Reinos Taifas
Reinos Taifas
LA ALJAFERÍA 2
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INTRODUCCIÓN
A partir del año 1038-39 reina en la Marca Superior la dinastía de los Banu Hud hasta la
llegada de los almorávides reinando al-Mustaín2; un rey hudí, independizado ya de
Córdoba, lleva a cabo la mayor empresa constructiva palatina de la ciudad y de los
reinos taifas, erige un palacio fortificado a la afueras de la madina llamada Aljafería
nombre que viene del soberano constructor, Abu Ya´far apodado “al-Muqtadir bi-llah
“el poderoso por la gracia de Dios”, según figura escrito en el equino de algunos de los
capiteles del palacio3. Esta residencia regia quedó protegida por dieciséis torres
redondas tirando a ultrasemicirculares, como las de los qusur omeyas sirios y
palestinos, y otra mayor de planta rectangular con capacidad holgada para guarnición,
un buri de varios pisos, su entrada muy en alto, como la torre gruesa de la alcazaba de
Susa u otras de al-andalus, por ejemplo la torre soriana de Noviercas; su estilo se va
más con el siglo IX o el X, según Iñiguez Almech4 y otros estudiosos; desde luego el
arco de entrada en alto se ajusta bastante bien al modelo de puerta emiral de la
mezquita aljama de Córdoba. Y añadir que torres redondas ultrasemicurculares han
sido vistas en la cerca romana de Zaragoza, aunque primen en ella las semicirculares.
Esto a parte, la puerta de entrada al recinto palatino, según prospección de Souto
Lasala y otros5, tiene trazas de puerta omeya, las clásicas cuatro mochetas en planta
con breve resalte o antecuerpo interior visto en el castillo califal de Tarifa, en la
fortaleza de Zorita e incluso en la puerta del alcázar de Alcalá la Vieja (Alcalá de
Henares)6. Esto lleva a la siguiente interrogación: ¿la cerca torreada de la Aljafería
arranca del siglo X? ¿Fué aprovechado el recinto militar torreado, siguiendo modelo de
los ribat de Ifriqiya de los siglos VIII y IX, para instalar en él, en su parte central, el
palacio hudí? Esto o el modelo de palacio centrado en cercado militar de torres
redondas llega de los qusur sirios o palestinos del siglo VIII, según propuesta inicial de
Gómez-Moreno, seguido de otros investigadores7. Como generalización, torres
redondas se dieron tanto en Oriente como en Occidente a partir del Bajo Imperio y de
la arquitectura bizantina, sobre todo la afincada en el Norte de Africa. Se trata de una
tipología bizantina de la que se apropian los árabes dandola varias funciones, fortaleza
propiamente dicha, ribat, funduq, madraza y caravasarai, a veces éstos sin torres en al-
Andalus y en Sicilia. No nos ha llegado el modelo de torre ultrasemicircular en la
Córdoba Califal, sólo en la muralla del siglo XI del Albaicín de Granada y antes la de la
alcazaba de Talavera8, en la dominación almorávide las torres del castillo marroquí,
almorávide, de Amergo estudiado por H. Terrasse9. Yo no propongo que la cerca
torreada, sin palacio incluido de la Aljafería, sea de Abd al-Rahman III, asiduo de
Zaragoza en los años treinta de la décima centuria10, sólo insinuo que la torre atalaya,
almanara o vigía rectangular y la puerta del recinto castrense se ajustan a modelos
omeyas. La puerta, según acertada restitución de Iñiguez Almech11, tiene arco de
alabastro, herradura doble, una dentro de otra, inédito en la Córdoba califal u otros
monumentos de al-Andalus de las fechas que nos ocupan. En mi criterio viene de los
monumentos islámicos de Ifriqiyya, como ejemplo el ribat de Susa12. Pero vayamos a
las imágenes y salgamos del laberinto arquitectónico que nos plantea la Aljafería desde
hace muchos años.
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, Figuras 1, 2, 3. 1, 2 villas romanas de mosaicos de Dugga de El
Bardo y mosaico de Arrónoz (Navarra), Museo Arqueológico
Nacional de Madrid: cuatro torres una por cada ángulo con
mansiones o sin edificios dentro; 3, 4, fortaleza cuadribugium
preislámicas del norte de África, nueve y ocho torres13; 5,
yacimiento arqueológico de Turruñuelo, Córdoba, en donde
estuvo la almunia de la Arruzafa de remota ascendencia omeya,
con dibujo improvisado de fortaleza torreada, cuadribugium de
torres cuadradas14; 6, planta alcazaba de Susa, ocho torres, cuadribugium deformado, en X torre de
almenara, Halaf, atalaya con entrada independiente y muy en alto, tres pisos, incluye mezquita u
oratorio15; 7, la terraza del Salón Rico de los palacios de Madinat al-Zahra; terraza ajardinada y salón de
audiencias en medio, los lados de la terraza torreados y con caminos de ronda militares16. Esta imagen
sugiere la de la Aljafería; 8, la Aljafería privada del palacio hudí con la torre vigía al norte de planta
rectangular; A, el palacio de la Aljafería fuera del recinto fortificado; 9, la ciudad fortificada romana de
Tamuda17, con torres redondas; 10, palacio visigodo de la ciudad de Recópolis (Guadalajara), la muralla con
torres redondas de época árabe, siglo IX o X18. Figura 2. 1, palacio restituido de la Aljafería, según Iñiguez
Almech, con sus dieciséis torres al completo, la entrada muy en ángulo entre dos torres próximas inexactas
en el dibujo como lo es la puerta de muro meridional; 2, planta más real de la Aljafería, de L. Franco y M.
Peropadre, con las seis torres actuales del frente este, nada más entrar se accede al patio de Servicio (1),
tras describir dos codos se llega al patio del palacio centrado (2), el oratorio privado en (3), el salón del
trono en el llamado Salón Dorado (4). Hay en al-Andalus otros modelos de palacio fortificado que se aviene
más a la realidad como realizado edificio central y cerca torreada en un mismo momento: 3, fortaleza de
Reina (Badajoz)19; 4, palacio cercado a lo militar del alcázar de Arriba de Carmona20; 6, el llamado palacio
de Galiana de Toledo en las afueras de Toledo, planta de Gómez-Moreno21. En realidad éste edificio es
apaisado de quince espacios acotado al exterior por dos gruesas torres almenadas de planta rectangular;
luego tenemos palacio apaisado con torres simbólicas, torres no funcionales, el de Ziri en Achir (Argelia)22,
según Golvin (5), del siglo X, que nos lleva al palacio de la Cuba de Palermo del siglo XII23 (7), cuatro torres,
simétricamente dispuestas, y al palacio de El Castillejo, almorávide, de Murcia24 (8), con dieciséis torres
huecas decorativas. Figura 3. Debajo de las dos primeras figuras. 1, almunia regia o palacio cordobés del
siglo X con patio central alargado con múltiples dependencias de distintos tamaños, según Desiderio
Vaquerizo25, que invita a llevarnos al mismo tipo de construcción funcional o plurifuncional del palacio
Favara de Palermo de entre los siglos XI-XII26 (2); aquí las múltiples celdillas se alinean a lo largo de los
muros cual si se tratara de un ribat, por ejemplo el de Susa27 (3); el siciliano sería caravansarai de Rogger II,
si bien se cree que este soberano amplió o modificó el complejo añadiendo en el costado de la izquierda
sala alargada del trono y capilla de nave única. Por último, abajo figura 4: el único recinto amurallado
conservado de una musalla u oratorio al aire libre.
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Figuras 6, 7. 1, 2, 3 fortalezas palacios omeyas, siglo VIII, del desierto de Siria : Qasr al-Hayr Sharqi,
Mushata y Qasr Qastal, torres semirredondas o ultrasemicirculares, macizas , según modelo
bizantino, el 1 y 2 tiene mezquita dentro37; 4, cuadribugium califal de Bobastro, bosquejo rescatado
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; A y B, torres omeyas ultrasemicirculares , el segundo de la cerca del palacio de Uhaydir; 5,
cuadribugium de Pin, Formentera, romano-bizantino aprovechados por los árabes;39, torres
rectangulares en los ángulos, la puerta esquinada entre dos torres, este modelo de entrada presente
en el castillo de Trujillo y puerta primitiva del Alcázar de Sevilla; 6, visión general del castillo de
Guadalajara , inicialmente de tapial hormigonado del siglo X40; 7, castillo califal de Marbella , sillares y
piedras antiguas aprovechadas41; 8, castillo de Trujillo; 9, castillo de Álora (Málaga)42; 10, castillo
califal de Tarifa , sillares; 11, El Bacar de Córdoba43, cercado a modo de castillo rectangular con ocho
torres, puerta esquinada , tapial hormigonado; 12, la cerca de tapial y mampostería de Almonaster
de Huelva, según A. Jiménez, torres redondas y algunas cuadradas44; 13, alcazaba de Mérida, sillares,
siglo IX 45. Figura 7. Cuadribugium con torres cuadradas. A, Tarifa; 1, castillo desaparecido de Huelva;
2, castillo de Lepe; 3, castillo de Gibraleón (Huelva); 4, fortaleza de la provincia de Huelva; 4, fortaleza
de La Torre (San Juan del Puerto); 5, castillo de Triana , Sevilla, restituido46; 6, castillo de Saltés
(Huelva), según Bazzana y Cressier47; 7, castillo de Bujalance, Córdoba48; 8 supuesto recinto
primitivo , siglo X-XI, del Alcázar de Sevilla, según Tabales Rodríguez49; 9, parte del recinto torreado
del alcázar omeya de Córdoba, Pavón y Montejo Córdoba50.
Figura 8. 1, torre redonda árabe de muro de Recópolis; 2, esquema del palacio fortificado con torres redondas
de Onda (Castellón),51 vista de conjunto del monte del castillo: 1, muralla del palacio-fortaleza con torres
redondas en la cumbre, 2, segunda muralla de torres redondas; 3, albacar y muralla árabe de tapial del
mismo. Si existe muralla de tapial árabe in situ, ¿cómo fechar las murallas de torres redondas del palacio
superior?
Figuras 9, 10. Abajo. A, B, castillo de Sadaba (Navarra), entrada esquinada tipo Formentera , Trujilllo y Alcázar de,
sillares antiguos con sucesivas zarpas: C, castillo-ribat de la Isla de San Fernando (Cádiz), siete torres cuadradas y
celdas pegadas a los cuatro muros, según modelo de ribat52; D, 7, detalles de una torre redonda romana de la
cerca de Zaragoza, con dos o tres zarpas; E, aparejo de sillares cuadrados de los bajos de la Torre del Trobador de
la Aljafería, siglo IX-X53; 1, 6, detalle de los bajos de la muralla de la Aljafería, con almohadillado y una o dos
zarpas; 2, la cerca romana de Zaragoza de torres redondas; 3, detalle de sillares almohadillados de la cerca árabe
de Olite53; 4, detalle de muralla árabe con almohadillado de la cerca de Tudela, según Basilio Pavón54; 5, torres
atalayas redondas árabes de la Marca Media55. Figura 10. Abajo. 1, una de las torres de la Aljafería de Zaragoza,
restituida al completo; 2, torre semiredonda de muralla de Cintra (Portugal), sillarejos entre verdugadas de
canto56; 3, 4, 5, 6. Torres redondas del castillo almorávide de Amergó, ilustraciones de H. Terrasse57, mamposterías
de hiladas regularizadas tipo Onda y Archidona; 7, torres redondas de alberca y de la muralla de palacios de
Raqqada, siglo IX-X, Túnez. Y muralla de Safra-Mansuriyya, cerca de Qayrawan57bis.
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Figuras 11, 12. Aspectos del ribat de Susa, 1, 2, 3, la puerta de ingreso, según esquemas de A. Lézine58; A,
detalle de puerta de la Aljafería: tiene un arco de herradura envuelto por otro también ultrasemicircular de
dovelajes completos, en la fotografía se aprecia que la obra es de ladrillo fruto de la restauración de la
entrada llevada a cabo por Iñiguez Almech, inicialmente era de alabastro como veremos después. Las
mismas roscas, esta vez de medio punto, superpuestas, se dejan ver en la puerta de Susa (5) (6) y los
mismos arcos unidos se dan por ejemplo en una de las puertas de la mezquita aljama de Qayrawan (7); 8,
vista del interior del ribat de Susa.
Figuras 12, El ribat occidental y palacios orientales con torres redondas, dos propuestos modelos de la
Aljafería. 1, planta del ribat de Susa; 2, plantas del ribat de Monastir, la interior del siglo VIII59; 3. 7, las
murallas de la Aljafería; 4, muralla y puerta de Qasr al-Hayr omeya; 5, murallas de torres redondas del
palacio de Ujaydir60; 6, palacio omeya de Jirbat al-Mafyar61; 7 palacio fortificado al estilo de la Aljafería; 8,
exterior del ribat de Monastir; 9, torre redonda conservada en la mezquita Zaytuna de Túnez, siglo IX-X; 11,
planta de la mezquita de Susa con dos torres redondas, estas dos mezquitas consideradas como sustitutas
de ribat-s con torres redondas62; 10, tipo de almenas con saeteras de edificios militares aglabíes de Ifriquiya,
también empleadas en la arquitectura religiosa, mezquita de Susa y alminar de la Gran Mezquita de
Qayrawan. Se desconoce el tipo de merlones que tendría la cerca de la aljafería. Como caso muy
excepcional la muralla romana de Terracina (Italia) tiene torres redondas, no semirredondas o
ultrasemicirculares.
Figura 13. Abajo. La puerta de la Aljafería restaurada con el alabastro blanco primitivo completado por la
obra de ladrillo de la restauración de Iñiguez Almech. Se ve que este restaurador ha dado disposición
escalonada a las impostas de ambos arcos, cuando en realidad las cuatro impostas irían a un mismo nivel.
Destacar que el tipo de dos arcos juntos no se dio nunca en la Córdoba omeya, solamente se da en Ifriqiya,
como vemos a continuación, y ejemplo excepcional en la puerta del castillo de Maqueda, siglo X-X63I. La
arquería de arcos entrelazados es obra de la restauración.
LA ALJAFERÍA Y LOS RIBAT-S DE TÚNEZ
Figuras 14, 15. Modelos ifriqies de dos arcos superpuestos con línea de impostas común. 1, arco de
entrada de Qahwal al-Qubba de Susa, siglo X, arcos superpuestos o abocinados; 2, 3, de fachada de la
mezquita aljama de Sfax, siglo X; 4, uno de los arcos de puerta lateral ciega de la mezquita de Sidi Ali al-
Ammar de Susa, siglo X64; A, fachada del palacio bizantino Tekfur Sarayi; 5, fachada mezquita al-Qasr de
Túnez; 6, arcos de la fachada del palacio de la Zisa de Palermo, siglo XII; 7, trompa de bóveda de iglesia de
Palermo, siglo XII; 8, arco de uno de los puentes de Palermo; X, las tres ventanas superiores de la fachada
de la qubba de los pies de la nave central, mezquita Zaytuna de Túnez, siglo X. Figura 15. Los dos arcos
superpuestos con imposta común en al-Andalus. 1, inicialmente un ejemplo de terma romana de ladrillo, a
la izquierda del arco central los dos arcos unidos; 2, 3, arco de la muralla árabe del siglo X-XI de la fortaleza
de Maqueda (Toledo)65; 4, de la aljama de Córdoba, siglo X; los restantes arcos dobles de imposta común
del siglo XII andaluz, el (7) el gran arco de la Puerta de Elvira de Granada; 8 de la iglesia mudéjar de San
Juan de Daroca; 9, 10, del patio de la mezquita aljama almohade de Sevilla.
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Figura 16. 1, el arco de entrada de alabastro de la Torre del Trobador, casi irreconocible; 2, dos arcos
omeyas de la mezquita aljama de Córdoba con superposición de arco y dintel, siglo IX, modelos del
arco de entrada de Trobador; 3, puerta primitiva del Alcázar de Sevilla, siglo XI.
Figura 17, 1, Torre del Trobador de la Aljafería, sección según Iñiguez Almech66, árabe los dos pisos
primeros con arcos de herradura aplastados o de tres radios (2), planta árabe de seis espacios (3) y
otros ejemplos de arcos de herradura de tres radios: ventana de la mezquita aljama de Tudela y arco
de la alcazaba de Málaga (4) (5)67.
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Figura 19. Puertas entre dos torres próximas, 1, de la Aljafería, según Souto Lasala y otros68: dos torres
ultrasemicirculares, puerta con cuatro mochetas tipo califal (7), el frente interior de la puerta ligeramente en resalte
de extremo a extremo de la entrada, modalidad propia del siglo X; 2, puerta del castillo califal de Tarifa; 3, planta tipo
común de la modalidad que nos ocupa; 4, puerta del castillo califal de Gormaz; 5, puerta de la muralla de Zorita de los
Canes (Guadalajara); 6, puerta inicial de la fortaleza de Alcalá la Vieja (Alcalá de Henares), existente en los siglos en
los siglos IX, X, XI, es la Qal´a al-Salam de los textos árabes69. Obsérvese que lo mismo la puerta de la Aljafería que la
de Alcalá la Vieja dejan ver por el interior un muro añadido de distinta fábrica probablemente de pasadizo en codo 5
adicional. La puerta de la Aljafería por las características aludidas pudo ser del siglo X con lo cual toda la cerca
torreada se puede llevar perfectamente a esa centuria, luego aprovechada en el siglo XI para instalar dentro,
justamente en el centro, el palacio hudí actual. En este estudio y refiriéndome a puerta entre dos torres
semirredondas próximas no está de más mencionar la muralla de Roma, concretamente la puerta llamada de San
UQTADIR
Pablo entre dos torres semicirculares (8).
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Figuras 1, 2. 1, 2, el arco del mihrab del oratorio antes y después de la restauración, solución dudosa en el
arranque del trasdós y del alfiz que analizamos en la figura siguiente. Arco de herradura con dovelaje
completo, dovelas entrantes lisas y dovelas salientes con decoración esculpida con arregolo a canon
cordobés; en las albanegas medallón agallonado rehundido. En el alminar de la mezquita aljama de
Zaragoza tenemos otros ejemplos de este tipo de arco (3) (4)70 que copian la bífora del alminar del siglo X
del patio de la mezquita aljama de Córdoba (5). Otros ejemplos de ventanas con herradura en alminares,
el de la Qarawiyin de Fez (6) y la torre toledana de San Bartolomé (7). Figura 2. Soluciones del arranque de
alfiz y el trasdós de arcos de herradura en el siglo X. Solución una, esos arranqes nacen unidos por cinta
horizontal situada por debajo de la línea de impostas, es la solución errónea dada al arco restaurado del
arco del mihrab, la solución es toledana o mozárabe, en ningún modo cordobesa. Esta es la del dibujo (C),
el alfiz y el trasdós nacen independientes en la línea inferior de las impostas tal como se presentan arcos
de Ifriqiyya y de El Cairo copiados de la arquitectura califal cordobesa: 2, 3, de la ventana de la Biblioteca
de la Gran Mezquita de Qayrawan y el (5) de puerta del alminar de la mezquita de Ibn Tulun de El Cairo,
además de arco del patio de la mezquita de Zaytuna de Túnez. El disco agallonado de las albanegas del
arco del oratorio de la Aljafería (B) se asemeja al medallón (A) una pieza rescatada de la mezquita aljama
de al-Zahra 71
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Figuras 3, 4, 5. El esquema de arco con dovelaje
completo con dovelas entrantes y salientes del
oratorio zaragozano (1) es muy cordobés y
toledano del siglo XI (2), éste sin decorar.
Respecto al decorado vegetal de las dovelas
salientes el repertorio decorativo cordobés (3)
ayuda a subrayar la continuidad del arte omeya
en muchos puntos de la Aljafería, igualmente el
(4) con las cabezas de las dovelas significadas
con especie de angrelado y el (5) con venera en
medio de albanega de arcos del Salón Rico de al-
Zahra.
El arco del mihrab del oratorio aljafereño debe ser el primero en mezquitas del arte taifal con dovelas alternadas
salientes y hundidas, decoradas las primeras, característica que afecta al arco de mihrab de la alcazaba de Murcia y al
de Maleján72 y arcos palatinos taifas de Jaén, Toledo, Sevilla y Málaga, entendiendo que esta clásica alternancia viene
de los palacios de Madinat al-Zahra y mezquita aljama de al-Hakam II. Por ello se debe resaltar que la Aljafería en
general es un punto y seguido respecto a Córdoba, no ruptura, servil imitación o punto y aparte, este punto y a parte
en buena ley aplicable al arte almorávide africano de los últimos años del siglo XI y comienzos del XII.
Figura 4. El oratorio dibujado por Ewert (3); 1, en alto los arcos lobulados entrelazados, arcos de cinco lóbulos y entre
ellos extraños al arte cordobés arquillos mixtilíneos que personalizan el arte hudí a extremos que luego veremos. En
esto la Aljafería empieza a ser distinta o lejana de Córdoba; los arcos de herradura entrelazados de Córdoba son de
medio punto en la portada del oratorio aragonés (2), aquí arcos con rizos en la trayectoria del intradós (8), según dibujo
de Ewert. Reparemos una vez más en esta portada (figura 5, color), los arcos entrelazados engendran siete arcos apun-
tados el mismo número de los arcos superiores de la entrada al mihrab de la mezquita cordobesa, incluso cada arco
cobija un arbolillo de la vida muy rutinarios y simples comparados con los de la portada del mihrab cordobés en la que
los árboles todos son distintos y de superior arte (5) (6). Un apunte para el arranque del arco de la entrada al oratorio
(2) (4) y el registro (7) con diseños de arranque de arcos, todos insinuando una S. En el 7, 1 de arco del oratorio
zaragozano, los restantes, 2, 3, 4, del arte almorávide-almohade.
Figura 6. Arcos del siglo XI caracterizados por la alternancia de dovelas lisas con pintura y
salientes con decoración vegetal esculpida: Aljafería, palacio de la alcazaba de Jaén,
palacio de la alcazaba de Málaga, mihrab del oratorio de la alcazaba de Murcia y debajo
arco toledano de casa de linaje; presumiblemente las dovelas lisas de la Aljafería llevarían
pintura.
SOBRE LA BÓVEDA DESAPARECIDA DEL ORATORIO
Figura 8. 1, bóveda de la Casa del Patio de Banderas de Sevilla, el entrelazado mismo de ocho arcos
excesivamente adelgazados deja libre la clave para instalar dodecágono envolviendo un hexágono con estrella
de seis puntas central todo un prodigio de originalidad en parte inspirado en la geometría decorativa de los
mosaicos de la Antigüedad. El motivo de la clave aunque parece inicio de mocárabes, no lo es , si lo fuera no es
extraño que se dejara ver ya en la bóveda del oratorio zaragozano; 2, 3, bóveda de la maqsura de la mezquita
de Tremecén, en el trazado se insiste en la matemática de la bóveda sevillana, solo que la clave se cubre con
composición geométrica de mocárabes de tradición oriental; la clave es copia de una de las bovedillas de la
mezquita toledana del Cristo de la Luz, solo que las puntas acusan original sesgado; 4, en el pabellón Barudiyyin
de Marrakech triunfa el modelo de arcos entrelazados de la bóveda central de la maqsura de la mezquita de
Córdoba, aunque ahora los arcos son los mismos arcos mixtilíneos desparramados por toda la Aljafería. Este
modelo, que incluye cuatro trompas, esquinadas, es el que pudo llegar formado de la Aljafería hudí sin
necesidad de recurrir a los mocárabes de Tremecén.
Figura 9. La apoteosis de arcos entrelazados cordobeses en vertical y en horizontal o arcos de bóveda va más allá
de nuestras fronteras. En Irán vemos un ejemplo, el mausoleo real o sala de audiencia de Sandjar, en Merv,
siglo XI-XII74. Vayamos por partes. La Aljafería, su bóveda, pudo ser como la del Patio de Banderas Sevilla (3), sin
mocárabes, acoplada a planta octogonal, como la del oratorio (1), según Ewert, reiterada en el mihrab de la
mezquita aljama de Almería (2); 4, planta de bóveda lateral de la maqsura de la mezquita aljama de Córdoba. El
mausoleo iraní de Merv (5) está en la ocurrente línea de la Aljafería. Se trata de planta cuadrada con base
octogonal para la bóveda formada por los dos tipos de estrellas tomadas de las bóvedas de la maqsura
cordobesa (8) (9), del cruce central de las dos estrellas sale definido la estrella con ocho rombillos irregulares
(6), modelo que se ve ya en estelas funerarias de piedra de cementerio de Ronda (Málaga) (7) y luego en discos
de la catedral de Palermo, siglo XII, y nuestras yeserías del siglo XIII.
Figuras 11, 12. Resumen de patios con o sin crucero de los palacios hispanomusulmanes, la cruz importada de Samarra
en el siglo X. La idea toma cuerpo en Madinat al-Zahra, terrazas del Salón Rico y la cruz inacabada en el palacio de
Príncipe (1) que algunos autores instalan en el patio de la Aljafería (2) en el extremo sur79. Ewert en su planta (3)
prescinde los andenes y alberquilla sobresaliente; 4, palacio de la Contratación del Alcázar de Sevilla, según Manzano
Martos80, aquí crucero entero y maylis apaisados precedidos de pórticos en uno y otro extremos del patio-jardín,
predomina el tribelón bizantino en la entrada de las salas; 5, patio de palacio del siglo XI del Patio de Banderas del
Alcázar de Sevilla, según Tabales Rodríguez81, quiere emparentar con el patio (4) el cual arroja para su caja 32 por 19
metros82, prácticamente las mismas medidas del patio de la Aljafería, palacio de El Castillejo de Murcia (7) y palacio
del Patio de Leones de la Alhambra (12); 6, la parte de crucero de palacio almorávide de Marrakech, según G.
Marçais83; 8, De casa murciana del siglo XII-XIII, según Navarro Palazón84; 9, palacio del Alcázar cristiano de Córdoba,
siglo XIV; 10, palacio del castillo de Onda, según datos provisionales de Navarro Palazón85; 11, esquema mudéjar del
Patio de doncellas del Alcázar de Sevilla.
Figura 12. Sobre reformas volcadas sobre el patio de Santa Isabel de la Aljafería, si este tenía o no pórticos laterales
como el patio de Leones y el patio de Doncellas de Sevilla, lo lógico sería eliminarlos según figura en algunos planos y
en el de Ewert. Esos pórticos fueron añadidos en época cristiana. Tenemos dos ejemplos en Toledo. El patio del
Vergel del palacio mudéjar de Tordesillas, siglo XIV, nos han llegado con cuatro pórticos de pilares de piedra (1), un
invento moderno salvándose la Capilla Dorada y su patinillo y encima sala apaisada con al-haniyas, partes que figuran
en negro. A. Almagro y Souza86 han dibujado lo que ellos consideran palacio mudéjar del siglo XIV de Pedro I de
Castilla (2) con el patio dotado de cuatro pórticos de columnas inventados e insinuando crucero con saliente en los
lados menores según modelo nazarí de la Alhambra, pero ello en mi criterio es poco acertado salvándose solo
las salas con atajos que van en negro. Luego tenemos el ejemplo de patio reformado de la casa de linaje del
viejo Convento de Santa Clara la Real de Toledo del siglo XII-XIII (3)87, patio del laurel, actualmente con pilares
cuadrados, de mudéjar solo llegan dos salas en los extremos menores con puertas de dos arcos de herradura
gemelos (patio 1). En todos los casos aludidos el aspecto de los pórticos modernos añadidos lo refleja el dibujo
(4)
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Figuras 1, 2. 1, 2, salas porticadas del norte del patio, en primer término arcos lobulados, al fondo a la izquierda
cuatro arcos del Salón Dorado en que se advierte entrelazado de arcos mixtilíneos con nudos circulares en la clave en
los arcos de arriba. Los arcos lobulados tienen especie de angrelado formado por arquillos entrelazados con nudos en
las claves, este delirio arquitectónico cunde con mayor fuerza en el pórtico o sala del sur del patio (1) de la figura 2; el
entrelazado de arcos deja constancia de finos y extravagantes angrelados en el intradós. El efecto del entrelazado
primero remontado por arco de medio punto adovelado viene de la imagen (4) de la mezquita aljama de Córdoba.
Añadir que estos angrelados a base de entrelazar arquillos de distinta especie se dan en arcos de nichos del alminar
de la mezquita de la Qal´a de los Bannu Hammad de Argelia88, siglo XI-XII (5). Figura 2. Arquería de sala o pórtico del
sur del patio. La encrucijada de arcos entrelazados descansa en esbeltos pilares con dos columnas arrimadas, remedo
sui géneris de la arquería que separa el haram y el patio de la mezquita aljama de Córdoba de Abd al-Rahman III (2).
Respecto al pareado de columnas de las arquerías del extremo norte del patio no aparece en Córdoba ni en Madinat
al-Zahra. Solamente en la nave central y el patio de la Gran Mezquita de Qayrawan (3) (4).
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Figuras 5, 6. El gran arco de la Capilla de Villaviciosa, mezquita aljama de Córdoba del siglo X y portada
interior de puerta occidental de la mezquita cordobesa del siglo X, arco de herradura envuelto en otro
lobulado, son modelos del arco (9) de puerta del Salón Dorado de la Aljafería; 10, disco con lacería
curvilínea rescatado de la mezquita aljama de Zaragoza, siglo X-XI91; 11, disco calado con decoración
geométrica derivado del disco anterior, para Cabañero Subiza sería claraboya de los baños árabes de la
Aljafería; 12, origen de los nudos de los arcos de la Aljafería: de arqueta de marfil califal; arriba a la
derecha frisos de piedra de Madinat al-Zahra, debajo arcos entrelazados con nudos de la Aljafería.
Figura 6. 1, 2, el. gran arco de la Qubba de los pies de la nave central, Capilla de Villaviciosa, de la
mezquita de Córdoba, ampliación de al-Hakam II, caracterizado por doble arco con rehundido interior en
el centro dotado de decoración propia, es modelo de arcos lobulados dobles con rehundido central
decorado de la parte norte del patio de la Aljafería (3), los (4) y (5) de puertas del oratorio, de estos
deriva por ejemplo el interior del arco de la Puerta del Triunfo del patio de la mezquita aljama almohade
de Sevilla (6). El (5) con rizos y decoración medial imitado en arco del Mawror de Granada, siglo XI. A
tener en cuenta la decoración original zaragozana de cadena con círculos intercalados (3), modelo de
otras tramas de cadenas del siglo XI que veremos más adelante. La cinta decorada con vegetales de (5)
hermanada con yeserías de la alcazaba de Almería y decoración de canecillos granadinos.
Figuras 9. Pese a que este tipo de arco se da en el Figura 10. A la derecha. 1, alminar de la mezquita de
alminar de la mezquita de al-Hakim de El Cairo, de Sfax, siglo X-XI, con tres tipos de arcos mixtilíneos,
entre el siglo X y el XI92 como se verá más adelante, mi incluido el del tercer cuerpo; 2, verdadera orgía de
criterio es que llega a al-Andalus directamente de arcos mixtilíneos, del 1 al 6 arcos arquitectónicos de
Ifriqiyya donde se registran bastantes modelos del Túnez y Zaragoza, los restantes son ya de mocárabes
mismo: A, de estela funeraria de Qayrawan; 2, 3, 4, 5, de los siglos XII y XIII, de El Cairo los (20) (21) (23);
modelos tunecinos muy próximos al (6) y (7) de la 24, de trompa mocarabada de la bóveda de delante
Aljafería y al (8) de Santa María de la Huerta, del mihrab de la mezquita almorávide de Tremecén;
publicado por Cabañero Subiza; el 9 es de la sinagoga 3, el alminar de la Qal´a de los Bannu Hammad, su
toledana de Santa María la Blanca, siglo XIII; 10, 11, segunda ventana según L. Golvin tiene sencillo arco
del oratorio de la Aljafería, aparte de la novedad de mixtilíneo96 ; 4, arco mixtilíneo sobre arco lobulado,
este arco destaca su original cinca decorada que le mezquita almorávide de Tremecén.
acompaña y la curva muy sobresaliente de la nacela
del trasdós.
Figura 13. 1, del oratorio de la Aljafería; 2, 3, del alminar de al-Hakim de El Cairo; 2-1 y 10, del tercer cuerpo del
alminar de Sfax; 4, de Bab Zawiya de El Cairo, siglo XI-XII; 5, imagen de Creswell de bóveda tardía de la mezquita
cairota de al-Azhar97, no acaban de definirse los angulillos propios del arco mixtilíneo; 6, 7, modelos de arcos
mixtilíneos tunecinos básicamente; 8, modelo toledano de la iglesia de San Andrés; 9, reproducción de supuesto arco
mixtilíneo del alminar hammadí de la Qal´a de los Bannu Hammad, según L. Golvin; 11, arco de la qubba almorávide
Barudiyyin de Marrakech.
LA CINTA CON
NACELA DEL
TRASDÓS DE
ARCOS DEL ISLAM
OCCIDENTAL
4
Figuras 14, 15. Propiamente la nacela simple o sencilla se inicia en el arco del mihrab de la Gran Mezquita de
Qayrawan, siglo IX (1), su influencia alcanza a un arco de herradura de fachada del palacio de la Zisa de Palermo,
siglo XII (2); 3, 4, de la puerta de la mezquita aljama de Mahdiyya (Túnez); 5, de arcos del patio de la Zaytuna de
Túnez; 6, ventanas del tambor de la qubba de la Zaytuna, siglo X; 7, portada de la puerta del ribat de Monastir
(Túnez).
Figura 15. Arcos de al-Andalus. Representativos de la Córdoba califal (1) de al-Zahra; 2, de la mezquita aljama de
Córdoba del siglo X; 3, de arquería decorativa de la mezquita aljama de Madinat al-Zahra. Este tipo de trasdós es
curva de nacela decorada estrecha seguida de cinta sencilla igualmente decorada, al parecer esa cinta en liso pasa a
arcos del haram de la Gran Mezquita de Qayrawan (4), según A. Lézine y a arco de herradura de la ventana de la
Biblioteca del mismo santuario, siglo XI (5). La Aljafería enseña en el arco del mihrab del oratorio trasdós de cinta
lisa ancha de bastante vuelo arrancando directamente de la línea de las cabezas de las dovelas (A) (B), de la
Aljafería pasa a la arquitectura almorávide del Norte de África, como ejemplo arco del mihrab de la mezquita de
Tremecén (C) y luego arcos sevillanos, siglo XI-XII (D) y (E).
3a
3b
Mezquita de X-1
Córdoba, de Camps
Cazorla
Figuras 1, 2. Los arcos entrelazados: 1 a. del mihrab de Córdoba; 2 a, del mihrab de la Aljafería (de nuestra
parte a la derecha el añadido 3-a, del mihrab de la mezquita del Cristo de la Luz de Toledo; 1-b, de la
mezquita aljama de Córdoba; 2-b, del Salón Dorado de la Aljafería; de nuestra parte añadido 3-b, Capilla
Dorada de Tordesillas; 1- c, de la mezquita aljama de Córdoba; 2-c, de la Aljafería; 1-d, de la mezquita aljama
de Córdoba; 2-d, y b-2, añadidos, de la Aljafería.
Figura 2. Angrelados de la Aljafería a partir de croquis de Ewert y Aguirre Estop (de nuestra parte añadidos,
o, pintura Cristo de la Luz de Toledo; 1, zócalo pintado de la Torre de Hércules de Segovia; 2, mudéjar
toledano; 3, oratorio de la Aljafería, según Ewert; 4, de la iglesia de Santa Úrsula de Toledo; 5, zócalo de la
torre de Hércules de Segovia; 6, Aljafería; 7, arquería de la catedral de Palermo.
9 10
DECORACIONES CON DISEÑOS VEGETALES Y GEOMÉTRICOS
Figuras 1, 2. Desarrollo de roleos en vertical entrelazados. 1, del mihrab de la Gran Mezquita de Qayrawan, siglo X; 2, tablero
mural del Salón Rico de Madinat al-Zahra, árbol de la vida; 3, 4, 5, paños de la Aljafería, el (4) pintura del oratorio según
Ewert99; 6, de la taifa toledana. Los restantes diseños son mudéjares de escuela toledana. Figura 2. 1, 2, tablero de la Aljafería,
el (2) según esquema de Camps Cazorla publicado por Gómez-Moreno100; alianza de decorados geométrico y vegetal según
criterio califal de Córdoba; 4, tablero de techumbre del Salón Dorado con árbol de la vida o palmera con hojas y dátiles
colgantes según estilo naturalistas. El mismo tema replicado en el tablero (6) del Museo Arqueológico Nacional de Madrid,
publicado por Cabañero Subiza101. La palmera de estilo naturalista se ve ya en bote de marfil omeya (7) y en las pinturas de la
Capilla Palatina de Palermo (8); 5, un tablero más de la Aljafería con las obligadas cintas del marco con flores de cuatro pétalos
de origen califal (madinat al-Zahra). La riqueza de estas imágenes resulta tan espectacular como la decoración vegetal del
califato de Córdoba, Madinat al-Zahra y Cortijo del Alcaide. Nada sabemos en este sentido del Alcázar de Córdoba de tiempos
de al-Hakam II, sus decorados pudieran darnos un avance o puente entre lo califal y las excelencias zaragozanas.
A 1
2a 2b
3 4 B C
Complemento de decoración vegetal de las figuras anteriores. A, 1, decoración del hostiario de Roda; 2 a, disco
visigodo de Saamasas, Slunks; 2 b, pintura de bóveda de Santiago de Peñalba; 3, de friso de piedra de al-Zahra; 4,
del palacio omeya de jirbat al-Mafyar; B, pinturas del oratorio de la Aljafería, según Ewert; C, dibujos de capiteles
de la Aljafería, según E. Dominguer Perela (1983).
Figura 3. Monografía de motivos vegetales
privilegiando la palmeta de doble hoja digitada con
arillo en la bifurcación. Registro superior, motivos
repetidos en la decoración taifa de Toledo, Aljafería y
Córdoba; abajo palmeta digitada con arillos califal de
Córdoba, 1, 2, 3 4, 5 . En esta tabla tiene un lugar de
preferencia el capitel (A) de la Aljafería cuyos cantos
de volutas dejan ver decorado de palmetas digitadas
con arillo entre cada dos digitaciones, modalidad de
palmera sistemáticamente empleada en los atauriques
almorávides y almohades de al-Andalus. En esta línea
están las palmetas de yeserías, en color, de la alcazaba
de Jaén (X) (abajo, color) en las que se dan cenefas con
X
cadenetas con nudos similares a las de la Aljafería.
Otros vegetales de Balaguer y Aljafería, B, de Balaguer,
según Ewert; C , de la Aljafería; D presente también
, XI de la alcazaba de Almería,
en las yeserías del siglo
según Natacha Kubish; E, Aljafería, en este caso sin
arillos; F, del oratorio de la Aljafería, el (D) casa con el
(H) de canecillo de madera de Granada, siglo XI; G,
cenefa de arco mixtilíneo del oratorio de la Aljafería; I,
I G H palmetas digitadas con arillos, yesos de la alcazaba de
Málaga, siglo XI.
x-1
Figuras 4. A la izquierda. A, palmera del Beato de
Gerona, siglo X, modelo de árbol de la vida o palmera
realista; a la derecha el fruto granada en la Aljafería
señalado con una X, los demás de origen oriental;
también figura la piña, señalada con una X-1; 4, tema
de celosía ciega o esquema geométrico con cintas
rellenas del contario clásico de capiteles, el modelo de
este tipo de decorado figura en Madinat al-Zahra (1)
(2) (3); 5 capitel con el contario sobre las pencas del
x-1
6 cesto; 6, 9, composición de geométrico y vegetal de
Balaguer, según Ewert102; X-I, 8, nuevas modalidades de
alianza entre lo geométrico y decorado vegetal de
origen cordobés.
8y9
A
Figuras 5, 6. Las flores de cuatro y seis pétalos. 1, 3, 4, de Madinat al-Zahra; 2, tableros de techo de la
Aljafería; 5, de trama sasánida: 6, decoración del palacio omeya de Jirbat al-Mafyar. A decoración
geométrica del papo de arcos lobulados de la Aljafería, según diseños bizantinos (C) y califal de Madinat al-
Zahra (B). Las restantes cadenas de yeserías hispanomusulmanas del siglo XII al XIII104; G, H, de las pinturas
de la Capilla Palatina de Palermo.
Figura 6. Decoración geométrica de la Aljafería. Esquema tipo (1) con origen en (2) (A) de celosías y pinturas
de al-Zahra y mezquita aljama de Córdoba del siglo X; 3, de piedra de la alcazaba de Susa (Túnez): 4, 5,
pinturas de zócalos del siglo XII; 6, composición hexagonal de estuco de la Aljafería, según publicación de
Cabañero Subiza105 con modelo en el diseño de la derecha de la mezquita de Ibn Tulun de El Cairo, según L.
Golvin106. Los restantes esquemas de la Aljafería.
Figuras 1, 2, 3. 1, de la cubierta adintelada del Salón Dorado de la Aljafería, cuya estructura describo a
continuación. Se trata de canes de estuco puestos en pie descansando en otros canes dispuestos
horizontalmente, entre ellos a modo de tabicas van tableros ricamente decorados ennoblecidos con diseños
vegetales con roleos y árboles de la vida. Encima haciendo las veces de cobijas fina cenefa con inscripción árabe
de caracteres cursivos.
Figura 2. 1, 3, 5, estructura del alero asemejándose en parte al alero de piedra del Salón Rico de Madinat al-
Zahra (2) (2-1) que pudo ser de la fachada del mismo o alero interior para sostener las vigas de la cubierta
adintelada, en este sentido interesa reparar en el esquema (A) de iglesia bizantina de Qalb-Lose, Siria108, con
techo adintelado cuyas vigas se apoyan en soportes de piedra colgados o suspendidos105; estructura similar
observó Torres Balbas en alero de una de las madrazas de Marruecos106 (4), si bien es cierto que aleros
soportados por pilares se dejan ver en la puerta de San Esteban de la mezquita omeya de Córdoba (B) y en
alerillo interior de pasillo de la mezquita de Ibn Tulun (C) de clara ascendencia cordobesa. Interesa subrayar el
rosario de florecillas de cuatro pétalos, de ascendencia cordobesa, que bordean los largos tableros de la Aljafería
con decoración vegetal. En años pasados investigando aspectos decorativos de la Alhambra de Granada reparé
en el paralelismo de la estructura de techo zaragozano y las cubiertas de los estrechos pórticos del Patio de
Leones de la ciudad palatina de Granada (D). Aquí a tramos los dinteles de madera descansan en pilares
suspendidos, entre éstos y la madera median curiosos modillones anacelados.
Figura 3. Abajo. Los canes de estuco del Salón Dorado del palacio. Los he puesto en horizontal para destacar su
dibujo entre dos afiladas puntas de lanza según modelo característico en casi todas las cubiertas adinteladas
hispanomusulmanas y africanas a partir del siglo XI, inédito este modelo en al-Zahra o en la mezquita
metropolitana de Córdoba. Obsérvese de paso el modelo (3) de encima de las piezas aquilladas, cuyo frente se
decora con vegetales independientes de los de los costados. El modelo de estas piezas con dos puntas de lanza
debajo viene de la Qal´a de los Bannu Hammad de Argelia, según General L. Beylié 109 (6). Derivados de estos
canes hudies son el (4) canecillo de la sinagoga de Santa María la Blanca de Toledo y el (5) de Granada, siglo XI,
según dibujo publicado por Gómez-Moreno.
EPIGRAFÍA
Detalle
Detalledel
del Bismala de
la Aljafería con
decoración vegetal al Letreros árabes según dibujos de
fondo, vegetales Carmelo Lasa. Las letras largas y los
también los ápices de ápices aún sin decorado vegetal y sin
las letras largas nudos o trenzados
Figuras. Arriba 1, 2, 3. Inscripciones en caracteres cúficos de la Aljafería, 5, 6, 7, 8, 9, 10 y letras largas entrelazadas (1); el
10-1 en (8), de la Qal´a de los Bannu Hammad de Argelia. La Inscripciones con las letras largas entrelazadas o formando
nudos o cualquier otro motivo geométrico, inéditas en todo lo conocido de la Córdoba califal, se fueron imponiendo en
estelas funerarias de Qayrawan, en los siglos X y XI110 (1), una de ellas presentes en la Aljafería (11). En el número (8)
figuran los caracteres siguientes: 17 –A, maqabriya de Mallorca; 17, Aljafería; 17-1, mezquita de Tinmall; 17-2, epitafio
de Badajoz. Luego tenemos el alif sencillo o terminado en vegetal, letra A: 0, mezquita iraní de Nayin, siglo IX, según
Flury111; 1-1, alif terminado en vegetal, Madinat al-Zahra; 2, 2-1, a partir de al-Zahra; 3, a partir de Qayrawan, siglo XI; 4,
A partir del año 1093 en Qayrawan; 4-1, alicer de Tarifa, siglo X-XII; 4-2, alcazaba de Málaga; 4-5, Aljafería. 5, 7, Aljafería,
inscripción la más comprometida con diseños geométricos intercalados. Dentro de esta faceta de inscripción
geometrizada cabe traer las de la Capilla Palatina de Palermo de Rogger II, siglo XII (12) (13); estas epigrafías sículo-
normandas en realidad son calcos con variantes de los letreros hudíes112.
Figura 2. 1, inscripciones arcaicas, cúfico florido, según Flury, de cerámica arcaica oriental113,; 2, cúfico florido de platos
de Madinat al-Zahra114 según B. Pavón; 3, inscripción de la Aljafería de cúfico florido con geométrico intercalado (ver 7
de la figura anterior). El trenzado de Qayrawan con añadido geométrico en la Aljafería abre la puerta a curiosear otros
ejemplos orientales y occidentales: en Irak puerta epigrafiada de 1126 del Museo de Artes Decorativas de Paris (4)115:
estrella de seis puntas aliadas a nombres propios árabes, Muhammad y Ali, un siglo después la Bandera o Pendón de las
Navas, tejido fechado en 1212116 (3) (6), con estrella de ochos puntas y el “al-Mulk” de las puntas; 5, yesería del siglo
XII toledana con el “agradecimiento para Allah” con las letras largas dibujando original lacería; además este mismo
letrero con añadido arquitectónico de la fachada de una de las puertas de la alcazaba de los Udaya de Rabat (7); 8,
letrero de yeserías de las Huelgas de Burgos, siglo XII, cúfico florido.
Figura 3. El “Bismala”, “en el nombre de Allah”. 1, de los letreros de la fachada de la mezquita del Cristo de la Luz de
Toledo; 1-1 de la Aljafería; 2, de la mezquita tunecina de Bu Fatata, siglo IX; 3, de la mezqyuita aljama de Madinat al-
Zahra; 4, 5, de la fachada de la mezquita de las Tres Puertas de Qayrawan, siglo IX; 6, piedra de la Qal´a de los Bannu
Hammad.
CAPITELES
1
2
4
3
Figura 4. Capiteles lisos de tamaño normal, esbeltos, en los que parece privar el orden corintio, ya presente en la
mezquita aljama de Zaragoza (4)123; 1, 2, 3, 7, aprovechados en iglesias mudéjares identificados por Cabañero
Subiza124; el 5 de tamaño pequeño de la Aljafería. El modelo de capitel liso de orden compuesto es el (6), de la
mezquita aljama de Córdoba del siglo X. cordobés del siglo X.
Figura 5. Capitel hudí curioso por la presencia en el canto de las volutas de palmetas con arillos entre cada dos
digitaciones, estampa más propia del arte almorávide que del taifal, ausencia absoluta de acanto en las pencas
sustituido por nuevos vegetales. Aunque en el equino prima el contario clásico. La cartelilla con inscripción.
Figuras 6, 7, 8. El repertorio decorativo una vez dicho el adiós al acanto clásico es sorprendente. De los lisos (1),
del Museo de Zaragoza, acorintado, con el mismo estilo el (2) acorintado, pencas con cerco, arriba dos palmetas
juegan a parecerse a los caulículos y encima cuatro rizos, esta vez el capitel tiene collarino; 3, dibujo de Ainaut,
corintio a su manera, en las pencas se aclimatan las palmetas digitadas, dos palmetas entrelazadas hacen las
veces de caulículos, imitando capitel califal del Museo Arqueológico Nacional de Madrid (5), y por volutas sendas
palmetas enroscadas en cada lado; el modelo califa es el capitel (5); 4, 6, excesivamente esbelto, acorintado,
arriba arcos de cinco lóbulos entrelazados, volutas reducidas al máximo; 7, capitel con proporción normal,
compuesto, collarino y pencas con acantos evolucionados, cartelilla epigrafiada; la cinta bajo el ábaco propia de
Madinat al-Zahra; 8, otra pieza de normal proporción, en el cesto palmetas sustituyendo al acanto bajo la
cartelilla los dos dibujos de al lado. Figura 7. Excelente capitel de alabastro, acorintado, primorosa e ingeniosa
su decoración (A) (B), ausente totalmente los decorados califales, exceptuado el vegetal (A), cortado por la base.
Por complemento de este capitel la imagen (1) de la figura siguiente; 2, 3, capitel compuesto el equino esta vez
con inscripción conmemorativa en dos de sus lados: “esto que mandó hacer al-Muqtadirbillah, todo el poder por
la gracia de Dios”, decoración vegetal plenamente aljafereña, pero sin renunciar a diseños califales. La
incorporación de epigrafía en el equino, inédita en Córdoba, pasa de la Aljafería a capiteles de estuco de las
mezquitas almohades de Marrakech (4). Las dos últimas piezas dignas de figurar como enseña de los capiteles
más prestigiosos del siglo XI superando las escasas piezas acuñadas de Toledo o Almería.
Figuras 8. 1, capitel de la figura anterior, una penca decorada valedera como modelo representativo de la
decoración vegetal hudí del palacio. Las palmetas que ejercen de caulículos y de volutas son especiales, dos
hojas de solo digitaciones, en la bifurcación vegetal de tres puntas en lugar de los clásicos arillos. Abajo la
palmeta aludida con un derivado suyo en palmeta de mimbar de la mezquita de la alcazaba de Fez Bali125 (A); 2,
capitel acorintado con palmetas floreadas en lugar del caulículo. El discurso de este tipo de palmeta es el
siguiente: B, D, de las jambas del arco del mihrab de la mezquita aljama de Córdoba de al-Hakam II; C, mármol de
Madinat al-Zahra. La palmeta floreada con presencia obligada en el Cuarto Real de Santo Domingo de Granada y
en la sinagoga de Santa María la Blanca de Toledo, siglo XIII.
INTRODUCCIÓN
Desde la época del emirato (siglos VIII y IX) Toledo se distinguirá por sus continuados
enfrentamientos al poder central de Córdoba rebeldías que persisten hasta que Abd al-
Rahman III crea el califato (912). La época de máxima rebeldía es la comprendida entre
los emiratos de Hixam I y Abd al-Rahman II. Reinando al-Hakam I tuvo lugar la célebre
jornada del foso (797) en la que los cabecillas de la rebelión de turno sucumbieron
bajo la implacable autoridad del muladí Amrús de Huesca, gobernador de la ciudad y
luego de Talavera de la Reina, Zaragoza y Tudela128.
En 932 Abd al-Rahman III logra someter Toledo la cual ya no dará señales importantes
de rebelión. En 946 el cuartel general de la Marca Media se lleva de Toledo a
Medinaceli si bien no por ello la ciudad del Tajo dejó de ser ciudad militar de primer
orden. Punto de enlace entre las tierras del sur y los enemigos cristianos del norte,
dentro de sus muros seguirán organizándose expediciones para la guerra santa y
gentes piadosas de las más diversas procedencias se concentran en ella para llevar
una vida de ribat. Tras la conquista de la ciudad por Abd al-Rahman III según al-
Hayyan129 éste remodeló a gran escala la urbe presidida por el viejo Alcázar de la etapa
emiral en el que se instalaron los gobernadores sucesivos. El califa rodeó de fuerte
muralla doble con torres el antiguo espacio suburbano inmediato a aquel
convirtiéndolo en amplio territorio, campamento o alcazaba desde entonces llamado
al-Hizam muy en línea con el puente Alcántara, para los cristianos ese espacio
suburbano llamado Alficem.
Dentro del al-Hizam habría pequeñas mezquitas, tal vez musallà, oratorio al aire libre,
como la de Ibn Dunay el Qadi , según el arabista Elías Terés(Sila de Ibn Baskuwal)132,
también, según documentos de los años 1067 y 1095, había la iglesia mozárabe de
Santa María apedillada del Alficén133. Se desprende de los textos viejos y no muy
lejanos que el Alcázar Viejo era el palacio árabe de la Galiana, probablemente el de al-
Ma´mun: de éste al Alcázar Nuevo, el actual de Carlos V al ser fundación de Pedro I y
Enrique II, partía todo lo largo de la plaza de Zocodover extramuros una doble muralla
cimentada en la que levantara en el siglo X Abd al-Rahman III. Respecto al palacio
intramuros de al-Ma´mun hay descripción de Ibn Hayyan transmitida por Ibn Bassam
donde se ensalza un “Salón Dorado”134 (otro del mismo nombre había en el alcázar de
Córdoba y en la Aljafería de al-Muqtadir); tenía friso de mármol con figuras de árboles
y animales e inscripción dedicada al soberano patrocinador nuni, además de estanque
con figuras de leones , y aún por las fuentes árabes-al- Jaqan- se habla de una almunia
de al-Mam´un junto al río Tajo con celebre jardín de la “Noria” presidido por una
Qubba o sala de recepciones con sofisticados artificios de agua, tal almunia situada
por donde hoy se levanta el llamado palacio mudéjar de Galiana, en paraje conocido
por “Huerta del Rey”, construcción del siglo XIII-XIV que hoy escritores sensacionalistas
tratan de identificar con palacio árabe campestre de al-Ma´mun135. Lo de decorar las
paredes de salas regias de audiencia en las que figuraban imágenes animadas se dio
también en palacios abbadies de Sevilla, como ejemplo el Alcázar al-Mubarak de al-
Mu´tadid en el que según el poeta siciliano Ibn Hamdis en frase poética “se diría que
el sol allí es como una paleta que sirve a las manos del artista para sus
representaciones figuradas.
3
8 9 10
La arquitectura medieval toledana es harto engañosa sea la primera o la segunda etapa mudéjar. Siempre la
mezquita aljama de Córdoba y la del Cristo de la Luz e incluso la fachada de la Puerta de Bisagra Vieja están
presentes de alguna manera en ellas. La sinagoga de Santa María la Blanca tiene todavía los arcos de herradura
con trasdós descentrado, lo mismo los arcos de la iglesia de San Román, ambos edificios de la primera mitad del
siglo XIII.
7, 8
Figuras 8, 9, 10. Escasa presencia en la ciudad, salvo las imágenes anteriores y arcos de la Casa del
Temple y de la Calle Núñez de Arce, de arquitectura de casas de linaje con dos arcos gemelos. El caso del
patio de dentro del convento de Santa Clara la Real estudiado por Balbina Caviro147 (2) (3) encaja más en
el siglo XII que en el XIII, ya con muestras almohades, dándonos pistas sobre los arcos de herradura
gemelos de patios árabes del siglo anterior. Tenemos el modelo en el Salón Rico de Madinat al-Zahra (1),
luego arcos de la mezquita de la Qarawiyyin de Fez, siglo XII,(A); 3, de Santa Clara la Real, arcos del patio
cuadrado (X), los pórticos son modernos, arcos por partida doble que daban paso a salas apaisadas o
maylis sin duda con alhaniyyas; es la misma pareja de arcos de patio del siglo XI excavado en el actual
patio de la Montería del Alcázar de Sevilla148, adelantándose a los dos arcos gemelos del Patio del Yeso
del mismo alcázar, siglo XII. Este modelo ausente en la Aljafería. Figura 9. 1,2, de Santa Clara la Real. Una
de las parejas de arcos tiene nudillo en el clave y en los costados, modalidad presente antes en el arco de
mezquita de Malejan de Zaragoza (4)149; lo mismo en arco del mid´a de la Gran Mezquita de Qayrawan (3)
(5); un arquillo con los tres nudos se deja ver en el alminar de Hassan de Rabat, siglo XII (A). Como
novedad del siglo XII en Toledo presencia de arco mixtilíneo (6) de la portada de la iglesia de San San
Andrés150. Figura 10. La pareja de arcos de herradura enjarjados o bífora probablemente del siglo XI va
apareciendo en casas particulares de la ciudad (1) (2), color.
A
3 1 B
4 1
2
X
2
6 7
3
Figuras 12. Palacios más en firme del siglo XI. Palacios privados probablemente de personajes de la corte
de al-Mam´un, sus restos en la Calle Núñez de Arce152 y en la llamada Casa del Temple ya citada con restos
añadidos mudéjares de primer orden. Hacia los años setenta del pasado siglo se descubrieron las yeserías
de Núñez de Arce que durante siglos permanecieron ocultas por paja y tabique de yeso. Son dos arcos de
herradura, como los de Santa Clara la Real, arcos de herradura enjarjados con finas yeserías del siglo XI (1)
(2), cuya descripción avanzamos. 3, cenefa tipo califal de Madinat al-Zahra , modelo de la (4) del arco
toledano; X, cuerda de estuco califal replicada en los yesos toledanos; 5, 6, 7, detalles de salmer, dovelas y
cenefas de Núñez de Arce; las cenefas (5) (6) con menadro y angrelado o arcos de medio punto
entrelazados siguiendo modelos califales , decorados de las dovelas lisas pintadas y dovelas esculpidas (1)
(2), modelo en cenefas de Madinat al-Zahra (3).
Figura 13. Restitución de supuesta arquería de tres arcos (1) inspirada en restos aislados de arcos de herradura
y lobulados de un edificio toledano 153. Sería arquería de pórtico de patio de casa importante del siglo XI o XII o
los tres arcos que desde el patio de una mezquita daban entrada al haram, como ejemplo los tres arcos (3) de la
mezquita aljama de Niebla (Huelva)154.
4
Figura 15. Estas son la maravillas esculpidas en mármoles que
adornaban las paredes de salas regias de la residencia real nuni
descritas por Amador de los Ríos y Gómez-Moreno155. En primer
lugar jamba troceada en dos piezas (1) (2) (4) (4-1) (6), con
roleos de desarrollo vertical entrelazados, modalidad vista en la
Aljafería, cada roleo asistido por palmetas digitadas enroscadas
con arillos intercalados, visto en la anteriores yeserías, es
habitado por florones híbridos; en la mitad superior cambia
ligeramente el ritmo dejando ver un exótico árbol de la vida en
cuyas ramas posan dos aves afrontadas dándose la espalda,
aves presentes también en composición de piedra toledana de
4.1 casa particular con dos camellos que veremos después. El
- tallado más bien muy plano pero de fascinante ejecutoria (2), de
lo más virtuoso visto en el arte hispanomusulmán de los cuatro
primeros siglos de al-Andalus; 3, trozo de otra jamba dividida en
tres calles, en los laterales roleos con flores de seis pétalos, al
centro estilizado árbol de la vida del que con perfecto ritmo
nacen y se desarrollan ramajes con flores de ocho pétalos; 7, 9,
tablero de piedra (dibujo de Camps Cazorla), dos roleos
verticales entrelazados, vistos en la Aljafería, con vistosas piñas
con doble hojillas, en la base hermosas y espectaculares flores
de seis pétalos, florecilla en el centro y yemas entre los pétalos
9 grandes, unidad vegetal vista en el palacio omeya oriental de
10
Jirbat al-Mafyar (A)156; 10, vegetales de las jambas descritas; 5
resto de otra jamba del Museo de Santa Cruz.
Figura 16. Tema unidad decorativa formada por dos palmetas y
arbolillo erecto en el centro, de jamba toledana (A), en detalle
(7) (8), por el retallado de las palmetas recuerda vegetales godos
de Guarrazar. Sobre el origen de dicha unidad decorativa, arriba
en la tira superior seis modelos, romanos y de la Gran Mezquita
de Qayrawan del siglo IX; segunda tira, 1, de estucos de Samarra;
2, omeya de Jirbat al-Mafyar; 3, Gran Mezquita de Qayrawan; 4,
5, 6, 7, de Madinat al-Zahra. Debajo 1, 1-1, 2, 3, omeyas
orientales del siglo VIII; 4, de Madinat al-Zahra; 5, de madera
toledana del siglo XI-XII; 6, quicialera de mármol toledana; 8
pintura de Códice emilianense.
6
Figura 17. Arriba a la derecha. Más sobre flores. En La España romana y la goda se daban miembros voladizos de piedra
con flores de variable número de pétalos, valgan como ejemplo dos piezas de voladizos de la alcazaba de Mérida. Las
restantes flores de diversa procedencia. A, E, de Madinat al-Zahra; B, D, toledanas del siglo XI: C, de piedra rescatada
del Alcázar de Córdoba, según Montejo Córdoba157, exacta repetida en la decoración de la puerta de la Sacristía Vieja
de las Huelgas de Burgos, siglo XI-XII (I). Hispanomusulmanas la (G) y la ( H), la (F) del palacio omeya de Jirbat al-Mafyar.
6-1
Figuras 21 22 23
Figura 21, 22, 23. El árbol de la vida en Toledo. 1, 2, de la quicialera de El Salvador de Toledo, paralelos suyo (3) de
yeserías de la alcazaba de Almería, según N. Kubisch165; 5, de las puertas de las Huelgas de Burgos; 4, de yeserías del siglo
XI de la alcazaba de Jaén. Esquemáticos arbolillos de alero toledano conservado en la Alhambra (A), 1, 2, 3, 4166 . Esta
decoración aún recuerda la de vigas de la aljama de Córdoba del siglo X. Figura 22. Evolución de la palmeta digitada con
arillos toledana a partir del siglo XI. 1, 2, piedras toledanas, solo con un arillo en la bifurcación de las dos hojas; 3, yesos de
la Casa del Temple, presencia de más de un arillo; 4, yesería de la casa de Núñez de Arce, más de un arillo distribuidos
entre cuatro o cinco digitaciones; 5, la influencia almorávide se advierte en yesos del siglo XII del Palacio Arzobispal de
Toledo, un arillo por cada dos digitaciones, palmeta reiterada en yeserías de las Huelgas de Burgos (8), sinagoga de Santa
María la Blanca (9) y otras ya de aspecto granadino (7). Las maderas labradas mudéjares de Toledo llevan palmetas
digitadas con un solo arillo como si se tratara de maderas del siglo XI, tal es el ejemplo de can de la sinagoga de El Tránsito
(6). Existen maderas labradas con palmetas digitadas con ausencia de arillos como se ve en el canecillo mudéjar toledano
(10).
Figura 23. Repercusión de los motivos vegetales o florones del siglo XI en las yeserías mudéjares. 1, 2, 3, de yeserías del
siglo XI de Balaguer, según Ewert; sobresalen las hebillas (X) traspasadas del califato cordobés; A, florones de yeserías del
claustro de San Fernando, las Huelgas de Burgos; B de yeserías cordobesas del siglo XI-XII; 4, 5, 6, 7, C, yeserías del testero
de la sinagoga de El Tránsito de Toledo; 8, yesería de Santa Isabel la Real de Toledo; 9, de yeserías de la Sala de Dos
Hermanas de la Alhambra.
CAPITELES Al igual que en la Aljafería fue decisiva la influencia del modelo de capitel califal de Córdoba en Toledo.
Inicialmente las piezas toledanas a lo largo del siglo XI fueron distanciándose pero sin la prodigalidad y
originalidad decorativa de las piezas del palacio zaragozano. En este punto subrayar que las piezas verídicas
taifales no pasan de dos capiteles y unas basas. Es de creer que az-Zafir y sobre todo al-Mamun trajeran
piezas de Córdoba, donde éste último reinó por un tiempo, no ocurriendo lo mismo con las jambas de arcos de
auténtico estilo taifal. La gran cantidad de piezas de estilo califal que van apareciendo en la ciudad
aprovechadas en edificios civiles y religiosos medievales y renacentistas dan fe de lo arraigado que estaría
en Toledo la influencia califal sobre todo a partir de la toma de la ciudad por Abd al-Rahman III. De ello dan fe
el que en el año 999 se erigiera la mezquita del Cristo de la Luz con nueve bovedillas de crucería de clara
facturas califales teniendo por modelo la mezquita aljama de Córdoba de al-Hakam II. El estudio guía inicial al
día de hoy de los capiteles toledanos es de Gómez-Moreno167.
Figuras 24, 25. 1, capitel de orden compuesto del año 952 escrito en cúfico en el ábaco, lleva contario y registro de
hojillas lanceoladas del más puro estilo cordobés aunque bastante degenerada la interpretación de las hojas de acantos
del cesto que veremos después; 2, capitel compuesto, decoradas la cartelilla y el equino con el mismo tipo de vegetal de
tres puntas de factura califal, contario y acantos en las pencas bastante estilizados; 3, 8, piezas del convento de Santo
Domingo el Real de orden compuesto y corintio respectivamente; 4, el capitel más novedoso de la ciudad, de orden
compuesto, un solo registro de pencas, acantos y presencia excepcional de collarino inusual en todo lo cordobés
reconocido, no obstante el evidente arcaísmo del labrado impide ubicarle en el siglo X; 5 capitel acorintado de técnica
depurada llamada avispero, está en el castillo de Malpica de Tajo, corintio de proporción algo estirada; 6, 9, 10, piezas
reutilizadas en la fachada principal de la Colegiata de Torrijos (Toledo), corintios; 11, de la misma procedencia,
compuesto, decoración vegetal en el equino de aspecto califal; 12, del Convento de Santa Clara la Real, muy mutilado
pero clásico en lo cordobés, con ovas y flechas por equino y acanto en la cartela vista. Abajo decorados vegetales de
algunas de las piezas comentadas. A continuación de ellas, vienen piezas entre las que para empezar se encuentra el
capitel comentado (4) y el (13) con la basa adjunta (14). Figura 25. 1, capitel (4) de la figura anterior; 2, capitel con el
nombre de al-Mamun y año 1061168; 3, capitel aparecido en el convento de Santa Fe, según Fabiola Monzón169, corintio
con caulículos en parte emparentado con los capiteles del arco del mihrab de la mezquita aljama de Córdoba del siglo X; 4,
capitel procedente del Convento de la Reina, acorintado, inscripción en el collarino, novedad presentes en el capitel (13)
de la figura anterior, el mismo (6) de esta figura 170, esbelto sin alcanzar la altura de capiteles de la Aljafería, esta
modalidad afecta a casi todos los capiteles del siglo X de al-Andalus y de la Qal´a de los BannuHammad. El capitel (6),
Museo del Taller del Moro, es el ejemplar más novedoso, sin renunciar a los acantos clásicos las hojas de las pencas se
adornan con simulacro de los mismos y cinta con nudos como eje central de las pencas del cesto visto en uno de los
capiteles fragmentado de la terraza superior de Madinat al-Zahra171, el acanto de las pencas reiterado en las volutas. En la
inscripción del collarino se lee el “al-Mulk”. El canto de las volutas se anima con vegetal tipo espiguilla habitual en al-
Zahra, decorado en general muy plano, las lengüetas ralladas de las pencas excesivamente sobresalientes, inscripción
cúfica en el ábaco. Los capiteles (4) y (6) serían de un mismo edificio taifa; 5, capitel mutilado por la base, sería esbelto,
orden compuesto, las pencas del cesto animadas con vegetales ajenos a los clásicos acantos, el eje con cintillas
semejantes a las del anterior capitel.
Figura 26. Es incomprensible que en 952 año estampado en el ábaco del capitel (1) de la figura 24 existiera pieza
cuyas pencas del cesto enseñara el trenzado un tanto tosco que vemos en la imagen (1) contrariando cuanto se
venía haciendo en Madinat al-Zahra por esa fecha en el taller palatino en el que los acantos clásicos reinaban tanto
en las placas parietales como sobre todo en los capiteles del Salón Rico de Madinat al-Zahra de Abd al-Rahman III.
Bastan las tres imágenes de la derecha de al-Zahra con capiteles labrados precisamente en el año comentado. La
rebeldía de la pieza toledana (1) es bastante notoria manifestando clara independencia respecto a Córdoba.
Figura 27. 1, detalle del cesto de capitel de al-Zahra rescatado del palacio del Príncipe Hisam de la terraza superior,
tiene doble cinta con trenzado o nudo adelantándose a los capiteles toledanos (4) (6) de la figura 26. 2, una basa
delicadamente decorada, basa ática, como las que se labraban en Madinat al-Zahra, en contraste con el capitel
antes comentado. Sería pieza como tantas otras importadas no se sabe cuando trasladada a la actual Casa del
Temple toledana donde la fotografió Cabañero Subiza172. El repertorio de vegetales es claramente califal, decoradas
incluso las esquinas del plinto al gusto cordobés, de al-Zahra el (3).
Figura 30. Los capiteles de piedra caliza del palacio mudéjar de Tordesillas fundado por Alfonso XI174. Las
dos fachadas del vestíbulo exhiben capiteles pequeños de orden compuesto decorados, ambos tienen
collarino sogueado, algo impropio de capiteles omeyas, salvo uno tosco toledano ya estudiado y los dos
del siglo XI del Convento de la Reina. El taller que los labró, insólito taller de cantería plagiando piezas
califales en el siglo XIV. Además de los labrados se dan piezas lisas o a medio labrar siguiendo modelo
de capitel almohade probablemente de Sevilla. El repertorio decorativo de los labrados es el siguiente.
Capitel (1), de orden compuesto, decorada la cartela, las volutas con vegetales a manera de falsos
acantos, el equino con la mitad de imbricado palmeteado siguiendo los modelos del siglo X de la
derecha procedentes de Córdoba y de Madinat al-Zahra, en lugar del contario bajo el equino decorado
de cuerda sencilla, en el cesto dos órdenes de pencas palmeteadas en lugar de los acantos. Hasta aquí
mi criterio es que se trata de pieza réplica del siglo XIV con extravíos de orden decorativo. El capitel (2)
incurre en estas mismas transgresiones. Cartela semidecorada, ovas sin flechas en el equino y cuerda
sencilla sustituyendo al contario, pencas palmeteadas, con algún amago de acantos; A, capitel liso de
traza almohade de la Capilla Dorada del palacio, modelos de los restantes capiteles lisos o semilisos (3)
(4), algunos con la trayectoria invertida de las volutas.
LOS ÚLTIMOS CAPITELES TOLEDANOS EN SU MODALIDAD MUDÉJAR DE LA SINAGOGA DE SANTA
MARÍA LA BLANCA. SIGLO XIII.
Figuras 34, 35. En primer lugar pequeño edificio exento (2) llamado Capilla de Belén, instalado en el viejo Convento de
Santa Fe (1) señalado con el número (1), justo en territorio donde pudo darse el palacio o palacios de az-Zafir o al-
M´amun. Lo estudió Gomez-Moreno176como obra de ascendencia islámica. Yo lo ví como qubba regia177. Clara Delgado
como probable edículo palatino de monarca taifa178, qubba regia de recreo probablemente de jardín como las que se
daban en jardines de palacios sículo- normandos de Palermo (figura 35, A, 7).
Tiene por cubierta bóveda de nervios entrelazados como una de la mezquita del Cristo de la Luz y las dos laterales de la
maqsura de la mezquita aljama de Córdoba del siglo X (3) (5). Susana Calvo la da como supuesto oratorio con su mihrab
tras practicar prospecciones en firme179 (4). Se fija en los seis alargados nichos al parecer en cuatro lados de las
ochavas. Añade dos plantas con los nichos, uno de supuesto mihrab, pero la realidad es que de nichos han llegado dos
siendo hipotético el del supuesto nicho sagrado según esta autora inspirado en el oratorio de la Aljafería y avanza
croquis de tres arcos por partida doble (6) (7), el central arco haciendo de puerta abierta, los laterales ciegos, arcos de
herradura apuntada, según Susana Calvo con alfiz de tres calles tipo califal (7) aunque de él no ha llegado nada cierto. El
tema de tres arcos de compañía los laterales se deja ver en el alminar de la gran Mezquita de Qayrawan (8) y avanzando
hacia atrás arcos altos de portada del anfiteatro de Burdeos (10). Como quiera que sea mostramos el dibujo (11) de
planta de la Torre de Espantaperros de la alcazaba de Badajoz con nichos poco pronunciados en siete de sus lados.
Figura 35. El tema de edículo religioso y edículo laico o qubba tuvo amplia difusión en la España musulmana y la mudéjar.
1, Capilla de la Asunción de las Huelgas de Burgos, reflejo sui generis de la capilla de Belén toledana. Se la considera
capilla cristiana o qubba de recreo o descanso de Alfonso VIII quien en ella impone el estilo almohade sevillano, siglo XII;
A, 7, la qubba, edificio exento de jardines palatinos de Palermo, siglo XII; el (2) Qubba regia del siglo XIV, del Patio del
Yeso del Alcázar de Sevilla, de amplias dimensiones, obra de Alfonso XI. En planta tres nichos algo en alto en los cuatro
lados y tejado ochavado de ochos aguas; el mismo monarca fundador del palacio de Tordesillas con su Capilla Dorada o
qubba (3); en Granada rábita de San Sebastián (4), siglo XIII. Volviendo a Toledo capillita de San Lorenzo (4-1) ya
estudiada, la más arcaica de todas las mencionadas hasta ahora. La estudió Gómez-Moreno como islámica. Un nicho
poco profundo en alto en cada lado, en ellos arco de cinco lóbulos, ya presente en la mezquita del Cristo de la luz y en
arco ahora aparecido en la Calle Córdoba de la ciudad. En la parte superior gran arco de herradura clásica, enjarjado,
menos las impostas todo de ladrillo. Clara Delgado la vio como mihrab de pequeña mezquita de tres naves de trazado un
tanto anormal. Mihrab-s habitación en al-Andalus hasta hoy sólo el de la mezquita aljama de Córdoba, el del oratorio de
la alcazaba de Murcia y el de la mezquita aljama de Almería, éste de estilo almohade. En el Norte de África tenemos
qubba pequeña instalada en el segundo piso del ribat de Susa (5); 6, en el cementerio de Fez qubbas de ladrillo con
bovedillas trasdosadas. Este es el abecedario junto con los de la figura siguiente de las qubbas de diversas funciones de la
España musulmana, aunque se barajan para ellas los siglos XII, XIII y XIV.
El modelo es bastante más antiguo, qubbas citadas, califales y taifas desaparecidas, en los textos
árabes. Por De
lo que se refiere
diersas a la función de la capilla toledana de San Lorenzo si tuviera un patio
funciones
cuadrado delante tendríamos la imagen de qubba con patio ejerciendo como oratorio cual es el caso
de la qubba de Sayyidi Abu Madyan, en Tremecén, según G. Marçais y Bourouïba180, con tres nichos
no muy pronunciados. Imagen de la derecha. ¿Era la Capilla de Belén del convento de Santa Fe un
oratorio islámico sin mihrab sólo con nichos apaisados?
8 7
Figura 37. 5, un ejemplo último de qubba regia si no mausoleo iraní perteneciente a Sandjar, en Merv182, siglo XI-
XII, lo vimos en el apartado de la Aljafería como modelo de qubba con espectacular bóveda en la que se entrelazan
las dos estrellas de la maqsura de la mezquita aljama de Córdoba del siglo X. Tiene ahora dos nichos y dos puertas.
El lacillo de ocho rombillos irregulares (6) es diseño hispanomusulmán visto por primera vez en piedra funeraria
del cementerio de Ronda (Málaga) (7), consta en yesería dela mezquita de Taza (8), siglo XIII.
ARQUITECTURA PALATINA
Figuras 1, 2. Planimetría hispanomusulmana de palacios. En el apartado ALJAFERÍA adelantamos la presente
figura de palacios hispanos medievales del área árabe-mudéjar. 1, palacio del Príncipe Hisam de la terraza
superior, según planta de Torres Balbás1 (5) y A. Vallejo (1)183; 6, palacio de la almunia Rumaniyya cerca de
Madinat al-Zahra, según Velázquez Bosco184. En estos casos la planta viene a ser de nueve espacios cuadrados en
los extremos, planta que aplicamos al palacio de la Aljafería (8); posiblemente estuvo presente en el palacio taifa
de la alcazaba de Almería (7)185. A la derecha el recorrido de la planta de nueve espacios. 2, el llamado palacio de
Galiana extramuros de Toledo, siglo XIII-XIV, aquí los nueve espacios pasan a ser quince cuadrangulares con
bovedillas de aristas tipo esquifada aunque todavía directamente relacionado con la planta de nueve espacios de
Rumaniyya la cual pudo estar presente en palacio urbano toledano desaparecido de al-Ma´mun; 4, planta del
complejo de Salón de Embajadores del Alcázar de Sevilla, teóricamente once espacios el central de mayor tamaño
ocupado por una qubba o sala de audiencias con paralelo en palacio de Samarra de ese mismo número de
espacios en firme (3). Es presumible que la planta del llamado palacio de Galiana sea un derivado directo del
palacio taifa de al-Mam´un. Figura 2. Comparativa. Planimetría palatina de Palermo. Esta ciudad en el siglo XII
dominada por Rugger II y Gugliemo II vive de la tradición arquitectónica árabe dominante en la ciudad en siglos
anteriores, tiene amplias reminiscencias del arte norteafricano de los siglos X y XI con acopios añadidos del arte
fatimí de El Cairo. Recinto privado de Ruggero II con patio cuadrado de cuatro pilares (1); 2, Palacio de la Cuba, en
el centro patio-qubba con los cuatro pilares por lo tanto nueve espacios que algunos autores relacionan con el
apoditerium del Baño Real de La Alhambra de Yusuf I186 (4); 3, palacio-ribat de Favara187, esta vez el palacio o sala
regia se refiere solamente a una nave alargada seguida de capilla real. Lo demás son celdas con bovedillas de
aristas propias de ribat tunecino.
Figuras 3, 4. Palacio de Ziri en Achir, Argelia, según L. Golvin188, planta apaisada presidida por gran patio
de un solo pórtico en los pies, las salas alargadas con el tipo de al-haniyya de nichos en los atajos
reiterados en casas principales de la Qal´a de los BannuHammad de Argelia. Figura 4. 1, el supuesto palacio
toledano de Galiana con sus quince espacios más patio añadido posteriormente, prescindiendo de éste la
planta la relacionó Gómez-Moreno con el palacio cordobés de Rumaniyya y con el palacio de la Zisa de
Palermo189 (2). En todo esto no se debe olvidar la planta ligeramente rectangular de la mezquita toledana
de las Tornerías (3). La profesora Staake190 ha visto relaciones planimétricas entre la planta apaisada del
palacio Ziri de Achir y la de los palacios de la Zisa y de la Cuba palermitanos.
Figuras 5, 6. Sobre palacios y torres de planta central 1, 4, palacio Manar de la Qal´a de los Bannu
Hammad, siglo XI-XII191, prototipo de planta central de tres nichos de origen oriental, pasillo intermedio; 2,
la Torre Pisana y Palacio Real de Palermo de Ruggero II, según Skipp192; 3, torre alminar de la mezquita de
Hasan de Rabat y planta de la Giralda; 5, 6, planta y sección de la Torre de la Vela de la alcazaba de la
Alhambra, siglo XIII que L. Golvin relacionó con el palacio hammadi de Manar193, 7, sótano de la Sala-qubba
de dos Hermanas de la Alhambra; A, aljibe romano de Lyon.
Figura 6. Plantas de casas de linaje. 2, de la alcazaba de Málaga según Torres Balbás del siglo XI; A, casa
con pórtico y patio de al-Zahra; B, casa del siglo X cordobesa; C, casas de Siyasa, siglo XII-XIII, según Navarro
Palazón194, viviendas con uno o dos pórticos en el patio, según Navarro Palazón; 3, vivienda regia anexa al
Salón Rico de Madinat al-Zahra con dos patios y baños; 4, viviendas de linaje de la Qal´a de los Bannu
Hammad195, eliminados los pórticos, las salas con especie de nichos profundos en los atajos a modo de las
al-haniyyas hispanomusulmanas, modalidad que viene del Palacio Ziri en Achir, Argelia, y palacio de Sabra-
Mansuriyya, cerca de Qayrawan. Este tipo de nicho replicado en salas del Palacio de la Zisa de Palermo (5).
En al-Andalus las salas con al-haniyyas, habitaciones cuadradas o rectangulares, vienen del patio de los
pilares de Madinat al-Zahra (A) reiteradas a lo largo del siglo XI y de la larga arquitectura mudéjar.
DECORACIÓN GEOMÉTRICA
J, trama hexagonal de El Cairo, de Ibn Tulun, prácticamente la misma de yesería de la Aljafería publicada por
Cabañero Subiza197, en realidad trama antigua ya diseñada en una celosía de la mezquita aljama del siglo X de
Córdoba (K); L, trama hexagonal de maderas de techo de San Millán de Segovia, según Cabañero Subiza. De la
techumbre plana de la Casa del Temple de Toledo los esquemas (8) derivados de piedra aglabi colocada en la
alcazaba de Susa (7) y lazos de seis entrelazados semejantes a los que adornan cobijas de aleros toledanos
medievales. Series de lazos de seis representados en discos de cuya variedad dan fe los de las albanegas de
arcos de la sinagoga de Santa María la Blanca (2) (3) (4), precedidos por uno de minbar de la mezquita
almorávide Tremecén (5) y otros labrados en piedra del monasterio de Monsalud (Guadalajara) (1) (6)198,
todos con precedente común de piedra del Fustat de El Cairo publicado por Creswell199 (X).
Figuras 2,3. El lazo de seis de rombillos de lados desiguales
y el lazo de seis de rombos de cuatro lados iguales. La
primera modalidad vista ya en El Cairo, mueble de minbar
de la mezquita cairota de Nafisa (1) (1138-1145)200; 2, de
3 solería del baptisterio de Pisa; popularizado en el mudéjar
aragonés (3); 5, del claustro de San Fernando de la Huelgas
de Burgos; 4, madera toledana conservada en el castillo de
Malpica de Tajo; 9 -4, disco de la sinagoga de Santa María la
Blanca de Toledo, los restantes de esta serie de Oriente,
siglos XII-XIII; 8, trama toledana. La misma se da en la
Aljafería (1) (2) (3) de la derecha.
La trama toledana pasa a los zócalos pintados del palacio de “El Castillejo” de Murcia, de arte almorávide. En El
Cairo, mezquita al-Aqsa, siglo XII, una ventana de la fachada de celosía da el mismo esquema. Otra réplica en
techo o taujel de la Sala Capitular de Sijena (Huesca) publicado por Bernabé Cabañero. De todo lo expuesto
cabe deducir que el lazo de seis con rombos regulares y el de rombillo de lados desiguales vienen de Oriente, en
fechas comprendidas entre los siglos XI y XII.
7
Figura 12, croquis de sala con las vigas y aliceres decorados de edificio toledano del siglo XI, propuesta; A,
quicialera de piedra decorada, siglo XI, Museo de Santa Cruz de Toledo, según dibujo de Camps Cazorla; 2, 3, 4,
9, de aliceres toledanos con modelo en friso de piedra con medallones lobulados con nudos de al-Zahra ( B) (5);
6, 7, otro larguero de patio, palacio mudéjar llamado palacio de Don Pedro; 8, detalle de la cubierta de la
iglesia de San Millán de Segovia, compárese con el techo (B) de Qayrawan; la madera (9) de edificio convento
toledano de la Plaza de los Aljibes.
4
3
Figuras 13, 14. Canecillos con el ocho vegetal en el extremo volado, sin perfil de proa, frente plano y con las
dos puntas de lanza en la base. 1, de la Aljafería de Zaragoza, siglo XI; 2, de la sinagoga de El Tránsito de Toledo,
siglo XIV, véase sorprendente semejanza de dos piezas con casi tres siglos de separación probando que todas
las maderas labradas toledanas de la Edad Media podrían ser del siglo XI, la continuidad de la técnica según H.
Terrasse hace que pervivan los diseños decorativos durante tanto tiempo; 3, otro canecillo toledano del mismo
estilo; 4, la decoración de canecillos de madera labrada trasladada a impostas de estuco de dos arcos de
herradura del Convento de Santa Clara la Real de Toledo. Figura 14. El perfil de proa de los canes de maderas
comentados tiene su origen en Túnez y en Madinat al-Zahra. 1, canecillo de piedra de la mezquita de Susa,
según A. Lézine207; 2, pieza de madera del ribat de Monastir; 3, canecillo de madera del techo añadido en el
siglo XI a la Gran mezquita de Qayrawan, según G. Marçais208; 4, 5, restitución de alero del Salón Rico de
Madinat al-Zahra, según B. Pavón, siglo X y parecido modelo en la techumbre de San Millán de Segovia, siglo XII
(6).
Figuras 15, 16. Aliceres de cubiertas planas y de aleros. Seguimos en la línea de decorados mudéjares tratados
con técnica propia del siglo XI, incluidas cartelas y muchas veces inscripciones con las letras largas floreadas. 1,
2, de larguero con inscripción cúfica del Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Los epígrafes dentro de
cartelas de extremos estrellados entre las que se intercala medallón de cuatro puntas y cuatro lóbulos, figura
originada
originada en Madinat al-Zahra; se añade listel del marco con secillo trenzado nacido en el siglo XI y una de las
letras largas con lacillo o trenzado visto antes en la Aljafería; 3, 4, aliceres de fachada de la Casa del Temple de
Toledo, el larguero apoyado en canes decorados, no aquillados. Interesante la cenefa superior del larguero con
diseño de triángulos entrelazados y doble palmeta digitada interior, modelo identificado en una basa califal de
Córdoba. En el larguero cartelas con estrellas de ochos puntas. Los canes cubiertos por esquema denso de
atauriques y palmetas digitadas sin arillos, aliados a medallones lobulados mal dibujados, mezcla o alianza por
tanto de decorado geométrico y decoración vegetal según canon de al- Zahra.
3
1 2
A
6
4 5
B C
7
Figura 17. Modelos islámicos de cartelas y medallones entremedias. 1, 2, de alicer de madera de palacio
fatimí de El Cairo, Museo de Arte Islámico; 3, modelos de aliceres de la techumbre adintelada de la
mezquita aljama de Córdoba del siglo X; 4, de la sinagoga de Santa María la Blanca; 5, alicer toledano; 6,
de pinturas del techo añadido del siglo XI, Gran Mezquita de Qayrawan, según G. Marçais209; 7, pintura
en la madera de las Huelgas de Burgos; 8, de la casa de linaje en el Convento de Santa Clara la Real,
Toledo, cartelilla superior como las de la sinagoga (4). A la derecha modelos de los sigos IX y X. A, de la
techumbre plana de la mezquita aljama de Cordoba del siglo X según Cabañero subiza; B y C, modelos de
los estucos de Samarra.
EL ARTE FIGURATIVO
El arte animado de efigies de personas
y sobre todo zoomorfos en Toledo se
prodiga poco. Por texto árabe de Ibn
Basam se sabe que una sala de
audiencia del palacio de al-Mam´un
tenía paredes ilustradas con árboles y
figura de animales. En la Aljafería
apareció yesería con silueta de pájaro,
un cuadrúpedo y una harpía en las
yeserías de Balaguer. Textos árabes
hablan de arte animado en salas de
audiencias de palacios sevillanos del
siglo XI, sin embargo vaya por delante
que los palacios de Madinat al-Zahra,
tales como el “Salón Rico” y salón de
entre alberca atribuidos a Abd al-
Rahman III carecían de figuras
animadas, únicamente plaqueta con
ciervos y pavos de pescuezos anudados,
publicada por F. Hernández y Ana María
Vicent210, pareja de ciervos mutilados
sin duda de habitaciones muy privadas de califas y príncipes211; un capitel con sus caras
ocupadas por músico con laud del Museo Arqueológico de Córdoba. Otra cosa son las artes
menores todas rebosantes de animales, cerámica, sobre todo piezas de marfil, telas e incluso
peines acogedores de iconografías legendarias de ascendencia iraní, piezas que corrieron por
todo el Mediterráneo de punta a punta. En la presente imagen distintos vestidos de hombres
y mujeres con adornos vegetales o geométricos que figuran en palacios o edificios
principescos. 1, 3, de marfiles de El Cairo, vestidos con las lazos de seis (A); 2-1, bailarina de El
Cairo, vestido con vegetales prototipos de las paredes de palacios (A-1); 5, 6, vestidos
femeninos de la Capilla Palatina de Palermo con diseños geométricos tipo hispanomusulmán;
7, plato fatimí con halconero, el vestido adornado con pavo con penacho; 8, de vestidos de
personajes de las miniaturas de la Cantigas de Alfonso X el Sabio; 9, yesería mudéjar del
Palacio de Suer Téllez de Toledo, siglo XIV, aquí las siluetas de damas o moras lucen vestidos
con decorados de roleos vegetales propios de atauriques de yeserías de la época.
Figuras 1, 2. 1. Miniaturas, dibujo de Camps Cazorla tomado de “Vitae Patrum”, manuscrito de la
Biblioteca Mozárabe Capitular de Toledo, año 902212. Pavo real con ramita colgando del pico, cola
muy levantada de forma ovalada, penacho de forma de alas, el ave va al paso. Su filiación en el
mundo árabe es bastante extensa. 2, plato iraquí, siglo IX-X, publicado por Casamar213; 3, ataifor de
cuarda seca aparecido en las ruinas de Alcalá la Vieja (Alcalá de Henares), siglo XI, publicado por B.
Pavón y J. Zozaya214: ave sin rama en el pico, largo penacho con forma de vegetal; 4, pavo en piedra
de Quintanilla de las viñas, visigodo; A, penacho de pavo oriental; 4-1, 5, pavos de marfiles; 6, 10,
cerámica de Madinat al-Zahra; 7, 8, de mosaicos siciliano del siglo XII; 9, de pinturas de la Capilla
Palatina de Palermo, siglo XII; 11, ataifor del Alcázar islámico de Valencia, siglo X-XI, según P.
Pascual Pacheco, J Vioque Hellín (2010)215. Figura 2. 1, de jamba toledana del siglo XI, dos aves
afrontadas con las cabezas vueltas , tiene réplica mudéjar del siglo XIII en pintura toledana hoy en el
Museo de Cataluña (2); 3, estuco con silueta probable de pavo, Murcia; 4 cofre de marfil, Museum
für Islamische Kunst, Berlin , siglo XI, España o Sicilia; 4-1, dos aves de pinturas de la Capilla Palatina
de Palermo; 5, arqueta de marfil hispanomusulmana; 6, copa cerámica con reflejos, siglo XII,
Colección C. Côte, Lyon; 7, siluetas de aves, generalizada el águila con su presa a partir de modelo
bizantino (1), según A. Grabar; 8, aves de friso mudéjar del palacio de Pedro I del Alcázar de Sevilla,
siglo XIV, estampas arcaicas tomadas de los marfiles cordobeses.
Figuras 3, 4. Abajo. Placa de mármol de casa particular toledana de la Calle San Miguel. Árbol de la
vida con dos camellos simétricamente dispuestos, arriba dos aves mutiladas. El modelo camello se
da ya en plato de reflejo metálico de al-Zahra (2) y en cuenco de reflejo de Detroit, según R.
Ettinghausen; otro de Nishapur, siglo X, Art Museum St. Louis (6); 5, del manto real de Ruggero II de
Palermo, Antiguo Tesoro Real de Viena; 7, de pila de Museos Estatales de Berlín, siglo XI-XII. A la
derecha figura 4, fragmento de mármol con inscripción cúfica y palmetas digitadas enroscadas con
ave encima, palmeta típica toledana del siglo XI.
Figuras 5, 6. 1, 2, 4, Larguero de madera procedente de la judería toledana hasta hoy con fecha siglo XII-XIII
aunque no deja de ser arcaismo propio del siglo XI216. Tropel de bestias o cuadrúpedo con algún ave, se impone
la agresividad mordiéndose unos a otros, figuras iconos de la animalistica islámica legendaria, grifos, serpientes,
elefante, camello, chacales, en parte estos animales relacionados con los de las yeserías del claustro de San
Fernando de las Huelgas de Burgos (A); la silueta (B) de madera de la catedral Vieja de Salamanca; C, pinturas
del techo de la Capilla Palatina de Palermo; D, cigüeña de zócalo pintado de la Torre de Hércules de Segovia. La
figura central de las maderas toledana es el legendario Gigalmes.
Figura 6. Sobre la agresiviad de los animales, 1, de la Capilla Palatina de Palermo; 2, de piedra antigua de El
Bardo. De las mordeduras en primer término nos hablan los animales representados en los marfiles cual es el
caso del cofre de Almughira del Louvre (3) (6) (7); 4, 5, otros botes de marfil cordobeses.
Figura 9. Elefantes. 1, de larguero de la judería toledana; 2, tazón del Museo del Louvre; 3, pintura del
techo de la Capilla Palatina de Palermo; 4, bote de marfil dedicado a Ziyah Ibn Aflah, Victoria and Albert
Museum, Londres; 5, marfil hispanomusulmán 6, arqueta lisa siciliana; 7, arqueta de Pamplona; 8, 9, 10,
tres particulasres ejemplos de tejido bizantino a representaciones con carga de castillo de estilo románico-
árabe
Figura 9-1. 1, la silueta del grifo y el
águila con su presa, yesería del claustro
de San Fernando, las Huelgas de Burgos.
2
Los animales y demás zoomorfos de estas
yeserías se insertan en manifestación
animalística de origen oriental presente
1 en el Islam occidental, en paralelo con las
yeserías burgalesas columnas ilustradas
del templete del claustro del seminario de
la catedral de Monreale (2) y caja de
3 Terrasina del Museo del Palacio de
Venecia en Roma (3), siglo XI-XII..
Figura 10. Popularizada en los siglos XI y XII la figura de esfinge según se ve en siluetas de estuco de los
tres arcos de herradura del convento de Santa Fe (1) 2, de arquera siciliana; 3, pinturas del techo de la
Capilla Palatina de Palermo; 4 de cerámica aparecida en Tudela; 3-1, 4-1 conjunto de siluetas toledanas
de Santa Fe, paños de estuco del frente; D, del papo de los arcos. El vegetal (A) vale para fechar este arte
con ventura, se va con vegetales almohades publicados por G. Marçais (B); C, otros vegetales parecidos
islámicos anteriores; 5, detalle de las siluetas; 6, castillo pintado en muros del Convento de la Concepción
Francisca con humanos asomándose por la ventanas.
Figura 11. 1, vista de conjunto de las siluetas; 2, un halconero ecuestre de las mismas; 3, los vegetales del
fondo.
4
Figuras 12,13. Los halconeros del arte islámico. 1, del convento de Santa Fe de Toledo; 2, de arqueta de
Gerona; 3, de caja de marfil pintada de Sicilia; 4, silueta de Marfil de El Cairo; 5, tejido de la catedral de
Fermo, siglo XII220; 6, tejido árabe bizantino, de alconeros221;7, bote de Ziyad, Kensington, antes Roma ; A,
tejido copto, según Kühnel222; 8, de la Capilla Palatina de Palermo; B, arte fatimí, el Cairo; 9, pintura de la
iglesia mudéjar de Oliva 223; 10, arqueta pintada de Sicilia.
Figura 13. Evocación de paraíso islámico a la altura del siglo XIV en yeserías mudéjares del Seminario Menor
de Toledo (2) (4) (6)224. Siluetas de moros y moras brotando de espirales vegetales tocando frutos y
dialogando con aves que posan en los roleos pequeños de arriba. Se inspira el artista en iconos antiguos como
la arqueta de Pamplona (3), vasijas iraníes (5) y azulejos vidriados orientales (7). Se trata de un arte mudéjar
dado a reverdecer el arte islámico de pasados siglos, ello patente también en el vestíbulo del palacio mudéjar
de Tordesillas y en el Alcázar de Sevilla de Pedro I.
A B
Figura 14. En 1963 Casamar en su artículo “Marfiles islámicos poco conocidos”225 daba imagen y
comentario del estuche de escritura, concretamente detalle de tapa, de la Catedral de Toledo (1) (2), y E.
Domínguez Perera publicó sobre el tema en “Evoraria islámica. Las arquetas del Lázaro Galdiano”226 En la
tapa hay silueta de león atrapando a cervatillo con desusada agresividad muy en la línea de silueta de
otro escritorio
león cazador dedelas
Monasterio
pilas de laaustriaco
Alhambra (3)y yde
uno más (4)
Sevilla de la Catedral
y de la pilade
deOrense, en(6)
Játiva (5) la misma
lo que familia el a la
nos lleva
elaboración de estas piezas en el siglo XI. Del león de la imagen toledana destaca la paletilla de iraní de
forma almendrada característica de la animalística del califato. A la derecha (A) fragmento de cerámica
bizcochada que encontré en los alrededores del castillo de Hita (Guadalajara), con dos leones en pie
enfrentados simétricamente dispuestos, arriba se lee en cúfico el “al-mulk” , este clisé se repite en un
medallón de yeserías del Claustro de San Fernando de las Huelgas de Burgos (B).
1 2
Figura 15. Insistiendo en la cerámica
de los trabajos de Aguado Villalba227
y mios de Alcalá y Guadalajara228 se
pueden extraer resúmenes de la
actividad alfarera islámica en la
Marca Media en el siglo X y el XI,
fragmentos encontrados en las
prospecciones, vasijas de engobe
coloreadas de verde manganeso,
3 4 cuerda seca y cerámica bizcochada.
1, Síntesis de cerámica islámica del siglo XI de Aguado Villalba. Se significan el emblema de la estrellas de seis
puntas con puntos entremedias al exterior, reiterado en la cerámica de la Qal´a Abd Salam (3), la mano de
Fátima y el “al-Mulk”. Cerámica de cuerda seca en Alcalá con tonos dorados (2); aquí mismo apareció
fragmento de plano con parte de un cuadrúpedo probablemente un ciervo (4), de cuerda seca un ataifor
con pavo de largo penacho representado en (3) de la figura 1 de este apartado de decoración animada.
EPIGRAFÍA
Breve resumen de inscripciones de Toledo del siglo XI en su mayoría leídas por Lévi-Provençal229. La
ciudad tuvo en las afueras dos cementerios, de la parte septentrional no ceñida por el río Tajo, el de la
Vega Baja, no muy lejos de la Puerta de Bisagra Vieja. En ellos aparecieron epitafios de mármol de los
siglos XI y fragmentos de cerámica del siglo X. En el Museo Arqueológico de la ciudad se conservan
ladrillos con inscripciones de carácter sepulcral cuyos textos contienen palabras de suras coránicas. El
testimonio epigráfico árabe más antiguo de la ciudad es de un capitel fechado en el año 952-53 visto en
figuras anteriores; le sigue epitafio de desconocido, de mármol, del Museo Arqueológico o Museo de
Santa Cruz, publicado por Lévi-Provençal. El único edificio con inscripción fundacional en su sitio es la
mezquita del Cristo de la Luz. En la iglesia de San Andrés columnas epigrafiadas reutilizadas, de aquí un
cipo extraído, del año 1001; cipo procedente del Cementerio de Canónigos cerca de la ermita de Santa
Leocadia (1010). En el desaparecido convento de San Bartolomé se encontró un mármol del año 1055
publicado por Lévi-Provençal. Gran interés tienen brocales de pozos del Museo de Santa Cruz con fajas de
inscripciones entre trenzados y discos de aspecto califal. Uno porta inscripción con la fecha 1032 y el
nombre del soberano taifa Ismael al-Zafir, leída por Leví-Provençal; tiene acanaladas o línea hendida en
las letras en todos los grafemas, modalidad que alcanza a las inscripciones aisladas de las puertas de la
Sacristía Vieja de las Huelgas de Burgos, otro brocal del mismo museo fechado en 1037 y un tercero de
una sola inscripción en la parte superior con la data 1067 hecha para la mezquita aljama por al-Zafir.
Usualmente las mezquitas de vieja fundación eran agrandadas con una o más naves según consta en
Toledo en dos casos, la mezquita sita en El Salvador, hoy en la capilla de Santa Catalina, con fecha 1041,
al parecer otro caso en la mezquita de Santa Justa y Rufina con lápida inscripcional leída por Carmen
Barceló, sin fecha ni fundador. Nueva inscripción fragmentada conmemorativa hallada en la Puerta de
Bisagra Nueva, leída y publicada por F. Días Esteban230, esta vez documento de edificio al parecer
palatino edificado por el primer soberano taifa de la ciudad “ al F. ben Nin” (primer rey taifa de Toledo,
1027-1036). F. Codera leyó inscripción de la Capilla de Santa Catalina de El Salvador, sin fecha, de algún
edificio importante. Gran número de inscripciones toledanas fueron erradicadas en el siglo XVI reinando
Felipe II por el regidor Gutierres Tello. Según Elisa Encarnación Gómez Ayllon231 se conservan seis
inscripciones conmemorativas y cuarenta y cinco funerarias
En uno de los brocales de aljibes toledanos del siglo XI figura esta palabra,
Toledo-tulaytula en árabe. La epigrafía no floreada y sin nudos o algo de
trenzado en las letras largas según epitafios de Qayrawan muy influyentes
en la Aljafería no se da en Toledo hasta el siglo XII-XIII.
“La prosperidad para Allah” en caracteres cúficos se inicia en Córdoba leyenda repitida a lo largo de la Edad
Media en Toledo. Esta imagen de madera pintada es mudéjar del siglo XIII, de techumbre de la iglesia
mudéjar de San Juan de Ocaña (Toledo). Creo que no se conserva clisé de este vocablo en el siglo XI.
Capitel supuestamente de orden compuesto, en lugar de equino letrero árabe entre volutas, “La
bendición y la felicidad, el éxito y la paz”. En el cesto debajo de las piñas letrero hebreo “Bendito seas
en tu entrar y bendito en tu salir”. La pieza tiene collarino sogueado propio de los siglos XII y XIII.
Signos simbólicos religiosos son las piñas y las dos veneras de los lados de la cartela. Esta pieza de dos
leyendas de sendas religiones se adelanta a la sinagoga de El Tránsito donde lo mismo en las yeserías
que en las maderas del techo se leen mensajes sacros en árabe y hebreo (2).
1
2 3
Figura 1. Dos brocales de aljibes de la mezquita aljama de Toledo con el nombre de az-Zafir, 1032 y
1037232; 3, la inscripción conmemorativa ya mencionada encontrada en la Puerta de Bisagra Nueva.
Figura 2. 1, Las letras acanaladas o con raya
hendida en estos dos brocales; 2, el mismo
tipo de grafía en el “Allah” de las puertas de la
Sacristía Vieja de las Huelgas de Burgos.
Figuras 3, 4. Las lápidas conmemorativas de las mezquitas del siglo XI de Santa Justa y Rufina (1) (2)233 y
de la Capilla de Santa Catalina de El salvador (3)234. Figura 4. 1, inscripción de ladrillo de una de las
fachadas de la mezquita del Cristo de la Luz, con el bismala inicial y el vocablo “Allah” semejante a la grafía
del “Allah” de piedra de Madinat al-Zahra (1-1); 2,epigrafía floreada en las letras largas, de al-Zahra, la
primera de (3) de la mezquita iraní de Nayin, siglo IX-X; 4, varios tipos de letras largas floreadas y sin
florear vistas en la Marca Media entre los siglos XI-XII; 5, el “Allah” de las Huelgas de Burgos; 6, tipos de
letras floreadas y con nudos de Qayrawan presentes en la Aljafería y ausentes de Toledo al menos antes
del siglo XIII.
Figura 5. El “Bismala” en cúfio en el Islam Occidental. 1, de la
mezquita tunecina de Bu Fatata; 2, 3, de piedras de Madinat al-
Zahra; 4, 5, de la fachada de la mezquita de las Tres Puertas de
Qayrawan, siglo IX; 6, de la Qal´a de los Bannu Hammad; A,
fotografía de la derecha del Cristo de la Luz.
Figura 6. Modelos de inscripciones con
trenzado las letras largas. 1, cúfico, de
banda epigrafiada en piedra, en Amida
(Diyarbakar), año 1052-1053, según Flury;
2, escritura de la mezquita de Tozeur
(Túnez), siglo XII con trenzados; 3, de
yesería cordobesa del siglo XII.
1 2 3
4 -5
13-14
8-9
7
10- 11-12
Figuras 1, 2. 1, de arco con angrelado con nudos alternativos, según Marçais, Musée des Antiquités
et Musée musulmane, siglo XI-XII237; 2, 3, angrelado de arco de nicho del alminar de la Qal´a, según
G. Marçais238; 3, arco mixtilíneo del mismo alminar, según L. Golvin; 4, canecillo con dos puntas de
lanza en la base, según General l, Beylié239; 5, capitel liso de orden compuesto; 6, capitel
hispanomusulmán aparecido en la Huerta de Santa María de la Alhambra, obsérvese la semejanza
de estos dos capiteles; 7, pies de braseros del siglo XI de Granada, según Gómez-Moreno140; 8,
estela funeraria con friso de roleos vegetales y palmetas lisas y cinta con botones, vegetales no
extraños en al-Zahra; 9, pie de brasero de la Qal´a, de factura egipcia, según Zozaya241; 10, de
celosía de al-Zahra con cintas abotonadas; 11, 12, cenefa con palmetas de tres puntas, de al-Zahra.
Figura 2. 13, capitel de la Qal´a, orden corintio, con caulículos y palmetas floreadas, las pencas del
cesto con diferentes diseños vegetales ajenos a los acantos al igual que en capiteles de la Aljafería;
14, capitel proveniente de Bugía, según G. Marçais242, también con distintos diseños vegetales,
entre ellos arbolillos de la vida, como en capiteles de la Aljafería, irreconocible si se trata de capitel
compuesto o corintio.
5 6 7 8
Figura 4. 1, decorado de la Qal´a con arquillo lobulado y palmeta central, diseño habitual en la cerámica
hispanomusulmana a partir del siglo XI; 2, plaqueta de piedra, probablemente jamba, con tres cenefas de dibujos
vegetales y rosario de circulillo punteados, temas propios de la decoración de al-Zahra; 3, estuco de cúpula de la
mezquita cairota al-Azhar, con decoración de arcos lobulados formados por cintas anchas epigrafiadas, 1130-1149244,
foto Creswell; 4,modelo de cintas epigrafiadas en la Qal´a, de Jeukins- Madina- Archive; 5, 6, celosía ciega con dibujos
de estrellas de ocho puntas entrelazadas, las cintas con botonadura que nos lleva al (7) de celosía ciega con cintas
abotonadas de Madinat al-Zahra; 8, cintas con botones o disquillos con punto en medio, de pinturas de la Capilla
Palatina de Palermo, siglo XII. Las piezas reseñadas de la Qal´a sacadas de publicaciones de General L. Beylié, Golvin,
Marçais y Bourouïba.
2. LA TORRE ALMANARA DE LA ALCAZABA DE SUSA (TÚNEZ) Y LAS TORRES DE DOBLE CUERPO DE DISTINTAS
PLANTAS DE AL-ANDALUS
1 2
3 6 7
4 5
Figuras 8. Arquitectura. 1, torre almanara, llamada Halaf, supuestamente del siglo IX, de la alcazaba de Susa,
según A. Lézine148, decreciente la planta del segundo cuerpo, puerta de entrada en alto, como la torre del
Trovador de la Aljafería, en el segundo piso oratorio con mihrab. La pregunta es si la torre aragonesa tenía
un segundo cuerpo de planta inferior a la del primer cuerpo, planta eliminada y sustituida por los actuales
pisos superiores mudéjares. Otra torre militar de dos pisos, la Torre del Oro de Sevilla (3) (6), la puerta de los
dos cuerpos muy en alto, y la torre gruesa de la alcazaba de Guadix (Granada) (4), de paso la Giralda de
Sevilla (5) y la torre albarrana de Espantaperros de la alcazaba de Badajoz. En esta línea las torres de los
templos mudéjares de Ateca y Belmonte de Aragón (7) no se sabe a ciencia cierta si los dos cuerpos vienen
de alminares locales desaparecidos o de torres vigías de un pasado cercano o remoto249.
1 2 3 4 5
Figura 9. Arquitectura. 1, alminar de la mezquita de la
Qal´a, Según L. Golvin, tres calles la central más ancha, el
mismo esquema aplicado a la Giralda de Sevilla
posiblemente un siglo después (2). Se sabe que esta tenía
6 segundo cuerpo de planta decrecida, el mismo que debió
tener la torre argelina; 3, el palacio Manara de la Qal´a,
según General L. Beylié, dos cuerpos concéntricos
separados por estrecho pasillo, sala de audiencia con
cuatro nichos importados de Oriente; el mismo tipo de
8 7 planta traspasado a los alminares almohades como el de
Hassan de Rabat (4) y planta de la Giralda (6); 5, planta
sótano de la sala-qubba de Dos Hermanas del Palacio de
los Leones de la Alhambra. Golvin propuso la relación
planimétrica de la Manara y la Torre de la Vela de la
alcazaba de la Alhambra250 (7), siglo XIII; 8, la llamada
9 Torre Pisana del palacio de Ruggero II de Palermo estu-
diada por Skipp103; 9, pila con diseño de medallón hispanomusulmán formado por cuatro ángulos rectos y cuatro
lóbulos, dentro de éstos leones acurrucados que supuestamente vomitan agua por la boca, esquema de fotografía
publicada por Bourouïba. Este modelo de pila o fuente muy habitual en el arte hispanomusulmán por derivación de
modelos de la Antigüedad.
1 2 3 4 5
7. A la puerta en alto se
acede ahora por rampa o
6 escalera
7 moderna (X) 8 9
10 11 12 13
Figura 11. Torres almanaras o vigías del Islam Occidental. 1, 2, 3, de la alcazaba de Susa; 4, torre de Noviercas con
puerta en alto; 5, 6, 7, torre del Trobador de la Aljafería, en la 7 se ve rampilla de subida a la entrada en alto del
Trobador señalada con una X; 8, 9, torre de Espantaperros de la alcazaba de Badajoz; 10, 11, torre de dos cuerpos de la
alcazaba de Guadix; 12, torre atalaya de doña Urraca de Covarrubias (Burgos); 13, torre cuadrada con segundo cuerpo
de planta redonda encima, ribat de Susa.
Figura 12. Respecto al ribat de Susa en planta de torres
semicirculares, el cuadrado reservado para la entrada y la
torre de ángulo de la izquierda, es la torre habitación más
gruesa que las demás de casi toda fortaleza medieval de
la Península Ibérica. En el caso de la Aljafería la función
de habitación estaba en la Torre del Trovador que pudo
tener hasta tres o cuatro plantas en el primer cuerpo. La
2 presente imagen es de Creswell252
1 2 3 4
3
Figura 14. La torre del Trobador (1), según Iñiguez Almech, y las torres del Homenaje y de la Vela de la alcazaba de
la Alhambra (2) (3), la de la Vela (4), las más sobresalientes por su monumentalidad, cinco plantas actuales la
primera, las mismas la (2) e igual planta de seis espacios (las tres plantas superiores del Trobador añadidas en etapa
mudéjar). La (4) de la Vela, sección según Gómez-Moreno, coincide con la del Trobador en que los muros adelgazan
su espesor a medida que se suceden las plantas de abajo arriba. La primera planta de debajo de la (3) con pilares
cruciformes y bóvedas de aristas, como las dos plantas inferiores del Trobador. Los arquitectos de la Torre del
Homenaje granadina tuvieron en cuenta en el siglo XIII la torre zaragozana al igual que que la torre homenaje del
castillo de Segura de la Sierra.
4. EL PALACIO DEL MAR Y LA QUBBA DE LA QAL´A DE LOS BANNU HAMMAD Y EL PALACIO DE COMARES
DE LA ALHAMBRA.
1
3 2
6
Figuras 15, 16, 17. 1, El palacio del Mar de la 1
Qal´a253. Zona doméstica de uso a la derecha
del gran estanque: 1, baños, 2, sala regia de 2
tres espacios o qubba con dos salas de
compañía al inicio de los baños (ver figu-
ra 17, 1); 3, entrada de sucesivos codos 3
simétricamente dispuestos. A la derecha del 7
estanque detalle de salas de los baños.
Figura 17. Derivados de la Qal´a y del palacio zirí de Achir de Argelia (5)254. 1, diseño de triple espacio, dos de
compañía, de la Qal´a, imagen precedente de qubba regia hispanomusulmana (7) y tal vez de la Cuba de
Palermo (6); 4, palacio de la Zisa de Palermo, en el centro la cruz regia del Ninfeo de la planta baja como en
la Manara de la Qal´a o habitación de la (6); 8, sala con atajos en forma de nicho o al-haniyya, planta alta de
la Zisa; 9, sala y antesala, nicho regio cruciforme, palacio de Achir (5), extensible a casas de linaje de la Qal´a
(10) y a la Alhambra, sala de Ajimeces y Mirador de Lindaraja (11), antes, salas en forma de T de “El
Castillejo” de Murcia, siglo XII255.
Figura 18. 1, espacio unidad de tres nichos más
1 la puerta presente ya en Toledo en la capilla de
la torre de San Lorenzo, luego generalizada en el
arte hispanomusulmán y mudéjar. Inédito en la
Aljafería. Véase el diseño (2,a) del ribat de
2 Monaster (Túnez), que figura como zawiyya
con la bóveda con trompas en el diseño (b).
1, Tramo central de la maqsura de la mezquita aljama de Córdoba de al-Hakam II con el arco del mihrab a la
izquierda. Mitad sitial real de soberano terrenal a la vez que nicho sagrado de Allah, habitación poligonal. 2,
estampa cordobesa en la que la arquitectura pasa a ser decoración arquitectónica; 3, las arquerías de las salas
.
del norte de la Aljafería, los arcos entrelazados propios de mezquita pasan a protagonizar las sala palatinas; 4,
arcos entrelazados del palacio de la alcazaba de Málaga. Arquitectura religiosa a la vez arquitectura palatina,
dualidad que pudo darse ya en palacio del Alcázar de Córdoba de al-Hakam II.
CONCLUSIÓN
1 A
Tan novedoso como el arco mixtilíneo es la sustitución de muros del diseño (A) por abiertas
arquerías o el icono de cuatro arcos de la nave 5 y de la entrada del Salón dorado (2) cuarteto
que sustituye a los tres arcos de tribelón bizantino de Madinat al-Zahra y de la mezquita
aljama de Córdoba de al-Hakam II. En la Aljafería los tres arcos de igual luz solo presentes en el
pabellón sur del patio. Igualmente notable es la presencia de pareja de columnas en
profundidad de la arquería (X) del Salón Dorado, parodiando la pareja de columnas del arco
del mihrab de la mezquita cordobesa de al-Hakam II (X-1). Discutible es si el espacio (8) tenía
delante arquería mirando al patio.
La granada como fruto decorativo de la Aljafería la vimos en páginas muy anteriores. Este
ejemplo de la presente imagen de enchapaduras del palacio de entre las cuatro albercas
de al-Zahra es la mejor muestra de precedente más cercano del fruto zaragozano, por
otra parte también presente en mosaicos de una de las dovelas del arco del mihrab de la
mezquita aljama de Córdoba.
En la Aljafería como palacio de la dinastía hudí tan repleto de prestaciones , innovaciones e improvisaciones
cabe todo tipo de interpretaciones, las más atrevidas salidas de la pluma de Cabañero Subiza que además de
radicalizar la supuesta influencia de los qusur omeyas de Siria y Palestina ve la famosa T con mayúculas,
formada por la nave central y el transepto o maqsura de la mezquita aljama de Córdoba de al-Hakam II, en el
encuentro de invisible o inexistente eje sur-norte con el Salón Dorado del trono de al-Muqtadir, destacables
también las personales y siempre agradables visiones poéticas, filosóficas o teológicas transcendentes del
palacio a cargo de Susana Calvo Capilla con interminables referencias bibliográficas no referidas a la Aljafería.
Cabañero como Ewert caminan empeñados en dar al palacio una imagen omeya en su doble vertiente, lo
omeya de Oriente del siglo VIII y lo omeya de al-Hakam II de Córdoba del siglo X. Si Córdoba era una nueva
Damasco, dicen ellos, Zaragoza con la Aljafería sería una nueva Córdoba. Habría que ver si estas mismas
reflexiones podrían ser aplicadas a otros palacios que nos llegan muy fraccionados de los otros reinos de
taifas. Lo de la conjunción en el palacio hudí de influencia omeya, ´abbasi y fatimí de El Cairo no queda bien
demostrado, sobre todo de los dos últimos estilos, estando tan cerca todo el arte de Ifriqiya, aghlabí y fatimí.
De siempre Qayrawan en nombre de toda Ifriqiya ejerciendo de puente entre oriente y Ocidente.
TOLEDO. Nada de arquitectura efectiva palatina de envergadura en pie, solo alusiones poéticas de orden
decorativo a cargo de poetas árabes, el único edificio que puede llevarnos a modelo de palacio nuni
desaparecido es el mudéjar de Galiana de las afueras de la ciudad, del siglo XIII, cuya planta parece codearse
con diseños orientales de época abbasi con espacios en número de nueve, once y hasta quince, supuesto
palacio apaisado como los de la Sicilia del siglo XII o el Zirí de Achir de Argelia del siglo X y por último palacio de
la almunia Rumaniyya de Córdoba. Presencia de edículo o edificio sencillo exento de planta cuadra u ochavada
con nichos poco profundos en los cuatro u ocho lados. Por lo demás glorioso capítulo de maderas de
novedosas techumbres cuyo cuño llega a cubrir los siglos XII, XIII, XIV, la misma técnica y los mismos modelos
decorativos de la época de al-Ma´mun, exquisitos decorados de todo orden, pareja de capiteles y una basa,
piezas excepcionales del siglo XI junto con los de la Aljafería, éstos más refinados, los toledanos más acordes
con las piezas califales. Toledo más que Zaragoza adoptó capiteles cordobeses para sus palacios.
Más en firme la planta palatina del llamado palacio de Galiana extramuros, junto al río Tajo (7), planta apaisada de quince
espacios rectangulares y cuadrados, podría ser una derivación de la planta apaisada del palacio de almunia de Rumaniyya ya
comentado en la Aljafería (6) o la mezquita de las Tornerías (9). Tenemos este otro modelo oriental, de palacio abbasi (8) con
once espacios cuadrados y rectangulares que lleva a la planta del complejo del Salón de Embajadores del Alcázar de Sevilla,
siglo XIV. Respecto a maderas de techumbres, por modelo tipo Qayrawan y mezquita aljama de Córdoba del siglo X, el techo
plano de San Millán de Segovia, siglo XII (11), con canes tipo califal de al-Zahra, y canecillos por cientos en la ciudad 12) (13). 2.
En Toledo se advierte la misma variedad de temas arquitectónicos y decorativos, rico repertorio artístico que animaba la vida
principesca o palatina de la ciudad, 1, tipo de arcos de herradura de casa de linaje, dovelaje esta vez completo, piezas lisas
entrantes y salientes, el trasdós arrancando de la línea inferior de las impostas; 2, ensayo de sala palatina con cubierta
adintelada de vigas y canes, por alicer registro de medallones de cuatro lóbulos anudados (3) importados de Madinat al-Zahra;
a veces la decoración vegetal o geométrica deja espacios para implantar decoración figurativa como el tema de caza de león
con su presa (5) o las dos aves enfrentadas con las cabezas vueltas (4).
Insistiendo en los arcos de herradura bella estampa de dos arcos y decorados de yeso en salmeres y dovelas con repertorio
aún califal (9), dovelas alternativamente pintadas y labradas; 6, arco de la torre-alminar de San Bartolomé, tradós y alfiz
unidos por la base en la línea superior de las impostas, arco característico de Toledo del siglo XI; 7, muy representativo en la
ciudad la pareja de arcos de herradura del convento de Santa Clara la Real, siglo XII-XIII, el modelo es del siglo XI; 10, capitel
de orden compuesto tipo califal con inscripción en el ábaco donde, según Gómez-Moreno, se puede leer el año 1062 y el
nombre al-Ma´mun; 8, modelo innovador de capitel compuesto, esbelto, esta vez con novedosa inscripción en el ábaco y la
del collarino hasta ahora inédito en Toledo y la Aljafería; 11, basa esta vez también innovadora, epigrafiada en el bocel
aplanado de arriba, decoración vegetal tipo califal y arcos de medio punto y de tres lóbulos entrelazados.
3. Derroche decorativo en diez imágenes por resumen. 1, trama
geométrica de lazos de seis con rombillos de lados iguales en
alianza con hexágonos; la misma trama de la Aljafería (2); debajo
esquemas de origen oriental con disco incluido de la sinagoga de
Santa María la Blanca (4); 3, modelos toledanos de vegetales
más usuales en piezas del siglo XI; 4, este tipo de decorado
alcanza a las puertas de la Sacristía Vieja de las Huelgas de
Burgos (4), con flor califal registrada en piedras del Alcázar califal
de Córdoba y el “Allah” de letras acanaladas o hendiduras
propias de los brocales de aljibes de mezquitas de al-Ma´mun y
de az-Zafir; 5, siluetas entre otras más de especie de grifo y
esfinge, de arcos del convento de Santa Fe, del siglo XI-XII; 7, 9,
de viga o larguero de madera de la judería con tropel de
animales agresivos en torno al legendario Gilgamés luchador con
los mismos, la agresividad mordiéndose entre sí al estilo de los
cuadrúpedos del bote de al-Mughira del Louvre (8); esto aparte
de magistrales jambas de arcos equivalentes a las más hermosas
aparecidas en al-Zahra, desde luego no importadas, de claro
cuño taifa; 10, preciosa pieza de piedra con roleos entrelazados
en vertical, con piñas y flores de seis pétalos con florecilla
central de seis puntas, entre los pétalos grandes yemas
vegetales, el modelo quizá sea la flor (A) del palacio omeya
oriental de Jirbat al-Mayar, siglo VIII; 6, modillón, más bien
quicialera, con nacela animada con rizos califales y palmetas
digitadas con arillo en la bifurcación.
4 Jaén- la romanna- visigoda Urgi es el asiento de la ciudad árabe Yayyan (Jaén) que en el siglo IX tenía mezquita
aljama (5) de cinco naves ubicada donde hoy está la catedral. La alcazaba, castillo de Santa Catalina (1) debió ser
remodelada en el siglo X-XI junto con la muralla (2) en su mayor parte de tapial; existen baño árabe del siglo XI (3)
y restos de mezquita tipo almohade en la Magdalena (4).
A C
B
E F
H
9
X
E
Figura 1. Comparativa Toledo - Jaén. A, yeserías de dos arcos de Toledo; del B al G, yeserías de arcos
aparecidas en el castillo de Santa Catalina de Jáen según excavación de J. Castillo Armenteros y V. de
Carmen Pérez Martinez256, con epígrafes añadidos leídos por Mª Antonia Martínez Núñez (X) quien las
fecha en el siglo XII257 cuando la ciudad estaba dominada por los almohades, sin embargo el estilo de los
yesos corresponde al siglo XI. El modelo de arcos gemelos del siglo XI puede ser el de los arcos de calle
Núnez de Arce de Toledo (A), con decoración de estuco en salmeres, dovelas y albanegas, alternancia de
dovelas esculpidas y lisas pintadas, esta última modalidad ausente de los yesos de jienenses. Toledo y
Jaén siguen los ejemplos de arcos del Salón Rico de al-Zahra, si bien el estilo de los vegetales muy
distintos o evolucionados. No obstante, el decorado jienense es de una calidad superior si cabe al de las
yeserías de la Aljafería y de Toledo confirmado en la yesería (B). Las dovelas enseñan mayas de la mitad
de imbricado ya presente en Madinat al-Zahra(C), en uno y otro caso estas mallas geométricas alternan
con decoración vegetal con la palmeta digitada con arillo en primer término, se da el arillo entre cada
una o dos digitaciones, palmeta más propia de Toledo que de la Aljafería o de Balaguer. Se ven originales
cadenetas anudadas (B) parecidas a las de yeserías cordobesas del siglo XI además de cuerda de doble
ramal. Muy virtuoso es el árbol de la vida de la albanega (B) en parte relacionado con otros de los yesos
de la alcazaba de Málaga. Las dovelas lisas tienen en la cabecera curioso vegetal de tres puntas, como en
el arco del mihrab del oratorio de la Aljafería. El decorado del salmer (G) luce vegetales muy afines ya
propios de las yeserías almorávides de “El Castillejo” de Murcia y del palacio as-Sugra de esta ciudad.
Las cenefas con cadenetas (5) de (H) encaja en el muestrarios de las mismas de este apartado: 1, 2, de
cenefas de piedra de al-Zahra; 3, de yesos cordobeses del siglo XI; 4, de las pinturas del techos de la
Capilla Palatina de Palermo, siglo XII; 6, 7, yeserías de la alcazaba de Málaga, siglo XI; 8, 9, descendientes
de cenefas bizabtinas; A, de celosías de al-Zahra; B, piedra de arcos de la fortaleza de Alcalá la Real
(Jaén). Para las restantes ver mi Trtatado de arquitectura hispanomusulmana, III. Palacios.
PALACIO DE LA ALCAZABA DE MÁLAGA
Planta del palacio de la alcazaba de
Málaga. Delante del pórtico del siglo
XIV la trífora y bífora de arcos
lobulados del siglo XI en la misma
línea.
4, restos de celosía floreada casando la trama con temas geométricos de la Aljafería y de Toledo,
rombos de lados desiguales; 5, otros yesos de la alcazaba esta vez con palmetas digitadas con arillo en la
bifurcación y entre cada dos o tres digitaciones; A-1, impecable trazado de aspecto califal de los tres arcos
del palacio cuyas decoraciones venimos describiendo. En la alcazaba apareció una basa (X) el plinto
decorado con palmateado dentro de dibujo de la mitad de imbricado visto en las dovelas de Jaén,
inscripción de cúfico florido en la escocia. No se descarta que la pieza fuera acuñada en el siglo XI.
Figura 4. Interior o papo de arco con decorados de
yesería complemento de los salmeres y dovelas
frontales siguiendo modelo califal de al-Zahra. A la
derecha arcos lobulados, el lóbulo clave con nudo
circular como los arcos lobulados de la Aljafería y
angrelado de arco toledano del siglo XI, nudos hasta
hoy inéditos en Jaén, Córdoba, Granada y Almería.
CÓRDOBA Y GRANADA
Córdoba no da señales de que en el siglo XI hubiera una
actividad arquitectónica comparable a la del reino de
Zaragoza con su Aljafería, ello dentro del mandato de los
Bannu Hammud que aspiraba al califato y en el gonierno de
los Bannu Yahwuar que gobernó la ciudad entre los años 1031
y 1075. Figura 6. En Córdoba aparecieron en el siglo pasado
fragmentos de yeserías del siglo XI en la Plaza de los
Mártires, zona del palacio omeya del Alcázar, sin duda de
arco o arcos (1) (2), palmetas digitadas con arillos al menos
en las bifurcaciones, cadeneta parecida a piezas de al-Zahra y
yesos jienenses260. De Granada zirí los yesos del Mawror por
fuera de la Alhambra estudiados por Gómez-Moreno261. En
primer lugar el trozo de arco con rizos superpuestos (3) (4), el
aspecto es semejante a arcos de la Aljafería; 5, fragmentos de
registros de estuco en los que se ven palmetas digitadas con
arillos en las bifurcaciones y otros dependientes de apéndice
añadido entre cada dos digitaciones. Estos yesos podrían si-
tuarse entre los siglos XI y XII. Las palmetas decritas se van con las jienenses. Granadinos del siglo XI son los
miembros de madera (6) (7) y los capiteles de debajo, los tres primeros del Bañuelo.
Planta de los palacios de la alcazaba de Almería con
gran patio rectangular con acequia central y salas de
aparato arriba y abajo del patio-jardin, según
262
Barrionuevo . Los trazos en negro del primer plano
responden a muros del siglo X y XI.
ALMERÍA
Almería gobernada en la segunda mitad del siglo XI por
los fatás amiríes Jayran y Zuhayr, al- Mu´tasim (1052-
1091) fundador de bellos palacios, uno en la alcazaba,
otro en la llamada almunia Sumaddihiya, en la periferia
de la ciudad Figura 7. Yeserías de la alcazaba de Almería
últimamente estudiadas parcialmente por Natacha
Kubisch. Gomez-Moreno y torres Balbás fueron los
pioneros de los yesos de la mezquita aljama de la ciudad.
De mi parte doy la siguiente crítica. De la alcazaba son los
discos (5) (6) con acantos haciendo la rueda y con el
centro ocupado por una flor de siete y diez pétalos,
diseños derivados de los dibujos (3) (4) aparecidos en la
mezquita aljama de Madinat al-Zahra264; los cuatro
dibujos arrancan de los rosetones clásicos (1) (2),
cordobeses.
Para precedentes de palmetas digitadas con un arillo entre cada dos digitaciones (7) (10,) de
piedras cordobesas del siglo X; 8, 9, yesos de la mezquita aljama de Almería, según Torres
Balbás; 10-1, yeso de la alcazaba almeriense con tallo enroscado y fruto, piña o pimiento
antepuesto, icono repetido en la Aljafería (10-2) y en canecillo granadino del siglo XI (10-3);
12, árbol de la vida de yeso de la alcazaba de Almería (Kubish), algo parecido al arbolillo (11)
de quicialera toledana del siglo XI.
Figura 8. 1, el árbol toledano del siglo XI; 2, yeso alcazaba de Almería con rizos o ganchos en curva de nacela,
motivo reiterado en la Aljafería, Toledo, Córdoba y Granada; 3, otro yeso de la misma procedencia, ambos
publicados por Kubisch, repetidos los rizos por partida doble con añadido de inscripción cúfica debajo en la
imposta. Los rizos de (2) se asemejan a circulillos con punto en medio del modillón de Orihuela y de la
alcazaba de Badajoz.
Figura 9. 1, yeso de la alcazaba de Almería, dibujo
MODILLÓN DE ORIHUELA de Kubisch, corona de dos palmetas clásicas con
sencillas digitaciones sin arillos en uso en la
Córdoba califal y en Madinat al-Zahra (2). La
corona en sí y la hebilla del arranque recuerdan las
coronas de las albanegas de arcos califales; 3,
debajo, dos capiteles lisos del siglo XI, Museo
Arqueológico de Almería, el primero corintio con
caulículos, el segundo compuesto desvirtuado por
la cartela de acusada esbeltez.
PILA DE JÁTIVA
Figura 12. Tabla (A). Resumen de vegetales del siglo XI, según B. Pavón: de al-Zahra, Toledo,
Aljafería , Almería y Córdoba, y yeserías almorávides y almohades, en el recuadro de abajo, 8, 9,
10, 11 12, 13, de las puertas de la Sacristía Vieja de las Huelgas de Burgos, siglo XI-XII. Tabla B,
resumen de palmetas digitadas con o sin arillos entre digitaciones de la alcazaba de Almería, según
N. Kubisch267.
ARCO DEL MIHRAB DEL ORATORIO DE LA ALCAZABA DE MURCIA
Figuras 13, 14. El mihrab habitación aparecido en la alcazaba de Murcia268 (7) tiene por precedentes los
siguientes ejemplos. 1, 2, 3, mihrab de la mezquita aljama de Córdoba de al-Hakam II; 4, 5, mihrab de la
mezquita aljama de Almería, según Torres Balbás; 6, del mihrab de la mezquita almorávide de Tremecén, según
G. Marçais; 7, trompa de la cúpula gallonada restituida del mihrab del oratorio de la alcazaba de Murcia, el
modelo de esta trompa puede ser la trompa de arista (8) de la alcazaba de la Alhambra. El mihrab murciano
como vemos era habitación más que un simple nicho, con el precedente del mihrab cordobés y de Almería
coincidente los tres en la bóveda de gallones. Figura 14, arco de entrada del mihrab murciano, es de herradura
con dovelaje completo, restaurado, en el que las dovelas dibujadas en un mismo plano alternan unas con
decoración vegetal esculpida y otras con decoración vegetal pintada, alternativamente los fondos son de color
rojo y azul , los vegetales asidos a roleos de tallos con hebillas. A juzgar por el arco que mostramos las dovelas
sin labrar tienen en la cabecera un capullo invertido dependiente del angrelado de arcos lobulados, ocurrente
motivo en dicho lugar visto en el arco del Darro de Granada del siglo XI y casos similares en arcos de la aljama
de Córdoba del siglo X, arco mihrab de la Aljafería, arco toledano del siglo XI y arco mihrab mezquita almorávide
deTremecén.
Figura 15, 16, 17. Motivo vegetal en las cabeceras de dovelas lisas, 1, mezquita de Córdoba; 2, arco del Darro de
Granada; 3, de la aljafería; 4, arco del mihrab de Murcia; 5, angrelado de arco toledano del siglo XI; 6, dovelaje
del arco del mihrab de la mezquita almorávide de Tremecén.
Figura 16. Detalle del dovelaje del mihrab murciano, alternancia colores naranja y azul, las no pintadas con
ataurique característico labrado del siglo XI que venimos estudiando. C
Enrrejado
almohade del
Patio del Yeso
Arriba, al-Zahra,
Salón Rico, y arco
mihrab de
Maleján
(Zaragoza)
Figuras 23, 24. Las tríforas del Patio del Yeso269. 1, tres arcos restituidos, el rayado corresponde a las partes
que han llegado de la imagen original. Tres arcos de herradura con salmeres, dovelas alternativamente
entrantes y salientes, alfiz común y trasdós de curva de nacela, en el segundo piso tres arcos separados sin
jambas vistos ya sobre las alacenas del Salón Rico de al-Zahra; en los listeles laterales del alfiz por encima de
los salemeres figura especie de una uña o hebilla que podría interpretarse como nudo de los costados del
arco visto antes en arco de mihrab de Malejan (Zaragoza), siglo X. A continuación otra trífora o bífora en
fotografía instalada en el “hueco” del mismo patio, según imagen publicada por Tubino. Aquí los arcos de los
dos pisos tienen dovelaje con temas vegetales pintados. El enrejado de arquillos mixtilíneos de los arcos
superiores (a la derecha) debe ser un añadido almohade.
Figuras 25, 26. 1, los tres arcos de la primera trífora del Patio del Yeso en que se ven las
pronunciadas y anchas curvas del trasdós anacelado al estilo de arcos de la Aljafería, curvas muy
pegadas al dovelaje y fina cinta plana en liso encima. Diferente es el trasdós de arcos califales de
Córdoda (figura 25) con nacelilla estrecha de escaso vuelo decorada y encima cinta fina lisa sin
decorar (1) (2) (3). Este modelo pasa a la Gran Mezquita de Qayrawan (4) (5), el segundo arco sin
duda de influencia cordobesa, del siglo XI, al igual que el trasdós de los arcos malagueños. Luego
a partir de la Aljafería el modelo de cintas cordobesas es sustituido por amplia nacela de gran
vuelo visto en el arco del mihrab (A), el mismo modelo en arco lobulado del palacio (B),
pasando a la arquitectura almorávide y la almohade (C) (E); el (D) es del Patio del Yeso.
Figura 27. Los arcos del “hueco” del Patio del Yeso, según fotografías de la restauración de los mismos l
publicados en “Apuntes del Alcázar de Sevilla”270. A, uno de los arcos del segundo piso, con el nudo de la
clave bien destacado así como las dos curvillas de los lados. Dovelaje con distintos colores principalmente
el anaranjado por debajo del cual se ve cinta con decoración de cuerda; B, C, dovelaje de los arcos de
debajo con piezas entrantes y salientes tratados con distintos colores, la dovelas salientes dejan ver
esquemas vegetales de repertorio califal que vemos en la figura 27. Otras dovelas de decorado sencillo de
cuadradillos superpuestos. Este tipo de alternacia de dovelas con diferentes colores y diseños vegetales
nos lleva a los arcos toledanos de la Calle Núñez de Arce.
Capitel de la Aljafería
Figura 29. El discurrir de las yeserías del siglo XI visto en toda esta comparativa vino a desembocar en las
yeserías de las mezquitas almorávides de Tremecén y la Qarawiyyin de Fez del mismo estilo que la presente
albanega y dovelaje alternativamente de piezas lisas y decoradas, de “El Castillejo” de Murcia271, yeserías
que justifican el punto y aparte del siglo XII con respecto al decorado del siglo XI analizado. Por herencia
predomino de palmetas digitadas con arillos entre cada dos digitados y frutos, básicamente la piña, todo de
estilo compacto o apretado con roleos derivados de tallo central o arbolillo de la vida excesivamente
estilizado. A partir de ahora siempre la palmeta digitada de doble hoja será digitada con arillos por cada dos
digitados, siguiendo modelo nacido en un capitel del palacio zaragozano que vemos en la imagen arriba de
la derecha. El tipo de palmeta señalado empieza a verse por primera vez en los yesos del Mawror granadino,
siglo XI-XII, en Toledo a partir de yesos del palacio Arzobispal y de las yeserías del claustro de San Fernando
de las Huelgas de Burgos. El arte nazarí de Granada, siglos XIII y XIV, adopta la palmeta almorávide tras un
breve paréntesis de austeridad impuesta por los almohades en Andalucía entre los siglos XII y XIII.
2
Figura 30. A la derecha, evolución de la palmetas digitadas con
arillos 1, de piedras de al-Zahra; 2, tipo de palmeta de la
Aljafería y de Balaguer; 3, de las puertas de la Sacristía Vieja de
las Huelgas de Burgos; 4, del Mawror de Granada; 5, 13, del
minbar de la mezquita de la alcazaba de Fez Bali; 6, palmeras
de la primera mitad del siglo XII de Murcia; 7, de yesería del
palacio de Pinohermoso de Játiva; 9, de yesería de las Huelgas
7
de Burgos, claustro de San Fernando; 8 palmeta generalizada
en el arte nazarí de Granada; 10, 11, 12, 13, 14, almohades del
siglo XII-XIII.
2 3 4
LORCA. Fue epicentro de importante comarca de la cora de Tudmir
figurando entre las siete ciudades del Pacto de Tudmir de 713. Es muy
probable que su urbanismo y la empinada alcazaba daten del siglo X,
aquilatado en las dos centurias siguientes. Hay notica árabe de la
existencia en la ciudad de una mezquita del siglo IX. Lorca se erige en
reino taifa independiente por obra de los Basnu Lubbun (1050). En el
siglo XII se menciona un arrabal importante272.
Figuras 30, 31. Lorca. 1, los tres arcos de supuesto palacio de finales del
siglo X o principios del XI ubicado en las afueras de la ciudad,
concretamente en el Convento de Nuestra Señora de la Real de las
Huertas, según Ponce García, Martínez Rodríguez y Pérez Richard273.
Tres arcos de distinta rosca, de siete lóbulos, de herradura apuntada y de medio punto muy reformado. La fábrica
de soga y tizón, dos y cuatro tizones por cada soga, es propia de finales del siglo X y principios del XI, tizones muy
estrechos. Arco de siete lóbulos (2), de muy escaso uso en al-Andalus, como modelo solo arcos de la fachada de
Almanzor de la aljama metropolitana, cada lóbulo con dos o tres dovelas y alternancia de los colores blanco y rojo;
el segundo arco central de herradura apuntada, dovelas lisas al completo, otros ejemplos del siglo XI en el palacio
de la Aljafería (3) y arco fachada de la Puerta de Bisagra Vieja de Toledo (4), con modelo común en la ampliación
de Almanzor de la Mezquita Aljama de Córdoba. Por último, arco de medio punto muy reformado. Este trio de
arcos de diferente especie está inédito en al-Andalus, tal vez el modelo esté en la fachada de la calle de la
mezquita toledana del Cristo de la Luz. Lo normal es que los dos arcos laterales de compañía sean iguales y distintos
al central.
Figura 31. DENIA. La taifa de esta ciudad se inicia en la mitad ddel siglo XI gracias a Muyahid (1013-1045) hasta que
la ciudad es incorporada a Zaragoza por obra de al-Mutadir hacia el año 1076. Pudieron existir edificios principescos
dentro de la alcazaba en el lugar llamado “Palau”. La puerta del Mir de la cerca de esa fortaleza se puede situar en
la dominación almorávide. En realidad del siglo XI nos ha llegado un ataifor (5) de cuerda seca con representación
de al parecer pavo visto de perfil, cola caída, publicado por Azuar274, tiene la vasija dos formas almendradas con
vegetal en el interior, tal vez penacho de la cabeza desaparecida y vegetal colgado del pico del animal. Dicho autor
piensa que de Toledo llegaron cerámicas a la taifa de Denia. También Gómez-Moreno vio interrelación entre la
jamba (6) de la taifa alicantina y las ya estudiadas de Toledo, con las mismas flores de cinco o seis pétalos en los
roleos del árbol central y en las cenefas del marco. Esas flores y el vegetal de cuatro arillos con yemas vienen de
Madinat al-Zahra (7). La doctora Rubiera Mata publicó una basa de Denia tipo califal (1) comparable a la cordobesa
(3), con decoraciones vegetales semejantes (2). El modelo de árbol de la vida del mármol levantino se deja ver en
piedra exhumada en al-Zahra. La taifa de Denia de Muyahid tras la caída de los ameríes de Córdoba dio amparo y
cobijo a muchos ilustres cordobeses entre los que figuraban artistas y artesanos emigrados a Sharq al-Andalus
según certifica Rubiera Mata275 quienes al igual que ocurrió en Toledo continuarían su oficio en la nueva patria de
adopción. Levi-Provençal publicó una inscripción de Denia, epitafio de un visir secretario fechado en 1085. Las
últimas noticias novedosas de esta ciudad islámica vienen del arqueólogo A. Gisbert276 sobre viviendas fechadas en
los siglos XI y XII de los arrabales de la “Faroleta” y del “Forti”276.
Figuras 33, 34. La moldura viene de Roma o de la fachada del palacio de Split de Diocleciano (1); 2, de miniatura
bizantina, Biblioteca Lorenzana; 3, fachada mihrab de la Gran Mezquita de Qayrawan, siglo IX, registro de arcos
superior; 4, fachada de puerta del ribat de Monastir (Túnez); 5, fachada de la qubba de los pies, mezquita Zaytuna de
Túnez, siglo X; 6, Bab Rijana, siglo XIII, Gran mezquita de Qayrawan; 7, arquería alta de fachada oriental de Almanzor,
mezquita aljama de Córdoba, arquería semejante a la del remate superior del alminar de Abd al-Rahman III de la
misma, mezquita; 8, arquería superior de las naves de la mezquita cordobesa, siglos VIII-IX; 9, parte superior de
portada de la mezquita aljama de Madinat al-Zahra, reconstrucción.
Figura 34, tal vez por influencia bizantina el trasdós corrido de arquería pasa a la arquitectura normanda y sículo-
normanda de Italia, ejemplos en la torre del duomo de Gaeta (A) (B), fotografías de M. A. Pavón, y el caso aislado de
arquería inferior de la sinagoga toledana de Santa María la Blanca (C), imitación libre de arcos cordobeses
adovelados.
Figura 2. Abajo. Dos de los frentes de la pila, cara larga (A) con tres clipeos al estilo de los sarcófagos antiguos,
desfiles de personajes con ofrendas de animales y escena de torneos, jinetes con cabalgadura y lanzas, en el
frente menor, el león con su presa y dos cabras luchando. Los clipeos habitados por pareja de pavos con los
pescuezos anudados o entrelazados, mujer desnuda amamantando y otra imagen de León con su presa.
1 2 3-4 5
6 7 8
9 10
Figura 3. 1, 2, de la pila de Játiva, procesión de personas con ofrendas de animales y frutos, el (2) con paralelos en
(3) y (4), de marfil fatimí de El Cairo y de pintura de la Capilla Palatina de Palermo; 5, torneo a caballo y con lanza de
la pila valenciana y sus paralelos, (8) de piedra de los Museos Estatales de Berlín, de España o Sicilia, (6) según
Kühnel modelo de piedra persa de Naqsh-I-Rustam, siglo III279; 7, pila de Játiva; 9, los dos pavos con los pescuezos
enlazados de la pila y un posible modelo en (10) de piedra de palacio de Madinat al-Zahra280.
1 2 3 4
1 3
1 2 3
4 5 6 7 8
6 4
3 7
Figuras 14, 1, supuestos dióscuros o dos personajes abrazándose o muy arrimados de la pila de Játiva dentro
de clípea; 2, 3, de marfil copto del Museo de Trieste y del bote de marfil de al-Mughira de El Louvre286; 4, 5,
Relacionado con los dióscuros, las pinturas de la techumbre de la catedral de Teruel enseña dos jóvenes semi
desnudos abrazándose (4), a la derecha (5 ) reiterados en miniaturas medievales cristianas . La pareja de
sirenas abrazándose de las pinturas del techo de la Capilla Palatina de Palermo (6) y (7) sirenas pintadas de la
catedral de Monreale.
1
Figura 15. Las dos cabras en pie enfrentadas de la pila de Játiva (3), se asemeja bastante esta figura a las
dos cabras enfrentadas de las pinturas de la Capilla Palatina de Palermo (2) y pinturas del panteón real de
San Isidoro de León (4); 1, cabra estampada en tinaja cordobesa del siglo XII-XIII; 3-1, otra cabra de azulejo
nazarí de Granada.
Figura 16. Sobre los ropajes de pliegues ondulados de la pila de Játiva (4), habituales en manuscritos
miniados cristianos medievales; 1, pliegues de personajes del capitel califal de Córdoba; 2, escena de caza
de león de la arqueta de marfil de Santo Domingo de Silos, catedral de Burgos; 3, capitel rudimentario de
Granada, siglos XI-XII. Figura 17. Pliegues
rayados y ondulados.
Relieve visigodo de
Quintanillla de las Viñas
(1), personaje de capitel
califal de Córdoba (2),
estampa del Manuscrito
BayadwaRiyad, siglo XII
(3) y danzarina de las
pinturas de la Capilla
1 2 3 4 Palatina de Palermo (4).
1-1 2
5
1
Figura 18. 1, ciervo con una pata delantera levantada formando ángulo de la pila; 1-1, de estuco de la Aljafería; 2, la
misma pose de caballos de marfil hispanomusulmán; 3, tejido del Louvre y Musée Historique des Tessus de Lyon,
caballo alado o pegaso; 4, mosaico bizantino de El Bardo (4); 5, cervatillos de cerámica nazarí de la Alhambra.
Fig. 20
21
Sobre la pila de Játiva han opinado distintos autores, todos coinciden en rodearla de nimbo alegórico o simbólico
derivado de representaciones tardorromanas, bizantinas o sasánidas dadas en su mayor parte a ritualizar
escenas, personas o zoomorfos. Gómez-Moreno resume su criterio de la pila de la manera siguiente “pila del siglo
XI como lo acredita sus follajes y técnica de plegar las ropas a rayas y espirales conforme a miniaturas árabes”288.
E. Baer se ocupó de ella en 1970289, IDD en 1992 en Al-Andalus. Las artes islámicas en España, 1992, basándose
en Gómez-Moreno, Baer y Stronng, habla de pasatiempos populares con acercamiento a escenas de género
cuales son la bebida y los juegos, en el desfile de portadores ve símbolo de la tierra y sus productos cortejo
relacionado con escenas de la Capilla Palatina en uno y otro caso las siluetas relatadas con realismo sacado del
natural, escenas de la vida real o cotidiana, cotidianeidad reflejada en la mujer desnuda amamantado a un niño,
de otra parte como un punto y seguido figuran los marfiles egipcios o sicilianos del Museo Nacional de Florencia,
también marfiles del Museo de arte islámico de El Cairo con escenas de trabajos del campo289 bis. Marina
Guardia290 en 2004 apunta origen pagano derivado de Egipto preislámico y de formaciones del oriente cristiano
que fueron pasando al arte islámico particularmente del periodo fatimí. De lo que no hay duda es de la relación de
la presentación en la pila de los clipeas o redondeles de las paredes largas de la pila propios de sarcófagos
romanos o paleocristianos. E. Kühnel anticipó la relación del torneo con lanza de la pila con representaciones
persas, sasánidas, si bien la escena debió darse en Occidente en fechas muy antiguas, España o Sicilia, según lo
prueba el torneo de los Museos Estatales de Berlín. En suma, el estudio de la pila valenciana se acerca bastante a
las representaciones cotidianas no religiosas de la Capilla Palatina de Palermo lo que abre una puerta a todo tipo
de especulaciones todas girando en torno a que el ciclo cortesano desarrollado en los marfiles
hispanomusulmanes de los siglos X y XI lejos de eclipsarse encuentra eco o continuidad en obras de las cortes
taifales ejecutadas esta vez por artistas de vena más populista bien palpable en la capilla siciliana en la que este
arte de género alterna con ciclo cortesano de altos vuelos reflejado en las poses de personas reales entregadas al
bien vivir, la música y las libaciones o escenas milenarias como son la caza de de leones y aves. Lo mismo en el
ciclo populista que en el cortesano siempre está presente el mítico árbol de la vida, inamovible su imagen en la
larga trayectoria iconográfica medieval de Oriente y Occidente.
5 6
A
C
I I
D I
F
H E
D G
I
J
H
L LL M N
Figura 1. Análisis y comparativa. A, planta de la mezquita toledana del Cristo de la Luz, sus nueve espacios
iguales y paralelos, el (x) de aljibe bizantino del N. de África , X-1, de sala audiencia del palacio omeya de Jirbat al-
Mafyar; B, supuesta iglesia o sala de audiencia bizantina del árabe al-Mundhir, según Cyril Mango301; C, un palacio
de Samarra con sala de audiencia o qubba central y cuatro salas de nueve espacios cortejándolas 302, la (x) traza de
una de las bóvedas de crucería de la mezquita aljama de Córdoba del siglo X: nueve espacios con añadido de cuatro
nervios en diagonal; D, la Cuba de Palermo, palacio con los nueve espacios, con cuatro columnas, el central para la
qubba propiamente dicha, la cúpula desaparecida303, , restitución de P. Lojacono; E, planta de apodyterium o Sala
de las Camas del Baño Real de la Alhambra con la misma planta de la qubba siciliana304; F, tepidarium de los baños
de la judería de Granada, según Vilches Vilches305; G, apoditerium de nueve espacios de los baños mudéjares de
Tordesillas; H, los baños hispanomusulmanes con tepidarium de nueve espacios, sección; I, apodyterium, baños
califales de Córdoba; J, mausoleo medieval de El Cairo; K, oratorio de madraza medieval de El Cairo; L, baños
hispanomusulmanes (del siglo XI-XII); 1, baños de Jaén, siglo XI; 2, el Bañuelo de Granada, siglo XI, esta vez faltan
tres espacios del tepidarium, según Gómez-Moreno; 3, tepidarium de los baños de la judería de Mallorca; 4,
tepidarium de los Baños de Baza, siglo XI, sección; 5, tepidarium de los baños de la alcazaba de Jerez de la
Frontera306); LL, M, la rawda de la Alhambra con sala central de nueve espacios y restitución de la misma, según B.
Pavón; N, nueve espacios delante de mezquita de mausoleo de los príncipes saadies, alcazaba de Marrakech, siglo
XVI-XVII307.
Figura 5. Clasificación de los mismos logotipos de la figura anterior, si son espacios religiosos (R), de palacios (P), de baños
hispanomusulmanes (B), mausoleos (M). R: 1, 2, 3, 4; P: A, B, C, 9, 10; baños, 6, 7, 7-1, 8, 12, 13; M. 11.
8- 9
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10 11 12
11
Figura 1. Mampostería con verdugada simple de ladrillo. En este tema cobra especial protagonismo la fábrica de
mampostería encintada o con verdugadas de ladrillo con escasa o mínima altura que se ve en los muros del palacio
extramuros de Galiana (2) (3) cuya secuencia damos en estas imágenes de arriba. Esto sin olvidar , vaya por delante,
que la experiencia nuestra en arte mudéjar visto en su conjunto apunta a que el mudéjar toledano
constructivamente no es creativo, es decir, en principio la planta apaisada de Galiana con quince espacios
abovedados , bóvedas de aristas de aspecto esquifado, va más con palacios de los siglos XI y XII del Islam Occidental
que con las residencias palatina o nobiliarias propiamente mudéjares de los siglos XIII y XIV, por lo que ya expuse
que el supuesto palacio extramuros debería ser una copia de palacio desaparecido urbano de al-Ma´mun. Pero
7
dejemos el asunto a merced8 de la mampostería encintada
9 toledana. La caja (1) sería el comienzo de esa clase de
fábrica que en principio seria el cubo de la mezquita del Cristo de la Luz prescidiendo de las arquerías decorativas
exteriores añadidas del año 999. Las fajas de mamposterías estrechas y una sola verdugada de ladrillo, no dos, en
(4) (5), puerta de Bisagra Vieja de Toledo, esta fachada exterior de la buhedera en mi criterio del siglo XI, fajas
estrechas al estilo de las mezquitas del Cristo de la Luz y de las Tornerías; 6, imagen de maposterías con hiladas de
ladrillo de rústico aspecto, del interior de la puerta de Alcántara de Toledo, siglo X; 7, de torreón o saliente de la
fachada exterior de Bab al-Mardum, mampostería con hiladas de ladrillo, siglo X-XI; 8, 9, mampostería de una de las
fachadas del Cristo de la Luz; 10, de otra de las fachadas de la misma mezquita; 11, el mismo tipo arcaico de
mampostería de torre añadida al recinto de la fortaleza de Oreja (Toledo).
Respecto a la imagen 12, a, b, c, mampostería preislámica, d, de torre islámica de la alcazaba de Talavera de la
Reina, siglo X; d, de la torre de Oreja (1), aquí dos fajas de mampuesto por cada saliente o entrante de ladrillo de
las esquinas, tipo de fábrica característica de las torres más antiguas de Toledo medieval (torres-alminares de San
Andrés, Santiago del Arrabal y San Bartolomé); e, muro de la fortaleza islámica de Peñafora (Guadalajara), siglo X-
XI. Expuesto el tema de la mampostería de la que hemos seleccionado los ejemplos toledanos más antiguos,
propiamente islámicos, el lector de este artículo puede opinar si este tipo de fábrica es o no islámico o mudéjar.
Por mi parte, dejando de lado la mampostería, que lo mismo puede ser del siglo XI que del XII o XIII, sigo
pensando que el tipo planta del supuesto palacio de Galiana es creación islámica del siglo XI de palacio urbano de
al-Ma´mun imitado en el edificio extramuros ¿del siglo XI? Todos los autores que hemos tratado el edificio
coincidimos en que su decoración, yeserías y ventanales bajos son obra de operarios mudéjares del siglo XIV,
concretamente las yeserías epigrafiadas reiteradas en el palacio mudéjar de Tordesillas, casa del Armiño
toledano y palacio de Suer Téllez
1 3
1
2
x 4
Figura 3. 1, Planta del edificio con los quince espacios con sus bóvedas de aristas modalidad esquifada al que
se le añadió patio oblongo con una sala por cada uno de sus tres lados, planta de L. R. Laca Menéndez de
Luarca (la X indica la verdadera bovedilla aristada). No deja de sorprender que la sala abovedada es semejante
al llamado palacio del Caracol o Baño de Doña Marila de Padilla del Alcázar de Sevilla (2), módulo de quince
espacios centrales con bovedillas de aristas atribuido a Alfonso X el Sabio; 3, tipo de bóveda de aristas del
edificio de Galiana; 4, edificio Galiana en negro apaisados y dos esquemas de quince y nueve espacios,
A y B, el segundo esquema valedero para los palacios de la almunia de Rumaniyya de Córdoba, pabellón N.
de la Aljafería y palacio de la terraza superior de Madinat al-Zahra. Semejante planta pudo existir en el palacio
urbano toledano de al-Ma´mun.
Figuras 4, 5, 6. 1, vista de pájaro del edificio de Galiana; 2, planta, del edificio principal en negro, en él se
cuentan quince compartimentos iguales, sin priorizar ninguno de ello, el central como todos los demás. Es aquí
donde creo que debemos olvidar que la planta de Galiana original sea de palacio. Hasta ahora a lo largo de
este artículo hemos visto que todo palacio islámico tiene el compartimento central de mayor tamaño, a lo
apodyterium de baños árabes e incluso cuando se trata de plantas cuadrada de nueve espacios iguales, tipo
aljibe o plantas de las mezquitas del Cristo de la Luz y de las Tornerías, el espacio central queda significado por
una bóveda diferente a las demás, en el Cristo de la Luz doble significado al elevarse la cúpula central por
encima de las demás; en las Tornerías todos los espacios llevan bovedillas de ladrillo de aristas mientras la
central tiene por cubierta nueve bovedillas de crucería meramente decorativas (figura 5, 1, Cristo de la luz; 2,
Tornerías). Volviendo a la figura 4, la planta superior de Galiana (4), publicada por Amador de los Ríos, nada de
ella invita a pensar en palacio, por el contrario sus ventanas de medio punto enfiladas son castrenses (7), las
mismas de torres mudéjares del Arrabal toledano (6) reiteradas en las naves centrales de San Román y de
Santa Eulalia (8) y cuerpo superior de la Puerta del Sol, y se dan en la parte exterior finas saeteras de ladrillo
encajadas en las fajas de mampostería (9), atributos castrenses que unidos a todos los arcos de medio punto
de la planta primera arrojan un balance favorable a la tesis de edificio fundamentalmente militar, sus arcos de
medio punto y las aristas de las bóvedas nos dejan al mismo pie de sala de termas antiguas, hipocausis de
baños, aljibes de múltiples naves y otros edificios de la arquitectura funcional medieval. Algún que otro arco
de herradura y lobulado (5) son probables injertos de las restauraciones del siglo XIV.
Figura 6. Fotografías publicadas por Gómez-Moreno. Yeserías del siglo XIV de la nave que mira al patio con
letrero cúfico del laude “Alabado sea Dios por sus beneficios” y los calderos del emblema de los Guzmán;
debajo arco lobulado decorativo con ancho alfiz plagado de lazos de ocho zafates
El alabado Dios en cúfico florido reiterado en el palacio mudéjar de Tordesillas, Casa del Armiño toledano y
palacio de Suer Téllez (Seminario Menor), los escudos de los calderos de los Mendozas que por entonces
ocuparían el edificio lo rubrican. Gómez-Moreno lo fechó Galiana en el siglo XIII cuando se crearía el inmueble.
Pero, ¿como palacio o como fortaleza con aspecto de caravasar o han de guarnición militar? Sus inquilinos
ocupando quince espacios iguales en la planta baja y la superior con acceso de escalera de uno de los
compartimentos bajos dividido en azotea de 13, 20 por 10, 9 m. y seis habitaciones, tres a cada lado uno de
ellos para la escalera. Todas las bóvedas de una y otra planta son de aristas con aspecto esquifada.
Como conclusión, para Torres Balbás sin más consideraciones Galiana es de estructura bizantina lo mismo
que las mezquitas del Cristo de la Luz y de las Tornerías si bien a este criterio debe añadirse el paralelo de la
planta de Rumaniyya y de la Galiana subrayado por Gómez-Moreno y por mi parte la ausencia en el mimo de
centralidad o tramo central priorizado.
Figura 7. Planta del llamado palacio de Favara en las afueras de Palermo, más que
palacio se trata de ribat, caravasar o han castrense con celdas todas con bovedillas
de aristas, probablemente obra islámica del siglo XI reformada en el XII por
Ruggero II o Guglielmo quienes añaden sala regia alargada y capilla de una sola
nave. Por lo que se refiere al edificio de Galiana de Toledo mi tesis es que
por respuesta a las incursiones devastadoras de almorávides y almohades del siglo XII en toda la zona de la
llamada Huerta del Rey de las afueras de la ciudad, reyes castellanos a partir de Alfonso VI y Alfonso VIII y de
arzobispos de la ciudad empezando por Rodrigo Jiménez de Rada continuado por Pedro Tenorio ante el temor
de nuevas investidas del enemigo del sur reforzaron las murallas toledanas, las de Alcalá de Henares, Escalona,
Talavera y Yepes sin descartar defensas de nueva planta distribuidas por todo el Adelantamiento de Cazorla, de la
Provincia de Jaén, empezando por la fortaleza de Segura de la Sierra, en posesión de los mitrados toledanos. La
creación del edificio de Galiana en el contorno de la ciudad del Tajo obedecía a esa empresa militar defensiva, en
otros contornos de ciudades musulmanas e hispanomusulmanas y del Norte de Africa se erigieron parecidos
centros o fortines castrenses de emergencia, las murallas de la Aljafería de Zaragoza, la Favara de Palermo, el
afrag mariní de Ceuta etc. En mi opinión toda literatura derrochada por los cronistas y poetas árabes de la
época taifa y a sus espensas escritos de autores de nuestros días en torno a palacio castrense del siglo XI de al-
Mam´un no encaja para nada en el actual edificio de Galiana. El nombre de Galiana aplicado al edificio a partir
del siglo XVI. Teophile Gautier lo llama palacio. Favara de Palermo fue conocido como palacio, castillo y Qasr Safar
según el viajero árabe Yubair. En Toledo Nabagero en 1525 habla de “antiguo palacio que llaman de Galiana”.
2 3
1., Una de las naves con arcos de medio punto y bóvedas de aristas,
modalidad esquifada (hiladas de ladrillo vistos de canto formando
cuadrados concéntricos tipo bizantino); 3, 5, el mismo tipo de bóveda
de la mezquita de las Tornerías; 2, bóveda de Galiana; 4, del rellano de
la escalera de la torre de Santo Tomé de Toledo, siglo XIII-XIV. En
Toledo bóveda de arista en la la Puerta del Vado del Arrabal y varias
4 5 casas de la ciudad conservan
bóvedas aristadas medievales de
sótanos medievales; 6, el mismo
tipo de bóveda de cisterna bizantina
de Constantinopla.
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