Prueba de las puntas de los dedos
Valoración de una contractura de los músculos isquiocrurales
▶Procedimiento. Paciente en sedestación sobre la camilla, El paciente va flexionar una pierna a nivel de
la cadera y la rodilla y se la va sujetar. La otra pierna debe permanecer con la rodilla extendida. Se pide
al paciente que con el brazo que no tiene ocupado se toque los dedos del pie de la pierna extendida con
las puntas de los dedos de la mano. Se debe repetir la prueba en el lado contralateral.
▶Valoración. Cuando existe una contractura de los músculos isquiocrurales, el paciente sólo consigue
acercarse al pie con las puntas de los dedos y refiere un dolor «tirante» en la cara posterior del muslo.
La prueba se interpreta como positiva cuando se encuentra una diferencia en las molestias entre los dos
lados. La causa es con frecuencia un acortamiento comparativo e indoloro de la musculatura
isquiocrural. La capacidad de movimiento del paciente puede verse limitada de forma secundaria por
una enfermedad de la columna o una coxartrosis.
Prueba para la contractura del músculo recto femoral
Valoración de una contractura del músculo recto femoral
▶Procedimiento. El paciente se coloca en decúbito supino y deja colgando las piernas por el extremo de
la camilla. Se pide al paciente que se agarre una de las rodillas y la lleve hacia el tórax. Se debe medir el
ángulo que forma la pierna que sigue colgando. Se debe repetir la maniobra en el lado contralateral.
▶Valoración. Cuando existe una contractura del músculo recto femoral, conforme se acerca la rodilla al
tórax se producirá una flexión progresiva de la pierna que seguía apoyada en la camilla, mayor cuanto
más grave sea la contractura del músculo recto femoral. La prueba se considera positiva cuando existe
una contractura en flexión de la cadera en relación con una alteración de la articulación de la cadera,
una irritación del psoas (absceso en este músculo), un trastorno de la CL con acentuación de la lordosis y
alteraciones en la inclinación de la pelvis
Prueba de distensión del músculo recto femoral (prueba de Ely)
▶Procedimiento. El paciente se coloca en decúbito prono. El explorador valora la flexión pasiva de la
articulación de la rodilla de forma bilateral.
▶Valoración. Un aumento de la distancia entre el talón y la musculatura glútea o la flexión espontánea
de la articulación de la cadera del mismo lado indican un acortamiento funcional del músculo recto
femoral.
Prueba de extensión de la articulación de la cadera
Valoración de una contractura en flexión de la cadera.
▶Procedimiento. El paciente se coloca en decúbito prono con las caderas flexionadas sobre el borde de
la camilla de exploración. La pierna que no se desea explorar se sujeta entre las piernas del explorador,
se apoya sobre una silla o se deja colgando. El explorador fija la pelvis con una mano y con la otra
extiende lentamente la pierna que se desea explorar a nivel de la cadera. La lordosis lumbar queda
totalmente compensada por la posición en prono.
▶Valoración. El punto en el que la pelvis comienza a desplazarse o la CL sufre un movimiento hacia la
lordosis señala el final de la capacidad de extensión de la cadera. El ángulo formado entre el eje del
muslo y el plano horizontal (mesa de exploración) indica la contractura en flexión de la cadera. Esta
prueba permite valorar bien la contractura en flexión, sobre todo si es bilateral (espástica).
Maniobra de Thomas
Valoración de una contractura en flexión de la cadera.
▶Procedimiento. Decúbito supino. Se realiza una flexión de la articulación de la cadera de la pierna no
afectada, que se eleva hasta la lordosis lumbar. Esta movilización se controla colocando la mano entre la
columna lumbar y la mesa de exploración. En esta posición se fija la pelvis en su posición normal. La
pelvis muestra una inclinación hacia delante de unos 12°. A partir de aquí se inicia la lordosis lumbar.
Una mayor contractura en flexión de la cadera se puede compensar aumentando la lordosis lumbar, que
permite mantener al paciente una postura en apariencia normal
▶Valoración. Sólo es posible la extensión hasta una posición neutra a 0° manteniendo el muslo apoyado
sobre la camilla. Al aumentar la flexión, la pelvis se debe reorientar. Si la pierna explorada sigue apoyada
sobre la camilla, el ángulo que adopta la pelvis tras reorientarse se corresponde con la capacidad de
extensión máxima de la articulación de la cadera.
Cuando el paciente tiene una contractura en flexión, la cadera que se desea explorar no se puede
mantener extendida sobre la camilla y se producirá una flexión progresiva de la cadera y de la pelvis. La
contractura en flexión se puede estimar midiendo el ángulo que se forma entre la pierna afectada en
flexión y la camilla.
Se producen contracturas en flexión en la artrosis, en los procesos inflamatorios y en las malposiciones
de la articulación de la cadera, y pueden ser causa de alteraciones secundarias de la columna vertebral.
Prueba de compresión de Noble Valoración de una contractura del músculo tensor de la fascia lata.
▶Procedimiento. Paciente en decúbito supino. El explorador coloca la pierna del paciente con 90° de
flexión de la rodilla y aproximadamente 50° de flexión de la articulación de la cadera. Se ejerce una
ligera presión sobre el cóndilo femoral lateral con el dedo medio de la mano izquierda, que está
apoyada sobre el muslo. Se procede a realizar una extensión progresiva y principalmente pasiva de la
articulación de la rodilla mientras se mantiene la posición flexionada de la cadera y se sigue ejerciendo
presión sobre el cóndilo femoral lateral. Cuando se alcanza aproximadamente una flexión de 40° de la
rodilla, se pide al paciente que extienda totalmente la rodilla lentamente.
▶Valoración. El músculo tensor de la fascia lata se origina en el margen ventrolateral del hueso ilíaco
(espina ilíaca anterosuperior). Se corresponde con una división ventral del músculo glúteo medio. Su
tendón se dirige hacia delante a través de un refuerzo de la fascia lata del muslo, la cintilla iliotibial. Por
encima de la cintilla iliotibial, el músculo tensor de la fascia lata se inserta en la tuberosidad de la cintilla
iliotibial (tuberosidad de Gerdy). En su tramo distal se extiende por encima del epicóndilo lateral. La
cintilla iliotibial experimenta una tensión máxima cuando la rodilla se extiende por completo partiendo
de una flexión de 30°.
Signo de Drehmann
▶Procedimiento. Paciente en decúbito supino. El explorador coge la pierna del paciente a nivel del pie y
a la altura de la rodilla y la flexiona. Cuando al flexionar la rodilla se produce un aumento de la rotación
externa de la cadera, se deberá sospechar una enfermedad de la articulación de la cadera. Este
movimiento puede ser indoloro, pero en ocasiones provoca dolor.
▶Valoración. En pacientes jóvenes, el signo de Drehmann es positivo cuando existe una epifisiólisis de
la cabeza del fémur. Como consecuencia de dicha epifisiólisis, al flexionar la articulación de la cadera se
produce una rotación externa progresiva. Esta prueba también puede tener resultado positivo en las
infecciones de la articulación de la cadera, en las primeras fases de la coxartrosis o en algunos tumores.
Prueba de rotación pasiva (prueba del giro)
▶Procedimiento. Mientras el paciente se encuentra en decúbito supino, el explorador realiza
movimientos de rotación externa e interna suaves (movimientos de giro) de la articulación de la cadera
colocando una mano en el muslo y la otra en el tobillo. Durante este movimiento se desplaza la
superficie articular de la cabeza del fémur dentro del acetábulo sin activación de estructuras nerviosas ni
miotendinosas.
▶Valoración. La aparición de dolor o limitaciones para la movilidad en uno de los dos lados indica una
patología intraarticular de la cadera.
Prueba de Anvil
▶Procedimiento. El paciente se encuentra en decúbito supino con las piernas extendidas. El explorador
eleva ligeramente con una mano la pierna extendida y con la otra mano golpea con el puño el talón en
dirección axial.
▶Valoración. La potencia del golpe se transporta hasta la articulación de la cadera. La aparición de dolor
en la ingle o en la zona del muslo próxima a la cadera indica una lesión en la cadera (p. ej., coxartrosis,
coxitis, fractura del cuello del fémur); en los pacientes portadores de una prótesis de cadera este signo
indica un aflojamiento de la prótesis (la aparición de dolor en la ingle sugiere un aflojamiento del cotilo,
mientras que el dolor en la cara lateral sugiere más un aflojamiento del vástago). Aparecerán molestias
en la columna lumbar en pacientes con enfermedades de los discos intervertebrales o trastornos
vertebrales de origen reumático.
Dolor a la sacudida axial de la pierna
▶Procedimiento. El paciente se coloca en decúbito supino, con una pierna extendida y la otra
flexionada a nivel de la rodilla y en rotación externa en la cadera. El paciente debe colocar el maléolo
externo de la pierna flexionada por encima de la rodilla contralateral. El explorador coge con las dos
manos la parte distal del muslo y lo sacude en dirección axial.
▶Valoración. Este movimiento provoca una sacudida en la articulación de la cadera y la parte de la
pelvis afectada.
La aparición de dolor en la ingle indica una enfermedad articular en la cadera (p. ej., una coxartrosis); la
aparición de dolor tras la implantación de una prótesis de cadera sugiere un aflojamiento de la misma.
Aparecerá dolor en la región de la columna lumbar en pacientes con trastornos del disco intervertebral
o trastornos reumatológicos vertebrales.
Prueba del piriforme
Valoración de una contractura del músculo piriforme.
▶Procedimiento. El paciente se tumba sobre el lado sano. Se flexiona la pierna afectada 60° a nivel de
las articulaciones de la rodilla y la cadera. El explorador estabiliza la pelvis con una mano y con la otra
ejerce presión dirigida hacia el suelo sobre la articulación de la rodilla.
▶Valoración. La aparición de dolor en el músculo piriforme sugiere una contractura muscular. La
aparición de dolores que se irradian con síntomas neurológicos sugiere una irritación del nervio ciático.