estemos atentos a la Palabra de Dios que es viva, eficaz, más tajante
que una espada de dos filos y penetra hasta la división del alma y
cuerpo, y discierne los pensamientos e intenciones del corazón.

2 Se lee el Prokimenón, alternando con el coro.

5
Lectura: Lectura del día.
Diácono: ¡Sabiduría!
Aleluya3
El sacerdote haciendo una reverencia delante el Evangeliario, sale con este por las
puertas y se dirige al ambón, antes de la lectura el sacerdote reza en silencio.
Sacerdote: Concédenos, oh Señor Dios, el conocimiento de tus divinas Palabras
y la comprensión de tu evangelio, así como la riqueza de los dones de
tu Espíritu Santo. Ayúdanos, Señor, para que, con alegría, guardemos
tus mandamientos, cumplamos tu voluntad y que nos tornemos dignos
de tus bendiciones y de tu misericordia, nuestro Señor Dios, ahora y
siempre. Amén.
Sacerdote: La paz sea con ustedes.
Diácono: Levantémonos para escuchar el Santo Evangelio.
Pueblo: Y con tu espíritu.
Sacerdote: Lectura del Santo Evangelio Según….
Pueblo: ¡Gloria a ti Señor, gloria a ti!
El sacerdote proclama el Evangelio y al final, el pueblo responde.

Pueblo: ¡Gloria a ti Señor, gloria a ti!

- Homilía -

PROFESIÓN DE FE

Todos: Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la


tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre
antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de
Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del
Padre, por quien todo fue hecho; que, por nosotros, los hombres, y por
nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se
encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue
crucificado en tiempos de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado, y
resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está
3 Se recita los estribillos del Aleluya alternando con el coro.

6
sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para
juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre
y, que con el Padre y el Hijo + recibe una misma adoración y gloria, y
que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso
que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la
resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

IRINIKAS

S/D.: En paz roguemos al Señor.


Pueblo: Señor, Ten piedad (Kyrie Eleison)

S/D.: Por la paz que de lo alto viene, y por la salvación de nuestras almas,
roguemos al Señor.
Pueblo: Señor, Ten piedad (Kyrie Eleison)

S/D.: Por la paz del mundo entero, por la estabilidad de las santas iglesias de
Dios y por la unión de todos, roguemos al Señor.
Pueblo: Señor, Ten piedad (Kyrie Eleison)

S/D.: Por este santo templo y por todos los que a él concurren con fe,
devoción y temor de Dios, roguemos al Señor.
Pueblo: Señor, Ten piedad (Kyrie Eleison)

S/D.: Por nuestro Venerable Patriarca N., nuestro obispo N., por el venerable
orden de presbíteros, por los diáconos que sirven en Cristo, por todo el
clero y el pueblo, roguemos al Señor.
Pueblo: Señor, Ten piedad (Kyrie Eleison)

S/D.: Por las autoridades civiles y los que nos gobiernan, roguemos al Señor.
Pueblo: Señor, Ten piedad (Kyrie Eleison)

S/D.: Por esta ciudad N, por todas las ciudades y países, y por los fieles que
en ellas habitan, roguemos al Señor.
Pueblo: Señor, Ten piedad (Kyrie Eleison)

S/D.: Por un clima favorable, por la abundancia de los frutos de la tierra, y


tiempos de paz, roguemos al Señor.
Pueblo: Señor, Ten piedad (Kyrie Eleison)

7
S/D.: Por la seguridad de los que viajan por tierra y de los que navegan por
aire y mar, por la salud de los enfermos, por la libertad de los oprimidos
y de los cautivos, roguemos al Señor.
Pueblo: Señor, Ten piedad (Kyrie Eleison)

S/D.: Para vernos libres de toda desgracia, castigo, peligro y angustia,


roguemos al Señor.
Pueblo: Señor, Ten piedad (Kyrie Eleison)

S/D.: + Ayúdanos, sálvanos, ten misericordia de nosotros, oh Dios, y


protégenos con tu gracia, roguemos al Señor.
Pueblo: Señor, Ten piedad (Kyrie Eleison)

S/D.: Haciendo memoria de nuestra santísima Señora, la inmaculada, bendita


y gloriosa Madre de Dios y siempre Virgen María, + y de todos los
santos, encomendémonos a nosotros mismos, + y los unos a los otros y
nuestra vida entera a Cristo Dios.
Todos: Si Señor (Si Kyrie)

Sacerdote: Señor Dios nuestro, sin par en el imperio e incomprensible en la


gloria, sin límites en la clemencia e inefable en tu amor al hombre, pon
los ojos de tu majestad con ternura sobre nosotros y sobre esta santa
casa, y multiplica tus misericordias y tus bondades con nosotros, clero
y pueblo, que juntamente oramos. Porque tú mereces toda gloria, honor
+ y adoración, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los
siglos de los siglos.

Todos: ¡Amén!

OFERTORIO

Mientras el coro canta, el sacerdote inciensa el altar por los cuatro lados, los santos
iconos y al pueblo. Después se dirige a la prótesis e incensando tres veces mientras
reza en voz baja, retira el velo grande (Aer) que lo coloca sobre sus hombros, en
seguida toma el Cáliz y el Disco, precedido por los ciriales, cruz y turibulo, sale por la
puerta norte llevando los dones a través de la iglesia.
Al llegar a las Puertas Santas dice:
Sacerdote: De todos nuestros hermanas y hermanos ortodoxos, acuérdate Señor
e tu reino, ahora y siempre por los siglos de los siglos.

Todos: Amén. Que las legiones de ángeles nos acompañen invisiblemente.


Aleluya, Aleluya, Aleluya.

8
El Sacerdote coloca el Cáliz sobre el Antimensión y el Disco a su izquierda,
tomando los velos del Disco y del Cáliz los coloca en las esquinas del altar.
Retira el velo grande de sus hombros y después de incensar los dones los
cubre. Después inciensa tres veces más.

Diácono: Estemos de pie, permanezcamos con temor atentos para ofrecer en paz
el santo sacrificio.
Pueblo: Misericordia de paz, sacrificio de alabanza.
El diácono entra nuevamente al Santuario, el sacerdote volteando para el
pueblo da la bendición con la cruz diciendo
Sacerdote: + La gracia de nuestro Señor Jesucristo, y el amor de Dios Padre, y
la comunión en el Espíritu Santo estén con todos ustedes.
Todos: + Y con tu espíritu!
Y elevando sus manos para lo alto:
Sacerdote: Elevemos nuestros pensamientos y nuestros corazones a lo alto,
donde Cristo está sentado a la derecha de Dios Padre.
Todos: ¡Ya los tenemos Señor!
Y haciendo una inclinación.
Sacerdote: ¡Demos gracias al Señor, nuestro Dios!
Todos: Es justo y digno adorar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, Trinidad
consustancial e indivisible.

ACCIÓN DE GRACIAS

De frente para el altar, el sacerdote con los brazos extendidos dice:

Sacerdote: Es Justo y debido cantarte bendecirte alabarte darte gracias y adorarte


en todo lugar de tu imperio. Porque tú eres Dios el que está por encima
de todo nombre y más allá de todo entendimiento el invisible y fuera de
todo alcance que existes eterno e inmutable + con tu Hijo unigénito y
tu Espíritu Santo. Tú nos sacaste de la nada al ser; tras la caída de nuevo
nos alzaste y nada has dejado de poner por obra hasta llevarnos al cielo
y darnos tu reino venidero. Por todo esto te damos gracias a ti y a tu
Hijo unigénito y a tu Espíritu Santo por todos los beneficios conocidos
o ignorados manifiestos u ocultos realizados en favor nuestro. Te damos

9
también gracias por esta liturgia que te dignas aceptar de nuestras
manos, aunque tienes ante ti millares de arcángeles y ángeles sin
número, los querubines y los serafines de seis alas y múltiples ojos, que
se ciernen, alados. Cantando el himno de victoria, gritan y te aclaman,
diciendo:

Todos: + ¡Santo, Santo, Santo es el Señor de los ejércitos! Llenos están el cielo
y la tierra de tu gloria. Hosanna en las alturas. Bendito sea el que viene
en nombre del Señor. Hosanna en las alturas.

MEMORIAL

El sacerdote de frente con los brazos extendidos dice:


Sacerdote: Con estos ejércitos bienaventurados, Señor que amas al hombre,
nosotros también te aclamamos: ¡Santo eres, santísimo, + tú con tu Hijo
unigénito y tu Espíritu Santo! ¡Santo eres, santísimo, y magnífica es tu
gloria! Tú has amado este mundo tuyo hasta darle tu Hijo unigénito para
que ninguno perezca de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.
Y él, consumando con su venida todo el plan de nuestra salud, en la
noche en que iba a ser entregado, o más bien, en que él mismo iba a
entregarse por la vida del mundo, tomó un pan en sus santas manos,
puras e inmaculadas, dio gracias, + pronunció la bendición, lo consagró,
lo partió y lo dio a sus santos discípulos y apóstoles, diciendo:
Sacerdote: TOMEN, COMAN, ÉSTE ES MI CUERPO, QUE SE PARTE
POR USTEDES EN REMISIÓN DE LOS PECADOS.
Pueblo: + Amén!

Sacerdote: Después de la cena, tomó el cáliz, y dando gracias lo entrego


diciendo:
Sacerdote: BEBAN, TODOS DE ÉL, ÉSTA ES MI SANGRE, LA DE LA
NUEVA ALIANZA, QUE SE DERRAMA POR USTEDES Y POR
MUCHOS, EN REMISIÓN DE LOS PECADOS.
Pueblo: + Amén!
Sacerdote: Al confirmar este misterio de fe a sus Santos Apóstoles, Él
recomendó “Hagan esto en memoria de mí, toda vez que participen
de este misterio, anunciando mi muerte y resurrección hasta que
Yo vuelva”.

10
Pueblo: Anunciamos tu muerte, creemos en tu resurrección, tu segunda venida
esperamos, ven Jesucristo a nuestra vida.

ANAMNESIS

Sacerdote: Recordando, por lo tanto, este saludable precepto y todo lo que fue
hecho por nuestra intención: la cruz, le sepulcro, la resurrección al
tercer día, la ascensión al trono a la derecha del Padre y su segunda
venida gloriosa.
Todos, junto al sacerdote hacen una profunda inclinación.
Tomando el Disco en la mano derecha y el Cáliz en la mano izquierda, cruza las manos
en forma de cruz, poniendo la derecha sobre la izquierda y hace una señal de cruz sobre
el Antimensión, diciendo en voz alta:
Sacerdote: Te ofrecemos lo que es tuyo, de lo que es tuyo, en todo y por todo.
Todos: Te alabamos, te bendecimos, te damos gracias, Señor, y te rogamos, oh
Dios nuestro.

INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Sacerdote: Te rogamos oh Padre misericordioso, suplicando insistentemente:


envía tu Espíritu Santo sobre estos dones aquí presentes.
Hace tres inclinaciones, según la antigua costumbre y con los brazos erguidos
bendiciendo el pan sobre el Disco, dice:

Sacerdote: + Y haz de este pan el cuerpo precioso de tu Cristo. + Y de lo que está


en este cáliz, la sangre preciosa de tu Cristo. + Transformándolos con
la virtud de tu Santo Espíritu.
Pueblo: Amén, amén, amén
Sacerdote: De modo que sirvan a los que de ellos participaren, para la limpieza
del alma, para la remisión de los pecados, para la comunión en tu santo
Espíritu, para la plenitud del reino de los cielos, para la confianza filial
ante ti, y no para reprobación o para castigo.

11
PRECES DE INTERCESIÓN

Sacerdote: Te ofrecemos este sacrificio espiritual por aquellos que encontraron el


reposo en la fe: antepasados, padres, patriarcas, profetas, apóstoles,
misioneros, evangelistas, mártires, confesores, ascetas y por todo
espíritu justo ya fallecido.
Y haciendo una reverencia dice, dice:

+ Especialmente por nuestra santísima, purísima, bendita y gloriosa


Señora, Madre de Dios y Siempre Virgen María.
Acuérdate Señor de todos los Obispos de la Iglesia Ortodoxa, de nuestro
Venerable Patriarca N., de Nuestro Obispo N.
Concede a tus santas iglesias que puedan anunciar rectamente tu
Palabra d verdad, en paz, santidad, honra, salud y en una buena vida
larga y fiel.
Pueblo: Atiéndenos Señor.
Sacerdote: Por nuestra Parroquia (Monasterio, Capilla, Comunidad, Misión) por
las entidades que trabajan para la iglesia, para que Dios les conceda una
vida llena de paz, salud y felicidad.
Pueblo: Atiéndenos Señor.
Sacerdote: Oh Dios Señor de las almas y de los cuerpos, acuérdate de todos
aquellos que partieron de esta vida, especialmente de N., dales descanso
y líbralos de la condenación eterna. Y a sus familiares dales el don de
consolación, resignación y gloriosa esperanza.
Pueblo: Atiéndenos Señor.
Sacerdote: Y concédenos que con una única voz y un único corazón
glorifiquemos y alabemos tu Nombre, digno de todo honor y grandeza,
+ Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los
siglos.
Pueblo: Amén.

PRECES DE INTERCESIÓN

Sacerdote: Y concédenos, Señor, que, con toda libertad y sin merecer castigo,
podamos atrevernos a llamarte Padre, a ti el Dios del cielo, y decirte:

12
Pueblo: Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu
reino, hágase tu voluntad así en la tierra como
en el cielo. El pan nuestro de cada día dánosle
hoy, perdónanos nuestras deudas, así como
nosotros perdonamos a nuestros deudores, y
no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del
maligno.

Sacerdote: Porque tuyos son el reino y el poder y la gloria, + Padre, Hijo y


Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
Pueblo: Amén.

ABRAZO DE PAZ

Sacerdote: + La paz del Señor este con ustedes.


Pueblo: Y con tu espíritu.
Diácono: Hermanos y Hermanas, demos nos la paz en amor a Dios, nuestro
Señor.

FRACCIÓN DEL PAN Y CORDERO DE DIOS

El sacerdote parte con mucha atención y devoción el santo Pan en cuatro partes. La
parte IC la deposita en el Cáliz y mezcla el agua hirviendo en función del fervor del
Espíritu Santo.
Luego el sacerdote hace tres reverencias, besa los dones, primero el Disco, luego el
Cáliz y luego el Altar.
Sacerdote: Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo.
Pueblo: Ten piedad de nosotros.
Sacerdote: Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo.
Pueblo: Ten piedad de nosotros.
Sacerdote: Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo.
Pueblo: Danos la paz.

13
ORACIÓN ANTES DE LA COMUNIÓN

Antes de la comunión todos hacen la siguiente oración:

Creo, Señor, y confieso que tú eres Cristo, el Hijo de Dios vivo, el que
vino al mundo para salvar a los pecadores, de los que yo soy el primero.
Creo también que éste es tu cuerpo inmaculado y ésta tu preciosa
sangre. Por eso te ruego: ten misericordia de mí y perdona mis culpas,
las de malicia y las de fragilidad, las de palabra y las de obra,
cometidas a conciencia o por descuido. Y hazme capaz de participar,
sin merecer castigo, de tus inmaculados misterios, que me sirvan para
el perdón de mis pecados y para la vida eterna. Que la recepción de tus
santos misterios, Señor, no se convierta para mí en reprobación o
castigo, sino en medicina de alma y cuerpo.

COMUNIÓN DE LOS FIELES

El sacerdote eleva los Santos Dones frente a las Puertas Reales y canta:

Sacerdote: Al tomar parte en tu cena sacramental, invítame hoy, Hijo de Dios.


No revelaré a tus enemigos este misterio, no te daré el beso de Judas;
antes como el ladrón, te reconozco y te suplico: ¡Acuérdate de mí
Señor, en tu reino!
Diácono: Acercaos con fe, caridad y temor de Dios, para recibir el Cuerpo y la
Sangre de nuestro Señor Jesucristo.
Pueblo: Amén, amén. + Bendito sea el que viene en nombre del Señor. El Señor
es Dios y se nos ha manifestado.

Mientras el coro canta, el sacerdote distribuye la comunión en las dos especies. Al dar
la comunión el sacerdote dice:

Sacerdote: El siervo (o la sierva) de Dios N., recibe el Cuerpo y la Sangre de


Cristo, para el perdón de los pecados y para la vida eterna.

14
DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Después de la comunión de los fieles, el sacerdote entra en el Santuario, coloca el Cáliz


sobre el altar, toma el Disco y vierte todas las partículas sobrantes dentro el, purifica
el Santo Disco, inciensa los santos Dones en el Altar y luego los lleva para el altar de
la Prótesis.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Sacerdote: ¡En pie! Ya que hemos recibido los divinos, santos, inmaculados,
perennes, celestiales, vivificantes y sobrecogedores misterios de Cristo,
demos gracias, como es justo, al Señor.
Pueblo: Amén.

BENDICIÓN FINAL Y DESPEDIDA

Sacerdote: El Señor este con ustedes.


Pueblo: Y con tu espíritu.
Sacerdote: Que la bendición del Señor descienda sobre ustedes por su divina
gracias y su amor por la humanidad, y que la Santísima Trinidad +
Padre, + Hijo, + Espíritu Santo, nos bendiga y nos acompañe para
siempre por los siglos de los siglos.
Pueblo: Amén.
Diácono: Que el Dios de la paz les conceda Su Gracia, derrame sus bendiciones,
los proteja todos los días y los conduzca a la vida eterna.
Pueblo: Amén.
El sacerdote, cogiendo con la mano derecha la cruz, sale por las Puertas Santas y da
al pueblo la oración de despedida.

Sacerdote: + Cristo, verdadero Dios nuestro (si es domingo, se añade: que ha


resucitado de entre los muertos) por la intercesión de su purísima e
inmaculada Madre, por el poder de su preciosa y vivificante cruz, por
la protección de las venerables potencias celestes e incorporales, por las
súplicas del venerable y glorioso profeta, precursor y bautista Juan, de
los santos y gloriosos apóstoles, dignos de toda alabanza, de los santos,
gloriosos y victoriosos mártires, de nuestros padres, santos y portadores

15
de Dios, de nuestro padre entre los santos Juan Crisóstomo, arzobispo
de Constantinopla, de san N., patrono de esta iglesia, de los santos y
justos abuelos de Cristo, Joaquín y Ana, de san N. (el sacerdote
conmemora los santos de la fiesta del día), y de todos los santos.
Tenga misericordia de nosotros y sálvanos, por su bondad y su amor a
la humanidad.
Todos: + Por las plegarias de nuestros santos padres, Señor Jesucristo, Dios
nuestro, ten misericordia de nosotros. ¡Amén!

* +* *+*

16
MAYO, 2017

17
18

Common questions

Con tecnología de IA

The offering of incense in the Divine Liturgy symbolizes purification and sanctification. It is performed by the priest during significant moments, such as incensing the altar and the people, which represents the prayers of the faithful rising to God. Incense is also part of the offertory process, signifying the presence of the Holy Spirit and the sanctification of the gifts presented to God .

Lights and incensing in the Divine Liturgy symbolize the divine presence and the elevation of prayers to God. The use of candles and lamps signifies Christ as the Light of the world, while incense symbolizes purification and sanctity, creating a sacred atmosphere that elevates the congregation’s spirits and focuses their attention on the divine mysteries. This combination effectively conveys theological messages about the transcendent nature of God and the sacredness of the liturgical acts being performed .

The Divine Liturgy reflects the eschatological hope of the Christian faith through its prayers and hymns, which anticipate Christ's return and the fulfillment of God’s kingdom. The Creed expresses hope in 'the resurrection of the dead and the life of the world to come,' while hymns and prayers emphasize awaiting Christ's second coming. This eschatological perspective is woven into the liturgy, offering both assurance and a call to prepare for eternal life with God .

The Divine Liturgy of St. Tikhon blends the Byzantine and Western liturgical traditions by incorporating prayers and elements from the Divine Liturgy of St. John Chrysostom while adapting some aspects from the Western Christian rites. This includes specific prayers and hymnal structures characteristic of Byzantine liturgy, such as the 'Kyrie Eleison,' alongside the recognizable Western liturgical practices like the formulation of the Creed .

The Divine Liturgy addresses repentance and forgiveness by including acts of confession and invoking divine mercy. The community is invited to confess their sins and seek God's forgiveness with sincerity, emphasized through prayers of repentance, including 'Lord, have mercy.' The absolution given by the priest symbolizes God's forgiveness, while the Eucharist itself is a means to receive grace and renewal of spirit, embodying the belief in God's compassionate nature .

In the Divine Liturgy, the Eucharist is considered the central mystery of faith, reflecting the belief in salvation and redemption through the death and resurrection of Christ. It involves the actual participation in the body and blood of Christ, which symbolizes the New Covenant for the forgiveness of sins and eternal life. The Eucharist is reaffirmed through the remembrance of Christ's saving acts and his command to 'do this in memory of Me,' underscoring its crucial role in the faithful's spiritual life .

The Divine Liturgy emphasizes communal worship through collective prayers and the act of the congregation responding to the priests' prayers, highlighting unity among believers. Actions such as the chant 'Lord, have mercy' (Kyrie Eleison) and the communal recitation of the Nicene Creed reflect this unity. The participation of everyone in the prayers and responses emphasizes the idea of collective worship and underscores the involvement of the congregation in the liturgical process .

The invocation of the Holy Trinity is a constant motif in the Divine Liturgy, seen in the frequent doxologies and blessings given in the name of the Father, the Son, and the Holy Spirit. This reflects the centrality of Trinitarian belief, emphasizing the unity and co-equality of the three Persons. Each part of the liturgy, from the introductory prayers to the final blessings, reaffirms the Trinitarian doctrine, illustrating its foundational role in the faith and worship practices .

The prayers of intercession in the Divine Liturgy serve to uphold the theme of supplication and mercy by petitioning for the well-being of the Church, its clergy, the faithful, and the world. These prayers reflect the belief in the interconnectedness of all believers and the messianic community's role in interceding for peace, health, and salvation. They align with the overarching liturgical call for divine mercy and protection .

The profession of faith, or Creed, within the Divine Liturgy holds significant importance as it publicly affirms the church's core doctrinal beliefs, such as the nature of the Trinity, the divinity of Christ, and the hope in the resurrection. Reciting the Creed collectively reinforces communal belief and provides an opportunity for the faithful to assert their commitment to these foundational truths, thus playing a crucial role in maintaining doctrinal unity and continuity within the Church .

También podría gustarte