Evaluación por Imagen del Cáncer Renal
Evaluación por Imagen del Cáncer Renal
ARTÍCULOS DE REVISIÓN
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Del Instituto Nacional de Cancerología y del 2 Centro Médico ABC Campus Santa Fe. Av. Con el advenimiento de nuevas técnicas quirúrgi-
San Fernando No. 22, Col. Sección XVI Deleg. Tlalpan, 14080, México, D.F.
Copias (copies): Dr. Mario Patiño Zarco E-mail: [email protected] cas en el tratamiento del CCR, tales como la cirugía
laparoscópica preservadora de nefronas, los estudios
por imagen son parte esencial en la evaluación de esta
Introducción enfermedad.
El cáncer de células renales (CCR) representa el 3-
4% de los casos nuevos de cáncer en EU. El 7o. cán- Epidemiología
cer más común en hombres y el 8o. en mujeres.1 En Estados Unidos se estiman 57,760 nuevos ca-
Se ha descrito una presentación clínica típica, do- sos y 12,980 muertes por cáncer renal para el año 2009,
lor en flanco, hematuria, masa palpable; sin embar- lo que representa el 2.3% del total de muertes.1 En
go, ésta es rara (5-10% de los casos). Los síntomas nuestro país, el RHPNM reportó en 2000 que el CCR
son poco específicos: anorexia, fatiga, pérdida de peso ocupó el décimo tercer lugar entre las incidencias de
e incluso fiebre de origen desconocido.2 Otras pre- todas las neoplasias, con 2.13%. Para el año 2002,
sentaciones incluyen varicocele (secundario a trom- este mismo registro reportó un total de 1664 casos
bosis tumoral en la vena renal izquierda o en la vena (mujeres = 722; hombres = 938), con una tasa de inci-
cava inferior) o enfermedad diseminada. El CCR pue- dencia de 1.5%. Estos porcentajes sólo aplican para el
de presentar de manera asociada síndromes para- CCR del adulto, excluyéndose al tumor de Wilms.5 La
neoplásicos, por ejemplo, policitemía secundaria a mayoría de los tumores se presentan de la 5a. a la 7a.
secreción aumentada de eritropoyetina, hipercalcemia década de la vida, la edad promedio al diagnóstico es
secundaria a factores reguladores del calcio y disfun- de 65 años. La incidencia es de 2-5 veces mayor en
ción hepática (síndrome de Stauffer). Recientemen- hombres.6 Existen patologías genéticas asociadas a
te, la mayor utilización de métodos como la Tomogra- una mayor incidencia, se sabe que del 35-40% de los
fía Computarizada (TC), la Resonancia Magnética pacientes con enfermedad de von Hippel-Lindau de-
(RM) y el Ultrasonido (US), ha condicionado un incre- sarrollarán CCR, presentándose de manera bilateral
mento en el número de “incidentalomas”, aumentan- hasta en el 75% de los casos.7,8 Otros factores de ries-
do del 10% en la década de los 70’s a un 60% en los go incluyen diálisis crónica (aumento de tres a seis
90’s.3, 4 veces en el riesgo), tabaquismo, obesidad, uso de diu-
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viene de la pág. 5 dies are essential in the evalua- may help differentiate between
tion of this disease. different types of RCC. The MR
Objective: Article for review and the US are considered com-
ABSTRACT aimed for renal cell carcinoma plementary methods in doubtful
(RCC)- patients imaging eva- cases. Close follow up of post
Introduction: In United Sta- luation and staging. surgery patients helps to identi-
tes, Kidney Cancer (renal cell Conclusion: CT contrast re- fy possible relapses.
carcinoma (RCC)) is the seven- solution is the method of choice
th and eighth place in men and for detection, evaluation and fo- Keywords: Renal cell carci-
women, respectively. Symptoms llow-up of patients with kidney noma (RCC), computed tomo-
include anorexia, fatigue, weig- tumors. Some features like the graphy (CT), magnetic resonan-
ht loss, and fever. Imaging stu- reinforcement pattern by CT, ce, ultrasound.
réticos, exposición a productos derivados del petróleo, tiene mal pronóstico. Los tumores cromófobos y los on-
solventes, cadmio, plomo, asbesto, radiación ionizan- cocitomas se originan del epitelio tubular, pueden lle-
te, dietas ricas en proteínas, hipertensión, trasplante gar a confundirse histológicamente, pero tienen un perfil
renal, infección por VIH.9 inmunohistoquímico diferente y generalmente un buen
pronóstico (Figura 1D).
Patología El tumor se puede extender hacia la grasa peri-re-
El CCR es el tumor que afecta con mayor frecuen- nal, hacia la glándula suprarrenal ipsilateral, hacia los
cia al riñón en adultos, representa del 80-90% de las músculos adyacentes y en con menor frecuencia ha-
neoplasias malignas del riñón. cia el hígado, bazo, páncreas y colon. Es raro que el
Los tumores generalmente aparecen encapsulados, tumor invada a los sistemas colectores. Otra forma de
pueden ser sólidos, quísticos o con componente mix-
to, incluyendo la presencia de calcificaciones y grasa.10
Hasta en el 10% de los tumores se identifican compo-
nentes quísticos,11 éstos suelen ser más agresivos.12
Los tipos histológicos de acuerdo con la clasifica-
ción de Heidelberg13 incluyen adenocarcinoma (con-
vencional) de células claras (80%), papilar (15%), cro-
mófobo (5%), derivados del epitelio tubular (1%) y no
clasificable (4%) [14, 15]. Cada subtipo tiene un perfil cito- A B
genético e inmunohistoquímico, así como un pronósti-
co diferente. El grado histológico se define con la clasi-
ficación de Fuhrman,16 siendo el grado I un tumor muy
bien diferenciado y el grado IV el más anaplásico.
El cáncer de células claras muestra células grandes
y uniformes con abundante citoplasma celular, rico en
glicógeno y lípidos (Figura 1A); generalmente son al-
tamente vascularizados. Los tumores papilares se C D
subdividen en tipo I, caracterizados por ser de pre-
sentación esporádica y por metastatizar tardíamen- Figura 1. A) CCR de células claras convencional. El tumor
te (Figura 1B), y en tipo II (Figura 1C), caracterizados muestra células grandes, uniformes, con abundante citoplas-
por un patrón hereditario de presentación, pueden ser ma el cual es rico en glicógeno. B) CCR papilar tipo I. Las
múltiples, generalmente tiene escala de Fuhrman más papilas tumorales están revestidas por células cuboideas con
citoplasma basofilo. Los núcleos son pequeños con nucléo-
alta y tienen un peor pronóstico. Los tumores deriva-
los escasos, apenas perceptibles. C) CCR papilar tipo II. El
dos del epitelio tubular ocurren en pacientes jóvenes y tumor muestra papilas revestidas con células columnares y
en general tienen mal pronóstico. El carcinoma de tipo pseudoestratificadas con citoplasma eosinofilico. D) CCR cro-
medular es un subtipo raro, ocurre en pacientes jóve- mófobo. Células con necrosis central (esquina superior iz-
nes con anemia de células falciformes, está íntimamen- quierda). El citoplasma cellular es abundante, membranas
te relacionado con el carcinoma de túbulo colector y celulares prominentes, halo perinuclear. Tomada de Ref. 28.
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realización también se recomienda en aquellos pacien-
tes con tumores grandes.27
Tomografía Computarizada
Protocolo de adquisición: Es recomendable con-
tar con un protocolo específico para la evaluación de
lesiones renales sospechosas. En la literatura existen
diferentes propuestas, en general lo ideal es realizar
un rastreo inicial en fase simple para determinar la pre-
sencia de calcificaciones o de tejido graso (Figura 2)
dentro del tumor, para contar con un estudio basal y
establecer el patrón y la intensidad del reforzamiento
postcontraste. La dosis recomendada para la inyección
de material de contraste endovenoso es de 100-150
mL, se recomienda una velocidad de 2-3 mL/s. Una
Figura 2. Paciente masculino de 55 años de edad con lesión vez inyectado el contraste, se obtienen imágenes fo-
renal derecha, la lesión presenta grasa (-59 UH) en su inte- calizadas al área renal, se recomiendan retardos de
rior, compatible con angiomiolipoma (AML). 45-60 (fase cortico-medular), de 80-90 (fase nefrográ-
fica) y de 180 segundos (fase de eliminación). El ras-
treo del resto del abdomen puede realizarse en la fase
extensión del CCR es la trombosis tumoral, en primer cortico-medular. La evaluación del resto del abdomen
lugar hacia las tributarias de las venas renales y de se puede hacer en la fase cortico-medular.28
manera subsecuente hacia la vena renal principal, ha- Las imágenes en la fase cortico-medular ayudan a
cia la vena cava inferior, hacia las venas hepáticas y la identificación de la lesión y su aporte vascular, así
potencialmente hacia la aurícula derecha. La disemi- como para caracterizar la anatomía vascular y un posi-
nación hematógena es más común y ocurre antes que ble involucro de los elementos venosos por el tumor.29
la diseminación linfática, los sitios más afectados son Es importante tener en cuenta que no todos los tumo-
el pulmón y hueso. res son bien definidos en la fase cortico-medular, es
en estos casos donde las imágenes obtenidas en las
Diagnóstico por imagen fases nefrográfica y de eliminación ayudan en la de-
Los métodos de diagnóstico por imagen han evolu- tección de masas renales, sobre todo aquellas de ta-
cionado de manera importante en los últimos 20 años. maño menor.30-33 Otra ventaja de las imágenes obteni-
De todo el arsenal diagnóstico, la Tomografía Compu- das en la fase de eliminación es la identificación de
tarizada es considerada la modalidad de elección para anomalías anatómicas o involucro del tumor a los sis-
la detección y diagnóstico, reservando a la RM y al ul- temas colectores.29
trasonido como métodos complementarios. El desarro- Se han reportado valores de sensibilidad y especifi-
llo de equipos multi-detector ha propiciado un aumen- cidad superiores al 95% utilizando la técnica adecua-
to en la tasa de detección y diagnóstico en etapas más da.33 El posprocesamiento para obtener imágenes vo-
tempranas.17-23 Hasta el 70% de los tumores son des- lumétricas en 3D o multiplanares ayudan a visualizar
cubiertos de manera incidental, el tamaño promedio al las relaciones entre las diferentes estructuras, informa-
momento del diagnóstico es de aproximadamente 5 ción de utilidad sobre todo para los cirujanos.34-36
cm.22,23 A pesar de que existen algunas características Tumores sólidos: El reforzamiento tumoral es muy
que puedan sugerir el sub-tipo histológico, en general, importante para la caracterización de un tumor sólido.
no existen criterios por imagen establecidos para de- Un estudio demostró que el 90% de los carcinomas de
terminarlo.24,25 células claras son hipervasculares y heterogéneos, 75%
Se recomienda que el abordaje diagnóstico para la que eran del tipo papilar eran hipovasculares, los tu-
búsqueda de metástasis sea adaptado al riesgo espe- mores cromófobos demostraban reforzamiento mode-
cífico de cada paciente. Se recomienda la realización rado. Un patrón de reforzamiento mixto generalmente
de una TC torácica en pacientes con un tumor primario correspondía a células claras.37 Los carcinomas de
grande o localmente agresivo.2 La radiografía de tórax células claras tienden a ser hipervasculares y hetero-
se debe reservar para aquellos pacientes con bajo ries- géneos (Figura 3), demuestran vascularidad peritumo-
go de enfermedad metastásica o para el seguimiento ral con mayor frecuencia que cualquier otro tumor re-
a largo plazo.2, 26 La realización de una RM de cráneo o nal maligno de tamaño similar.37,39
de una gammagrafía ósea sólo se justifica si hay sínto- El cáncer papilar es típicamente hipovascular y ho-
mas sugestivos de enfermedad, en algunos casos su mogéneo37,38 (Figura 4).
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Figura 3. CCR. TC con protocolo específico para evaluación de masa renal. A) Se demuestra una masa parcialmente quística
con calcificaciones mínimas. B) Reforzamiento superior a 40 UH.
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A B
Figura 5. CCR cromófobo. Diferentes presentaciones por TC. A) Masa renal izquierda con reforzamiento sutil y homogéneo.
B) Masa renal con reforzamiento heterogéneo.
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A B
Figura 7. AML de bajo contenido graso. A) La TC simple demuestra una masa homogénea con mayor densidad que el
parénquima renal. B) La TC contrastada muestra reforzamiento homogéneo de aproximadamente 120 UH.
Ultrasonido
El ultrasonido es una herramienta importante para
la evaluación de los tumores renales. Puede diferen-
ciar a las lesiones quísticas de las sólidas (Figura 11).
Si una lesión renal se describe como quística, es muy
importante diferenciar un quiste simple (benigno) de
una lesión quística compleja que puede ameritar ma-
nejo quirúrgico. Un quiste simple es una lesión redon-
da u oval, totalmente anecoica de pared es delgada,
con reforzamiento acústico posterior y avascular. Las
características ultrasonográficas de una lesión quís-
tica maligna incluyen: pared gruesa (> 2 mm), calci-
ficaciones irregulares o centrales y presencia de flujo,
evidente con la modalidad Doppler color o Doppler
poder, en la pared o en los septos internos (Figura 12).
En los casos donde se identifican características sos-
Figura 8. CCR quístico multilocular. La TC contrastada de- pechosas, se recomienda la evaluación complementa-
muestra una masa renal izquierda, de aspecto quístico con ria con TC y RM.58
septos gruesos que refuerzan con la administración de con- El US y los métodos de imagen seccional (TC y RM)
traste. son complementarios entre sí. En el subgrupo de pa-
cientes cuyas lesiones son indeterminadas por US, la
algunos quistes complejos pueden tener intensidad de realización de un protocolo dedicado ya sea con TC o
señal más alta en T1 y señales más bajas en T2, por RM ayuda a la mejor caracterización.59 De igual mane-
que pueden contener detritus, material proteínico o ra, la evaluación con US puede ser de utilidad en aque-
sangre, no debe de identificarse reforzamiento con el llas lesiones indeterminadas por TC.
contraste. Cualquier reforzamiento observado tanto en Otras ventajas obtenidas con el ultrasonido es su
tumores sólidos sin componente graso o en lesiones capacidad para determinar la presencia y la extensión
quísticas con algún componente de tejidos blandos de trombos venosos, se ha reportado hasta 87% de
(nódulos murales, septo-pared gruesa) es sugestivo de certeza para la detección de trombosis venosa,60 de igual
neoplasia y requiere manejo quirúrgico.49,57 Se ha re- manera se ha reportado certeza de hasta 77-85% para
portado que un aumento de 15 % en el reforzamiento la estadificación (T).61 A pesar de estas ventajas, en
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Figura 9. AML. A) RM axial en secuencia T1 que demuestra una masa renal derecha con áreas hiperintensas. B) RM axial T1
fuera de fase que demuestra importante disminución en la intensidad de señal de las áreas previamente descritas, en relación
con tejido graso. C) La RM axial T1 contrastada + supresión grasa demuestra reforzamiento heterogéneo.
Figura 10. Carcinoma renal de células claras. A) Secuencia T2 que demuestra una masa renal derecha hiperintensa. B)
Secuencia T1 contrastada + saturación grasa demuestra reforzamiento heterogéneo.
PET-CT
El uso de la Tomografía por Emisión de Positro-
nes (PET) ha mejorado de manera significativa la
habilidad para caracterizar el fenotipo tumoral. El
C D PET es una técnica de imagen que se basa en la
detección de la energía emitida por radiotrazadores
Figura 11. Espectro de tumores renales. A) Masa heterogé- administrados al paciente de manera exógena. Es-
nea con componente sólido y quístico. B) Quiste epitelial be-
tos trazadores son sustancias que permiten evaluar
nigno, el US demuestra ecos internos, simulando una lesión
sólida. C) Carcinoma renal de células claras, US que demues- diferentes funciones biológicas sin alterar el entor-
tra masa predominantemente sólida con pequeñas zonas no, un principio del cual Hevesy fue pionero en 1935.
quísticas diseminadas. D) Carcinoma papilar derecho, se de- El PET ha revolucionado la habilidad para estudiar
muestra masa hiperecogénica en el polo renal inferior. la biología tumoral. 63
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Figura 12. A) Carcinoma de cé-
lulas claras demostrado tomo-
gráficamente. B) El Doppler po-
der muestra flujo interno en la
masa.
A B C
Figura 14. CCR positivo por PET. A) Imagen PET con dos zonas de intensa actividad metabólica focal. B) TC que muestra
una masa sólida dependiente del riñón derecho, se asocia la presencia de quiste simple. C) El estudio fusionado demuestra
intensa actividad metabólica en la masa renal, hipermetabolismo fisiológico por eliminación del FDG y zona de fotopenia en
el quiste simple.
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Figura 15. Diagramas
esquemáticos para la
estadificación TNM.
(AJCC Cancer Staging
Atlas. 6th edition. New
York: Springer; 2006)
Cuadro I. Estadificación TNM para cáncer renal. (AJCC. Cancer Staging Manual 6th.ed 2002)
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Cuadro II. Etapas clínicas de acuerdo con la clasificación TNM.
I T1 N0 M0
II T2 N0 M0
III T3 N0 M0
T1 N1 M0
T2 N1 M0
IV T4 N0 M0
T4 N1 M0
T N2 M0
T N M1
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A B
Figura 17. RM que demuestra tumor renal izquierdo con invasión venosa. A) Imágenes axiales en secuencia T1 con supre-
sión grasa que muestran la masa renal izquierda y un trombo tumoral que se extiende hacia la vena renal izquierda. B)
Secuencia T2 que demuestra importante distensión de la vena cava inferior, secundaria a trombo tumoral.
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sibilidad para la detección de metástasis pulmonares miento quirúrgico. La mayoría de las recurrencias ocu-
de tumores extra-torácicos va de 75 a 95%, pero es rren en los primeros tres años.86 El pulmón es el sitio
menor (50-70%) si las lesiones miden menos de 6 mm.84 más vulnerable a recurrencia tumoral, presentándose
El CCR se asocia con metástasis hepáticas hipervas- hasta en el 50-60% de los pacientes (Figura 20). Otros
culares. La sensibilidad de la TC para la detección de sitios comunes incluyen hueso, recurrencia en el lecho
metástasis hepáticas llega a ser del 100% con la rea- renal, cerebro, hígado y el riñón contralateral.87 Algu-
lización de un protocolo trifásico (fase simple, fase nos factores que determinan la probabilidad de recu-
arterial y portal).85 Las metástasis óseas del CCR ge- rrencia son el diámetro tumoral máximo, el estadio T y
neralmente son líticas (Figura 19), lo que limita la la etapa clínica.87
sensibilidad de la gammagrafía ósea, la cual no se La TC es la modalidad de elección para la detección
realiza rutinariamente y sólo se recomienda en pa- de recurrencia local (Figura 21) y a distancia. No se
cientes con niveles elevados de fosfatasa alcalina considera confiable al US para la evaluación del lecho
sérica o pacientes con dolor óseo. La realización de renal. RM contrastada en pacientes con falla renal o
TC o de RM para la búsqueda de metástasis cerebra- en pacientes en los que la utilización de material de
les sólo está indicada para pacientes que presenten contraste iodado está contraindicada. La evaluación
sintomatología de sospecha (Figura 19). torácica con radiografía convencional o con TC se de-
La certeza global de la RM para la estadificación es termina de acuerdo a los datos clínicos y al estado pa-
comparable y en algunos casos superior a la de la TC, lo tológico. La gammagrafía ósea y la RM de cráneo se
que la hace un método excelente para la estadificación reservan para pacientes con sospecha clínica.
en pacientes con hallazgos no concluyentes en la TC.37 El FDG-PET tiene un rol potencial en la evalua-
ción de metástasis a distancia, sobre todo si los ha-
Seguimiento post-tratamiento llazgos con métodos convencionales son dudosos, y
Hasta el 20-30% de los pacientes con tumores rena- para diferenciar entre cambios post-tratamiento y re-
les localizados tienen recurrencias después del trata- currencia.74
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Figura 19. Ejemplos de lesiones metastásicas por CCR.
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