T1 – EL
NACIMIENTO DE LA
FILOSOFÍA
LA GRECIA
ANTIGUA, CUNA DE
LA FILOSOFÍA
ÍNDICE
[Link] del Mito al Logos: El nacimiento de la filosofía.
1.1. Mito
1.2. Logos
1.3. Características del paso del mito al logos
2. Filosofía Antigua (siglos VI a.C. - V d.C.)
2.1. Presocráticos
2.1.1. Tales de Mileto (c. 624-546 a.C.)
2.1.2. Parménides (c. 515-450 a.C.)
2.1.3. Pitágoras (c. 570-495 a.C.)
2.2. Sócrates (470 a.C. -399) a.C. y Platón (427 a.C. - 377 a.C.)
2.3. Aristóteles (384 aC. - 322 a.C.)
2.4. Escuelas Helenísticas
2.4.1. El estoicismo
2.4.2. La escuela epicúrea
2.4.3. El escepticismo
1. Paso del Mito al Logos: El nacimiento de la filosofía.
El "paso del mito al logos" se refiere a la transición en el pensamiento humano, especialmente en
la antigua Grecia, en la que se comenzó a explicar el mundo y los fenómenos naturales no a través
de mitos o relatos divinos, sino mediante la razón y el pensamiento lógico. Es un concepto clave
en la historia de la filosofía, que marca el origen de la filosofía occidental y la ciencia.
1.1. Mito:
• Los mitos eran relatos tradicionales que las antiguas culturas usaban para explicar el origen
del universo, los fenómenos naturales, el destino y el comportamiento humano. Estos relatos
involucraban a dioses, héroes y fuerzas sobrenaturales, y ofrecían explicaciones que no
requerían justificación racional. Los mitos estaban profundamente conectados con la religión
y los ritos.
• En la Grecia antigua, los poetas como Homero y Hesíodo narraban mitos sobre los dioses
del Olimpo y el origen del cosmos. Los fenómenos naturales, como el trueno o el mar, eran
atribuidos a las acciones de los dioses (por ejemplo, Zeus controlaba los relámpagos y
Poseidón los mares).
1.2. Logos:
• El logos, en griego, significa "razón", "palabra" o "discurso". Con el surgimiento de los
primeros filósofos presocráticos, como Tales de Mileto, Anaximandro y Heráclito, surgió
una nueva forma de pensar que buscaba explicaciones racionales y naturales de los
fenómenos del mundo.
• En lugar de atribuir los fenómenos a voluntades divinas, estos pensadores comenzaron a
buscar principios naturales (arjé) que dieran cuenta del funcionamiento del cosmos. Por
ejemplo, Tales sostenía que el agua era el principio fundamental del universo, explicando los
cambios y transformaciones sin recurrir a dioses.
1.3. Características del paso del mito al logos:
• Ruptura con la visión mítica: Los primeros filósofos cuestionaron las explicaciones
mitológicas y buscaron causas más lógicas y racionales.
• Búsqueda de principios naturales: Se intentó encontrar un principio o fundamento único
(arjé) que explicara el origen y la estructura del cosmos, basándose en observaciones del
mundo.
• Predominio de la razón: La razón comenzó a ocupar un lugar central en la explicación de
la realidad, confiando en el argumento lógico y no en relatos fabulosos o sobrenaturales.
• Universalidad y sistematicidad: Las explicaciones míticas solían ser fragmentarias y
locales, mientras que las explicaciones racionales buscaban ser universales y aplicables a
cualquier fenómeno.
1.4. Importancia del paso del mito al logos:
Este cambio fue crucial para el nacimiento de la filosofía y la ciencia en Occidente. Abrió
la puerta al pensamiento crítico, a la observación empírica y a la formulación de teorías
sobre el universo basadas en la razón, dando lugar a las ciencias naturales y las ciencias
humanas.
En resumen, el "paso del mito al logos" marca el momento en que la humanidad comenzó a
cuestionar los relatos tradicionales y buscó explicaciones racionales, basadas en la observación y
la lógica, para entender la realidad.
2. Filosofía Antigua (siglos VI a.C. - V d.C.)
La filosofía nace de forma posterior a la escritura, y aunque no tenemos acceso a muchos de los
textos que se escribieron en la antigüedad (porque se perdieron o no se conservaron), la filosofía
comenzó en Grecia con Tales de Mileto en el siglo VI a.C., quien buscaba explicaciones racionales
para el mundo natural. Los principales filósofos o escuelas filosóficas de esta época son:
2.1. Presocráticos: Filósofos como Tales, Anaximandro, Heráclito o Parmenides se
enfocaron en la naturaleza y el origen del cosmos.
2.1.1. Tales de Mileto (c. 624-546 a.C.) es considerado el primer filósofo
porque fue el primero en buscar una explicación racional del cosmos sin recurrir a mitos. Aunque
primitivo, el pensamiento de Tales tiene una orientación empírica: observaba los fenómenos
naturales para extraer conclusiones sobre el mundo Su principal contribución es la idea de que
existe un principio fundamental (arjé) que subyace a todas las cosas. Según Tales, este principio
es el agua. Ésta, aunque presente en formas diferentes (líquido, sólido, gas), es la sustancia básica
de la que todo deriva. No obstante, aunque todo derive del agua, para Tales el mundo está en un
cambio constante. Es decir, para Tales siempre que nos bañemos en un río será un rio distinto (el
agua corre y transforma el rio).
2.1.2. Parménides (c. 515-450 a.C.) representa una postura radicalmente
opuesta. Argumentó que el cambio es una ilusión de los sentidos -los cuales nos engañan- y que
la verdadera realidad es estática e inmutable. Su famosa afirmación "El ser es, y el no-ser no es"
expresa que solo el ser (la realidad) existe y es eterno, único e [Link] contrario que para
Tales, para Parménides el cambio, la pluralidad y el movimiento que observamos en el mundo son
ilusiones sensoriales. La verdadera naturaleza de la realidad es un ser único, eterno e inmutable,
algo que va más allá de lo que los sentidos pueden percibir. Es decir, por mucho que la forma del rio
cambie, hay una esencia en él que se mantiene inmutable (que no está sujeta al cambio), por lo que
siempre nos bañaremos en el mismo rio.
En resumen, mientras que Tales buscaba explicar el cambio en términos de un principio natural
subyacente, Parménides negaba toda posibilidad de cambio y multiplicidad, proponiendo que la
única verdad es el ser inmutable, accesible solo a través de la razón, en oposición a los sentidos que
nos engañan.
2.1.3. Pitágoras (c. 570-495 a.C.) fue un filósofo muy importante en su época.
Aunque no dejó nada escrito, podemos reconstruir algunos aspectos claves de su filosofía a través
de los escritos de algunos de sus discípulos.
Para los pitagóricos, los números no eran solo una herramienta para contar, sino que constituían el
principio fundamental (arjé) de toda la realidad. Creían que todo lo que existe en el universo puede
ser explicado en términos numéricos y proporciones matemáticas. Por ejemplo, descubrieron que
las relaciones numéricas explicaban las armonías musicales (a través de la longitud de las cuerdas
que producen diferentes sonidos), lo que reforzó su creencia en que el cosmos está estructurado
por proporciones matemáticas.
Por lo tanto, Los pitagóricos creían que el universo está organizado de manera armoniosa. Esta
armonía podía ser descubierta a través de las matemáticas y la música. El concepto de la "armonía
de las esferas" es una idea central en la cosmología pitagórica. Según esta teoría, los cuerpos
celestes (planetas, estrellas) se mueven siguiendo proporciones numéricas y generan una especie de
música cósmica que, aunque imperceptible para los humanos, refleja la armonía y el orden del
cosmos.
No obstante, esta música no se podía percibir a través de los sentidos. En tanto que el principio de la
realidad son los números, solo tenemos acceso a la verdadera realidad a través de la razón. Los
sentidos nos ofrecen una imagen falsa de la misma, pero -según los pitagóricos- orientando nuestra
alma hacia la razón podríamos salir del error y alcanzar el conocimiento de la verdad, purificando
así nuestra alma.
2.2. Sócrates y Platón
2.2.1. Sócrates (469-399 a.C.).
El método socrático (mayéutica): Sócrates usaba el diálogo como una herramienta para guiar a las
personas hacia el conocimiento. Este método implicaba hacer preguntas sucesivas, que obligaban al
interlocutor a reflexionar y llegar a la verdad por sí mismo. Creía que el conocimiento está dentro
de nosotros y que el proceso de aprender es, en realidad, un proceso de recordar o descubrir lo que
ya sabemos (mayéutica, "dar a luz" el conocimiento).
• La ignorancia consciente: Sócrates insistía en que la sabiduría comienza con el
reconocimiento de la propia ignorancia. Su famosa frase "Solo sé que no sé nada" refleja
esta idea. Consideraba que el primer paso hacia el verdadero conocimiento era aceptar que
no se sabe todo.
• Intelectualismo moral: Sócrates sostenía que la virtud es conocimiento, es decir, que para
ser una persona virtuosa y justa hay que conocer con el alma lo que es el bien. Creía que el
mal es el resultado de la ignorancia; las personas no actúan mal deliberadamente, sino
porque no conocen el [Link]í, quien conociera el bien sería incapaz de obrar injustamente.
Por tanto, el conocimiento lleva a la virtud, y es la virtud la lleva a una vida buena, a la
felicidad.
• Cuestionamiento de las normas tradicionales: Sócrates desafiaba las ideas y costumbres
de la sociedad ateniense. Su constante cuestionamiento de las autoridades y creencias
tradicionales lo llevó a ser juzgado y condenado a muerte, acusado de corromper a la
juventud y de impiedad.
2.2.2. Platón (427-347 a.C.) discípulo de Sócrates, es uno de los filósofos más
influyentes de todos los tiempos. A través de su obra, especialmente sus diálogos, desarrolló una
vasta filosofía que abarcaba cuestiones éticas, políticas, metafísicas y epistemológicas.
Puntos clave:
• La teoría de las Ideas o Formas: Uno de los conceptos más importantes en la filosofía de
Platón es su Teoría de las Ideas (o Formas). Según esta teoría, el mundo sensible (lo que
percibimos con los sentidos) es una copia imperfecta del mundo de las Ideas, que es el
verdadero y eterno. Las Ideas son entidades abstractas, inmutables y perfectas que existen
independientemente del mundo físico. Por ejemplo, todos los caballos que vemos en la
realidad son una copia imperfecta de la Idea del caballo que existe en el mundo inteligible.
• Dualismo: Platón distinguió entre el mundo sensible (el mundo material que cambia
constantemente) y el mundo inteligible (el mundo de las Ideas, eterno e inmutable). Este
dualismo también se refleja en la distinción entre el cuerpo y el alma. El alma pertenece al
mundo inteligible y es inmortal, mientras que el cuerpo es parte del mundo sensible y
perece.
• La alegoría de la caverna: En su obra La República, Platón ofrece una de sus metáforas
más famosas: la alegoría de la caverna. En esta alegoría, los seres humanos viven como
prisioneros en una caverna, solo viendo sombras proyectadas en la pared, que representan el
mundo sensible. El filósofo es quien logra escapar de la caverna y contempla el mundo real,
el mundo de las Ideas, al cual se accede mediante el uso de la razón. La Idea del Bien es la
Idea suprema, que ilumina y da sentido a todas las demás Ideas.
• El conocimiento como reminiscencia: Platón, influido por la concepción de Sócrates,
sostuvo que el conocimiento verdadero es el conocimiento de las Ideas. Según su teoría de
la reminiscencia, el alma, antes de encarnarse en el cuerpo, habitaba el mundo de las Ideas,
por lo que todo conocimiento es en realidad un recuerdo de lo que el alma ya conocía. El
proceso de aprendizaje es un redescubrimiento de ese conocimiento olvidado.
• La filosofía política y la justicia: En La República, Platón desarrolla su visión de una
sociedad ideal gobernada por filósofos-reyes, los únicos capacitados para gobernar debido a
su conocimiento del Bien y de las Ideas. Platón creía que solo aquellos que han accedido al
conocimiento del mundo inteligible están en condiciones de liderar una sociedad justa. En
este sentido, la justicia consiste en que cada clase social (gobernantes, guardianes y
productores) desempeñe su función adecuada en armonía.
• El alma tripartita: Platón divide el alma humana en tres partes:
• La razón: La parte racional, que busca la verdad y está relacionada con el
conocimiento.
• El espíritu: La parte que se relaciona con las emociones, la valentía y el honor.
• El apetito: La parte relacionada con los deseos y las necesidades físicas. Una vida
justa y armoniosa es aquella en la que la razón gobierna sobre el espíritu y el
apetito, logrando así el equilibrio.
2.3. Aristóteles (384-322 a.C.) fue discípulo de Platón, pero desarrolló una
filosofía diferente, que se apartaba del idealismo platónico para centrarse más en el mundo sensible
y la experiencia. Además, centró bastante hizo grandes aportaciones al apartado de la ética. En esta
ocasión dejaremos de lado el apartado de su filosofía que se dedica a la metafísica y plantearemos
brevemente los siguientes:
- La ética.
La ética de Aristóteles, expuesta principalmente en su obra Ética a Nicómaco, se centra en la
búsqueda de la felicidad o eudaimonía, que para él es el fin último y supremo del ser humano. Para
ello, el ser humano habrá de ser virtuoso en sus acciones. Pero, ¿qué quiere decir esto?
Para Aristóteles, la virtud es una disposición habitual que nos lleva a actuar de manera correcta.
Cada virtud se encuentra en un justo medio entre dos extremos viciosos: el vicio por exceso y el
vicio por defecto. Por ejemplo:
• Valentía: el justo medio entre la temeridad (exceso) y la cobardía (defecto).
• Generosidad: el justo medio entre la derroche (exceso) y la avaricia (defecto).
• Templanza: el justo medio entre la intemperancia (exceso) y la insensibilidad (defecto).
Este equilibrio es flexible y varía dependiendo de las circunstancias y las personas. Lo que es
valiente para una persona en una situación determinada, puede ser temerario o cobarde para otra.
¿Quién se encarga entonces de determinar lo que es el punto medio en cada situación particular y de
qué forma? Es aquí donde entra en juego la prudencia, la virtud que permite discernir el justo
medio y aplicarlo en la vida diaria, coordinándose con las virtudes morales (tales como la valentía,
la geenerosidad o la templanza). Mientras las virtudes son disposiciones para actuar correctamente,
la prudencia asegura que sepamos cómo y cuándo actuar según las circunstancias. Así, el justo
medio se convierte en una guía flexible, no absoluta, que la prudencia nos ayuda a encontrar.
- La política: el ser humano como animal político
• En su obra Política, Aristóteles describe al ser humano como un animal político por
naturaleza, lo que significa que los seres humanos solo pueden alcanzar su máximo
desarrollo y bienestar dentro de una comunidad (la polis).
• Para Aristóteles, la mejor forma de gobierno es aquella que busca el bien común, no solo el
interés de unos pocos. Existen formas de gobierno buenas (monarquía, aristocracia, politeia)
y sus degeneraciones (tiranía, oligarquía, democracia populista).
• La justicia es central para la vida en comunidad, y la ciudad-estado (polis) es la estructura
natural para que los seres humanos vivan de acuerdo con sus potencialidades.
- La lógica y la ciencia
• Aristóteles es considerado el fundador de la lógica formal. Desarrolló el silogismo, un tipo
de razonamiento deductivo en el que se deriva una conclusión a partir de dos premisas. Por
ejemplo:
1. Todos los hombres son mortales.
2. Sócrates es hombre.
3. Por lo tanto, Sócrates es mortal.
• Aristóteles también aplicó la observación empírica al estudio de la naturaleza, siendo
pionero en disciplinas como la biología. Creía que el conocimiento comienza con la
observación de la realidad sensible, a diferencia de Platón, que daba prioridad al mundo
inteligible.
• Además, defendió una teoría empirista del conocimiento. Creía que todo conocimiento
comienza con la experiencia sensorial. A partir de la percepción de objetos particulares, el
intelecto abstracto puede llegar a las esencias o formas universales.
• Esto contrasta con Platón, quien sostenía que el conocimiento verdadero es recordar las
Ideas que el alma conocía antes de su encarnación en el mundo sensible. Para Aristóteles, las
esencias están en las cosas mismas, no en un mundo separado de Ideas.
2.4. Escuelas Helenísticas
Las escuelas helenísticas fueron una serie de corrientes filosóficas que surgieron durante el período
helenístico, que se extiende desde la muerte de Alejandro Magno en el 323 a.C. hasta la conquista
de Grecia por Roma en el 146 a.C. Este periodo estuvo marcado por un cambio en el enfoque de la
filosofía, que pasó de centrarse en cuestiones metafísicas y teóricas, como en la filosofía
presocrática, socrática y platónica, a ocuparse más de cómo alcanzar la felicidad y llevar una vida
buena y plena en un mundo incierto. En este apartado veremos las tres más importantes:
2.4.1. El estoicismo es una escuela filosófica fundada en Atenas por Zenón de
Citio alrededor del 300 a.C. Su nombre proviene del lugar donde Zenón enseñaba, conocido como
la "Stoa Poikile" o Pórtico Pintado. Aunque surgió en Grecia, su influencia se extendió por todo el
mundo antiguo, especialmente en Roma, donde filósofos como Séneca, Epicteto y el emperador
Marco Aurelio se convirtieron en figuras prominentes del estoicismo.
El estoicismo nació en una época de gran incertidumbre política y social en Grecia. Durante este
período, muchos buscaban una forma de vivir en armonía con la naturaleza y afrontar las
dificultades sin perder la tranquilidad. La filosofía estoica se desarrolló como una respuesta a la
pregunta de cómo lograr la virtud y una vida feliz, independientemente de las circunstancias
externas.
Zenón fue influenciado por varias corrientes filosóficas previas, como el cinismo de Diógenes o la
filosofía socrática. A continuación vemos algunas de sus principales características:
1. Vivir de acuerdo con la naturaleza: Para los estoicos, el objetivo principal de la vida es
vivir en armonía con la naturaleza, tanto la naturaleza externa (el universo) como la
naturaleza humana (la razón). El ser humano es una parte del todo y debe actuar de manera
que respete este orden.
2. Virtud como el bien supremo de la naturaleza humana: Como para Aristóteles, la virtud
(areté) es la máxima expresión de la naturaleza humana, y consiste en la sabiduría, el coraje,
la justicia y la templanza. Mientras que todos los placeres terrenales y las posesiones
materiales (dinero, fama, placer, poder) es indiferente para el verdadero sabio, ya que no
contribuye a la verdadera felicidad.
3. Control de las emociones: Las emociones como la ira, el miedo, el deseo o la tristeza son
vistas como el resultado de juicios incorrectos. El estoico debe aprender a controlar sus
emociones, ya que éstas surgen de percepciones erróneas sobre lo que es verdaderamente
importante.
4. Diferenciación entre lo que depende de nosotros y lo que no: Una de las ideas más
importantes del estoicismo para controlar las emociones es distinguir entre lo que está bajo
nuestro control (nuestras acciones, pensamientos y decisiones) y lo que no lo está (la salud,
riqueza, reputación, la muerte). Los estoicos recomiendan concentrarse en lo que podemos
controlar y aceptar con serenidad lo que no.
5. El cosmopolitismo: Los estoicos sostenían que todos los seres humanos forman parte de una
misma comunidad global o cosmópolis. Por ello, defendían la igualdad de todas las
personas, independientemente de su origen o estatus social.
6. El destino y la providencia: Para los estoicos, el universo está gobernado por una razón
divina (el logos), y todo lo que sucede forma parte de un plan natural. Aceptar el destino con
tranquilidad y comprender que todo ocurre por una razón mayor es esencial para mantener la
paz interior.
7. Prácticas diarias: El estoicismo no solo era una teoría filosófica, sino una forma de vida
que se expresaba en la práctica diaria. Los estoicos recomendaban ejercicios como la
meditación sobre la muerte, la reflexión diaria sobre las acciones y la visualización negativa
(imaginar que lo peor puede suceder para no temerlo).
Estos principios han hecho del estoicismo una filosofía atemporal, y muchos de sus conceptos
siguen siendo relevantes hoy en día como herramientas para afrontar las dificultades de la vida
moderna, aunque hay que aprender a distinguir aquello que depende de nosotros de lo que no. Ya
que si no se gestiona bien la aceptación, puede tornarse en resignación. Por ejemplo, ante las
injusticias sociales no cabe resignarse y aceptar que son cuestiones naturales y necesarias, sino que
quizá sea más justo tomar acción para cambiar las cosas.
2.4.2. La escuela epicúrea, fundada por Epicuro alrededor del 306 a.C., es otra
de las grandes corrientes filosóficas de la antigua Grecia. Aunque a menudo se contraponen al
estoicismo, los epicúreos también se preocuparon por cómo alcanzar la felicidad y la tranquilidad
del espíritu humano, aunque mediante otras vías.
Epicuro nació en la isla de Samos en el 341 a.C. y más tarde fundó su propia escuela filosófica en
Atenas, llamada el "Jardín de Epicuro", donde enseñaba a sus seguidores en un ambiente más
relajado e inclusivo que otras escuelas filosóficas de la época. De hecho, en el Jardín se admitía a
mujeres y esclavos, lo cual era inusual para su tiempo.
Epicuro desarrolló su filosofía en una época donde la inestabilidad política y social era también
notable, y al igual que los estoicos, se interesó por cómo alcanzar una vida feliz. Sin embargo, su
visión del mundo y de lo que constituía el bien supremo difería radicalmente de la de los estoicos.
Estos son, en resumen, algunos aspectos claves de su filosofía:
1. Placer como el bien supremo: A diferencia de los estoicos, que consideraban la virtud
como el mayor bien, los epicúreos afirmaban que el placer (hedoné) es el fin último de la
vida. Sin embargo, el placer al que se referían no era un placer desmedido o sensual, sino
más bien la ausencia de dolor (tanto físico como mental), lo que ellos llamaban ataraxia
(tranquilidad) y aponía (ausencia de sufrimiento corporal).
2. Tipos de placeres: Epicuro distinguía entre:
• Placeres naturales y necesarios: Como el alimento, el refugio o la amistad, que son
esenciales para la vida.
• Placeres naturales pero no necesarios: Como los lujos o ciertos deseos físicos, que
aunque son placenteros, no son imprescindibles para la felicidad.
• Placeres ni naturales ni necesarios: Como la riqueza, la fama o el poder, que son
innecesarios y suelen causar más problemas que satisfacciones.
El epicúreo sabio busca los placeres naturales y necesarios, y evita los deseos superfluos que
pueden llevar al sufrimiento.
3. Ausencia de miedo a los dioses y a la muerte: Epicuro creía que muchos de los
sufrimientos humanos provienen del miedo a la muerte y a los dioses. En su sistema, los
dioses existen, pero no se ocupan de los asuntos humanos, por lo que no hay que temer su
intervención. Además, Epicuro sostenía que la muerte no es algo a lo que debamos temer, ya
que cuando morimos, simplemente dejamos de existir y, por tanto, no podemos experimentar
dolor o sufrimiento.
4. El atomismo: Epicuro adoptó las ideas del atomismo de Demócrito, según las cuales todo
en el universo está compuesto de átomos y vacío. Los átomos son las partículas más
pequeñas e indivisibles que forman todas las cosas, incluidos los seres humanos. Este
enfoque materialista le permitió a Epicuro sostener que no hay vida después de la muerte y
que el alma también está formada por átomos que se dispersan cuando morimos.
5. La importancia de la amistad: Para los epicúreos, la amistad era uno de los mayores
placeres de la vida. Epicuro valoraba mucho las relaciones humanas, considerando que vivir
en compañía de amigos y seres queridos era esencial para alcanzar la felicidad y evitar los
temores que perturban la mente.
6. El ideal de la autosuficiencia: Aunque los epicúreos valoraban los placeres, también
promovían un estilo de vida austero y moderado. El sabio epicúreo debería aprender a
contentarse con poco y a ser autosuficiente, porque una vida sencilla y moderada lleva a
menos deseos y, por ende, a menos sufrimiento.
7. La felicidad a través del conocimiento: Epicuro también veía el conocimiento como un
medio para la felicidad. Al entender la naturaleza del universo y al deshacerse de miedos
irracionales, uno puede vivir en paz. Su filosofía tenía un componente práctico: el
conocimiento debía llevar a la tranquilidad y al placer.
Aunque tanto el epicureísmo como el estoicismo buscaban la felicidad y la tranquilidad (ataraxia),
las formas en que proponían alcanzarlas eran diferentes:
• Mientras que los estoicos se enfocaban en el control de las emociones y la aceptación del
destino, los epicúreos abogaban por la búsqueda de placeres simples y la eliminación de los
miedos irracionales. Además, los estoicos valoraban la virtud por encima de todo, mientras
que los epicúreos valoraban el placer, siempre y cuando fuera natural y necesario.
• En cuanto a la muerte, los estoicos la aceptaban como parte del orden natural, mientras que
los epicúreos argumentaban que no había que temerla porque no la experimentaríamos.
2.4.3. El escepticismo es otra de las corrientes importantes del pensamiento
clásico, y se caracteriza por la duda sistemática y la suspensión del juicio sobre la realidad de las
cosas. Fue fundado por Pirrón de Elis (360-270 a.C.), quien es considerado el padre del
escepticismo filosófico. Pirrón acompañó a Alejandro Magno en sus campañas hacia Oriente, y se
dice que fue influenciado por las enseñanzas de los sabios orientales. A su regreso a Grecia,
comenzó a enseñar una filosofía que buscaba la imperturbabilidad (ataraxia) a través de la
suspensión del juicio (epojé).
Los discípulos de Pirrón, como Timon de Fliunte, continuaron su legado, pero fue en la Academia
Platónica, bajo el liderazgo de filósofos como Arcesilao y Carnéades, donde el escepticismo se
desarrolló de manera más sistemática, mezclándose con las ideas platónicas. Esta corriente de la
Academia llegó a conocerse como escepticismo académico.
Principales características del escepticismo
1. Suspensión del juicio (epojé): La característica central del escepticismo es la idea de que
no podemos llegar a un conocimiento seguro sobre la verdad de las cosas. Los escépticos
sostienen que, dado que cualquier afirmación puede ser contrarrestada por otra igualmente
válida, lo más sensato es suspender el juicio sobre si algo es verdadero o falso. No se niega
la posibilidad de que algo sea verdad, pero tampoco se afirma nada con certeza. Una técnica
común utilizada por los escépticos es el concepto de la "isonomía" o la igualdad de fuerzas
entre argumentos. Según los escépticos, por cada argumento que sostenga una posición,
siempre se puede encontrar un argumento contrario igualmente convincente. Esta
equivalencia de argumentos hace imposible llegar a una conclusión definitiva, lo que
refuerza la idea de suspender el juicio.
2. Ataraxia (imperturbabilidad): Los escépticos creen que la suspensión del juicio es la
clave para alcanzar la ataraxia, o tranquilidad mental. Al no afirmar nada con certeza,
evitamos el conflicto interno que surge de intentar determinar qué es verdadero y qué es
falso. Para los escépticos, la duda es una vía hacia la paz interior, ya que nos libra de las
preocupaciones y tensiones que surgen de mantener dogmas o creencias rígidas.
3. Crítica a la dogmática: Los escépticos se oponen a las escuelas filosóficas que afirman
poseer la verdad absoluta, como los estoicos, los epicúreos o los platónicos. Para ellos,
cualquier postura dogmática es insostenible porque siempre hay posibilidad de error.
Cuestionan tanto las afirmaciones sobre la naturaleza del mundo como las afirmaciones
sobre lo correcto o incorrecto en la ética.
4. Crítica del conocimiento sensible: Para los escépticos, incluso nuestros sentidos no son
fuentes fiables de conocimiento, ya que la percepción puede variar de persona a persona, o
de un momento a otro. Lo que vemos o sentimos puede no ser la realidad objetiva, sino
simplemente cómo las cosas aparecen ante nosotros en un momento dado. Por lo tanto, no
podemos confiar completamente en los sentidos para obtener una comprensión precisa del
mundo.
5. Escepticismo práctico: A pesar de su duda constante, los escépticos no caen en el nihilismo
o la parálisis. Aunque no pueden afirmar que conocen la verdad última de las cosas,
continúan viviendo de manera práctica, siguiendo las convenciones sociales y guiándose
por las apariencias o las experiencias inmediatas. Por ejemplo, aunque no pueden afirmar
con certeza que el fuego es caliente, actuarán como si lo fuera basándose en la experiencia
inmediata. En resumen, el escepticismo plantea una postura de duda sistemática que
desafía la posibilidad de conocer la verdad absoluta y promueve una vida tranquila basada
en la suspensión del juicio.
En comparación con el estoicismo y el epicureísmo, aunque todos buscan la felicidad a través de la
ataraxia, el estoicismo negaba los métodos estoicos y epicúreos. Por ejemplo, mientras que los
estoicos defendían la posibilidad de alcanzar el conocimiento verdadero a través de la razón,
comprendiendo el cosmos y viviendo de acuerdo con él, los escépticos dudaban de la posibilidad
de conocer la naturaleza del universo. Por otro lado, la búsqueda del placer y la eliminación del
sufrimiento que buscaban los epicúreos, también era criticada por los escépticos. Ya que para ellos
no era posible afirmar con certeza qué era mejor o peor en términos absolutos.