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FOTOBIORREACTORES

El documento describe los fotobiorreactores (PBR), sistemas diseñados para cultivar organismos fototróficos como microalgas, optimizando la producción de biomasa y compuestos específicos. Se analizan las ventajas y desventajas de los sistemas abiertos y cerrados, así como los factores críticos que afectan la eficiencia de los PBR, incluyendo la utilización de luz, pH, temperatura, asimilación de CO2 y eliminación de oxígeno. Finalmente, se discuten los tipos de PBR y su diseño, destacando la importancia de maximizar la penetración de luz y el control de condiciones de cultivo para aplicaciones comerciales.

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FOTOBIORREACTORES

El documento describe los fotobiorreactores (PBR), sistemas diseñados para cultivar organismos fototróficos como microalgas, optimizando la producción de biomasa y compuestos específicos. Se analizan las ventajas y desventajas de los sistemas abiertos y cerrados, así como los factores críticos que afectan la eficiencia de los PBR, incluyendo la utilización de luz, pH, temperatura, asimilación de CO2 y eliminación de oxígeno. Finalmente, se discuten los tipos de PBR y su diseño, destacando la importancia de maximizar la penetración de luz y el control de condiciones de cultivo para aplicaciones comerciales.

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UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN JUAN

FACULTAD DE INGENIERÍA

Ingeniería de las Reacciones Bioquímicas

FOTOBIORREACTORES
INTEGRANTES:

BLANCO LOURDES - Reg. 32123

FEMENIA FERNANDO - Reg. 32851

LOPEZ FRANCISCO - Reg. 33525


FOTOBIORREACTORES

INTRODUCCIÓN

Un fotobiorreactor (PBR) es un sistema diseñado para cultivar organismos fototróficos,


como microalgas o cianobacterias, que obtienen su energía a través de la captación de luz.
Estos reactores permiten controlar las condiciones de cultivo, como la cantidad de luz,
temperatura, suministro de nutrientes y gases (CO2 y O2), optimizando la producción de
biomasa y compuestos específicos. Los PBR se utilizan en diversas aplicaciones, como la
producción de biocombustibles, productos farmacéuticos, alimentos y químicos de origen
biológico.
Los microorganismos fototróficos, como las cianobacterias y las microalgas, capturan la luz
y la convierten en energía química, que almacenan en forma de biocompuestos de carbono.
La mayoría son autótrofos y fijan dióxido de carbono (CO2) mediante fotosíntesis. Estos
microorganismos, en particular las microalgas, son de gran interés comercial, ya que
pueden producir biocombustibles y productos químicos. Su cultivo requiere luz y una fuente
de carbono inorgánico, principalmente CO2. Por lo tanto, el diseño de reactores biofotónicos
(PBR) efectivos, que permitan una adecuada penetración de luz y un suministro eficiente de
carbono, es esencial para su uso comercial.

Las microalgas se consideran una materia prima de tercera generación para producir
biocombustibles, ya que presentan varias ventajas frente a los biocombustibles de primera y
segunda generación. Estas ventajas incluyen un alto contenido de aceite (20%-70%), altos
rendimientos por unidad de superficie, la posibilidad de cultivarlas en tierras no cultivables y
el uso de agua no potable, como aguas residuales. Además, las microalgas pueden producir
una amplia variedad de biocombustibles, como biodiésel, bioetanol, biohidrógeno, gas de
síntesis, biobutanol y bioelectricidad.

Para la producción industrial de microalgas se utilizan dos tipos de sistemas de cultivo:


abiertos y cerrados (PBR). Los sistemas abiertos, como los estanques, son más
económicos de construir y mantener, pero enfrentan problemas como la contaminación, la
evaporación, la dependencia de las condiciones climáticas y la necesidad de grandes
extensiones de tierra. Por otro lado, los sistemas cerrados (PBR) pueden evitar estos
problemas, al ofrecer un mayor control sobre las condiciones de cultivo y permitir
concentraciones más altas de biomasa, aunque son más costosos y difíciles de escalar
debido al alto costo de capital y los problemas de estrés celular causados por el corte de las
células.

El diseño de un PBR eficiente depende de varios factores. El más importante es maximizar


la penetración de la luz, lo que requiere una alta relación superficie-volumen y materiales
transparentes, como el acrílico. Si se opta por una menor relación superficie-volumen, la
iluminación LED puede mejorar la penetración y distribución de la luz, siendo preferida
sobre las luces fluorescentes por su eficiencia energética. Otro factor crítico es la mezcla de
gases en el medio de cultivo, que puede realizarse mediante agitadores o burbujeadores de
aire. Además, es esencial eliminar el exceso de oxígeno disuelto, ya que su acumulación
puede inhibir la fotosíntesis.
A pesar de los avances en la investigación, aún no se ha logrado un diseño de PBR
universalmente aplicable para el cultivo de microalgas a gran escala, ya que la elección del
sistema depende de la especie de microalga y los productos deseados. El capítulo aborda
los principales factores que influyen en la eficiencia de los PBR, como la utilización de la luz,
la mezcla, la asimilación de CO2 y la eliminación de oxígeno. Finalmente, se revisan las
ventajas y desventajas de los sistemas abiertos y cerrados, y se presentan los criterios para
seleccionar un PBR adecuado según la aplicación comercial.

Factores principales que afectan la eficiencia del fotobiorreactor:

Aunque las microalgas pueden crecer rápidamente en condiciones favorables, los PBR
presentan altos costos de construcción, dificultades para escalar y problemas como el daño
celular por estrés mecánico. Sin embargo, debido a su alta eficiencia y control de
parámetros de cultivo, es necesario seguir invirtiendo en mejorar los diseños y reducir
costos. Los factores clave para el diseño de un PBR eficiente incluyen la penetración de la
luz y la mezcla gaseosa. Para maximizar la luz, se utilizan materiales transparentes y, a
veces, iluminación LED interna. Además, factores como la luz, el CO2, el pH y la
temperatura son críticos para el crecimiento y la producción de biomasa. Optimizar estos
elementos mejorará la productividad y reducirá costos en la producción de microalgas.

1) Utilización de la luz:

La fotosíntesis, que ocurre en los cloroplastos, permite convertir la luz solar en energía
química. La intensidad y calidad de la luz son cruciales, ya que afectan el crecimiento
celular y la producción de biomasa. La luz puede clasificarse en limitante, saturante o
inhibidora, y la eficiencia fotosintética aumenta con la intensidad, pero puede verse afectada
por la fotoinhibición si la luz es demasiado intensa.

Las algas pueden adaptarse a diferentes intensidades de luz a través de fotoadaptación,


pero el suministro de luz en biorreactores (PBR) puede ser desigual. La luz en la superficie
puede ser demasiado intensa, mientras que la profundidad experimenta limitaciones por la
absorción. Esto resulta en zonas de crecimiento diferentes: una zona fótica con alta
intensidad y una zona oscura con crecimiento fermentativo. Para optimizar la fotosíntesis,
es esencial que las células alternen entre luz y oscuridad, lo que puede aumentar la
productividad de biomasa. Además, el espectro de luz utilizado por los microorganismos se
limita a la radiación fotosintéticamente activa (PAR) de 400 a 700 nm, siendo la luz roja y
azul las más efectivas para el crecimiento celular.

Finalmente, se sugiere que el diseño del PBR debe maximizar la relación


superficie-volumen y optimizar la penetración de luz para mejorar el crecimiento de las
microalgas, como se demostró en experimentos con diferentes especies.

2) pH:

El pH es un factor crucial en el cultivo de microalgas, afectando su crecimiento,


metabolismo y absorción de nutrientes. Cambios en el pH pueden alterar la
solubilidad de CO2 y otros nutrientes, afectar las actividades enzimáticas y la
producción de compuestos importantes. Un pH ácido perjudica la absorción de
nutrientes y puede causar toxicidad, mientras que un pH alcalino reduce la afinidad
por el CO2 y retrasa el ciclo celular. La fotosíntesis puede influir en el pH externo,
afectando el pH interno y, por ende, la eficiencia fotosintética. Las microalgas tienen
un rango óptimo de pH, generalmente entre 6 y 10, y su capacidad de crecimiento se
ve afectada por desviaciones de este rango. Las microalgas de agua dulce toleran
un amplio rango de pH, mientras que las marinas son más sensibles a cambios. El
uso de gases de combustión como fuente de carbono puede alterar drásticamente el
pH, perjudicando el crecimiento celular. Para evitar estos problemas, es
recomendable usar medios tamponados o sistemas de control de pH.

3) Temperatura:

La temperatura es crucial en el cultivo de microorganismos, afectando directamente


su tasa de crecimiento. Este efecto se representa como una curva en forma de
campana, donde el crecimiento aumenta hasta alcanzar una temperatura óptima,
tras la cual disminuye. Las temperaturas subóptimas pueden afectar la viscosidad
del citoplasma, y las temperaturas demasiado altas pueden desnaturalizar proteínas
y causar daño fotooxidativo. Algunas microalgas, como Dunaliella salina y
Haematococcus pluvialis, pueden incrementar la producción de compuestos valiosos
a altas temperaturas. Sin embargo, un aumento de 2 a 4 °C por encima de la
temperatura óptima puede ser perjudicial, mientras que muchas microalgas pueden
tolerar caídas de temperatura de hasta 15 °C. Las variaciones diurnas y estacionales
en condiciones de cultivo al aire libre también son importantes para el crecimiento
celular. Además, el estrés térmico repentino por gases de combustión puede inhibir
significativamente el crecimiento. Por ello, es fundamental elegir cepas termófilas
adecuadas y un sistema eficiente de eliminación de calor en el cultivo, dado que el
sobrecalentamiento puede ocurrir en días calurosos.

4) Asimilación de Dióxido de Carbono:

El carbono, que representa más del 50% de la masa celular de las microalgas, se
obtiene en forma de CO2, cuya concentración atmosférica es baja y no óptima para
la fotosíntesis. Las microalgas han desarrollado mecanismos de concentración de
carbono (CCMs) para acumular CO2 en su interior, mejorando la fotosíntesis. La
acumulación de CO2 está correlacionada con la concentración de alimentación,
sugiriendo que ajustar esta concentración puede influir en el crecimiento celular.
Para cultivos a gran escala, capturar CO2 de gases de escape con altas
concentraciones es ventajoso, aunque puede disminuir el pH y afectar el
crecimiento. La tolerancia al CO2 y la tasa de flujo del gas de entrada también son
factores cruciales para el crecimiento celular. Se proponen mejoras en la mezcla y
recirculación de gases, así como un diseño adecuado del reactor, para optimizar la
captura y disolución de CO2.

5) Eliminación de oxígeno:

La actividad de separación de agua en el fotosistema II es responsable de la generación de


oxígeno, pero el exceso de O2 compite con el CO2 en las enzimas rubisco, lo que lleva a la
fotorespiración y reduce la eficiencia fotosintética. La acumulación de O2 y la luz excesiva
pueden generar especies reactivas que causan daño celular. La concentración de O2
disuelto no debe exceder el 400% de la saturación del aire, y las microalgas no pueden
tolerar altos niveles de CO2 por más de 2 a 3 horas. Este fenómeno se conoce como el
efecto Warburg. La eliminación del O2 es un desafío en el diseño de reactores
fotobiológicos, especialmente en sistemas cerrados, donde la acumulación de O2 aumenta
con el volumen de trabajo, lo que puede requerir sistemas adicionales de aireación o
desgasificación.

6) Agitación y Mezclado:

La agitación o mezcla es un aspecto crucial en cualquier biorreactor, ya que, según


Suh y Lee, cuando otros factores no limitan el crecimiento de las algas, la mezcla
eficiente es el más importante para lograr altos rendimientos de biomasa. La mezcla
asegura una distribución uniforme de nutrientes a las células, facilita la transferencia
de calor, promueve el intercambio de gases y mantiene las células en suspensión.
En los fotobioreactores (PBR), la mezcla también mueve las células entre zonas
iluminadas y oscuras, creando ciclos de luz y oscuridad que mejoran la
productividad. Los sistemas de agitación en PBR se dividen en tipos no mecánicos
(como columnas de burbujas y PBR tubulares) y mecánicos (como tanques agitados
y estanques de carrera). Sin embargo, la turbulencia generada por estos métodos
puede causar estrés hidrodinámico, lo que lleva a la ruptura celular y a la inhibición
de la actividad metabólica, dependiendo de la tolerancia de las microalgas a la
turbulencia. La agitación adecuada distribuye uniformemente microorganismos
fototróficos y nutrientes, favoreciendo el crecimiento celular y mejorando la
distribución de la luz. Además, un buen intercambio de gases está asociado con la
agitación, facilitando la transferencia de CO2 a las células y la eliminación efectiva
de oxígeno y calor acumulado. En resumen, la agitación apropiada es fundamental
para la eficiencia de los PBR.

Tipos de Fotobiorreactores

Las microalgas fototróficas se utilizan para producir varios tipos de metabolitos,


antioxidantes, polisacáridos, vitaminas, compuestos bioactivos y ácidos grasos
poliinsaturados (AGPIs), que son importantes en las industrias farmacéutica, cosmética,
alimentaria y de acuicultura. La condición de cultivo fototrófico más común para el
crecimiento de microalgas implica el uso de luz solar como fuente de energía y dióxido de
carbono como fuente de carbono, convirtiéndolo en biomoléculas y produciendo
simultáneamente oxígeno a través de la fotosíntesis. Se requiere un fotobiorreactor (PBR)
efectivo para la producción masiva de biomasa microalgal con diferentes composiciones y
funcionalidades. Típicamente, los PBR consisten en sistemas de cuatro fases: células como
fase sólida, medio de crecimiento como fase líquida, fase gaseosa y campo de radiación
luminosa.

Al considerar el diseño de los PBR, se deben tener en cuenta cuestiones como el


intercambio gaseoso, el patrón de mezcla, el control de contaminación, la eficiencia del
suministro de luz, el material de construcción y la configuración geométrica. Además, el
producto final deseado en la biomasa cultivada y la calidad de los productos objetivo son
factores clave en la determinación del diseño de los PBR.

Los PBR se clasifican según su diseño; los principales PBR que se desarrollan pueden
dividirse ampliamente en dos tipos principales: sistemas abiertos (como estanques
circulares, estanques en carrera, etc.) y sistemas cerrados (como PBR tubulares, PBR de
placa plana, PBR iluminados internamente, fermentadores heterotróficos, etc.). Los tipos de
PBR se discuten en detalle a continuación. Se describen las ventajas y desventajas de los
PBR abiertos y cerrados.

CLASIFICACIÓN DE FOTOBIORREACTORES SEGÚN SU DISEÑO


Fotobiorreactor del tipo abierto: en este tipo de reactores, el cultivo está directamente
expuesto al medio ambiente.

Ventajas: tradicionalmente se han utilizado para el cultivo de microalgas por su bajo coste,
sencillez, bajo consumo energético y alta disponibilidad de radiación solar.

Desventajas: los sistemas abiertos presentan varias limitaciones relacionadas con su


funcionamiento para la aplicación en gran escala: fácil contaminación, control limitado de las
condiciones de cultivo, pérdidas de agua por evaporación, fluctuaciones de temperatura,
homogeneización ineficiente que resulta en bajas tasas de transferencia de masa, limitación
de nutrientes e intensidad de luz desigual. También existen otras preocupaciones
importantes asociadas con los sistemas de cultivo abiertos, como el control deficiente de los
parámetros ambientales causado por la influencia directa de las condiciones climáticas y las
ubicaciones geográficas; la necesidad de grandes extensiones de terreno para construir
estanques de cultivo poco profundos; y altos costos de recolección debido al bajo
rendimiento de biomasa.

Los sistemas abiertos más comúnmente utilizados son: los estanques circulares y de
canalización.

Estanques circulares

Su principal ventaja es la utilización abundante de luz solar como fuente de energía para el
crecimiento de microalgas. Estos estanques se encuentran construidos de hormigón y están
equipados con un brazo giratorio montado en el centro para mezclar el cultivo. Se
encuentran revestidos con materiales como láminas de plástico o membranas inertes como
medida de contención secundaria. A medida que el brazo giratorio recorre una distancia
mayor, se puede lograr mayor mezcla del cultivo en la periferia de los estanques. Siendo los
estanques circulares los más adecuados para el cultivo de microalgas que precipiten
fácilmente. Las microalgas se introducen junto con agua y nutrientes, y durante la
fotosíntesis convierten el dióxido de carbono (CO₂) y el agua en biomasa, liberando oxígeno.
Se inyecta aire para proporcionar CO₂ y facilitar la mezcla, evitando que las microalgas se
depositen en el fondo. Cuando alcanzan una densidad adecuada, se recolectan mediante
sedimentación o filtración.

Estanques de canalización

Son los reactores más utilizados para cultivar microalgas comercialmente debido a su
flexibilidad y facilidad de aplicación. En los estanques con calanes, las células de
microalgas, los nutrientes y el agua circula continuamente por la pista de canales. La
profundidad y las tasas de flujo de los estanques con canales afectan la distribución de
nutrientes. La rueda de paletas proporciona la circulación y mezcla los nutrientes y las
células, evitando además la sedimentación. Las microalgas se mantienen suspendidas en el
agua y recirculan a la superficie con una frecuencia regular, siguiendo la fuerza impulsora
del flujo de líquido generado por la rueda de paletas. Por lo general, los estanques con
canales se operan en modo continuo agregando medio de cultivo fresco antes de la rueda
de paletas. Una vez completado el circuito de circulación, el cultivo de microalgas se
recolecta detrás de la rueda de paletas. El dióxido de carbono burbujeante puede mejorar la
aireación, el consumo de dióxido de carbono y la mezcla y, por lo tanto, aumentar el
crecimiento de las células de microalgas.

Fotobiorreactor de tipo cerrado: el cultivo está encerrado dentro del biorreactor, sin posible
intercambio directo de gases con la atmósfera. Pueden emplear tanto luz natural como
artificial, donde el crecimiento de microalgas fototróficas puede desarrollarse sin limitaciones
de luz.

Ventajas: poseen la capacidad de controlar y monitorear las condiciones del sistema (T,Ph,
intensidad de la luz, etc.), además de tener poca evaporación de agua, escasa pérdida de
CO2 y ausencia de contaminación.

Desventajas: la operación y construcción a gran escala de los mismos lleva asociado altos
costos. La eficiencia de los fotobiorreactores está influenciada por varios factores que deben
ser analizados con precisión durante el proceso de diseño.

Es necesario considerar diversos factores al diseñar sistemas cerrados:

1. El PBR cerrado debería permitir el cultivo de diversas cepas de microalgas.

2. El PBR cerrado debe proporcionar una iluminación uniforme de la superficie de cultivo y


una rápida transferencia de masa, de CO2 y de O2.

3. El PBR cerrado debería minimizar la contaminación de las superficies de transmisión de


luz de los PBR.

4. El PBR cerrado debería permitir la transferencia de masa a tasas altas para evitar la
supresión de células.

5. El PBR cerrado debería poder funcionar en condiciones de intensa formación de


espuma causada por las altas tasas de transferencia de masa.

6. El PBR cerrado debe mostrar una alta relación iluminada de área de superficie a
volumen (A/V) y garantizar la máxima iluminación para evitar el efecto de sombreado de
luz.

En general, los principales objetivos que deben perseguirse para que los PBRs sean
rentables y respetuosos con el medio ambiente son:

· Maximizar la captación, distribución y utilización de la luz, ya que el suministro de luz


es un parámetro clave a considerar en la eficiencia de los PBRs cerrados.
· Control preciso de los parámetros de los cultivos (pH, temperatura, etc.), para
promover la bio-fijación de la fuente inorgánica de carbono, generalmente el CO2.

· Minimizar los costos operacionales y de capital. d. Reducir el consumo energético.

Dependiendo de su diseño, los PBR se clasifican fundamentalmente en PBR tubulares y


PBR de placa plana. También hay otros tipos de PBR y nuevas configuraciones de PBR
existentes que están siendo investigadas y desarrolladas, tales como PBRs con
iluminación interna, uso del desplazamiento espectral, PBRs de membrana o plastic bag
PBRs.

Fotobiorreactores tubulares

Los PBR tubulares, como los de tanque agitado, columna de burbujas y PBR de elevación
por aire, son actualmente los sistemas cerrados más utilizados a escala industrial. Permiten
un mejor control de las condiciones de cultivo y reducen el riesgo de contaminación.

En los PBR tubulares, el cultivo de microalgas fluye a través de tubos colectores solares y
se recircula mediante bombas mecánicas o aireación. Por ejemplo, la columna de burbujeo
y el elevador de aire suelen estar compuestos por tubos verticales con alta transparencia
para permitir una buena penetración de la luz y permitir un suministro suficiente de dióxido
de carbono a través del burbujeo. Ad

emás, también se puede lograr una buena mezcla y una eficiente eliminación del exceso de
oxígeno disuelto burbujeando aire en el fondo. En la mayoría de los casos, el burbujeo se
puede realizar mediante bombas de aire y generalmente en la dirección del flujo pistón.

Para evitar que las células se estanquen en el interior oscuro de los tubos del reactor o en
el fondo del reactor (espacio muerto), es importante asegurarse de que el flujo en los tubos
sea turbulento al diseñar un PBR tubular. Las dimensiones de los microrremolinos fluidos
deben exceder las de las células de microalgas para evitar daños asociados a la
turbulencia. A pesar de las posibles ventajas, el intento de ampliar los PBR tubulares para la
producción comercial es un desafío y se necesitan más estudios para superar todos los
contratiempos.

Fotobiorreactor de tanque agitado

Los tanques agitados son el tipo más convencional de PBR, particularmente para la
producción de productos de alto valor como productos químicos finos o productos
farmacéuticos. Los PBR de tanque agitado garantizan un control preciso de los parámetros
de procesamiento y mantienen la esterilidad de los cultivos de microalgas. Estas ventajas
son cruciales para la producción de productos de alto valor.

La agitación se realiza mecánicamente mediante impulsores de gran variedad de formas y


tamaños. Mediante el uso de deflectores se puede reducir el vórtice. La fuente de carbono
para el crecimiento de microalgas es suministrada por aire burbujeante enriquecido con
dióxido de carbono desde el fondo del reactor.

Sin embargo, presentan algunas limitaciones. La iluminación proporcionada externamente


mediante LED, fibras ópticas o lámparas fluorescentes no puede alcanzar la máxima
eficiencia fotosintética de microalgas. Esto se debe a la baja relación de superficie A/V en el
reactor y a un insuficiente suministro de luz, en términos de costo y energía. Mejorando
estos problemas mediante mecanismos de agitación eficientes. La porción no utilizada de
gas rociado y oxígeno producido durante la fotosíntesis se difunde fuera del cultivo y se
acumula en la gran zona de separación del reactor.

Fotobiorreactor tubular vertical

Los PBR tubulares verticales son biorreactores compactos y fáciles de usar con una alta
relación A/V de superficie, bajo riesgo de contaminación y alta productividad de biomasa;
por lo tanto, son adecuados para el cultivo de microalgas a gran escala. Los PBR tubulares
verticales consisten en tubos verticales transparentes para permitir la máxima penetración
de la luz. Ofrecen una mezcla eficiente con altas tasas de transferencia de gas y tienen un
excelente control sobre las condiciones de crecimiento.

El burbujeo de gas desde el fondo de la columna permite un suministro eficiente de CO2 y


una eliminación óptima del exceso de O2 disuelto. En este tipo de reactor, la agitación
constante del medio se genera burbujeando dióxido de carbono mediante rociado, lo que
provoca una tensión de corte menor que con bombas o impulsores. El rociador está ubicado
en la parte inferior del reactor, donde el gas rociado se convierte en pequeñas burbujas.

En PBR tubular, la disponibilidad de luz se ve afectada por la tasa de aireación, la retención


de gas y la velocidad del líquido. Tanto la altura como el diámetro de un único PBR tubular
vertical no deben exceder un cierto límite, para reducir los problemas de sombreado mutuo
y limitaciones de luz, respectivamente, se sugiere que las dimensiones optimas de un PBR
de columna de burbujas sea de 0.2 m de diámetro y 4 m de alto.

La tasa de aireación en PBR tubulares debe ajustarse dentro de un rango aceptable


considerando factores como la sensibilidad al esfuerzo cortante y la penetración de la luz.
Dicha tasa debe mantenerse a un cierto nivel mínimo para evitar el estancamiento celular
durante períodos prolongados en el interior poco iluminado de los PBR. Por el contrario,
altas tasas de aireación podrían reducir la penetración de la luz con el tiempo al generar una
acumulación de micro burbujas persistentes.

Los PBR de columna de burbujas y de elevación por aire entran en esta categoría y se
pueden diferenciar según el modo de flujo del líquido. Los PBR de elevación por aire
poseen buenas propiedades de mezcla, mientras que la configuración de las columnas de
burbujas permite una aireación eficiente.

Fotobiorreactor de columna de burbuja

Los PBR de columna de burbuja consisten en columnas cilíndricas verticales y la fuente de


luz generalmente se suministra externamente. . Es ventajoso en términos de bajo costo, una
gran relación de superficie A/V, buena transferencia de masa y calor, condiciones de cultivo
homogéneas y eliminación eficiente de oxígeno. La eficiencia de la fotosíntesis depende en
gran medida del caudal de gas. El aumento en el caudal de gas que conduce a ciclos de luz
y oscuridad más cortos podría aumentar significativamente la eficiencia fotosintética de las
microalgas. La transferencia de masa y la mezcla de dióxido de carbono se realizan
mediante el burbujeo de gas desde un rociador.
El patrón de mezcla en los PBR de columna de burbujas es diferente al de los PBR
tubulares. En las columnas de burbujas, la mezcla puede ser aleatoria y errática debido a la
turbulencia creada por la mezcla de gases que brota desde el fondo de los PBR. Como
resultado, las células de microalgas pueden quedar expuestas a una intensidad de luz
desigual durante mucho tiempo y es más probable que se produzca sedimentación celular.
Con el fin de ampliar la escala, la turbulencia se puede aumentar instalando placas
perforadas dentro de la columna para romper y redistribuir las burbujas fusionadas.

El principio de funcionamiento de un biorreactor de columna de burbuja se basa en la


inyección de gas en el fondo de una columna de líquido. Este gas, que puede contener
dióxido de carbono (CO₂), se introduce a través de un difusor, formando burbujas que
ascienden por la columna. Estas burbujas no solo proporcionan CO₂ para la fotosíntesis,
sino que también mezclan el medio, asegurando una distribución uniforme de nutrientes y
luz para las microalgas. A medida que las burbujas suben, eliminan el exceso de oxígeno
disuelto, optimizando las condiciones de cultivo.

Fotobiorreactor air-lift

Los PBR de elevación de aire tienen dos zonas de interconexión: la parte ascendente y la
descendente. La zona ascendente es donde se rocía la mezcla de gas, mientras que la
zona descendente es la región que no recibe gas.

En el tubo ascendente, la mezcla se realiza burbujeando gas a través del rociador y no


implica agitación física. De manera similar a las columnas de burbujas, el gas rociado se
mueve hacia arriba aleatoriamente en el tubo ascendente con la ayuda del gas retenido por
el tubo ascendente. La dinámica de fluidos está significativamente influenciada por la
retención de gas por parte del bajante. El líquido desgasificado se mueve hacia abajo con
un movimiento definido y orientado. La diferencia en la retención de gas entre el tubo
ascendente y el descendente es un parámetro crucial que no debe pasarse por alto al
diseñar este tipo de reactores.

Los PBRs de aire permiten una mayor tasa de crecimiento de microalgas en comparación
con los PBR de columna de burbujas debido al mejor patrón de mezcla, además tienen la
ventaja de generar un patrón de mezcla que es circular y homogéneo, que puede
proporcionar efectos de luz intermitente a las células de microalgas. Esto sucede cuando el
cultivo líquido se mueve continuamente a través de zonas oscuras (ascendente) y claras
(descendente). Además, el tiempo de residencia del gas en varias zonas tiene una
influencia significativa en algunos parámetros como la transferencia de calor, la
transferencia de masa, la mezcla y la turbulencia.

Generalmente, se recomiendan para cultivos de microalgas que son frágiles y sensibles al


esfuerzo cortante. Se puede lograr una mezcla eficiente aumentando las tasas de aireación,
pero debe hacerse de manera moderada para evitar el daño celular.

Fotobiorreactores de placa plana

Los PBR de placa plana tienen forma cúbica con un paso de luz estrecho y son la opción
más popular de los del tipo cerrado. Se caracterizan por una alta relación A/V de superficie
iluminada y un área abierta de transferencia de gas. Estas dos características los hacen
adecuados para la producción masiva de microalgas en sistemas de cultivo tanto interiores
como exteriores.

Las placas planas están hechas de materiales transparentes para aprovechar al máximo la
energía luminosa. El espesor de la placa es el factor determinante para la relación A/V de la
superficie iluminada y la longitud del recorrido de la luz. La relación A/V es alta cuando el
espesor es mínimo. . Sin embargo, la placa delgada suele ser costosa y difícil de limpiar, y
está fácilmente sujeta a fluctuaciones de temperatura y a la inhibición de la luz.

La agitación se puede proporcionar de dos maneras. El aire se burbujea a través de un


tubo perforado o se hace girar mecánicamente mediante un motor, también se pueden
incluir deflectores para mejorar la eficiencia de la mezcla. La acumulación de
concentraciones de oxígeno disuelto es baja en este tipo de PBR. En cuanto al control de la
temperatura, se utilizan rociadores de agua o intercambiadores de calor internos para
enfriar los paneles planos.

CRITERIO DE SELECCIÓN DE FOTOBIOREACTORES

● ¿Cuál es el producto que nos interesa obtener de las microalgas? ¿Y con qué
calidad esperamos obtenerlo?

Saber las respuestas a esas preguntas es el primer criterio para elegir un tipo de
fotobioreactor por sobre otro. Cada tipo tiene sus propias fortalezas y desventajas. Por
ejemplo, si el producto de interés es biocombustible, es importante lograr producir biomasa
rica usando la mínima cantidad de recursos y con el proceso más económico. Para este
caso, un sistema abierto es óptimo por ser más simple y económico de instalar.

Por otro lado, si obtener una máxima calidad de producto es lo que se desea, como es en el
caso de la producción de suplementos y cosméticos, un sistema cerrado es lo más
adecuado. Esto es porque los biorreactores cerradores permiten modificar las condiciones
de cultivo para obtener una mayor cantidad de moléculas específicas. Además, los sistemas
cerrados son más difíciles de contaminar y por lo general alcanzan rendimientos de
biomasa más altos que los sistemas abiertos.
● Tolerancia de de los microorganismos

El segundo criterio más importante es determinar la adaptabilidad y la tolerancia de los


microorganismos bajo condiciones al aire libre, fuerzas de corte, acumulación de oxígeno
generado en el biorreactor. En sistemas abiertos, las microalgas son capaces de competir
con bacterias u hongos por nutrientes. Y en el caso de contaminación cruzada, las
microalgas son capaces de crecer rápidamente incluso en presencia de otras especies de
algas. Por otro lado, en sistemas cerrados estas tienen que afrontar fuerzas de corte
producidas por el bombeo y el sparging. Otro impedimento que presentan los sistemas
cerrados es la acumulación de oxígeno producto de la fotosíntesis que podría resultar tóxico
para los M.O.

● Escala y performance vs. costos

El tipo de RBP dicta el rendimiento máximo de biomasa obtenido; los sistemas cerrados
producen mucha más biomasa y de mayor calidad que los sistemas abiertos. La tasa de
producción deseada de biomasa de microalgas determinará el tamaño del PBR elegido. Los
sistemas abiertos pueden ampliarse fácilmente y a bajo coste para adaptarse a mayores
tasas de producción. Sin embargo, los sistemas abiertos también tienen una baja eficiencia
de transferencia de CO2, una baja productividad de la biomasa, riesgo de contaminación y
evaporación del medio de cultivo.
Los sistemas cerrados, por otro lado, pueden producir biomasa con un mayor contenido de
biomoléculas específicas debido a la mezcla completa y a una mejor transferencia de masa
de CO2. Sin embargo, la ampliación de los PBR cerrados es difícil y costosa. Los
principales problemas de los PBR de gran tamaño son que generan grandes fuerzas de
cizallamiento durante la mezcla y acumulan el exceso de oxígeno más rápidamente, lo que
provoca daños en las células microalgas. Por lo tanto, es necesario establecer un equilibrio
adecuado entre el rendimiento de biomasa y el coste de los PBR.

● Recursos

La disponibilidad de recursos como tierra, luz, agua y CO2 debe tomarse en cuenta al
momento de elegir un PBR y determinar su tamaño. Para los sistemas abiertos, se necesita
un terreno amplio y llano que reciba abundante luz solar para mantener un medio de cultivo
poco profundo para lograr la máxima eficiencia fotosintética y de mezcla. Los PBR cerrados
requieren menos espacio porque pueden diseñarse para expandirse verticalmente.

Los recursos de CO2 y agua representan la mayor parte del coste del cultivo de microalgas
a gran escala. El cultivo de algas a partir de gases de combustión, agua de mar o aguas
residuales puede reducir drásticamente los costes de producción y es deseable desde el
punto de vista económico.

El clima influye enormemente en la tasa de crecimiento de las microalgas. Las temperaturas


cálidas y la abundante luz solar de las zonas tropicales son ideales para el cultivo de
microalgas.
En países con condiciones climáticas cambiantes, el cultivo al aire libre no puede llevarse a
cabo durante los fríos inviernos o la temporada de tifones.
APLICACIONES:

● BIOCOMBUSTIBLES:

Teniendo en cuenta la seguridad energética mundial y el medio ambiente, urge desarrollar


una fuente de energía limpia y renovable. Entre las alternativas energéticas potenciales, la
energía de la biomasa, que tiene la característica de mitigar las emisiones de CO2, es la
que más interés suscita en todo el mundo. Las microalgas han surgido como una nueva
materia prima para producir biocombustibles porque muchas especies de microalgas tienen
la capacidad de sintetizar y acumular grandes cantidades de aceites y lípidos neutros
(precursores del biodiésel) o carbohidratos (en forma de almidón y celulosa) en las células.
Por lo tanto, las microalgas ricas en aceites y carbohidratos pueden ser una fuente ideal
para producir biodiésel o bioetanol mediante transesterificación o fermentación microbiana.
El cultivo a gran escala de microalgas ricas en lípidos no sólo reduce las emisiones de
dióxido de carbono, sino que también aprovecha los recursos de aguas residuales para
desarrollar energía verde.

La tecnología de las microalgas tiene el potencial de reducir el calentamiento global y


proporcionar recursos sostenibles. La conversión de lípidos de algas en biodiésel es un
desarrollo primario, mientras que los residuos de algas tras la extracción de lípidos pueden
convertirse en biocombustibles gaseosos mediante fermentación anaeróbica. La
industrialización del cultivo de microalgas requiere una evaluación de su productividad de
biomasa por unidad de tierra. En la actualidad, 2 ha de espacio disponible pueden producir
un máximo de 200 m3/año de biodiésel, lo que no es suficiente para satisfacer las
necesidades de una fábrica de generadores de energía diésel de 5 MW. Dada la limitación
de espacio, en el futuro será importante reciclar la energía de los residuos de algas y ajustar
la proporción de generación de energía con las fuentes de energía verde existentes para
una planta de demostración.

De los métodos de cultivo de microalgas utilizados para la producción de biocombustibles,


los sistemas cerrados representan alrededor del 52%; el resto se reparte entre estanques
abiertos y entornos naturales. La mayoría de los PBR se diseñan a medida para fines
específicos, lo que proporciona altos rendimientos necesarios para procesos de tratamiento
posteriores. Estos PBR hechos a medida proporcionan las ventajas de bajos costes de
producción, uso reducido de agua y captura de gases residuales de las industrias, y son
fáciles de usar. Los residuos de biomasa microalgal pueden utilizarse tras la extracción de
aceite como base para la fermentación anaeróbica de otros productos en un enfoque de
biorrefinería de algas, que es más económico que el enfoque de producto único.

● ALIMENTO:

Los suministros actuales de proteínas animales son insuficientes para cubrir el «déficit
proteico» previsto, debido al rápido agotamiento de recursos como la tierra cultivable y el
agua limpia. La tendencia al aumento del consumo de proteínas y a la disminución de las
cosechas naturales dictará que en el futuro una mayor parte de los alimentos de origen
marino procedan de la acuicultura. El sector de los rumiantes también necesitará aumentar
la producción utilizando plenamente la biomasa disponible procedente de la búsqueda de
alimento, los residuos de cultivos, los subproductos agroindustriales y otros recursos
alimenticios no convencionales como las microalgas, las levaduras, los hongos y las
bacterias.
Se ha reconocido que los microorganismos fototróficos (por ejemplo, microalgas y
cianobacterias) pueden utilizarse como una buena fuente de proteínas. El uso de
microalgas como pienso es prometedor porque las microalgas tienen una tasa de
crecimiento rápida, poseen la mayor capacidad fotosintética por unidad de volumen, no
requieren tierra cultivable y pueden utilizar agua salobre y aguas residuales para su
crecimiento. La tabla 11.4 muestra un análisis exhaustivo de la composición química bruta
de diferentes microalgas. Sin embargo, hasta la fecha, pocas microalgas se han producido
con éxito a gran escala.

Las microalgas parecen ser nutricionalmente adecuadas como recurso para la alimentación
de cultivos marinos porque muchas especies de microalgas tienen un alto contenido en
proteínas. En condiciones condiciones de cultivo adecuadas, algunas especies de
microalgas son capaces de acumular un 28-71% de proteínas por peso seco (Tabla 11.4).
peso seco.. Los estudios nutricionales han demostrado que las proteínas de las algas
son de alta calidad en comparación con las proteínas vegetales.

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