El poema celebra el inicio de la escuela como una aventura llena de emoción, nuevos amigos y oportunidades de aprendizaje. Destaca la importancia de la curiosidad y la creatividad en el proceso educativo, comparando la escuela con un barco que navega en el mar del saber. Invita a los niños a soñar y descubrir un mundo lleno de posibilidades.