Una casa es un edificio para habitar.
El término suele utilizarse para nombrar a la construcción de
una o pocas plantas que está destinada a la vivienda de una única familia, en oposición a los
edificios de múltiples departamentos, apartamentos o pisos.
Por ejemplo: «Mi tía vive en una casa con jardín y piscina», «Me encantaría mudarme a una casa,
porque en el departamento me siento como encerrada», «Los delincuentes ingresaron a la casa y
amenazaron al matrimonio».
Función de una casa
Las casas cuentan con diversos ambientes (habitación o alcoba, salón, cocina, comedor, baño,
sótano, ático, etc.) y brindan un techo a los integrantes del núcleo familiar. De esta manera, la
casa es un refugio contra las condiciones climáticas (lluvia, sol, frío), aporta un lugar para guardar
las propiedades de sus habitantes y brinda protección.
No todas las casas presentan la misma cantidad de ambientes. Si bien algunos son imprescindibles
(como el baño o la cocina), otros pueden no estar presentes. Un patio, una terraza, un balcón, un
porche, un estudio o un garaje, por mencionar algunas posibilidades, son sectores que no resultan
indispensables para el hogar, aunque aportan diversos beneficios o comodidades.
Cabe destacar que los primeros antecedentes de una casa surgieron hace unos 300.000 años,
cuando los cazadores construían chozas temporales con ramas y arbustos. Las poblaciones más
antiguas con casas estables habrían surgido en el año 6.000 a.C.
Las comodidades
Las comodidades de una casa suelen asociarse a la cantidad y la disposición de los ambientes. En
ese sentido, cumple un rol fundamental la arquitectura, que es la ciencia que se encarga de la
proyección, el diseño y la construcción de la vivienda.