Sacramentos
Etimológicamente viene de “sacra" - sagrado y "mentum" - medio, instrumento, modo.
Toda la vida litúrgica gira en torno a los sacramentos, y se orienta, por una parte, a
traernos de Dios la salvación, la redención, la santificación, aquí y ahora, para
nosotros y para toda la Iglesia; y por otra parte, a rendir culto a Dios, glorificando al
Padre por la creación, agradeciendo a Cristo por su redención, y abriéndonos al
Espíritu Santo para la santificación de nuestra alma y la efusión de sus dones a toda la
Iglesia. Hay en la Iglesia siete sacramentos: Bautismo, Confirmación, Eucaristía,
Penitencia, Unción de los enfermos, Orden sacerdotal y Matrimonio.
Sacramentos de Cristo "Adheridos a la doctrina de las Santas Escrituras, a las
tradiciones apostólicas y al parecer unánime de los Padres", profesamos que "los
sacramentos de la nueva Ley fueron todos instituidos por nuestro Señor Jesucristo”.
Son signos instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia que los dispensa. No se
puede desvincular una de la otra. Ejemplo: Me santiguo con el agua bendita, pero eso
no es Bautismo.
Los sacramentos son los signos sensibles, visibles y eficaces de la gracia de Dios.
Pertenecen a la vida cotidiana, por eso sencillos, sensibles porque los podemos ver,
tocar, sentir. Eficaces, porque las palabras unidas a los hechos, son eficaces. Las
palabras obran lo significante.
Las palabras realizan lo que significa. Es el gesto unida a las palabras, de esa forma
se realiza lo que significa. Es una celebración de la fe. Gracia que comunica Dios con
sus hijos, son las caricias de Dios.
El carácter, cada signo tiene su fuerza en cada sacramento. Tienen significado propio.
Todo sacramento tiene materia y forma por ejemplo en el bautismo la materia es el
agua y la forma “yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
“Las palabras realizan lo que significa. La palabra de Dios va a iluminar mi vida.
Ejemplo, en el Bautismo: El agua, limpia, renueva, da vida, purifica… Cualquier
persona puede hacerlo en caso de urgencia, con el agua. No es agua de socorro, es
bautizado. Lo importante es la infusión. Allí, se borran todos los pecados
Eficacia sacramental: opera por sí mismo, La disposición de la persona garantiza el
efecto. La eficacia peculiar de los sacramentos no consiste en que sean los únicos
signos eficaces, sino más bien en que son los signos eficaces para constituir la
comunidad creyente. Es Dios mismo quien constituye y convoca a su comunidad a
través de estos símbolos, instituidos por Jesús.
La Iglesia celebra los sacramentos como comunidad sacerdotal estructurada por el
sacerdocio bautismal y el de los ministros ordenados.
El Espíritu Santo dispone a la recepción de los sacramentos por la Palabra de Dios y
por la fe que acoge la Palabra en los corazones bien dispuestos. Así los sacramentos
fortalecen y expresan la fe.
El fruto de la vida sacramental es a la vez personal y eclesial. Por una parte, este fruto
es para todo fiel la vida para Dios en Cristo Jesús: por otra parte, es para la Iglesia
crecimiento en la caridad y en su misión de testimonio.
La importancia de recibirlos tiene que ver con que me facilita el camino al cielo, vivir en
gracia y sobre todo para unirme a Jesús. Es el acompañamiento hacia a la Santidad,
todos los días de mi vida.
Bautismo
El bautismo es el primer sacramento que recibe un católico. Es el sacramento de la
iniciación cristiana y se realiza mediante la inmersión en agua bendita, que simboliza
la purificación y el renacimiento en la fe.
Confirmación
La confirmación es el sacramento en el que el fiel recibe la plenitud del Espíritu Santo
y se compromete a seguir a Cristo. Se realiza mediante la imposición de manos por
parte del obispo y la unción con aceite sagrado.
Eucaristía
La Eucaristía es el sacramento más importante de la Iglesia Católica, ya que es el
sacramento del cuerpo y la sangre de Cristo. En la misa, el pan y el vino se convierten
en el cuerpo y la sangre de Cristo, que se ofrece a los fieles como alimento espiritual.
Penitencia o confesión
La penitencia o confesión es el sacramento que permite a los fieles arrepentirse de sus
pecados y recibir el perdón de Dios. Se realiza mediante la confesión de los pecados a
un sacerdote y la realización de una penitencia.
Unción de los enfermos
La unción de los enfermos es el sacramento que se otorga a las personas que están
enfermas o en peligro de muerte. Se realiza mediante la unción con aceite sagrado y
la oración por la sanación física y espiritual.
Orden sagrado
El orden sagrado es el sacramento que se otorga a los hombres que desean
convertirse en sacerdotes. Se realiza mediante la imposición de manos por parte del
obispo y la oración por el fortalecimiento de la vocación