TEOLOGÍA WESLEYANA
PARA EL AVIVAMIENTO
TEOLOGÍA AL SERVICIO DEL
REINO
Dr. Guillermo Flores
2
Teología Wesleyana para el avivamiento
©GuillermoFlores
Diseño de portada: Avivamiento Global
Iª edición
Global Revival, 2023.
Los Ángeles, CA
Tel.: 954 888 8475
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Ninguna parte de este libro puede ser reproducida, grabada en alguno de los
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autorización previa y por escrito del autor, excepto, citas bibliográficas académicas.
3
Dr. Guillermo Flores
4
“Prediqué a mediodía en Woodseats, y
por la noche en Sheffield. ¡Para mí la vida
es predicar!” (Juan Wesley)
5
Comentarios a este documento
En este documento están incluidos solamente los capítulos 4 y 5 de mi libro
titulado Teología wesleyana para el avivamiento, el cual está compuesto de 13
capítulos. En ese libro propongo dos tesis principales. La primera es que la
teología que construyó y predicó Juan Wesley no fue un fin en sí misma, sino
que constituyó el combustible que prendió el avivamiento metodista original o
primitivo del siglo 18. Segundo, que la mejor manera de interpretar a Wesley
es como predicador y, particularmente, como un predicador evangelista. Aquí
incluyo dos capítulos que están directamente relacionados con el método
teológico y con los métodos homiléticos o de predicación del fundador el
metodismo.
Hice estudios de posgrado sobre Wesleyan Studies (Estudios wesleyanos) en
la Universidad y en el Seminario Teológico Asbury en Kentucky. Mientras hacía
mi investigación sobre Wesley, me di cuenta de que la academia ha hecho
unos aportes extraordinarios sobre la biografía y la historia, las influencias
doctrinales y de piedad sobre Wesley, tanto como sobre los contenidos de su
construcción teológica. Mucho ha sido escrito también sobre la organización
del movimiento metodista. Y con todo y esas buenísimas contribuciones,
siento que a Wesley se le ha domesticado y se le ha amellado su filo
evangelístico, avivacionista, profético y apostólico. Además, la conversación y
los estudios wesleyanos han quedado dentro del círculo de la academia y de
los especialistas en el campo. Mi meta es sacar a Wesley del claustro para que
nos vuelva a hablar hoy con el mismo mensaje bíblico, evangelístico,
avivacionista y profético con el que habló en su tiempo.
Hoy necesitamos, desesperadamente, un nuevo avivamiento. Juan Wesley fue
un predicador de avivamiento. La predicación protestante-evangélica clásica
debe cambiar. Debe ser predicación para el avivamiento y para la renovación
de la iglesia. Hace poco estuve en Europa y observé que donde quiera que se
predicó ese estilo de sermones protestantes, fundamentalmente doctrinales y
racionales, eliminando la dimensión sobrenatural del evangelio, el cristianismo
6
hoy es un desierto espiritual en vías de extensión. Esto es lo que Wesley quería
evitar.
Sirvan estos dos capítulos de mi libro para estimular a los estudiantes de
cursos de predicación a cultivar rigor bíblico, pero con pasión de avivamiento.
Deseo que estos capítulos sean de inspiración y de renovación en sus
ministerios homiléticos de exposición de la palabra de Dios. Oro que se
conviertan en predicadores y predicadoras evangelísticos para un nuevo
avivamiento –como lo fue Wesley.
Les dejo con una cita del gran historiador y teólogo metodista, Albert Outler,
sobre la necesidad apremiante de un nuevo avivamiento. El futuro del
cristianismo evangélico será o no será dependiendo de si, igual que Wesley,
discernimos que hoy necesitamos renovar la iglesia para un fresco
avivamiento. Las palabras que siguen de Outler son proféticas. Deberíamos
tomarlas seriamente.
“Renovación es nuestra única esperanza; pero nuestras esperanzas de
revitalización escasamente pueden descansar en los programas corrientes de
renovación. El protestantismo de línea principal, en su forma clásica y
tradicional, como lo hemos conocido, no sobrevivirá este siglo sin un tercer
gran avivamiento de un tipo u otro.”1
Dr. Guillermo Flores
Los Ángeles, 2023
1
Albert Outler, Evangelism in the Wesleyan Spirit, (Nashville: Tidings, 1971), 75-6 (Itálica
añadida)
7
Capítulo 4
MÉTODO TEOLÓGICO DE WESLEY
Un método teológico es un sistema de procedimientos o pasos que nos
permiten interpretar al texto bíblico y llegar a ciertas conclusiones
doctrinales o prácticas.
La cuestión del método teológico contesta la pregunta cómo
hacemos teología. Cuáles son las fuentes de donde derivamos el
conocimiento teológico. En teología y en filosofía esto se llama
“epistemología”, o sea, la teoría del conocimiento.
La epistemología es una rama de la filosofía que trata con la naturaleza y con
las fuentes del conocimiento y desarrolla una teoría del conocimiento.2
De entrada, es necesario reconocer que la epistemología y la teología
clásica occidental han estado conectadas con los modos de pensamiento
escolásticos, pasando por el racionalismo de la era del Iluminismo. En
otras palabras, los métodos teológicos de la tradición occidental buscan
encontrar una verdad objetiva, utilizando los instrumentos de la razón y
empleando los métodos histórico-críticos de exegesis y de análisis
bíblico.3 Estos métodos han hecho una buena contribución al
entendimiento de la Biblia como un documento histórico y literario, pero
han empobrecido nuestra fe en relación a la Biblia como revelación divina
y como un documento sobrenatural y misional. Como estableceré en el
capítulo siguiente, Wesley hizo una lectura bíblica devocional, espiritual,
2
James k. Dew Jr y Mark W. Foreman, How Do We Know? An Introduction to Epistemology
(Downers Grove, IL: Intervarsity Academic, 2014), 9-10. (Aquí y adelante, las obras en inglés son mi
propia traducción)
3
Ver Tom Steffen y William Bjoraker, The Return of Oral Hermeneutics: As Good Today as It
Was for the Hebrew Bible and First-Century Christianity, (Eugene, Oregon: WIPF & Stock, 2020), 18.
8
evangelística y misional, por lo que él aceptaría los instrumentos
metodológicos mencionados solo parcialmente.
Hasta aquí he escrito acerca de los contenidos principales de la
teología wesleyana que deben conocer y saber articular los pastores y
líderes de esta persuasión teológica. Ahora voy a hacer algunos apuntes
concisos sobre la manera wesleyana de hacer teología, para finalmente,
hacer algún aporte sobre el método teológico hispano-latinoamericano que
necesitamos.
Mi diseño del método que Wesley usó para armar su narrativa
teológica incluye el cuadrilátero wesleyano, pero lo trasciende. Creo que el
cuadrilátero wesleyano (las Escrituras, la tradición, la razón y la experiencia)
es una herramienta útil, pero no es la única que usó Wesley. Además, el
cuadrilátero wesleyano es
responsable, en parte, de que el CUADRILÁTERO WESLEYANO
avivamiento metodista se haya Revelación bíblica como
Escrituras
estándar de fe y conducta
disipado. Esta aseveración Sabiduría de interpretación
asume que cuando enseñamos el Tradición bíblica acumulada de la
iglesia, especialmente de los
cuadrilátero lo exponemos en
primeros cuatro siglos.
forma teorética y, aunque incluye Entendimiento iluminado por
el aspecto de la experiencia, Razón la Palabra de Dios y el sentido
común
pocas veces resaltamos que la Mensaje bíblico confirmado
evidencia que el cuadrilátero por la experiencia de los
funciona fue confirmada por la Experiencia creyentes. Fe no solo como
dogmas doctrinales, sino
experiencia del “corazón como un cristianismo del
ardiente” de Wesley y por el corazón y de la experiencia
avivamiento con miles de vidas
experimentando el poder del evangelio.
En la producción de la teología y del avivamiento metodista, Wesley
integró otros elementos no incluidos en el cuadrilátero. Por ejemplo, la
hermenéutica del amor en la que las personas son más importantes que
dogmas o interpretaciones religiosas rígidas del texto bíblico. El amor como
eje principal de interpretación bíblica. Esto es así, debido a que el lente o
criterio de la bondad de Dios refleja de mejor manera Su naturaleza y su
9
atributo amoroso y misericordioso. Además, el amor de Dios por el mundo
sirve al creyente de ejemplo, de estímulo y de impulso para el servicio y
para unirse con Dios en la salvación del mundo. En segundo lugar, para
Wesley la hermenéutica del Espíritu era sumamente importante porque el
Espíritu revela, guía y redarguye. El relato de pentecostés de Hechos 2, por
la “llenura del Espíritu Santo” y por la vida comunitaria, solidaria y activa de
la iglesia primitiva era fundamental y paradigmático para Wesley. En tercer
lugar, una hermenéutica de la fe. La fe como una convicción y evidencia
sobrenatural de cosas invisibles a los sentidos. Wesley cita en griego la
palabra elegchos, (ἔλεγχος) que aparece en Hebreos 11:1 para destacar el
significado de elegchos en el sentido de la fe como una “convicción, una
evidencia de cosas sobrenaturales no alcanzables por nuestros sentidos
naturales”.4 En cuarto lugar, una hermenéutica de los sentidos espirituales
despertados y desarrollados por el Espíritu y la Palabra, los cuales dan
discernimiento sobrenatural para entender las cosas de Dios. Son los ojos
espirituales del entendimiento.
Todos sus sentidos espirituales están ahora atentos y tiene una clara
comunicación con el mundo invisible y, por consiguiente, conoce más y más
las cosas que antes no percibía.5
Esta dimensión del conocimiento espiritual de Dios y de sus bendiciones a
través de medios sobrenaturales está totalmente sofocada e ignorada por
el cuadrilátero wesleyano. Yo no niego el valor del cuadrilátero, lo que digo
que es que es incompleto y orientado escolásticamente. Es decir, no tiene
un acercamiento ni carismático ni misional, como fue el espíritu de la
teología de Wesley.
Hablando de los sentidos espirituales, Wesley decía que existe “una
analogía entre el nacimiento natural y el espiritual.”6 Todo niño, aun cuando
esté en el vientre de su madre, tiene órganos naturales tales como ojos,
manos, oídos, pies, etc., pero no los sabe usar hasta que nazca y los
4
Wesley, Defensa del metodismo, Obras. Tomo VI:78.
5
Wesley, El gran privilegio de los que son nacidos de Dios, Obras. Tomo I:382
6
Wesley, El Nuevo nacimiento. Obras. Tomo III:111-12
10
desarrolle. Del mismo modo, el cristiano nace como un niño en Cristo, pero
conforme madura va ampliando su discernimiento y su comprensión
espiritual de las cosas de Dios. En este sentido, el desarrollo y la madurez
espiritual ayudan como criterio hermenéutico en el cual el creyente maduro
abandona interpretaciones bíblicas legalistas y estrechas y se abre a un
discernimiento espiritual más en armonía con el tenor redentor de Dios
revelado en Cristo y en las Escrituras. La biografía misma de Wesley es un
testimonio acerca de cómo, conforme fue madurando, él abrazó la
enseñanza bíblica de la justificación por la fe y la predicación al aire libre,
revelación que no tenía en los inicios de su ministerio.
Caso de estudio: Sermón sobre el cristianismo bíblico
Estoy convencido que para que la teología wesleyana ayude a superar
ciertas crisis misionales a las denominaciones que la afirman como suya nos
es necesario deconstruir y reconstruir la manera escolástica con la que la
enseñamos. Claro, si el resultado que queremos es simplemente
conocimiento teorético de dicha teología no cambiemos nada. Pero si el
resultado que queremos es avivamiento, entonces, tenemos que enseñarla
de manera diferente. Un acercamiento produce conocimiento, mientras el
otro es combustible para el avivamiento.
Voy a mostrarles el caso del sermón de Wesley sobre El cristianismo
bíblico. Lo presento porque creo que este sermón es paradigmático, tanto
del método como del contenido de su mensaje. Lo titula “El cristianismo
bíblico”. En otras palabras, en él va destilar lo que cree que debe ser un
cristianismo bíblico. Para los efectos de mis razonamientos en esta sección,
tiene que ver con cómo (método) Wesley leyó e interpretó la Biblia para
extraer el mensaje que predicó.
Su texto base es Hechos [Link] “Y todos fueron llenos del Espíritu Santo”. De
entrada, debo decir que la conclusión que Wesley extrae de este texto
aplicándolo no a los dones del Espíritu, sino al fruto del Espíritu, no está
garantizado por lo que el texto realmente quiere comunicar. En el contexto,
11
el resultado de ser llenos del Espíritu es que hablaron en lenguas. Lenguas
misioneras ciertamente, o sea lenguas evangelísticas. Pero la activación
sobrenatural que resultó de esa llenura sí incluyó milagros y manifestaciones
de otros dones, además de valor para testificar de Cristo y para organizar y
formar a la primera comunidad mesiánica de recién convertidos y
bautizados. En este sentido, hay que acreditarle a Wesley que en el sermón
también dice que:
“Si estos dones del Espíritu han de permanecer en la iglesia a través de todas
las edades, y si serán devueltos o no al aproximarse la restauración de todas
las cosas, son asuntos que no es necesario que decidamos”.7
En el fondo, creo que Wesley ya lo tenía decidido. Él sí creía que los dones
espirituales eran para toda la vida de la iglesia. De todos modos, debemos
concederle el beneficio de que, en su tiempo, se pensaba que los dones
espirituales habían cesado al morir el último apóstol. Por otro lado, Wesley
creía y, especialmente, la siguiente generación del metodismo de santidad,
que el bautismo con el Espíritu Santo era una “segunda obra” de gracia
subsecuente a la salvación, a saber, la entera santificación. Cuando llegó el
pentecostalismo, esta segunda obra de gracia fue transformada en “el
bautismo del Espíritu”, con la señal de hablar en lenguas. Esto era algo que
ya estaba implícito en la práctica espiritual del metodismo de santidad,
aunque no elaborado con la señal de hablar en lenguas. Era más bien un
bautismo de poder para una vida santa y para dar testimonio de Cristo.
Regresando a la secuencia homilética del sermón que comento,
basado en la vida espiritual dinámica, generosa y gozosa del retrato de la
iglesia narrado en Hechos 2-4, Wesley dice que el cristianismo bíblico es
uno lleno de unidad, de paz, amor, gozo, servicio solidario con los pobres
y en una vida de comunión unos con otros. El ideal de Wesley fue reproducir
la cultura espiritual de Hechos 2 en las clases, bandas y sociedades que
estableció en el metodismo.
7
Wesley, El cristianismo bíblico. Obras. Tomo I:55.
12
El tercer punto del sermón, señala que, a partir del avivamiento del
cristianismo bíblico nacido en Pentecostés el evangelio se expandió por
todo el mundo. Aquí Wesley ofrece una catena o secuencia de versículos y
pasajes de los profetas y otras partes de la Escritura, los cuales reflejan un
cristianismo ideal donde nadie más se preparará para la guerra, convertirán
sus armas de guerra en rejas de arados, habrá paz, fraternidad, santidad,
humildad, amor a Dios y al prójimo y donde la tierra será llena del
conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar. Es como si Wesley
entrara en un éxtasis en el que no puede parar de vislumbrar lo que Dios
podía hacer con el metodismo como movimiento del fin de los tiempos
preparatorio para el regreso de Cristo. Como establecí en el capítulo tres,
a causa de la visión posmilenial de Wesley, él pensaba que el avivamiento
y la expansión de su movimiento metodista era el umbral del regreso
glorioso de Cristo.
Los tres primeros puntos del sermón trataron sobre el inicio, el
desarrollo y la expansión del cristianismo bíblico. Así llega a su cuarto y último
asunto de aplicación donde levanta una pregunta solemne ¿Dónde existe esta
clase de cristianismo [hoy]?8 A estas alturas, es oportuno apuntar que este
sermón, Wesley lo predicó un 24 de agosto e 1744 ante las autoridades
administrativas, ante la facultad de profesores, ante los clérigos y ante los
estudiantes de la Universidad de Oxford (Inglaterra). Con esto en mente,
oigamos la apelación y la invitación que con valor profético Wesley avanza.
¿Se encuentra aquí el cristianismo bíblico? ¿Les recuerdan a aquellos que
tienen bajo su cuidado que el fin razonable de todos de sus estudios es
conocer, amar y servir al único Dios verdadero y a Jesucristo, a quien Dios
ha enviado? ¿Qué diremos con respecto de la juventud de este lugar? … ¿No
será una de las consecuencias de esto el que ésta sea una generación frívola
con respecto a Dios, en las relaciones unos con otros y en relación a sus
propias almas?9
8
Ibid., 92
9
Ibid., 92,99
13
Y, Wesley sigue con más preguntas de autoexamen apropiadas para todos
los grupos representados en su audiencia. Por lo tanto, añade una
exhortación profética y evangelística más intensa y escudriñadora.
Os ruego, hermanos, por las misericordias de Dios, aunque me consideren
loco o tonto, que me escuchen todavía un poco más, con paciencia. Es
necesario que alguien les hable con claridad. Es particularmente necesario en
este tiempo; porque, ¿quién sabe si será el último? ¿Quién sabe cuán pronto
el juez justo dirá: «No voy a sufrir más a este pueblo»?10
Espero que tomen ustedes en consideración que no se trata aquí de asuntos
extraños; que la cuestión aquí no tiene que ver con opiniones dudosas de un
tipo o de otro; sino que se trata de las consecuencias fundamentales e
indiscutibles de nuestro cristianismo común. Para su decisión, apelo a sus
propias conciencias, guiadas por la Palabra de Dios. Quien no se sienta
condenado por su propio corazón, que vaya en paz. Entonces, en el temor y
ante la presencia del gran Dios ante quien todos hemos de comparecer, pido
a quienes tienen autoridad sobre nosotros, a quienes respeto por razón de su
dignidad, que consideren (y no a la manera de hipócritas delante de Dios):
¿Están llenos del Espíritu Santo? ¿Son ustedes representantes dignos de
aquél a quien están llamados a representar entre los seres humanos?11
Y, el profeta-predicador concluye:
En el nombre de nuestro Señor, Todopoderoso, les pregunto ¿Qué clase de
religión es la suya? No quieren ni siquiera pueden soportar que se les hable
del cristianismo. ¡Oh, mis hermanos! ¿Qué ciudad cristiana es esta? … ¿Qué
debe enviar Dios hambre, pestilencia o espada?12
Ahora desglosemos estos segmentos desde la perspectiva del método
teológico-homilético de Wesley. Primero, tomen nota que el sermón de
Wesley es totalmente bíblico de principio a fin. Para Wesley la Biblia fue su
fuente principal de doctrina y predicación. La Biblia pura, sin rival.
10
Ibid., 93
11
Ibid., 94
12
Ibid., 99-100
14
Lo segundo es que, para persuadir a su audiencia, Wesley no apela
tanto a la razón, ni a la tradición. A lo que Wesley apela es a la conciencia
escatológica-profética de sus oyentes.
“Es necesario que alguien les hable con claridad. Es particularmente necesario
en este tiempo; porque, ¿quién sabe si será el último? ¿Quién sabe cuán
pronto el juez justo dirá: «No voy a sufrir más a este pueblo»?” … ¿Qué debe
enviar Dios? ¿Hambre, pestilencia (los últimos mensajeros de Dios a una
tierra rebelde) o espada?13
Seamos conscientes que al mencionar Wesley “hambre, pestilencia o
espada” está haciendo referencia a varias profecías del fin de los tiempos,
especialmente, los jinetes de Apocalipsis 6.
Además, para sacudir y persuadir con el evangelio a su audiencia
Wesley apela a la “conciencia, al corazón, al temor a Dios y a la presencia
de Dios como estímulos para hacer decisiones espirituales”.
Para su decisión, apelo a sus propias conciencias, guiadas por la Palabra de
Dios. Quien no se sienta condenado por su propio corazón, que vaya en
paz. Entonces, en el temor y ante la presencia del gran Dios ante quien
todos hemos de comparecer… ¿Son ustedes representantes dignos de aquél
a quien están llamados a representar entre los seres humanos? (Ya citado arriba).
La raíz del éxito del movimiento de Wesley fue este tipo de predicación. La
razón está implícita en esta
línea de exhortaciones. Pero Dos apelaciones de la predicación
Wesley se ha movido de la Mente racional Conciencia espiritual
argumentación racional a la
exhortación espiritual. Razón. Intelecto Lógica. Conciencia. Corazón.
Tradición. Doctrinas. Emociones
Si en las clases de teología Dogmas. Presencia de Dios
Mente. Pensamientos Temor a Dios. Juicio final
wesleyana nuestra meta es Conceptos. Persuade. Convicción. Redarguye
solo conocimiento, entonces, Argumenta La voluntad. Decisiones
nuestra fuente de teología es La dimensión conceptual es Los sermones de Wesley
la tradición y la razón. Pero si importante, mas no suficiente. apelaban a la conciencia.
13
Ibid, 93,100
15
nuestra urgencia del momento es entrenar líderes y lideresas para la
renovación y para el relanzamiento de un nuevo avivamiento metodista del
reino, nuestro cuadrilátero debe convertirse en un octágono que integre
otras fuentes de conocimiento y de discernimiento bíblico y espiritual. El
avivamiento no surge en un ámbito de una teología wesleyana escolástica,
tradicional y teórica. La atmósfera o el terreno dentro del cual se liberan las
fuerzas renovadoras, salvadoras y liberadores del avivamiento es dentro de
un campo de revelación, de fe como elegchos (convicción divina), de
apertura de los sentidos espirituales, de toque divino a la conciencia y al
corazón, de adquirir conciencia que estamos ante la presencia de Dios a
quien tenemos que dar cuenta. Esto podría sonar simplista, incluso
“entusiasta” para algunos de ustedes, pero es este nuevo acercamiento el
que necesitamos en los estudios wesleyanos. Lo que el metodismo-
wesleyano desechó de su fundador, el pentecostalismo lo adoptó y lo
maximizó con resultados exponenciales.
Del cuadrilátero al octágono wesleyano
En mi octágono wesleyano integro el cuadrilátero. Por lo tanto, las
fuentes y la manera de Wesley de hacer teología para el avivamiento
siguen un patrón o método similar al que presento aquí.
1. Una metanarrativa bíblica-canónica-redentora. Su hermenéutica y su
teología fueron totalmente bíblicas, con énfasis soteriológico-
evangelístico. La autoridad de la Biblia sin rival.
2. Un peregrinaje espiritual. Su peregrinaje y exploración personal de la
Biblia y su proceso de encuentros con Dios y de crecimiento y
formación espiritual. Su biografía humana-teológica. Su experiencia
del corazón ardiente le dio herramientas para entender la doctrina
bíblica de la justificación por la fe y nuevas fuerzas para activar el
avivamiento. La teología de Wesley era devocional y testimonial.
16
3. La tradición histórica de la iglesia. La sabiduría acumulada de la iglesia,
especialmente de antes de la conversión de Constantino. También la
teología y tradición de su iglesia anglicana (que Wesley revisó y
reformó para sus metodistas).
4. Los consensos teológicos heredados. Los consensos teológicos del
cristianismo histórico ortodoxo, especialmente, los credos y las
confesiones de la reforma protestante.
5. Discernimiento espiritual del estado de la iglesia y de la nación. Análisis
racional, crítico y profético de la condición espiritual, moral y social de
su iglesia anglicana y de la Inglaterra de su tiempo. Hizo más que un
análisis crítico; fue un discernimiento profético.
6. Hermenéutica del Espíritu. Iluminación, dirección y poder del Espíritu,
más el desarrollo de la fe y de los sentidos espirituales para discernir
las cosas espirituales.
7. Su síntesis y construcción teológica – Teología de la gracia y santidad
personal y social. Una teología evangelística, santificadora y
liberadora.
8. Una teología al servicio del avivamiento. Una activación y movilización de
evangelistas laicos itinerantes y creación de redes de nutrición
espiritual e integral de los creyentes, como evidencia de que los
reclamos del mensaje de su teología se pueden verificar en la
experiencia de miles de personas transformadas por el poder del
evangelio.
Los resultados de su teología construida a partir de este octágono
wesleyano fueron confirmados y evidenciados en el avivamiento
metodista local, nacional e internacional. Todo método teológico que se
17
quede en el análisis crítico del texto bíblico y en teorías hermenéuticas
sin producir estos resultados, será cualquier cosa, menos wesleyano.
Método teológico para una teología hispana-
latinoamericana
Claro está, tanto la teología wesleyana como el cuadrilátero, hoy día, es
necesario abrazarlos, repensarlos, otras veces adaptarlos, y aun
trascenderlos en contexto hispano-latinoamericano. Este tema lo desarrollo
en el capítulo cinco donde hablo de Wesley como evangelista. Allí
propongo que la teología del evangelismo basada en el esquema ley-
pecado-culpa-condenación que asume Wesley es una noción que es ajena
al contexto de la cultura actual. En la cultura de hoy las personas no se
sienten culpables, generalmente hablado. Vivimos en una cultura donde no
existen verdades ni esquemas absolutos (relativismo intelectual y moral) y
en una cultura donde las personas se sienten víctimas, no culpables ni
responsables. Esto hace que tengamos la labor de actualizar la teología
wesleyana para que conecte con las personas de hoy.
Las alternativas teológicas que tenemos en Latinoamérica no
conectan plenamente con nuestra identidad ni temperamento teológico. Ya
sea la corriente de prosperidad, la teología fundamentalista
dispensacionalista o la teología de liberación, son voces estrechas y
teológicamente problemáticas para algunos de nosotros.
La teología de la liberación, con matices particulares de cada teólogo
o teóloga, ha propuesto un método teológico compuesto de cuatro pasos
interactivos. En dichos pasos, la reflexión crítica como praxis histórica es el acto
primero, mientras que la teología viene como acto hermenéutico
segundo.14 Aquí les presento una combinación del sistema del quehacer
teológico de Gutiérrez y de Leonardo Boff.
Primero – Reflexión crítica de la praxis histórica (Praxis)
14
Ver Gustavo Gutiérrez, Teología de la Liberación: Perspectivas, (Salamanca: Sígueme, 1975),
34-41
18
Segundo – Análisis e interpretación social, económica y filosófica (ver)
Tercero – Reflexión teológica (juzgar)
Cuarto – Praxis, estrategia, actuar
Gustavo Gutiérrez decía que la teología ha tenido tres tareas.15 La primera
fue la teología como sabiduría, es decir, la que tiene que ver con la
meditación, el progreso espiritual y la espiritualidad de piedad. La segunda,
es la teología como saber racional, es decir como una disciplina intelectual,
como el encuentro entre la fe, la razón y la ciencia. La tercera es la teología
como reflexión crítica sobre la praxis histórica a la luz de la Palabra. En esta
última el nuevo lugar teológico es el “pobre” dentro de su contexto
histórico de opresión social y económico.
No es serio escribir sobre teología wesleyana en contexto hispano-
latinoamericano sin reconocer que ya existen maneras alternativas del
quehacer teológico en este ámbito cultural y geográfico. Particularmente,
en lo referente a la Teología de la Liberación Latinoamericana, lo que me
interesa resaltar es que, esta teología ha levantado una voz profética que
nos recuerda que la teología evangélica fundamentalista ha pasado por alto
la preocupación bíblica por la justicia, por el pecado personal y estructural
y que el evangelio es buenas nuevas a los pobres (espiritual, material y
socialmente).
Por otro lado, la Teología de la Liberación Latinoamericana no
resuena completamente con la manera como algunos leemos la Biblia ni
con la forma como hacemos teología. Ciertamente, en el presente, existe
un vacío teológico en América Latina.
Mi propuesta es que el paradigma del reino de Dios debe ser la nueva
alternativa teológica con sus ideales y con sus praxis tal como los profetas
lo anunciaron y como Cristo lo demostró y lo predicó. Aquí no puedo
desarrollar el contenido de lo que implica poner al reino de Dios como el
15
Ibid, 22-26
19
nuevo modelo teológico. Lo que sí deseo hacer es presentar brevemente
los puntos que considero necesarios para hacer teología bíblica del reino
dentro de un campo gravitacional wesleyano (o en interacción con la
teología wesleyana).
El nuevo método teológico hispano-latinoamericano que propongo incluye
estos puntos.
1. El evangelio. La metanarrativa bíblica, canónica, redentora con énfasis en
el reino. La autoridad de la Biblia. El reino como el único proyecto redentor
de Dios para el mundo y para la iglesia. A este punto Vanhoozer lo llama el
“teodrama”.
2. La condición humana. Análisis crítico de la condición humana hispano-
latinoamericana en su contexto espiritual, social y ambiental
(antropología, sociología, medio ambiente, etc.).
3. Condición de la iglesia. Análisis y discernimiento de la condición actual de
la iglesia. Discernimiento profético y evangelístico.
4. Hermenéutica del Espíritu. Discernimiento espiritual: una sensibilidad a la
iluminación, revelación y a la dirección del Espíritu. Activación de la fe y
de los sentidos espirituales para discernir y percibir las cosas del Espíritu.
5. Nueva síntesis y construcción teológica. Basada en el reino, en diálogo con
la teología wesleyana y con otras tradiciones teológicas relevantes y con
un acercamiento poscolonial. Existe otra manera de hacer teología en
colaboración y más allá de la teología protestante tradicional anglo-
europea.
6. Resultados. Impacto en la iglesia y en el mundo: Avivamiento y
transformación social
20
La pregunta que nos debemos hacer es esta: ¿Queremos un método
teológico que resulte en una teología que produzca conocimiento o
avivamiento? La respuesta debería ser ambos resultados, porque es
necesario saber articular coherentemente nuestras creencias doctrinales. A
la vez, nos hemos dado cuenta que el conocimiento en sí no produce
avivamiento.
No quiero ser mal entendido. No estoy negando el valor del
cuadrilátero wesleyano. Solo estoy proponiendo que el mismo no refleja
otras maneras que Wesley usó como fuentes de conocimiento, mejor
dicho, como fuentes de discernimiento espiritual. Wesley vivió en plena
era del apogeo del “Iluminismo” inglés y europeo. Él había leído y
conocía muy bien a los padres del racionalismo, los cuales proponían que
todo lo que no se pudiera probar por medio de la razón tenía que ser
desechado. Que la era de la religión había pasado y que había llegado la
era de la educación y de la razón. A pesar de esto, Wesley sabía, por la
Biblia y por la experiencia, que el ser humano es una criatura religiosa.
Que para llegar a la dimensión espiritual del ser humano es necesario ir
más allá de las capas de la razón y entrar en el santuario de la conciencia y
del corazón. Pablo predicando en Atenas (la meca de la razón) les decía:
“Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos” (Hechos 17:22).
Las alternativas filosóficas o religiosas del tiempo de Wesley eran
el racionalismo (no podemos probar racionalmente que Dios exista), el
deísmo (Dios existe, pero le dio cuerda al mundo y se alejó y éste corre
por sus propias leyes), o los movimientos de “iglesias libres” (solo
queremos espiritualidad, no doctrina ni liturgia). El metodismo wesleyano
fue una respuesta de Dios entre los extremos del racionalismo y del
puritanismo extremo. La razón debe ser redimida y consagrada y puesta
al servicio del desarrollo científico, al servicio del bien común, y al servicio
del avivamiento.
Con la herramienta metodológica que les he propuesto aquí, la iglesia
hispana está en condiciones de dar un paso grande en el diseño de su
propia teología bíblica del reino y wesleyana. Queremos una teología que
nos aporte tanto conocimientos como combustible para el avivamiento.
21
Lista de principios hermenéuticos de interpretación bíblica
1). Lea e interprete la Biblia como Palabra de Dios. La Biblia refleja la revelación e
inspiración del Espíritu y la autoridad divina. Confié en el poder y en la eficacia
inherente de la Palabra de Dios. El evangelio sigue siendo “poder de Dios para
salvación…”
2). Interprete la Biblia canónicamente. Como ella nos ha sido transmitida y
comparando su texto o pasaje con el resto de la totalidad de sus libros.
3). Interprete la biblia redentoramente. La Biblia es un libro que trata sobre los
actos redentores de Dios en la historia con el fin de salvar al mundo. Salvación
es el hilo conductor de toda el relato y la trama divina desde Génesis hasta
Apocalipsis.
4). Interprete la Biblia Cristo-céntricamente. Cristo es el cumplimiento de las
sombras y profecías del Antiguo Testamento. Además, Cristo es la perfecta
revelación del carácter de Dios. Pasajes de violencia, de racismo, machismo y de
pena de muerte del Antiguo Testamento, entre otros, deben ser interpretados a
la luz de la ética de perdón, de igualdad y de misericordia de las enseñanzas de
Cristo. Cristo desmilitarizó al reino y eliminó la pena de muerte (considere el así
llamado, caso de la mujer adúltera en Juan 8). Para Cristo los enemigos no son
personas en sí, sino que la pelea es “atando al hombre fuerte”. No convirtamos
al cristianismo en una ideología guerrerista-militar como en la escatología
dispensacionalista de la derecha evangélica.
5). Interprete la Biblia mesiánicamente. Cristo vino a inaugurar el reino de Dios. El
plan de Dios para el mundo no es la iglesia ni ninguna otra institución. El único
plan de Dios para salvar al mundo es el reino. Con el nacimiento de Cristo la era
mesiánica del reino de Dios ya empezó y está operativo, solo falta su
consumación final.
6). Lea e interprete la Biblia carismáticamente. El Espíritu que inspiró a los
escritores sagrados es el mismo Espíritu que nos puede dar la iluminación y la
revelación para comprender y activar la eficacia de la Biblia en nuestras vidas y
ministerios. ¿Cómo pueden personas no carismáticas interpretar un libro (la
Biblia) que es un documento carismático de principio a fin?
22
7). Interprete la Biblia misionalmente. La Biblia es un documento sagrado que
nos revela a Dios como misionero buscando a Adán y a Eva, llamando a
Abraham, liberando a su pueblo esclavo en Egipto y enviándonos a Cristo para
salvar al mundo. La Biblia es, fundamentalmente, un libro misional, no tanto
doctrinal. El cristianismo posterior convirtió a la Biblia en un libro de credos, de
dogmas y de doctrinas. Pero la Biblia misma es un libro sobre el amor y la
bondad de Dios buscando salvar al ser humano atrapado por fuerzas internas y
externas que le oprimen. Tenga solo las doctrinas bíblicas y denominacionales
básicas. Envuélvase en la misión de Dios en su iglesia, en su comunidad y en el
mundo.
8). Interprete el texto o pasaje a la luz de su contexto. Son varios los contextos. El
contexto anterior y posterior en el capítulo que está leyendo. El contexto
histórico, geográfico, político, cultural y teológico que está detrás del pasaje que
está interpretando. Los escritores bíblicos no escribieron en un vacío histórico.
Sus obras reflejan los usos y costumbres del entorno socio-cultural dentro del
cual vivieron.
9). Interprete el texto considerando su género literario. La Biblia está compuesta
de varias formas de literatura. En ella tenemos literatura histórica, legal, poética,
sapiencial, profética, evangelios, epistolar y apocalíptica. Cada uno de estos
géneros literarios tiene sus propias reglas de interpretación.
10). Interprete la Biblia tomando en cuenta sus figuras retóricas. La Biblia contiene
símiles, metáforas, sinécdoques, prosopopeyas, parábolas, hipérboles, símbolos,
figuras y otras formas del lenguaje.
11). Interprete algunos pasajes del Antiguo Testamento en forma figurada,
tipológica y espiritual (ejemplos, el agua de la roca era Cristo, el tabernáculo y
sus partes eran anticipos e ilustraciones del ministerio de Cristo).
12. Interprete un texto bíblico en su sentido literal, a no ser que sea evidente que
debe ser interpretado de otra manera (de acuerdo a los principios anteriores).
13. Lea e interprete la Biblia para encontrar la voluntad de Dios para su vida y
para activarse en el ministerio y para activar un nuevo avivamiento en su iglesia.
14. Lea e interprete la Biblia contextualmente. Para aplicarla a su realidad de vida
y ministerio dentro de la cultura contemporánea. Haga una lectura poscolonial
de la Biblia.
23
Capítulo 5
WESLEY: PREDICADOR BÍBLICO
Hasta ahora ha sido establecido que la mejor manera de interpretar a
Wesley es como predicador evangelístico. Además, que la gracia que
justifica y santifica al pecador fue el centro de su teología y que, por lo
tanto, la gracia salvadora fue el contenido de sus predicaciones. En
consecuencia, su mensaje como predicador tuvo una orientación,
principalmente, soteriológica-evangelística. Esto no elimina otra de sus
prioridades en su ministerio de enseñanza y de predicación que fue “dar
dirección y formación espiritual” a los recién iniciados en la fe. De esto
hablaré adelante en el capítulo 7.
Pero, ¿Cuáles fueron las características de la predicación de Wesley?
Fueron varias. En este capítulo y en los siguientes voy a dar respuesta a
esta pregunta.
Una predicación bíblica
Primero que todo, la predicación de Wesley fue profundamente bíblica. Fue
bíblica de principio a fin.
Wesley aceptaría, en términos generales, lo que ahora llamamos el
cuadrilátero wesleyano, en el cual se le asigna un rol valioso a la tradición,
la razón y a la experiencia cristiana como fuentes de producción teológica.
Pero, Wesley no dudaría en decir que la Biblia ocupa el lugar central y sin
rival como autoridad de revelación divina para establecer doctrina y
conducta. Las otras fuentes son subsidiarias y subordinadas a la revelación
y a la autoridad de la Biblia.
24
En el sermón sobre La viña del Señor, Wesley hace un recuento de
los inicios del metodismo en 1729 con el club santo en la Universidad de
Oxford. En este sermón Wesley, hablando de la prioridad de la Biblia, dice
lo siguiente.
Desde el comienzo, desde el mismo momento en que aquellos cuatro
jóvenes se reunieron, cada uno de ellos fue homo unius libri--hombre de un
solo libro. A todos ellos Dios les enseñó a creer que lámpara sería a sus pies
su palabra, y lumbrera a su camino. Tan sólo una norma aceptaban como
guía para juzgar su forma de ser, sus palabras y acciones: la palabra de
Dios. Todos y cada uno de ellos estaban decididos a ser cristianos bíblicos.
Continuamente se les criticaba precisamente por esto; algunos se burlaban
llamándolos los fanáticos de la Biblia. Otros los llamaban comebiblias
porque, según decían, se alimentaban de la Biblia como una polilla se
alimenta de la ropa. Por cierto, hasta el día de hoy, aquellos hombres
siempre se han esforzado para que su pensamiento y su prédica sean fiel
reflejo de la palabra de Dios.16 (énfasis añadidos)
En el mismo sermón, Wesley reconoce que el grupo inicial de metodistas
leyó también otros libros edificantes y provechosos, pero que su
fundamento fue siempre la Biblia.
“Todos los metodistas leyeron esos libros con mucha atención, y su lectura
resultó muy beneficiosa. Pero de ninguna manera se puede decir que los
metodistas nacieron de esos libros. Nacieron de las Sagradas Escrituras,
siendo renacidos, como dice San Pedro, por la palabra de Dios que vive y
permanece para siempre”.17
Por lo tanto, estamos en terreno seguro si afirmamos que Wesley
consideraba las Sagradas Escrituras en los siguientes términos.
La Biblia es inspirada por el Espíritu Santo
Es la palabra de Dios
Es y contiene los oráculos divinos
16
LLerena, editor, Sermones de Wesley, Tomo II, Sermón sobre la Viña del Señor, p. 407-408
17
Ibid.
25
Revela el camino al cielo
Tiene poder para edificar y transformar la vida
Es poder de Dios para el presente y para conducir a la eternidad
Wesley tiene una visión alta sobre la inspiración y la autoridad de la
Biblia. Por otro lado, él no especula sobre teorías de la inspiración o sobre
lo que hoy llamamos “critica histórica” que recién empezaba en su tiempo
con la era de la Iluminación. Él da por hecho que la Biblia es la palabra
inspirada de Dios, sin rival. Wesley lee la Biblia en actitud devocional y
espiritual. Para edificación y formación espiritual de él y de sus sociedades
metodistas. También, lee e interpreta la Biblia para su predicación
evangelística. Dicho resumidamente, Wesley no teoriza sobre la Biblia, la
lee devocionalmente y la predica evangelísticamente.
Pero Wesley no caminaría con lo manera que hoy llamamos
“fundamentalista” o literalista de leer Biblia. Literal sí, pero no literalista. El
literalismo bíblico interpreta pasajes llenos de símbolos, figuras y
metáforas de manera literal. Lo cual, evidentemente no es correcto.
Principios de interpretación bíblica en el método wesleyano
Wesley practicaba y recomendaba algunos principios de interpretación
bíblica. Recuerden que él era un erudito en lenguas bíblicas. Además, fue
profesor en la Universidad de Oxford (su alma mater) de lógica, retórica y
de filosofía. Él leía su Nuevo Testamento en griego, era profesor o tutor
de griego, y en sus escritos y comentarios bíblicos traducía directamente
del griego. Sabía hebreo, también.
Aquí les presento en forma parafraseada los principios
recomendados por Wesley para leer e interpretar la Biblia.
1). Lea la Biblia como el “Libro de Dios”18
2). Lea la Biblia con el propósito de “encontrar el camino al cielo”
3). Lea la Biblia devocionalmente – Para edificación y crecimiento en gracia.
18
Los principios 1-4 aparecen en el prefacio de Wesley a sus sermons en el Tomo I:20
26
4.) Si encuentra algo intrincado o difícil “eleve su corazón al cielo y pida
sabiduría” (iluminación).
5). No se quede solo con el sentido literal, muévase al sentido espiritual del
texto o pasaje bíblico.
6). “Busque pasajes paralelos en la Escritura. Acomode lo espiritual con lo
espiritual”.
7). Tome la Biblia en su “sentido llano y literal, a menos que ello implique algo
absurdo”.19
8). Si la interpretación literal de un texto es incompatible con el amor, la
misericordia la justicia y la bondad de Dios debe ser interpretado de otra
manera (figurada, retórica, metafórica, analógica, etc.)20
9). Lea la Biblia en “conferencia con otros” o sea en conversación y
edificación mutua con creyentes y profesores sabios y entendidos.
10). Pasajes o textos oscuros o difíciles deben ser interpretados a la luz de
textos más claros.
11). Lea la Biblia siguiendo el tenor de las Escrituras y considerando la
analogía de la fe, es decir la armonía y conexión entre las grandes doctrinas
tales como el pecado original, la justificación, el nuevo nacimiento, la
santificación y la glorificación.21
12). Lea la Biblia en diálogo con la sabiduría acumulada de la iglesia de los
primeros tres siglos (tradición), en diálogo con la razón, con la experiencia y el
sentido común, pero la autoridad final es la Biblia (El cuadrilátero wesleyano).
13). Lea la biblia considerando la metanarrativa bíblica y el hilo conductor de
redención desde la creación, la expiación hasta la glorificación. Lectura
canónica y narrativa de la Biblia.
14). Lea la Biblia en oración, “porque la Escritura puede ser entendida
solamente por el mismo Espíritu que la inspiró”.
15). Lea la Biblia no solo para conocerla, sino para activarse en el
evangelismo, plantación de iglesias, en el servicio social y en el avivamiento.
19
Llerena, Sermones, II:309
20
Wesley, “Free Grace”, Works, III: 555.
21
Los principios 9-12 se encuentran en el prefacio de Wesley en sus Notas sobre el Antiguo
Testamento.
27
Pero, lo importante para Wesley, es que la lectura de la Biblia debería
conducir a amar a Dios con todas las fuerzas y a aprender a vivir amando
e imitando a Cristo (“teniendo el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús”).
Porque “nosotros le amamos a él porque él nos amó primero”. La lectura
de la Biblia debería resultar, también, en edificación y crecimiento en
gracia.
Otro asunto a considerar es que, para Wesley, el lente principal con el
que hay que interpretar la Biblia es el criterio del amor y la gracia de Dios.
Todo lo que contradiga el carácter amoroso, sabio y justo de Dios debe
ser comparado y estudiado a la luz del tenor redentor de toda la Biblia.
Además, la Biblia es suficiente como criterio de la verdad de Dios en
asuntos concernientes a su plan de la gracia y salvación. Lo que la Biblia
establece hay que enseñarlo, lo que la Biblia no obliga no se impone.
El método wesleyano de predicación bíblica
Wesley recomendaba a los ministros y profesores de carrera conocer y
dominar los idiomas bíblicos originales (griego y hebreo), pero no era
indispensable para los predicadores laicos. Lo que ellos sí debían dominar
era el contenido de las enseñanzas y doctrinas de los sermones escritos
de Wesley y su método homilético de predicación y enseñanza. Esto hoy
significa que todo estudiante de cualquier denominación de herencia
wesleyana-metodista debe conocer las doctrinas de la Biblia,
interpretadas en el Libro de Disciplina y en los documentos oficiales de la
denominación.
Wesley es un experto homilético y usa una variedad de tipos de
sermones, pero, generalmente hablando, los sermones de Wesley son
textuales. Mejor dicho, textuales-temáticos (como les llamamos hoy).
Él acostumbra citar un texto bíblico, tomarlo como está en el canon,
interpretarlo en su contexto histórico (cuando es necesario) siguiendo los
principios de interpretación listados arriba para, finalmente, darle el
sentido espiritual y de aplicación práctica. Este sentido espiritual, con su
28
aplicación práctica, Wesley lo insertaba, ya fuera en el desarrollo o en la
conclusión de sus sermones.
Algunos de sus sermones tenían también una atmósfera y un tono
profético. Muchos de sus sermones, proféticamente, discernían los signos
de los tiempos en los que se encontraba el mundo, la iglesia y los líderes
religiosos de su tiempo. Sus mensajes bíblicos, algunas veces, sonaban y
tenían el discernimiento espiritual, la pasión y el dolor por el pueblo de
Dios y por el mundo de los mensajes de Elías, de Jeremías, de Cristo o de
los apóstoles.
El método homilético o de predicación de Wesley se componía de varias
partes.
Primero: Ponía ante su audiencia su texto o base bíblica del tema
Segundo: Planteaba el problema o el asunto del cual iba a predicar
Tercero: Exponía, resumidamente, los puntos que iba a desarrollar en su
sermón
Cuarto: Desarrollaba su sermón. Argumentando de la Biblia, de los padres
de la iglesia, de los documentos oficiales de su propia iglesia anglicana,
de ejemplos de la razón, ejemplos de la historia o de autores clásicos o
contemporáneos de su tiempo, de la experiencia, del mundo natural o de
su testimonio personal y del testimonio de los resultados del avivamiento
metodista.
Quinto: Hacía una aplicación. La aplicación podía ser una exhortación
edificante, una invitación evangelística o un reto profético desafiante.
Por ejemplo, en el sermón sobre La salvación por fe, su texto base es
Efesios [Link] “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe”. Luego, en el
punto dos elabora su tesis o la gran idea que va a desarrollar, después.
29
Wesley empieza así: “Todas las bendiciones que Dios le ha conferido al ser
humano vienen de su gracia, liberalidad y favor. Vienen de su favor inmerecido…”22
Cuando pasa al punto tres, como dije arriba, expone,
resumidamente, los argumentos principales con los cuales va a desarrollar
y a establecer su tesis. Wesley dice:
“La gracia es la fuente, la fe es la condición de la salvación. Nos incumbe, por
tanto, a fin de alcanzar la gracia de Dios, investigar cuidadosamente:
I. Mediante qué fe somos salvos
II. Qué es la salvación que resulta de esa fe
III. Cómo responder a ciertas objeciones”23
Como les dije, Wesley tenía una formación académica de primer
nivel. Había enseñado lógica y retórica en su universidad. Por lo tanto,
estaba bien familiarizado con la retórica o el arte de comunicar para
influenciar y persuadir de la retórica greco-romana clásica.
Los seis puntos24 del arte de hablar y persuadir de la retórica antigua
incluían los siguientes elementos.
Exordioum—La sección introductoria del discurso
Narratio—Un relato de lo que ha sucedido que causa el discurso
Propositio –Un resumen de la tesis principal del discurso
Probatio—Los argumentos positivos a favor de la tesis o del caso
Refutatio—Respuestas a posibles contra-argumentos de los oponentes
Peroratio—Un cierre del tema apelando a las emociones y a la mente de
los oyentes con el fin de persuadirlos
22
Obras. Tomo I:25
23
Obras. Tomo I:26
24
Ver Ben Witherington III, “Rhetorical Criticism” en Paula Gooder, Searching For Meaning:
An Introduction to Interpreting the New Testament, (Louisville: Westminster John Knox Press, 2009), 72.
30
Debido a que varios de sus sermones, Wesley los escribió para aclarar el
contenido de sus doctrinas o para contrarrestar falsas acusaciones contra
sus enseñanzas o ministerio, él tuvo que hacer uso de estas técnicas
retóricas para desbaratar y desmontar los argumentos en su contra. El
apóstol Pablo en sus cartas muestra el mismo formato de argumentación.
Aun así, Wesley prefería predicar en forma serena, edificante,
evangelística y profética. Prefería predicar en el poder del Espíritu Santo.
Lecciones prácticas del método de Wesley de leer,
interpretar y predicar la Biblia
Leer la Biblia en modo wesleyano es leerla para discernir la voluntad de
Dios para la vida de uno y para el ministerio. Además, es para discernir los
deseos de Dios de bendecir y de salvar al mundo.
Yo diría que, aunque Wesley lee e interpreta la Biblia en forma erudita,
al mismo tiempo, él es parte, por convicción y por sus lecturas, de una
corriente de piedad, de una espiritualidad mística, devocional y de
santidad. En la espiritualidad católica romana, para tener este nivel de
espiritualidad había que hacerse monja o monje, hacer votos de pobreza
y recluirse en un convento o monasterio retirándose de la vida en el
mundo. El genio de Wesley es que logró niveles superiores de piedad y
de santidad con sus centenares y miles de metodistas sin sacarlos del
mundo. Los convirtió en santos y piadosos en el contexto de sus vidas
diarias, en sus hogares, en sus trabajos y dentro de la sociedad civil. El
movimiento metodista original, no solo era una “maquina” de producir
evangelistas y conversiones masivas, sino también, un instrumento de
generación de gente piadosa, sabia, espiritual y feliz, al mismo tiempo.
Es debido a esta vertiente mística y de piedad de Wesley que algunos
estudiosos de su vida lo ubican más en el canon de los “santos” que de los
teólogos. Yo creo que Wesley debe ser clasificado, tanto, dentro del
canon de los teólogos como de los santos. Él era ambas cosas.
Como herederos de esta teología espiritual y devocional, las siguientes son
algunas maneras como podemos poner en práctica el método wesleyano
31
de lectura e interpretación bíblica hoy para nuestra renovación personal y
para la renovación de la iglesia.
1. Antes de predicar ore, ayune, congréguese, sirva, participe de la Santa Cena,
sirva, (practique las obras de piedad y las obras de misericordia).
2. Cultive una relación íntima con Dios.
3. Manténgase en comunión y en la misma visión de su iglesia, de sus pastores o
pastoras y líderes espirituales; repórtese, rinda cuentas de su vida espiritual y de
su ministerio.
4. Ame a Cristo con todo su ser. Satúrese de Cristo. Tenga “el sentir que hubo en
Cristo Jesús”. Ame como Cristo amó. Se humilde como Cristo.
5. Lea su Biblia. Satúrese de la palabra de Dios.
6. Tenga el amor y la pasión de Cristo por su iglesia y por el mundo (los perdidos).
7. Discierna la ocasión, el lugar y el propósito de su predicación
8. Escoja su texto bíblico y tómelo tal como aparece en el canon bíblico.
9. No dude del poder de la Biblia como Palabra ungida, inspirada y como autoridad
final de Dios. La Biblia no necesita ser defendida. Ella tiene poder en sí misma para
tocar y transformar vidas.
10. Interprete su texto bíblico en su contexto histórico.
11. Interprete el texto bíblico en su sentido llano y literal, pero considerando otras
posibilidades de interpretación (figurada, simbólica, metafórica, etc.).
12. Lea la Biblia como palabra ungida, llena de poder para salvar y transformar. El
evangelio es poder de Dios (Romanos 1:16). No tenga temor predicar con
confianza, con poder y autoridad espiritual.
13. Predique la Biblia para activar un movimiento de renovación y de revitalización
de la iglesia, para salvar a los perdidos y para activar un nuevo avivamiento masivo
y exponencial.
Recuerda, la Biblia no es para discutir. Las enseñanzas de la Biblia deben
conducirnos a amar a Dios y al prójimo y a llevar las buenas nuevas a
nuestra comunidad y al mundo.
32
Resumen y aplicación
En este capítulo ha quedado establecido, que la mejor manera de
interpretar a Wesley es como un predicador bíblico.
Desde un punto de vista homilético, Wesley hace una enorme
contribución en los aspectos siguientes.
1). La manera como debemos tomar la Biblia: Inspirada y canónica.
2). El enfoque y énfasis soteriológico y evangelístico de la predicación.
3). La prioridad que el pastor o pastora deben dar al ministerio de predicación.
Wesley llama a sus ministros “predicadores”. Este es el llamado.
4). La estructura del discurso homilético con su introducción, su cuerpo o
desarrollo con sus divisiones principales, sus ilustraciones y el cierre
evangelístico o profético de aplicación.
5). Nos enseña a proyectar la voz; a mejorar los ademanes; a hacer una mejor
entrega del sermón.
6). Sobre todo, no enseña a predicar con seguridad, convicción y con unción
espiritual, confiando en el poder del evangelio para salvar y para hacer santo
al pecador.
Sirva este capítulo para reclamar nuestra herencia wesleyana de confianza
en la inspiración y en la autoridad de las Escrituras, sin caer en literalismos
ni fundamentalismos innecesarios.
Sirva, también, para renovar tu amor por la lectura de la Biblia como
palabra de Dios y para renovar tu pasión por la predicación edificante,
evangelística y profética.
Temo que algunos pastores y pastores, formados en las corrientes
críticas de interpretación bíblica, hayan perdido la confianza en la Palabra
de Dios y que se haya desvanecido el ímpetu y la pasión por la predicación
bíblica y ungida con la que empezaron. Sirva este capítulo para restaurar
33
y reposicionar a esos predicadores y predicadoras y para reenergizar y
activar a las nuevas y nuevos mensajeros de Dios hoy con un mensaje
ungido y convincente a un mundo perplejo.
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para
salvación a todo aquel que cree… (Romanos 1:16).
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada
de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los
tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón
(Hebreos 4:13).
Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra
de Dios… (Efesios 6:17).
Los avivamientos restauran la predicación bíblica sencilla, en la unción y
en la autoridad del Espíritu. Seamos, entonces, predicadores y
predicadoras ungidos para prender un nuevo mover de Dios que sacuda
a la iglesia y la comunidad para hacerla volver a Dios. Esta es la
predicación que Dios quiere para este tiempo. Tu puedes, con Su ayuda.