PROYECTO
CONVIVENCIA
1º AÑO A
yB
INSTITUTO SAN LUIS GONZAGA F-86
PROYECTO 2019: “ENCUENTRO - CONVIVENCIA”
ÁREA: ACOMPAÑAMIENTO A LAS TRAYECTORIAS ESCOLARES
PROFESORA: MARIANI CAROLINA IVON
MODALIDAD: ENCUENTRO - CONVIVENCIA
LUGAR: CASA DE CANÁ
DESTINATARIOS: ALUMNOS DE 1° AÑO DE EDUCACIÓN SECUNDARIA.
RESPONSABLES: PROF: VIRGINIA MORENO (FORMACIÓN MORAL Y RELIGIOSA)
PROF: CAROLINA IVON MARIANI (TUTORA DE 1º A)
PROF: ADRIANA FLORES (TUTORA DE 1º B)
ENCUENTRO - CONVIVENCIA
1° AÑO “A” Y “B”
FUNDAMENTACIÓN
Los Encuentros - convivencias tienen como fin primordial "alimentar el espíritu de
todos aquellos que participan en estos”.
El Proyecto está dirigido a las familias, especialmente a nuestros estudiantes y sus
padres o tutores, profesores de la Institución, quienes juegan un rol de madrinas y
padrinos en grupos de trabajo, teniendo todos, una activa participación.
Las convivencias están destinados a los alumnos de 1º año A y B y su objetivo es,
fundamentalmente, formar personas capaces de desenvolverse y desarrollarse
personalmente dentro de la sociedad, afrontando y enfrentando las situaciones cotidianas
de la mejor manera posible, alimentados por valores inculcados en el seno familiar y la
escuela en general. El proyecto está planificado para abordar temas apropiados para el
momento evolutivo de los alumnos, estructurados en tres partes: la primera es un análisis
de la edad, la segunda es para orientar y organizar la preparación y la tercera es el
encuentro mismo, que se va explicando por orden cronológico.
Para los chicos es un día especial de encuentro con sus compañeros, de fortalecer
la unión y la amistad y de profundización y reflexión de un tema concreto. También deja
una clara huella que en muchos permanece. Es positiva también la colaboración de los
alumnos y docentes que nos acompañan en este día y ellos también se ven beneficiados
por sus frutos.
No deben tomarse como un encuentro aislado, sino debe ser el momento en que
los chicos ven con la máxima luminosidad y fuerza lo que se busca en ese año. El
Encuentro debe ser preparado y continuado. La temática de estos es acorde a la edad
sicológica de los estudiantes, es una oportunidad de crecer y disfrutar del
acompañamiento de sus profesores tutores, quienes se preocupan de atenderlos de la
mejor manera.
Objetivos generales:
Propiciar una instancia de encuentro consigo mismos y con los demás.
Vivenciar el amor, el respeto, el compañerismo, la empatía y la fortaleza espiritual
mediante acciones concretas, tales como: la reflexión, recreación y el compromiso
con los demás.
Fortalecer las relaciones interpersonales y del Grupo, afianzando los vínculos de la
amistad y la unidad entre todos; aceptando las diferencias y acogiéndolas como
posibilidad de enriquecimiento.
1° AÑO A y B
TEMA: LA SUPERACIÓN
Objetivos del encuentro:
Avivar el deseo de crecer como personas valiosas y hacer apreciables las actitudes
que crean este crecimiento o superación.
Tomar conciencia de la importancia de hacer una opción por el crecimiento
integral de acuerdo a su proceso madurativo personal.
Fomentar el amor y respeto hacia la familia, mejorar las relaciones con los amigos
y con las personas en general.
Al final del Encuentro el grupo debe tener ideas más claras sobre el tipo de personas que
quieren y no quieren ser. Deben estar más comprometidos entre todos a ser mejores
como personas y como grupo.
1º MOMENTO: FABULA DEL AGUILCHO
Érase una vez un granjero que, mientras caminaba por el bosque, encontró un aguilucho
malherido. Se lo llevó a su casa, lo curó y lo puso en su corral, donde pronto aprendió a
comer la misma comida que los pollos y a comportarse como estos.
Un día, un naturalista que pasaba por allí le preguntó al granjero:
¿Por qué esta águila, el rey de todas las aves y pájaros, permanece encerrado en el corral
con los pollos?
El granjero contestó:
-Me lo encontré malherido en el bosque, y como le he dado la
misma comida que a los pollos y le he enseñado a ser como un
pollo, no ha aprendido a volar. Se comporta como los pollos y,
por tanto, ya no es un águila.
El naturalista dijo:
-El tuyo me parece un bello gesto, haberle recogido y haberle
curado y cuidado. Además, le has dado la oportunidad de
sobrevivir y le has proporcionado la compañía y el calor de los
pollos de tu corral. Sin embargo, tiene corazón de águila y con
toda seguridad, se le puede enseñar a volar. ¿Qué te parece si
le ponemos en situación de hacerlo?
-No entiendo lo que me dices. Si hubiera querido volar, lo hubiese hecho. Yo no se lo he
impedido.
-Es verdad, tú no se lo has impedido, pero como tú muy bien decías antes, como le
enseñaste a comportarse como los pollos, por eso no vuela. ¿Y si le enseñamos a volar
como las águilas?
- ¿Por qué insistes tanto? Mira, se comporta como los pollos y ya no es un águila, qué le
vamos a hacer. Hay cosas que no se pueden cambiar.
-Es verdad que en estos últimos meses se está comportando como los pollos. Pero tengo
la impresión de que te fijas demasiado en sus dificultades para volar. ¿Qué te parece si
nos fijamos ahora en su corazón de águila y en sus posibilidades de volar?
-Tengo mis dudas, porque ¿qué es lo que cambia si en lugar de pensar en las dificultades,
pensamos en las posibilidades?
- Me parece una buena pregunta la que me haces. Si pensamos en las dificultades, es más
probable que nos conformemos con su comportamiento actual. Pero ¿no crees que si
pensamos en las posibilidades de volar esto nos invita a darle oportunidades y a probar si
esas posibilidades se hacen efectivas?
- Es posible.
- ¿Qué te parece si probamos?
- Probemos.
Animado, el naturalista al día siguiente sacó al aguilucho del corral, lo cogió suavemente
en brazos y lo llevó hasta una loma cercana. Le dijo:
- Tu perteneces al cielo, no a la tierra. Abre tus alas y vuela. Puedes hacerlo.
Estas palabras persuasivas no convencieron al aguilucho. Estaba confuso y al ver desde la
loma a los pollos comiendo, se fue dando saltos a reunirse con ellos. Creyó que había
perdido su capacidad de volar y tuvo miedo.
Sin desanimarse, al día siguiente, el naturalista llevó al aguilucho al tejado de la granja y le
animó diciendo:
-Eres un águila. Abre tus alas y vuela. Puedes hacerlo.
El aguilucho tuvo miedo de nuevo de sí mismo y de todo lo que le rodeaba. Nunca lo había
contemplado desde aquella altura. Temblando, miró al naturalista y saltó una vez más
hacia el corral.
Muy temprano al día siguiente el naturalista llevó al aguilucho a una elevada montaña.
Una vez allí le animó diciendo:
Eres un águila, abre las alas y vuela.
El aguilucho miró fijamente los ojos de naturalista. Este, impresionado por aquella mirada,
le dijo en voz baja y suavemente:
- No me sorprende que tengas miedo. Es normal que lo tengas. Pero ya verás cómo vale la
pena intentarlo. Podrás recorrer distancias enormes, jugar con el viento y conocer otros
corazones de águila. Además, estos días pasados, cuando saltabas pudiste comprobar qué
fuerza tienen tus alas.
El aguilucho miró alrededor, abajo hacia el corral, y arriba, hacia el cielo. Entonces, el
naturalista lo levantó hacia el sol y lo acarició suavemente. El aguilucho abrió lentamente
las alas y finalmente con un grito triunfante, voló alejándose en el cielo. Había recuperado
por fin sus posibilidades.
PAUTAS PARA LA REFLEXIÓN DE LA FÁBULA (Para trabajar en grupos pequeños)
• ¿Qué razones o situaciones hacen a los chicos y chicas de Tu edad comportarse como un
pollo? ¿Cuáles los hacen comportarse como un águila?
2º MOMENTO: DESARROLLO DEL TEMA: “LOS MICROHOMBRES”
(APORTES DEL ANIMADOR) Ahora están en una época de notable crecimiento. El
crecimiento físico en gran parte no depende de ustedes; el crecimiento como personas,
que vamos a llamar superación, en gran parte sí depende de ustedes.
La superación, mediocridad o devaluación como personas va a depender de las actitudes
que cada uno de nosotros tenga. Las actitudes son nuestros modos de ver, apreciar y
actuar. Son las gobernadoras de nuestra vida, van determinando en gran parte lo que
hacemos. Si nuestras actitudes son positivas, creceremos, llegaremos a ser personas
valiosas. Si son negativas, no creceremos, llegaremos a ser mediocres.
En este encuentro vamos a conocer muchas actitudes para motivarnos a combatir las
malas y desarrollar las buenas. Pidámosle a Dios que nos ayude a conocer la ilusión que
tuvo al crearnos y a motivarnos a poner todo de nuestra parte para realizarla,
desarrollando lo mejor de nosotros mismos.
LOS MICROHOMBRES:
El Maleta
Una maleta no decide de qué han de llenarla, a dónde la llevarán, dónde
la dejarán. El hombre maleta no tiene criterio propio. Otros piensan por
él.
¿Cómo son los hombres que no son maleta? ¿Cómo puede una persona dejar de ser
maleta?
El Perrito Juguetón
Un perrito Juguetón es muy simpático. Siempre está jugueteando, es
cariñoso y se muestra feliz.
Que una persona sea así está muy bien. Pero que sea sólo así, que no
sepa ponerse a pensar y a profundizar; que no tenga metas serias, ni se
interese por nada que no sea diversión y juego, eso no es ser
verdaderamente una persona, no se puede limitar a ser un perrito
Juguetón.
Hay muchas personas “perrito Juguetón”. No pueden desarrollarse en plenitud y
obstaculizan a los que quieren vivir en serio su papel de hombres.
¿Cómo puede una persona superar el modo de ser de perrito Juguetón?
El Gato Comodín
Un gato comodín busca el lugar más cómodo de la casa. Pasa la
mayor parte del tiempo de un cojín a otro. Le ponen la comida en
el platito. Puede haber ratones, pero él se despreocupa.
Un gato comodín no muestra interés por las personas de la casa,
por sus tragedias íntimas, por sus necesidades apremiantes, él sólo quiere estar cómodo.
Los hombres que son como gatos comodines son gente con corazón de gato, incapaces de
ver las necesidades y sufrimientos de los demás, de ayudar y comprometerse.
¿Cómo son las personas que no son gato comodín? ¿Cómo puede una persona dejar de
ser gato comodín?
El Prisionero
Un prisionero es un hombre sin libertad. No puede decir: señores
carceleros este fin de semana me voy con mi familia, o no me gusta irme a
mi celda a la hora fijada, me voy a quedar viendo televisión. El preso tiene
que hacer lo que le dicen y si no, le va muy mal.
Un prisionero, mientras menos libertad tiene, menos puede vivir como
persona.
¿Cómo son los hombres contrarios a los micro hombres prisioneros?
Un hongo es un parásito
Un ser viviente que vive a expensas de otro. Un hongo se pega a un
árbol y le quita su savia, él no la elabora, la roba y vive de lo que el
árbol elaboró. Las personas Parásito así son, se aprovechan de lo que
otras han hecho.
Actitudes de Parásito son no estudiar y luego copiar, no colaborar en el trabajo de equipo
y luego presentar el trabajo como si se hubiera realizado por todos; hay muchachos que
no estudian porque saben que su papá tiene dinero, piensan que tienen todo resuelto ¿No
es esto convertirse en un hombre Parásito?
¿Cómo son las personas que no son parásitos sino lo contrario?
¿Cómo puede una persona dejar de ser parásito?
El Alcancía
Para un micro hombre alcancía es más importante lo que tiene que lo
que es. Tener es más importante que ser, saber, amar y hasta estar
feliz.
Te puedes convertir en hombre alcancía, si tener ropa, aparatos y
dinero, es de hecho, lo que te hace sentir que vales o que eres más que
los demás.
¿Cómo son las personas que no son alcancía?
El hombre zapato viejo
El Zapato viejo cree que lo desprecian, lo pisotean, lo arrinconan: no
valoran lo que han sido, etc.
Tiende a culpar a otros de su poco éxito y con eso se queda tranquilo,
sin luchar por superarse, sabe lamentarse, pero no esforzarse.
Ya ahora puede que tengas las actitudes del zapato viejo, cuando si
pierdes gritas que tiene la culpa el árbitro, que hicieron trampa o que el aire iba en contra
tuyo, pero no reconoces que no jugaste bien.
¿Cuáles son las actitudes contrarias al hombre zapato viejo?
El Reyecito tijeras
Los que quieren ser el primero, el más rico, el más poderoso, el que
dice la última palabra y domina a los demás. El que quiere más y
mejor ropa, la mejor casa, autos y todo; el egoísta que quiere ser el
rey prepotente, y hacer todos sus caprichos y que tienen tijeras para
recortar a los demás: criticarlos, cortarles su libertad, su dinero, etc.
¿Cómo son las personas que no son reyecitos tijeras?
¿Cómo una persona puede dejar de ser reyecito tijeras?
Los hombres balón desinflado
Los hombres balón desinflado no le ponen corazón a lo que hacen,
hacen las cosas para salir de paso; lo que hacen no tienen calidad,
menos perfección, todo lo hacen como salga. Son impuntuales,
incumplidos.
¿Cuáles son las actitudes contrarias? Mencionen las actitudes que distinguen de manera
contraria y precisa a las del hombre “balón desinflado”
Hombre maraña de alambre
Cuando un alambre se enmaraña es desesperante, no se puede usar. Hay
personas con la cabeza, la voluntad, la vida y las relaciones con los demás
como una maraña de alambre. No tienen objetivos claros, quieren cosas
contradictorias, tienen sus ideas confusas y enredadas, no tienen una
síntesis mental, ni una estructura moral que les dé consistencia.
Son desorganizados, desordenados, sus apuntes, su tiempo, todo es un enredo.
¿Cómo son las personas que son lo contrario a una maraña de alambre?
¿Cómo puede una persona dejar de ser maraña de alambre?
La Bola de Niebla
La niebla se caracteriza por quitar la belleza del paisaje que cubre y
hacer que todo se vea gris.
Una persona se vuelve bola de Niebla cuando es negativa, cuando nada
le parece bien y todo lo critica. El negativismo es como el clavo que
desinfla las llantas del auto que conducen al éxito.
¿Cómo son las actitudes contrarias a las personas bola de niebla?
Higo
Higo es un acróstico: H de humillador, I de irrespetuoso, G de golpeador
y O de ofensivo.
Son hombres Higo los que desprecian, insultan, se burlan, pegan,
empujan y patean a los demás sin motivo alguno..
Sin respetar, ni ser respetado no podrás desarrollar bien tu personalidad.
El microhombre HIGO Los que quieren ser el primero, el más rico, el más
poderoso, el que dice la última palabra y domina a los demás.
¿Qué es lo contrario de ser una persona Higo?
3º MOMENTO: REFLEXIÓN EN GRUPO
“Actitudes y Superación”
1. ¿Qué es una actitud?
2. ¿Cuáles actitudes te pueden hacer una persona valiosa?
3. ¿Qué actitudes le inculcan más a cada uno de ustedes sus papás? (cada uno dice a mi …)
4. ¿Cuáles pienso que nos inculcan más en la Escuela? ¿En cuáles piensan que se debería
insistir más?
5. ¿Cuándo sientes que te vas haciendo micro hombre?
6. ¿Por qué se están dañando las familias?
7. ¿Cómo se puede desarraigar una actitud?
8. Si somos buenos amigos (as) ¿Qué actitudes buenas estamos desarrollando?
9. ¿Qué actitudes cristianas han captado y en quiénes?
10. ¿Qué actitudes de Jesús quisieras más hacer tuyas?
4º MOMENTO: DESPEDIDA - CIERRE
Como cierre se realizan exposiciones grupales con las reflexiones de cada uno ante el resto de los
grupos y posterior despedida.