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CLCDDC

El relato narra la vida de Consuelo y Marina, dos tías que viven juntas en un ambiente de desorden y tensiones familiares. A medida que la historia avanza, se revela la lucha interna de Marina, quien encuentra en el grito una forma de expresión y liberación, mientras Consuelo se enfrenta a la carga de las responsabilidades del hogar. La conexión entre ambas se ve marcada por sus diferencias y la búsqueda de un entendimiento que parece inalcanzable.
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El relato narra la vida de Consuelo y Marina, dos tías que viven juntas en un ambiente de desorden y tensiones familiares. A medida que la historia avanza, se revela la lucha interna de Marina, quien encuentra en el grito una forma de expresión y liberación, mientras Consuelo se enfrenta a la carga de las responsabilidades del hogar. La conexión entre ambas se ve marcada por sus diferencias y la búsqueda de un entendimiento que parece inalcanzable.
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CUANDO LOS COPETONES DEJARON DE CANTAR

Escrito por

Andrés Caballero
Alejandra Arévalo

Basado en el cuento:
El Frente de los Gritos de Andrés Caballero
1.

1 EXT. CASA. PATIO DE LA CASA - DIA 1

CONSUELO (40) está parada mirando de frente el árbol unos


segundos, viste pantalón de drill y poncho abrigado. Tiene
el cabello recogido y la cara manchada de tierra corrida
por las lagrimas (Sucia, roja, pegachenta, Iñárritu). Se
gira hacia la cámara y se limpia las lagrimas.

CONSUELO
Mamita vaya y le echa una miradita
a las vacas, que yo ya voy.

2 EXT-INT. CASA. FACHADA DE LA CASA - DIA 2

La cámara gira de consuelo a la fachada de la casa y se


adentra por la ventana con un zoom in.

NIÑA (V.O.)
La tía Marina siempre fue más joven
que la tía Consuelo, pero sus
diferencias se notaban mucho más
por la cara de la tía Consuelo,
decían que los últimos años la
acabaron. En el pueblo siempre se
confundían y cuando me preguntaban
por la tía Marina decían que
parecía mí hermana y que las dos
debíamos de ser las hijas de la tía
Consuelo. La tía Consuelo nunca se
atrevió a decirle nada a esas
personas que, en el momento en que
nos devolvíamos a la casa, siempre
se empezaban a burlar. Los chistes
nunca le gustaron a la tía
Consuelo: pensé que al igual que a
mí, ella no los entendía porque
siempre parecía muy sería, pero
esas bromas no le molestaban, solo
la entristecían.

3 EXT/INT. COCINA. LAVAPLATOS - DIA 3


2.

Aparece MARINA (29) en el lavaplatos con la mirada perdida


hacia afuera. La llave del agua está abierta y solo se está
mojando las manos mientras las montañas de loza la rodean.
MARINA observa sus manos mojadas por unos largos segundos,
deja la llave abierta y sale.

NIÑA (V.O.)
La tía marina siempre había sido
una persona muy inquieta, no
lograba quedarse en un mismo lugar
por mucho tiempo y empezaba a
moverse por los cuando el desespero
le ganaba; yo creo que por eso
dejamos de ir a misa los domingos.

4 INT. CASA. SALA - DÍA 4

MARINA camina por la casa, llega a la sala en la que el


desorden no la deja caminar. Patea algunas cosas mientras
camina a la silla.

5 INT. CASA. SALA. DÍA. 5

Detalle de montones de desorden.

6 INT. SALA. SILLA. DÍA 6

Se ve una silla con lana y un tejido a la mitad.

7 INT. SALA. SILLA. DÍA. 7

MARINA entra a plano, coge la lana y la expresión de su


cara da cuenta de que recordó que estaba tejiendo. Se
sienta a intentar descifrar que estaba haciendo.

NIÑA (V.O.)
Siempre que pienso en ella, me
acuerdo cuando la tía Consuelo se
ponía chistosa y le decía "doña
desorden" porque parecía que el
caos la persiguiera. El reguero en
la casa se veía siempre por la sala
donde habitaba normalmente la tía
Marina, y terminaba en la cocina y
en mi cuarto, en donde ella nunca
entraba.

MARINA se levanta de la silla y sale de la sala.

Í Í
3.

8 EXT. CASA. JARDÍN - DÍA. 8

MARINA camina con la lana entre las manos hasta que sale de
la casa, pone la lana hacia el cielo y escucha el cantar de
un copetón, lo que llama su atención y la motiva a tirar la
lana y se pone a buscar de donde viene el sonido.

NIÑA
A veces cuando hablábamos ella me
decía que tenía muchas cosas por
pensar, que la vida se le iba
pensando, pero yo nunca entendí a
qué se refería. Yo solo podía
pensar en las vacas y en el abono,
en hacer el oficio que me dice mi
tía Consuelo, en jugar y algunas
veces en mi abuelo Luis y porqué no
había vuelto a la casa.

Marina se queda viendo entre los arbustos para ver dónde


está el pájaro y se queda pasmada.

CUT TO:

9 INT. COCINA. LAVAPLATOS. DÍA. 9

CONSUELO llega a la cocina limpiándose las manos y se


sorprende al ver la cantidad de loza sucia y la llave de
agua abierta.

CONSUELO
(ENOJADA)
¡Marina! ¿otra vez la llave
abierta? ¿Cuantas veces le he dicho
que se nos va a desocupar el tanque
si sigue así?

CONSUELO cierra la llave mientras murmura cosas, enojada,


se pone a lavar compulsivamente la loza.

NIÑA (V.O.)
4.

La tía consuelo nunca habla del


abuelito Luis pero me dice que él
está bien y que me piensa todos los
días. Después de que el abuelo se
fue del pueblo —según todos al
mismo tiempo en que llegó la tía
Marina— la tía Consuelo era la que
tenía que levantarse a las dos de
la mañana para vender la leche y
esparcir el abono; solo que ahora
la tía Consuelo lo regaba por el
frente de la casa: me dijo que
teníamos que darle la espalda a los
demás como ellos lo habían hecho
con nosotras.

10 EXT. PATIO. CULTIVO. DÍA. 10

Se ven herramientas para arar la tierra tiradas.

11 INT. COCINA. PISO DE LA COCINA. DÍA 11

Se ven cantinas llenas de leche.

12 INT. COCINA. PISO DE LA COCINA. DÍA 12

CONSUELO entra en plano y levanta la cantina para


limpiarla.

13 INT. CASA. SALA. DÍA. 13

CONSUELO se seca las manos en la ropa y con las manos en la


cintura observa las cosas tiradas en la sala. Mira al cielo
y levanta las manos como hablándole a Dios y se dispone a
recoger lo que encuentra.

NIÑA (V.O.)
La tía Consuelo tampoco podía
quedarse quieta como la tía Marina,
pero era diferente: a veces se
movía tan rápido por la casa que
parecía una sombra y aunque las
cosas siempre resultaban hechas, se
sentía como si el día no le
alcanzara para nada.
5.

Consuelo mueve las cosas de un lugar a otro y hace montones


que luego se para a organizar individualmente. Se agacha a
doblar algo y se percata de un montón de objetos arrumados
debajo de un mueble.

NIÑA (V.O.)
En la casa las tías no se
coordinaban para ninguno de los
oficios. Cuando estábamos solas con
el abuelito Luis, la tía Consuelo
no decía nada, pero hacía todo; tal
vez el abuelito Luis le dieron
ganas de irse cuando se dio cuenta
que la tía Marina, como me dijo una
vez a escondidas de todas: No deja
hacer ni quiere hacer.

14 INT. SALA. DEBAJO DE UN MUEBLE. DÍA. 14

CONSUELO se acerca a recoger las cosas olvidadas debajo del


mueble y encuentra un pañuelo blanco manchado de café. Lo
coge y se queda mirando durante varios segundos.

INICIO FLASHBACK

15 INT. COCINA. MESÓN. DÍA. 15

Se ve a CONSUELO y a MARINA sacando una bandeja del horno,


MARINA busca un pocillo en la alacena y se da cuenta que no
hay más, sale de la cocina.

NIÑA (V.O.)
A veces las tías tenían sus
momentos buenos, cuando se
encontraban en la cocina la tía
marina le decía cosas bajito a la
tía consuelo y esas cosas la hacían
reírse como nunca la había visto.

16 INT. SALA. MUEBLE. DÍA. 16

MARINA entra a la sala buscando el pocillo y lo ve encima


de un mueble, se acerca y al levantarlo con fuerza los
cunchos se riegan en el suelo. MARINA se quita el pañuelo
del cabello y lo tira para secar levemente con el pie.
Esconde el pañuelo debajo del mueble y sale.

17 INT. COCINA. MESÓN. DÍA 17


6.

MARINA vuelve a la cocina vacía mientras escucha a CONSUELO


a lo lejos.

CONSUELO (O.S.)
¡Estoy en el patio!

MARINA enjuaga los restos del pocillo, se sirve un nuevo


café y sale.

18 EXT. PATIO. SILLAS. DÍA. 18

CONSUELO está sentada observando el atardecer entrando,


MARINA se sienta a su lado, se sonríen y toman el café en
silencio.

FIN DEL FLASHBACK

19 INT. SALA. PISO AL LADO DEL MUEBLE. DÍA. 19

CONSUELO sigue observando el pañuelo con nostalgia pero su


expresión cambia rápidamente y lo levanta con rabia
saliendo de plano.

NIÑA (V.O.)
Sin embargo siempre eran más los
momentos malos que los buenos, y
desde ese instante la tía Marina,
dejó de intentarlo.

CORTE A NEGRO

20 EXT. PATIO. CULTIVO. DÍA. 20

CONSUELO se dispone a trabajar la tierra, arando con las


herramientas. Se da cuenta que necesita ayuda para cargar
un balde y llama a MARINA. El ambiente está lleno de
pájaros cantando alegres.

NIÑA (V.O.)
Una mañana mientras la tía consuelo
estaba preparando la tierra, la tía
marina se dedicaba nuevamente a
perderse entre las hojas de los
árboles, pero esta vez estaba tan
sumida en sí misma que no se dio
cuenta la cantidad de veces que
marina la llamaba para que la
ayudara.
7.

CONSUELO
¡Marina! ¡Venga y me ayuda a cargar
los baldes del abono que se me
acabaron las manos!

CORTE Y CORTE CON:

21 EXT. PATIO. JARDÍN. DÍA. 21

MARINA observa hipnotizada el lugar de los árboles en donde


escucha a los copetones cantar. El ambiente está cargado
del cantar de muchos tipos de pájaros y los gritos de
CONSUELO se ahogan en medio del ruido.

22 EXT. PATIO. CULTIVO. DÍA. 22

CONSUELO para su trabajo y vuelve a llamar a MARINA.

CONSUELO
(CON FUERZA)
¡MARINA! Póngame cuidado que se va
a pasar el tiempo para sembrar las
papas.

MARINA no da señales y CONSUELO empieza a preocuparse.

CONSUELO
(LEVANTA LA VOZ)
¡MARINA! ¿MARINA?

NIÑA (V.O.)
La gritó tanto que por un momento
pensó que algo le había ocurrido,
por eso consuelo corrió donde
marina

CONSUELO deja las herramientas y sale rápidamente hacia el


otro extremo del patio.

23 EXT. PATIO. JARDÍN. DÍA 23

CONSUELO llega a plano y se encuentra con MARINA pasmada


observando los árboles, cuando MARINA se da cuenta de su
presencia se ríe. El sonido de los pájaros se va mermando.

NIÑA (V.O.)
Y la vio tan risueña como siempre
preguntando qué le pasaba.

MARINA
Ñ
8.

(RISUEÑA)
¿Qué pasó? ¿estás bien?

CONSUELO cambia rápidamente de preocupación a enojo.


Empieza a gritarle a MARINA y ella no duda en responder. Se
silencian sus voces y de fondo se escuchan únicamente los
copetones cantar.

NIÑA (V.O.)

Y allí empezaron a gritarse sin descansar un segundo. Una


parecía estar gritando como si tuviera al frente a los
árboles y la otra gritaba como si aún estuviera peleando
con el abuelito; la verdad es que nunca supe de quién era
cada grito, lo único que sentí fue que las palabras de
ambas jamás le llegaron a la otra, unas se perdían en la
quinta con las vacas, otras en las fincas de la vereda y
las demás en las zanjas al lado del camino. pero la tía
marina aquí descubrió algo nuevo: los gritos.

La cámara se mueve hacia el cielo en un tilt-up hasta que


dejamos de ver a MARINA y a CONSUELO.

CORTE A:

24 EXT. CASA. JARDIN. DÍA. 24

Tilt down a plano general del patio. MARINA entra en


silencio y se dispone delante de los árboles con la pijama
puesta. Grita durante unos segundos y voltea a ver hacia
donde trabaja CONSUELO. Se ve a CONSUELO de fondo. Los
copetones se escuchan únicamente cuando ella deja de
gritar.

NIÑA (V.O.)
Se convirtieron en su rutina
matutina de ahí en adelante. Desde
ese día la tía Marina ya no
intentaba alguna de las miles de
tareas que la tía Consuelo le
pedía, se levantaba directamente a
gritar con todas sus fuerzas hacia
al árbol en donde alguna vez
escuchó a los copetones.
Curiosamente cuando dejaba de
gritar por unos segundos y volteaba
a ver a la tía Consuelo creía que
por fin esuchaba a los copetones
cantar.

25 EXT. CASA. CULTIVO. DÍA. 25


9.

Se ve a CONSUELO trabajar, plano detalle de la cara y


voltea hacia el jardín en donde está ubicada MARINA. Se
hace un cambio de foco de la cara a al fondo, donde está
MARINA mirándola fijamente con un vestido blanco. Se
escuchan el cantar de los copetones por encima de los demás
pájaros nuevamente.

NIÑA (V.O.)
A veces cuando me aburría de ver a
la tía Marina gritar, me iba con la
tía Consuelo para comprobar que no
era yo la única que la escuchaba,
pero parecía que sí porque a la tía
consuelo nunca parecía importarle.
A veces solo volteaba la mirada de
la tierra cuando escuchaba algún
que otro copetón pasando por el
lugar.

FADE OUT

26 FADE A NEGRO 26

NIÑA (V.O.)
Desde ese día, la tÍa Marina no
dejó de gritar.

Sonido de pitido.

27 EXT. CASA. JARDIN. DÍA. 27

Plano medio corto del rostro de marina gritando con el


primer vestido. Silencio absoluto.

28 EXT. CASA. JARDÍN. DÍA 28

Plano detalle de los puños de marina con el segundo


vestido. Silencio absoluto.

29 EXT. CASA. JARDÍN. DÍA. 29

Plano de los hombros desde el mentón hasta el estómago con


el tercer vestido.

30 EXT. CASA. JARDÍN. DÍA. 30

Contraplano de la espalda arqueada con el tercer vestido.


Silencio absoluto.
Í Í
10.

31 EXT. CASA. JARDÍN. DÍA. 31

Plano detalle de los pies apretando el pasto. Silencio


absoluto.

32 EXT. CASA. JARDÍN. DÍA. 32

Plano medio posterior de marina con las piernas flexionadas


mientras grita con fuerza con el cuarto vestido. Silencio
absoluto.

33 EXT. CASA. JARDÍN. DÍA. 33

Plano detalle de copetón con el sonido de su canto. La


cámara hace un paneo hacia la derecha y llegamos a un plano
medio corto de MARINA hacia la izquierda de su rostro y su
hombro, con una profundidad de campo en donde se ve entrar
a CONSUELO atrás con una carretilla. CONSUELO se queda
observándola unos segundos tira la carretilla al suelo y el
delantal, se acerca caminando a MARINA. (perspectiva de
MARINA).

Se cambia a la perspectiva de CONSUELO quien su mano al


hombro derecho de MARINA, para darle girarla, estar de
frente y empezar a gritar con ella. MARINA abre los ojos y
lentamente empieza a bajar su tono mientras que consuelo
los mantiene cerrados y mantiene el nivel de los gritos.
MARINA quita delicadamente la mano de CONSUELO de su
hombro, la baja y sale de plano.

CONSUELO no se da cuenta sino hasta unos segundos después


cuando el canto de los copetones ha mermado por completo y
el silencio es mucho. Empalme con la imagen del principio.

FIN
11.

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