Una casa u hogar (del latín casa, choza) es una edificación destinada para ser
habitada.1 Puede organizarse en una o varias plantas, y normalmente, aunque
no exclusivamente, se refiere a un edificio destinado a vivienda unifamiliar.1
Puede además disponer de un sótano, o un semisótano, y de una cubierta
superior transitable denominada azotea o terraza. Si dispone de terreno
suficiente, puede contar también con patio y jardín.
Es el lugar en que históricamente se desarrollaron las circunstancias y
relaciones específicas de la vida social o familiar, desde el nacimiento a la
muerte de muchos de sus componentes. Sirve de refugio contra la lluvia,
el viento y demás agentes meteorológicos, y protege de posibles intrusos,
humanos o animales. Además es el lugar donde almacenar los enseres
y propiedades de sus habitantes.
Asimismo se llama casa a algunos edificios destinados a servicios
comunitarios, como la casa consistorial, la casa de beneficencia, la casa de
empeños, la casa de maternidad, la casa de socorro; a sedes institucionales
principales, como la Casa Blanca, la Casa Azul, la Casa Rosada, o incluso a
las de mala reputación, como las casas de camas, casas de citas, etc.
En contraposición a la «casa», se suele denominar «piso»1 («apartamento» o
«departamento») a la vivienda unifamiliar que forma parte de una edificación
mayor, normalmente de varias alturas.
La unidad social que vive en una casa se conoce como hogar. Por lo general,
un hogar es una unidad familiar de algún tipo, aunque los hogares también
pueden ser otros grupos sociales, como compañeros de habitación o, en una
pensión, personas no relacionadas. Algunas casas solo tienen un espacio de
vivienda para una familia o grupo de tamaño similar; las casas más grandes
llamadas casas adosadas pueden contener numerosas viviendas familiares en
la misma estructura. Una casa puede ir acompañada de dependencias, como
un garaje para vehículos o un cobertizo para equipos y herramientas de
jardinería. Una casa puede tener un patio trasero o un patio delantero o ambos,
que sirven como áreas adicionales donde los habitantes pueden relajarse o
comer.
Una casa típica de la burguesía, en Inglaterra.
Casa de piedra de arquitectura
inca (siglo XV), Ollantaytambo, Perú. Una casa
tradicional de Siberia, en Novosibirsk, Rusia. Casas
colgadas (siglo XV), Cuenca, España.
Etimología
Hus, an Old English word
Casa es un vocablo que ya existía en latín, aunque con el significado de
«choza» o «cabaña», mientras que para denotar «casa», en la Roma Antigua
usaban el término: domus.2
La propia casa dio lugar a la letra 'B' a través de un temprano jeroglífico proto-
semítica que representaba, una casa. El símbolo fue llamado "bayt", "bet" o
"beth" en varias lenguas relacionadas, y se convirtió en beta, la letra griega,
antes de ser utilizada por los romanos.3 Beit en árabe significa casa, mientras
que en maltés bejt se refiere al techo de la casa.45
Historia de la casa
La historia y evolución de la casa marcha de la mano de la historia de la
ciudad. No es homogénea, ni la calidad de los edificios es ascendente para
todos los habitantes, pues en todas las épocas coexisten magníficos ejemplos
de excelentes casas que contrastan con la ingente proliferación de miserables
habitáculos.
Maqueta de una cabaña neolítica. Cultura de Cucuteni.
Precedentes
Las chozas de los cazadores, precedente de las primeras casas, simples
refugios temporales de ramas y arbustos, fueron construidas por nuestros
antepasados, hace al menos 300 000 años. Se han encontrado restos de
tiendas de cazadores construidas con pieles y huesos de mamut, de c. 35 a
10 000 a. C. Los campamentos de invierno en madera para grandes grupos
familiares de cazadores nómadas europeos se datan c. 12 000 a. C.