0% encontró este documento útil (0 votos)
21 vistas3 páginas

Tuberculosis

El documento detalla el origen y evolución de la tuberculosis, destacando su desarrollo desde un ancestro común en África hasta su propagación con las migraciones humanas. Se mencionan hallazgos históricos de la enfermedad en civilizaciones antiguas y la evolución de su comprensión médica a lo largo de los siglos, incluyendo la identificación del bacilo tuberculoso por Robert Koch. Además, se abordan los avances en el tratamiento, como la creación de la vacuna BCG y las estrategias modernas para controlar la tuberculosis a nivel global.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
21 vistas3 páginas

Tuberculosis

El documento detalla el origen y evolución de la tuberculosis, destacando su desarrollo desde un ancestro común en África hasta su propagación con las migraciones humanas. Se mencionan hallazgos históricos de la enfermedad en civilizaciones antiguas y la evolución de su comprensión médica a lo largo de los siglos, incluyendo la identificación del bacilo tuberculoso por Robert Koch. Además, se abordan los avances en el tratamiento, como la creación de la vacuna BCG y las estrategias modernas para controlar la tuberculosis a nivel global.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

EL ORIGEN

La aplicación de modernas técnicas en genética molecular y la secuenciación del genoma de la


micobacteria, han permitido a los científicos estimar su origen cronológico; sin embargo,
existen divergencias apreciables entre las diversas conclusiones. Por varios años, se
consideraba que el M. tuberculosis había evolucionado a partir del M. bovis (agente causante
de la tuberculosis bovina) mediante la adaptación del patógeno animal al huésped humano.
No obstante, nuevas teorías establecen que los miembros del complejo Mycobacterium
tuberculosis habrían evolucionado a partir de un ancestro común.

Algunos autores han considerado que el progenitor más lejano de la tuberculosis pudo haber
estado presente hace unos tres millones de años siendo posible que este afectara a los
primeros ancestros homínidos. A pesar de las diferencias cronológicas, existe un consenso
acerca de su origen geográfico. Fuertes evidencias han demostrado que este complejo
evolucionó como patógeno humano en el Este del continente
Africano y su dispersión a otras regiones pudo haber ocurrido con las primeras migraciones
humanas.

Se ha considerado que el cambio de estilo de vida de la población nómada a una forma


sedentaria (acontecimiento ocurrido durante el periodo Neolítico) pudo favorecer el desarrollo
de la tuberculosis al propiciar una serie de condiciones como: el aumento de la población, la
domesticación de animales, la estratificación social y la ingestión de una dieta menos variada.

LOS PRIMEROS HALLAZGOS


Los hallazgos más antiguos de la afectación humana por tuberculosis fueron descubiertos en
momias pertenecientes a la predinastía egipcia (3500- 2650 a.C.) y en restos humanos
ubicados en Suecia e Italia que datan del período Neolítico.

Los paleontólogos describieron en estos restos una serie de lesiones óseas características de
una infección crónica por tuberculosis como el colapso vertebral o enfermedad de Pott,
lesiones reactivas periosteales y osteomielitis. La aplicación de técnicas biomoleculares en la
mayoría de estos tejidos ha posibilitado la recuperación y confirmación del ADN
micobacteriano.

De igual manera, algunos estudios


realizados en tejidos de momias peruanas han sugerido la presencia de tuberculosis en
América durante el período precolonial.

LA ANTIGÜEDAD
Antiguos textos egipcios, griegos y romanos han descrito la afectación por tuberculosis en
remotas civilizaciones.

En la antigua Grecia, la tuberculosis era conocida como ptisis, término que también incluía al
empiema y a la fimia o absceso de pulmón. Fue el padre de la medicina, el médico griego
Hipócrates (460- 377 a.C.), quien realizaría las primeras investigaciones de la pthisis
describiéndola como una enfermedad crónica caracterizada por tos frecuente y persistente,
expectoraciones productivas, sudoración y fiebre constante. Para su tratamiento, Hipócrates
sugirió el uso de catárticos, inhalación de medicamentos, dietas especiales (pan y vino
mezclado con agua) y lactancia.

Hipócrates también consideró, aunque erróneamente, que la pthisis se transmitía en forma


hereditaria, concepto que predominó durante varios siglos pese a que, durante el Imperio
Romano, Claudio Galeno (131- 201) sugirió su naturaleza contagiosa.
EDAD MEDIA
Registros de la afectación por tuberculosis pulmonar en la Europa de la Edad Media se hallan
en forma dispersa; no obstante se menciona una particular forma de curación de la
denominada escrófula (presentación extrapulmonar de la tuberculosis con afectación de
nódulos linfáticos cervicales). Se creía pues que, a través del denominado “toque real”, las
monarquías europeas poseían poderes sobrenaturales capaces de curar la escrófula mediante
la imposición de manos sobre las personas afectadas.

RENACIMIENTO
En Europa, la epidemia de la tuberculosis inició alrededor del siglo XVII, alcanzando su máximo
apogeo a finales del siglo XVIII y principios del XIX. A pesar de su paso arrollador por la
sociedad europea, la tuberculosis permanecía indescifrable hasta que, en el siglo XIX, se
dilucidan los conceptos fundamentales de la enfermedad.
En ese siglo, el médico anatomopatólogo francés René Laennec (1781-1826) elabora un
instrumento cónico de madera, al que denominó estetoscopio. Esta sencilla invención le
permitió revolucionar la forma de auscultación de los pacientes que, tradicionalmente, se
basaba
en colocar el oído del médico directamente sobre el pecho de la persona.

Con ayuda de este instrumento, Laennec describe una serie de enfermedades torácicas y en
particular, la tuberculosis, las cuales fueron publicadas en el libro “De la auscultación Mediata”
Por su parte, el médico y profesor francés, Jean Antoine Villemin (1827 - 1892) inicia en 1865
una serie de experimentos con el fin de demostrar la naturaleza infecciosa de la tuberculosis.
Villemin inocularía el tejido tuberculoso (proveniente del humano y del ganado afectados) en
diversos animales reproduciendo, en forma exitosa, la enfermedad; concluye, de esta forma,
que la tuberculosis consiste en una afección específica causada por un agente inoculable. A
pesar de la importancia de sus descubrimientos, los trabajos de Villemin no recibieron el
reconocimiento médico de la época.

La historia de la tuberculosis tuvo un giro dramático el 24 de marzo de 1882 cuando Robert


Koch presenta sus estudios a la comunidad científica de Berlín y expresa haber identificado al
agente causal de la tuberculosis: un microorganismo al que él denominó como bacilo
tuberculoso

LOS SANATORIOS
En la segunda mitad del siglo XIX se consideraba que el aire fresco y una adecuada
alimentación tenían un efecto terapéutico sobre los pacientes tuberculosos.

Basado en este concepto, nace en 1859 el primer sanatorio en la región montañosa de Silesia
(Alemania) y posteriormente surgen muchos otros alrededor del mundo. Con el paso del
tiempo, los sanatorios fueron implementando nuevos procedimientos terapéuticos como la
toracoplastía y el neumotórax. Al mismo tiempo que fueron evolucionando, los sanatorios se
convirtieron en piezas claves para el control de la tuberculosis, no sólo por procurar la curación
del paciente tuberculoso, sino también por aislar al enfermo del resto de la comunidad
reduciendo, de esta forma, el contagio.

El desarrollo de los primeros antibióticos efectivos contra la tuberculosis, después de la


Segunda Guerra Mundial, posibilitó a los pacientes medicarse y recuperarse en su
propios hogares. Esta situación debilitó en gran medida la importancia de los diversos
sanatorios y motivó sus cierres.
EL TRATAMIENTO
A principios del siglo XX, dos científicos franceses del Instituto Pasteur, el médico Albert
Calmette y el veterinario Camille Guérin, comenzaron sus investigaciones para la elaboración
de una vacuna antituberculosa.

Al descubrir un medio de cultivo capaz de reducir la virulencia del microorganismo, decidieron


trabajar en una cepa de Micobacterium bovis (suministrada por el médico Edmond Nocard)
obteniendo, a través de más de 200 pasajes en cultivos, una variante atenuada la cual fue
denominada posteriormente como Bacilo de Calmette-Guerin o BCG.

En 1921 iniciaron los primeros ensayos de esta vacuna en personas adultas e infantes
notificándose su seguridad en la población humana. Sin embargo, cientos de estudios han sido
realizados con el objetivo de evaluar la eficacia protectora de la vacuna BCG obteniéndose
resultados ampliamente variables.

En los años 90, la Organización Mundial de la Salud introdujo la estrategia TAES (Tratamiento
Acortado Estrictamente Supervisado) como elemento fundamental para el control de la
tuberculosis el cual combinó el tratamiento supervisado con el compromiso político, los
servicios de baciloscopías, el suministro de medicamentos y la vigilancia epidemiológica.
En el año 2000 se crea la Alianza Alto a la Tuberculosis y emite, en el año 2001, el Plan
Mundial para Detener la Tuberculosis 2001–2005. Este plan permitió desarrollar un programa
para conseguir nuevos asociados, impulsar la investigación y producir un impacto inmediato en
las zonas más afectadas por la epidemia.

En el 2006, esta alianza desarrolla el Plan Mundial para Detener la Tuberculosis 2006–2015,
fundamentada en la estrategia Alto a la TB establecida por la OMS y cuyos principales
componentes fueron: proseguir con la expansión de la estrategia TAES de calidad y mejorarlo,
hacer frente a la tuberculosis resistente a fármacos y la coinfección con el VIH, contribuir en el
fortalecimiento de los sistemas de salud, empoderar a las comunidades y a los afectados por
tuberculosis y promover la investigación. La tuberculosis continúa escribiendo su historia en las
páginas de la humanidad afectando principalmente a los grupos socioeconómicos más
desprovistos.

También podría gustarte