“TAREA 1”
PRESENTA:
Edgar Iván Torres Carrasco.
ASIGNATURA:
INGENIERIA TERMICA
CATEDRATICO:
TURRUBIATES SALAS FRANCISCO
GRUPO:
7°A
T5 SABADO
CARRERA: INGENIERIA INDUSTRIAL
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN. ........................................................................................................................... 3
CENTRALES ELÉCTRICAS TÉRMICAS. (TERMOELÉCTRICAS). ............................................................ 4
CENTRALES TERMOELÉCTRICAS DE CICLO CONVENCIONAL. .......................................................... 4
CENTRALES GEOTÉRMICAS. .......................................................................................................... 6
CENTRALES SOLARES. ................................................................................................................... 7
CENTRALES NUCLEARES. ............................................................................................................... 8
CENTRALES EÓLICAS. .................................................................................................................... 9
CENTRALES HIDROELÉCTRICAS...................................................................................................... 9
CENTRALES MAREOMOTRICES. ................................................................................................... 12
CONCLUSIÓN. ............................................................................................................................. 13
INTRODUCCIÓN.
Las centrales eléctricas son las diferentes plantas encargadas de la producción de
energía eléctrica y se sitúan, generalmente, en las cercanías de fuentes de energía
básicas (ríos, yacimientos de carbón, etc.). También pueden ubicarse próximas a las
grandes ciudades zonas industriales, donde el consumo de energía es elevado.
CENTRALES ELÉCTRICAS TÉRMICAS. (TERMOELÉCTRICAS).
Una central termoeléctrica (también llamada central térmica) es una instalación empleada
en la generación de energía eléctrica a partir de energía térmica, como la liberada
por combustibles fósiles, uranio, un ciclo termodinámico convencional para mover un
alternador y producir energía eléctrica, en el caso de usar combustibles fósiles,
liberando dióxido de carbono a la atmósfera. Este es un gas que contribuye al efecto
invernadero.
Cuando el calor se obtiene mediante la fisión controlada de núcleos de uranio, la central
termoeléctrica se conoce como central nuclear. Este tipo de central no contribuye al efecto
invernadero, pero tiene el problema de los residuos radioactivos que han de ser guardados
durante miles de años y la posibilidad de accidentes graves.
Pueden emplear fuentes de energía no renovable, como el carbón, el gasóleo, el gas
o combustible nuclear, o fuentes de energía renovable, como la biomasa o la geotermia.
Las centrales que utilizan combustibles fósiles generan mucha energía en un espacio
grande y emiten gases muy contaminantes. En cuanto a las que emplean biomasa, si su
consumo supera la capacidad de regeneración de la vegetación de la que se nutre, pueden
producir deforestación.
CENTRALES TERMOELÉCTRICAS DE CICLO CONVENCIONAL.
Se llaman centrales clásicas o de ciclo convencional a aquellas centrales térmicas que
emplean la combustión del carbón, petróleo o gas natural para generar la energía
eléctrica.
Son consideradas las centrales más económicas, por lo que su utilización está muy
extendida en el mundo económicamente avanzado y en el mundo en vías de desarrollo, a
pesar de que estén siendo criticadas debido a su elevado impacto medioambiental.
CENTRALES TERMOELÉCTRICAS DE CICLO COMBINADO.
En la actualidad se están construyendo numerosas centrales termoeléctricas de las
denominadas de ciclo combinado, que son un tipo de central que utiliza gas
natural, gasóleo o incluso carbón preparado como combustible para alimentar una turbina
de gas. Luego los gases de escape de la turbina de gas todavía tienen una elevada
temperatura, se utilizan para producir vapor que mueve una segunda turbina, esta vez de
vapor. Cada una de estas turbinas está acoplada a su correspondiente alternador para
generar energía eléctrica.
Normalmente durante el proceso de partida de estas centrales solo funciona la turbina de
gas; a este modo de operación se lo llama ciclo abierto. Si bien la mayoría de las centrales
de este tipo pueden intercambiar el combustible (entre gas y diésel) incluso en
funcionamiento.
CENTRALES GEOTÉRMICAS.
Una central geotérmica aprovecha el calor de las profundidades de la Tierra para producir
electricidad renovable. La temperatura interna de nuestro planeta aumenta a medida que
descendemos hacia el núcleo de la tierra. Este aumento de temperatura, denominado
gradiente geotérmico, se produce en una media de unos 3 °C cada 100 metros de
profundidad, pero en algunas zonas con condiciones geológico-estructurales particulares
es mucho más alto, hasta alcanzar temperaturas de 250-350 °C a profundidades de entre
2000 y 4000 metros.
Cómo funciona una central geotérmica
A través de las fracturas en los estratos rocosos, el agua caliente y los vapores de las
fuentes de calor (por ejemplo, los ascensos magmáticos a baja profundidad y/o los
estrechamientos de la corteza terrestre) suben a la superficie, donde son interceptados
por los pozos geotérmicos de extracción. El vapor que sale de los pozos se transporta
luego a unas tuberías, llamadas vapor ductos, y se envía para poner en funcionamiento
una turbina, donde la energía se transforma en energía mecánica de rotación.
El eje de la turbina está conectado al rotor del alternador que, al girar, transforma la
energía mecánica en electricidad alterna, que se transmite al transformador. Éste aumenta
el valor del voltaje hasta 132.000 voltios y lo versa a la red de distribución.
El vapor que sale de la turbina se vuelve a convertir a estado líquido en un condensador,
mientras que los gases no condensables presentes en el vapor subterráneo se dispersan
en la atmósfera tras unos tratamientos específicos para reducir los principales
contaminantes, como el sulfuro de hidrógeno y el mercurio (plantas de reducción de
mercurio y sulfuro de hidrógeno, AMIS). Una torre de enfriamiento permite refrigerar el
agua producida por la condensación de vapor. Es en ese momento cuando el agua fría se
utiliza en el condensador para bajar la temperatura del vapor, o se reinyecta en las rocas
profundas gracias a los pozos de reinyección, para iniciar un nuevo ciclo de producción de
energía renovable.
CENTRALES SOLARES.
Es aquella instalación en la que se aprovecha la radiación solar para producir energía
eléctrica. Este proceso puede realizarse mediante la utilización de un proceso foto térmico,
o de un proceso fotovoltaico.
En las centrales solares que emplean el proceso foto térmico, el calor de la radiación solar
calienta un fluido y produce vapor que se dirige hacia la turbina produciendo luego energía
eléctrica. El proceso de captación y concentración de la radiación solar se efectúa en unos
dispositivos llamados heliostatos, que actúan automáticamente para seguir la variación de
la orientación del Sol respecto a la Tierra.
Existen diversos tipos de centrales solares de tipo térmico, pero las más comunes son las
de tipo torre, con un número grande de heliostatos que reflejen la luz solar hacia un
depósito que contiene un líquido. Para una central tipo de solo 10 MWe, la superficie
ocupada por los heliostatos es de 20 ha. Las centrales solares que emplean el proceso
fotovoltaico hacen incidir la radiación solar sobre una superficie de un cristal de
semiconductor, llamada célula solar, y producir en forma directa una corriente eléctrica por
efecto fotovoltaico.
CENTRALES NUCLEARES.
Una central nuclear es una instalación industrial en la que se genera electricidad a partir
de la energía térmica producida mediante reacciones de fisión en la vasija de un reactor
nuclear.
El componente central de una central es el reactor, que es la instalación donde se aloja el
combustible nuclear y que cuenta con sistemas que permiten iniciar, mantener y detener,
de modo controlado, reacciones nucleares de fisión que liberan grandes cantidades de
energía térmica.
La energía térmica liberada se utiliza para calentar agua hasta convertirla en vapor a alta
presión y temperatura. Este vapor hace girar una turbina que está conectada a un
generador que transforma la energía mecánica del giro de la turbina en energía eléctrica,
lista para su utilización industrial.
CENTRALES EÓLICAS.
Las construcciones de parques eólicos son cada vez más comunes en el panorama
energético actual. La necesidad de proveer energía limpia para reducir la emisión de gases
contaminantes, frenando el calentamiento global y el cambio climático, está siendo una
labor importante para muchos países.
El aumento constante en la demanda de energía eléctrica de la población, quiere ser
cubierta por uno de los recursos renovables más utilizados actualmente: la energía eólica.
Una parte significativa de los proyectos energéticos a gran escala por parte de los
gobiernos y empresas, son centrales eólicas. Y es que, a pesar del elevado costo para
establecer un parque de esta magnitud, es un proyecto viable.
Una central eólica o parque eólico es una zona que contiene
múltiples aerogeneradores para convertir la energía cinética del viento en energía
eléctrica. Estos parques eólicos pueden ser situados en tierra o mar. La función de un
parque eólico consta de lo siguiente:
Los aerogeneradores se sitúan de cara al viento para aprovechar las corrientes de
aire.
Debido a la fuerza que recibe del viento, las aspas giran constantemente por acción
de la energía cinética.
Luego, mediante diversos procesos internos propios de los aerogeneradores, se
convierte la energía cinética en energía eléctrica.
Esta energía eléctrica es transportada a una subestación, donde posteriormente
se distribuye hacia los distintos puntos de consumo (hogares, empresas, etc.).
CENTRALES HIDROELÉCTRICAS.
Una central hidroeléctrica aprovecha las masas de agua en movimiento que circulan por
los ríos para transformarlas en energía eléctrica renovable. Para ello, utiliza turbinas
acopladas a los alternadores. Según la potencia instalada, las centrales hidroeléctricas
pueden ser:
Centrales hidroeléctricas de gran potencia: más de 10MW de potencia eléctrica.
Minicentrales hidroeléctricas: entre 1MW y 10MW.
Microcentrales hidroeléctricas: menos de 1MW de potencia.
La presa. Responsable de contener el agua de un río y almacenarla en
un embalse.
Rebosaderos. Elementos que permiten liberar parte del agua retenida sin que pase
por la sala de máquinas.
Destructores de energía. Reducen la energía del agua para evitar erosiones en el
terreno o sobrecarga. Los dos tipos principales son:
Los dientes o prismas de cemento. Provocan un aumento de la turbulencia
y de los remolinos.
Los deflectores de salto de esquí. Disipan la energía haciendo aumentar la
fricción del agua con el aire y a través del choque con el colchón de agua
que encuentra a su caída.
Sala de máquinas. Construcción donde se sitúan las máquinas (turbinas,
alternadores…) y elementos de regulación y control de la central.
Turbina. Transforman la energía cinética de una corriente de agua en energía
mecánica.
Alternador. Tipo de generador eléctrico que transforma la energía mecánica en
eléctrica.
CENTRALES MAREOMOTRICES.
La energía mareomotriz, también conocida como energía oceánica, es una fuente de
energía limpia y renovable, capaz de aprovechar el movimiento de las mareas.
Antiguamente, esta se utilizaba para accionar molinos de grano en Europa. Pero, en la
actualidad, se usa para generar electricidad de manera responsable.
La primera planta de energía mareomotriz se inauguró en Francia, cerca de los años
70. Concretamente fue en el estuario del río Rance y, hasta 2012, fue la estación de mayor
producción de esta energía en el mundo. Desde entonces, la planta del lago de Sihwa, en
Corea del Sur, se convirtió en la primera. Sin embargo, debido a su gran potencial, Gran
Bretaña es el país más destacado en este sentido. De hecho, produce la mitad de toda la
energía mareomotriz que se genera en Europa.
CONCLUSIÓN.
La disponibilidad de energía en el mundo se ha convertido en un problema crucial, dado
que la gran mayoría de los países, tanto los en vías de desarrollo como los industrializados,
se ven afectados por las crecientes demandas requeridas para satisfacer sus metas
económicas y sociales. A partir de los últimos años, se ha reconocido como inevitable que
la oferta de energía eléctrica debe sufrir una evolución desde su actual dependencia de
los hidrocarburos hacia aplicaciones energéticas más diversificadas, lo que implica el
aprovechamiento de la variedad de fuentes de energía renovables que se disponen.