Stalingrado
La batalla de Stalingrado sería una de las batallas más grandes en la historia de la guerra,
asimismo también sería una de las batallas más importantes de la segunda guerra mundial
que marcaría un punto de inflexión en el frente occidental. según las palabras de Goebbels
quien se informaba a diario de los periódicos extranjeros, el prestigio de ambos bandos
dependerá de cómo termine. A partir de octubre de 1942 los medios solo hablaban de
Stalingrado afirmando que “Nadie quiere oír otra cosa”, los aliados alababan la valentía de
los soldados soviéticos y no tenían otra manera de levantar la moral ya que Inglaterra para
ese entonces solo había obtenido fracaso tras fracaso. En noviembre un contraataque
soviético cerco a más de 300,000 soldados alemanes, no se informó de esta situación a la
población dentro del Reich hasta enero del siguiente año cuando se dieron cuenta que no
podían tapar este acontecimiento, describiendo el gran heroísmo de los soldados germanos
defendiendo ante un enemigo superior en números, los alemanes empezaban a prepararse
para lo que podía ser la caída del Reich, Himmler visito en persona un campo de
concentración en Polonia ordenando cremar los cuerpos de los 700,000 judíos que habían
sido fusilados ahí temiendo que pronto vendría el ajuste de cuentas por parte de los
soviéticos y aliados. Los soviéticos habían prohibido entrar a la ciudad de Stalingrado a
reporteros y documentales hasta febrero fecha que finalizo la batalla y los alemanes se
rindieron, ahí pudieron presenciar lo que quedaba de la ciudad, los cuerpos y todos los
restos de la batalla, así como a los orgullosos soldados rusos que estaban más que felices de
haber logrado con éxito la defensa y expulsión de sus invasores alemanes.
Para ambos bandos la batalla de Stalingrado al igual que la invasión de Alemania a la unión
soviética significaba el choque de dos visiones del mundo completamente opuestas, ¡Stalin
declaro la orden famosamente conocida “Ni un paso atrás!”, los generales soviéticos
recalcaban a sus soldados la importancia simbólica de Stalingrado, era la ciudad donde
Stalin había mantenido a raya a los enemigos del sistema soviético durante la guerra civil
rusa, perder la ciudad significaría dañar el mito de la ciudad y su héroe epónimo, por las
mismas causas era igual de importante para Hitler ganar la batalla, no solo buscaba
conseguir los recursos de la ciudad situada a orillas del rio Volga, las minas de carbón y los
yacimientos petrolíferos, sabía que tendría un gran efecto en la moral de Stalin y toda su
población.
Los alemanes avanzaron sobre la curva del Don e hicieron prisiones a 57,000 soldados tras
la resistencia del 62º ejército soviético el 21 de agosto, el 23 los primeros panzer alemanes
alcanzaron el Bolga a 65 kilómetros de distancia e impidieron el acceso por el norte. En
respuesta Stalin nombro al general Georgi Zukhov vicecomandante supremo del ejército
rojo y le puso a cargo de la defensa de la ciudad. Durante el inicio de la guerra la ciudad
apenas contaba con medio millón de población, para estas instancias de la guerra se había
convertido en un refugio de las personas al ser un lugar seguro y aislado del frente, Stalin
prohibió la evacuación de la población argumentando que se debía mantener la ciudad, no
fue hasta que los bombardeos empezaron a destruir la ciudad que permitió evacuar a las
mujeres y niños. Tras dos semanas de bombardeos el 14 de septiembre un regimiento se
abrió camino hasta el Volga haciendo retroceder a los soldados del 62º ejercito, se
establecieron cuarteles y comenzó a ejecutar judíos y comunistas, así como se dispuso a
deportar a la población civil. Las defensas del ejercito atrincherados a orillas del rio Volga
recibieron suministros, refuerzos y armas por barco. El 62.º Ejército en Stalingrado formaba
parte del Frente Sudeste21 comandado por el general Andréi Yeriomenko,22 y estaba
integrado por los 64.º, 57.º y 51.º Ejércitos, el 8.º Ejército del Aire y los buques y marineros
de la Flotilla Militar del Volga, todos ellos estacionados al sur de la ciudad; incluía además
al 1.º Ejército de la Guardia y a los 25.º y 66.º Ejércitos, situados al norte y al noroeste. En
septiembre, estos últimos trataron repetidamente de abrirse camino a través de la barricada
norte de Alemania y unirse a los defensores de la ciudad, pero nunca lo lograron.
Amediados de septiembre los generales Zhukov y Alexander Vasilievski propusieron una
contraofensiva similar a la Blitzkrieg, durante los dos meses siguientes se prepararon para
la ofensiva. Después de una serie de ofensivas durante octubre el general Paulus aun no
tenía bajo su dominio completo la ciudad, un artículo de la revista de las SS mencionaba
que los bolcheviques demostraban una gran resistencia luchando hasta la última reserva de
hombres y armamento, según su lógica al ser una raza inferior tenían un nulo miedo hacia
la muerte, las batallas que ahora enfrentaba la Wehrmacht no eran nada parecidas a las
campañas de África y de Europa occidental, a su lado parecía un juego de niños. El 19 de
noviembre de 1942 comenzó la ofensiva soviética conocida como Operación Urano con
más de un millón de soldados, varias divisiones motorizadas avanzaron a través de los altos
del Don (áreas altas que rodean el rio don al norte de Stalingrado), el 24 de noviembre se
reunieron a las divisiones de carro de Yeriomenko que había avanzado hacia el oeste desde
el sur de Stalingrado, los alemanes se encontraban rodeados en lo que llamarían ellos
mismos un caldero (“Kessel”). El mando del 6º ejercito estuvo deliberando si debían
emprender huida, pero Hitler ordeno mantener la fortaleza a toda costa, ¡el 27 de noviembre
el general Paulus emitió un comunicado diciendo “Aguantad! ¡El Fuhrer nos sacara de
aquí!” teniendo como precedente la bolsa de Demiansk donde seis divisiones se
encontraban cercadas y se les suministro abastecimiento durante dos meses hasta que una
fuerza de apoyo exterior abrió paso por la bolsa. En este caso la climatología y los
bombardeos dificultaron el suministro y los 300,000 soldados cerecados empezaron a
presentar escases de suministros. El general Von Manstein lanzó una ofensiva llamada
Operación tormenta de invierno del 12 al 23 de diciembre con la intención de romper el
cerco por el sudoeste, pero fallo en el intento al quedarse atascado a medio camino debido a
la resistencia soviética. Después de que el general Paulus rechazara una propuesta de
rendición presionado por el Fuhrer de parte del General Rokosovsky el ejercito lanzo una
ofesiva final el 10 de enero, lograron dividir a las tropas alemanas en dos bolsas, una al
norte y otra al sur. El 30 de enero fecha que se conmemoraba el 10º aniversario de la
llegada de los nazis al poder, Goring emitió un comunicado por radio en el que comparaba
a los soldados atrapados en la bolsa con los héroes de la canción de los Nibelungos,
argumentando que los soldados que son capaces de resistir en esas condiciones eran
capaces de vencer, el 31 de enero el general Paulus fue ascendido a mariscal de campo,
dejando en claro que no podía rendirse ni tomarse prisionero ya que ningún mariscal de
campo había sido tomado prisionero antes, sin embargo Paulus desobedeció al Fuhrer y se
rindió después de que los soviéticos rodearan su cuartel general situado en unos almacenes
en la plaza de los héroes caídos, los ataques cesaron y los soldados dejaron sus armas en el
sector norte, en el sur continuaron los combates hasta que por avión dejaron caer
fotografías donde mostraban la rendición del general Paulus. Para los alemanes las bajas
eran de 190,000 muertos en batalla y 105,000 en cautividad tras ser hechos prisioneros,
mientras que para los soviéticos las bajas subían a más de un millón. Después de la derrota
el régimen aumento la propaganda tratando de aumentar la moral y la resistencia ante una
posible invasión soviética que amenazaba con avanzar hacia Berlín, fue ahí cuando
Goebbels pronuncio su famoso discurso de “Guerra total”.
Existe una gran problemática a la hora de hablar del soldado ruso no solo durante la batalla
de Stalingrado si no en toda la guerra, no se tienen detalles que tomen en cuenta su
perspectiva, su cultura, su valentía e inspiraciones a la hora de combatir y el significado que
tuvo para ellos, se les retrata como hordas de piel que solo gritaban “¡hurra!” a la hora de
atacar, en parte alimentada por la propaganda del régimen nazi. Si hoy en día podemos
conocer detalles sobre los soldados que combatieron y su punto de vista es gracias a la
disolución de la unión soviética que permitió la apertura de muchos archivos de
investigación de combatientes, investigadores, analistas e informes de la NKVD, todo
debido al esfuerzo de archivistas e investigadores rusos. Aun así cuando se trata de los
pensamientos y actitudes que mantuvieron los hombres en batalla sigue siendo un
panorama incompleto. Existe un gran vacío en cuanto a la información para determinar las
motivaciones por las que los soldados del ejercito luchaban en Stalingrado, si era por su
patria, por Stalin o si fueron obligados a enlistarse, se habrá incluso de que la unión
soviética no solo tuvo una guerra contra los alemanes sino también contra una guerra de los
lideres soviéticos contra su población, se hace mención de la ejecución de soldados al
negarse a combatir sin embargo no se tienen pruebas contundentes, solo un informe de la
NKVD donde afirman haber asesinado en el frente a solo 278 soldados soviéticos en la
parte más críticas de la batalla.
Como ejemplo de la falta de información y concientización hacia los soldados rusos que
lucharon para el ejército rojo durante la batalla de Stalingrado se tiene de ejemplo a dos
historiadores; Antony Beevor que describe la situación como soldados aterrorizados y
presionados a actuar por parte de los lideres soviéticos quienes tuvieron que actuar para
evitar ser ejecutados presionados por la crueldad del régimen de Stalin aunque ofrece un
punto de vista más alemán con clichés propios de la propaganda del régimen nazi, mientras
que la historiadora británica Catherine Merridale los relata como victimas de un engaño,
creyendo que luchaban por defender su patria, bajo condiciones comparables con la
esclavitud. Como sea el caso ninguna de las visiones ofrece pruebas claras de como el
régimen logro convencer a las poblaciones a unirse a las líneas y a luchar hasta el ultimo
instante contra los invasores alemanes.
Las transcripciones de Stalingrado permiten por primera vez escuchar por su propia voz los
pensamientos y sentimientos de los soldados en el frente y darle un valor tridimensional a
sus motivaciones y acciones que se veían a si mismos como parte del movimiento que dan
motivación a la creciente idea de que la gran guerra patriótica fue más que nada una guerra
del pueblo. Además, las entrevistas revelan un elemento muy importante; el enorme
esfuerzo del comunista por condicionar a las tropas. El partido era una fuerza institucional
que estaba muy presente de todas las formas con sus representantes, agitadores, políticos
entre otros que eran enviados a las trincheras para promover mensajes ideológicos y
políticos, animaban, asesoraban y elevaban el espíritu de las tropas con actos de heroísmo
movilizando así a las tropas y respondían a las crisis denunciando cualquier señal de
debilidad como cobardía y traición. Así pues, el régimen mantenía bajo un yugo de hierro al
ejército, incluso cuando se castigaba se tenía la intención de reformar y motivar al soldado.
Los historiadores occidentales han subestimado la función del régimen debido a la falta de
acceso a documentos que permiten entender como se manejaba el partido dentro de las
líneas, aumentando la errónea creencia que el partido comunista era un obstáculo para los
militares y que no se convirtió en un ejército eficaz hasta que se eliminó a los comisarios
políticos, sin embargo, el partido político nunca se fue si no más bien fue aumentando
conforme la guerra avanzaba. En régimen promovía muy por dentro la integración del
pueblo a los ideales del movimiento comunista sobre todo los jóvenes veían como su
emergente movimiento que los guiaría al futuro prometedor al que el movimiento alucia,
llegando a ver el choque entre el deteriorado capitalismo del cual el fascismo era parte
durante la década de 1930. Estas conductas en las creía el partido no se detuvieron cuando
comenzó la guerra sino más bien aumento los rasgos como la obstinencia, optimismo,
preocupados por el bien colectivo y la tolerancia a la violencia. Esto fue llevado a las
fábricas incitando a satisfacer la industria de guerra mientras que en el frente se promovían
competencias socialistas para ver quien mataba más alemanes y se destinaron más
agitadores a las trincheras y refugios de guerra. Algunos autores hace gran énfasis en un
vínculo de apoyo mutuo entre la población soviética y el partido comunista donde ambos de
apoya, alaban el liderazgo de los partidarios comunistas al elevar la moral y estar tranquilos
y manejando la situación desde el frente mostrándose unidos a sus soldados, se vio una gran
camaderia y hermandad producto del poco control que tenía Stalin y los comunistas sobre
el pueblo, control que fue retomado tras la derrota de los alemanes y el posterior dominio
completo de Stalin en Stalingrado y toda la unión soviética. El ambiente del partido cambio
durante los años de guerra volviéndose más abierto al exterior, antes solo se podía ingresar
al partido si tenías cierto conocimiento del marxismo y provenías de la clase obrera,
después cualquiera que habría matado a alemanes podía unirse por lo que durante los años
de 1941-1944 la cantidad de miembros aumento considerablemente sobre todo entre las
fuerzas del ejército lo que convirtió el movimiento en un ambiente más militar y unido al
pueblo, cosa que los partidarios cambiarían por completo al finalizar la guerra aumentando
los requisitos y manteniendo vigilados a los miembros. Las autoridades comunistas
mantenían una fuerte presencia en el ejército rojo lo que los diferenciaba en gran manera de
los demás ejércitos, no se promovía el espíritu de camaderia como en el ejército alemán
donde incluso de agrupaban las divisiones por la región de donde fueron reclutados, se
mezclaban a los reclutas de diferentes regiones, en principio porque las bajas no permitían
crear un vínculo entre los miembros ya que eran rápidamente aniquiladas también se
evitaba crear actitudes nacionalistas, contrario se motivaba a los soldados diversos
mediante una ideología a partir de conceptos accesibles y con una gran carga emocional
como el amor a la patria y el odio al enemigo. Durante la guerra varios observadores
alemanes quedaron impresionados por el ejemplo soviético y pidieron algo similar dentro
de las filas de la wehrmacht ya que constituía la semilla fundamental de la moral militar,
Hitler creo el puesto de liderazgo nacionalsocialista que provenía del ejercito pero era
elegido por los jefes del partido, aunque no funciono ya que dentro del ejercito su identidad
no provenía de la política por lo que los miembros de la wehrmacht se burlaban
constantemente de este líder. Los orígenes del ejército rojo se generan desde la revolución
rusa y la guerra civil formado por hombres del campo, se planeó la creación de un ejército
diferente donde los ideales del movimiento comunismo serian la base, con el tiempo se les
encomendó el leer, escribir y aprender matemáticas debido a que solo eran obreros armados
con experiencia militar, con la intención de que pelearan por los mismos ideales y creencias
apelaban a la conciencia política después del reclutamiento general donde se unieron los
campesinos. Los bolcheviques buscaban educar a los soviéticos promoviendo la educación
en el marxismo, así como manteniendo vigilancia continua sobre el ejercito siempre con
intenciones educativas orientadas al marxismo y comunismo creyendo que los haría mejor
soldados y ciudadanos que lucharían de mejor manera por propia voluntad. Los
bolcheviques mantenían una gran presencia en el ejercito desde el principio creando varias
células del partido entre las filas del ejército desde lo más alto hasta la compañía,
promoviendo valores de igualdad y despreciando las clases sociales que provenían de la
burguesía, todos eran iguales sin importar el rango y eran referidos a ellos mismos como
guerreros o combatientes y no por sus rangos, la doctrina bolchevique estaba muy arraigada
en la educación y vida diaria de los soviéticos, la crítica abierta a los superiores era
rechazada y se promovían más los actos heroicos. La cultura del ejercito durante la guerra
civil estuvo marcada por la violencia física, las filas de la segunda guerra mundial se curtio
de jóvenes que habían servido ese suceso y los generales recurrían a la violencia para
adiestrar y mantener la autoridad a base de palizas y ejecuciones.
Los antecedentes de la batalla en la misma ciudad durante la guerra civil fueron un factor
determinante para la defensa de la misma, aumento la moral considerando que era la ciudad
de Stalin tras haberla defendido de la misma manera, con mano de hierro, hasta el último
hombre y la última bala en la que población civil formo parte de la defensa construyendo
barricadas y apoyando de todas las maneras posibles a Stalin, la moral se sostenía en un
acto patriótico en la que las nuevas generaciones defenderían la ciudad de la misma manera
que sus abuelos 20 años atrás. Durante 1931 Stalin se reunió con una asamblea de altos
cargos de la industria explicándoles que llevaban de entre 50 a 100 años por detrás de los
países desarrollados y debían reducir esa brecha en los siguientes diez años, se promovieron
leyes que castigaban la lentitud en el trabajo, se celebraban todos los logros de la industria
y se empezaron a preparar para una guerra inminente. Para prepararse para la guerra se
incentivó a las familias a aumentar la tasa de natalidad y se les enseño a los jóvenes a
disparar un rifle y lanzar granadas, así pues, el nuevo ciudadano soviético en el cual
también se incluían a las mujeres era de voluntad férrea, combativo, valiente y optimista.
Después de la invasión de Manchuria por parte de Japón la guerra parecía inevitable, veían
al nacionalsocialismo como un enemigo latente y la guerra civil también encendió las
alarmas, se promovía mucho a los héroes patrióticos por medio de películas y obras en las
que se hacía énfasis a unirse a las filas para defender la patria. Como preparativo de guerra
se amplió una expansión masiva del ejército rojo seguido de una purga por parte de Stalin
quien desconfiaba de varios oficiales por ser considerados políticamente poco fiable,
expulsado a 34,000 oficiales para 1939, sin embargo, la purga no es tan grande como se
había hecho creer, muchos se liberaron de las ejecuciones, otros se reincorporaron y otros
más terminaron en sanciones leves.
El ejercito durante la guerra
Debido al expansionismo del ejército se encontraba pobremente equipado y adiestrado por
lo que durante la invasión de Finlandia y durante la batalla por Polonia la inexperiencia se
vio reflejada en el campo de batalla. La unión soviética priorizaba la cantidad sobre la
cantidad por lo que aunque producía un gran número de aviones no contaban ni siquiera
con radio y los pilotos estaban pobremente adiestrados lo que llevo a una superioridad aérea
muy grande por parte de los alemanes, los soldados en tierra se quejaban de la mala
coordinación y preparación cosa que cambio para mediados de 1942 cuando se pusieron en
marcha los nuevos T-34 y el bombardero Pe-2 los cuales los alemanes llegaron a mirar con
respeto y temor. Los soviéticos competían contra un ejército de 4 millones de soldados bien
armados, maniobras tácticas bien ensayadas, superioridad tecnología y 2 años de
experiencia interrumpida en combate. Para hacerle frente ante esto la unión soviética
manejaba un gran sentimiento de patriotismo que, hacia llamado a sus hombres a defender
la patria, los alemanes no contaban con la gran capacidad para movilizar un gran número de
tropas y la ayuda del pueblo para dirigir sus acciones por el bien de la patria como lo fue la
reubicación y el desmantelamiento de las fábricas de guerra que fueron reubicadas más al
este en tan solo seis meses incluso sin un plan previo.
La inexperiencia de las tropas llevaba a retiradas debido al pánico durante los primeros
meses de la guerra que llevo a los comandantes soviéticos a tomar medidas drásticas
desplegando escuadrones de bloqueo con ordenes de disparar a los soldados que no se les
podía convencer de volver al combate. A los soldados tomados prisioneros se les
consideraba traidores y las prestaciones a sus familias eran recortadas asimismo se incitaba
a elevar la moral a los jefes.
Después de que se ampliaran los requisitos para entrar al partido, cualquiera que matara
alemanes podría ser miembro, algunos de ellos analfabetas que no conocían mucho del
tema ni de la política, pero eran condecorados al dar a conocer sus bajas, varios relatos de
los presentes narran duelos sangrientos para consagrarse con la gloria, los soldados tenían
bien interiorizado el “deber patriotico” promovido por el partido para defender Stalingrado,
esta fue la razón principal por la que el general Chuikov considere que fue la razón de la
victoria soviética. Los soldados renian un certificado en el que registraban las muertes de
alemanes en combate, el comandante Yakov Serov, director del departamento político de la
45ª división narra y describe como era de importante para los soldados pertenecer al
partido, cito algunas de las cartas que le llegaban a él para unirse:
El sargento Ivan Sleptsov del 178.º Regimiento de Artillería expresó el siguiente deseo:
«En la lucha contra el fascismo salvaje yo quiero ser un comunista. Lucharé contra el
enemigo mientras que mis ojos puedan ver y mis manos puedan hacer girar las ruedas de
elevación y torsión de mi cañón. No mancillaré el elevado prestigio del combatiente
bolchevique en la lucha por la patria. Solicito ser admitido en las filas del Partido
Comunista, ruego me concedan esta solicitud. En estos difíciles momentos en los que el
destino de la humanidad está en juego, nuestro partido es el que nos dirige a la victoria.
Quiero pertenecer a él y bajo su estandarte mi fuerza y mi odio hacia los invasores
crecerán aún más. La fuerza del partido es mi propia fuerza, y si caigo en la batalla, el
partido vengará mi muerte. Juro ser su fiel miembro, su fiel defensor, hasta mi última gota
de sangre». Y esta es la solicitud de Novitski, un veterano suboficial de nuestra unidad de
reconocimiento: «En estos difíciles momentos en los que está en juego el destino de la
humanidad, nuestro partido nos dirige a la victoria. Yo quiero pertenecer a él, y, bajo su
estandarte, mi fuerza y mi odio hacia los invasores crecerán aún más. La fuerza del partido
es mi propia fuerza, y si caigo en batalla, 65 el partido vengará mi muerte. Juro ser su fiel
miembro, su fiel defensor, hasta mi última gota de sangre».
Debido a la autoridad que se les era permitida a los comisarios del partido, se presentar
muchas quejas argumentando que malograban las operaciones, se le tenía que pedir
permiso a ellos antes de ordenar una operación lo que mermaba los resultados, muchos de
ellos no tenían conocimientos de oficiales además de que los privilegios en el campo eran
mayores a los de los comandantes, después de 1942 Stalin decreto que se abolían esos
beneficios y ya no era necesaria la aprobación de los comisarios, ya que el ejército rojo se
había ganado la confianza del partido y se constituían de valores comunistas, además de
que se empezó a adiestrar a los comisarios para puestos de oficiales y así pudieran también
comandar en el frente.
En si el trabajo de los responsables políticos era el de adiestrar a las tropas según los
valores del movimiento comunista del partido, heroísmo y valentía al luchar contra el
invasor alemán, los lideres del partido enseñaban a las tropas de asalto antes de una misión
sobre el cómo deberían actuar en misión, con valor y realizando actos heroicos al
enfrentarse a las tropas enemigas, era muy mal visto e inaceptable que un líder político no
estuviera al frente y fuera el primero en lanzarse a la acción. Los responsables políticos
también hacían mucho hincapié en sus charlas individuales con los soldados, el esfuerzo
que hacían por convencerlos de la importancia de la guerra, cada uno tenía que ser
políticamente consiente capaz de actuar por su propia iniciativa, el comisario de batallón
Molchanov mencionaba “Considero las charlas individuales el mejor método de trabajo
político durante la defensa…Porque cuando un soldado se pasa en su pequeña trinchera
74 un mes entero, sin ver nada más que a su vecino al lado, y de repente un comisario u
otra persona se acerca a él y le dice algo o simplemente le saluda o le dedica una palabra
amistosa, eso adquiere una gran importancia. Llevarle una hoja de papel para que pueda
escribir a sus seres queridos o escribir la carta por él, anima mucho a un soldado.”
Los comisarios se sentían responsables no solo de la salud física del soldado si no también
de la mental, cuando los recursos escanciaban tomaban nota, a veces llevaban frutas o
golosinas al frente para regalar a sus soldados, no era tanto la gratificación como
recompensa si no el sentir que alguien se preocupa por ellos, además de fungir con acciones
de apoyo como asesoría con la construcción de trincheras y bases, movimientos tácticos
haciendo todo lo posible por ayudarlos a ellos y sus comandantes a conseguir los mejores
resultados en combate.
Así pues, los responsables enseñaban a los soldados por qué estaban luchando, la
importancia de las batallas que libraban y cuáles eran las motivaciones del enemigo,
haciendo un esfuerzo porque todos los soldados del frente estuvieran bien informados
de otras batallas, cada victoria por más mínima que fuesa era una gran inyección de
moral y optimismo, generaban un ambiente de optimismo y perseverancia, así como
de luchar en todo momento para obtener los mejores resultados.
Estrategia del héroe
La ideología marxista soviética argumentaba que los seres humanos somos maleables
conformados por nuestro entorno; a través don acondicionamiento cualquiera podía
convertirse en un héroe, los asesores políticos eran los encargados de esto. Como ejemplo
el comisiario de brigada Valisiev mencionaba el ejemplo de un soldado con el que habían
tenido problemas de conducta, se hablaba con él, se le castigaba, se le encerraba en el
calabozo entre otras cosas hasta que el comisario decidió enviarles una carta a sus padres
exponiendo la conducta del soldado, antes de enviarse se leyó en público ante todo el
batallón, los padres respondieron: «¿Por qué traes la vergüenza a tus ancianos padres? No
podemos mirar a nuestros vecinos a la cara. ¿Te has olvidado de que cuando te fuimos a
despedir te dijimos que te comportaras?». Luego su hermana añadía lo embarazoso que
había sido recibir esos informes de él: «Si quieres considerarme tu hermana, lucha como
nuestro hermano mayor, que en paz descanse». Esto fue lo que hizo abrir los ojos al chico.
Mató a nueve fritzes e hirió a siete más, o al revés. Él mismo resultó herido y fue enviado al
hospital.
Las acciones de valentía eran comúnmente expuestas en los medios de divulgación como
panfletos, la radio o periódicos para incitar a los soldados a realizar hazañas de heroísmo de
la misma categoría y que fueran conmemorados.
Para promover el heroísmo los mandos militares y responsables políticos condicionaban a
los soldados para no tener miedo, alimentaban un desprecio por la muerte, por lo que
enseñaban tácticas de defensa ante los miedos más comunes entre los soldados, los panzer y
los ataques aéreos eran los más nombrados, les enseñaban a defenderse cavando hoyos,
utilizando bazucas y armas para defenderse, asimismo enseñaban que el miedo era algo
inerte del ser humano, por naturaleza temíamos a lo que nos podía dañar pero había que
enfrentarlo y superarlo, por lo que para los combatientes de Stalingrado era algo como una
emoción inicial que había que superar y vencer voluntariamente.
Los buenos y malos soldados
Los soldados que no eran capaces de vencer sus miedos eran castigados por considerarse
cobardes. Bajo órdenes directas de Stalin había que defender cada posición y no retroceder
ni un metro, cualquiera que se retirara de una posición sin una orden o permiso seria
juzgado como cobarde o traidor, enviado a un batallón de castigo o fusilado. En cierto
punto de la batalla de Stalingrado la situación se complicó debido a la intensidad de la
batalla, los oficiales y responsables políticos que deberían estar animando a las tropas y
elevando la moral no cumplían su función, estaban desaparecidos, muertos o presas del
pánico, los soldados solo buscaban algún agujero en el cual sentirse seguros, algunos hasta
se autolesionaban para poder salir del frente, cuando se detectó se empezaron a fusilar a los
acusados enfrente de los batallones y así se redujo considerablemente los casos.
Los soldados que eran castigados enviados a batallones de castigo junto con prisioneros de
los gulags o sentenciados por traición o cobardía se reformaban, eran nuevamente
adiestrados y adoctrinados con los valores comunistas, al ser premiados o condecorados se
les perdonaba la condena, algunos tuvieron título póstumo al morir en combate, la mayoría
se reformaban solo eran unos pocos los que no eran capaces de luchar de la manera que la
ideología soviética predicaba. Se solía criticar mucho a los voluntarios en las filas que no
eran procedentes de rusia, ucranianos, judíos, uzbekos, kazakos, entre otros, era una lucha
interna entre nacionalidades por demostrar que luchaban más duro por la patria en base a
los ideales comunistas, además de tener un odio más profundo hacia el alemán invasor.
Formas de combate
Las políticas del movimiento soviético eras inconsistentes y contradictorias regularmente,
se discutía sobre darle a los soldados vodka antes de una batalla para darles valor, Stalin
había ordenado que se les entregara de 100ml de vodka al día en agosto de 1941, luego fue
retirada en mayo de 1942 y para noviembre de 1942 volvió, a partir de mayo de 1943 los
jefes de cada unidad decidían si sus hombres consumían o no, para algunos era mejor no
hacerlo, sobre todo los oficiales preferían ir con la mente en claro a la batalla, algunos otros
creían que el alcohol era un factor para realizar acciones acorde a un héroe de guerra. Los
comandantes y oficiales solían quejarse de los generales debido a su mal manejo de
personal, para 1942 se consideraba que las estrategias eran un desastre, se confiaba mas en
la fuerza y la superioridad numérica para realizar ataques suicidas lo que enfadaba a
muchos lideres debido al gran número de bajas, asimismo la falta de suministros jugo un
papel importante, se enaltecía a los soldados que iban a por todo en ataques suicidas hacia
los panzer o los pilotos que se estrellaban directamente con otros aviones, para 1943 el
suministro era demasiado inclusive se saturaba por lo que ya no era un problema sin
embargo ya había quedado el ideal del soldado que se sacrificaba en el ejército rojo. Los
soldados soviéticos sobre todo los más jóvenes quienes crecieron y se educaron en la
doctrina comunista veían con honor morir por defender su patria ante el enemigo alemán,
engrandeciendo su odio hacia al invasor a la vez que buscaban la gloria sacrificándose y
dándolo todo en cada batalla, veían la muerte como una parte terminal de su vida
defendiendo su patria y haciendo lo posible por preservar a la nación. Las cartas enviadas
por los soldados en los frentes eran confiscadas y revisadas por los agendes de la NKVD,
con el objetivo de sofocar los pensamientos derrotistas considerados como traición y como
pensamientos que van en contra de los principios del movimiento comunista del partido, los
autores de estas cartas con pensamientos derrotistas eran arrestados algunas veces inclusive
los destinatarios también eran arrestados, fue así como los soldados eran conscientes de que
no se podía expresar ciertas cosas en sus cartas lo que alimento el sentimiento de
patriotismo adoctrinado por el movimiento comunista para el año de 1942, de las 30mil
cartas que fueron revisadas al menos 15mil de ellas contenían actitudes castigadas por los
miembros de la NKVD.
Para evitar que los nuevos campesinos que se unían a las filas dañaran la moral de las
tropas se creó una serie de artículos para reforzar la idea marxista del héroe con historias de
guerra de campesinos, obreros, trabajadores y toda clase social que haya luchado durante la
guerra civil, se recolectaron más de 3mil testigos con más de 10mil libros, todo por el
director del proyecto Isaak Mints. Luego la mayoría tuvieron que ser archivados debido a
que gran parte de los involucrados habían sido víctimas de las purgas de Stalin, más
adelante Stalin hizo correcciones a su libro de la guerra civil con intenciones de glorificarlo
y verlo como un salvador del pueblo ruso. Durante la invasión de Alemania Mints tenía la
intención de crear un libro que retratara la gran guerra patria como era llamada sin embargo
el momento no era oportuno debido al gran avance alemán, tampoco era factible ya que no
había mucho margen de retratarlo como un acto de valentía, el recalcaba la importancia de
registrar estos acontecimientos con el argumento de lo mucho que les hubiera servido a
ellos una crónica de la invasión de Napoleón considerada la primer gran guerra patria, a su
vez que consideraba había una gran conexión entre el pasado y el futuro ante los registros
históricos de los acontecimientos e incluso con el presente. El 10 de diciembre el comité
regional del partido en Moscú aprobó la directiva por la cual se creaba la comisión para la
elaboración de una crónica de la defensa de Moscú. Los primeros meses se centraron en la
defensa de Moscú y más adelante se crearon nuevos grupos de investigadores e
historiadores para realizar la crónica de las batallas en diversas ciudades como Leningrado,
Tula, Odesa, Sebastopol y en diciembre de Stalingrado. En marzo se le dio prioridad a las
crónicas de las batallas de las divisiones que habían obtenido el estatus de “Guardias”
merito que se alcanzaba solo con mostrar un extraordinario valor en combate, con el
propósito de educar a los soldados y transmitir experiencia, conocimiento y tradición
militar contribuyendo a la creación de la historia de una gran guerra patriótica en el futuro
tras la victoria. Mas adelante también se creó una comisión para recolectar evidencia y
relatos de los crímenes perpetuados por los invasores alemanes los cuales sirvieron después
para ser presentados ante los juicios de Núremberg. Los historiadores y recolectores de
entrevistas contaron con mucho trabajo ya que mayormente los soldados buscaban ser
entrevistados, si no eran tomados en cuenta sentían que su presencia en la guerra estaba
pasando desapercibida. Se entrevistaron a muchos combatientes de Stalingrado desde
soldados hasta oficiales y jefes de estado mayor, generales, siendo mayoría los rangos más
altos. Muchas de las entrevistas pasaron a ser archivadas o algunas editadas ya que no le
servían a la propaganda de la oficina de censura de Glavit, sin embargo, en los propósitos
de los historiadores era recolectar historias más humanas donde los entrevistados hablaban
de su pasado, familia, inicios en el partido y como terminaron uniéndose a las filas. La
influencia de la censura era tan fuerte que cuando un relato no parecía ir de acorde a los
principios comunistas ni del héroe ideal, era mejor no aprobar el documento o hacerles
saber a los editores que era su responsabilidad alterar los relatos quitando partes que no los
hagan parecen como héroes, reescribiendo las historias para convertirlas en reafirmaciones
de los ideales del partido comunista. Mints y su equipo de trabajo veían este proyecto como
una manera de aportar a la victoria soviética, que los relatos sirvieran para impulsar a los
hombres a seguir luchando y resistiendo, al mismo tiempo se esforzaban mucho por tratar
el material con máximo respeto algo que los historiadores hoy en día admiran.
Relatos
Las recopilaciones de entrevistas mostradas 70 años después de sus transcripciones revelan
la realidad de Stalingrado, que contrario a lo que se ha hecho creer no son relatos
inventados por la propaganda si no que las diferentes historias que se conectan como si de
un hilo se tratase narran de manera detallada y concisa los acontecimientos de las distintas
operaciones en la ciudad, habiendo dos modos de relatos, los que narran a detalle los
acontecimientos de las batallas y de la otra manera el acondicionamiento ideológico.
Soldados de la 308ª división de fusileros
Entre el 23 de agosto y 13 de septiembre la lufiflote -una flota de 780 bombarderos y 490
aviones de combate- realizo numerosas incursiones en Stalingrado, la estrategia de los
alemanes era destruir la ciudad a escombros mediante bombarderos y la artillería, bajo el
mando del General Wolfram von Richthofen quien ya había comandado grandes
bombarderos como el de Belgrado y Sebastopol, comenzando los bombardeos en octubre
de 1941.
Stalin negó la evacuación de la población de la ciudad, solo permitiéndose si contribuye a
la industria de la guerra, en caso de que las fábricas tuvieran que ser movidas se les dejaba
abandonar la ciudad así como al personal médico, si disponían de buen físico para la
realización de tareas y no aportaban a la industria tenían que ayudar a cavar hoyos para
trincheras o actividades similares, solo las mujeres y niños que no estaban aportando podían
ser evacuados, como huérfanos o las familias de los dirigentes políticos quienes tenían
permitido que sus esposas estuvieran en el hogar, lo que genero mucha controversia e ira en
los trabajadores. Para el 22 de agosto de 1942 todo era normal en la ciudad con los
dirigentes diciéndoles al pueblo que los alemanes nunca tomarían la ciudad, para la noche
de ese día comenzaron los primeros bombardeos que causaron la muerte de 10mil personas,
al día siguiente los panzer se habían infiltrado en algunas zonas siendo la fuerza aérea
encargada de centrarse en ellos dejando desprotegidos otros sectores de la ciudad. El 24 de
agosto se aprobó desalojar a las mujeres y niños a los campos con fines humanitarios
además de proteger los limitados recursos alimentarios de la ciudad, otros por su cuenta
intentaban escapar por las carreteras o cruzando el rio siendo detenidos por agentes de la
NKVD.
La fábrica de tractores de Stalingrado había sido reequipada en la década de 1930 para la
construcción de carros de combate y para el inicio de la guerra era la mayor productora de
carros T-34 de la unión soviética, según palabras de los pobladores la industria hizo crecer
de gran manera la ciudad, la población aumento considerablemente además de contar con
ferrocarriles y trenes. Do dejaron de producir hasta el asedio de la 16ª división panzer el 13
de septiembre, la gran ofensiva de los alemanes comenzó el 14 de octubre haciéndose con
el control de la fábrica el 17, lo que ocasiono en descripción de los alemanes la lucha más
dura de toda la batalla con bajas en los soviéticos de 13,000 soldados y 1.500 alemanes, el
plan era avanzar por el sur hasta tomar los últimos tramos del rio Volga. El ejército rojo
recupero el control hasta el 2 de febrero de 1943.
De 1934 a 1935 se narra cómo la ciudad presento muchas mejores, la construcción de un
hotel con 300 habitaciones, complejos deportivos, escuelas de arte y música, escuelas de
enfermería, espacios que promovían el arte como teatros, bibliotecas e institutos de
mecánica para que los egresados trabajaran en la fábrica de tractores. Asimismo, se enfatiza
en la central eléctrica de la ciudad como lo más importante ahí ya que constituye un
impacto cultural y tecnológico muy grande al desarrollo a diferencia de las ciudades con las
que no se cuenta con electricidad. Ahí también se empezó a trabajar con los primeros
cohetes Katiusha, que fueron clave durante la defensa de Moscú. Durante la época de
guerra la industria se modificó para fabricar armas, vehículos y servir para industria
armamentista, los trabajadores se sentían orgullos de poder aportar a la guerra. Los testigos
narran como la ciudad no estaba preparada para la defensa teniendo que hacer un esfuerzo
máximo durante agosto con el enemigo cerca de la ciudad próximo a entrar, se
construyeron líneas defensivas, barricadas y trampas anti carros por los civiles, el ejército
más cercano estaba a unos 70 o 80km de la fábrica de tractores, se preparó a todo el que
pudiera usar un arma y haya sido adiestrado, incluso miembros de la NKVD fueron
llamados a las líneas de defensa, la ventaja de que la industria de armas estuviera ahí hizo
posible el uso de varios tanques y vehículos que se habían fabricado, teniendo que montarse
algunos instructores, personas que habían hecho pruebas, entre otros. La ciudad empezaba a
presentar líneas de defensa, improvisadas pero listas para defender la ciudad, lograron
resistir hasta la llegada de tropas del ejército rojo el 24 de agosto. El bombardeo a la ciudad
empezó el 23 de agosto hasta el día 27. Era un domingo normal para los habitantes de la
ciudad cuando el bombardeo comenzó, al principio fue tomado con ligereza pero luego los
aviones llegaban uno tras otro hasta llenar el cielo de Stukas, los bombardeos no paraban y
los suministros de agua habían sido cortados o destruidos lo que dificultaba apagar los
fuegos en los edificios, dejándolos consumir, los hombres fueron llevados a las líneas del
frente representando grandes bajas, solo pocos regresaron con vida, menos del 10% quienes
contaban solo con rifles y algunos de ellos nuca habían tomado un arma antes.
Ilustración 1. Stalingrado en llamas el 23 de agosto de 1942.
Ilustración 2. Stalingrado en octubre de 1942.
10mil personas murieron en el primer bombardeo, las personas se refugiaban en bunkers o
sótanos construidos para la ocasión, a veces de hasta 300 personas por espacio. Algunos
comisarios, representantes del partido o lideres de la fábrica huían entre el caos y el pánico,
algunos eran detenidos por la NKVD, otros lograban huir. Un comandante de brigada narra
lo caótica de la situación al evacuar a las personas a orillas del rio Volga, en su mayoría
mujeres y niños, el ver a niños corriendo por todas partes le producía gran tristeza y no
podía evitar recordar a sus hijos en Siberia, la situación era critica se evacuaban alrededor
de 30 o 40mil personas en 24 horas durante los últimos días de agosto.
Los testimonios narran lo difícil de la situación durante los bombardeos y el fuego de la
artillería que no dejaba de atacar mientras los trabajadores seguían operando en las diversas
fábricas, se encontraban con el dilema de si cesar operaciones para salvaguardar la
integridad de estos pero de ser así la seria un duro golpe al no poder fabricar mas armas, no
poder reparar los tanques y el ejército se quedaría sin suministros, aquí es importante
recalcar la importancia que tuvo la mano dura del régimen en pro de la industria de la
guerra, que de haber sido frenada la situación para los ejércitos hubiera empeorado. Los
bombardeos fueron muy frecuentes durante el mes de octubre, los trabajadores tuvieron que
acostumbrarse a escuchar la artillería y los bombardeos caer sobre la central eléctrica, se
iban a dormir con regularidad, recuerdan que le temían más al sonido de los stukas o lo que
ellos llamaban “músicos” que, a las bombas, el sonido que producían los dejaba
incapacitados. El 4 de noviembre de 1942 después de un intenso bombardeo que dejo
graves daños y dejo incapacitada la central por fin se autorizó la evacuación del personal
ahí.
Tras la victoria en Stalingrado se narra las atrocidades cometidas por los alemanes en los
pueblos alrededor de la ciudad, donde asesinaban a los pobladores, niños o ancianos sin
importar a medida de represalia cuando los guerrilleros emboscaban a los alemanes, decían
que por cada soldado alemán asesinarían a 100 de ellos, asimismo solían robar el ganado,
los granos y semillas, que tenían que ser escondidos por los pobladores. Cuando los
soldados alemanes se marcharon llenaron de paja a los prisioneros soviéticos y les
prendieron fuego, los solían encerrar en campos abiertos alambrados con púas solo pocos
pudieron sobrevivir con congelamientos y famélicos por la falta de comida.
Después de la recuperación de Stalingrado la gente vivía en muy malas condiciones sin
espacio para albergar a todos, con falta de comida y bebida y sin espacio para brindar la
educación necesaria, a pesar de todo la gente seguía llegando, la ciudad estaba enfrentando
un proceso de recuperación muy grande, los ánimos eran altos y el optimismo también,
estaban comprometidos con restaurar la ciudad.
Agrafena Petrovna POZDNIAKOVA, empleada del Comité de la
Ciudad
Esta ciudadana de Stalingrado narra su experiencia durante la batalla de Stalingrado,
teniendo que esconderse en bunkers y trincheras, alimentándose de caballos muertos , era
difícil incluso salir por agua, los que se iban no volvían, durante los bombardeos perdió a su
esposo y dos hijos de los 6 que tenía, desde ahí tuvo que refugiarse en distintos lugares
siendo cada vez expulsada por los alemanes o rusos, cuando encontró refugio en un
apartamento por la noche los soldados la visitaban y la despojaban de sus pertenencias o
cualquier cosa de valor, al principio le pedían refugio pero después de negarles la entrada la
amenazaban con armas, para evitar ser fusilada o enviada a un campo de concentración
tenia que solicitar un carne intercambiando alimento, pero no tenia nada debido a los robos,
los niños en la ciudad naturalmente morían de hambre debido a la precariedad que
enfrentaban, intercambiaba dinero por comida con algunos rusos que trabajan para los
alemanes, pero constantemente los ciudadanos eran robados por ellos sin quedarse con
nada, cuando por fin se hizo de una cantidad de grano la escondió para poder comer
después, pero debido a la necesidad de un permiso para no ser enviada a un campo de
concentración tuvo que ir en busca del después de un desalojo de la zona, donde lo había
escondido era ahora el frente, por lo que en principio le negaron el acceso, de igual forma
fue ahí con su trineo, le dispararon en un principio pero al ver que era mujer pararon el
fuego, pudo llegar a donde escondía su trigo pero le fue decomisado por los alemanes, se
había decretado que si tenían información de donde hubiera alimento tenía que ser
reportado para después mandar a dos guardias a por el para repartirlo entre ellos, después
de habérselo confiscado no le dieron ni una sola parte de aquello. Después de ser
desalojados por última vez el día 26, después del ingreso de las tropas rusas vivieron por
dos días en las trincheras.
División de fusileros de Gurtiev
Tras el avance alemán el general Zhukov planeaba una contra ofensiva para frenar a los
alemanes y recuperar territorio, estaba esperando otro ejercito de refuerzo y más blindados,
pero cuando comenzó el bombardeo tuvo que adelantar los planes, se reunió con Stalin para
determinar el plan a seguir para controlar la situación en la ciudad. Para el 10 de septiembre
las bajas eran demasiadas por lo que no se podría lograr el avance planeado para el 15 de
septiembre una tercera parte de 250,000 hombres era baja por heridos o muertos y para los
días 18 y 19 los soviéticos sufrieron 32mil bajas, a pesar de todo lograron arrinconar a
varias divisiones de la wehrmacht y Luffwafle reduciendo la fuerza de ataque sobre
Stalingrado.
Después de traídas las fuerzas de refuerzo de Siberia de la 308ª división de fusileros narran
la tarea que tuvieron para entrenar a las tropas ante el miedo a los tanques y aviones
alemanes que era un peligro latente. Para ello demostraban a los soldados el poder de las
ametralladoras anti carros en su poder haciendo tiros de prueba con pedaceria de las vías
ferroviarias convenciéndolos de que tenían el poder y habilidad para detener a los carros
además de ser capaces de manejar sus armas, para la otra cuestión les pasaban el carro por
encima de las trincheras donde se refugiaban para que vieran que era seguro hasta que
pasaran y pudieran lanzar granadas. Asimismo, se les contaba las historias de combatientes
de Sebastopol y otras regiones que se lanzaban valerosos a los tanques en grupos de 5 y
capaces de sostener avalanchas de vehículos en grupos de 28. También se les instruía con
las tradiciones militares rusas que decían que para proteger a tu esposa e hijos debías de
defender tu madre patria. En cuanto al miedo a los aviones sabían que de camino incluso se
toparían con los aviones contándoles que la artillería antiaérea era capaz de derribar incluso
los fusiles y metralletas que disponían contando anécdotas de derribamiento con esas
armas. Se llevaron 12mil hombres al frente en 12 días. Para mantener la calma también se
daban discursos motivacionales de los héroes rusos, subiendo los ánimos, antes de la
llegada las tropas de Siberia se comprometieron a luchar hasta el final por la ciudad de
Stalingrado. Los primeros dos días presentaron grandes bajas debido al fuego aéreo y de los
morteros, 5mil hombres tuvieron que ser tratados por el personal médico.
Durante la batalla se narran diversas historias de miembros del Komsomol, de entre ellos
una enfermera de nombre Liolia Novikova, quien con mucho entusiasmo deseaba ir al
frente a ayudar en la guerra patriótica pero por falta de disciplina no se le permitía, al final
su falta de disciplina fue la que hizo que pudiera ir al frente, durante el primer día salvo a
50 soldados y oficiales arrastrándolos hasta ponerlos a salvo y darles atención médica, ella
soñaba con entrar al partido pero aun no se consideraba apta para hacerlo, después de otro
intenso día de fuego se sintió lista y con la valentía necesaria para soportar toda adversidad
del frente, por lo que se le dio un fusil por parte del general al mando, tras ese día fue
abatida por alemanes con tiros a la cabeza, se le conmemoro y otorgo un título póstumo de
la orden dela bandera roja así como su ingreso al partido, su historia sirvió para alentar y
motivar a las tropas sobre las hazañas por la patria socialista, era una mujer muy querida y
admirada.
El día 17 de septiembre la 308ª división de fusileros se enfrento por vez primera a los
carros de combate, aproximadamente 40 en la defensa de una colina, lograron derribar a la
mitad y la otra mitad retrocedieron, pusieron en practica su entrenamiento y vieron que era
posible vencer a los tanques, el miedo desaparecía cuando se enfrentaban a ellos, habían
visto que estarían bien si no salían de las trincheras, los tripulantes no podían verte y a unos
5 metros de distancia no les era posible dispararte.
Las enfermeras solían contarles historias heroicas patriotas de los soldados que luchaban en
Stalingrado a los enfermos mientras agonizaban para recuperar la moral perdida, entre ellas
estaba la historia del soldado Kosyj, que formo parte de un grupo del Komsomol de 6
miembros que repelieron el ataque de 60 alemanes, dejo que se acercaran y cuando estaban
a diez metros empezó a lanzarles granadas, le disparaban por el flanco derecho, asalto la
trinchera con otro soldado animando a otros 6 miembros a seguirle, regresando con dos
ametralladoras alemanas, un montón de rifles y treinta prisioneros. Recibió la orden de la
estrella roja y fue mandado a un curso para ser teniente.
Para animar a los soldados durante las operaciones, siendo las mas importantes las tomas de
las colinas, se les decía a los hombres que se les otorgaría una Orden de la Estrella Roja por
cada alemán capturado, una Orden de la Bandera Roja por cada oficial y una Orden de
Lenin al primero en llegar a la colina, muchos de los hombres decían que ni siquiera eso les
haría capturar a los alemanes pues tenían la intención de asesinarlos en cuanto los vieran.
Orden de la Estrella Roja Orden de la Bandera Roja Orden de Lenin
De las batallas mas importantes de stalingrado fue la dispura por las colinas, especialmente
la de Mamayev Kurgan, el lugar ofrecia un importante sitio estrategico por su elevada
altura que proporcionaba vista a toda la ciudad, podian organizarce las tropas, desplegarlas
y ofrecer fuego de artilleria, a los rusos se les recordaba la importancia de defender la
ciudad diciendoles que cruzando el volga estaba moscu y las estepas, stalin habia decidido
no rendirse y era preferible morir ahí a ceder la ciudad, los hombres juraban proteger la
ciudad hasta el final.
Ilustración 3. Estatua a la madre patria en la colina en conmemoración a los caídos en la gran guerra patria.
El comandante Vasili Georgievich Belugin (Comisario del 347º regimiento de fusileros)
narra su experiencia del dia 27 de octubre, el que considera el mas duro en la batalla con las
tropas alemanas actuando desde la mañana con fuego de artilleria, mortero, ametralladoras,
metralletas y fusiles constantes, con bombas cayendo del cielo, esa situacion podia sacar de
quicio hasta al soldado mas fuerte. Despues de cesar el fuego de los bombardeos pensaban
que serian aniquilados por la infanteria que se ridigia hacia ellos, pero no fue asi, recuerda
como le decian que disparara solo concentrandose al primer enemigo que viera, eso haria
que los demas se animaran y actuaran de igual forma, el habia prometido a stalin que no
daria ni un solo paso atrás y estaba dispuesto a cumplir con su palabra. El general Chuikov
habia asumido la responsabilidad de frenar el avance aleman, abrio fuego con su artilleria y
durante mas de cuarenta minutos millares de armas estuvieron disparando constantemente
con el jubilo a tope de los soldados sovieticos saliendo de sus trincheras, este ataque freno
por completo a los alemanes destruzando sus lineas de avance y desorganizando todos sus
planes, al menos por ese dia no habria mas ataques ni artilleria ni aviones, ni una señal de
los “Fritz”, los rusos celebraron la victoria de manera euforica. El testigo menciona:
Cuando pienso ahora en la defensa de Stalingrado, vuelvo a sentir la necesidad de decir:
«Gran Madre Rusia. Tienes un pueblo que es inquebrantable, que te ama, que, por tu
belleza, Madre Rusia, lo dará todo, hasta su propia vida, si el ejército lo necesita».
Gurtiev, el comandante de la 308ª división de fusileros también narra el papel importante
que tuvo la artillería para hacer frenar los avances en masa de los alemanes durante las
disputas en Stalingrado durante las primeras semanas de noviembre.
Ilustración 4. Leonty Nikolayevich Gurtiev (comandante de la 308ª división de fusileros).
Como muestra de la capacidad y habilidad de los soldados soviéticos en Stalingrado se
narra la historia de un grupo de solo 3 hombres que asesinaron a varios alemanes.
El subteniente Ilia Brisin, a quien habían apodado como sargento bigote debido a que
llevaba semanas sin afeitarse y tenía un bigote ya muy pronunciado, narra cómo se le
encomendó la misión de localizar las posiciones de tiro de los alemanes, llevo a sus dos
hombres con el a pesar de que era de día. Después de localizar las posiciones enemigas se
le encomendó la misión de destruirlas, se dirigieron a la posición de un regimiento donde
solo quedaban seis hombres y un oficial superior, le pidieron fuego de cobertura para
completar la misión, alcanzando una posición alta logro observar una trinchera con
ametralladoras que conducía hacia un Bunker, recorrió a gatas para poder entrar, observo a
dos alemanes ahí y después de lanzarles granadas dentro del bunker logro asesinarlos, se
dispuso a eliminar un mortero a metros de distancia mientras sus compañeros le daban
cobertura, uno de ellos mato a un francotirador con un fusil y el se encargo de el mortero
con unas granadas, tras lograr completar la misión regreso al cuartel con los cadáveres de
los alemanes, lo mandaron a descansar pero después de enterarse que no se contaban con
hombres para defender el cuartel general se lanzó allí para ayudar. En tres días del 26 al 29
de octubre su pelotón elimino a 87 soldados, cuatro ametralladoras y un mortero, un
francotirador y un oficial, el personalmente elimino veinticinco Fritzes y le concedieron la
orden de la bandera roja.
Para los rusos era muy importante luchar por cada colina por muy insignificante que
parezca, no por lo que había ahí si no por todo lo que había más allá de esa colina, otra
colina mas grande, edificios con familias, cada avance era significativo para ellos por todo
lo que conllevaba, argumentaban que para ellos no había nada mas allá del Volga, no
retrocederían ni un paso atrás. El comité del partido hacia su máximo esfuerzo para que las
historias de ahí se transmitieran a todos lados, se enfocaban en 3 puntos: 1 como iniciaría la
operación, 2 como se desarrollaría la operación, y por ultimo los resultados y las
conclusiones, no solo tenían el rol de la propaganda si no que todos aportaban algo en
campo de batalla combatiendo en el frente. Con propósito del veinticinco aniversario del
ejercito rojo, todos los soldados del 62º ejercito firmaron una carta a Stalin en la que se
comprometían a defender la ciudad y contaban a cuantos alemanes habían matado.
Las tropas como era de admirado y respetado el comandante Gurtiev, sobre todo por su
sencilles y humildad, un hombre tranquilo que era exigente en la medida justa, que podías
haber ganado muchas batallas, pero si no tenia alimento tus tropas te reprendía, su equipo
personal le tenía una gran estima. Cuando llegaba a un puesto de mando lo primero que
hacia era llegar a la cantina y preguntar como los alimentaban, era alguien que conocía a
todos no solo oficiales, también soldados, conocía el nombre de todos, tenia una forma
franca de tratar a la gente, no podía decirse nada malo de él.
En la línea del avance principal – por Vasili Grossman
En noviembre del 42 Vasili Grossman habló con Gurtiev y varios de sus hombres,
constituyendo las bases para su articulo publicado el 25 de noviembre en el Estrella Roja,
en el que describe como las fuerzas alemanas destruyeron en su avance al 351º regimiento
el 4 de octubre. La división de Gurtiev tomo posiciones una noche en octubre de 1942 en
unas fabricas donde a espaldas se encontraba el Volga, la que seria la defensa de la división
hasta el ultimo momento. Ahí los alemanes desataron su gran poderío centrándose en el
norte de la ciudad, sobre todo en las fábricas que aun funcionaban, creían que los hombres
eran naturalmente incapaces de soportar aquel infierno del fuego de sus tanques
superpesados, lanzallamas, tubos de mortero de seis bocas, cazas bombarderos, bombas
antipersonas, los soldados recibían munición explosiva para sus ametralladoras, los
artilleros y los de los morteros, proyectiles incendiarios. Tanto la noche como el día se
iluminaban con las bengalas y los incendios, tanto el día como la noche se oscurecían con
el humo de los edificios en llamas y las granadas alemanas.
Resulta apropiado que fuera la división siberiana de Gurtiev la que defendiera la fábrica
durante aquel octubre intenso, los siberianos son hombres fuertes, recios acostumbrados al
frio y a la adversidad, callados ordenados y disciplinados, cavaban sus trincheras con total
silencio y calma, construyendo bunkers y líneas de comunicación. Gurtiev tenía experiencia
militar había combatido en la guerra ruso-alemana, combatió a los alemanes en Polonia y
otros frentes, después paso a ser instructor de tropas, a sus soldados los entrenó de manera
dura y ardua sabiendo que la situación en el frente sería difícil. Pudo llegar al frente sin
incidente alguno más que de aquel soldado que dejo caer su rifle en el tren y después tuvo
que ir por el caminando y regresar a la estación. Habían recorrido una distancia de 200
kilómetros en dos días para llegar a Stalingrado y repelido un ataque sorpresa de 30 tanques
en las estepas afuera de Stalingrado. A pesar de la confianza que tenía en sus hombres y de
conocer las cualidades de las que disponía su división, seguía preguntándose si serían
capaces de aguantar en la línea del frente, eran el avance principal, la tarea más difícil de
aquella guerra. Apenas instalados en el cuartel y conectadas las líneas de comunicación, los
alemanes empezaron a bombardear durante la mañana por un lapso de 8 horas sin
interrumpir. A pesar de que el edificio estaba en llamas y cubierto de humo negro los
soviéticos siguieron disparando de adentro con su artillería y ametralladoras, los alemanes
contraatacaron de igual forma con su artillería pesada. La artillería sonó durante toda la
noche y apenas al amanecer aparecieron 40 bombarderos, al tercer día la aviación se centró
sobre la división durante 12 horas, durante la noche continuaba la artillería alemana,
cuando los cañones y morteros quedaban en silencio se producía una gran calma
momentánea, que lejos de ser un descanso prevenía del ataque de la infantería alemana,
después de un tiempo se podía escuchar los motores de los blindados, cuando los alemanes
tenían que retroceder de nuevo los stukas y artillería bombardeaban a las divisiones
soviéticas. Gran mérito de la resistencia se debe a la labor de la artillería, cercana a la
infantería y constantemente comunicándose sobre las posiciones de los alemanes, hicieron
un gran esfuerzo y trabajo repeliendo las fuerzas enemigas. A pesar de contar con todo lo
necesario a diferencia de los alemanes, el daño emocional y psicológico que las
circunstancias duras a las que fueron sometidos hacían que ni siquiera tuvieran ganas de
comer, no dormían entre 2 a 3 días.
El heroísmo se convirtió en un hábito diario para los soviéticos que ahí residían durante la
invasión, incluso los cocineros se mostraban fuertes al seguir cocinando a pesar de los
bombarderos, las mujeres jóvenes que sirvieron como enfermeras realizando acciones
riesgosas como arrastrar los cuerpos de los soldados heridos a través del campo de batalla,
algunas incluso levantando armas para asesinar a los alemanes, las mecanógrafas y
telefónicas que seguían trabajando a pesar de los escombros que caían en los bunkers, todos
cumplían sus determinados roles a pesar de las condiciones extremas que enfrentaban.
Luego se produjo una gran ofensiva alemana con las detonaciones de aviones, morteros y
artillería durante 80 horas para luego dar paso a las unidades motorizadas e infantería
alemana, sin embargo la resistencia soviética fue demasiado alta, donde antes un batallón
protegía cierta zona ahora eran unos cuantos soldados los que la cubrían, luchaban con todo
lo que tenían incluso sin armas, resistían por cada posición y escalera en la que se
encontraban, cuando los alemanes tomaban una posición era porque ya no quedaba ningún
soviético vivo ahí, sin embargo las posiciones eran rápidamente recuperadas por los
siberianos. Los soldados se quedaron impresionados por la resistencia Siberiana que
calificaban de sobrehumana, veían en ellos gran velerismo, patriotismo y amor a sus iguales
en el campo de batalla, lo que nos motivaba aún más y los animaba a seguir defendiendo,
sabían que detrás de ellos estaba el Volga y con ello la derrota de la unión soviética, todos
ellos se miraban con gran amor familiar lo que podría ser un factor a su gran resistencia y
fuerza.
Latoshinka – 300ª división de fusileros
Una de las más feroces batallas se produjo en el poblado de Latoshinka a finales de octubre
donde la 300ª división de fusileros intento tomar el pueblo con embarcaciones pequeñas en
primer medida, siendo repelidas por los alemanes y su artillería, esto ocasionó que el factor
sorpresa quedara anulado por lo que mantuvo en alerta a la 16ª división panzer que ahí se
encontraba, dificultando las siguientes embarcaciones, se adjudicó el fracaso a la falta de
experiencia de los hombres, quienes en su mayoría eran reemplazos de los ya aniquilados
comandos, para el 1 de noviembre se reportó la aniquilación de la división. La situación fue
que el desembarco estuvo mal planificado, se lanzaron dos destacamentos con desfases de
tiempo importantes que permitieron reaccionar al enemigo, la segunda barcaza estaba con
los generales al mando y fue la primera en hundirse, generando que las tropas que lograran
llegar se separaran y estuvieran mal organizadas, siendo su presencia completamente nula,
además de que los refuerzos asignados llegaron mucho después. Aunque contaban con
artillería era limitada, los que pudieron desembarcar tuvieron que luchar con granadas
mientras que los alemanes tenían seis tanques y artillería, las comunicaciones habían sido
cortadas por lo que no sabían a donde atacar. De los novecientos hombres, casi todos
terminaron muertos, heridos o tomados prisioneros. Hay quienes señalan la falta de
determinación de los soldados no rusos, que eran en su mayoría kazajos, su falta de
adiestramiento y preparación para la batalla los hizo reaccionar con miedo y sin saber
manejar la situación contraria al valentísimo de los rusos. Otro factor fue la falta de un
liderazgo claro, el capitán Fiodorov quien fue el que organizo la operación solo estuvo
dando las primeras ordenes y después no volvió a aparcer, el comandante de la dicision no
estaba preparado para algo asi, dio ordenes con la amenaza de que de no ser cumplida,
serian asesinados ahí mismo, dio ordenes ridículas que solo causaron el fracaso como el
hundimiento de un navío ordenandoles atravazar sobre las lienas enemigas con toda la luz
encima.
El 23 de noviembre los soviéticos recuperaron la aldea como parte de una gran ofensiva,
dos días después la comisión para delitos de los alemanes entrando al pueblo se dio cuenta
de que había varios cadáveres de soldados soviéticos torturados probablemente en
interrogatorios, meses después se entrevistó a los supervivientes y también se dio a conocer
que la 16ª división panzer había secuestrado a las muchachas atractivas y retenidas ahí a
punta de pistola, todas las mujeres jóvenes del pueblo fueron violadas.
Durante la operación se narra la experiencia de Ivan Reshniak quien recibió la orden de
Lenin por sus acciones, era el oficial de trasmisiones de la patrullera blindada numero 34,
durante las operaciones del desembarco el 3 de noviembre de 1942, su patrullo recibió la
orden de ir en reconocimiento de los destacamentos de desembarco, sin embargo su unidad
y otra conjunta fueron bombardeadas constantemente y alcanzadas por bombas incendiarias
que acabaron con los comandantes a bordo, se le encomendó la misión de continuar
comunicaciones en su puesto de mando cosa que hizo hasta el ultimo momento, cuando era
el único hombre apto del navío trato a los heridos y les dio agua, al día siguiente nado para
tomar un bote y poder sacar a los heridos de ahí pero fue rescatado por otro navío.
La captura del general Paulus
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