Vicariato Apostólico de Puerto
Maldonado Parroquia Nuestra
Señoradel Rosario
I. Monición de entrada
Queridos hermanos, nos preparamos para iniciar esta Santa Eucaristía en el
Vigésimo Primer Domingo del Tiempo Ordinario.
La liturgia de hoy nos pondrá ante dos opciones para que decidamos: estar con
Dios o alejarnos tras otros dioses. Que el Espíritu Santo nos guíe para optar por
seguir y servir al Señor.
Con ese mismo Espíritu, iniciamos la celebración de estos misterios, cantando
juntos. De pie por favor.
II. Moniciones Primera lectura (Josué 24, 1-2a. 15-17. 18b)
Josué, sucesor de Moisés, pone a
l pueblo ante una disyuntiva determinante de su futuro: ¿A quién queréis servir, a
los ídolos o a Dios? Escuchemos atentos, porque nosotros también debemos
decidirnos radicalmente por una opción.
III. Segunda lectura (Efesios 5, 21-32)
Hoy terminamos de leer la selección de la carta a los Efesios con una página famosa: la
que habla de las relaciones entre marido y mujer, situándolas en la esfera del amor de
Cristo que se entregó hasta el final por su esposa la Iglesia.
IV. Evangelio (Juan 6, 60-69)
Terminamos hoy la lectura del capítulo 6 del Evangelio de san Juan, que hemos ido
escuchando durante cinco domingos, con las reacciones de los presentes ante las
palabras de Jesús. Cantemos el aleluya para la posterior escucha de esta Palabra.
V. Oración de los fieles
Dirijamos nuestra oración a Dios nuestro Padre, para que la comunidad cristiana,
confirmada en la fe, dé razón de su esperanza ante todos los hombres.
1. Por la Iglesia, el Papa, los obispos, sacerdotes y diáconos, religiosos y religiosas,
y todos los fieles; para que en todos crezca la fe y la esperanza en la resurrección
de Cristo. Roguemos al Señor.
2. Por nuestro país y por todos los países del mundo; para que a todos alcance la
paz y el bienestar. Roguemos al Señor.
3. Por el cristiano que duda, por el incrédulo que quisiera creer y por todos los que
buscan con amor la verdad; para que, iluminados por la gracia pascual,
reconozcan que sólo en Cristo está la salvación. Roguemos al Señor.
4. Por todos los que viven la experiencia del dolor; para que no se dejen vencer por
el desánimo, sino que, por la fuerza de la fe y la solidaridad de los hermanos,
sientan que Dios está cerca de ellos. Roguemos al Señor.
5. Por todos los aquí presentes; por las familias, por los niños que se están
preparando para la catequesis, para que en todo momento seamos resonancia
viva de la Palabra que nos salva. Roguemos al Señor
6. Por los gobernantes de las naciones, especialmente por aquellos que han
decidido servir a intereses que alejan al hombre del camino del Señor, para que
enderecen sus políticas para el bien de todos. Roguemos al Señor
VI. Presentación de las Ofrendas
Jesús nos enseña que “el Espíritu es el que da vida”. Movidos por el mismo
Espíritu nosotros nos disponemos a ser ofrenda junto al pan y el vino que
llevamos al altar. Cantamos…
Ofrenda de la luz (velas)
Señor te ofrecemos la luz símbolo de la fe y esperanza de la comunidad católica,
has que esta luz ilumine el sendero que nos lleve a tu a ti.
Ofrenda del pan
Recibe señor este pan que simboliza tu cuerpo santo, el cual nos fue entregado
para que sea nuestro alimento corporal y espiritual. Has que este pan nunca falte
en ninguno de nuestros hogares.
Ofrenda del vino
Recibe el vino fruto de la vid y del trabajo de los hombres, que un día nos
entregaste en representación de tu santísima sangre para limpiar nuestros
pecados y dar existencia a nuestra vida.
Ofrenda de la palabra (Biblia)
Recibe tu palabra como símbolo del compromiso que hemos asumimos para
seguir tu camino y tus mandatos sagrados.