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Siglo XIX

El siglo XIX marcó el inicio de la lingüística científica, caracterizándose por un enfoque histórico y comparativo en el estudio del lenguaje, influenciado por el romanticismo. Este período destacó la importancia del sánscrito y el comparativismo, donde lingüistas como Franz Bopp y Wilhelm von Humboldt exploraron las relaciones entre lenguas y su evolución. Los neogramáticos, un grupo de jóvenes lingüistas, propusieron que los cambios fonéticos son procesos mecánicos regidos por reglas absolutas, sentando las bases para la lingüística moderna.

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Siglo XIX

El siglo XIX marcó el inicio de la lingüística científica, caracterizándose por un enfoque histórico y comparativo en el estudio del lenguaje, influenciado por el romanticismo. Este período destacó la importancia del sánscrito y el comparativismo, donde lingüistas como Franz Bopp y Wilhelm von Humboldt exploraron las relaciones entre lenguas y su evolución. Los neogramáticos, un grupo de jóvenes lingüistas, propusieron que los cambios fonéticos son procesos mecánicos regidos por reglas absolutas, sentando las bases para la lingüística moderna.

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Asignatura “Lingüística”

Universidad de Cádiz

LA LINGÜÍSTICA DEL SIGLO XIX


Es común entre los investigadores identificar el siglo XIX como el momento en que nace
la lingüística “científica”. Aunque la lingüística “moderna” se atribuye generalmente al
Curso de lingüística general de Saussure (1916), en el siglo XX, fue en el XIX cuando
los fenómenos del lenguaje comenzaron a ser analizados de manera meticulosa y objetiva.
Los estudios lingüísticos de esta época se basaron en hipótesis inductivas, construidas a
partir de observaciones directas de los hechos lingüísticos.

La lingüística del XIX se caracterizó abordar el estudio del lenguaje desde una
perspectiva HISTÓRICA y con una metodología COMPARATIVA.

Este interés histórico estuvo influenciado por el contexto sociocultural del romanticismo,
movimiento que, nacido en Alemania a finales del siglo XVIII, reaccionó contra el
clasicismo y el racionalismo del siglo anterior. En este contexto, los intelectuales
comenzaron a explorar sus propias raíces históricas y literarias. Por ejemplo, en Alemania
se fomentó el estudio de las lenguas germánicas antiguas, como el gótico y el antiguo alto
alemán.

Johann Gottfried Herder (1744-1803) defendió la idea de una conexión profunda entre
lengua y carácter nacional, una noción que Wilhelm von Humboldt (1767-1835)
desarrolló aún más. Humboldt afirmó que cada lengua posee una estructura única que
refleja y condiciona el pensamiento de quienes la hablan, integrando así lenguaje y visión
del mundo.

La importancia del sánscrito

Uno de los principales factores del desarrollo de la lingüística del siglo XIX fue el
descubrimiento por parte de los lingüistas europeos de la tradición gramatical india o
hindú.

Un factor decisivo para el desarrollo de la lingüística en este período fue el encuentro de


los lingüistas europeos con la tradición gramatical del sánscrito. Las gramáticas indias,
creadas para preservar la exactitud en la recitación de los himnos védicos, destacaron por
su análisis detallado de los sonidos del lenguaje, superando a las clasificaciones
occidentales. Esta descripción tan detallada de la fonética del sánscrito, además, permitió
observar las similitudes de esta lengua con lenguas clásicas como el griego y el latín.

El comparativismo

La lingüística de la primera mitad del siglo XIX se conoce con el nombre de


comparativismo, por su interés en la comparación y el establecimiento de familias de
lenguas y la búsqueda de las lenguas primitivas. Este propósito principal de los lingüistas

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de este tiempo encontró una fuerte motivación no tanto dentro de la lingüística, sino en
disciplinas vecinas: el método comparativo se había mostrado exitoso en la anatomía, la
biología y la paleontología. El propósito de los comparatistas es, sobre la base del
conocimiento del sánscrito y de sus similitudes con el griego y el latín, extender la
comparación de las lenguas principales y poder proporcionar soluciones para dilucidar la
genealogía de las lenguas.

Franz Bopp (1791-1867): considera la lengua como un organismo vivo, piensa que el
sánscrito no es la lengua madre, sino solo más antigua que el griego y que el latín; postula
la existencia de una lengua primitiva (y única) de la que derivarían las demás lenguas.

W. von Humboldt (1767-1835): sus escritos permiten descubrir un interés tipológico, el


deseo de una clasificación de lenguas de acuerdo con sus estructuras. Además, para
Humboldt el lenguaje es un don natural, una propiedad innata, específica del hombre
(hombre y lenguaje nacen a la vez). Por otra parte, considera que la lengua es el órgano
que forma el pensamiento, que expresa y conforma el espíritu nacional, la visión de
mundo propia de ese pueblo, convicción que refleja con nitidez su ideología netamente
romántica. Así, la diversidad de las lenguas es una prueba de la diversidad de las
mentalidades.

Schleicher (1821-1867): fue el primero en aplicar sistemáticamente la técnica de la


reconstrucción de lenguas. Schleicher es reconocido por el rigor de su método, por la
concepción de la fonética real (es decir, aquella que efectivamente se refiere a las
articulaciones y ya no a las letras) y por haber proporcionado por primera vez en la
historia de la lingüística un estudio descriptivo e histórico de una lengua popular no
literaria –el lituano– analizada a partir de sus formas orales. Schleicher tiene un lugar
central en los estudios comparatistas por sus trabajos de reconstrucción del indoeuropeo:
la técnica empleada para reconstruir una forma del indoeuropeo consistía en reunir todas
las formas de una palabra sobrevivientes en las lenguas indoeuropeas, por ejemplo:
sánscrito, ašvas, griego, hippos, lat. equus, iranio, aspa, etc. Luego aplicar las leyes de
correlación establecidas de una lengua a otra: sánscrito š = latín qw; etc., para después
determinar las formas que representan los estadios más arcaicos, basándose en leyes de
evolución fonética

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Universidad de Cádiz

Ejemplo de comparación:

GRIEGO NÓRDICO
SÁNSCRITO LATÍN SIGNIFICADO
ANTIGUO ANTIGUO
kaḥ póteros quod hverr ‘quién, cuál’
pitṛ patḗr pater faðir ‘padre’
sama homós similis samr ‘mismo, similar’
– kardía cor hjarta ‘corazón’
tanu tanaós tenuis þunnr ‘delgado, tenue’
pṛṇāti plēróō pleō fylla ‘llenar’
sapta heptá septem sjau ‘siete’
riṇakti leípō linquō – ‘dejar’
tri treīs trēs þrjír ‘tres’
śata hekatón centum hundrað ‘cien’

“þ” = [θ]
“ð” = [ð]
“ś” = [ʃ]
“c” = [k]
“hv” y “qu” = [kw] (labiovelar)

Los neogramáticos

El nombre de “neogramáticos” (estrictamente, “jóvenes gramáticos” –


Junggrammatiker–) era un apodo de raíz política que adoptaron un grupo de jóvenes
lingüistas que trabajaban en Leipzig (Alemania). El apodo designaba en el argot
estudiantil a los oyentes reacios a las enseñanzas de un renombrado filólogo de la época,
Curtius. La crisis con la lingüística anterior se debió a la insatisfacción respecto de los
modos de explicar las faltas de correspondencia entre los sonidos de un estado de lengua
a otro: frecuentemente los cambios se podían explicar en términos de “leyes fonéticas”;
sin embargo, cuando tales correspondencias no se daban, las anomalías se explicaban
mediante hipótesis indemostrables, generalizaciones sin consistencia o referencias al
sánscrito, al que, según los jóvenes lingüistas, se le concedía una atención excesiva.

Para los neogramáticos todos los cambios fonéticos, en tanto procesos mecánicos, ocurren
a partir de reglas que no tienen excepción dentro del mismo dialecto. Por tanto, el mismo
sonido se desarrollará en el mismo contexto siempre de la misma manera. Dan por tanto
a las leyes fonéticas un carácter absoluto. Las excepciones pueden explicarse también a
partir de reglas, que solamente tienen que ser descubiertas. Así la fonética recibió un gran
impulso en esta etapa, impulso que se vio potenciado por el énfasis de los neogramáticos
en las lenguas vivientes y en su posición tajante respecto de la inadecuación de las letras
para dar información acerca de la pronunciación de las lenguas muertas. Ejemplo: ley de
Grimm. El conjunto de los fonemas oclusivos sordos y sonoros heredados del

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indoeuropeo se transformó por completo conservando el punto de articulación, pero


alterando el modo.

Consonantes oclusivas sordas


Indoeuropeo Germánico
p f
t θ
k h
kʷ hʷ
bʰréh₂tēr «hermano» > gótico brōþar, inglés antiguo brōðor.

Las ideas de los neogramáticos, que de alguna manera anticipan las de la lingüística del
siglo XX, pueden resumirse en los siguientes puntos:
• Siendo el aspecto más observable del lenguaje, el nivel fonético es visto como el
más importante para la descripción y, por lo tanto, se supone que cuenta con una
autonomía absoluta respecto del resto de los niveles (morfológico, sintáctico y
semántico).
• La meta principal de la investigación lingüística es la descripción del cambio
histórico de una lengua.
• Si el principio de inviolabilidad de las leyes fonéticas falla, la analogía puede
aplicarse como explicación siempre que sea plausible. Por lo tanto, se entiende
que las excepciones son una adaptación (desde luego, regular) a una forma
relacionada.

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