¿Qué es el maltrato?
El maltrato consiste en tratar a otra persona con violencia, crueldad, odio o uso
de la fuerza. El maltrato nunca está bien independientemente de quién lo haga
ni de dónde ocurra. Y nunca ocurre por culpa de la persona que lo recibe.
Con la ayuda y el apoyo adecuados, las personas pueden salir de situaciones
de maltrato. Hay adultos que las ayudarán a mantenerse a salvo y a poner fin
al maltrato. También hay terapia, cuidados y apoyo que las ayudarán a
recuperarse del dolor emocional que puede causar el maltrato.
¿Cuáles son los distintos tipos de maltrato?
El maltrato físico ocurre cuando alguien dirige conductas como golpear,
sacudir, quemar, pellizcar, morder, ahogar, empujar, pegar o estrangular a otra
persona. Esto puede dejar marcas o moretones en el cuerpo. El maltrato físico
también abarca las conductas de golpear con objetos, como un cinturón. O
lanzar un objeto contra alguien para lastimarlo. O invadir el espacio personal
de otra persona para amenazarla o hacer que se sienta insegura.
El maltrato psicológico o emocional se produce cuando una persona usa
palabras crueles o duras contra otra persona, o la trata con crueldad o
desprecio. Esto puede hacer que la gente se hunda o hacerla dudar de su valía.
Muchos maltratadores actúan con mezquindad o de manera posesiva. Algunos
usan el miedo o las amenazas para controlar a otras personas. Algunos tratan
de avergonzar a los demás por quiénes son o por cómo son. Hay maltratadores
que se meten con otras personas por su aspecto, su raza o porque creen que
son LGBTQ+. Las pueden acosar, hostigar, usar contra ellas el discurso del
odio, amenazar o lesionar. El maltrato emocional puede ocurrir en persona o en
línea.
Por abuso sexual, entendemos aquellas situaciones donde un adulto (o un
adolescente mucho más mayor) fuerza, presiona o engaña a un menor para
que practique actos sexuales de cualquier tipo. Esto incluye tocar de manera
sexual (meter mano), retener o besar. Incluye que un adulto enseñe a un
menor las partes íntimas de su cuerpo o pedirle a un menor que le enseñe las
suyas. Incluye mostrar imágenes de desnudos o de contenido sexual o pedir al
menor que pose para que le hagan fotografías sexuales. También abarca dar
regalos o dinero a cambio de actos sexuales. El abuso sexual puede ocurrir en
persona o en línea.
El acoso sexual infantil ocurre cuando un adulto maltratador engaña a un
niño para que confíe en él, lo admire o dependa de él. Los acosadores tratan de
usar esa falsa sensación de confianza para engañar a los menores y permitir
que acepten el abuso sexual. Puede ocurrir en persona o en línea. Si te sientes
incómodo o molesto porque alguien se te está acercando demasiado, habla
sobre ello con un adulto de confianza.
Los abusos sexuales también se pueden llamar violencia sexual, acoso
sexual, agresión sexual o violación.
Si has recibido cualquier tipo de maltrato, explícaselo a un adulto de confianza
de inmediato.
¿Cómo afecta el maltrato a la gente?
Algunos maltratos dejan lesiones que se pueden ver, como moretones, cortes o
huesos rotos. Algunas de estas lesiones requieren atención médica. El maltrato
también causa dolor emocional y un fuerte estrés que no se puede ver. Este
profundo estrés emocional se conoce como trauma.
El estrés motivado por el maltrato afecta a la manera en que una persona
siente, piensa y actúa. Puede hacer que se sienta asustada o insegura. O que
se sienta triste, enfadada o confundida. Algunas personas se sienten
avergonzadas, solas y atrapadas. Habrá otras que crean, por error, que el
maltrato es culpa suya. O que han hecho algo que hace que se lo merezcan.
Hay algunas personas que tratan de comportarse como si al maltratado no las
afectara. Pueden tratar de no mostrar su profundo dolor.
A algunas personas, el estrés derivado del maltrato les puede causar
problemas para dormir, en la salud física y en los hábitos de alimentación. Les
puede costar más concentrase en la escuela. O les puede resultar más fácil
meterse en peleas.
A algunas personas, aunque no a todas, el maltrato las puede llevar a que
tengan una depresión, ansiedad o SEPT (síndrome de estrés postraumático).
Algunas personas, aunque no todas, se pueden refugiar en el alcohol, las
drogas o las autolesiones para afrontar el maltrato. Pero estas maneras de
afrontar el maltrato causan a las víctimas del maltrato más mal que bien. Si el
maltrato ocurre en casa, algunas personas pueden tratar de escaparse de
casa.
No todo el mundo que recibe maltrato se verá afectado de las maneras que
acabamos de describir. Cada persona y cada situación es diferente.
¿Por qué les cuesta tanto pedir ayuda a las víctimas
del maltrato?
Puede resultar difícil hablar sobre el maltrato que se ha recibido o que se está
recibiendo. Algunas personas no explican qué es lo que les está ocurriendo
porque no saben a quién contárselo ni qué decir. Algunos maltratadores
intentan que la víctima crea que se lo merece o que ella ha pedido o ha
facilitado que ocurriera. Un maltratador puede hacer que su víctima crea que
será considerada culpable, se sentirá avergonzada o no la creerá nadie.
Algunos maltratadores amenazan a sus víctimas con lo que les podría ocurrir si
hablaran.
A veces, algunas víctimas del maltrato quieren proteger a su maltratador. Esto
puede ocurrir cuando el maltratador es alguien que les importa, como un
miembro de su familia, su pareja u otra persona con quien ya mantenían una
relación. Cualquiera de estas cosas puede hacer que les resulte muy difícil
pedir ayuda. Pero eso no las tiene que detener.
¿Qué debería hacer si estoy recibiendo maltrato?
Si estás siendo víctima del maltrato, cuéntaselo a un adulto de confianza de
inmediato. Si un adulto te está tratando de una manera que hace que te
sientas incómodo o molesto, pero no estás seguro de si se trata o no de
maltrato, sigue siendo mejor que lo hables con otro adulto de confianza.
Incluso si el maltrato te ocurrió en el pasado y ya ha dejado de ocurrir,
deberías explicárselo a alguien.
¿A quién se lo debería contar?
La persona a quien contárselo puede ser uno de tus padres, uno de tus abuelos
u otro cuidador. También puede ser un médico o enfermero. O un profesor,
orientador, terapeuta o entrenador. O bien el amigo de uno de tus padres.
¿Qué le debería decir?
Puedes empezar diciendo que necesitas hablar, y que le quieres explicar algo.
O que necesitas ayuda. Es probable que te pongas nervioso o que te sientas
extraño al principio. Pero no permitas que eso te detenga. Cuando veas que la
persona te está escuchando, lánzate y cuéntale la verdad sobre lo que te está
ocurriendo o te ha ocurrido.
Si la primera persona a quien se lo cuentas no te ayuda, explícaselo a alguien
más. Sigue contándolo hasta que haya un adulto que te escuche, crea en lo
que le cuentes y te ayude.
¿Qué ocurrirá luego?
Tú o el adulto que te ayude deberán llamar a una línea de ayuda para saber
cuáles serían los próximos pasos a seguir. Las líneas de ayuda están abiertas
constantemente, de día y de noche, siete días por semana. Un experto
afectuoso de la línea de ayuda te guiará sobre cómo proceder. Y te explicará
qué pueden hacer para ayudarte.
¿Cómo se puede superar el maltrato?
Incluso tiempo después de haber sufrido maltrato, el dolor emocional puede
tardar un tiempo en remitir. Después de atravesar un suceso profundamente
estresante, es normal tener muchas ideas y sentimientos sobre lo ocurrido.
Esto a veces se conoce como una reacción de estrés.
Si una reacción de estrés dura más de unos pocos meses, o incluye unos
recuerdos negativos recurrentes conocidos como flashbacks, se podría tratar
de un trastorno por estrés postraumático o TEPT.
La gente se puede recuperar del dolor que le ha causado el maltrato. Puede
empezar a encontrase mejor con la ayuda y el apoyo adecuados procedente de
otras personas. También hay cosas que la gente puede hacer para ayudarse a
sí misma.
SUGERENCIAS.
He aquí algunas de las cosas que puedes hacer para recuperarte:
Recibe terapia. Hay una terapia que ayuda a la gente a recuperarse
del estrés causado por el maltrato, independientemente de que se trate
de una reacción de estrés, un TEPT, una depresión, autolesiones o
cualquier otra cuestión. Pide a tu médico, a tu orientador escolar o a una
línea de ayuda que te eche una mano para encontrar a un buen
terapeuta. Acude a todas tus sesiones de terapia. Para sacar el mayor
partido a esas visitas, haz las tareas que te proponga tu terapeuta.
Aprende y practica las habilidades de afrontamiento y de auto-cuidado.
Se amable y paciente contigo mismo. Recuperarse del trauma
del maltrato puede llevar tiempo. Es un proceso que ocurre poco a poco.
Irás viendo leves avances a lo largo del proceso. No seas duro contigo
mismo cuando estés pasando por una mala racha. En vez de eso,
muestra hacia ti la misma comprensión que mostrarías hacia un buen
amigo. Cree en ti mismo. Debes saber que cuentas con lo necesario para
superar lo que te ha ocurrido.
Haz pequeñas cosas cada día para levantarte el
ánimo. Piensa en actividades que te ayuden a sentirte relajado,
calmado, alegre, seguro, "empoderado" o esperanzado. Tal vez sea
la conciencia plena (o mindfulness), escuchar música, ver películas
que te gustan, estar en la naturaleza, hacer manualidades, leer, bailar,
hacer ejercicio, ayudar a los demás o trabajar en pos de un pequeño
objetivo. Trata de hacer algo que te levante el ánimo cada día. Esto
ayuda a compensar los efectos negativos del estrés en tu cuerpo y tu
mente. Es posible que no te sientas mejor de inmediato, pero sus
efectos se van sumando.
Deja que los demás te apoyen. Ayuda mucho saber que hay gente
con la que puedes contar. Acude a un familiar, a un adulto que cuide de
ti o a un buen amigo que sea de tu confianza. Hazle saber cómo te
sientes y cómo lo estás llevando. Te escucharán cuando quieras hablar.
Te consolarán cuando lo necesites. Pero no tienes que hablar siempre
sobre el maltrato que has recibido. Pasar tiempo estando juntos
haciendo algo divertido o relajante también ayuda. Pasa tiempo con las
personas que creen en ti, te trasmiten que les importas y saben sacar lo
mejor de ti.