Guía de estudio.
Psicoanálisis
Profesora Ixe Serrano
Bloque VI. Psicoanálisis 2
Procesos inconscientes 2
Ruptura con la psicología de la consciencia 4
Psicoanálisis e inconsciente 5
Instancias de la vida psíquica 6
Manifestación de la vida psíquica 8
Sueños 8
Fantasía y vida onírica 8
Síntoma 9
Teorías de la personalidad 10
Método terapéutico 10
Desarrollos teóricos posfreudianos 12
Fuentes de consulta 14
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Bloque VI. Psicoanálisis
Procesos inconscientes
Es una teoría revolucionaria, si hasta el momento podemos identificar ¿de qué
método se trata? con las teorías anteriores era claro de qué tipo de método se trataba,
en este caso el debate continúa vigente, existen los que consideran que se basa en
los que consideran que se basa en el método mayéutico y otros en la hermenéutica
(aunque Freud no lo reconoce así), también hay quienes consideran que es un nuevo
método en sí mismo. Quizá para intentar aclararlo sea necesario hacer una revisión
histórica, como de las otras teorías para identificar su origen.
Freud proviene de una tradición médica es aprendiz de Josef Breuer y Jean Martin
Charcot que trabajaban en aquella época en el Hospital Psiquiátrico de la Salpetriere,
se realizaban estudios sobre histeria por medio de hipnotismo se hicieron famosas
las fotografías de los salones de clases que había en el hospital, llenos de alumnos
un profesor al frente (regularmente Charcot) con una mujer que iba porque no lograba
moverse, pero al ser hipnotizada para asombro de todos, que la mujer recobra su
movimiento mientras se encuentra en este estado de “no consciencia” pero cuando
regresa a su estado consciente perdía ese movimiento, ese cambio no era
permanente, lo que llamó la atención del joven Freud, que al igual que sus colegas
sabía que esas mujeres estaban en ese salón porque todos los médicos que las
trataron coincidieron en que físicamente no presentaban un impedimento para
moverse libremente, sin embargo presentaban un impedimento para moverse
libremente, los síntomas que ellas referían eran distintos, eran visiblemente
incapacitantes, al menos de forma consciente.
Regresemos un poco en las influencias filosóficas que mencionaron un acercamiento
a las indagaciones acerca de la “esencia de la naturaleza” que dejaba entre ver un
ser psíquico, que se desprendía de ideas filosóficas como Carus (1831) y Von
Hartmann (1869), pero como lo menciona Hesnard (1972: 27) “...Freud que es quien
por primera vez afirma que la actividad psíquica está caracterizada ante todo por el
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hecho de ser, en su mayor parte inconsciente.” Uno de sus méritos es que nombra el
inconsciente por primera vez reconociendo una naturaleza del ser que le es
desconocida.
Freud tuvo acceso a las ideas de Theodor Lipps, de que el inconsciente era
característico del fenómeno psíquico, lo amplia como lo describe Hesnard (1972: 28):
“Lo inconsciente es lo propiamente psíquico y su esencial realidad” Su naturaleza
íntima nos es tan desconocida como la realidad exterior. Porque la consciencia nos
da noticia de ella de una manera tan incompleta como nuestros órganos de los
sentidos del mundo exterior. Es preciso, dice, admitir la existencia en nosotros de
estados de consciencia desconocidos entre sí y también por nosotros mismos. Y una
parte de estos pensamientos “latentes” presenta particularidades “a veces increíbles”
que se oponen directamente a factores reconocidos por la consciencia: “Existen, por
tanto, actos psíquicos en los que consciencia está excluida”
Entre su influencia médica y las teorías filosóficas de otros teóricos Freud comienza
a describir lo que va a llamar procesos inconscientes, que como lo menciona Tortosa
(2006:219): “En otras culturas se habían hecho aproximaciones al conocimiento del
inconsciente, pero nunca se había fundamentado en la sexualidad y con tan amplios
contenidos.”
Las teorías psicoanalíticas fueron revolucionarias e incómodas para la sociedad,
como lo menciona Tortosa (2006:220). “Freud recordaba (p. e. 1916, 1917, 1924) que,
en la historia de la investigación científica, las innovaciones han sido recibidas
frecuentemente con un fuerte rechazo, sobre todo cuando atentan contra nuestra
propia imagen: “(...) el amor propio de la Humanidad, ha sufrido hasta ahora tres
graves ofensas por parte de la investigación científica”: La “ofensa cosmológica” que
Copérnico infringió a la humanidad al arruinar “la ilusión narcisista” de que la Tierra
era el Centro del Universo; la “ofensa biológica” con que Darwin nos hirió al poner
punto y final a la fantasía de que los seres humanos eran cualitativamente diferentes
a los animales. “Pero la ofensa más sensible es la tercera, de naturaleza psicológica”,
la que él mismo acababa de hacernos, al demostrar que ni siquiera somos dueños de
nuestra propia conciencia, porque dentro de nuestro equipaje psíquico existe un
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inconsciente dinámico y bien repleto, que controla a aquélla sin que nos demos
cuenta, “el yo no es dueño y señor en su propia casa (...) No es por tanto, de extrañar
que el yo no acoja favorablemente las tesis psicoanalíticas y se niegue tenazmente a
darles crédito” (Freud, 1917/1974, tomo VII, 2434-2436).”
Ruptura con la psicología de la consciencia
Fue debido a las influencias teóricas de Freud que se dio una ruptura con la psicología
de consciencia. Cuando observaba a las pacientes de Breuer, recuperar “como por
arte de magia” el movimiento de sus cuerpos, que permanecían trabados, que no se
movían cuando eran conscientes de su cuerpo ¿qué era lo que al estar hipnotizadas
les permitía moverse de nuevo?
Hasta el momento las teorías del a época se orientaban a la psicología de la
consciencia, concibieran o no la idea de mente, pero estas teorías no satisfacían cómo
es que ocurría ese cambio repentino que ocurría en las mujeres que se encontraban
los salones del Salpetriere, algo de la hipnosis, pero sobre todo de la catarsis que
había desarrollado Charcot fueron adoptadas por Freud, pronto abandona la idea de
la hipnosis, basándose y desarrollando la idea catártica. Freud sale del Hospital
Psiquiátrico Salpetriere, como lo relata Tortosa (2006::223): “A su regreso a Viena,
tras el fracaso de su informe sobre la histeria ante el Colegio de Médicos, inauguró
una consulta privada para el tratamiento de los trastornos mentales por la que
desfilaron numerosos pacientes de la alta burguesía, en su mayoría mujeres y judías*.
Aplica los conocimientos adquiridos en Francia y la catarsis hipnótica de Breuer.
Entre 1892 y 1900 se gesta el Psicoanálisis: crea el método de la libre asociación,
inicia y profundiza en su autoanálisis (que básicamente consistía en la auto-
interpretación de sus sueños), pone los fundamentos de su teoría sexual de las
neurosis (represión de la sexualidad infantil), rompe con Breuer por no aceptar aquélla
(véase Breuer y Freud, 1895), considera los síntomas como manifestaciones de
conflictos intrapsíquicos, comienza su relación epistolar con Fliess, utiliza por primera
vez (1896) el término Psicoanálisis; y, finalmente, en 1900, tiene lugar el Análisis de
Dora, rompe la amistad con Fliess, y publica La interpretación de los sueños (editada
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en 1899 con fecha de 1900), probablemente su obra clave.” con esta obra rompe
definitivamente con las teorías que se orientan a contemplar a la conciencia,
centrándose en las fuerzas inconscientes que mueven la psique humana.
*Críticas actuales al estudio de caso por su baja replicabilidad a diferencia del método
natural-experimental, que están cimentados en estadísticas o replicabilidad. También
porque se consideraba que era una teoría que sólo explicaba las problemáticas de
mujeres adineradas, de ciertas características raciales, pero no para ser consideradas
como leyes, que era lo que perseguían las tendencias orientadas a las Ciencias
Naturales. Como hemos revisado las ciencias sociales parte de ideas dinámicas de
interacción.
Psicoanálisis e inconsciente
Como lo menciona Tortosa (2006:223): “Freud (1923/1974, tomo VII, 2661) insistía
en considerar el Psicoanálisis como “una nueva disciplina científica” construida a
partir de “una serie de conocimientos psicológicos” obtenidas mediante “un método
para la investigación de procesos anímicos inaccesibles de otro modo” y “un método
terapéutico”. Pues bien, el cuerpo de estas intelecciones psicológicas lo constituye el
punto de vista metapsicológico o cuerpo teórico.” Por lo que se puede considerar que
para Freud el psicoanálisis será un nuevo método.
Las teorías freudianas se basan en el inconsciente, así como el preconsciente y el
consciente que ya se había estudiado hasta entonces, como lo señala Tortosa
(2006:224): “El inconsciente se describe como algo vivo, lo constituyen contenidos
tales como pulsiones, acontecimientos, recuerdos, imágenes, deseos, sentimientos o
emociones, y fantasías que pueden ser dolorosos, amenazantes o provocadores de
ansiedad. No hay ni sentido del espacio ni del tiempo, ni orden, ni lógica y las
contradicciones coexisten perfectamente entre ellas (opera de acuerdo con el proceso
primario) y buscan la satisfacción inmediata del deseo y la evitación del dolor: sus
leyes de funcionamiento están regidas por la condensación y el desplazamiento.
Estos contenidos actúan como auténticos motores de todo fenómeno psíquico,
aunque no puedan llegar directamente a la conciencia. Al consciente (sistema
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percepción/conciencia) le corresponden, básicamente, funciones perceptivo-
motrices, lo compone todo aquello de lo que nos damos cuenta en un momento dado,
la percepción de las sensaciones externas e internas, de las sensaciones de placer-
displacer y del revivir mnésico. El preconsciente permite, a diferencia del inconsciente,
un acceso relativamente fácil/posible a la conciencia de conocimientos o recuerdos
no actualizados. Es la sede de la censura que vela por impedir el acceso a la
conciencia de los impulsos y contenidos del inconsciente.” Esta será una división que
permitirá explicar una parte de la vida psíquica de las personas, pues explica la
existencia de los procesos inconscientes. También va a desarrollar sus ideas sobre
las instancias psíquicas.
Instancias de la vida psíquica
Dentro de los primeros postulados que tiene Freud están los referentes a las
instancias psíquicas, es una de sus trabajos tempranos, identificando tres entidades:
ello, yo y súper yo, que son estructuras dinámicas que intercambian información todo
el tiempo. Como lo señala Tortosa (2006:224), describiendo a la primera instancia: “El
Ello, desde el punto de vista económico es el espacio o lugar mental que contiene
toda la energía psíquica, define el núcleo impulsor (amoral y egoísta) de la
personalidad, y está regido por el principio del placer. Sus contenidos son
inconscientes, expresión psíquica de las pulsiones, en parte producto de la herencia
innata y en parte producto de la represión y de lo adquirido. Desde el punto de vista
dinámico está en conflicto con el Yo y con el Superyó. Genéticamente es la instancia
más primitiva. “Se considera que el Ello es la parte que está más conectada con
nuestra parte animal, por ello en ocasiones puede parecer que es la que más podría
causar desastre, pero en conjunto es como se provocan los conflictos, no solamente
por la influencia de una, sino por la interacción de las tres.
Si bien el yo podría parecer con mayor dominio y más consciente, su interacción con
las otras entidades, así como la falta de consciencia de algunas situaciones puede
provocar que se tengan momentos atropellados porque el yo controla hasta cierto
nivel la vida consciente de las personas, como más adelante revisaremos en realidad
son pequeñas fallas en esta parte donde va a salir contenido inconsciente en forma
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de síntomas, fallos o lapsus. Como lo menciona Tortosa (2006:225), describiendo:
“El Yo controla las percepciones y ejerce el dominio de la acción verbal y conductual,
de la “motilidad voluntaria”. Está en contacto con la realidad, interna y externa; y ejerce
un papel mediador entre lo interno y lo externo. [...] “El pobre yo (...) sirve a tres
severos amos y se esfuerza en conciliar sus exigencias y sus mandatos. Tales
exigencias difieren siempre, y a veces parecen inconciliables; nada, pues, tiene de
extraño que el yo fracase tan frecuentemente en su tarea.”
Finalmente se encuentra el superyó, que es la parte regularmente punitiva, lo que
produce constantes altercados con las otras dos instancias. como lo describe Tortosa
(2006:225): “El Superyó es una instancia que juzga y critica. Se constituye por
internalización de las exigencias y prohibiciones parentales. Su papel equivale al de
un censor en relación al yo, a quien inhibe o aprueba según las decisiones que toma
presionado por el Ello y por la realidad exterior. Freud vio funciones del Superyó en
la conciencia moral, la autoobservación y la formación de ideales. Genéticamente el
Superyó se forma como heredero de la resolución del conflicto edípico.”
Slavoj Zizek, usa la película psicosis de Hitchcock para ejemplificar que las tres
instancias psíquicas se mantienen en constante comunicación, para fines didácticos
se separan, pero en realidad están más unidas de lo que parecen, si bien aún no se
localiza claramente una zona en el cerebro que efectúe este mecanismo, para el
psicoanálisis su existencia física no es relevante. Al menos no como sus
manifestaciones psíquicas, donde Freud se percata que es por esta división que se
producen muchos enfrentamientos entre la misma persona que tiene ideas diferentes.
Para Zizek, la división será el Ello en la base de la casa (sótano), el yo que se
encuentra en la planta baja de la casa y el superyó en el piso superior de la casa, si
se observa la dinámica de la película se aprecia como la madre de Norman Bates
tiene mayor control sobre la parte superior de la casa, Norman Bates puede estar más
cómodo en la parte central de la casa y los instintos del Ello se descubren al final
cuando se descubre que la madre (cadáver) y Norman son ya la misma persona que
intenta lastimar a otros para tratar de mantenerse vivo y a su mamá también, incluso
cuando su madre está físicamente muerta.
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Manifestación de la vida psíquica
Existen diferentes manifestaciones de la vida psíquica que permiten identificar la
existencia de las instancias y del inconsciente.
Sueños
Para Freud la vía regia al inconsciente son los sueños, de hecho su primer libro
publicado es La interpretación de los sueños en 1900 donde comienza a desarrollar
en su teoría psicoanalítica, por lo que es la primer manifestación de la vida psíquica
que describe Freud, su evolución será constante, habrá muchas modificaciones y
nuevas aportaciones a la teoría del sueño, por ello Tortosa (2006:228) menciona que
los sueños: “Permiten un cumplimiento de deseos, naturalmente, de deseos
inconscientes, que emergen (descarga parcial) disfrazados para superar la censura
de la consciencia. Los explica con los mismos mecanismos que los síntomas
neuróticos. Gracias a su análisis llegó al descubrimiento y conocimiento del
inconsciente.
Para soñar hay que dormir, cuando se duerme el organismo da satisfacción a su
necesidad de reposo: es una reducción de la tensión, la más compleja, que un ser
vivo puede alcanzar.” Gracias al estudio de los sueños por parte de Freud, otros
teóricos y de metodologías diversas se interesaron por el estudio del sueño y la
ensoñación que actualmente existen muchos nuevos datos sobre su función y la
manera en que se presenta.
Fantasía y vida onírica
Los sueños fueron el principio, se observó la vasta vida onírica que tenemos las
personas, así como las fantasías que en su versión más coloquial es “como si soñaran
despiertos”, por lo que la relevancia de las fantasías, así como de la imaginación puso
en el mapa algunos conceptos que permitieron el desarrollo de otras teorías, que
incluían la creatividad. Como lo menciona Tortosa (2006: 228): “Es mérito del
Psicoanálisis haber puesto en el primer plano de la personalidad la importancia de la
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fantasía y de la imaginación, así como sus estructuras subyacentes o su contenido
inconsciente o manifiesto.
Freud entendía por fantasía los sueños diurnos, escenas, episodios, ficciones,
historietas más o menos novelescas que el sujeto forja y se relata (a sí mismo) durante
el estado de vigilia.” Cuando se fue desarrollando la psicología hubo diversas teorías
psicológicas interesadas en considerar a las fantasías de diversos tipos para que
formen parte de sus teorías. En la sexualidad humana por ejemplo Masters &
Johnshon van a cambiar muchas de las ideas que se tenían sobre la sexualidad, pues
como el propio Freud, como lo citan decía (Maier, 2014:235): “La Biología es
ciertamente un terreno de infinitas posibilidades. Podemos esperar que nos
proporcione la más sorprendente de las informaciones sin imaginar las respuestas
que nos dará en una docena de años a las preguntas propuestas en el momento.
Algunas de ellas quizá barrerán toda la estructura artificial conformada por nuestras
hipótesis” puesto que muchos de los descubrimientos que vertieron en su libro La
respuesta sexual humana, fue que se desmontaron muchos mitos en torno a lo que
ellos denominaron la “década de las fantasías fálicas” retirando las ideas de existían
hasta entonces sobre una similitud entre las estructuras del clítoris femenino y el pene
masculino, dejando de lado muchas teorías que basan su pensamiento sobre ésta
idea, como le ocurrió en algunas partes al propio psicoanálisis que no se escapará de
las críticas que se obtendrán producto del contraste con una metodología más
orientada a la biología, mostrando que la teoría psicoanalítica se alejó de éste campo,
hasta que Kandel que gana el Nobel en el año 2000 con sus estudios sobre plasticidad
cerebral, después de su triunfo continuó sus investigaciones e intentó estudiar lo que
denomino neuropsicoanálisis, aún existe mucho debate sobre su formulación teórica.
Síntoma
Sigmund Freud se dedicó a investigar durante su vida el psicoanálisis, escribió
diversos textos, entre ellos Psicopatología de la vida cotidiana que extendía diversas
ideas que se habían cimentado en los sueños, como lo menciona Tortosa, (2006:228)
intentando definir didácticamente lo que Freud podrá considerar Síntoma: “Es mucho
lo que el Psicoanálisis ha aportado al conocimiento de la enfermedad mental. A vuela
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pluma queremos destacar aquí: (1) La concepción de los síntomas como indicios
relativos de enfermedad (relativiza la frontera entre enfermedad mental y normalidad):
“la frontera entre norma y anormalidad es fluctuante”, “todos nosotros somos un poco
neuróticos”. (2) Explican los síntomas, igual que sucede con los sueños, como
formaciones sustitutivas y enmascaradoras de deseos reprimidos, por lo que reportan
unos beneficios al que los sufre. El síntoma es una formación de compromiso entre
los impulsos reprimidos y los mecanismos defensivos del Yo. Estas dos tesis
supusieron un cambio de perspectiva radical en la concepción de los síntomas y en
la comprensión de la enfermedad mental.” La evolución del pensamiento Freudiano
fue adhiriendo también otras características al síntoma, que será retomado por
diversos teóricos.
Teorías de la personalidad
Los desarrollos teóricos llevaron a Freud a postular teorías sobre la personalidad,
como lo describe Tortosa (2006:229), Sigmund: “Caracteriza la personalidad por una
estructura u organización dinámica interna de sistemas psicofisiológicos, que
aseguran un ajuste particular respecto al entorno. La personalidad es el resultado
evolutivo de la estructuración psíquica del individuo, de la interacción de
determinantes biológicos y psicosociales, en particular del entorno familiar que es el
agente de transmisión concreto y particular de la educación y la cultura. Para Freud,
si efectuamos una mirada de conjunto, la formación de la personalidad aparece como
una socialización progresiva en la que se ponen en juego identificaciones sucesivas
y múltiples. Esta organización interior se manifiesta al exterior; de un lado mediante
los mecanismos de defensa, de otro, mediante los modos de relación.” Cómo
podemos identificar esta es quizá una de las teorías que desarrolla con mayor detalle
debido al resto de postulados teóricos que fue revisando y acomodando para
conformar su técnica psicoanalítica.
Método terapéutico
Basado en el método hermenéutico, aunque Freud no lo reconoce en vida, sí dispone
de las herramientas utilizadas para la interpretación, aún existe el debate de si Freud
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utiliza o no la hermenéutica en su ´técnica psicoanalítica, sin embargo, en varias
ocasiones se identifica la idea de interpretación en su base teórica. Sobre todo, en la
construcción de conceptos a través del mito de Edipo escrito por Sófocles,
originalmente, una historia relatada en tres actos, que permite desarrollar el Complejo
de Edipo. En cuanto a su método se puede considerar que: “Las intervenciones del
psicoanalista requieren un conocimiento cabal del paciente y un dominio del arte de
interpretar. Un arte, que se apoya en la utilización terapéutica, básicamente, de la
asociación libre sobre diferentes materiales de la vida cotidiana del paciente,
orientado al desciframiento de los disfraces (simbolismo) bajo los que se oculta la
auténtica fuente (complejos) de sus problemas (Freud, 1914).” (Tortosa, 2006:230)
Freud considera como vimos atrás que crea una metodología en sí misma, una de las
aportaciones más importantes es el trabajo psicoterapéutico que implementa
conformando la base de lo que se va a transformar en psicoterapia en sus diversas
formas, si bien las técnicas usadas actualmente dependen de cada corriente teórica,
se continúa usando el espacio terapéutico, a través del habla como técnica básica,
incluyendo la entrevista.
Una de las técnicas dentro del psicoanálisis es la asociación libre, como lo señala
Tortosa (2006:230): “La asociación libre exige cierto aprendizaje del paciente: No es
fácil para nadie decir con total libertad lo que se siente. Al comienzo de un
Psicoanálisis el analista introduce la regla fundamental: “El tratamiento consiste en
que usted se acueste en este diván, se ponga en la actitud más cómoda y serena
posible y trate de decir todo lo que vaya apareciendo en su mente, con la mayor
libertad y la menor reserva, tratando de ser lo más espontáneo, libre y sincero que
pueda” (Etchegoyen, 1986, 81). Se entiende libre en el sentido de que nada es
orientado, controlado o dirigido, ni tampoco es propuesto al paciente un punto de
partida.”
También tiene parte de su base en la mayéutica que era practicada desde los griegos,
en esta técnica es a través de la pregunta que se va dirigiendo alguna especie de
tendencia que se observe en las respuestas.
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El estudio del inconsciente fue un trabajo que persigue Freud durante toda su vida,
sale de Alemania en 1938 luego de que Austria se anexó a Alemania, por su condición
judía fue perseguido, y exiliado del país debido a sus influencias, pudo salir del
régimen Nazi, sin embargo, quemaron sus libros, para él, eso solo era una obra de la
civilización, ahora solo quemaban sus libros, no a él. Muere el 23 de septiembre de
1939 víctima de cáncer de paladar con extremos dolores que fueron paliados por su
médico, ayudando a abandonar su cuerpo terrenal, aquel día, acallando su dolor y su
genialidad.
Desarrollos teóricos posfreudianos
Tras la muerte de Freud, diversos teóricos se volcaron en continuar la obra que había
iniciado, convencidos del descubrimiento inconsciente que daba otras explicaciones
y que como sus propios resultados en caso por caso se fueron elaborando, existía
algo en la mente que era capaz de modificar también el cuerpo, así muchos teóricos
después de él continuaron su legado, haciendo muchas modificaciones y ampliando
su teoría a nuevas revoluciones que continúan vigentes hoy en día. Como, por
ejemplo:
Karl Abraham: aportaciones en la evolución de la líbido y en diversos campos (p.e.
complejo de castración en la mujer, eyaculación precoz, fantasías en la histeria),
formación y evolución carácter, psicopatología delirio maníaco/depresivo y
psicosis.
Sandor Ferenczi: aportaciones a la estructura y dinámica de la persona,
psicopatología neurosis y terapia.
Otto Fenichel: aportaciones a la estructura de la persona, psicopatología neurosis
y metapsicología.
Anna Freud: recopilación de mecanismos defensa del Yo y aportaciones
Psicoanálisis infantil.
Melanie Klein: aportaciones al Psicoanálisis infantil.
Heinz Hartmann: subraya la autonomía del Yo y su función de adaptación.
Erik Erikson: Aportaciones teoría del desarrollo infantil.
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Wilhelm Reich: funciones del orgasmo y de la angustia.
Franz Alexander: padre de la medicina Psicosomática. (Tortosa, 2006:234)
Karen Horney: la angustia es el orígen de la neurosis que, en realidad, es una
reacción de defensa frente a uno mismo.
Erich Fromm: entiende la neurosis como un fracaso en la autorrealización.
Harry Stack-Sullivan: intento de desarrollo de una psiquiatría de las relaciones
interhumanas.
Harald Schultz-Hencke: el conflicto básico de la psique humana consiste en la
inhibición de lo expansivo, compuesto principalmente por las “aspiraciones del ser
humano”.
Jane Pearce y Saul Newton: aportaciones a la psicología evolutiva.
Ernest G. Schachtel: las neurosis como trastornos de la autorrealización y
actualización potenciales del ser humano. (Tortosa, 2006:235)
Jacques Lacan: teoría de la psicosis y fundamentos lingüísticos para el trabajo
analítico
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Fuentes de consulta
Hesnard, A. (1972) La obra de Freud. II. LOS DESCUBRIMIENTOS DE FREUD.
Páginas 27-31
Tortosa, F.; Civera, C. (2006) Historia de la psicología. El psicoanálisis. Páginas
219-235
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