REVOLUCIONES DEL MUNDO ATLANTICO ó BURGUESAS
1) Explicar que fue el Siglo de las Luces. ¿En qué consistió el pensamiento ilustrado? Buscar una imagen
de los siguientes pensadores ilustrados (Montesquieu, Rousseau, Voltaire y Diderot & D’Alembert) y
junto cada imagen colocar sus principales aportes.
El siglo XVIII se conoce como el "Siglo de las Luces" por la confluencia de corrientes intelectuales que se
basaban en la razón, los métodos científicos y la propagación del saber. Este período se caracterizó por la
modernización de la sociedad y por el deseo de alcanzar la luz del conocimiento.
El movimiento cultural, político y jurídico que se desarrolló en Europa durante el siglo XVIII se conoce como
la Ilustración. Sus principales ideas se basaron en el renacimiento, el humanismo, las corrientes
racionalistas y empiristas del siglo XVII.
Algunas de las ideas principales de la Ilustración fueron:
La soberanía popular, es decir, que el poder reside en el pueblo.
El contractualismo, que es la idea de que el pueblo delega su poder en una autoridad que haga cumplir las
leyes.
La fisiocracia, que es la idea de que la riqueza se basa en la explotación de los recursos naturales.
El liberalismo económico, que es la idea de que la economía tiene un orden natural regido por la oferta y la
demanda.
El siglo XVIII también fue un período de grandes avances científicos, como la fundación de la biología
moderna, la obtención del primer acero fundido, la imposición de la mecánica newtoniana y la teoría de la
gravitación universal.
Montesquieu, filósofo, escritor y pensador político, hizo importantes aportes a la democracia y al
pensamiento universal:
División de poderes: es considerado el padre de la división de poderes, al proponer la separación de los
poderes del Estado en Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Esta teoría fue un modelo para los gobernantes
de los siglos XVIII y XIX.
Principio de las democracias occidentales : contribuyó a definir el principio de las democracias
occidentales.
Obra El espíritu de las leyes : En esta obra, Montesquieu describe las diferentes formas de gobierno y
su influencia por las idiosincrasias de los grupos que las integran.
Precursor del liberalismo: es considerado uno de los precursores del liberalismo.
Concepto de soberanía nacional: planteó el concepto de la soberanía nacional.
Mandato representativo: planteó el concepto del mandato representativo frente al mandato
imperativo.
Jean-Jacques Rousseau fue un pensador político que contribuyó a la transformación de las sociedades
occidentales con sus ideas sobre la libertad, los derechos individuales y la razón. Sus aportes a la sociedad
son:
Teoría del contrato social: Rousseau planteó que cada persona se entrega a la comunidad, y que si
todos lo hacen, no es un sacrificio individual, sino colectivo. Esta idea dio lugar a la formación de un
"cuerpo moral" que se conoce como "el Estado".
Libertad moral: Rousseau defendió una libertad con límites, guiada por el sentido común y la
responsabilidad. Para él, la verdadera libertad del hombre en una sociedad justa es la libertad moral, que
le permite ser dueño de sí mismo sin perder su libertad individual.
Educación: En su obra Emilio, o De la educación, Rousseau reivindicó los derechos de la infancia, la
educación de los sentidos y el concepto de la educación negativa.
Psicología de la infancia: Rousseau consideraba que la infancia es una realidad psicológica definida,
con maneras características de razonar, sentir y actuar.
Sus escritos inspiraron la revolución que terminó con el régimen que había intentado acabar con él.
Voltaire, cuyo nombre real era François-Marie Arouet, fue un escritor, filósofo, historiador y abogado
francés que realizó importantes aportes a la Ilustración y a la cultura occidental:
Defendió la libertad de expresión, la libertad de credo, la separación de la Iglesia y el Estado.
Luchó contra la intolerancia, la ignorancia y el fanatismo.
Acuñó el concepto de tolerancia religiosa.
Promovió la convivencia pacífica entre personas de distintas creencias y religiones.
Defendió la razón y la igualdad universal.
Introdujo la definición de historia como "el récit des faits donnés pour vrais" en la Enciclopedia.
Su pensamiento filosófico es considerado una herencia esencial para la construcción de occidente.
Denis Diderot fue un filósofo y escritor del siglo XVIII que realizó importantes aportes en diversos campos,
entre ellos la filosofía, la ciencia, las artes y el teatro:
Enciclopedia: Diderot y Jean-Baptiste le Rond d'Alembert fueron los principales impulsores de esta obra,
que se publicó entre 1751 y 1772. Se trata de una colección de volúmenes que recopilaba el conocimiento
mundial y que marcó un antes y un después en la historia de la edición europea.
Teoría de la sensibilidad universal: Diderot desarrolló esta teoría entre 1754 y 1765.
Concepción de la naturaleza: Diderot se opuso al racionalismo cartesiano y al mecanicismo de La
Mettrie. Su concepción de la naturaleza se plasmó en obras como Cartas sobre ciegos para uso de los que
ven (1749), Sobre la interpretación de la naturaleza (1753) y Sueño de D'Alembert (1769).
Drama burgués: Diderot sentó las bases del drama burgués en teatro.
Novela: Diderot revolucionó la novela con obras como Jacques el fatalista o La religiosa.
Materialismo vitalista: Diderot desarrolló un materialismo vitalista que consideraba que la materia era
capaz de generar todas las formas de la naturaleza.
Jean Le Rond d'Alembert (1717-1783) fue un matemático, filósofo y enciclopedista francés que realizó
importantes aportes en diversas áreas:
Matemáticas: D'Alembert fue un destacado matemático que trabajó en ecuaciones diferenciales y
derivadas parciales. También fue precursor del Cálculo de Variable Compleja.
Enciclopedia: Junto con Diderot, d'Alembert creó L'Encyclopédie, una obra que sistematizó el
conocimiento de la Europa del siglo XVIII. El objetivo de esta enciclopedia era difundir principios como la
universalidad, la verdad, la humanidad, la autonomía de la razón y el laicismo.
Teorema de d'Alembert: En su obra maestra, Tratado de dinámica, d'Alembert enunció el teorema que
lleva su nombre, el principio de d'Alembert. Este principio establece que la suma de las fuerzas externas
que actúan sobre un cuerpo y las fuerzas de inercia forman un sistema de fuerzas en equilibrio.
Filosofía: D'Alembert fue partidario de la unidad del saber, y creía en el progreso de la humanidad a través
de la ciencia. Su filosofía se caracterizó por su tolerancia y por su escepticismo en la religión y la
metafísica.
2) Realizar la pirámide de la estructura social del antiguo régimen.
El Antiguo Régimen fue el sistema político, económico y social predominante en Europa durante la Edad
Moderna (siglos XV-XVIII). Se caracterizó por la monarquía absoluta, la sociedad estamental, el
estancamiento demográfico y la economía agraria de subsistencia.
La estructura social del Antiguo Régimen se organizaba en tres estamentos, con el clero y la nobleza en los
primeros dos y el tercer estado compuesto por burgueses, artesanos y campesinos.
3) Explicar la fisiocracia y el mercantilismo. ¿En qué consistió el liberalismo económico?
LA FISIOCRACIA
Se denomina fisiocracia a la considerada como primera doctrina económica de la historia mundial. Surge en
contraposición a los principios mercantilistas a mediados del siglo XVIII en Francia. A diferencia de los
mercantilistas, los fisiócratas entienden que la grandeza de un Estado no guarda relación con la cantidad de
oro y plata acumulados, sino con la disponibilidad de extensiones de tierra para cultivar, abundancia de
graneros y con los espacios de extracción de minerales a explotar.
Los fisiócratas sostenían que la tierra era la única entidad generadora de riqueza y que por lo tanto debían
fomentarse las actividades agrícolas y en menor medida las extractivas. Creían que el comercio solo
acumulaba valor, sin ser realmente generador del mismo. Propugnaban la no intervención del Estado en las
actividades económicas, lo que los convierte en el preludio de los pensadores clásicos del liberalismo.
Sus exponentes más importantes fueron el médico François Quesnay y el político y funcionario francés
Anne Robert Jacques Turgot, barón de Laune.
La fisiocracia surge en pleno apogeo del movimiento filosófico conocido como ilustración, de hecho
François Quesnay publicó en La Enciclopedia dos artículos: “Colonos” y “Granos”escritos en los años 1756 y
1757 respectivamente.
EL MERCANTILISMO
El mercantilismo es una política económica o un conjunto de medidas económicas que dominó el
escenario europeo durante los siglos XVI, XVII y XVIII, cuya principal premisa fue que el Estado debía
ejercer un control estricto sobre la industria y el comercio, con el interés y la intención de aumentar el
poder de la nación promoviendo un saldo positivo en la balanza de pagos al lograr que las exportaciones
superaran en valor a las importaciones.
El mercantilismo como corriente de pensamiento económico rompió con los valores morales y religiosos
dominantes en la Edad Media, siendo sus características centrales la intervención estatal y el
proteccionismo.
El surgimiento del mercantilismo, más allá de las nuevas concepciones sociales que gradualmente
comenzaban a desvincular al hombre de la teología medieval y sus mandatos económicos, puede
asociarse al descubrimiento de América y la explotación de sus riquezas minerales. Su origen puede
hallarse en la centralización del poder monárquico, alcanzando su plenitud con el Estado absolutista
Los exponentes más importantes fueron: Juan Bodino (Francia), Jean-Baptiste Colbert (Francia), Thomas
Mun (Inglaterra), Antonio Serra (Italia) y Edward Misselden (Inglaterra).
La premisa que sintetiza el pensamiento mercantilista es que mientras más riquezas, o sea mayores
cantidades de oro y plata un Estado acumule, más poderoso es éste en relación al resto de los Estados.
Básicamente reconocían tres vías para obtener metales preciosos que posibilitarían la grandeza del Estado:
1. Extrayéndolo de las colonias americanas.
2. A través de la piratería.
3. Por medio del intercambio comercial.
Sus ideas expresaban sobre todo los intereses y las ambiciones de los mercaderes, que formaban parte de
una nueva clase social en ascenso: la burguesía.
LIBERALISMO ECONOMICO
Las revoluciones burguesas europeas, producidas entre 1789 y 1848 dieron lugar a un nuevo tipo de Estado
que los historiadores denominan liberal. La ideología que sustentaba estos régimenes es el
denominado liberalismo, que a mediados del siglo XIX presentaba un doble aspecto: político y económico.
Junto a el liberalismo político, el estado burgués del siglo XIX estaba también asentado en el liberalismo
económico: un conjunto de teorías y de prácticas al servicio de la alta burguesía y que, en gran medida
eran consecuencia de la revolución industrial. Desde el punto de vista de la práctica, el liberalismo
económico significó la no intervención del estado en las cuestiones sociales, financieras y empresariales. A
nivel técnico supuso un intento de explicar y justificar el fenómeno de la industrialización y sus más
inmediatas consecuencias: el gran capitalismo y las penurias de las clases trabajadoras.
La alta burguesía europea veía con preocupación cómo alrededor de las ciudades industriales iba surgiendo
una masa de trabajadores. Necesita por tanto una doctrina que explicase esta hecho como inevitable y, en
consecuencia, sirviese para tranquilizar su propia inquietud. Tal doctrina fue desarrollada por dos brillantes
pensadores: el escocés Adam Smith (1723-1790) y el británico Thomas Malthus (1766-1834).
Smith pensaba que todo el sistema económico debía basarse en la ley de la oferta y la demanda.
Para que un país prosperase, los gobiernos debían abstenerse de intervenir en el funcionamiento de esa
ley natural: los precios y los salarios se regularían por sí solos, sin intervención alguna del estado y ello,
entendía Smith, no podía ser de otra manera, por cuanto si se dejaba una absoluta libertad económica,
cada hombre, al actuar buscando su propio beneficio, provocaría el enriquecimiento de la sociedad en su
conjunto.
Malthus partía del supuesto de que, mientras el aumento creciente de la población seguía una proporción
geométrica, la generación de riquezas y alimentos sólo crecía aritméticamente. Resultaba de ello inevitable
que de no encontrarse una solución, el mundo se hundiría en la pobreza.
La solución estaría dada en el control de la natalidad en los obreros, y que éstos quedasen abandonados a
su suerte para que así disminuyese su número.
4) Realizar un texto sobre la Revolución Industrial en el cual se explique: orígenes y condiciones;
mercado interno y externo; la revolución agrícola; de la industria tradicional a la revolución de los
transportes y cambios de transformaciones sociales del mundo rural al urbano. (Utilizar imágenes)
¿Qué es una revolución?
Una revolución es un cambio profundo y rápido en una cosa, que puede ser de carácter político,
económico, social, o jurídico. Se caracteriza por modificar las condiciones de vida y las concepciones sobre
la realidad.
La Revolución Industrial fue un período de transformaciones profundas que cambiaron el curso de la
historia humana. Fue un momento de innovación tecnológica, crecimiento económico y cambios sociales
sin precedentes, que comenzó a finales del siglo XVIII en Gran Bretaña.
En lugar de seguir produciendo de forma artesanal y tradicional, se introdujeron máquinas impulsadas por
energía mecánica, principalmente la máquina de vapor. Estas máquinas revolucionaron la fabricación,
permitiendo producir bienes de forma más rápida y barata, y abrieron el camino a nuevas industrias.
La Revolución Industrial fue un periodo de grandes transformaciones económicas, sociales, culturales y
tecnológicas que tuvo lugar entre 1760 y 1840, principalmente en Inglaterra.
Este proceso revolucionó la forma en que la humanidad vivía y trabajaba, marcando una transición de la
producción artesanal y manual a la mecanización y la producción en masa.
Esto aumentó enormemente la eficiencia y la cantidad de productos disponibles. Gracias a ella, surgieron
nuevas tecnologías y se mejoraron los medios de transporte, lo que transformó la economía y la sociedad
de la época.
Este periodo fue crucial porque sentó las bases de la modernización y el crecimiento económico que
conocemos hoy.
Estas fueron las principales causas de la Revolución Industrial:
Estabilidad política: La Revolución burguesa del siglo XVII había triunfado y se había abolido el sistema
feudal, lo que hizo que y Inglaterra viviera una época de estabilidad, sin sobresaltos revolucionarios y con
unas mayores libertades civiles.
Riqueza: El control del comercio con las colonias, dio lugar a un proceso de concentración de capitales en
manos de algunos empresarios. Fueron importantes las fortunas que tuvieron su origen en el comercio de
productos como el té, el tabaco o, incluso, los esclavos.
Abundante mano de obra y éxodo rural: Las innovaciones que se produjeron en el campo permitieron un
aumento de productividad que significó la producción de más alimentos. Este proceso se conoció como la
revolución agrícola, dando como resultado un aumento de la población. Gran parte de esta población
emigró a las ciudades provocando un importante éxodo rural, permitiendo que hubiera mucha mano de
obra disponible para realizar los trabajos industriales.
Abundancia de recursos: La existencia de determinadas materias primas en el territorio de Inglaterra
también facilitó el proceso. El hierro y carbón fueron fundamentales para permitir el desarrollo y la
generalización de innovaciones como la máquina de vapor.
Transporte marítimo: Al tratarse de un territorio insular partía de una situación de ventaja para
comerciar con sus productos en el ámbito internacional gracias al barco de vapor. Además, de contar con
numerosos canales para que las personas y recursos pudieran viajar de forma rápida a través de Inglaterra.
Y sus consecuencias fueron:
Mecanización del trabajo y auge de las grandes fábricas: La producción mecanizada generó un descenso
del trabajo artesanal. Ya no había que coser a mano, ¡ahora lo hacían las máquinas! Esta nueva forma de
producción dio lugar a que los talleres fueron desplazados por grandes centros fabriles. Ello incidió, a su
vez, en que se produjese un aumento de la producción en diferentes tipos de productos, especialmente en
el textil.
Transformación de la economía y la sociedad: Con la expansión de grandes centros de producción
industrial, nació una nueva clase social: el proletariado industrial. Las características de estos trabajadores,
concentrados en estos espacios, rompían con la naturaleza de los trabajadores de épocas anteriores. De
sus peculiares condiciones de trabajo y de vida surgió el sindicalismo y el socialismo.
Crecimiento de las ciudades: las ciudades comenzaron a crecer de forma muy importante. Cuánto más se
mecanizaba el trabajo en el campo más aumentaba el éxodo rural y la población de las ciudades. Esto
provocó que las condiciones de vida, especialmente desde una perspectiva higiénica y sanitaria, fuesen
muy precarias.
Durante la Revolución Industrial se crearon miles de inventos. Entre los más relevantes podemos destacar:
Máquina de hilar (1767).
Máquina de vapor (1769).
Barco de vapor (1787).
Ferrocarril (1814).
Bicicleta (1817).
Máquina de escribir (1829).
También se produjeron importantes cambios en el comercio y la economía, incluyendo la distinción entre
mercado externo e interno.
Mercado externo: El mercado externo consistía en la exportación de bienes y productos manufacturados
desde Inglaterra a otros países, lo que impulsó el crecimiento económico y la expansión comercial del país.
Esta exportación fue posible gracias a la mejora de los sistemas de producción y transporte, así como a la
creciente demanda de productos industriales en el extranjero.
Mercado interno: El mercado interno se refiere a la demanda de bienes y productos dentro del propio país.
Durante la Revolución Industrial, la creciente población urbana y el aumento de la clase media impulsaron
la demanda de bienes de consumo, lo que estimuló la producción y el crecimiento económico.
En resumen, el mercado externo y el mercado interno eran dos componentes clave de la economía durante
la Revolución Industrial, y ambos contribuyeron al crecimiento económico y a la expansión del comercio.
El período de la Revolución Agrícola británica, que tuvo lugar desde el siglo XVIII hasta mediados del
siglo XIX, fue un momento crucial en el desarrollo agrícola de Gran Bretaña. Durante este tiempo, hubo un
notable aumento en la productividad agrícola, el rendimiento y la producción total. Este crecimiento
impulsó un aumento en la población y liberó a una parte significativa de las personas del trabajo en el
campo, proporcionando así la mano de obra necesaria para la Revolución Industrial.
El proceso de la Revolución Agrícola involucró varios factores clave:
Cercado de los campos de cultivo: Los campos fueron cercados para permitir la implementación de nuevos
métodos agrícolas y rotación de cultivos.
Avances técnicos y mecanización: Se introdujeron innovaciones como arados de hierro y máquinas
sembradoras, lo que aumentó la eficiencia y la rapidez en el proceso agrícola.
Rotación de cultivos: Los agricultores comenzaron a practicar sistemas de rotación de cultivos que
eliminaban el barbecho. Esto implicaba alternar los cultivos de cereales con legumbres y plantas forrajeras
para mantener la fertilidad del suelo.
Mejora en la selección ganadera y de semillas: Se mejoró la selección de animales y semillas para obtener
variedades más resistentes y productivas.
Nuevas formas de drenaje: Se implementaron técnicas de drenaje para mejorar la calidad del suelo y
aumentar las áreas cultivables.
Organización económica de las explotaciones: Se desarrollaron nuevas formas de organizar las
explotaciones agrícolas para optimizar la producción y los recursos.
Fertilización con guano de las aves: Se utilizaron técnicas de fertilización con guano de aves para
enriquecer el suelo y mejorar la calidad de los cultivos.
Además de estos factores internos, la Revolución Agrícola también se vio influenciada por la introducción
de nuevos cultivos procedentes de América, como el maíz y la patata, que contribuyeron significativamente
al proceso.
La revolución industrial transformó los transportes de diversas maneras, entre ellas:
Ferrocarril: El ferrocarril fue un elemento muy visible de la revolución industrial, ya que permitió
transportar personas y mercancías más rápido y a nuevos destinos.
Barco a vapor: El desarrollo del barco a vapor en 1807 fue una innovación que aumentó la velocidad y
capacidad de carga.
Canales: Los canales navegables fueron una mejora de los medios de transporte tradicionales. Se
construyeron directamente desde las minas hasta los centros de la ciudad.
Tranvías: Los tranvías eran comunes y utilizaban locomoción de caballos.
Camiones: En el siglo XX, la popularización de los camiones hizo más eficiente y accesible el transporte de
mercancías.
Comercio exterior: El desarrollo de los transportes impulsó el comercio exterior, que creció debido a la
importación de materias primas como el algodón, los esclavos y los tejidos.
Producción y consumo: Las innovaciones en los transportes abarataron los costes, lo que permitió un
aumento de la producción y del consumo.
La Revolución Industrial produjo cambios sociales importantes en el mundo rural y urbano, entre los que se
encuentran:
Migración masiva: La gente se mudó de las zonas rurales a las ciudades en busca de trabajo, lo que
provocó un rápido crecimiento de la población en las ciudades.
Formación de nuevas clases sociales: Se crearon dos nuevas clases sociales: la burguesía industrial, que
eran los dueños de las fábricas, y el proletariado industrial, que eran los trabajadores.
Segmentación del mercado laboral: Aumentó la demanda de mano de obra cualificada.
Modernización de la agricultura: Se introdujeron nuevos métodos de producción y maquinaria agrícola,
lo que aumentó la eficiencia y la producción.
Creación de nuevos medios de transporte y comunicación: Se construyeron vías férreas y se inventó el
teléfono, lo que facilitó la movilidad y la conectividad entre las ciudades.
Precarización de las condiciones de vida en las ciudades: El proletariado urbano vivía en espacios
reducidos, sin comodidades mínimas y con jornadas de trabajo que llegaban a más de 14 horas diarias.
Impacto ambiental: El uso del carbón mineral como principal fuente de energía tuvo un impacto
ambiental importante.
5) Realizar un texto sobre la Revolución Francesa en el cual se explique: causas y consecuencias del
proceso histórico; principales figuras y sus aportes; Jabinos/Girondinos/Sans Culottes. Declaración de los
Derechos del Hombre y del Ciudadano. El régimen de terror de Robespierre. (Utilizar imágenes)
La Revolución francesa fue un proceso histórico que atravesó Francia entre 1789 y 1799 a partir del cual se
transformó la política, la sociedad y la economía. Fue la primera revolución liberal que derrocó a
la monarquía y disolvió los privilegios de la sociedad estamental del Antiguo Régimen.
Esta revolución estuvo protagonizada por un conjunto social integrado por la burguesía, el campesinado,
los artesanos, los profesionales de oficio y otros trabajadores urbanos, y el bajo clero. A través de una serie
de eventos, este conjunto social logró derrocar a la monarquía del rey Luis XVI e imponer un gobierno
revolucionario.
Los grupos revolucionarios en Francia estaban influenciados por el movimiento de la Ilustración y guiados
por los ideales de libertad e igualdad. El concepto de igualdad cuestionaba los privilegios políticos,
económicos y sociales que ostentaban la nobleza y la alta jerarquía del clero. El ideal de libertad apuntaba
a defender la propiedad privada y la libertad empresarial frente a las imposiciones y regulaciones de la
monarquía. Además, al comienzo de la revolución también se aclamaba la fraternidad, como la unión de
todos los ciudadanos por el bien común.
La Revolución francesa se caracterizó por la destrucción del Antiguo Régimen que gobernaba la vida
política, económica y social de las monarquías europeas en el siglo XVIII.
En su lugar, se establecieron nuevos parámetros guiados por el lema “Libertad, igualdad y fraternidad”.
Estas tres nociones se expresaron en nuevas formas políticas, vinculadas con las de soberanía popular y
representación:
Libertad: Este principio hacía alusión a la defensa de los derechos individuales: la abolición de la
servidumbre, la libertad de expresión (que incluía la profesión religiosa, las opiniones políticas y las ideas
filosóficas), la participación política (la libertad de elegir representantes) y la libertad empresarial (que se
basaba en el derecho de la propiedad privada).
Igualdad: Esta noción implicaba la abolición de los privilegios que diferenciaban los estamentos de la
sociedad. La revolución publicó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que estableció
la igualdad jurídica para toda la ciudadanía. Sin embargo, esta igualdad no contemplaba a las mujeres como
ciudadanas, por lo que sus derechos no fueron reconocidos.
Fraternidad: Esta idea se vinculaba con la cooperación y el apoyo mutuo entre ciudadanos, con el objetivo
de recuperar la soberanía popular. También se relacionaba con la vocación de expandir los ideales de
libertad e igualdad a todos los hombres del mundo.
Soberanía popular: Según los ideales de la Ilustración, el poder residía en el pueblo, y los hombres tenían el
derecho de participar de su gobierno porque eran sujetos soberanos.
Representación: Esta noción expresaba el mecanismo a través del cual los sujetos soberanos elegían, a
través del sufragio, a quienes creían que mejor podían representar y defender los intereses del conjunto
social.
Entre las principales causas de la Revolución francesa, se encuentran la desigualdad política, económica y
social que mantenía el Antiguo Régimen, la imposibilidad de la burguesía de acceder a la participación
política, la crisis económica producto de las medidas administrativas de la monarquía y la difusión de las
ideas de la Ilustración.
La monarquía era absolutista y el poder estaba concentrado en manos del rey. El poder político de la
nobleza y el alto clero estaba limitado dentro de la estructura absolutista, y el resto de la población no
tenía acceso a la participación política. Este régimen entraba en conflicto con las aspiraciones de la
burguesía, cuyo poder económico se venía consolidando en las últimas décadas.
Durante su reinado, Luis XVI implementó algunas medidas económicas promovidas por el pensamiento
liberal ilustrado: amplió la base impositiva y desreguló el mercado de granos. Sin embargo, también se
involucró en las guerras de Estados Unidos y mantuvo el alto costo de su corte. Luego de años de malas
cosechas, Francia entró en un estado de crisis económica y financiera que debilitó su gobierno.
La sociedad francesa se encontraba dividida en tres estamentos o estados: el primero y segundo estaban
compuestos por la nobleza y el alto clero, que concentraban los privilegios políticos y económicos. El tercer
estado estaba integrado por el 97 % de la población, que incluía a la burguesía (cuyo poder y estatus
económico se venía consolidando en las últimas décadas), el campesinado, los artesanos, los profesionales,
el bajo clero y el resto de los trabajadores urbanos. El tercer estado no tenía acceso a la participación
política, carecía de derechos básicos y sobre él recaían todos los impuestos.
Entre las principales consecuencias de la Revolución francesa se encuentran la eliminación de los privilegios
sociales que caracterizaban al Antiguo Régimen, el establecimiento de los derechos fundamentales de las
personas y el crecimiento de los movimientos liberales en diferentes partes de Europa.
Al finalizar el periodo revolucionario en Francia, se inició el periodo de la Restauración, que implicó el
restablecimiento de la monarquía. Sin embargo, no se pudo reconstruir la sociedad estamental, y las bases
del Antiguo Régimen fueron eliminadas definitivamente. La sociedad no volvió a estar dividida en Estados
definidos por el origen familiar y los privilegios estamentales.
Fueron muchos los personajes destacados en la Revolución francesa:
Jacques Necker. Político y financiero francés que sirvió en la corte de Luis XVI, llegando a ser su Ministro de
Hacienda. Intentó reconducir la situación financiera de Francia pero encontró una potente oposición a sus
reformas fiscales, sobre todo de los privilegiados que temían perder su poder. Fue el artífice de la
convocatoria de los Estados Generales por parte de Luis XVI y su cese fue uno de los principales detonantes
de la toma de la Bastilla. Acabó exiliado en Ginebra debido a su oposición a las medidas radicales de los
jacobinos.
Maximilien Robespierre. Líder político jacobino que instauró el régimen del Terror durante la Revolución
Francesa. Se le conoció como el Incorruptible debido a su rigor moral, su fanatismo y fidelidad a los ideales
revolucionarios. Impuso una férrea represión para evitar el auge de los contrarrevolucionarios e impedir de
esta manera el fracaso de la Revolución. Bajo su liderazgo se estiman más de 40.000 muertes. Tras su cese
durante la Convención Termidoriana, fue arrestado y sentenciado a la guillotina.
Marie Joseph Paul Yves Roch Gilbert Motier, marqués de Lafayette. Político y militar francés al servicio de
Luis XVI. Participó activamente en la Guerra de la Independencia de las Trece Colonias contra el Imperio
Británico. Elegido representante de la nobleza para los Estados Generales de 1789, apoyó abiertamente el
proceso revolucionario. Tras la Fuga de Varennes, sería el marqués de Lafayette quien escoltó de vuelta a
París al rey Luis XVI. Tuvo que salir exiliado de Francia debido a un intento sublevación a favor del rey.
Napoleón lo liberaría años después tras ser prisionero de prusianos y austriacos.
Jean-Paul Marat. Político francés que se granjeó su fama de radical revolucionario debido a sus ataques al
rey, al ministro Necker y al marqués de Lafayette a través de sus publicaciones en el periódico L'Ami du
Peuple, y posteriormente en el Journal de la Republique. En ellos condenaba el Antiguo Régimen, apoyaba
los ideales revolucionarios, en especial la libertad de expresión, y lanzaba listas de enemigos de la
Revolución. En 1793 fue asesinado por una girondina, Charlotte Corday, mientras tomaba uno de sus baños
curativos por una enfermedad en la piel.
George Jacques Danton. Político francés, enmarcado en el grupo jacobino. Se erigió como uno de los
líderes más carismáticos de la Revolución. Recibió el apoyo del pueblo por sus grandes discursos en los que
hacía gala de una oratoria clara, vibrante y enérgica. Fue presidente del Comité de Salvación Pública.
Dantón fue acusado de enriquecerse debido a su corrupción política. Aunque se retiró de la política y de la
vida pública, fue llevado ante el Tribunal Revolucionado y sentenciado a la guillotina en 1794.
En la Asamblea Nacional existían dos sectores, ambos pertenecientes a la burguesía y coincidentes en la
lucha contra el rey, la nobleza e imponer los principios liberales, pero distanciados con respecto a sus
intereses y los medios para lograr sus objetivos.
Los empresarios y grandes comerciantes que integraban la gran burguesía, llamados girondinos, por
provenir de una zona situada al sur de Francia, denominada Gironda, eran moderados, contaban con el
apoyo de las provincias y consideraban prudente hallar un acuerdo con la monarquía y la nobleza,
limitando el poder real, pero sin permitir el derecho a voto a las clases pobres, que no pagaban impuestos.
La razón era el temor de este sector burgués, que había alcanzado gran prestigio, de perder sus privilegios
por obra de los movimientos populares.
El otro sector, era el de los jacobinos, nombre proveniente de sus reuniones en el convento de la orden de
los jacobinos, extremistas, duros y muy bien organizados, respaldados por el Consejo y el pueblo de París.
Estaba principalmente integrado por profesionales y modestos propietarios que querían abolir
definitivamente la monarquía y proclamar una República democrática, con derecho a voto para todas las
clases sociales.
El primer sector se colocaba para deliberar, a la derecha en la Asamblea, el segundo, a la izquierda, y de allí
proviene la posterior división entre partidos de derecha y de izquierda, según sean conservadores en su
accionar político o propongan medidas tendientes a cambios profundos y violentos.
Los girondinos se consagraron triunfantes en octubre de 1791, cuando la Asamblea, por poseer mayoría
entre sus miembros, sancionó la primera constitución, que imponía una monarquía parlamentaria, donde
los miembros del Parlamento serían elegidos por las clases adineradas. El Rey continuaba en el poder con
límites en sus atribuciones.
Sin embargo, esta situación varió sustancialmente entre 1792 y 1794, cuando los jacobinos, con ayuda de
los Sans Culottes (Su nombre significa "sin calzones" porque vestían pantalones cortos, a diferencia de la
nobleza y la burguesía, que usaban calzas cortas ajustadas), que era la clase trabajadora de Francia y
fueron una fuerza política y social importante, aunque no tenían representación formal en el gobierno,
pero su influencia se hizo sentir a través de protestas callejeras, movilizaciones populares y propaganda
revolucionaria, tomaron el poder e impusieron el terror.
Liderados por Maximilien Robespierre y Danton, crearon tribunales populares que juzgaban y condenaban
a muerte a todos los opositores de la revolución: el Rey, María Antonieta, sacerdotes y miembros de la
nobleza fueron guillotinados, aunque luego, los propios líderes revolucionarios corrieron la misma suerte al
ser acusados y condenados por aspirar a una dictadura personal.
El 26 de agosto de 1789 la Asamblea Nacional Constituyente francesa aprobó la Declaración de los
Derechos del Hombre y del Ciudadano, convirtiéndose en un legado fundamental de la Revolución
Francesa; misma que tiene un valor universal, y constituyó la base de la Declaración de las Naciones Unidas
en 1948.
Este documento sirvió para difundir en la comunidad política la primera Constitución de Francia, y
representa la primera versión impresa de ese texto. Su significación histórica es inmensa.
En 1789, el pueblo de Francia causó la abolición de una monarquía absoluta y creó la plataforma para el
establecimiento de la primera República Francesa. Tan sólo seis semanas después del ataque súbito a la
Bastilla, y apenas tres semanas después de la abolición del feudalismo, la Asamblea Nacional Constituyente
adoptó la Declaración de los Derechos del Hombre y de los Ciudadanos inspirada en la declaración de
independencia estadounidense de 1776 y en el espíritu filosófico del siglo XVIII, marca el fin del Antiguo
Régimen y el principio de una nueva era, considerado un documento precursor de los derechos humanos a
nivel nacional e internacional .
El Reinado del Terror fue un período culminante de violencia respaldada por el Estado durante
la Revolución francesa (1789-99), que vio las ejecuciones públicas y los asesinatos en masa de miles de
sospechosos contrarrevolucionarios entre septiembre de 1793 y julio de 1794.
Nació de un impulso de auto preservación revolucionaria, concebido por una Revolución paranoica que
veía enemigos en todas partes. Ciertamente, los sentimientos de paranoia y temor no eran nada nuevo en
1793, ya que el espectro del Terror había estado presente desde los primeros días de la Revolución,
siempre acechando en las sombras. El terror apareció el 22 de julio de 1789, cuando el miedo a un complot
aristocrático para matar de hambre al pueblo llevó a una turba de París a asesinar brutalmente al ministro
real Joseph Foullon y a su yerno. Ese mismo verano se produjo el Gran Miedo, en el que los rumores de
tratos contrarrevolucionarios por parte de los aristócratas hicieron que los campesinos, presos del pánico,
asaltaran los castillos de sus señores feudales.
En el centro del terror estaba el Comité de Seguridad Pública, casi dictatorial, dominado por Maximilien
Robespierre, el líder idealista jacobino apodado "el Incorruptible" por la firmeza de sus creencias.
Robespierre y sus seguidores creían firmemente que el objetivo final de la Revolución era obtener una
república gobernada virtuosamente por la voluntad general. Pero existía el peligro acuciante de que, si se
dejaba a ciertos malos actores a su aire, la voluntad general se corrompiera y la República fracasara. Para
evitarlo, los robespierristas se propusieron eliminar a los posibles contrarrevolucionarios y traidores. Por lo
tanto, una auténtica República no podía existir sin una base de Terror, ya que en palabras del propio
Robespierre, "el terror sin virtud es fatal, la virtud sin terror es impotente".
El Terror alcanzó su punto alto en junio de 1794, con la Ley de Pradial del año II (10 de junio). Como las
cárceles de París estaban llenas, la ley, propuesta por el miembro del Comité de Seguridad Pública Georges
Couthon, pretendía acelerar el proceso judicial. Eliminaba la fase de investigación de un juicio, lo que
significaba que los ciudadanos podían ser llevados a juicio simplemente por ser denunciados, sin ninguna
otra prueba. La ley privaba al acusado de su derecho a un abogado y eliminaba el interrogatorio de los
testigos. No es de extrañar que esto condujera a un dramático aumento de las ejecuciones; del 10 de junio
al 27 de julio, alrededor de 1400 casos presentados ante el Tribunal Revolucionario de París terminaron en
ejecución. Este mes final y culminante de ejecuciones masivas pasó a la historia como el Gran Terror.
Durante este tiempo, más personas comenzaron a cuestionar la premisa básica del Terror. Las guerras
civiles habían sido reprimidas en su mayor parte, y la marea de la Guerra de la Primera Coalición había
cambiado a favor de Francia tras la decisiva victoria en la Batalla de Fleurus. Sin embargo, aunque el peligro
para la República francesa disminuía, el Terror seguía intensificándose. En la cúspide de su poder,
Robespierre siguió justificando el Terror anunciando que poseía listas de enemigos de Francia, muchos de
los cuales eran miembros de la Convención. Se negó a revelar los nombres de los traidores, prometiendo
que los revelaría cuando llegara el momento.
Esto fue la gota que colmó el vaso, ya que la Convención se volvió contra Robespierre, nombrándolo
proscrito. Fue arrestado la noche del 9 de termidor (27 de julio), con la mandíbula destrozada por un
disparo de pistola propio o por uno de los gendarmes enviados a detenerlo. Al día siguiente, Robespierre
fue guillotinado junto con 21 de sus partidarios, entre ellos Saint-Just, Couthon, François Hanriot y su
hermano Agustin. En los meses siguientes, decenas de otros líderes jacobinos serían también guillotinados.
La caída de Robespierre supuso el fin del Terror y un fuerte declive de la influencia jacobina.
Durante este tiempo, más personas comenzaron a cuestionar la premisa básica del Terror. Las guerras
civiles habían sido reprimidas en su mayor parte, y la marea de la Guerra de la Primera Coalición había
cambiado a favor de Francia tras la decisiva victoria en la Batalla de Fleurus. Sin embargo, aunque el peligro
para la República francesa disminuía, el Terror seguía intensificándose. En la cúspide de su poder,
Robespierre siguió justificando el Terror anunciando que poseía listas de enemigos de Francia, muchos de
los cuales eran miembros de la Convención. Se negó a revelar los nombres de los traidores, prometiendo
que los revelaría cuando llegara el momento.
Esto fue la gota que colmó el vaso, ya que la Convención se volvió contra Robespierre, nombrándolo
proscrito. Fue arrestado la noche del 9 de termidor (27 de julio), con la mandíbula destrozada por un
disparo de pistola propio o por uno de los gendarmes enviados a detenerlo. Al día siguiente, Robespierre
fue guillotinado junto con 21 de sus partidarios, entre ellos Saint-Just, Couthon, François Hanriot y su
hermano Augustin. En los meses siguientes, decenas de otros líderes jacobinos serían también
guillotinados. La caída de Robespierre supuso el fin del Terror y un fuerte declive de la influencia jacobina.