CBTIS 120
“Consciencia histórica”
Alumno: José María Aguirre Ontiveros
Especialidad: Soporte y Mantenimiento Técnico de Equipo de
Computo
Maestra: Rebecca Gaspar
Grupo: 4°A
Programa de la asignatura consciencia histórica
Perspectivas del México antiguo en los contextos globales
1.1: Identificar el concepto de consciencia histórica para diferenciarla de la historia de
una manera cronológica basada en datos y fechas.
1.2: Identificar los cambios concurridos a través del tiempo para satisfacer las
necesidades materiales, tecnológicas, las formas de organización social y las relaciones
de poder para comprender las transformaciones históricas.
1.3: Define que es Mesoamérica, Aridoamérica y Oasisamérica que siguen vigentes en el
México actual, tales como herencia genética, características lingüísticas, estructuras
sociales comunitarias, expresiones culinarias, para que valoren el origen multicultural,
multiétnico y multilingüe de México.
CRITERIOS DE EVALUACIÓN
Libreta – 20%
Investigación – 20%
Proyecto – 20%
Participación – 10%
Examen – 30%
TOTAL – 100%
UNIDAD 1
Perspectivas del México antiguo en los contextos globales
Resumen 18-19:
La historia es una disciplina que nos permite no solo recordar eventos pasados, sino también
comprender cómo esos eventos han moldeado el mundo en el que vivimos hoy. A través del estudio de
la historia, podemos analizar las causas y consecuencias de los grandes cambios sociales, políticos y
económicos que han definido a las civilizaciones. La consciencia histórica, por tanto, no se limita a la
memorización de fechas y nombres, sino que implica una reflexión profunda sobre cómo el pasado
influye en nuestro presente y futuro. Los historiadores no solo se basan en documentos escritos, sino
también en artefactos arqueológicos, testimonios orales y otras evidencias que les permiten reconstruir
eventos pasados. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la historia no es una ciencia exacta.
Las interpretaciones de los eventos históricos pueden variar según la perspectiva del historiador, el
contexto cultural y las fuentes disponibles.
Por ejemplo, la conquista de México puede ser vista desde la perspectiva de los conquistadores
españoles, que la describieron como una hazaña heroica, o desde la perspectiva de los pueblos
indígenas, que la vivieron como una invasión devastadora.
La consciencia histórica nos permite evaluar estas diferentes interpretaciones y formarnos una visión
más completa y equilibrada del pasado. Además, nos ayuda a entender nuestro lugar en el tiempo. No
solo nos permite conocer nuestro pasado, sino también cómo este pasado influye en nuestras
percepciones y acciones presentes. Por ejemplo, al estudiar las luchas por la independencia en México,
podemos comprender mejor los valores de libertad y justicia que siguen siendo relevantes hoy en día.
Esta comprensión nos motiva a actuar de manera más consciente y responsable en nuestra vida
cotidiana. En el contexto de México, la consciencia histórica es especialmente importante debido a la
riqueza y complejidad de su historia. Desde las civilizaciones prehispánicas hasta la época colonial y la
independencia, cada periodo ha dejado una huella profunda en la identidad nacional. Al estudiar estos
periodos, podemos entender mejor las raíces de muchos de los desafíos que enfrenta el país hoy, como
la desigualdad social, la discriminación y la lucha por los derechos indígenas.
Por ejemplo, la colonización española no solo trajo cambios políticos y económicos, sino también
culturales, que han dejado una huella profunda en la identidad mexicana. La mezcla de culturas
indígenas y europeas dio origen a una sociedad mestiza, pero también generó tensiones y conflictos
que persisten hasta el día de hoy. Al estudiar estos procesos, podemos comprender mejor las raíces de
la desigualdad social y la discriminación racial en México.
Además, la consciencia histórica nos permite reflexionar sobre cómo los eventos del pasado han
influido en la formación de la identidad nacional. Por ejemplo, la Revolución Mexicana (1910-1920) fue
un movimiento social que buscó transformar las estructuras de poder y redistribuir la tierra. Aunque
logró algunos avances, como la reforma agraria y la creación de instituciones sociales, muchos de los
problemas que enfrentó, como la desigualdad y la pobreza, siguen siendo relevantes hoy en día. Al
estudiar este periodo, podemos entender mejor los desafíos actuales y trabajar hacia soluciones más
efectivas.
En resumen, la consciencia histórica es esencial para desarrollar una visión crítica del mundo. Nos
permite aprender de los errores del pasado, valorar los logros alcanzados y planificar un futuro más
justo y equitativo. Al fortalecer nuestra comprensión del pasado, podemos contribuir a la construcción
de una sociedad más informada y consciente.
Resumen 20-24:
La consciencia histórica no solo implica conocer los eventos del pasado, sino también comprender su
impacto en la identidad y la sociedad contemporánea. El sujeto histórico, ya sea un individuo o un
colectivo, juega un papel crucial en la configuración de la historia a través de sus acciones, decisiones y
participación en la vida social, política y cultural. En la filosofía marxista, por ejemplo, el sujeto histórico
se refiere a la clase social que tiene la capacidad de impulsar cambios en la estructura social, como el
proletariado en la lucha por la justicia social.
La función de la consciencia histórica no es solo hacer que las personas sean conscientes de la historia
que las rodea, sino también aprender de los eventos pasados para fortalecer la identidad nacional. Por
ejemplo, al estudiar la Revolución Mexicana, podemos entender cómo las luchas por la tierra y los
derechos laborales han moldeado la sociedad mexicana actual. Esta comprensión nos permite valorar
los logros alcanzados y reconocer los desafíos que aún persisten.
Además, la consciencia histórica nos ayuda a relacionar los avances del pasado con los desafíos del
presente.
Por ejemplo, al analizar los movimientos sociales del siglo XX, podemos entender mejor las demandas
actuales por igualdad y justicia social. Esta conexión entre el pasado y el presente nos permite
desarrollar una visión más crítica y reflexiva de nuestra realidad.
En el caso de México, la consciencia histórica es fundamental para entender la diversidad cultural y
étnica del país. Las luchas de los pueblos indígenas por el reconocimiento de sus derechos, por
ejemplo, tienen sus raíces en la época colonial y en la marginación que han sufrido durante siglos. Al
estudiar estas luchas, podemos comprender mejor la importancia de la inclusión y el respeto a la
diversidad en la sociedad contemporánea.
Por ejemplo, la Revolución Mexicana (1910-1920) fue un movimiento social que buscó transformar las
estructuras de poder y redistribuir la tierra. Aunque logró algunos avances, como la reforma agraria y la
creación de instituciones sociales, muchos de los problemas que enfrentó, como la desigualdad y la
pobreza, siguen siendo relevantes hoy en día. Al estudiar este periodo, podemos entender mejor los
desafíos actuales y trabajar hacia soluciones más efectivas.
En resumen, la consciencia histórica es una herramienta poderosa para comprender nuestra identidad y
nuestra sociedad. Nos permite aprender de los errores del pasado, valorar los logros alcanzados y
enfrentar los desafíos del presente con una perspectiva más informada y crítica.
Resumen 30-34:
Comprender las transformaciones históricas implica analizar cómo las sociedades han evolucionado a
lo largo del tiempo en respuesta a las necesidades materiales, tecnológicas y sociales. Por ejemplo, la
transición de las sociedades agrícolas a las industriales representó un cambio significativo en la forma
en que las personas vivían y trabajaban. Este proceso no solo afectó la economía, sino también las
estructuras sociales y las relaciones de poder.
El estudio de las estructuras sociales es esencial para comprender cómo las sociedades se organizan y
cómo estas organizaciones han evolucionado con el tiempo. Por ejemplo, en las sociedades feudales,
el poder estaba concentrado en manos de la nobleza y el clero, mientras que en las sociedades
modernas, el poder está más distribuido entre diferentes instituciones y actores sociales. Este análisis
nos permite entender no solo el pasado, sino también los desafíos contemporáneos, como la
desigualdad social y la concentración de [Link] método histórico, que incluye la recolección y análisis
de fuentes primarias y secundarias, es fundamental para desarrollar una comprensión rigurosa del
pasado. Las fuentes primarias, como documentos originales y artefactos, nos permiten acercarnos a los
eventos históricos de manera directa, mientras que las fuentes secundarias, como los estudios previos,
nos ofrecen interpretaciones y análisis que enriquecen nuestra comprensión.
En el caso de México, el estudio de las transformaciones históricas nos permite entender cómo el país
ha evolucionado desde las civilizaciones prehispánicas hasta la sociedad contemporánea. Por ejemplo,
la colonización española no solo trajo cambios políticos y económicos, sino también culturales, que han
dejado una huella profunda en la identidad mexicana. Al estudiar estos cambios, podemos comprender
mejor las raíces de muchos de los desafíos que enfrenta el país hoy, como la desigualdad social y la
discriminación.
Por ejemplo, durante la época colonial, los españoles impusieron un sistema de castas que dividía a la
sociedad en grupos raciales y sociales. Este sistema generó una profunda desigualdad que persiste
hasta el día de hoy. Al estudiar este periodo, podemos entender mejor las raíces de la discriminación
racial y la exclusión social en México.
En resumen, el estudio de las transformaciones históricas nos permite comprender cómo las
sociedades han evolucionado y cómo estas transformaciones han influido en el mundo actual. Al
analizar las estructuras sociales, las relaciones de poder y los cambios tecnológicos, podemos
desarrollar una visión más crítica y reflexiva de nuestra realidad.
Resumen 35-39:
La sociedad industrial marcó un punto de inflexión en la historia de la humanidad, ya que transformó
radicalmente la forma en que las personas vivían y trabajaban. La industrialización no solo aumentó la
producción de bienes y servicios, sino que también generó profundos cambios en la estructura social.
Por un lado, la acumulación de riqueza en manos de una clase capitalista emergente llevó a una mayor
desigualdad económica. Por otro lado, los trabajadores enfrentaron condiciones de vida precarias y
salarios bajos, lo que dio lugar a movimientos sociales y sindicales que luchaban por mejores
condiciones laborales.
Las sociedades contemporáneas, que surgieron como resultado del desarrollo más allá de la
industrialización, están caracterizadas por una mayor complejidad en la organización social, económica
y cultural. En estas sociedades, la economía está dominada por la tecnología, la información y los
servicios, en lugar de la manufactura tradicional. Las industrias tecnológicas, como la informática y las
telecomunicaciones, juegan un papel crucial en la vida cotidiana, afectando no solo el trabajo y la
economía, sino también las relaciones sociales y culturales.
Sin embargo, la expansión global de la tecnología también ha generado problemas ambientales. La
explotación intensiva de los recursos naturales ha llevado a la degradación del medio ambiente, lo que
representa un desafío importante para las sociedades contemporáneas. Además, los cambios sociales
y económicos están profundamente interrelacionados con las relaciones de poder, lo que afecta la
distribución de los recursos y la riqueza.
En el caso de México, la industrialización y la globalización han tenido un impacto profundo en la
sociedad. Por un lado, han traído avances tecnológicos y económicos, pero por otro, han exacerbado la
desigualdad social y la degradación ambiental. Al estudiar estos procesos, podemos comprender mejor
los desafíos que enfrenta el país y trabajar hacia soluciones más sostenibles y justas.
Por ejemplo, la industrialización en México durante el siglo XX llevó a la creación de grandes ciudades y
al crecimiento económico, pero también generó problemas como la contaminación y la explotación
laboral. Al estudiar estos procesos, podemos entender mejor los desafíos actuales y trabajar hacia
soluciones más sostenibles.
En resumen, la sociedad industrial y las sociedades contemporáneas han experimentado
transformaciones profundas que han afectado todos los aspectos de la vida humana. Al comprender
estos cambios, podemos desarrollar una visión más crítica de los desafíos actuales, como la
desigualdad económica y la degradación ambiental, y trabajar hacia soluciones más sostenibles y
justas.
Resumen 48-53:
México es un país con una rica y compleja historia que abarca miles de años. Antes de la llegada de los
europeos, el territorio que hoy conocemos como México estaba habitado por civilizaciones
prehispánicas avanzadas, como los mixtecos, mayas, mexicas, zapotecas y otros. Estas civilizaciones
desarrollaron sistemas políticos, económicos y culturales sofisticados, que dejaron un legado que sigue
vigente en el México actual.
Algunas teorías sugieren que el continente americano fue poblado originalmente por migraciones
provenientes de Asia, lo que llevó a un vasto desarrollo y diversidad cultural. Este desarrollo cultural dio
origen a la diversidad multiétnica, multilingüe y multicultural de México. Las culturas precolombinas en
América se adaptaron a diferentes condiciones ambientales, lo que llevó a la formación de regiones
culturales únicas, como Mesoamérica, Aridoamérica y Oasisamérica.
Mesoamérica, por ejemplo, fue una de las regiones más desarrolladas culturalmente, con civilizaciones
como los mayas y los mexicas, que construyeron ciudades impresionantes y desarrollaron sistemas de
escritura, matemáticas y astronomía avanzados.
Aridoamérica, por otro lado, se caracterizó por un clima árido y una forma de vida más nómada, basada
en la caza y la recolección. Oasisamérica, ubicada en el norte de México y el suroeste de los Estados
Unidos, fue una región donde las comunidades desarrollaron sistemas de agricultura en áreas
desérticas, gracias a la presencia de oasis.
Estas regiones florecieron entre los años 2500 a.C. y 1500 d.C., dejando un legado que sigue vigente
en el México actual. La herencia genética, las características lingüísticas, las estructuras sociales
comunitarias y las expresiones culinarias son solo algunos de los aspectos que reflejan la riqueza
cultural de México. Esta diversidad es un recordatorio de la importancia de valorar y preservar el
patrimonio cultural del país.
Por ejemplo, la cultura maya, que floreció en el sureste de México y Centroamérica, dejó un legado
impresionante en arquitectura, matemáticas y astronomía. Sus ciudades, como Chichén Itzá y
Palenque, son testimonio de su avanzado conocimiento y habilidades arquitectónicas. Al estudiar estas
civilizaciones, podemos apreciar la riqueza cultural de México y entender mejor las raíces de su
identidad.
En resumen, México es un crisol de culturas que ha sido moldeado por una historia compleja y diversa.
Al comprender y valorar esta historia, podemos apreciar la riqueza cultural de México y trabajar hacia
un futuro que respete y celebre esta diversidad.