OBJETIVOS
Objetivo General
Analizar y describir las regulaciones fisiológicas del sistema respiratorio durante el
ejercicio físico, con énfasis en los mecanismos de control ventilatorio y el intercambio
gaseoso.
Objetivos Específicos
1. Evaluar los cambios en la ventilación pulmonar (volumen corriente, frecuencia
respiratoria) en respuesta a diferentes intensidades de ejercicio.
2. Determinar la eficiencia del intercambio de oxígeno (O2) y dióxido de carbono
(CO2) a nivel alveolar durante el ejercicio.
3. Examinar el papel de los quimiorreceptores centrales y periféricos en la modulación
de la respuesta ventilatoria al ejercicio.
4. Analizar las adaptaciones del sistema respiratorio inducidas por el entrenamiento
físico.
5. Identificar las posibles limitaciones del sistema respiratorio durante el ejercicio de
alta intensidad.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
MARCO TEORICO
Fisiología de la respiración en el ejercicio
La respiración durante el ejercicio implica una coordinación precisa de los músculos
respiratorios, que permite al cuerpo adaptarse a las demandas de oxígeno y eliminación de
dióxido de carbono (CO₂) de manera eficiente. Este proceso comienza con la activación
neural de los músculos respiratorios, donde participan principalmente el diafragma y los
músculos intercostales externos para la inspiración, y los músculos abdominales e
intercostales internos en la expiración activa. Esta activación secuencial es esencial para
mantener la respiración fluida y sin esfuerzo aparente incluso en actividades intensas.
Durante el ejercicio, el volumen corriente (la cantidad de aire inhalado en cada respiración)
y la frecuencia respiratoria aumentan significativamente para incrementar la ventilación
minuto, es decir, el volumen total de aire movido en un minuto. Este ajuste asegura que el
sistema respiratorio mantenga la homeostasis de gases en la sangre, especialmente cuando
la producción de CO₂ en los músculos en actividad aumenta considerablemente debido a su
metabolismo acelerado. El cuerpo regula estos cambios a través de mecanismos de control,
como la respuesta anticipatoria y la ventilación alveolar. La respuesta anticipatoria, por
ejemplo, se manifiesta en un aumento inicial en la frecuencia respiratoria antes de que se
necesite realmente una mayor ventilación, y ayuda a reducir el desfase entre la demanda
metabólica y la ventilación.
Trabajo respiratorio
El “trabajo de respirar” (Wb) se refiere a la energía que el sistema respiratorio requiere para
mantener la ventilación y satisfacer las demandas del cuerpo durante el ejercicio. Este
trabajo se divide en componentes elásticos y resistivos. El componente elástico del Wb está
relacionado con la elasticidad de los pulmones y el sistema torácico, es decir, la cantidad de
presión que se requiere para expandir los pulmones y la caja torácica durante la inspiración.
En reposo, los pulmones son altamente elásticos y requieren un mínimo esfuerzo para
mover el aire; sin embargo, con el ejercicio, el esfuerzo necesario para expandir el tórax
aumenta debido al mayor volumen tidal y la frecuencia respiratoria. El componente
resistivo del Wb, por otro lado, se refiere a la resistencia que el flujo de aire encuentra en
las vías respiratorias. Durante el ejercicio de alta intensidad, el flujo de aire en las vías
respiratorias tiende a ser predominantemente turbulento en lugar de laminar, lo que
aumenta la resistencia al flujo y, consecuentemente, incrementa el Wb de manera
exponencial a medida que la ventilación aumenta. Este aumento es particularmente notable
en ejercicios de alta intensidad, donde el Wb resistivo puede representar hasta tres cuartas
partes del esfuerzo total necesario para respirar.
A medida que la intensidad del ejercicio alcanza niveles máximos, la demanda energética
de los músculos respiratorios también se eleva, llegando a requerir entre el 10% y 15% del
consumo total de oxígeno. Esto significa que una fracción significativa del flujo sanguíneo
se desvía hacia los músculos respiratorios, lo cual puede afectar el rendimiento físico
general, ya que el flujo sanguíneo disponible para los músculos en actividad se reduce. Esta
competencia por el flujo sanguíneo y los recursos energéticos resalta la importancia del Wb
en ejercicios de alta intensidad.
¿Por qué respiramos?
La razón por la cual respiramos durante el ejercicio radica en la necesidad de mantener el
equilibrio de gases en sangre, asegurando un suministro continuo de oxígeno (O₂) a los
músculos activos y la eliminación adecuada de CO₂. Durante la actividad física, los
músculos consumen grandes cantidades de O₂ para producir energía, lo que incrementa la
demanda de este gas y requiere que el sistema respiratorio incremente la ventilación para
satisfacer estas necesidades. Al mismo tiempo, la eliminación de CO₂ se convierte en una
prioridad para evitar la acumulación de ácido en la sangre y mantener el pH en niveles
óptimos.
La estructura y función de los pulmones están diseñadas para manejar esta demanda.
Durante el ejercicio, la capacidad de difusión pulmonar aumenta para facilitar un
intercambio eficiente de gases en los alvéolos. Esto se logra principalmente a través de la
expansión del volumen sanguíneo capilar pulmonar, lo que permite un tiempo de tránsito
adecuado para la difusión del O₂ en condiciones de alta demanda metabólica. En
individuos saludables, esta adaptación asegura que, a pesar de la alta velocidad de
circulación sanguínea, el equilibrio de O₂ se mantenga casi inalterado.
La circulación pulmonar también juega un papel crucial, ya que debe manejar el aumento
del gasto cardíaco sin provocar una sobrecarga en los vasos pulmonares. Los pulmones
logran esto mediante un proceso de reclutamiento de capilares inactivos y la dilatación de
otros, permitiendo que el sistema mantenga una baja resistencia y una adecuada
distribución del flujo sanguíneo en los alvéolos. Este equilibrio asegura que el aumento en
el flujo sanguíneo no conduzca a una acumulación de líquido en los alvéolos, lo que podría
obstaculizar el intercambio de gases.
Regulaciones fisiológicas
Aumento de la ventilación pulmonar: La ventilación pulmonar, que es el volumen de aire
que entra y sale de los pulmones por minuto, aumenta de forma significativa durante el
ejercicio. Esto se debe a un aumento tanto de la frecuencia respiratoria (el número de
respiraciones por minuto) como del volumen corriente (la cantidad de aire que se inhala y
exhala en cada respiración).
Mayor intercambio de gases: El ejercicio también provoca un aumento en el intercambio
de gases entre los pulmones y la sangre, y entre la sangre y los tejidos. Esto se debe a un
aumento del flujo sanguíneo pulmonar y a una mayor superficie de intercambio de gases en
los pulmones.
Regulación de la respiración: La respiración durante el ejercicio está regulada por una
serie de factores, incluyendo:
o Factores químicos: Los niveles de dióxido de carbono y oxígeno en la
sangre, así como el pH, influyen en la frecuencia y profundidad de la
respiración.
o Factores nerviosos: Los receptores nerviosos en los músculos y
articulaciones envían información al cerebro sobre la intensidad del
ejercicio, lo que a su vez influye en la respiración.
o Factores de temperatura: La temperatura corporal aumenta durante el
ejercicio, lo que también puede estimular la respiración.
Adaptaciones al entrenamiento
Mayor eficiencia ventilatoria: Los músculos respiratorios se fortalecen, lo que permite
una mayor ventilación pulmonar con menos esfuerzo.
Mayor capacidad de difusión: La superficie de intercambio de gases en los pulmones
puede aumentar, lo que facilita el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono.
Mejor regulación de la respiración: El cuerpo se vuelve más sensible a los cambios en
los niveles de oxígeno y dióxido de carbono, lo que permite una mejor adaptación de la
respiración a las demandas del ejercicio.
Ventajas de estas Regulaciones
Suministro de Oxígeno Adecuado: El aumento de la ventilación y el mejor intercambio
de gases aseguran que los músculos reciban el oxígeno necesario para mantener la
producción de energía durante el ejercicio.
Eliminación Eficaz de Dióxido de Carbono: La mayor ventilación y el intercambio de
gases optimizado previenen la acumulación de dióxido de carbono, un producto de desecho
que puede causar fatiga y disminuir el rendimiento.
Mantenimiento del Equilibrio Ácido-Base: La regulación de la respiración ayuda a
mantener el pH de la sangre dentro de rangos normales, lo cual es crucial para el
funcionamiento óptimo de las células y enzimas.
Mejora del Rendimiento Físico: Al asegurar un suministro adecuado de oxígeno y
eliminar eficazmente los productos de desecho, estas regulaciones contribuyen a mejorar la
capacidad de ejercicio y el rendimiento deportivo.
METODOLOGIA DE LA INVESTIGACIÓN
En el desarrollo de este capítulo se muestra el conjunto de pasos fijados con anticipación
por el método científico con el fin de alcanzar conocimientos válidos, mediante
instrumentos confiables
Tipo de investigación
Para realizar la presente investigación se utilizó el método cualitativo, que incluye la
sistematización de pasos efectuados en el desarrollo de la investigación de los cuales se
menciona el siguiente:
Bibliográfico
La información utilizada para el desarrollo del tema se ha investigado por medio de páginas
web, de igual manera leyes actualizadas que son aplicadas en el país relacionado con la
educación.
CRONOGRAMA
ENERO FEBRERO MARZO ABRIL MAYO
18 21 22 26 28 5 7 12 15 5 6 10 12 4 5 6 24 31
ENTREGA DEL X
TEMA
AVANCE 1
INICIO DE
INVESTIGACIÓN
OBJETIVOS X
AVANCE 2
PLANTEAMIENTO X X X X
DEL PROBLEMA
MARCO TEORICO X X X X X X X
METODOLOGIA X
DE LA
INVESTIGACION
AVANCE 3
INFORME DE X X X
RESULTADOS
CONCLUSIONES X
AVANCE 4
INFORME FINAL X