Testamentos Especiales
Los testamentos especiales, como su nombre lo indica, son para utilizarlos en
situaciones que no se dan frecuentemente, es decir que no son de uso común,
para que nazcan a la vida jurídica deben de llenar los requerimientos indicados en
la legislación civil guatemalteca, debido a que, en la referida ley, se encuentran
tipificados.
Como su nombre lo indica, los testamentos especiales son aquellos en que para
su otorgamiento no se observan todas las formalidades establecidas para los
testamentos en general; y ello es en razón de que no siempre el testador, por
circunstancias del momento, está en posibilidad de otorgar sus disposiciones de
última voluntad ajustándose a las exigencias legales establecidas. Esta modalidad
de testamento se otorga, por razón del lugar, por razón de tiempo; por razón de
lugar y personas, según los casos.
Aguirre indica que en el Código Civil se regulan distintas clases de testamentos
que por otorgarse en circunstancias muy calificadas se les llaman testamentos
especiales. A todos ellos se les aplica la norma general de que sólo son válidos, si
el testador muere durante la situación que configuran los hechos que motivaron
que el testamento se otorgara en esa forma, o bien, si fallece dentro de los
noventa días posteriores a la cesación de esa situación (1998; 271) Córdoba,
expone que los testamentos especiales llamados también privilegiados,
constituyen actos transitorios, pues tienen lugar en situaciones extraordinarias que
impiden que se cumplan los requisitos legales para testar.
Por lo que se considera que los testamentos especiales como su nombre lo indica
se utilizan exclusivamente cuando se transcurren los requisitos regulados en el
código civil de lo contrario estos no serán válidos y no nacerán a la vida jurídica y
en consecuencia no surtirán los efectos de ley que se pretende. Dentro de la
legislación civil guatemalteca se encuentran regulados los Testamentos
especiales, y los cuales se desarrollan en forma individual, indicando la situación
que se debe de ocurrir para que estos sean válidos, nazcan a la vida jurídica y, por
consiguiente, surtan los efectos legales pertinentes.
Los testamentos especiales han sido reconocidos por la doctrina desde épocas
remotas, entre los cuales se mencionan los siguientes. Canovas clasifica los
testamentos especiales de la siguiente forma: “a) Testamento Militar; b)
Testamento Otorgado en el extranjero; c) Testamento marítimo”. (1964; 1641) Por
su parte Puig los hace de la siguiente forma: “a) Testamento Marítimo; b)
Testamento militar; y c) Testamento otorgado en el extranjero”. (1965; 2441) Flores
lo hace así: “a) Testamento Militar; b) Testamento Marítimo; y c) Testamento hecho
en país extranjero”. (1978: 214) En el transcurso de la historia los testamentos
especiales han sido objeto de varios estudios y clasificaciones, por lo que se
concluye que coinciden las clasificaciones realizadas en forma separada por cada
uno de ellos.
Con el paso del tiempo y a lo largo de la historia los testamentos especiales, han
sido objeto de estudio y análisis debido a que como se ha indicado, estos se dan
en situaciones extraordinarias y, son aplicables a las personas que desempeñen
los cargos regulados en la legislación civil guatemalteca, los cuales siguen
vigentes hasta nuestros días.
Los legisladores de todos los países han incluido dentro de las formas comunes
de testar, otras llamadas “especiales”, los cuales, por su forma no tradicional,
aunque llenan determinados requisitos, no se sujetan por así decirlo
obligatoriamente a todas las exigencias o formalidades que se requieren para el
otorgamiento de un testamento común u ordinario. Las formas de testar fueron
contempladas tanto en el derecho romano como en el derecho intermedio para el
caso de que una persona no pueda testar en la forma que se hace para los
testamentos comunes.
El Testamento Militar Esta clase de testamento es una forma extraordinaria de
otorgarlo, es decir se utiliza cuando se le hace imposible al testador hacerlo en la
forma común. Esta forma de testar también se ha sido mencionada en el derecho
romano y en la legislación europea. El testamento militar tiene su origen en el
derecho romano. Constituía un régimen particular, privilegiado, aplicable a los
militares. La flexibilidad que le ley otorga a esta clase de testamento en cuanto a la
observancia de la forma requerida para disponer de los bienes es por mortis
causa. Sobre la existencia del testamento militar, la legislación guatemalteca
registra datos desde el siglo XIX hasta llegar a la época actual. (Azurdia, 1989: 30)
En efecto, la citada figura jurídica inicialmente fue contemplada en el artículo 784
del Código Civil guatemalteco de 1877, que establecía: Artículo 784.
Los militares y demás individuos pertenecientes al ejército que se hallen en
campaña, en plaza sitiada, o prisioneros en poder del enemigo, podrán otorgar
testamento cerrado o abierto, ante un jefe, ante un oficial de la clase de capitán y
en presencia en dos testigos.
Posteriormente a la promulgación del Código Civil de 1877, fue emitido el Decreto
214 de fecha 1 de agosto de 1878, Código Militar, aún con vigencia parcial, en sus
artículos 573 y 577 indica: “Artículo 787. Los testamentos de que habla los tres
artículos anteriores, solo son válidos, si el testador muere durante la situación a
que dichos artículos se refieren, o dentro de los treinta días posteriores a la
cesación de ella”. Se puede determinar el origen del testamento militar lo
encontramos en la época Derecho Romano, el cual lo consideraba como un
testamento privilegiado, sin embargo, dentro de nuestra legislación civil
guatemalteca, se encuentran datos sobre su existencia sobre el mismo desde el
siglo XIX hasta nuestros días.
También es importante mencionar, que en una entrevista realizada al Coronel
Freddy Augusto Castillo Castillo, Director General Interino de Asuntos Jurídicos del
Ministerio de Defensa Nacional, manifestó que no se encuentran registros de que
se haya otorgado algún testamento militar, en el tiempo de ejercicio que tiene que
es de veintiocho años, debido a que cuando se envían destacamentos de Kaibiles
a otros continentes, los aspirantes deben de llenar previamente una solicitud y
cumplir con los requisitos físicos y psicológicos establecidos.
Si cumplen con los requisitos requeridos, se les imparte un curso de
entrenamiento que dura aproximadamente un año, por lo que en este tiempo que
tienen, es prudencial para que dejen arreglados todos los documentos legales que
consideren necesarios. Por lo que se determina que cuentan con el suficiente
tiempo antes de que los contingentes sean destacados a cualquier continente del
mundo, pero hizo énfasis que al continente que más destacamentos se hacen es
al africano. Es importante mencionar que los Kaibiles que se fueron destacados al
Congo y fallecieron en el continente africano, fueron sometido al procedimiento
descrito con antelación por lo que no se 14 tiene conocimiento que los familiares
hayan tenido problemas con los bienes que poseían si es que los tuvieren. Aguilar
establece: Que las especiales circunstancias de la vida militar en tiempo de guerra
han aconsejado, desde tiempos remotos, regular especialmente el otorgamiento
del testamento por militares en campaña, y personas asimiladas, dado que
difícilmente se podrán observar las formalidades de los testamentos ordinarios.
En este sentido, el artículo 965 del Código Civil dispone: Los militares en
campaña, rehenes, prisioneros y demás individuos empleados en el ejército o que
sigan a éste, podrán otorgar testamento abierto ante el oficial bajo cuyo mando se
encuentre. Es aplicable esta disposición a los individuos de un ejército que se
halle en país extranjero. Si el testador estuviere enfermo o herido, podrá otorgarse
ante el facultativo que lo asiste, o ante un oficial de cualquier categoría. Si
estuviere en destacamento ante el que manda éste, aunque sea subalterno. En
todos los casos de este artículo será necesaria la presencia de dos testigos que
sepan leer y escribir; y si el testador no pudiere firmar, lo hará por el cualquiera de
los dos testigos. (2007:81) De conformidad con lo expuesto con antelación
únicamente podrán utilizar esta clase de testamento especial militar, los militares
en campaña, rehenes, prisioneros y demás individuos empleados por el ejército.
Después de otorgar el testamento se deberá cumplir con el procedimiento
regulado en el código civil guatemalteco en el artículo 966 que en su parte
conducente establece que deberá ser remitido con la brevedad posible al Cuartel
General, y por este al Ministerio de la Defensa Nacional. Si el testador hubiera
fallecido, el Ministro de la Defensa Nacional remitirá el testamento al juez del
último domicilio del difunto y, siéndole conocido, a cualquier juzgado de primera
instancia del ramo civil del departamento de Guatemala, para que de oficio cite a
los herederos y demás interesados en la sucesión.
Estos deberán solicitar que el testamento se protocolice en la forma prevenida en
el Código Procesal Civil y Mercantil. Zanonini expresa que el testamento militar es
una forma extraordinaria que atienden circunstancias excepcionales en que, por
una u otra razón, no es posible recurrir a cualquiera de las ordinarias.
Característica general, aunque no en todos los casos, es que los testamentos
especiales están sujetos a 15 caducidad de pleno derecho para el caso de que el
testador sobreviva a las circunstancias especiales que determinaron su redacción.
(1987; 395) El testamento militar en el derecho romano era extremadamente
formalista en lo que atañe a los testamentos; se comprende que no era fácil
cumplir con las numerosas y prolijas formalidades legales cuando una persona se
encontraba en una expedición militar, por lo tanto, los militares fueron totalmente
liberados de las formalidades, bastaría simplemente con la expresión de la
voluntad debidamente comprobada.
Testamento Marítimo Este testamento es una forma excepcional de poder
disponer de sus bienes muebles o inmuebles, como consecuencia a la situación
en que se encuentra el testador, motivo por el cual no le es posible acudir a un
notario para poder realizarlo en la forma común como lo expresa en su parte
conducente la legislación civil guatemalteca. Vásquez, indica que dos son los
presupuestos necesarios para que se pueda otorgar el testamento marítimo:
a) Que el testador se encuentre a bordo de una nave. Aquí basta que el testador
se encuentre en el buque, aunque éste no haya llevado anclas, pudiendo otorgar
este testamento durante todo el tiempo que dure la navegación y tanto la alta mar
como en las escalas que el buque pudiera realizar;
b) Que la embarcación donde se realice un viaje marítimo. Con respecto a este
segundo supuesto hay encontradas opiniones; mientras algunos autores como
García Goyena dice que se trata de testamento otorgado durante la navegación en
alta mar exclusivamente. (2001;207) En realidad, en la actualidad la tecnología en
el tránsito aéreo ha avanzado y por lo tanto las naves aéreas son capaces de
aterrizar en los buques y en que pocas horas podría ser trasladado a tierra el
tripulante el tripulante que estuviere en peligro de muerte, si fuera necesario y por
consiguiente puede otorgar el testamento con todas las formalidades de ley y en la
forma común, ya sea porque se regrese al país de origen o se llegue al lugar de
destino.
En cuanto al otorgamiento debido a emergencias, se consideró inoperante, por
los intempestivos de las mismas, debido a que al suceder una catástrofe sería
muy difícil la conservación del testamento. La ley civil sustantiva guatemalteca se
refiere claramente el testamento marítimo. Sin lugar a duda la justificación del
testamento marítimo estriba en la situación especial en que se encuentran los
pasajeros o tripulación de un buque, que no pueden recurrir a las formas comunes
de otorgar testamento como lo hacen generalmente de las personas que si
pueden hacerlo en cualquier momento. El código civil en el artículo 967 establece
que el testamento marítimo debe ser acerrado o abierto de los que vayan a bordo
durante un viaje marítimo, se otorgarán de la forma siguiente: Si el buque es de
guerra, ante el contador o ante el que ejerza sus funciones, y que vean y
entiendan al testador.
El comandante del buque o el que haga sus veces, otorga su visto bueno. En los
buques mercantes autoriza el testamento el capitán o el que este a cargo con
asistencia de dos testigos como se expresa anteriormente. En ambos casos los
testigos se elegirán entre los pasajeros si los hubiere. En cambio, tratándose del
contador del buque de guerra y del capitán del mercante, deberán otorgar su
testamento ante la persona que debe sustituirlos en el cargo.
Formalidades Al igual que en el testamento militar, como única formalidad en esta
clase de testamentos, es la que se refiere a la presencia de dos testigos que
puedan leer y escribir; que vean y entiendan al testador, seleccionándose estos
entre los pasajeros. Se considera que a pesar de que el código civil no estipula en
cuanto si no hay pasajeros a bordo o habiéndolos no llenan los requisitos
requeridos por la ley, les pueden suplir los componentes de la tripulación del
buque.
En esta forma de testamento se considera nula toda cláusula que favorezca a
cualquier persona que ejerza autoridad en el buque, salvo que se trate de un
pariente del testador. Formalidades posteriores a su otorgamiento Custodia del
testamento En el artículo 969 del decreto ley 106, establece que los testamentos
abiertos hechos en alta mar serán custodiados por el comandante o por el capitán,
y se hará mención de ellos en el diario de navegación; sin embargo en cuanto a
los testamentos cerrados no los regula la ley citada; por lo que se determina que
estos últimos pueden ser conservados por el propio testador o por un tercero;
debido a que es un acto electivo del testador imponiéndose tan solo la mención en
el diario de navegación.
Presentación del testamento El Código Procesal Civil y Mercantil en el artículo 476
indica que las autoridades diplomáticas o consulares guatemaltecas a quienes se
presente un testamento marítimo, otorgado conforme a las prescripciones del
código civil, cuidarán de que, sujetándose a las solemnidades externas del lugar
de la residencia, ratifiquen sus declaraciones el comandante y testigos ante
quienes se haya otorgado. Acto seguido, remitirá la cedula testamentaria, la
certificación de defunción y las actas correspondientes, al Ministerio de Relaciones
Exteriores, el que las hará llegar al juez competente para su formalización. En
cuanto al juez que debe formalizar el testamento nada regula la ley, pero se puede
inferir que se regirá por las mismas normas observadas para el testamento militar.
Protocolización Esta fase no lo regula nuestra legislación civil guatemalteca, pero
por analogía se considera que si se trata de testamento abierto se observarán las
reglas del testamento militar y si se trata de testamento cerrado, las reglas que
rigen el testamento cerrado común. Asimismo, se puede mencionar que en el
código civil chileno indica que el testamento marítimo lo pueden hacer todos los
que naveguen en un buque de bandera nacional, sea de guerra o mercante puede
aplicar esta forma.
No se distingue entre los individuos de la tripulación o los pasajeros. Basta la
circunstancia de encontrarse embarcado para poder hacerlo.. Aguilar indica que
aquellos que vayan a bordo durante un viaje marítimo dada la particularidad que
ello pueda comportar, gozan de la posibilidad de otorgar este testamento especial
en sus modalidades de abierto o cerrado (2007; 82) Se discute el momento inicial
y final del viaje marítimo, que autorizan este tipo de testamento, la opinión más
extendida considera que el viaje comienza desde que se embarca (aunque no se
hayan elevado anclas) y hasta que se desembarca en el puerto de destino (no en
las escalas). Asimismo, es importante mencionar que, en una conversación
sostenida con el teniente de Navío Oscar Noe Ramos Larios, director Naval de
Personal Acc. –COMADENA- de la Marina de la Defensa Nacional, expresó que
desde que se fundó la marina en el año de 1959 en la referida comandancia, no se
ha aplicado la utilización del testamento objeto del presente análisis debido a que
los buques, nunca se han visto inmersos en un conflicto internacional, por lo que
los marinos o tripulantes de los buques solo navegan dentro del mar nacional y
atracan en puerto nacionales.
Es importante manifestar que actualmente la a autonomía de un buque
guatemalteco es por un máximo de quince días, y si surgiera el caso remoto que
un tripulante se enfermara el mismo es trasladado a tierra. Testamento en Lugar
Incomunicado Esta clase de testamento lo pueden utilizar las personas que se
encuentren en lugar incomunicado, por motivo de epidemia, eso lo podrán realizar
ante el juez local y en presencia de dos testigos que sepan leer y escribir. En este
tipo de testamento no se hace inferencia si se realizara en forma abierta o cerrada
o en ambas opciones, de igual forma se podrá aplicar por analogía las reglas del
testamento marítimo. Artículo 971 Código Civil se consiente otorgar testamento a
las personas que se hallen en lugar incomunicado por motivo de epidemia sin
intervención de notario y, por consiguiente, se podrá testar ante juez local y en
presencia de dos testigos que sepan leer y escribir. Se exige que se dé en el caso
de epidemia. No parece necesaria que sea ésta declarada oficialmente, sino que
exista de hecho.
En la actualidad este testamento no tiene especial sentido; pero sí lo tuvo en otras
épocas históricas, justificándose la dispensa y aligeramiento de los requisitos del
testamento ordinario por el estado de caos e incomunicación que la epidemia
provoca. (Decreto ley 106) Justificación Este se justifica en que el desarrollo de los
testamentos especiales dentro de la legislación civil guatemalteca, no ha dejado
desprotegidas a las personas que se encuentran a punto de morir debido a una
epidemia que ocurre en un lugar determinado y que por la misma razón esta
prohibido l ingreso a otras personas a esa comunidad por temor al contagio y
expansión de la misma.
En este caso, es cuando el juez suple al notario para redactar el testamento por
medio del cual la persona en peligro de muerte plasmara su última voluntad para
disponer de sus bienes, en la forma que el causante designe, como única
formalidad de esta forma de testar se requiere la presencia de dos testigos que
sepan leer y escribir. Formalidades Posteriores a su otorgamiento La legislación
civil guatemalteca, no desarrolla este tema, sin embargo, si el testamento se
otorgó ante juez de paz y fallece el otorgante se aplica por analogía el
procedimiento del militar y marítimo y debe ser remitido al juez de primera
instancia jurisdiccional para su formalización en la forma correspondiente.
En Guatemala, no se ha otorgado esta clase de testamento, pues hasta la
actualidad no ha sido objeto de una epidemia masiva y no se encuentran registros
que soporten la existencia esta forma de testar en épocas pasadas.
Testamento Preso Esta clase de testamento, se da también en situaciones cuando
una persona esta privada de su libre locomoción y libertad, por lo que no le es
posible acudir ante un notario para la elaboración del testamento respectivo. El
preso puede otorgar testamento en caso de necesidad ante el jefe de la prisión, y
asistencia de dos testigos, quienes a falta de otras personas la norma legal
establece que deben ser los mismos compañeros de prisión, desde luego siempre
que no sean inhábiles por otra causa y que sepan leer y escribir.
El testamento del preso se justifica, que este testamento se hace en virtud de que
se encuentra una persona privada de libertad y en caso de necesidad, y no le sea
posible agenciarse de Notario para tal acto lo puede hacer ante el jefe de la prisión
en donde se encuentre recluido.
Por lo expuesto con antelación se puede indicar que el código civil guatemalteco,
con una amplia visión ha previsto todos estos casos especiales, para que nadie se
quede sin efectuar una de las formas de manifestar la voluntad y disponer de sus
bienes que por derecho le corresponde. En la visita realizada a La Dirección
General del Sistema Penitenciario de Guatemala, se pudo determinar que esta fue
creada como una institución del Estado, Cuerpo de Seguridad de carácter civil,
organizado para lograr la readaptación y rehabilitación social de los internos o
reclusos, y en esta institución del estado, no se encuentran archivos de que las
personas privadas de libertad, hallan utilizado la modalidad de este testamento,
exponiendo que si se diere el caso, los reclusos llaman a sus familiares para que
ellos lleven a un Notario para la elaboración del testamento, y, otros no hacen uso
de este por que carecen de bienes.
Como única formalidad debe observarse en este testamento, la presencia de dos
testigos que lean y escriban y, que no se encuentren inhabilitados por otra causa.
Formalidades Posteriores a su otorgamiento Si falleciere el testador, la persona a
quien le quedare el testamento tiene la obligación de presentarlo ante juez
competente para que decida su protocolación. Testamento otorgado en el
extranjero La especialidad de este testamento consiste en que podrán, los
guatemaltecos que se encuentran fuera del territorio nacional, sujetándose a las
normas establecidas por las leyes del país en que se hallen, otorgar testamento.
Pueden hacer uso de la facultad de testar los que se encuentren en alta mar,
durante su navegación en un buque extranjero, con sujeción a las leyes de la
nación a que el buque pertenezca.
Los guatemaltecos que se encuentran fuera de la república tienen el derecho de
otorgar su testamento ante el Agente Diplomático acreditado entre el país donde
se encuentre, de conformidad con la ley siempre que sea notario. Aguilar indica:
Los ciudadanos guatemaltecos pueden otorgar testamento en el extranjero. Al
respecto el artículo 974 código civil, señala: Los guatemaltecos podrán testar fuera
del territorio nacional, sujetándose a las normas establecidas por las leyes del país
en que se hallen.
Es importante mencionar que en la Ley del Organismo Judicial en el artículo 43,
establece que los notarios guatemaltecos pueden autorizar documentos en el
extranjero, elaborándolos en papel simple, protocolizándolos al regreso de estos a
la República de Guatemala, por lo que los residentes en el extranjero también
tienen la opción de contratar a un abogado guatemalteco y movilizarlo al lugar que
se encuentren, estos documentos se protocolizarán surtirán los efectos legales
esperados. Justificación El fundamento de este testamento, consiste en la facultad
que la ley otorga al guatemalteco, que se encuentra fuera de la república de poder
testar de acuerdo a la ley nacional del país donde se encuentre; o de acuerdo a la
ley guatemalteca, ante el agente diplomático o consular, siempre que sean notario.
Como única formalidad de este testamento es que el agente diplomático o
consular guatemalteco, ante quien se otorgue testamento sea notario. En cuanto a
las formalidades necesarias para testar de conformidad con las leyes del país en
donde se encuentre el guatemalteco; se estará al principio “locus regit actum” que
significa que se regirá por las leyes del país en que se otorgue el testamento.
Formalidades posteriores a su otorgamiento La legislación civil guatemalteca no
indica al respecto cuales son los pasos que debe de seguir al otorgamiento de
esta clase de testamento; sin embargo, se considera que, tratándose de
testamentos otorgados ante el agente consular o diplomático de conformidad con
el código civil, no hay ningún problema debido a que en su calidad de notario
puede protocolizar el testamento otorgado ante sus oficios. Cuando se trate de
testamento otorgado conforme a las leyes del país en donde se encuentre el
testador, deberá estarse a lo preceptuado en la ley del organismo judicial en el
artículo 37 que literalmente expresa: Para que sean admisible los documentos
provenientes del extranjero que deban surtir efectos en Guatemala, deben ser
legalizados por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Si los documentos están redactados en idioma extranjero deben ser vertidos al
español bajo juramento por traductor autorizado en la República; de no haberlo
para determinado idioma, se traducen bajo juramento por dos personas que
hablen y escriban ambos idiomas con legalización notarial de sus firmas.
En relación a la extinción de los Testamentos Especiales establece el código civil
guatemalteco en su artículo 973 “Los testamentos especiales a que se refiere a los
artículos anteriores, solo son válidos si el testador muere durante la situación a
que dichos artículos se refieren o dentro de los noventa días posteriores a la
cesación de ella”. De lo expuesto con antelación, se analiza que si el testador no
fallece durante la situación en la que han sido otorgados los testamentos
especiales o dentro del plazo referido, los mencionados testamentos dejan de
tener validez y por consiguiente el testador deberá sujetarse para el otorgamiento
de uno nuevo, a las formas comunes de testar. Esto implica la cesación del valor
jurídico del testamento por ministerio de ley y por causas independientes a la
voluntad del testado.
El testamento militar, es una forma extraordinaria que puede, la persona hacer uso
debido a que en la situación especial que se encuentra no tiene acceso a
realizarlo de la forma común. El testamento objeto de la presente investigación se
encuentra regulado en la legislación civil guatemalteca vigente, pero del mismo no
se encuentran archivos que indiquen que este haya sido otorgado anteriormente,
además por el avance y desarrollo tecnológico que ha surgido en la sociedad, no
se ha utilizado por las fuerzas militares de este país, pero si se cuentan con las
herramientas legales necesarias si llegara el caso de tener que emplearlo.
El testamento marítimo, es un documento que se adecua a las personas que se
encuentran embarcados en calidad de tripulantes en un buque, este se encuentra
regulado en la legislación civil guatemalteca, después de la investigación y análisis
del mismo al igual que el testamento militar, no se ha utilizado desde la fundación
de la Comandancia de la Defensa Marina Nacional, debido que nunca se han
enfrentado a un conflicto internacional, pero si se diera el caso, están capacitados
para realizarlo y cuentas con la herramientas legales para hacerlo.
El testamento en lugar incomunicado, es un acto por medio del cual el testador se
encuentra en un lugar donde la población sufre de una epidemia, por lo que esta
prohibido el ingreso de otras personas a ese lugar por peligro de contagio, en
consecuencia no tiene la posibilidad de tener acceso a un notario, por lo que aquí
en Guatemala, no se ha hecho uso de esta facultad legal.
El testamento del preso, es un documento que están facultados otorgar las
personas que se encuentran privados de libertad, esta disposición legal al igual
que el testamento militar y marítimo, no hay archivos que soporten la existencia de
este, debido a que si el privado de libertad necesita otorgar el testamento, puede
llamar a un abogado para que este lo realice de la forma común.
El testamento otorgado en el extranjero, es el documento que da la opción a los
guatemaltecos que viven en el extranjero, disponer de sus bienes haciéndolo, ante
el Agente Diplomático o Consular de este país que se encuentren si este fuere
notario, asimismo pueden hacerlo sujetándose a las leyes del país en que se
encuentren, en esta clase de testamento, los guatemaltecos que se encuentran
fuera del territorio nacional, por lo regular no lo utilizan por falta de conocimiento
que pueden hacerlo, esto se da mas en los indocumentados que residen en el
extranjero y no acuden al Consulado Guatemalteco del país que se residen debido
al temor de ser deportados. Asimismo los cónsules y agentes diplomáticos
nombrados, raramente son abogados, por lo que no se cumple con lo regulado en
la legislación civil guatemalteca.
Los testamentos especiales regulados dentro de la legislación civil guatemalteca,
en la actualidad, no concurren las situaciones especiales de carácter
extraordinario que se encuentran tipificadas en la norma legal mencionada, por lo
que los mismos no se han utilizado en nuestro país, aunque se cuenta con las
herramientas necesarias para realizarlos si se llegara a dar el caso.