0% encontró este documento útil (0 votos)
15 vistas6 páginas

Tomas de Aquino

Tomás de Aquino, filósofo y teólogo del siglo XIII, es conocido por sus obras fundamentales, la Suma teológica y la Suma contra gentiles, donde expone su pensamiento sobre la metafísica, la teoría del conocimiento y la relación entre razón y fe. Introduce la distinción entre esencia y existencia, argumentando que Dios es un ser necesario, mientras que los seres creados son contingentes. Además, su ética se basa en la búsqueda de la felicidad y la virtud, y su filosofía política defiende la monarquía como la mejor forma de gobierno, subordinando el Estado a la Iglesia en cuestiones espirituales.

Cargado por

jnegroasensio
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
15 vistas6 páginas

Tomas de Aquino

Tomás de Aquino, filósofo y teólogo del siglo XIII, es conocido por sus obras fundamentales, la Suma teológica y la Suma contra gentiles, donde expone su pensamiento sobre la metafísica, la teoría del conocimiento y la relación entre razón y fe. Introduce la distinción entre esencia y existencia, argumentando que Dios es un ser necesario, mientras que los seres creados son contingentes. Además, su ética se basa en la búsqueda de la felicidad y la virtud, y su filosofía política defiende la monarquía como la mejor forma de gobierno, subordinando el Estado a la Iglesia en cuestiones espirituales.

Cargado por

jnegroasensio
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

29

FILOSOFÍA MEDIEVAL 2

TEMA 4. TOMÁS DE AQUINO.


0. INTRODUCCIÓN

Tomás de Aquino nació en el año 1225 y murió en el 1274. A pesar de la brevedad de su vida escribió
numerosísimas obras filosóficas y teológicas. Las dos principales son la Suma teológica y la Suma
contra gentiles, que son las dos grandes síntesis en las que expone sistemáticamente su
pensamiento. No obstante, su pequeña obra de juventud Del ente y la esencia posee una notable
importancia por recoger con claridad la principal innovación que este filósofo introdujo en la
metafísica aristotélica.

1. METAFÍSICA y TEORÍA DEL CONOCIMIENTO

1.1. Esencia y existencia. Dios y los seres creados

Si bien Tomás de Aquino acepta en su mayor parte la explicación aristotélica de la realidad, se aparta
necesariamente de ella al reconocer como verdadera la doctrina de la creación y la trascendencia de
Dios respecto del mundo. Los seres creados son contingentes, es decir,
existen, pero podrían no haber existido; por el contrario, Dios es un ser
necesario, que existe y no puede no existir. Para comprender esta
diferencia entre Dios y los seres creados es fundamental la distinción entre
esencia y existencia. La esencia es lo que una sustancia es y la existencia
(esse) es el hecho de que esa sustancia sea o exista. Los seres creados son
contingentes porque se componen de esencia y existencia o, dicho de otro
modo, porque su existencia no pertenece necesariamente a su esencia. En cambio, Dios es un ser en
el que esencia y existencia se identifican, y, por ello, es un ser necesario.

Los conceptos aristotélicos de potencia y acto sirven para explicar esta distinción entre esencia y
existencia: la esencia es potencia en relación con la existencia y la existencia es acto de la esencia, la
actualización de la capacidad de ser que es la esencia. Esto supone que a cada esencia le
corresponde una determinada clase de existencia, ya que el modo de existencia de cada sustancia
depende de la capacidad limitada de ser propia de su esencia. Por esta razón, la existencia o «acto
de ser» posee distintos grados de perfección según cuál sea
la esencia que actualiza. Entre los seres existe, por tanto, un
orden jerárquico según la forma o esencia que los
determinan: las sustancias inorgánicas, las plantas, los
animales, el ser humano, los ángeles y Dios. Ahora bien,
mientras que Dios es el acto puro de ser, el ser
absolutamente perfecto cuya esencia es existir, los seres
creados existen porque reciben la existencia como
participación del ser de Dios.

1.2. Teoría del conocimiento

Respecto del conocimiento humano, el Aquinate considera que, al estar el entendimiento unido
sustancialmente al cuerpo, necesita comenzar con la experiencia sensible. Ahora bien, la percepción
30

sensible tiene como objeto seres particulares, pero los conceptos son, por el contrario, universales.
La abstracción es el proceso mediante el cual se pasa de la individualidad de la experiencia sensible a
la universalidad de los conceptos. Abstraer es separar de algún modo lo universal prescindiendo de
los aspectos individuales. Tomás de Aquino explica este proceso del siguiente modo: las sustancias
sensibles producen imágenes («fantasmas») al actuar sobre lo sentidos, el entendimiento agente es
como una luz que extrae lo universal e inteligible («especie impresa») de estas representaciones y lo
imprime en el entendimiento paciente, formándose así el concepto («especie expresa») mediante el
cual se conocen de forma necesariamente indirecta las cosas particulares. Si la unión de los
conceptos en un juicio se corresponde con las cosas, entonces es verdadero, pues la verdad consiste
en la adecuación entre el entendimiento y la realidad.

1.3. Realismo moderado, el principio de individuación y los trascendentales

En relación con la cuestión de los universales, el Aquinate defiende el realismo moderado, según el
cual los conceptos universales se refieren a esencias universales que existen en las cosas, pero no
con independencia de ellas. De esta manera, los conceptos generales poseen un fundamento en la
realidad aunque no existan entidades universales separadas de los individuos. Por otra parte, este
pensador sostiene que el principio de individuación de las sustancias naturales (es decir, aquello
que hace que algo sea un individuo o ente singular) es la materia determinada por cantidad.
Finalmente, sugiere que todos los entes comparten unas notas comunes denominadas
transcendentales, a saber, ente, verdadero, bueno, uno y otro. Esto quiere decir que todo ser es
uno, verdadero en sentido ontológico, bueno y otro que cualquier cosa. Se trata, pues, de
propiedades que transcienden los géneros por predicarse de todas las cosas de todas las categorías.

2. TEOLOGÍA. LA CUESTIÓN DE DIOS.

2.1. Filosofía y teología: razón y fe

El problema de la relación entre la razón y la fe es, como en todos los pensadores medievales, uno
de los temas fundamentales de la filosofía tomista. Tomás de Aquino distingue entre el
conocimiento racional de la realidad y el conocimiento que de ella ofrece la revelación. No obstante,
aunque haya verdades de razón no reveladas y verdades de fe inaccesibles para la razón, también
existen contenidos que pueden ser conocidos por la razón y que a la vez son revelados. Entre estas
verdades comunes a la razón y la fe —también denominadas preámbulos de la fe— se encuentran,
por ejemplo, la existencia de Dios y la inmortalidad del alma. De esta manera, Tomás de Aquino
concede una cierta autonomía a la filosofía, pero sin separarla totalmente de la teología. Ambas se
diferencian no tanto por sus contenidos como por la forma de conocerlos: mientras que la filosofía
recurre exclusivamente a la razón, la teología parte de los datos revelados que acepta por la fe. La
justificación de que sean también reveladas verdades que pueden ser conocidas mediante la razón
es que ésta siempre está sujeta a la posibilidad de error y que, además, no todos los seres humanos
poseen el tiempo, la capacidad o la preparación necesaria para el conocimiento racional de verdades
tan decisivas para la vida humana.

Aunque la fe y la razón sean dos fuentes distintas e independientes de conocimiento, colaboran


entre ellas. Así, la razón ayuda a la fe a ordenar sus contenidos, defenderlos de las críticas y
comprenderlos. Fruto del servicio que la razón presta a la fe es la teología revelada. Por otra parte,
también la fe colabora con la razón, porque, aunque la filosofía no pueda basarse en la revelación, la
fe es un criterio extrínseco y negativo de verdad para ella, es decir, advierte a la razón de sus
31

errores. Así pues, Tomás de Aquino sostiene que, en caso de que haya algún desacuerdo entre
ambas, es la razón la que se equivoca, pues no puede haber ninguna contradicción entre la fe y la
razón.

2.2. La existencia de Dios

Aunque la existencia de Dios sea evidente en sí misma, no es inmediatamente evidente para el ser
humano y, por consiguiente, necesita ser demostrada. Ahora bien, las pruebas de la existencia de
Dios no pueden ser a priori (como el argumento ontológico de Anselmo de Canterbury), sino sólo a
posteriori, es decir, deben partir de la experiencia de la realidad sensible como un efecto que
requiere a Dios como causa. Tomás de Aquino propone cinco vías o demostraciones de la existencia
de Dios. Todas ellas poseen más o menos la misma estructura: se parte de un hecho de experiencia,
se aplica el principio de causalidad, se afirma la imposibilidad de una serie infinita de causas, y se
obtiene como conclusión la existencia de Dios. El punto de partida de la primera vía es el
movimiento y su conclusión es la existencia de un primer motor inmóvil. En la segunda, se deduce a
partir de un orden de causas causadas la existencia de una primera causa incausada. La tercera
parte de la existencia de seres contingentes o posibles para demostrar la existencia de un ser
necesario. En la cuarta se infiere de la de los grados de perfección de los seres la existencia de un ser
máximamente perfecto. Por último, en la quinta vía, se considera que el orden y la finalidad
existente exigen un ser inteligente y ordenador.

2.3. La naturaleza de Dios

Respecto a la naturaleza de Dios, Tomás de Aquino sostiene que el ser humano sólo la puede
conocer de manera imperfecta mediante tres procedimientos o vías. En la vía negativa se niegan de
Dios toda imperfección o limitación. Con la vía positiva se afirman de Dios todas las perfecciones
que observamos en los seres basándose en la analogía de proporcionalidad entre los efectos y su
causa. Finalmente, la razón conoce los atributos divinos por la vía de la eminencia, que consiste en
elevar al grado máximo todas las perfecciones que se dan en los seres finitos.

3. ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA

3.1. La unión sustancial del alma y cuerpo

Entre estos seres finitos y creados se encuentra el hombre. Según Tomás de Aquino, existe una
unión sustancial entre el alma y el cuerpo, que se relacionan como forma y materia y, por ello,
también como acto y potencia. Sin embargo, a pesar de las dificultades que esto plantea para la
inmortalidad del alma, el Aquinate la defiende apoyándose en la inmaterialidad y subsistencia del
entendimiento. No obstante, considera que el estado natural del alma es su unión con el cuerpo. En
cuanto a su origen, sostiene que es creada por Dios.

3.2. La razón: conocimiento y voluntad

Por otra parte, aunque este filósofo es partidario de la unidad del alma como forma sustancial frente
a la defensa agustiniana de la pluralidad de formas, distingue las potencias o facultades vegetativas,
sensitivas e intelectivas. Las facultades intelectivas o espirituales, que pertenecen exclusivamente al
hombre, son la capacidad de pensar y de querer libremente. Así pues, la racionalidad humana posee
dos dimensiones fundamentales: la cognoscitiva, que hace posible el conocimiento de la realidad, y
la apetitiva, que se caracteriza por la libertad de la voluntad humana o libre albedrío. Si bien el
hombre desea necesariamente el fin último de la felicidad, posee la libertad de elección acerca de
32

los medios. De acuerdo con el intelectualismo aristotélico, Tomás de Aquino otorga, en general,
cierta primacía al entendimiento sobre la voluntad, y contra el Averroísmo niega que el
entendimiento agente sea uno en todos los hombres.

4. ÉTICA Y MORAL

4.1. La felicidad y la virtud

Tomás de Aquino también se basa en las doctrinas aristotélicas para elaborar su ética, si bien las
combina con la moral propiamente cristiana. El fin de la vida humana o bien supremo es la felicidad,
que consiste en el cumplimiento de la naturaleza humana y alcanza su perfección en la
contemplación de Dios, que sólo puede alcanzar su plenitud en la vida eterna. Por otro lado, como el
ser humano es por naturaleza racional, la virtud moral consiste en el hábito de obrar bien que
favorece que se actúe de acuerdo con la recta razón.

4.2. La ley natural

4.2.1. El primer principio práctico, los preceptos primarios y los preceptos secundarios

El ser humano conoce racionalmente las normas morales que se corresponden con su naturaleza.
Estas normas constituyen lo que se denomina ley natural. La razón práctica, al aprehender el bien
como el fin del comportamiento humano, reconoce como primer precepto de la ley natural que se
debe hacer el bien y se debe evitar el mal. A partir de este primer principio y teniendo en cuenta las
tendencias propias de la naturaleza humana, se deducen los preceptos primarios o comunes. En
cuanto sustancia, el ser humano tiende a conservar su propia existencia y, por ello, tiene el deber
moral de conservarla y evitar su destrucción. De la inclinación a procrear que el hombre tiene como
animal, se derivan las obligaciones relativas a la sexualidad y al cuidado de los hijos. Por último, la
tendencia a buscar la verdad y vivir en sociedad características de la naturaleza racional del ser
humano es el origen de los preceptos de evitar la ignorancia y respetar las exigencias de la justicia. A
su vez, de estos preceptos primarios se derivan otros preceptos secundarios o particulares.

4.2.2. Las propiedades de la ley natural

Dado que la ley natural se funda en las inclinaciones de la naturaleza humana, sus preceptos
primarios son evidentes, universales e inmutables. Al tener todos los hombres la obligación de
cumplirlos, son evidentes para que todos puedan conocerlos. Y, como se basan en la naturaleza
humana, es decir, en lo que tienen en común todos los seres humanos a pesar de su diversidad y de
su existencia histórica, son los mismos para todos y no pueden cambiar.

4.2.3. Ley natural y ley eterna

Así pues, la ley natural es la participación de la ley eterna en los seres humanos. La ley eterna es la
ordenación divina de la totalidad de los seres creados. Ahora bien, mientras que el comportamiento
de los seres irracionales se encuentra sometido necesariamente a las leyes físicas que lo regulan, el
ser humano conoce la ley natural gracias a la razón y ha de obedecerla libremente. De este modo, la
ley natural es el modo en que la ley eterna ordena la conducta humana.

4.2.4. Ley natural y ley positiva

Por otra parte, la ley positiva humana es el conjunto de normas legales o jurídicas establecidas por
33

el hombre para regular la convivencia humana y lograr el bien común, es decir, el derecho
establecido por los seres humanos. En opinión de Tomás de Aquino, esta legislación es una exigencia
de la ley natural misma, pues ésta ordena el respeto a los demás seres humanos y la justicia en la
relación con ellos. Además, constituye una prolongación de la ley natural, puesto que concreta los
preceptos naturales para regular la vida en sociedad. Por último, la legislación positiva debe respetar
las exigencias de la ley natural, que es su fundamento. Por tanto, aunque Tomás de Aquino distingue
entre el derecho y la moral, vincula el primero a la segunda mediante la idea de justicia.

5. FILOSOFÍA POLÍTICA

5.1. La mejor forma de gobierno

En cuanto a la política, Tomás de Aquino considera, siguiendo a Aristóteles, que el hombre es un ser
social por naturaleza y que el fin del gobierno es ante todo el bien común. Las formas de gobierno
legítimas y buenas de gobierno son la monarquía, la aristocracia y la democracia, si bien. en teoría, la
monarquía es la mejor de ellas por su semejanza con el gobierno de Dios sobre el mundo. Por el
contrario, la tiranía, la oligarquía y la demagogia son modos ilegítimos antagónicos a los anteriores
que, en vez de perseguir el bien común, buscan el bien particular de los gobernantes. En la práctica,
Tomás de Aquino considera preferible la monarquía moderada por la aristocracia y democracia. Por
otra parte, llega a justificar el tiranicidio en determinadas circunstancias y siempre que sus
consecuencias no sean peores que los males que se padecen bajo la tiranía.

5.2. La relación entre Iglesia y Estado

A juicio del Aquinate, el Estado es una institución relativamente autónoma que tiene como ámbito
propio sus fines temporales, pero, como el fin sobrenatural del ser humano es competencia de la
Iglesia, se encuentra indirectamente supeditado a ésta, ya que debe favorecer la consecución de
dicho fin. De ahí que defienda el poder predominante del Papa sobre el Emperador en el orden de lo
sobrenatural y espiritual. Así pues, en la filosofía tomista la relación entre el Estado y la Iglesia
resulta, en cierto modo, semejante a la existente entre la razón y la fe.
34

SER Y CONOCIMIENTO DIOS SER HUMANO ETICA Y MORAL POLITICA Y


SOCIEDAD
- Aristóteles, pero EXISTENCIA - Unión sustancial - Ética aristotélica + moral - Naturaleza social
doctrina de la creación - Su existencia: evidente de alma y cuerpo: cristiana del hombre
- Seres creados: en sí misma, pero no forma / materia, - Fin: felicidad : realización
contingentes evidente para el hombre acto / potencia de la naturaleza - Fin del gobierno:
- Dios: necesario +contemplación de Dios bien común
- Seres creados: → - Necesidad de su - Pero - Naturaleza racional del
esencia +existencia Demostración inmortalidad: ser humana - Formas legítimas
- Dios: esencia = inmaterialidad del - Virtud: hábito de obrar de gobierno:
existencia - Demostración a entendimiento bien según recta razón monarquía,
- Existencia: acto de la posteriori. efectos / causa - Conocimiento racional aristocracia y
esencia - Estructura de las cinco RAZÓN Y FE de la ley natural: oligarquía.
vías: hecho de →CONOCIMIENTO normas morales fundadas
- Orden jerárquico de experiencia, principio de en su naturaleza - Formas ilegítimas
los seres creados causalidad, imposibilidad - Fuentes - Razón práctica: bien= de gobierno:
según su esencia de serie infinita, existencia distintas fin: primer precepto: se tiranía, oligarquía y
- Dios: acto puro de de Dios debe hacer el bien y evitar demagogia.
ser, su esencia es 1. Primera vía: - Verdades el mal
existir Movimiento / primer comunes - Tendencias humanas: - Forma ideal: en
- Seres creados: motor inmóvil preceptos secundarios: teoría, monarquía,
reciben existencia 2. Segunda vía: causas - Filosofía y - Sustancia: conservar pero en la práctica
como participación del causadas / primera causa teología: formas Existencia/deber de constitución mixta
ser de Dios incausada distintas de respetar la vida y no
- Unión sustancial de 3. Tercera vía: seres conocimiento: destruirla - Autonomía del
alma y cuerpo: forma / contingentes / ser razón y fe Estado: fines
materia, acto / necesario - Animal: procreación / temporales
potencia 4. Cuarta vía: grados de - Colaboración deberes de la sexualidad y
- Pero inmortalidad: perfección / ser la educación de los hijos - Pero supeditación
inmaterialidad del máximamente perfecto - Razón ayuda a - Racional: búsqueda de la a la Iglesia: fines
entendimiento 5. Quinta vía: orden en la fe: ordena, verdad y vivir en sociedad sobrenaturales
naturaleza / ser comprende, / evitar la ignorancia y
inteligente y ordenador defiende respetar la justicia - Semejanza entre
- Características de la ley la relación entre
CONOCIMIENTO natural: razón / fe y Estado
- Fe: criterio
- Se basa en la extrínseco y -Evidencia: conocimiento / Iglesia
experiencia sensible NATURALEZA-ESENCIA negativo de por todos-Universalidad:
verdad para la naturaleza racional-
- Proceso de - Conocimiento Inmutabilidad: no cambian
razón
abstracción: elaborar imperfecto e indirecto - Ley positiva y ley natural:
conceptos universales exigencia, prolongación,
a partir de - Vía negativa: negar respeto
percepciones de seres Imperfecciones - Ley natural y ley eterna:-
particulares Ley eterna: orden de los
-Vía positiva afirmar seres creados-
- Entendimiento perfecciones / analogía - Seres irracionales: leyes
agente: físicas
extrae lo universal - Vía de la eminencia: - Hombre racional y libre:
elevarlas al grado máximo ley natural
- Entendimiento - Ley natural: el modo de
paciente: la ley eterna para los
recibe el concepto hombres

-Verdad como
adecuación entre
pensamiento y
realidad

También podría gustarte