0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas4 páginas

Poesía y locura en Alda Merini

El documento presenta una serie de poemas de Alda Merini que exploran la locura, la existencia y la búsqueda de la divinidad a través de la poesía. Merini utiliza su experiencia personal con la enfermedad mental para reflexionar sobre la vida, el amor y la espiritualidad, creando una conexión entre el sufrimiento y la creación artística. A lo largo de sus versos, la autora destaca la lucha interna y la búsqueda de sentido en medio de la locura y el desorden.

Cargado por

Rafael Velazquez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas4 páginas

Poesía y locura en Alda Merini

El documento presenta una serie de poemas de Alda Merini que exploran la locura, la existencia y la búsqueda de la divinidad a través de la poesía. Merini utiliza su experiencia personal con la enfermedad mental para reflexionar sobre la vida, el amor y la espiritualidad, creando una conexión entre el sufrimiento y la creación artística. A lo largo de sus versos, la autora destaca la lucha interna y la búsqueda de sentido en medio de la locura y el desorden.

Cargado por

Rafael Velazquez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Sección a cargo de Guiliernno Fernández

Alda Merini

« Ci

De Vkcw de amor

Las ingles son la fuerza delalma...


1
Las ingles son la oscura
y tácita fuerza del alma;
retoños de hojas
donde brota la mies de la existencia.
Las ingles son tormento,
poesía y paranoia,
delirio de los hombres. Los más bellos poemas...
Extraviarse en la jungla de los sentidos,
asfaltar el alma con veneno Los MÁS bellos poemas
pero en las ingles puede retoñar Dios, se escriben en las piedras
San Agustín y Abelardo. con llagadas rodillas
La maraña de las voces y mentes afiladas por el misterio.
desciende a nuestras carnes Los poemas másbellos se escriben
a arrancamos el oscuro gemido ante un altar vacío,
de nacimientos ultraterrestres. rodeados por agentes
de la locura divina.
Así tú, loco criminal,
le has dado versos al género humano,
los versos vengativos
y las bíblicas profecías,
hermano de Jonás.
Pero en la Tierra Prometida,
donde crecen las pomas de oro
y el árbol del conocimiento.
Dios no ha bajado nunca ni te ha maldecido.
Pero tú sí maldices
hora tras hora tu canto

Guillermo Fernández. Poeta y traductor. Es autor de, entre otros


por estar en el limbo
títulos. Lapalabra a [Link] yBajo llave. Hatraducido donde aspiras el ajenjo
más deSO libros del italiano, sobre todo depoesía. de una sobrevivencia negada.

67
Acaso es necesaria la picadura.,.

Acaso es necesariala picadura


de una avispa venenosa
para enviar mensajes
y rogar a las piedras
que te manden la luz;
por esto he bajado
a los jardinesdel manicomio,
poresto entraba en la noche
a los recintos prohibidos 3
a robar todas las rosas,
y luego...
antes de morir en mi día
o en mi noche, larga noche
de soledad ausente,
o devastados jardines
donde a solas vivía
porque despuésestaría
aún muerta de horror
pero la noche, oh la noche
en los jardines del manicomio
donde a veces hacía el amor
en una gruta horrorosa
con un desesperado como yo. Cada mañana mi tallo...

Cada mañana mi tallo querría


elevarse en el viento
con la embriaguez de la vida
pero algo b retiene en la tierra,
una larga y pesada cadena de angustia
que nunca se rompe.
Entonces me levanto de la cama,
busco un recuadro de viento
y hallo un ladrillo soleado
donde apoyo mis pies desnudos.
De tal gracia secreta
no tendré luego memoria
porque aun la enfermedad tiene un sentido,
una desmesura, un desfiladero;
también la enfermedad es matriz de vida.
Y estoy aquí, arrodillada,
esperando que un ángel me toque
levemente y con gracia;
mientras tanto, acaricio mis pies pálidos
con dedos anhelantes de amor.

68
La Tierra Santa

Conozco Jericó,
yo también he tenido mi Palestina;
los muros del manicomio
eran los muros de Jericó
y una charca de agua podrida
nos bautizó a todos.
Allí todos éramos judíos
y los Fariseos estaban arriba;
también estaba el Mesías
confundido con la muchedumbre:
un loco que gritaba al Cielo
todo su amor a Dios.

Todos nosotros, rebaño de ascetas,


éramos como los pájaros
y a menudo una red
Nuestro triunfo oscura nos atrapaba
pero íbamos hacia el forraje,
El pie de la locura el forraje de Nuestro Señor
tiene manchas azules; y Cristo el Salvador.
con él hemos emigrado
por montes de ascensión; Nos lavaron y sepultaron,
el pie de la locura olíamos a incienso.
nada tiene de divino Ydespués, cuando amábamos,
pero la mente nos lleva nos aplicaban electrochoques
por las pendientes blancas porque, decían, un loco
donde llora la nieve, es incapaz de amar a nadie.
medra el saúco,
gime el cordero. Pero un día, en mi sepultura,
Hemos cruzado puentes, yo también desperté de nuevo;
examinado medidas yo también, como Jesús,
y cuando la densa sombra tuve mi resurrección
del delirio gravitaba mas no subí a los cielos,
en la ahuecada nuca he bajado al infierno
bajábamos la cabeza desde donde veo azorada
como ante una ley, los muros de la antigua Jericó.
y hemos promulgado
la ley mosaica
desactivando minas
en altiplanos vedados;
nuestro triunfo
baja de las montañas
como una gran cascada;
nos hemos quedado
igual que aquellos ángeles
que en un día de aurora
les brotaron las alas.

69
En la recargada cultura del espectáculo, es preciso
resistir la tentación de dilatar las leyendas que se for
man acerca de la locura, del desorden mental, del
horror cotidiano, como mitos de lo imaginario. La
poesía es un dato que deja en la sombra la crónicay
sus acontecimientos. María Corti -en el prólogo que
hiciera para íftc/o de amor, libro de AldaMerini pu
blicado en 1991-, afirma que «la Merini, desde su
juventud, jamás ha traicionado su destino de poeta,
De Baladas nopagadas pese a las vicisitudes de tal destino. Ellamisma agre
gó una nota introductoria titulada "Mi poesía" en
Acurrucada contra un muro... su libro Hojas blancas, afirmando la salvífica identi
dad de vida y poesía, y terminaba con esta frase: "El
Acurrucada contra un muro, cielo de la poesía no se detiene, aunque la persona
un día una pobre vieja física permanezca ausente, olvidada en otros luga
me reveló el misterio de la vida. res"».
¡Si tú supieras cuán pálido es el canto Alda Merini escribe en momentos de su especial
de los grandes poetas! lucidez, si bien los fantasmas que actúan como pro
Van y vienen confundidos en el todo tagonistas en el teatro de la mente, provengan a
y aullan en vano- menudo de lugares frecuentados durante la locura.
Parecen una jauría de perros En otras palabras, hay primero ahí una realidad trá
en la periferia de la tierra gica, vivida de un modo alucinante, de la cual sale
donde flautas y olores derrotada; luego la misma realidad irrumpe en el uni
vencen el mal oscuro
verso de la memoria y se proyecta en una visión poé
tica, en la cual ella, con la pluma en la mano, sale
y caen a los pies del mundo
vencedora. La constancia del impetuoso proceso de
como héroes prisioneros.
lo real a lo visionario confirma su autenticidad, la
subyacente fuerza natural que, a la vez, aumente y
facilite la lectura con la ayuda de algún dato biográ
Locura, mi joven y gran enemiga...
fico, asumido precisamente de la realidad.
En sus primeros libros de poemas hay barruntos
Locura, mi joven y gran enemiga,
de un impulso místico y metafísico. Después, sedi
en otros tiempos te llevé como un velo mentada por un silencio dramáticamente marcado
sobre mis ojos, casi siempre cubiertos. por la enfermedad mental, esta vena se robustece,
Pude verme a lo lejos como tu blanco, dotada de mayor densidad conceptual y de matices
y pensaste que yo era tu musa; mejor articulados, en Térra Santa (1984), que tal
al padecer la caída de dientes vez constituye el punto más alto de la parábola
que aún me aflige entre tanto despojo, creativa de la poeta.
compraste la manzana del porvenir Alda Merini nacióen Milánen [Link] muy
para darme el fruto de tu fragancia. joven participó en el mundo literario, tanto así, que
a sus diecinueve años apareció incluida en la Anto-
kgia della poesía italiana 1909-1949, de Giacinto
Spagnoletti, y, sucesivamente, o.x\Quartagenerazione
(1954). Enesa misma época semanifestaron ya gra
ves disturbios psíquicos que, desde entonces, lahan
llevado a pasar varios y prolongados períodos en el
manicomio.O

70

También podría gustarte