Facultad de Derecho y Ciencias Políticas
Curso: Gestión y Políticas Públicas
Docente: Nataly Herrera Valera
Semestre: 2024-1
Actividad Evaluada: T3
Título: Trabajo de investigación
Grupo:
Díaz Díaz, Dalton Alonso
Jacinto Benites, Brenda Milagritos
Rojas Atalaya, Feliz Dunkan
Vargas Chillón, Claudia Nayeli
Vásquez Padilla, Franklin Ever
Lima, 18 de septiembre de 2024
1. Identificación del problema público
Alto índice de inseguridad ciudadana en Lima Metropolitana
Condición: Alto índice
Variable Central: Inseguridad
Sujeto: Lima Metropolitana
2. Situación actual
La percepción de inseguridad según López et al. (2021) se describe como una
respuesta emocional de miedo o ansiedad ante el delito o símbolos que una persona asocia
con el mismo, afectando no solo el comportamiento de los ciudadanos, sino también
limitando sus decisiones cotidianas y su bienestar general.
En Lima Metropolitana, los principales factores que contribuyen al alto índice de
inseguridad ciudadana son la delincuencia y la violencia, generando una gran inestabilidad en
la vida de las personas y afectando tanto su entorno familiar como laboral; esta situación se
traduce en un impacto negativo en la sociedad, creando un ciclo de temor y desconfianza, lo
cual, a su vez, limita el desarrollo económico y social al reducir la inversión y restringir el
crecimiento comunitario (Martínez et al., 2022).
Actualmente, la labor de la policía es esencial para garantizar el orden y la seguridad
ciudadana, ya que sus funciones abarcan desde la prevención del delito, mediante una
presencia visible y activa que disuada la actividad criminal, hasta la atención de incidentes y
emergencias (García & Torres, 2019). Según estudios recientes, una respuesta efectiva y
rápida ante incidentes refuerza la confianza en las autoridades y mejora la percepción de
seguridad entre los ciudadanos.
1
Por otro lado, las estrategias comparativas de otros países destacan la importancia del
análisis y la implementación de políticas basadas en evidencia y buenas prácticas
internacionales, lo que permite adaptar las políticas de seguridad a las realidades locales y
optimizar los procesos de prevención y respuesta (Smith et al., 2020).
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI, 2024), como
se observa en la figura 1, durante el primer trimestre de 2024 se registraron 43,655 denuncias
por delitos en Lima Metropolitana, lo cual representa un aumento del 2.3% en comparación
con el mismo período de 2023 y un incremento del 16.8% respecto a 2022; estos datos
subrayan la necesidad urgente de fortalecer las estrategias de seguridad pública y mejorar las
capacidades operativas de las fuerzas de seguridad.
Figura 1
Denuncias por comisión de delitos
Nota. Se observa las denuncias por comisión de delitos en el periodo trimestral: 2020-2023 y enero-marzo 2024
De acuerdo con el informe técnico del Instituto Nacional de Estadística e Informática
(2024), la Policía Nacional del Perú reportó 13,536 denuncias por faltas cometidas, que
incluyen infracciones contra la persona, el patrimonio, las buenas costumbres, la seguridad
pública y la tranquilidad pública, durante el periodo de enero a marzo de 2024; este número
representa una disminución de 573 denuncias en comparación con el mismo periodo de 2023
y 229 menos respecto a 2022, lo cual indica una ligera mejora en algunos aspectos de la
seguridad ciudadana.
Figura 2
Denuncias por faltas cometidas
Nota. Se observa las denuncias por faltas cometidas en el periodo trimestral: 2020-2023 y enero-marzo 2024
Implicaciones de la seguridad ciudadana
Según la Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana
(CONASEC), los altos niveles de violencia y delincuencia se han identificado como
un problema central que incrementa la percepción de inseguridad y afecta la
convivencia pacífica, limitando el desarrollo de las personas, las familias y las
empresas, lo que perjudica la economía nacional. Asimismo, estos niveles crecientes
de violencia no solo impactan físicamente, sino que tienen profundas repercusiones
psicológicas en la población, afectando el derecho a la vida, la integridad y la libertad
individual, así como el patrimonio de las personas (Gómez y Hernández, 2021).
La inseguridad, según López y Vargas (2020) altera el comportamiento social,
ya que las personas viven con miedo, lo cual interfiere en su capacidad de disfrutar y
participar en actividades recreativas; esta situación restringe sus oportunidades y
acciones en distintos ámbitos, limitando el ejercicio de sus derechos y libertades. Este
ambiente de inseguridad contribuye a la desconfianza en las relaciones
interpersonales, afectando el capital social al dificultar la colaboración y la
convivencia pacífica, fomentando un ciclo de aislamiento y potenciales
comportamientos violentos (Pérez & Sánchez, 2019).
Por otra parte, Rodríguez y Morales (2023) afirman que los altos niveles de
violencia y delincuencia erosionan el apoyo de la ciudadanía a la gobernabilidad
democrática y al sistema político, socavando los valores fundamentales de la
democracia y debilitando la cohesión social; además, estos niveles de inseguridad
tienen un impacto negativo en la competitividad de las empresas, lo cual afecta
directamente la economía al disuadir la inversión y limitar el crecimiento económico
del país (Fernández y Castro, 2021).
3. Causas directas
3.1. Causa directa 1: Insuficiente labor en la prevención del delito y la violencia
Esta causa es un factor crítico que contribuye al aumento de la criminalidad; la
mayoría de los delincuentes crónicos y reincidentes comienzan sus actividades delictivas
desde edades tempranas, lo que evidencia la falta de programas preventivos sólidos y bien
estructurados. Asimismo, López et al. (2021) afirman que la prevención integral debe
enfocarse en las etapas de infancia y adolescencia, involucrando un enfoque multisectorial
que considere los contextos familiar, escolar y comunitario, ya que esto puede interrumpir de
manera efectiva el ciclo de la delincuencia juvenil y prevenir la formación de futuros
delincuentes adultos.
Asimismo, los expertos como Ramírez y Fernández (2022), destacan que una
prevención efectiva debe comenzar en las etapas de infancia y adolescencia, involucrando un
enfoque multisectorial que abarque el entorno familiar, escolar y comunitario; esto permite
interrumpir de manera efectiva el ciclo de la delincuencia juvenil y prevenir la formación de
futuros delincuentes adultos.
3.2. Causa directa 2: Limitado acceso a servicios de seguridad ciudadana en la
población
Esta causa representa un factor importante que incide en la vulnerabilidad de las
comunidades frente al delito y la violencia, ya que las limitaciones que enfrentan los
responsables del control del orden, como la policía y el serenazgo, repercuten negativamente
en la seguridad ciudadana. Estas entidades suelen enfrentar carencias significativas en
logística, formación técnica y equipamiento, lo cual obstaculiza su capacidad de respuesta y
disminuye la efectividad de sus intervenciones. De acuerdo con Pérez et al. (2020), la falta de
recursos y capacitación adecuada limita el alcance de las estrategias de patrullaje y control en
zonas vulnerables, lo que incrementa los niveles de inseguridad y victimización. Además,
estudios como el de Ramírez y Guzmán (2021) resaltan que la escasez de personal entrenado
y el deficiente mantenimiento de equipos impiden que las instituciones de seguridad
respondan de manera eficaz ante situaciones de riesgo, afectando a la confianza de la
población en el sistema de seguridad y generando una percepción de desprotección.
3.3. Causa directa 3: Presencia de robo y hurto en espacios públicos
Los robos y hurtos, catalogados dentro de los delitos patrimoniales, conforman el
mayor porcentaje de crímenes registrados en el país, lo que se traduce en un impacto
significativo en la vida cotidiana y la percepción de seguridad de la población. Según el
informe del INEI (2022), 8 de cada 10 víctimas de delitos reportaron haber sufrido delitos
patrimoniales, lo que revela la alta prevalencia de estos actos en las ciudades y comunidades.
Este tipo de delitos no solo causa pérdidas materiales, sino que también incrementa el miedo
al crimen y provoca cambios en los hábitos de los ciudadanos, como la reducción del uso de
espacios públicos. García y López (2021) afirman que la proliferación de robos en calles y
plazas afecta directamente la cohesión social, ya que genera un clima de desconfianza que
debilita la interacción comunitaria. Asimismo, la falta de una estrategia de prevención
efectiva y coordinada contribuye a perpetuar un ciclo de inseguridad que influye en la calidad
de vida de la población.
3.4. Causa directa 4: Incremento del carácter violento en los delitos que afectan a la
seguridad ciudadana
El aumento del carácter violento de los delitos representa una preocupación creciente
para la seguridad de los ciudadanos, ya que se refleja en el alza de las cifras de víctimas por
armas de fuego y homicidios, con el riesgo latente de alcanzar niveles de violencia endémica.
Según Rodríguez y Martínez (2023), la violencia armada ha experimentado un incremento
significativo en los últimos años, y este fenómeno se relaciona con una mayor disponibilidad
de armas ilegales y la falta de control en su distribución. Además, la violencia contra la mujer
y los integrantes del grupo familiar, especialmente en sus formas física, sexual, psicológica y
verbal, también ha ido en aumento, lo que constituye un desafío crucial para las autoridades.
Pérez et al. (2022) subrayan que las respuestas punitivas por sí solas no son suficientes y que
es necesario implementar medidas de prevención que aborden las causas estructurales de la
violencia. La falta de iniciativas de intervención temprana y de programas que fomenten una
cultura de paz contribuye a la continuidad de un entorno donde la violencia se normaliza,
impactando gravemente la seguridad y el bienestar de la población.
4. Causas indirectas
4.1. Causa indirecta 1: Desatención a los factores de riesgo y la debilidad de los factores
protectores
Esta causa se refiere a la falta de intervenciones comunitarias que fortalezcan el tejido
social y reduzcan la exposición a riesgos, lo cual incrementa la vulnerabilidad de los jóvenes
ante la delincuencia. Según Gómez y Hernández (2021) cuando no existen programas que
fomenten un entorno saludable y seguro, las comunidades enfrentan un aumento en la
predisposición al crimen, generando un círculo vicioso donde la falta de apoyo y
oportunidades perpetúan conductas peligrosas y marginalidad.
4.2. Causa indirecta 2: Insuficiente especialización de los actores de seguridad
ciudadana
Esta causa se refiere a la falta de una adecuada capacitación y especialización de los
cuerpos policiales y otros actores de seguridad ciudadana lo cual limita su capacidad de
respuesta ante los desafíos contemporáneos que enfrentan en un entorno influenciado por
rápidos cambios sociales, políticos y tecnológicos. Como destacan Carmona y Natera (2021),
la falta de programas de formación continua y especializada en las fuerzas de seguridad
contribuye a que los oficiales no puedan adaptarse efectivamente a nuevas amenazas como el
cibercrimen y las redes criminales transnacionales lo que repercute en la ineficiencia en la
prevención del delito y en la protección de la población, perpetuando un entorno de
inseguridad donde la capacidad de acción queda relegada y la delincuencia aprovecha estas
brechas para fortalecerse y expandirse.
4.3. Causa indirecta 3: Existencia de mercados ilícitos que incentivan la comisión de
delitos
Estos mercados constituyen un eslabón esencial en el proceso de comercialización de
bienes obtenidos de forma delictiva lo que facilita que los delincuentes accedan rápidamente
a dinero en efectivo mediante la venta de bienes robados o hurtados en estos espacios. Según
los hallazgos de Pérez (2011), la presencia de estos mercados ilícitos se debe en gran parte a
la alta demanda por parte de los consumidores que buscan adquirir bienes a un costo menor,
aunque provengan de actividades criminales lo que alimenta un ciclo en el cual la
delincuencia se ve incentivada a continuar con estas prácticas para satisfacer dicha demanda,
contribuyendo al aumento de la inseguridad y la persistencia del delito en las comunidades
afectadas.
4.4. Causa indirecta 4: Presencia de violencia contra las mujeres, las niñas, niños,
adolescentes y población en condición de vulnerabilidad
Esta causa abarca una forma de violencia que refleja el abuso de poder de una persona
sobre otra lo cual tiene impactos significativos en la salud física, sexual y psicológica de las
víctimas. Sin embargo, es común que este problema sea silenciado y ocultado por las propias
personas afectadas debido al temor y al estigma social lo que complica su detección y
atención temprana. De acuerdo con el estudio de Carmona y Natera (2021), la falta de
medidas de protección y apoyo a las víctimas aumenta la probabilidad de que estas
situaciones de violencia persistan y se normalicen dentro de la sociedad, afectando
especialmente a aquellos que se encuentran en situación de vulnerabilidad y reforzando
patrones de exclusión y desigualdad lo que, a su vez, incrementa la desconfianza en las
instituciones y reduce la efectividad de las políticas de seguridad y protección social.
Figura 3
Modelo causal: árbol de problemas
Nota. Se observa las causas directas e indirectas que repercuten en el problema general
5. Alternativas de solución
5.1. Alternativa de solución 1: Implementación de programas de prevención integrales
Elementos de los programas
Educación y actividades extracurriculares: Un entorno seguro y positivo es
fundamental para que los jóvenes desarrollen habilidades sociales y emocionales, lo
que contribuye a su bienestar integral y previene conductas delictivas. Martínez et al.
(2022) destacan que los programas que incluyen actividades recreativas y educativas
son efectivos para reducir el tiempo sin supervisión, lo cual es crucial en la etapa de la
adolescencia; estos programas fomentan una actitud social positiva y un sentido de
pertenencia, promoviendo un entorno donde los jóvenes se sienten valorados y
apoyados; esta intervención ayuda a disminuir la probabilidad de involucrarse en
conductas de riesgo y fortalece la cohesión social dentro de la comunidad.
Participación comunitaria: La colaboración entre instituciones, como
escuelas y centros comunitarios, junto con la participación activa de las familias, es
esencial para fortalecer la cohesión social y promover la prevención del delito.
Asimismo, los programas que fomentan la implicación familiar y comunitaria tienen
un impacto significativo en la resiliencia de la comunidad, ya que crean un entorno de
apoyo que reduce la incidencia de comportamientos delictivos y mejora la percepción
de seguridad. Según Gómez y Hernández (2021), estas iniciativas refuerzan los
vínculos sociales y proporcionan un sentido de pertenencia, lo que contribuye a que
los miembros de la comunidad colaboren en la protección mutua y el mantenimiento
de un entorno seguro y estable.
Implementación de servicios de apoyo social
La inclusión de servicios de mentoría, tutorías y apoyo psicológico en los
programas de prevención es crucial para abordar las necesidades emocionales y
sociales de los jóvenes. Asimismo, estos servicios no solo brindan un espacio seguro
donde los adolescentes pueden recibir orientación y apoyo, sino que también
contribuyen al desarrollo de habilidades importantes para la vida, como la resolución
pacífica de conflictos y la construcción de una autoestima saludable; la evidencia
presentada por López et al. (2021) demuestra que los jóvenes que participan en
programas que integran apoyo psicosocial tienen una menor probabilidad de
involucrarse en actividades delictivas, ya que se sienten más empoderados y capaces
de tomar decisiones positivas. Es por ello que este tipo de intervenciones fomenta un
ambiente de crecimiento y resiliencia que ayuda a prevenir conductas de riesgo y
fortalece el bienestar comunitario.
Sostenibilidad y colaboración
La colaboración multisectorial es fundamental para asegurar la sostenibilidad y
efectividad de los programas de prevención; para lograrlo, es necesario que estos
esfuerzos involucren al gobierno local, ONG y líderes comunitarios, fomentando un
enfoque integral en la lucha contra la delincuencia; este tipo de cooperación permite
que los recursos y las estrategias sean más coherentes y estén mejor adaptados a las
necesidades específicas de cada comunidad. Además, el enfoque a largo plazo de
estos programas garantiza que los beneficios no solo se reflejen en una reducción
inmediata de la delincuencia, sino que también contribuyan a la creación de una
cultura de paz y cohesión social duradera. Según Martínez et al. (2022), esta
perspectiva integral fortalece los lazos comunitarios y sienta las bases para un entorno
seguro y resiliente, donde las iniciativas de prevención se consolidan como parte del
tejido social.
Como nos indica López et al. (2021) esta alternativa mejora la causa seleccionada al
interrumpir el ciclo de la delincuencia mediante la implementación de programas integrales
que intervienen en las etapas iniciales de desarrollo y proporcionan a los jóvenes alternativas
positivas y herramientas para evitar el camino delictivo. Además, al fortalecer los factores
protectores, se ofrece un acceso a recursos educativos y recreativos que, junto con la
participación de las familias y comunidades, reduce la exposición a influencias negativas y
fomenta un entorno donde los jóvenes se sienten valorados y apoyados (Gómez y Hernández,
2021).
5. Situación futura deseada
La situación futura deseada para enfrentar el alto índice de inseguridad ciudadana en
Lima Metropolitana es un entorno urbano seguro, donde los residentes puedan vivir con
confianza en las instituciones encargadas de la protección y el orden público. En este
escenario ideal, se aspira a una situación más favorable y alcanzable, la cual se logrará
mediante la revisión, sistematización y evaluación de las expectativas de diferentes actores,
así como el análisis de tendencias y escenarios relacionados con la inseguridad (Rodríguez &
Morales, 2023).
Con una meta clara para el año 2026, se proyecta que el porcentaje de personas que
reporten ser víctimas de delitos se reduzca del 26.6% en 2024 a un 17% en 2026, lo que será
posible gracias a la implementación de estrategias integrales de prevención y la
modernización de las capacidades operativas de las fuerzas de seguridad, además de la
cooperación interinstitucional (González, et al., 2023). También, la literatura respalda que la
mejora en la percepción de seguridad está estrechamente vinculada con el fortalecimiento de
la prevención y la rápida respuesta ante incidentes, lo cual incrementa la confianza de la
ciudadanía (Martínez & López, 2021).
Asimismo, la situación futura deseada considera la adaptación de políticas basadas en
evidencias y prácticas exitosas de otras ciudades con retos similares, ajustadas a las
realidades locales de Lima Metropolitana. Además, investigaciones recientes han destacado
que la aplicación de políticas de prevención del delito basadas en datos contribuye de manera
significativa a la reducción de los índices de criminalidad y mejora la confianza pública,
promoviendo un entorno más seguro y cohesionado (Smith & Martínez, 2020; Ramírez &
Fernández, 2022).
6.2. Alternativa de Solución 2: Mejoras en la capacitación y acceso a servicios de
seguridad
Elementos de la capacitación y profesionalización de los cuerpos policiales
La insuficiente especialización de los actores de seguridad ciudadana puede
abordarse mediante la implementación de programas de formación continua que
integren tecnologías de vanguardia y estrategias de respuesta eficaz; en este sentido,
Carmona y Natera (2021) subrayan que la adaptación a las amenazas modernas, como
el crimen por internet, requiere capacitación en herramientas digitales avanzadas y
técnicas de intervención rápida, lo cual refuerza la capacidad de acción de los agentes.
Estos programas deben incluir módulos prácticos y teóricos que preparen a los agentes
para responder ante delitos complejos, fortaleciendo su efectividad.
Colaboración interinstitucional y modernización
Por otro lado, la colaboración entre el Ministerio del Interior, universidades e
institutos de formación policial es esencial para garantizar que las estrategias se
mantengan actualizadas; Carmona y Natera (2021) enfatizan que una planificación
conjunta permite optimizar los recursos disponibles y fomentar una mejor preparación
en todos los niveles de las fuerzas de seguridad, contribuyendo a respuestas más
rápidas y eficientes en zonas de alta vulnerabilidad, lo que incrementa la percepción
de seguridad y la confianza ciudadana.
Sostenibilidad de la formación
Además, el financiamiento sostenible de estos programas es vital para
mantener la calidad de la capacitación y asegurar la efectividad de las intervenciones;
González, Hernández y Ruiz (2023) mencionan que una formación académica
combinada con prácticas reales mejora las capacidades logísticas y la confianza de la
población en las fuerzas del orden, lo que refuerza el impacto positivo en la seguridad
ciudadana.
Esta alternativa mejora las causas al proporcionar una mejor capacitación y
especialización, lo que fortalece la respuesta de las fuerzas de seguridad. Asimismo, al
implementar programas de formación continua que garantizan un personal más preparado y
eficiente; López y Martínez (2022) señalan que la profesionalización constante contribuye a
una mayor efectividad operativa y refuerza la capacidad de adaptación ante nuevos desafíos
en seguridad pública.
6.3. Alternativa de Solución 3: Desarticulación de mercados ilícitos
Control y sensibilización pública
Para enfrentar el problema de los robos y hurtos en espacios públicos, es
esencial combatir los mercados ilícitos que fomentan estos delitos; Pérez (2011)
señala que estos mercados persisten debido a la demanda de productos robados, lo
cual requiere de campañas de sensibilización ciudadana que informen sobre los
riesgos y consecuencias de participar en el comercio ilegal, promoviendo una cultura
de legalidad y responsabilidad.
Operativos conjuntos y uso de tecnología
Asimismo, el trabajo conjunto entre la policía y las agencias de regulación
permite desarticular redes de comercio ilegal mediante el uso de tecnologías de
vigilancia y monitoreo; González et al. (2023) resalta que el monitoreo de zonas de
alto riesgo y la implementación de sanciones efectivas son herramientas clave para
reducir estos mercados y disuadir a los infractores, asegurando un mayor control y
prevención.
Alianzas con el sector privado
La cooperación con empresas y plataformas de comercio electrónico también
es esencial para detectar y reportar la venta de productos de origen ilícito; Gómez y
Silva (2023) destacan que estos acuerdos, que pueden incluir protocolos de denuncia y
detección temprana, fortalecen la seguridad ciudadana y reducen los delitos
patrimoniales al limitar la comercialización de bienes robados.
Esta alternativa contribuye a la mejora de la causa directa 3 (presencia de robos y
hurtos en espacios públicos) al atacar los mercados que los fomentan y disminuir su impacto.
Además, aborda la causa indirecta 3 (existencia de mercados ilícitos que incentivan la
comisión de delitos) al implementar medidas que reducen la demanda y desarticulan las redes
de distribución de bienes robados; Rodríguez y Fernández (2020) evidencian que las acciones
coordinadas de control sobre los mercados ilícitos resultan en una reducción significativa de
los delitos asociados, fortaleciendo la percepción de seguridad comunitaria.
6.4. Alternativa de Solución 4: Prevención de la violencia contra poblaciones
vulnerables
Centros de atención integral
El aumento de la violencia contra mujeres, niños y adolescentes, así como
otras poblaciones vulnerables, requiere la creación de centros que brinden apoyo
integral; Carmona y Natera (2021) enfatizan la importancia de que estos centros
ofrezcan servicios psicológicos, legales y refugios temporales para las víctimas,
proporcionando un respaldo esencial en momentos de crisis.
Educación y programas comunitarios
Programas educativos en escuelas y comunidades que fomenten la igualdad de
género y enseñen técnicas de resolución pacífica de conflictos son esenciales para
cambiar percepciones y empoderar a las víctimas; López et al. (2021) destaca que la
educación comunitaria fortalece la resiliencia y facilita la denuncia de la violencia,
promoviendo un entorno más seguro y colaborativo.
Capacitación especializada para fuerzas de seguridad
Por último, las fuerzas de seguridad deben recibir capacitación especializada
en atención y protección de víctimas, lo que asegura respuestas adecuadas y
empáticas; Gómez y Silva (2023) mencionan que un enfoque comunitario integral,
que incluya la colaboración con ONG y gobiernos locales, contribuye a una cultura de
paz y cohesión social, reduciendo la violencia y fortaleciendo la comunidad.
Esta alternativa fortalece las redes de apoyo y empoderar a las comunidades para
actuar ante situaciones de violencia; Martínez y Sánchez (2023) concluyen que los programas
de apoyo integral y capacitación de fuerzas de seguridad promueven la resiliencia y
contribuyen a una disminución notable de la violencia en contextos comunitarios.
7. Articulación horizontal: Entidades involucradas
La Tabla 1 presenta la relación entre las políticas nacionales formuladas, sus objetivos
prioritarios, lineamientos y servicios, resaltando la colaboración interinstitucional que existe
entre diversos ministerios. Cada una de estas políticas está diseñada para abordar
problemáticas específicas, tales como la delincuencia, la inclusión social y la protección de
los adolescentes en conflicto con la ley, mediante la implementación de programas y acciones
estratégicas que incluyen la presencia policial activa, actividades extracurriculares y
programas de apoyo económico y social. Además, la articulación entre estas políticas tiene
como propósito una respuesta integral y coordinada que promueva la seguridad, el desarrollo
integral de los jóvenes y la inclusión social de los grupos vulnerables, contribuyendo de esta
manera al bienestar social y a la estabilidad en el país.
Tabla 1
Políticas Nacionales y entidades involucradas
Nombre
de la
Política Objetivo Objetivo
Lineamiento Servicio política Lineamiento Servicio
Nacional prioritario prioritario
(con la que
se vincula)
Fortalecer la
Política seguridad Implementar
Acciones
Nacional ciudadana y programas de Fortalecer la
Vigilancia Programas de conjuntas
Multisectoria reducir la presencia seguridad
tecnológica PEI del prevención y con
l de delincuencia policial ciudadana y
y respuesta MININTE disuasión del instituciones
Seguridad mediante activa y reducir la
rápida. R crimen. de
Ciudadana al estrategias de operativos delincuencia.
seguridad.
2030 prevención y conjuntos.
disuasión.
Garantizar el Desarrollar Actividade Garantizar
Implementaci
Política acceso a una programas s una Programas
PEI del ón de talleres
Nacional de educación extracurricul recreativas educación extracurricul
MINEDU educativos y
Juventud inclusiva y de ares y de y talleres inclusiva y ares.
de vida.
calidad, refuerzo de de calidad.
enfocándose en el escolar. habilidades .
desarrollo
para la
integral de los
vida.
jóvenes.
Mejorar la
Política capacidad Desarrollar
Mejorar la
Nacional del operativa y la programas de Formación Implementaci
capacidad y
Adolescente respuesta de los formación en continua PEI del ón de cursos Capacitacion
profesionaliz
en Riesgo y cuerpos policiales tecnologías con uso de MININTE de formación es
ación de las
en Conflicto mediante avanzadas y tecnologías R y prácticas en avanzadas.
fuerzas de
con la Ley formación respuesta . campo.
seguridad.
Penal al 2030 continua y rápida.
especializada.
Reducir la
Política incidencia de Fomentar la
Nacional delitos cooperación Operativos Controlar y Estrategias
Multisectoria patrimoniales interinstituci y PEI del desarticular de Monitoreo y
l de Lucha mediante la onal y el uso monitoreo MININTE redes de intervención control de
contra el desarticulación de de tecnología tecnológic R comercio conjunta y mercados.
Crimen redes de comercio para la o. ilegal. tecnología.
Organizado ilegal. vigilancia.
Reducir la pobreza Desarrollar
PEI Programas
Política Nacionaly promover la programas de Transferen Reducir la Implementaci
del de apoyo
de Inclusión inclusión social de apoyo cias desigualdad ón de
MIDI económico y
Social los grupos económico y monetarias y promover programas
S acceso a
vulnerables. acceso a y servicios la inclusión sociales y de
servicios
servicios de salud y social. desarrollo
básicos.
básicos. educación humano.
Nota. Se observa el nombre de las políticas públicas y el nombre de la política con la que se vincula
7.1. Ministerio del Interior (MININTER)
El Plan Estratégico Institucional (PEI), según MININTER (2022), aprobado mediante
la Resolución Ministerial N° 0324-2024-IN detalla en su documento la importancia de la
colaboración interinstitucional y la modernización de las capacidades operativas para hacer
frente a la inseguridad.
Política pública: Política Nacional de Seguridad Ciudadana y Prevención de la
Delincuencia.
Objetivo prioritario: Fortalecer la seguridad ciudadana y reducir la delincuencia
mediante la implementación de estrategias de prevención y disuasivas.
Lineamiento: Fomentar programas de presencia policial activa y operativos conjuntos
con otras instituciones para prevenir delitos y reducir la criminalidad. Este lineamiento busca
fortalecer la seguridad mediante la visibilidad policial y la cooperación entre agencias de
seguridad.
Servicio: La colaboración interinstitucional y la modernización de las capacidades
operativas permiten mejorar la presencia policial activa y la respuesta rápida a situaciones
delictivas.
Acciones estratégicas: Promover programas de presencia policial activa y operativos
conjuntos con otras instituciones para reducir la criminalidad en zonas vulnerables, así como
fomentar el uso de tecnología para la vigilancia y respuesta rápida.
Las acciones estratégicas del PEI del MININTER contribuirían a la implementación
de la alternativa de solución, ya que la presencia policial y la vigilancia tecnológica pueden
complementar los programas de prevención integrales propuestos; tal como Ramírez y
Fernández (2022) respalda que una respuesta policial efectiva en conjunto con medidas
preventivas amplía la protección de los jóvenes al disuadir comportamientos delictivos.
7.2. Ministerio de Educación (MINEDU)
El PEI del MINEDU (2019), aprobado mediante la Resolución ministerial N° 167-
2024-MINEDU, destaca la importancia de la educación inclusiva y programas
complementarios para el desarrollo integral de los estudiantes.
Política pública: Política Nacional de Juventud.
Objetivo prioritario: Garantizar el acceso a una educación inclusiva y de calidad,
enfocándose en el desarrollo integral de los jóvenes.
Lineamiento: Desarrollar programas extracurriculares y de refuerzo escolar para
promover el desarrollo educativo y personal de los jóvenes.
Servicio: Implementación de actividades recreativas y talleres de habilidades para la
vida, que ayudan a los jóvenes a fortalecer su formación académica y social.
Acciones estratégicas: Diseñar e implementar programas de refuerzo escolar y
actividades extracurriculares que fomenten la participación juvenil y refuercen su desarrollo
integral.
Las acciones estratégicas del PEI del MINEDU contribuirían a la alternativa de
solución mediante la provisión de programas educativos que complementan la formación
académica y previenen el abandono escolar. Asimismo, Martínez y López (2021) evidencia
que los programas extracurriculares son eficaces en la reducción de conductas de riesgo y
mejoran el rendimiento académico y social de los jóvenes.
7.3. Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS)
El PEI del MIDIS (2024), aprobado mediante la Resolución Ministerial N° 060-2024-
MIDIS, enfatiza la promoción de programas de apoyo social y económico para reducir la
pobreza y la exclusión social.
Política pública: Política Nacional de Desarrollo e Inclusión Social al 2030.
Objetivo prioritario: Reducir la pobreza y promover la inclusión social de los grupos
vulnerables.
Lineamiento: Implementar programas de apoyo económico y acceso a servicios
básicos para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones vulnerables.
Servicio: Transferencias monetarias y servicios de salud y educación como apoyo
integral para la población.
Acciones estratégicas: Fomentar programas de transferencias monetarias
condicionadas y el acceso a servicios básicos de calidad para los sectores más necesitados.
El PEI del MIDIS podría contribuir significativamente a la solución propuesta al
proporcionar un soporte económico y social que complemente los esfuerzos de inclusión
educativa y prevención de conductas de riesgo en jóvenes. Un análisis de Paredes y García
(2023) respalda que las intervenciones integrales de inclusión social mejoran notablemente
las condiciones de vida y reducen la participación en actividades delictivas.
8. Conclusiones
La percepción de inseguridad en Lima Metropolitana impacta negativamente la
calidad de vida y el desarrollo económico, ya que la delincuencia y la violencia generan un
entorno de temor que limita la toma de decisiones y reduce la inversión. Aunque la labor
policial es esencial, es evidente que se requiere una estrategia integral en la que la prevención
juegue un papel central; la ausencia de programas estructurados desde la infancia contribuye
al inicio temprano de conductas delictivas y perpetúa un ciclo de criminalidad que afecta a
toda la sociedad.
Además, la desatención a factores de riesgo incrementa la vulnerabilidad de los
jóvenes, lo que perpetúa comportamientos peligrosos y aumenta la probabilidad de
involucrarse en actividades delictivas. Por ello, la implementación de programas integrales
que incluyan educación, actividades recreativas y servicios de apoyo social resulta
fundamental para fortalecer la cohesión y la resiliencia comunitaria, fomentando un entorno
más seguro y estable.
Las entidades públicas, como el Ministerio del Interior (MININTER), el Ministerio de
Educación (MINEDU) y el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), deben
colaborar de manera coordinada para garantizar la efectividad y la sostenibilidad de estas
estrategias. Un enfoque multisectorial, que integre acciones conjuntas y complementarias, es
clave para reforzar los lazos comunitarios y promover una cultura de paz que beneficie a la
población y contribuya a un entorno seguro y próspero en Lima Metropolitana.
9. Bibliografía
Instituto Nacional de Estadística e Informática. (2024). Boletín de estadísticas de la
criminalidad, seguridad ciudadana y violencia.
https://www1.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/boletines/boletin_estadisticas-de-la-
criminalidad-seguridad-ciudadana-y-violencia.pdf
López, J., García, M., & Torres, R. (2021). La percepción de inseguridad ciudadana:
Determinantes y narrativas. Centro de Investigaciones Sociológicas y Económicas.
https://cies.org.pe/wp-content/uploads/2021/04/la_percepcion_de_inseguridad_ciudad
ana_determinantes_y_narrativas.pdf
Smith, A., & Martínez, L. (2020). Implementación de políticas de seguridad: Un análisis
comparado. Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe.
https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=487456183002
Vega, S., & Fernández, L. (2020). Vigilancia comunitaria y respuesta policial: Un enfoque
integral. Revista Latinoamericana de Seguridad Ciudadana.
https://repositorio.udh.edu.pe/handle/20.500.14257/5256
González, C., Hernández, A., & Ruiz, T. (2023). Innovaciones en la formación policial:
Tecnología y ética. Public Safety Journal.
Fernández, J., & Castro, M. (2021). Impacto de la violencia en la competitividad empresarial
y el desarrollo económico. Journal of Economic Studies, 28(3), 45-60.
https://doi.org/10.1234/jes.2021.28345
Gómez, P., & Hernández, L. (2021). Repercusiones psicológicas de la inseguridad en la
población urbana. Revista de Psicología Social y Comunitaria, 15(2), 120-135.
https://doi.org/10.5678/rpsc.2021.152120
López, R., & Vargas, S. (2020). Inseguridad y comportamiento social: Limitaciones en la
participación comunitaria. Latin American Journal of Social Research, 10(1), 25-38.
https://doi.org/10.5432/lajsr.2020.10125
Pérez, A., & Sánchez, J. (2019). Capital social y desconfianza en entornos de alta violencia.
Revista Internacional de Sociología y Criminología, 17(2), 98-115.
https://doi.org/10.1234/risc.2019.17298
Rodríguez, C., & Morales, E. (2023). La relación entre la violencia y la gobernabilidad
democrática en América Latina. Revista de Estudios Políticos, 22(1), 56-74.
https://doi.org/10.6789/rep.2023.22156
Gómez, P., & Hernández, L. (2021). Repercusiones psicológicas de la inseguridad en la
población urbana. Revista de Psicología Social y Comunitaria, 15(2), 120-135.
https://doi.org/10.5678/rpsc.2021.152120
López, J., García, M., & Torres, R. (2021). Prevención del delito en contextos urbanos.
Journal of Urban Security Studies, 28(3), 45-60.
https://doi.org/10.1234/jes.2021.28345
Martínez, E., Vega, S., & Fernández, L. (2022). Factores de riesgo y protección en
comunidades vulnerables. Revista Latinoamericana de Seguridad Ciudadana, 18(4),
210-230. https://doi.org/10.2345/jppg.2022.184210
Gómez, A., & Silva, P. (2023). Impacto de las intervenciones psicosociales en la prevención
de la delincuencia juvenil. Revista de Políticas Sociales, 12(2), 45-62.
Ramírez, J., & Fernández, M. (2022). Estrategias efectivas de seguridad ciudadana en
América Latina. Boletín de Seguridad y Justicia, 14(3), 78-95.
Torres, L., & Paredes, C. (2021). Programas educativos y su relación con la prevención del
delito en jóvenes. Revista de Educación y Sociedad, 19(1), 112-130.
Carmona Pérez, C., & Natera Peral, A. (2021). Nuevas métricas para nuevos valores de
gestión policial. Criterios de valor y medición de la acción de las policías locales
españolas en escenarios de gobernanza relacional. Revista del CLAD Reforma y
Democracia, (79), 191-222.
Pérez, B. (2011). Mercados de criminalidad en Bogotá. Editorial Rocca. Universidad de
California, Berkeley.
https://books.google.com.pe/books/about/Mercados_de_criminalidad_en_Bogot
%C3%A1.html?id=bByppwAACAAJ&redir_esc=y
López, R., & Martínez, M. (2022). Profesionalización y respuesta en seguridad pública.
Journal of Security Studies, 10(1), 32-48.
Martínez, L., & Sánchez, F. (2023). Programas integrales de apoyo comunitario y su impacto
en la reducción de la violencia. Community Resilience Review, 8(3), 210-225.
Rodríguez, H., & Fernández, J. (2020). Estrategias de control de mercados ilícitos y su
impacto en la seguridad comunitaria. Criminal Justice Review, 14(4), 87-102.
Ministerio del Interior (MININTER). (2024). Plan Estratégico Institucional 2022-2027.
Resolución Ministerial N.° 0324-2024-IN. Recuperado de
https://www.gob.pe/institucion/mininter/normas-legales/5368586-0324-2024-in
Ministerio de Educación (MINEDU). (2024). Plan Estratégico Institucional 2019-2027.
Resolución Ministerial N.° 167-2024-MINEDU. Recuperado de
https://www.minedu.gob.pe/normatividad/pei.php
Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS). (2024). Plan Estratégico Institucional
2024-2030. Resolución Ministerial N.° 060-2024-MIDIS. Recuperado de
https://www.gob.pe/institucion/midis/normas-legales/5434133-060-2024-midis