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Generalidades de La Planificación de Sistema Operativo.

La planificación del sistema operativo es fundamental para la gestión eficiente de los recursos de una computadora, determinando el orden y tiempo de ejecución de los procesos. Se divide en tres tipos: a largo plazo, que decide qué procesos se cargan en memoria; a mediano plazo, que gestiona el intercambio entre memoria principal y secundaria; y a corto plazo, que selecciona qué proceso se ejecuta en la CPU en un momento dado. Una planificación adecuada mejora el rendimiento del sistema y la experiencia del usuario al optimizar el uso de recursos.
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Generalidades de La Planificación de Sistema Operativo.

La planificación del sistema operativo es fundamental para la gestión eficiente de los recursos de una computadora, determinando el orden y tiempo de ejecución de los procesos. Se divide en tres tipos: a largo plazo, que decide qué procesos se cargan en memoria; a mediano plazo, que gestiona el intercambio entre memoria principal y secundaria; y a corto plazo, que selecciona qué proceso se ejecuta en la CPU en un momento dado. Una planificación adecuada mejora el rendimiento del sistema y la experiencia del usuario al optimizar el uso de recursos.
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Universidad Tecnológica Del Cibao Oriental

(UTECO)

NOMBRE Y MATRICULA
DIOSNEURY NUÑEZ 2014-1431

ASIGNATURA
SISTEMA OPERATIVO III

TEMA
GENERALIDADES DE LA PLANIFICACIÓN DE SISTEMA OPERATIVO.

FACILITADORA
REYNA MARÍA DE LA ROSA
INTRODUCCION

La planificación de procesos se refiere a cómo determina el sistema operativo al


orden en que irá cediendo el uso del procesador a los procesos que lo vayan
solicitando, y a las políticas que empleará para que el uso que den a dicho tiempo
no sea excesivo respecto al uso esperado del sistema.

La planificación del sistema operativo es un aspecto crucial para el funcionamiento


eficiente de una computadora. Se refiere a la forma en que el sistema decide qué
procesos se ejecutan y en qué momento, optimizando el uso de los recursos
disponibles. En esta introducción, exploraremos los conceptos básicos de la
planificación del sistema operativo, como los tipos de algoritmos utilizados, la
importancia de la priorización de tareas y cómo afecta el rendimiento general del
sistema. También se abordarán temas como la sincronización de procesos, la
asignación de recursos y las estrategias para evitar problemas como la inanición y
la sobrecarga. A medida que avancemos, comprenderemos cómo una planificación
adecuada puede mejorar la eficiencia y la experiencia del usuario en cualquier
sistema informático.
DESARROLLO

Conceptos de planificación de Sistema Operativo


La planificación del sistema operativo es el proceso mediante el cual el sistema
operativo administra y coordina la ejecución de diferentes procesos y tareas en una
computadora.
Esencialmente, se trata de tomar decisiones sobre qué proceso se ejecutará a
continuación, cuánto tiempo se le asignará para su ejecución y en qué orden se
ejecutarán los distintos procesos.
El objetivo principal de la planificación del sistema operativo es mejorar el
rendimiento general del sistema, maximizando la utilización de los recursos
disponibles, como la CPU, la memoria y los dispositivos de entrada/salida.
Al hacerlo, se busca lograr una respuesta rápida a las solicitudes de los usuarios y
garantizar la justa distribución de los recursos entre los procesos.
Existen diferentes algoritmos de planificación que el sistema operativo puede
utilizar, como el algoritmo de Prioridad, el algoritmo de Round Robin, el algoritmo
de Colas Múltiples, entre otros.
Cada uno de estos algoritmos tiene sus propias ventajas y desventajas, y la elección
del algoritmo adecuado dependerá de las características y requisitos específicos del
sistema y las aplicaciones que se estén ejecutando.
En resumen, la planificación del sistema operativo es un componente vital para el
funcionamiento eficiente de una computadora, permitiendo una gestión ordenada
y efectiva de los procesos, lo que se traduce en una mejor experiencia del usuario
y un uso óptimo de los recursos del sistema.
TIPOS DE PLANIFICADORES
Planificador A Largo Plazo
El planificador a largo plazo, también conocido como planificador de admisión o
planificador de carga, es una parte esencial del sistema operativo encargada de
tomar decisiones fundamentales sobre qué procesos deben ser admitidos en el
sistema y cuáles deben ser cargados en la memoria principal para su ejecución. Su
función principal es seleccionar y cargar procesos desde el almacenamiento
secundario (como el disco duro) a la memoria RAM.
Cuando un nuevo proceso es creado o solicitado para su ejecución, el planificador
a largo plazo evalúa factores como la prioridad del proceso, la disponibilidad de
recursos (como la cantidad de memoria RAM libre) y la carga actual del sistema.
Con base en esta información, decide cuáles procesos son aceptados para su
ejecución y cuáles deben esperar en la cola de procesos pendientes.
Es importante destacar que el planificador a largo plazo se centra en la eficiencia
global del sistema y en el uso óptimo de los recursos disponibles.
Por lo tanto, sus decisiones tienen un impacto significativo en el rendimiento
general del sistema operativo y en la experiencia del usuario.
En contraste, el planificador a corto plazo (o planificador de CPU) es responsable de
seleccionar qué proceso en la memoria RAM se ejecutará en la CPU en un momento
dado. Este tipo de planificador tiene un enfoque más inmediato y busca maximizar
la utilización de la CPU y la respuesta rápida del sistema.
En resumen, el planificador a largo plazo es responsable de seleccionar los procesos
que se cargarán en memoria para su futura ejecución, mientras que el planificador
a corto plazo decide qué proceso se ejecutará en la CPU en tiempo real.
Ambos trabajan juntos para garantizar una administración eficiente de los recursos
y una ejecución equitativa de los procesos en el sistema operativo.
Planificador A Mediano Plazo
El planificador a mediano plazo en un sistema operativo es un componente que
cumple una función intermedia entre el planificador a largo plazo y el planificador
a corto plazo. Su papel principal es administrar la memoria secundaria (como el
disco duro) y la memoria principal (RAM) para mejorar el rendimiento y la eficiencia
del sistema.
Cuando un proceso no puede ser cargado directamente en la memoria RAM debido
a la falta de espacio, o cuando un proceso ha estado inactivo durante un tiempo
prolongado, el planificador a mediano plazo entra en acción. Su tarea es decidir
cuáles procesos deben ser enviados a la memoria secundaria para liberar espacio
en la RAM o cuáles deben ser “swapped in” (traídos de vuelta) a la memoria
principal para reanudar su ejecución.
Esta técnica se conoce como “swapping” o “intercambio de procesos” y permite
gestionar eficientemente los recursos del sistema, manteniendo en memoria
principal aquellos procesos que están siendo activamente utilizados y enviando a la
memoria secundaria aquellos que están inactivos o que no pueden ser ejecutados
de manera inmediata.
El planificador a mediano plazo juega un papel crucial para garantizar un equilibrio
entre la cantidad de memoria principal necesaria para mantener una buena
capacidad de respuesta del sistema y la utilización óptima del almacenamiento
secundario.
En resumen, el planificador a mediano plazo se encarga de gestionar el intercambio
de procesos entre la memoria principal y la memoria secundaria, permitiendo una
administración eficiente de los recursos y un mejor rendimiento del sistema
operativo. Trabaja en conjunto con el planificador a largo plazo y el planificador a
corto plazo para garantizar un flujo adecuado de procesos y un funcionamiento
óptimo del sistema.
Planificador A Corto Plazo
El planificador a corto plazo, también conocido como planificador de CPU o
planificador de ejecución, es una parte crucial del sistema operativo encargada de
seleccionar qué proceso en la memoria RAM se ejecutará en la CPU en un instante
específico. Su función es tomar decisiones rápidas y frecuentes para lograr una
distribución eficiente del tiempo de la CPU entre los diferentes procesos que
compiten por su ejecución.
Cada vez que un proceso se encuentra en estado listo para ser ejecutado (es decir,
ya ha sido cargado en la memoria RAM), el planificador a corto plazo decide cuál de
estos procesos debe obtener la CPU en ese momento. Utiliza algoritmos de
planificación para determinar la prioridad, el orden y la duración de ejecución de
los procesos en función de diversos factores, como la prioridad del proceso, el
tiempo de ejecución, la cantidad de tiempo que ha estado esperando, entre otros.
El objetivo principal del planificador a corto plazo es optimizar el rendimiento del
sistema operativo, buscando maximizar la utilización de la CPU, reducir los tiempos
de respuesta y mantener una distribución justa del tiempo de ejecución entre los
procesos.
Es importante tener en cuenta que el planificador a corto plazo trabaja en un ciclo
constante, tomando decisiones rápidas para seleccionar el próximo proceso a
ejecutar en la CPU. Al hacerlo, permite que el sistema operativo parezca estar
realizando múltiples tareas simultáneamente (multiprocesamiento), aunque en
realidad la CPU está alternando rápidamente entre diferentes procesos.
En resumen, el planificador a corto plazo es responsable de tomar decisiones
rápidas y frecuentes para seleccionar qué proceso se ejecutará en la CPU en cada
momento, con el objetivo de optimizar el rendimiento y la capacidad de respuesta
del sistema operativo en función de diversos factores y algoritmos de planificación.
Trabaja en conjunto con el planificador a largo plazo y el planificador a mediano
plazo para garantizar una administración eficiente de los recursos y una ejecución
equitativa de los procesos.
CONCLUSION Y APORTE PERSONAL
En conclusión, la planificación en un sistema operativo es un proceso esencial que
se encarga de administrar y distribuir los recursos del sistema, como la CPU y la
memoria, de manera eficiente y equitativa entre los diferentes procesos que
compiten por ellos. Este proceso se divide en tres niveles: planificación a largo
plazo, planificación a mediano plazo y planificación a corto plazo, cada uno con sus
propias responsabilidades y objetivos.
El planificador a largo plazo es responsable de la admisión de nuevos procesos al
sistema y de decidir cuáles cargar en la memoria RAM desde el almacenamiento
secundario. Su enfoque está en el rendimiento global del sistema y la utilización
óptima de los recursos.
El planificador a mediano plazo gestiona el intercambio de procesos entre la
memoria principal y la memoria secundaria, manteniendo en RAM aquellos
procesos activos y enviando a disco aquellos inactivos o con menor prioridad. Esto
contribuye a mantener un equilibrio adecuado en la utilización de la memoria.
Finalmente, el planificador a corto plazo toma decisiones rápidas para seleccionar
qué proceso debe ejecutarse en la CPU en cada momento, buscando maximizar la
utilización de la CPU y reducir los tiempos de respuesta.
El aporte personal sobre la planificación en los sistemas operativos es que, gracias
a estos mecanismos, los sistemas operativos pueden ofrecer una experiencia de
usuario fluida y eficiente, permitiendo la ejecución de múltiples procesos de
manera aparentemente simultánea. La planificación adecuada contribuye a
optimizar el rendimiento, minimizar los tiempos de espera y maximizar la utilización
de los recursos, lo que resulta en un funcionamiento más efectivo y satisfactorio del
sistema operativo.

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