El género gramatical
Perteneciente al tema 4 (La
corrección morfológica)
El género gramatical
• Los sustantivos presentan como uno de sus rasgos
característicos el género gramatical.
• Los acabados en –o suelen pertenecer al género
masculino. Excepciones: la mano, la seo, la nao, etc.
• Los acabados en –a suelen pertenecer al género
femenino. Excepciones: el día, el diploma, el problema,
etc.
• Generalmente la oposición se establece entre la
desinencia –a para el femenino y –o, -e o ausencia de
marca para el masculino (muchacho/muchacha,
nene/nena, señor/señora).
Sustantivos ambiguos
• Son sustantivos que, designando entidades u
objetos no sexuados, admiten su uso en uno u
otro género sin que ello implique cambios de
significado. Ejs.: el/la mar, el/la armazón, el/la
dracma, el/la maratón.
• En el singular de arte, lo normal es el masculino:
el arte abstracto, el séptimo arte. En plural, el
femenino: las bellas artes, las artes marciales.
Sustantivos ambiguos
• El sustantivo canal es ambiguo en cuanto al género en
varias de sus acepciones: el/la canal de una teja, del
puerto, de los pechos. Pero es solo masculino en el
canal de la Mancha y en un nuevo canal de televisión.
• El sustantivo terminal es ambiguo en cuanto al género
como “lugar de salida o llegada de una línea de
transporte público” y como “máquina con teclado y
pantalla mediante la cual se proporcionan datos a una
computadora central o se obtiene información de ella”.
Sin embargo, es solo masculino cuando designa al
teléfono móvil y en su uso específico en electrónica (el
terminal de un conductor).
Sustantivos comunes
• Son sustantivos que, designando a seres
animados, contienen los dos géneros, pero la
elección de uno u otro supone diferencia de
sexo.
• Así, un nombre como cónyuge es masculino y
femenino al mismo tiempo. Decimos el cónyuge
para referirnos a un hombre y la cónyuge para
referirnos a una mujer.
• Los sustantivos comunes en cuanto al género
no marcan diferencias de sexo con desinencias,
sino con los determinantes y los adjetivos.
Sustantivos comunes
• Otros ejs.: el/la consorte, el/la testigo, el/la
modelo, el/la guardaespaldas, el/la pianista, el/la
policía, el/la cineasta, el/la psiquiatra…
• Una variedad de sustantivos comunes en
cuanto al género es la de aquellos que
diferencian el sexo de algunas clases de
personas a través de metonimias y metáforas.
• Como ejemplos de usos metonímicos, en el
mundo musical se habla de el/la trompeta (al
lado de el/la trompetista), el/la violín (al lado de
el/la violinista), el/la flauta (al lado de el/la
flautista)…
Sustantivos comunes
• Fuera del mundo musical tenemos el/la
cámara para designar a una “persona
técnicamente cualificada para manejar
una cámara de cine o de televisión”.
• También son usos metonímicos los de
un/una manitas, un/una manazas, un/una
bocaza(s), un/una caradura…
• La metáfora se aplica a casos como
un/una bestia y un/una figura.
Sustantivos epicenos
• Designan a seres animados y pertenecen
al género masculino o al femenino, pero
ello no refleja diferencia de sexo.
• Muchos nombres de animales son
epicenos: hormiga, culebra, serpiente,
mosca, buitre, jirafa, lince…
• También hay sustantivos epicenos que
designan personas: víctima, ídolo,
persona, personaje, vejestorio…
Otras diferencias de género
• Otros sustantivos presentan la oposición de
género –o/-a no para distinguir el sexo, sino
otros aspectos nocionales como el tamaño
(menor/mayor), la forma, la diferencia
árbol/fruto, etc. Ejs.: cesto/cesta, bolso/bolsa,
manzano/manzana, huerto/huerta, cubo/cuba,
saco/saca, cerezo/cereza, leño/leña…
• Estos sustantivos no deben confundirse con
otros acabados en –o o en –a, pero que no
establecen oposición alguna en la gramática,
como caso y casa, puerto y puerta, coso y cosa,
libro y libra, etc.
Otras diferencias de género
• Por otra parte, hay sustantivos que según se
combinen con el determinante masculino o el
femenino designan realidades distintas. Estos
nombres no deben confundirse con los
sustantivos ambiguos en cuanto al género
(véanse diapositivas 3-4).
• Algunos ejemplos: el cólera/la cólera, el frente/la
frente, el corte/la corte, el parte/la parte, el
cometa/la cometa, el editorial/la editorial, el
coma/la coma, el pendiente/la pendiente…
Sustantivos compuestos
• Los sustantivos compuestos formados por
verbo+sustantivo son normalmente masculinos
cuando no designan personas, aunque el
sustantivo aislado sea femenino.
• Ejs.: el cortaúñas, el abrelatas, el sacapuntas, el
tragaluz, el montacargas, el rompeolas, el
lavavajillas, etc.
• Se exceptúan la tragaperras y la quitanieves
porque se sobreentiende la palabra máquina.
Sustantivos compuestos
• Ahora bien, si este tipo de sustantivos
compuestos sirve para designar personas,
se comportan como comunes en cuanto al
género, salvo que se apliquen solo a uno
de los dos sexos.
• Ejs.: un/una cazatalentos, el/la portavoz,
el/la guardagujas, un/una aguafiestas…
• Sin embargo, debemos decir la
trotaconventos.
Sustantivos de profesiones
• La realidad social actual por la que la mujer
tiene acceso a cargos, títulos o profesiones que
antes eran exclusivos del hombre ha contribuido
a cambios en la morfología del género
gramatical referentes a diferencias de sexo.
• En cargos o profesiones no cualificados que
desempeñaban y desempeñan tanto hombres
como mujeres, siempre ha sido posible la forma
femenina en –a: panadero/panadera,
lechero/lechera, tendero/tendera,
charcutero/charcutera…
Sustantivos de profesiones
• La tendencia al desdoblamiento desinencial se
acrecentó en el DRAE de 1984 y posteriormente
en el de 1992, donde ya aparecen muchos
femeninos en –a, como arquitecta, cuando
antes solo existía el sustantivo masculino (el
arquitecto).
• Veamos algunas formas con femenino en –a (y
con masculino en –o) que han ido apareciendo
en las últimas ediciones del DRAE desde 1970:
médica, ingeniera, abogada, ministra, filósofa,
notaria, bióloga, geógrafa, matemática,
música…
Sustantivos de profesiones
• Al principio se siguió usando el masculino,
también referido a mujeres, por lo que formas
como el arquitecto eran epicenas.
• Luego se usaron estas palabras como
comunes en cuanto al género, de modo que
ya era normal decir la arquitecto, etc., hasta que
en el DRAE de 1992 se registraba la forma
femenina con –a para muchos sustantivos que
designan profesiones cualificadas o incluso no
cualificadas, pero que habían sido propias de
los hombres hasta entonces.
Sustantivos de profesiones
• Ahora bien, en el DRAE de 2001, para algunas
de estas palabras desdobladas en género
mediante las desinencias -o/-a se introdujo por
primera vez una advertencia morfológica que
decía así: “Usada también la forma masculina
para designar el femenino”.
• Según esto, la RAE legitimaba tanto el femenino
en María es médica como el masculino en María
es médico.
Sustantivos de profesiones
• En el DPD se eliminan las formas en –o para el
femenino (la médico) y pasan a adoptarse
exclusivamente las formas en –a (la médica). Se
elimina así la discriminación que antes se
producía respecto de las profesiones no
cualificadas (la panadera, la lechera, la portera).
• Son excepciones a estos desdoblamientos las
palabras piloto, copiloto y sobrecargo, que la
RAE ha preferido dejar como comunes en
cuanto al género (el piloto/la piloto, el copiloto/la
copiloto, el sobrecargo/la sobrecargo).
Sustantivos de profesiones
• También pueden considerarse excepciones las
palabras acortadas endocrino y otorrino.
• Mientras que como palabras completas
desdoblan en –o/-a (endocrinólogo-a,
otorrinolaringólogo-a,), quedan como comunes
en su uso acortado (un/una endocrino, un/una
otorrino, aunque se admita también la forma una
endocrina; en el DPD se advierte que “es raro el
femenino otorrina, que podría justificarse por
analogía con el femenino endocrina”).
Sustantivos de profesiones
• Existen sustantivos que designan profesiones
no cualificadas y que admiten el desdoblamiento
–o/-a por primera vez en diferentes ediciones
del DRAE a partir de 1970, así como en el DPD:
torero/torera, bombero/bombera, árbitro/árbitra,
fontanero/fontanera, mecánico/mecánica, etc.
• Quedan como comunes en cuanto al género
(el/la) modelo y (el/la) canguro.
Otros desdoblamientos en –o/-a
• En el DRAE de 2001 se desdoblan las palabras del
registro coloquial tipo-a y petardo-a cuando se refieren a
personas: Pedro es un tipo simpático/María es una tipa
simpática. Ese chico es un petardo/Esa chica es una
petarda.
• Según el DRAE de 2001, existe también la oposición
individuo/individua cuando tales sustantivos designan
coloquialmente a una “persona cuyo nombre y condición
se ignoran o no se quieren decir”.
• Los desdoblamientos de esta diapositiva se mantienen
en el DRAE de 2014, si bien la edición digital
actualizada ha añadido para individuo/individua el
significado despectivo de “persona despreciable”.
Otros desdoblamientos en –o/-a
• El DPD crea por primera vez el masculino
azafato en relación con el femenino
azafata.
• Además, el sustantivo modista (común en
cuanto al género: el/la modista) ha
generado el masculino modisto,
morfológicamente anómalo, pero
reconocido académicamente.
La palabra miembro
• En el DRAE de 2014 y en el DPD se considera
el sustantivo miembro como común en cuanto
al género siempre que designe persona. Ejs.:
Cristina es una miembro más del partido. La
nueva miembro del partido se llama Cristina.
• Sin embargo, cuando no se quiere especificar el
sexo, parece normal tratar este nombre como
epiceno (así lo recoge el DPD). Ej.: El nuevo
miembro del partido se llama Pedro/Cristina.
La palabra canguro
• En el DRAE de 1992 se registra por primera vez
el sustantivo canguro referido a “persona
normalmente joven que cuida niños” y se hace
considerándolo común en cuanto al género.
Ejs.: El canguro llegará a las ocho (un hombre).
La canguro llegará a las ocho (una mujer).
• No se ha producido el desdoblamiento en –o/-a.
Es decir, no existe *la cangura como femenino
de el canguro.
La palabra número
• Se usa a veces metonímicamente el sustantivo
número para designar a una persona que figura
en una lista con un número determinado. En
estos casos, y aunque la RAE no lo recoge, se
emplea esta palabra como común en cuanto al
género. Ejs.: Juan es el número dos del partido.
Ana es la número dos del partido.
• De la misma manera, cuando se quiere decir de
alguien que es quien más destaca en algo, lo
normal es decir Rafael es el número uno
tocando el violín si es varón y Adela es la
número uno de la clase si es mujer.