Debate Roma: ‘’la república romana fue el
mejor régimen que haya existido’’
Argumentos en contra Cicerón
-Pidieron a cicerón su vuelta de Grecia tras la muerte de Sila (página 232)
-Muy sarcástico y bromista, se ganó mala fama por su habla (pag 234)
-Mucha ansia por la gloria, demasiada ambición, le hizo obrar mal (pag 235)
-Pompeyo le presentaba respetos a Cicerón (pag 238)
-Cicerón es un hombre justo (pag 239)
-Había personas que buscaban su propio beneficio y no el común (pag 240).
-mala situación con Catilina (pag 241)
-Salustio, Conjuración de Catilina 23,6, explica el apoyo de la nobleza a uno de clase
social inferior por la situación de peligro que se vivía. (pag 241)
-tribunos de la plebe haciendo lo que les sale de los huevos (pag 242)
-enorme elocuencia de Cicerón, que salvó roma (pag 243)
-César hablando sobre el castigo a catilina, sospechas, convirtió a roma en una
monarquía, catón quiere pena de muerte… (pag 253)
-Quieren echar a Cicerón por su exceso de poder, Catón lo defiende
-Cicerón era muy orgulloso y se elogiaba todo el rato, aunque elogiaba también a
otros (pag 257)
-cicerón y Clodio (pag 263)
-Cicerón era un tío chill (pag 272)
-Indecisión de Cicerón entre Pompeyo y César (pag 274)
-Cicerón vuelve con César (pag 277)
-Cicerón vio que el Estado se había convertido en una monarquía (pag 278)
-Cicerón echaba de menos la antigua situación (argumento a favor) (pag 280)
-Razones de cicerón para apoyar al joven César, por odio a Antonio, por interés propio
(pag 285)
-Traición al pueblo de Cicerón debido a su anhelo de poder, traición del joven César
(pag 286)
-Pacto entre César, Antonio y Lépido para, entre otros, matar a Cicerón (pag 287-288)
-Muerte de Cicerón (pag 289)
-César introduce al hijo de Cicerón al gobierno (pag 290)
Argumentos en contra Catón
-Catón tenía un modo de vida distinto del del momento, al cual consideraba
despreciable (pag 89)
-Guerra de los Esclavos (pag 90)
-Catón arregló el erario, devolviendo y cobrando dinero que se debía (pag 99)
-Hizo castigar a las personas que, durante el mandato de Sila, habían asesinado a
ciudadanos poscritos (pag 100)
-Enseñó que el Estado podía ser rico sin cometer abusos (pag 100)
-Querían echar a Catón del senado distrayéndolo con otros asuntos (pag 101)
-Ayudó a Cicerón a derrotar a Catilina (pag 105)
-Catón fue el que condenó a muerte a Catilina y sus aliados (pag 106)
-Catón se ganó al pueblo dando cereales (pag 110)
-Catón en contra de Pompeyo y César (pag 115-118)
-Clodio expulsa a Catón (pag 121)
-Pompeyo, Craso y César preparan la destrucción de la República (pag 127)
-Craso y Pompeyo evitan que Catón salga elegido pretor (pag 129)
-Catón es elegido pretor al año siguiente (pag 131)
-Corrupción habitual en las votaciones (pag 134-135)
-Catón sabía el plan de César (pag 140)
-Suicidio de Catón (pag 161)
Texto
Se conoce como régimen político al conjunto de instituciones y leyes que permiten la
organización del Estado y el ejercicio del poder (Porto y Merino, 2021). Este, además,
determina la relación entre gobernados y gobernantes, fija los modos de cooperación
de las personas en las cuestiones públicas, orienta la acción estatal y organiza el
relevo de los gobernantes (Carassale, S., 2017).
La República fue un periodo en la Historia de Roma, que abarcó desde el 509 a.C. al
27 a.C., es decir, casi cinco siglos, y en el que se cimientan todas las bases de la
Roma Imperial. Fue durante esta época que Roma pasó de ser una ciudad, a ser una
de las civilizaciones más grandes jamás vistas, que ha dejado un legado del cual nos
seguimos asombrando hoy en día. No obstante, y a pesar de su innegable grandeza,
la República romana contó con una serie de puntos débiles y mal estructurados, que
provocaron su desaparición. Debido a ello, y a otros factores, nosotros creemos que la
República Romana NO fue el mejor régimen que haya existido, ni mucho menos.
Para entender mejor lo que fue la República romana, debemos repasar sus
antecedentes. Antes de la república, existía un régimen monárquico en Roma,
dirigido, principalmente, por una serie de reyes etruscos, algunos mejores que otros.
El que realmente nos importa, fue el último rey de Roma, Tarquinio el Soberbio, que
fue expulsado en el 509 a.C. debido a que su hijo violó a una joven (Lucrecia),
provocando una rebelión. Del periodo monárquico no tenemos un relato 100% fiable,
pero sirve con saber que, después de Tarquinio, no volvió a haber jamás un rey en la
Roma antigua.
Tras este periodo de monarquía, los romanos deciden instaurar una República, con
dos cónsules al frente, generando el primero de una larga lista de problemas, el
conflicto patricios y plebeyos. Si analizamos el término República en latín, es decir,
Res Publica, significa literalmente ‘’asunto público’’ (Xunta de Galicia). Por lo tanto,
estamos hablando de un régimen que debería tener la base de su poder en el pueblo,
pues los asuntos públicos son aquellos que conciernen al pueblo, y que afectan a
todos, incluyendo gobierno, política y leyes.
No obstante, existía una clara división de clases, entre patricios y plebeyos. Es
importante comprender que no era una división en base al dinero, sino en base a la
ascendencia de cada individuo. Los patricios eran personas que provenían de familias
nobles, aquellas descendientes de los ‘’fundadores de Roma’’, mientras que los
plebeyos no. Estos patricios tuvieron mucho más peso durante el inicio de la
República, y tan solo mediante amenazas del pueblo, diciendo que se marcharían de
Roma, fue que consiguieron alguna mejora, pues, al fin y al cabo, una ciudad no se
puede sostener sin pueblo.
Los patricios también eran claves en el ámbito religioso, ya que realizaban los
auspicios: práctica que consiste en la observación del vuelo de las aves, para así
recibir presagios de los dioses (colaboradores de Wikipedia, 2024). Esto es relevante,
pues no se trataba de una simple ‘’tradición’’ religiosa, sino que realmente era
determinante en ciertas decisiones políticas. Además, fue presa fácil de la corrupción,
pues algunas personas podían beneficiarse de ciertos presagios.
A pesar de la creación de códigos como la Ley de las 12 Tablas, que en principio
favorecían al pueblo, la división entre patricios y plebeyos continuó siendo grande. De
hecho, ciertas leyes, como la inclusión del nexum, que establecía que una persona
debía pagar su deuda trabajando para la persona a la que le debía, favorecían más a
los grupos dominantes, pues era una manera fácil de conseguir mano de obra. Es
más, luego de su abolición en el 426 a.C., fue cuando se popularizó el uso masivo de
esclavos para tratar de cubrir la enorme pérdida de mano de obra.
Durante el siglo IV a.C. se aprobaron numerosas leyes que favorecían al pueblo, como
el genucio, que obligaba a que hubiese, como mínimo, un cónsul plebeyo. No
obstante, la cantidad de patricios en el consulado siguió siendo enorme, cuando en
total, eran un número menor de personas.
Con la Ley Hortensia del 287 a.C. se puso fin al conflicto patricios y plebeyos, ya que
esta daba a los plebiscitos plebeyos la categoría de ley, es decir, que afectaban a
toda la población. No obstante, se creó otro problema, surgiendo un bloqueo político
debido a la existencia de dos sistemas capaces de elaborar y crear leyes a la vez
(colaboradores de Wikipedia, 2024).
Además, en los asuntos que se supone que debían de ser competencia del pueblo, el
Senado siempre lograba meterse y salir beneficiado. Un ejemplo de esto puede ser el
caso de los Graco, dos hermanos que trataron de reformar la política romana a favor
del pueblo, aunque sobre esto se discute si tan siquiera lo hicieron por el pueblo o por
ellos mismos. El caso es que el Senado, primeramente, negó fondos a Tiberio, el
hermano mayor, y cuando este los obtuvo de otras fuentes, fue asesinado.
Y es que, antes incluso de que nos dé tiempo a hablar del hermano de Tiberio, Cayo
Graco, hubo una enorme revuelta de esclavos en Sicilia, la Guerra Servil, en el 137
a.C., debido a la gran crueldad de los amos. Esta fue apagada tras cinco años de
guerra.
Volviendo a los Graco, el hermano menor, Cayo Graco, impulsó una serie de reformas
de corte Popular, como pueden ser la Ley Fumentaria, la Ley Agraria, o la Ley
Judiciaria, que, resumiendo, harían que el campesinado gozara de mejores
condiciones, y que el poder se dividiera entre equites y senadores. Hubo otras leyes,
como la que permitía convertirse en ciudadanos a los itálicos que fueran
conquistados, pero al parecer al Senado no le gustó la idea de dividir el poder, así que
uno de los cónsules presentó un SCU (Senatus Consultum Ultimum), y acabaron
matando a Cayo Graco.
Por otro lado, a partir de los siglos I y II a.C, comenzamos a ver una serie de nuevos
problemas que ponen el honor de la República en evidencia. Supuestamente, uno de
los pilares de la República era integrar a los plebeyos en la vida política, finalmente
puesto en práctica, sólo era accesible para plebeyos con cierto poder adquisitivo. Esto
lo vemos, por ejemplo, en la gran expansión de Roma durante los siglos
anteriormente mencionados. Roma dejó de ser una gran ciudad-estado para
convertirse en un gran Imperio, el cual puso en evidencia pilares de la República. La
expansión, benefició enormemente a la oligarquía que pudo adquirir esclavos a muy
buen precio para que trabajasen los latifundios (Ager Publicus), dejando de lado a los
plebeyos en esta ecuación, los cuales no obtienen ningún beneficio, al contrario, van
a ser perjudicados como explicaremos posteriormente.
Las conquistas dificultaron que los cónsules se mantuvieran en su mandato durante el
año establecido, lo que hizo que se admitiese prorrogar su mandato, creando la figura
del procónsul. Este sistema proconsular, fue una clara fuente de acciones corruptas.
Esta expansión los enriqueció, estableciendo vínculos cercanos con los soldados,
acentuando los aires de conquista por intereses propios. Este enriquecimiento
constante de la figura del procónsul hizo que la política expansionista fuera continua,
dejando muy de lado los problemas del pueblo, convirtiéndose a medida que pasaba
el tiempo, en un régimen cada vez más oligárquico.
Volviendo a la cuestión plebeya, esto derivó en la proletarización de los pequeños
propietarios. Al ser reclutados para combatir en guerras cada vez más largas y
lejanas, dejaron de ocuparse de sus tierras, dejando de ser competitivos frente a los
grandes latifundios, beneficiando a las clases más altas que no eran partícipes de la
guerra en esa medida. Muchos de estos “proletarii” al volver a Roma, se convirtieron
en dependientes de patronos ricos y la beneficencia del Estado, perdiendo gran parte
de su poder adquisitivo y por ende parte de su libertad.
Como menciona Emilio de Miguel Calabia, 2025, en este momento no se pensaron
reformas que actuasen a largo plazo o que se acomoden a las necesidades sociales
del momento. La República en sus últimos suspiros se acabó convirtiendo en una
República Oligárquica, como veremos posteriormente con Julio Cesar, por ejemplo, la
cual era dirigida por los poderosos en función de sus intereses. Esto podemos
apreciarlo en una serie de cambios que se produjeron en este momento: el Senado
cuya composición era oligárquica se convirtió en el verdadero motor de la política
romana; los cónsules se vieron cada vez más controlados por el Senado; las
Asambleas, van perdiendo poder, siendo mediatizadas por los más poderosos. Como
ya mencionamos, la proletarización de la plebe llevó a que muchos acabasen
integrados en redes clientelares de patronos poderosos, con lo que estas asambleas
acabaron en manos de estos patronos.
Así pues, entramos en el ocaso de la República con más detalles, el siglo I a.C, el cual
es considerado por muchos historiadores el peor de la historia de Roma, aun siendo
este el considerado como época clásica, cuya datación se incluye dentro de la
República evidentemente. Roma en este siglo, vivió varias guerras civiles, cuya causa
era el poder y sus inmensos dominios. Esto conduce al fracaso del sistema que imperó
durante 500 años. Por lo tanto, lanzamos una pregunta: ¿si la República Romana fue
el mejor régimen que haya existido, por qué durante dos siglos estuvo manchado por
la corrupción y por las dictaduras, de personajes como Sila o Julio Cesar?
Vamos a evidenciar el desastre de este régimen, durante el siglo I a.C, basándonos en
la figura de Sila. Sila comienza su carrera política siendo acusado de corrupción
falsamente por Cayo Mario, su enemigo político, propiciando su exilio de la vida
política y un conflicto social dentro de Roma. Por la inestabilidad política Sila vuelve a
Roma y consigue hacerse de nuevo con el poder, dejando muy tocado a Cayo Mario.
En el año 87 a.C, Cayo Mario consigue reunir fuerzas y vuelve a Roma, manchando las
calles en un río de sangre, contra los aliados de Sila. Mario y su aliado Cinna se
declararon cónsules para maquillar el hecho de que habían tomado el poder a la
fuerza. Una vez los dos como cónsules, fallecieron, dejando a Sila la puerta abierta
para regresar por lo más alto. Tras combates realmente encarnizados y la ejecución
de 3000 romanos partidarios de Cayo Mario en el Campo de Marte, Sila se hace con el
triunfo en el 83 a.C.
A posteriori, viene lo realmente relevante, Sila se declara “dictator rei publicae
constituendae”, es decir, una dictadura sin fin. Su mandato llevó a cabo una represión
sangrienta, incluso más que la de C. Mario de años anteriores. Promulgó numerosas
reformas en contra de la libertad, confirmando que era una República Oligárquica y
represora como anteriormente mencionamos. Inventa la proscripción, una especie de
purga que justifica diciendo que va a ahorrar males mayores. Así pues, aprueba la lex
Cornelia de proscriptione, una ley de carácter retroactivo que permitía la ejecución
sumaria o el asesinato impune de cualquier romano o itálico sospechoso de haber
colaborado con el “regnum cinnanum” (los partícipes del mandato de Cinna). Según
fuentes de la época, tras aprobar esta ley, las cabezas de cientos de proscritos
terminaron decorando las paredes del foro (ABC, 2015).
Esta ley también permitía la confiscación de bienes, según Tito Livio, Sila con la venta
de bienes confiscados aumentó el Tesoro público, llenando sus arcas, con 350
millones de sestercios. También le otorgó al Senado la autoridad absoluta, subiendo el
número de senadores a 600, con la inclusión de la élite de caballeros y oficiales suyos
de Oriente. Además, aprobó la lex Cornelia iudiciaria, en la que se permite que los
patronos monopolicen los tribunales de justicia. Dentro de estas reformas, el órgano
más afectado fue el Tribunado de la plebe, con la lex de Tribunicia Potestate, donde
pierde su capacidad legislativa al estar subordinado a las decisiones del Senado y sin
poder llevar propuestas de ley a la Asamblea, además de excluir a los tribunos de
cualquier magistratura del cursus honorum. Con esto vemos cómo se construye un
Estado oligárquico, en el que ya no importa el bienestar de la plebe, perdiendo todos
sus derechos.
Si nos vamos a lo que nos cuenta Plutarco en Vidas Paralelas, concretamente en el
capítulo 10 de la Vida de Cicerón, nos habla de un joven Catilina que ya había
persuadido a gran parte de la ciudad, deslizándose Roma hacia la revolución debido a
la desigualdad de las propiedades, alegando que, y cito textualmente: ‘De esa forma,
a la situación no le hacía falta más que un leve empujón y todo quedaría en manos
del que se atreviera a derribar la República, que padecía una enfermedad provocada
por ella misma.’
Como vemos, la situación de la República era cada vez peor, y esos elementos que en
su día se crearon para que el pueblo tuviese alguien a quien acudir en momentos
como este, ya no funcionaban, porque actuaban por su cuenta. Como, al parecer,
toda Roma, buscaban su beneficio propio, tal y como nos cuenta Plutarco (Plu. Cic.
12,2): ‘los tribunos de la plebe proponían leyes con el mismo propósito: instituir un
gobierno de diez hombres con plenos poderes y otorgarles en toda Italia, toda Siria y
los territorios recientemente anexionados por Pompeyo, la facultad de poner en venta
las propiedades del Estado, juzgar a quienes les pareciera y enviarlos al exilio, fundar
ciudades, tomar dinero del tesoro público y mantener y reclutar tantas tropas como
necesitaran.’
De hecho, el propio Plutarco menciona en alguna ocasión, que Cicerón comenzó a
dedicarse a la enseñanza tras ver que el Estado se había convertido en una
monarquía (Plu. Cic. 40,1), haciendo alusión a la gran concentración de poder que
algunas personas estaban consiguiendo.
Si volvemos a la definición de régimen político que dimos al comienzo de la
exposición, en los últimos casi 100 años de la República, no se permitió la
organización de ningún ejercicio del poder que no fuera el de un militar enriquecido
con el apoyo de un ejército; la relación entre los gobernados y gobernantes fue más
de confusión y descontrol que otra cosa; no se organizó un relevo del poder, puesto
que cuando hubo relevo, fue, principalmente, porque la persona en el poder fue
asesinada, expulsada, o substituida por un dictador; y no existió una cooperación de
las personas en la cuestiones públicas, puesto que estas pertenecían a una minoría
que no se ponía de acuerdo. De hecho, decir que fueron “públicas” resulta una
contradictio in terminis.
Se conoce como régimen político al conjunto de instituciones y leyes que permiten la
organización del Estado y el ejercicio del poder (Porto y Merino, 2021). Este, además,
determina la relación entre gobernados y gobernantes, fija los modos de cooperación
de las personas en las cuestiones públicas, orienta la acción estatal y organiza el
relevo de los gobernantes (Carassale, S., 2017).
Bibliografía
Carassale, S. (2017). Régimen / Régimen Político. EUNOMÍA. Revista En Cultura De La Legalidad, (12),
163-168. Recuperado a partir de https://e-revistas.uc3m.es/index.php/EUNOM/article/view/3648
Porto, J. P., & Merino, M. (2021, 22 abril). Régimen político - Qué es, tipos, definición y concepto.
Definición.de. https://definicion.de/regimen-politico/
colaboradores de Wikipedia. (2024, 20 septiembre). Auspicio. Wikipedia, la Enciclopedia Libre.
https://es.wikipedia.org/wiki/Auspicio
colaboradores de Wikipedia. (2024a, enero 27). Ley Hortensia. Wikipedia, la Enciclopedia Libre.
https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_Hortensia
de Miguel Calabia, E. (2025, marzo 4). El final de la República romana. ABC Blogs.
https://abcblogs.abc.es/bukubuku/historia/el-final-de-la-republica-romana-1.html
Cervera, C. (2015, agosto 4). Cornelio Sila, el vicioso enemigo de la democracia. ABC.
https://www.abc.es/cultura/20150804/abci-cornelio-sila-vicioso-enemigo-201508022151.html