ACTIVIDAD
Origen del símbolo arroba (@)
Raíz etimológica y antropológica detrás de este signo que resume en
sí la naturaleza de la
sociedad del conocimiento
Por: Antonio Caravantes | Fuente:
ConoZe.com
La arroba: este símbolo que hoy
se asocia a Internet, está tan de
moda como la propia red. No solo
se le utiliza para evocar la
modernidad y la era digital,
también se le dan otros usos más
literarios. Por ejemplo es bastante
frecuente que algunos internautas
lo utilicen para identificar a
colectivos humanos de ambos
sexos, tratando de evitar la
terminología clásica que es más
explícita hacia uno solo de esos sexos. Es esta intención igualitaria la que ha
inspirado el slogan utilizado por la izquierda española en una de sus últimas
campañas:
"Somos necesari @ s".
La apariencia de que puedan estar superpuestas una "a" y una "o" puede,
efectivamente, resultar placentera para algunas personas del sexo femenino,
pues implica un reconocimiento concreto de que se ha pensado
"explícitamente" en esa mitad de la población que antaño estuvo relegada a un
segundo plano. El símbolo arroba se está convirtiendo así en un representante
de la dualidad sexual, pero no está exento de problemas. Para empezar, no
parece haber una forma razonable de leer palabras como "necesari @ s".
Los más puristas defensores del idioma tradicional ven esto como un snobismo
inadecuado, pero aún así es usado por quienes quieren realzar la igualdad entre
hombres y mujeres (o realizar un gesto que parezca ir en esa dirección). Esta
ambigüedad sexual también ha hecho que la arroba sea estupendamente
acogida por los sectores de gays, lesbianas, transexuales y otras personas que
no tienen una identidad sexual clásica. Si ya vimos incluso que un cantante
famoso reniegue de su nombre y lo sustituya por un signo impronunciable (los
medios de comunicación lo citan como "el cantante anteriormente llamado
Prince"), tampoco va a sorprendernos ahora que un travesti se haga llamar " @
". Vale.
Y toda esta arroba manía o arrobitis viene por Internet y las direcciones de
correo electrónico. Para esas direcciones de correo había que buscar alguna
fórmula que combinase el identificativo de usuario con el identificativo del
servidor que alojaba la cuenta de ese usuario. Para separar y distinguir ambas
partes, Ray Tomlinson -creador del sistema de correo electrónico, en 1971- usó
este carácter ya en su primera dirección "tomlinson @ bbn-tenexa", que en
inglés se lee habitualmente como "tomlinson AT bbn-tenexa". Efectivamente
algunas tipografías representan la arroba como dos pequeñas letras "a" y "t"
muy juntas, en un solo carácter "at" (lo cual es bastante incompatible con la
ambigüedad en "somos necesariats").
Haciendo una traducción literal, en español podríamos decir "tomlinson EN bbn-
tenexa", cosa totalmente adecuada porque indica la cuenta y el servidor en que
esa cuenta está alojada (la palabra inglesa AT también puede traducirse por A,
DE, POR, SOBRE, e incluso con algún otro adverbio). Pero en nuestra cultura
hemos preferido mantener la palabra arroba, aunque perdamos el singificado
original.
Dicho todo esto, ya puede entenderse fácilmente que la arroba también se
utilice para indicar quien es el autor o propietario intelectual de un documento.
@ Antonio Caravantes (DE Antonio Caravantes)
Tomlinson eligió este carácter concreto porque estaba infrautilizado: daba lugar
a pocas confusiones puesto que no podía formar parte del nombre de usuario ni
del nombre del servidor, y era poco utilizado en otros aspectos. Si se hubiera
elegido otro carácter para las direcciones de correo, ahora no estaríamos
hablando de la arroba, y no habría transexuales que eligiesen ese carácter
como identificativo artístico. Por el año 1971 Tomlinson no podía calcular las
consecuencias sociales de aquella elección que a él le parecía tan trivial en ese
momento.
Pero el símbolo de la arroba esconde otras curiosidades: ¿Por qué estaba en el
teclado si realmente no se usaba con frecuencia? ¿Qué había representado
antes ese carácter? Para responder a estas preguntas hemos de remontarnos
algunos siglos atrás.
Gráficamente, el símbolo de la arroba también procede del latín, y más
concretamente de contraer las letras de la palabra AD, que significa "hacia"
(también "en", "hasta", "a", "sobre" o "cerca", según los autores). En la edad
media estaba muy de moda ligar (adherir o incluso solapar) las letras contiguas
de la misma palabra. Las letras A y D (minúsculas) solían representarse con sus
partes principales solapadas, y el rabito inferior derecho de la "a" terminaba
levantándose verticalmente, para recordar también a la letra "d". Con el
tiempo, este último rasgo vertical fue volcándose hacia la izquierda, de forma
similar a lo que sería el número 6 visto en un espejo. Luego, el rasgo final fue
tumbándose sobre la parte central del carácter, para terminar casi rodeándola y
envolviéndola en una especie de "látigo espiral". Todavía, puede reconocerse
parcialmente esta evolución, puesto que algunas fuentes tipográficas
representan mayores o menores curvaturas en el trazo final. Por cierto, la
palabra latina AD se traduce al inglés como AT, lo que aporta la relación entre
esta arroba latina y la arroba informática que comentábamos antes: son la
misma cosa.
La arroba fue una popular medida de peso y volumen que tuvo su origen en la
Andalucía previa al siglo XVI, cuando esta región española estaba influenciada
por igualmente por la cultura latina y la musulmana. De hecho, la palabra viene
del árabe "AR-ROUB" o "AR-RUBA", que significa cuatro (o cuarta parte) porque
cuatro arrobas formaban otra unidad mayor (el "quintal"). Aunque se supone
que esa medida pudo estar en uso desde muchos años antes, parece que la
primera documentación escrita sobre la arroba hace referencia a la medición de
las mercancías que eran transportadas en los viajes trasatlánticos que hacían
ruta entre América y Sevilla (ahora la arroba vuelve a recuperar su vocación
navegante, pero en el ciberespacio). Ya en aquella época se usaba el símbolo @
como "abreviatura" o suficiente expresión escrita de la medida. De igual
manera, el símbolo era usado también para indicar el precio unitario, y así se
usaba la arroba para referenciar el precio de cada medida ("arroba") de
mercancía.
Luego, en casi toda Europa siguió utilizándose la arroba como medida, aunque
en diferentes zonas implicaba una cantidad o medición distinta, y un sistema de
divisiones también diferente. Todas estas medidas comenzaron a decaer a
mediados del siglo XIX, cuando fue aprobado el sistema métrico, aunque los
ambientes rurales siguieron usando sus respectivas arrobas tradicionales por
muchos años más. El diccionario todavía reconoce la expresión "por arrobas"
que significa "a montones".
A pesar del sistema métrico, el entorno comercial norteamericano siguió
usando el signo de la arroba para indicar el precio unitario, independientemente
del tipo de mercancía, de forma similar a como lo habían hecho originalmente
los andaluces. Para indicar que se vendían 3 caballos a 5 dólares cada uno, los
comerciantes yankies escribían (en inglés) "3 caballos @ 5,00$". Ese es el
motivo de que los teclados de las máquinas de escribir mecánicas -inventadas
en EEUU, en el siglo XIX- incluyeran el símbolo de la arroba casi desde su
aparición. En este sentido, el símbolo @ se vocalizaba como "a comercial",
aunque también se usaba "en signo" (at sing) o -abreviado- "en" (at, como ya
se ha dicho), o incluso "arroba".
Durante el siglo XX, el uso de este símbolo fue decayendo, y eso podía haber
provocado que también hubiera desaparecido de las máquinas de escribir. Los
fabricantes de estas máquinas necesitaban añadir caracteres nuevos que iban
sustituyendo a los menos usados del teclado. Seguramente la arroba no fue
suprimida por el simple hecho de que resultaba bastante difícil de escribir algo
parecido utilizando cualquier otra tecla o combinación de caracteres. El caso es
que la arroba permaneció en las máquinas de escribir, como una rareza y
también en cierto modo como una tradición.
Y así se explica que ese símbolo haya sido heredado por los teclados de
ordenador, que inicialmente fueron copias bastante fieles de los utilizados en
las máquinas de escribir de la época: el primer juego de caracteres ASCII (que
no añadía vocales acentuadas ni otros símbolos especiales) ya incluía el
carácter de la arroba. Como ya se ha dicho, que fuera un carácter "devaluado"
fue el principal motivo de que Tomlinson lo eligiera para conformar las
direcciones de correo-e. Pero ni siquiera eso fue algo muy original. La arroba ya
había sido utilizada previamente por otros informáticos, y e incluso había sido
usada en lenguajes de programación.
En español se dice "arroba", pero otros idiomas utilizan expresiones mucho más
descriptivas, que hacen referencia a la espiral final o a su supuesta semejanza
con el rabo de algún animal: así, en Sueco se dice "alfa-manguera" (alfaslang);
en danés, "a-con-rama" (snabel-a); en holandés "cola-de-mono" (apestaartje);
en francés, "caracol" (scargot); en italiano, "caracola" (chiocciola); en noruego,
"bollo espiral" (kanel-bolle), etc... En España también hay quien usa la palabra
"ensaimada" que igualmente designa un bollo espiral típico de Mallorca. Y
también he oído, en entornos muy informales, que se la llama "oreja" u
"orejilla" por su similitud con este órgano humano.
Tomado de http://www.caravantes.com/arti03/arroba.htm