0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas2 páginas

Text 3

El documento narra el nacimiento y la vida de Ògbé Òbàrà, un gran sacerdote de Ifá en Nigeria, quien realizó adivinaciones para tres hermanos que enfrentaron desastres por no sacrificar a Èşú. También se relata cómo Ògbé Òbàrà enfrentó al bandido Akénşeolú, utilizando encantamientos y sacrificios para derrotarlo y convertirse en un héroe en su comunidad. La historia enfatiza la importancia de los sacrificios y el cumplimiento de las obligaciones para evitar calamidades.

Cargado por

Alijah Salgado
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como TXT, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas2 páginas

Text 3

El documento narra el nacimiento y la vida de Ògbé Òbàrà, un gran sacerdote de Ifá en Nigeria, quien realizó adivinaciones para tres hermanos que enfrentaron desastres por no sacrificar a Èşú. También se relata cómo Ògbé Òbàrà enfrentó al bandido Akénşeolú, utilizando encantamientos y sacrificios para derrotarlo y convertirse en un héroe en su comunidad. La historia enfatiza la importancia de los sacrificios y el cumplimiento de las obligaciones para evitar calamidades.

Cargado por

Alijah Salgado
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como TXT, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Ògbé Bàrà

Pàtàkì:

Nacimiento de Ògbé Òbàrà.


Nació en un lugar llamado Oba, al sur de Nigeria, bajo los ojos de los ancianos y
el rey, creciendo y haciéndose un gran sacerdote de Ifá. Posteriormente fue
nombrado jefe adivino del Olófa de Oba.
Adivinó para 3 hermanos.
La primera adivinación que realizó fue para tres hermanos. Por eso al salir este
odu en adivinación se le pregunta a la persona si es uno de los tres hermanos o de
los socios o amigos. El padre de los hermanos recolectaba pescado en el lago, de
ahí que en el Igbodú se llevará al neófito a bañarse en el lago (laguna) más
próximo. Los hermanos fueron a Ọ̀rúnmìlà para ver que hacer y así mejorar el negocio
del padre.<br>Ọ̀rúnmìlà aconsejó darle 1 chivo a Èşú, pero ellos dudaron de hacerlo
pues el padre conseguía pescado aún sin hacer ellos sacrificio.<br>La boa (Oka)
también fue a Ọ̀rúnmìlà para poder sobrevivir a la muerte que mató a su padre.
Ọ̀rúnmìlà le dijo que diera 1 chivo a Èşú y que sirviera a su cabeza con coco. Solo
hizo lo del coco pero no sirvió a Èşú.<br>Iroko, el conejo y el Guineo fueron
también por adivinación y Ọ̀rúnmìlà les dijo el mismo consejo 1 chivo a Èşú, pero
ninguno sacrificó. Mientras los hermanos se fueron al trabajo, pero al meterse el
primero en el agua, se hundió en el fango, el segundo al tratar de ayudarlo, se le
separaron las manos del cuerpo y el tercero al intentar gritar y pedir ayuda sufrió
de forma inaudita la fractura de la mandíbula.<br>Cuando la ardilla vio lo que
estaba sucediendo, empezó a saltar sobre la rama, pero se rompió y cayó sobre la
boa que descansaba al pie de ese árbol. La boa recordó que esos fueron los mismos
incidentes que provocaron la muerte de su padre y corrió al refugio del conejo a
implorarle amparo del desastre, y el conejo se lo brindó aunque la coneja estaba
lactando a sus 7 bebitos. Ya en la noche la boa había dado cuenta de las 7
criaturas y buscaba a la coneja para comérsela también.<br>Para salvar su propia
vida el conejo trató de subirse a las ramas de Iroko, pero no oyó la advertencia
del árbol sobre su rama adolorida (la que se había partido con la ardilla) y al
subir el conejo, sintió un terrible dolor.<br>Y dejó caer al conejo sobre 201
huevos que el Guineo escondía al pie de Iroko. Al ver aquel desastre el Guineo
decidió crear una fuerte conmoción en el cielo y en la tierra y empezó a
gritar:<br>¡Ara kanmi gogogogo o! que indica guerra repentina en el bosque<br>Y
todos los animales se lanzaron a correr despavoridamente.<br>Dios escuchó el jaleo
y envió a unos de sus mensajeros llamado Ợmọ oni ghọrọgbọ Orừ, que controlando el
pánico, pidió explicaciones y se dio cuenta al escuchar los motivos que todo se
debía a las maquinaciones de <br>Èşú contra todos aquellos que habían faltado a la
consumación del Ẹbọ.<br>La panoplia anterior de desastres solo nos da a entender la
importancia de servir a Èşú en cualquier contingencia de la vida. Los sacrificios
no se demoran para evitar desencadenar cataclismos. En Igbodú, la persona después
de servir a Èşú con 1 chivo se bañará con las hojas preparadas en un lago, el chivo
no se mata, se lanza vivo al agua. Luego irá al pie de un viejo árbol de Iroko con
un manojo de 3 ñames amarrados a 1 conejo y se dará otro baño al pie del árbol.
Después deberá quitar la corteza del árbol y prepararse una vara especial para el
resto de su vida.
Adivinó para Akénşeolú.
Ògbé Òbàrà dá tęlęgàn<br>A dífá fún Akénşeolú.<br>Adivinó para Akénşeolú, bandido
depravado que no se detenía ante nada ni por nadie. El impedía que las novias
llegaran a la casa de sus novios en viaje de casamiento, que los niños fueran al
río, que los hombres fueran a sus labores y que las mujeres fuesen al mercado,
debido al nivel de pánico a ser asaltados. Los ancianos llamaron a Ògbé Òbàrà para
con Ifá tratar de aliviar esa situación.<br>En la adivinación Ifá le dijo al mismo
Awo, que él vencería al bandido si ofrendaba: 1 gallo, 1 chivo, rata, pescado,
akara, eko, y ñame machacado.<br>El Awó sacrificó y se dispuso a enfrentar al
bandido.<br>Al salir a buscarle no sabía adonde dirigirse y ya cansado se acostó a
dormir en una bifurcación de cuatro caminos y medio dormido escuchó que alguien
decía: ¿Qué hace ese desafortunado hombre dormido ahí con la cabeza en dirección al
mercado y los pies hacia la casa de Akénşeolú?<br>Y con esa información siguió
entonces la senda correcta y al llegar a la casa del bandido gritó su nombre en
forma de desafío sacando sus armas que consistían en 1 arco y 3 flechas. El bandido
salió y le dijo que le mataría a lo que él replicó que él venía a matar al
dispensador de la muerte.<br>El bandido le lanzó una flecha, pero Ògbé Òbàrà
respondió con un encantamiento que habla de una madre que da de mamar a su hijo
apoyándolo en el lado izquierdo y la flecha enviada se desvió en esa misma dicción
(Izquierda).<br>Cuando lanzó su dardo Ògbé Òbàrà, el bandido replicó con otro
encantamiento que dice que el árbol Okikan lanza sus dardos estos se desvían al
cielo y hacia allá se desvió la flecha lanzada (arriba).<br>Akénşeolú volvió a
disparar pero Ògbé Òbàrà la conjuró hacia la tierra porque es a lo profundo de los
genitales de la mujer adonde penetra el pene del hombre (la flecha se clavó en la
tierra).<br>Ògbé Òbàrà lanzó su segundo dardo pero éste fue desviado por otro
conjuro del bandido, quien acto seguido apuntó su próximo dardo que fue conjurado
por el Awó a que le temblaran las manos como al enfermo y su dardo se perdió
desviado.<br>Cuando le tocó el turno de nuevo a Ògbé Òbàrà, sabía que era su última
flecha y la conjuró a llegar al lugar del destino, ya que un mensajero va siempre a
donde se le envía y la clavó en el pecho de Akénşeolú que murió instantáneamente, a
lo cual el Awó le cortó la cabeza y la guardó en su saco.<br>La esposa del bandido
al ver el desenlace del combate, invocó la oscuridad para que el Awó nunca hallara
el camino de regreso, pero éste invocó la luz porque siempre que se cierran los
ojos, se tienen que volver a abrir.<br>Cuando llegó al poblado con la cabeza del
bandido se convirtió en un héroe para ellos y le fueron entregados innumerables
títulos así como elementos de prosperidad. <br>La persona será designada a una
difícil misión o trabajo y no deberá rehusarse por un asunto de honor, deberá
sacrificar para salir victorioso.

También podría gustarte