Saussure
Para Saussure el lenguaje es una capacidad humana universal para expresar
pensamientos y sentimientos a través de los signos. El lenguaje es entendido como
un objeto binario, tiene por un lado un componente social que es la lengua, y por
otro lado un componente individual que es el habla.
Para Saussure la lengua es un sistema de signos en donde cada elemento está
distribuido y organizado para accionar en forma unificada. Mientras que el habla es
el uso individual del sistema, es decir, los que hacemos al hablar.
Saussure postula pensar al sistema de la lengua como parte de la ciencia general
que estudia los signos, lo que llamó Semiología.
La lingüística es parte de la Semiología y de la Sociología, y estudia el sistema de la
lengua o las leyes que se extraen del análisis comparativo de varias lenguas
diferentes. Como el lenguaje se ofrece como un objeto perteneciente a distintos
fenómenos, Saussure propone hacer una distinción entre lo esencial (la lengua) de
lo accesoria (él habla).
El objeto de estudio de la lingüística de Saussure es la lengua, es por eso que la
separa del habla, y así es posible desarrollar una lingüística de la lengua por un lado
y una lingüística del habla por otro.
Lengua Habla
Es social porque es un conocimiento o Es individual porque involucra a los
una representación común y compartida hechos individuales de cada hablante
por la comunidad hablante. en el uso de esa lengua.
Es psíquica porque es un conocimiento Es psicofísica porque implica una
que tiene asiento en la mente-cerebro codificación en el cerebro (actividad
de los hablantes, es un conocimiento mental) que constituye una articulación
concreto y no abstracto, aunque se con la participación de los órganos de
encuentre en la mente. habla
Es homogénea porque es un sistema Es heterogénea porque involucra
de signos en el que solo es esencial la aspectos psicofísicos y es de carácter
unión del concepto con la imagen variable.
acústica.
Es pasiva porque es una información Es activa porque cuando el hablante
que el hablante posee y que involucra quiere transmitir algo, trae ese
procesos psíquicos o mentales e conocimiento que tiene de la lengua y lo
involuntarios del hablante produce, ese acto de producción es
voluntario
¿Dónde ubica Saussure al terreno de la lengua en un circuito de habla?
En primer lugar, el hablante “A” articula en su mente un concepto con una imagen
acústica. Al estar en su mente, es un conocimiento psíquico.
Ese conocimiento psíquico se actualiza y se traslada al aparato fonador del
hablante, mediante el cual se produce la cadena de habla.
Este fenómeno es un proceso fisiológico porque están comprendidas cuestiones
psíquicas (asociación del concepto e imagen acústica) y cuestiones articulatorias
(sistema de fonación/audición)
Cuando se transmite ese mensaje en forma sonora, éste viaja por el aire y así se
produce un proceso físico. Esa cadena de habla, en tanto fenómeno físico, llega al
oído del oyente “A” y en esa audición también se produce un proceso de tipo
fisiológico. Gracias a ese proceso fisiológico de la audición, el oyente “A” realiza la
asociación de imagen acústica y concepto (proceso psíquico).
Entonces, el terreno de la lengua se ubica solo en el proceso psíquico del circuito de
habla, es decir, cuando se produce la asociación entre un concepto u una imagen
acústica. El resto de los factores involucrados en el circuito de habla están por fuera
del objeto de la lengua, ya que pertenecen al terreno del habla, porque el habla
involucra aspectos fisiológicos y físicos, no solo psíquicos.
¿Cómo define Saussure al signo lingüístico?
Saussure define al signo lingüístico como una relación recíproca entre el concepto y
una imagen acústica, a las que luego les dará la redefinición de SIGNIFICADO y
SIGNIFICANTE. El Significado (el concepto) es la representación mental o psíquica
de una idea, y un concepto social, ya que es común a todos los hablantes. El
Significante (imagen acústica) es la huella mental del sonido, es decir, la
representación psíquica del sonido.
Teoría del signo. Principios y propiedades del signo lingüístico.
Principio de arbitrariedad del signo lingüístico: El signo lingüístico es arbitrario
porque, la unión entre el significado y el significante está sustentado en la
convención social, es decir que es producto de un acuerdo social. Esta relación
entre significado y significante es inmotivada ya que no hay motivo para justificar
esta relación por fuera de la convención social. Los signos lingüísticos, al ser
puramente convencionales, son el único sistema que cumple enteramente con la
condición de arbitrariedad.
Refutación: En el caso de las onomatopeyas, por ejemplo, el ladrido de un perro,
en inglés se representa como “woof” y en castellano como “guau” pero el sonido que
hace un perro al ladrar es siempre el mismo.
Contra argumentación: Es por eso que Saussure dice que el hecho de que cada
sistema de una lengua representa el sonido de diferente manera depende de su
sistema fonológico. Esto prueba que se sigue tratando de una convención social, y
no de una representación diferente del sonido.
Principio del carácter lineal del signo lingüístico: El signo lingüístico es de
carácter lineal porque, el significante, por ser de naturaleza auditiva, se desarrolla
en una dimensión temporal, es decir que el signo lingüístico y la cadena de habla no
pueden expresarse al mismo tiempo, sino que es necesario extender y desarrollar
esa cadena de fonemas en la dimensión temporal.
Propiedad de la inmutabilidad del signo lingüístico:
El signo lingüístico es inmutable porque: No hay razón para modificar la relación
entre el significado y el significante. (Ejemplo: No hay razón para que “mesa” deje
de ser el significado de “mueble de cuatro patas”).
El hablante no puede modificar voluntariamente la asociación que hay entre los
significados y los significantes de una lengua ya que es una asociación heredada.
Los signos constituyen un sistema que es complejo debido a la multitud de signos
que establecen relaciones entre sí. Entonces, esas relaciones plantean una
complejidad que establece que el cambio de signo, al estar vinculado con otros
signos del sistema, sea inmutable.
La lengua es uno de los pocos sistemas semiológicos que está difundido en la
totalidad de los hablantes de una comunidad, y se usa en todo momento.
Propiedad de mutabilidad del signo lingüístico:
El signo lingüístico es mutable porque teniendo en cuenta una variable temporal
(diacronía) se puede observar cambios en las asociaciones de significado y
significante.
Diacronía y Sincronía
Según Saussure, que el signo lingüístico sea mutable e inmutable a la vez no es
una contradicción, sino que son puntos de vista que se completan. Porque la
alteración (mutabilidad) es posible si, y sólo si, en el resto de los aspectos del
sistema de la lengua persiste la materia antigua (inmutabilidad).
El análisis Diacrónico describe la evolución historia de una lengua a lo largo del
tiempo.
El estudio Sincrónico se detiene en analizar el estudio particular de esa lengua en
una determinada época o periodo temporal.
Teoría del valor.
El valor es la capacidad que tiene cada signo de diferenciarse con otro. En otras
palabras, el valor lingüístico se define por lo negativo. (Lunes es lo que no es
Martes) Este valor es arbitrario ya que la comunidad se lo otorga.
El valor lingüístico puede estar en el aspecto del significado o del aspecto del
significante.
El valor lingüístico en su aspecto conceptual (SIGNIFICADO)
El valor es un elemento de la significación. La noción de valor resulta de la
presencia simultánea de otros signos. Dentro de un sistema va a haber palabras, las
cuales pueden llegar a tener ciertos conceptos o ideas vecinas. Estas palabras se
limitan recíprocamente. El valor lingüístico está constituido, por un lado, por una
cosa desemejante susceptible de ser cambiada por otra cosa cuyo valor se está por
determinar. (Cambiar una palabra por una idea) Y, por otro lado, el valor está
constituido por cosas similares, comparables con aquellas cuyo valor se está por
ver. (Cambiar una palabra por otra palabra)
El valor lingüístico en su aspecto material (SIGNIFICANTE)
Saussure dice que cuando pronunciamos una palabra, el sonido no es relevante,
sino que lo importante son las diferencias fónicas. Esto es así porque, las
diferencias fónicas distinguen una palabra de las demás, y porque llevan la
significación de esa palabra. Los fonemas son entidades opositivas, relativas y
negativas. El significante lingüístico está constituido por las diferencias que separan
su imagen acústica de las demás. (El significante de cama está constituido por las
diferencias fónicas de cama, que lo distinguen del significante cara.)
Relaciones sintagmáticas y paradigmáticas.
Saussure dice que las relaciones entre los signos (asociación del significado y el
significante) se desarrollan en dos esferas diferentes. Por un lado, las relaciones
sintagmáticas, y por otro lado las relaciones paradigmáticas.
En las relaciones sintagmáticas, los signos se organizan en una cadena de habla,
la cual está basada en el principio de linealidad, lo que impide pronunciar dos
fonemas al mismo tiempo.
Las relaciones sintagmáticas se definen por ser al menos dos o más unidades
consecutivas que se vinculan por encadenamiento y por contextualización. Las
relaciones paradigmáticas no se forman mediante la cadena de habla, sino que es
ausencia de ella, por lo tanto, las palabras tienen una asociación en la memoria del
hablante, la cual se podría ver como un “memoria virtual”.
Estas asociaciones pueden ser: Por un lado, por analogía del concepto, es decir,
desde el lado del significado. Por ejemplo: Educación y Enseñanza. Y, por otro lado,
por la analogía de la comunidad de la imagen acústica, es decir, desde el lado del
significante. Por ejemplo: Enseñanza – Templanza – Balanza.
PEIRCE
TRES PRINCIPIOS GENERALES
Peirce desarrolló una teoría semiótica que es a la vez: general, triádica y
pragmática.
Es general: ya que tiene en cuenta la experiencia emocional, práctica e intelectual;
que incluye todos los componentes de la semiótica; que generaliza el concepto de
signo.
Es triádica: ya que se basa en tres categorías filosóficas: primeridad, segundidad y
terceridad; que posee tres términos en relación: el signo o representamen, el objeto
y el interpretante.
Es pragmática: ya que tiene en cuenta el contexto en el que se producen y se
interpretan los signos; que define al signo por su efecto sobre el intérprete.
LAS CATEGORÍAS FUNDAMENTALES DE LA SEMIÓTICA
Según Peirce, tres categorías son necesarias y suficientes para dar cuenta de toda
la experiencia humana. Estas categorías corresponden a los números primero,
segundo y tercero. Ellas han sido designadas como "primeridad", "segundidad", y
"terceridad.
LA PRIMERIDAD: La primeridad es una concepción del ser, que es independiente
de cualquier otra cosa. Debemos tener claro que, en la primeridad, sólo hay unidad.
La primeridad pertenece al reino de la posibilidad, y se vive dentro de una especie
de instante intemporal. La primeridad corresponde a la experiencia emocional.
LA SEGUNDIDAD: La segundidad es el modo de ser que es en relación a otra
cosa. La segundidad opera dentro de un tiempo discontinuo, donde un determinado
evento se produjo en un momento determinado antes de otro evento que fue su
consecuencia.
La segundidad corresponde a la experiencia práctica.
LA TERCERIDAD: Mientras la segundidad es una categoría de la individualidad, la
terceridad y la primeridad son categorías de generalidad. Pero la generalidad de la
primeridad está en el nivel de la posibilidad, y la generalidad de la terceridad en el
nivel de la necesidad y, por lo tanto, de la predicción.
Según Peirce, un signo puede ser simple o complejo.
A diferencia de Saussure, Peirce no define el signo como la unidad mínima de
significación. Cualquier cosa o fenómeno, sin importar su complejidad, puede
considerarse como un signo desde el momento en que entra en un proceso de
semiosis.
El proceso de semiosis implica una relación triádica entre un signo o representamen
(un primero), un objeto (un segundo) y un interpretante (un tercero).
El representamen es algo que representa otra cosa: su objeto. Antes de que se
interprete, el representamen es una pura potencialidad: un primero.
El objeto es lo que el signo representa. El signo puede expresar algo sobre el
objeto, con tal de que dicho objeto ya sea conocido por el intérprete mediante
experiencia colateral. Por ejemplo, un pedazo de papel de color rojo que se utiliza
como una muestra de color para una lata de pintura indica sólo el color rojo del
objeto, ya que se supone que ya se saben todas sus otras características. Si el
intérprete sabe, por otra parte, que el pedazo de papel se refiere a una lata de
pintura, entonces, y sólo entonces, la muestra le da la información de que la pintura
debe ser de color rojo.
Para decirlo de forma más breve, Peirce distingue el objeto dinámico (el objeto en
la realidad) del objeto inmediato (el objeto tal como está representado por el
signo).
En nuestro ejemplo, la lata de pintura es el objeto dinámico, y el color rojo (de la
pintura en la lata) es el objeto inmediato. Al ser interpretado, el representamen tiene
la capacidad de desencadenar un interpretante que completará una primera
semiosis. Ese primer interpretante, a su vez se convierte en un representamen de
una segunda semiosis, lo que activa un nuevo interpretante que hace referencia (de
alguna forma) al mismo objeto de la primera semiosis, permitiendo así que el primer
representamen haga referencia al primer objeto. Y así sucesivamente, ad infinitum.
Por ejemplo, la definición de una palabra en el diccionario es un interpretante de la
palabra, porque la definición se refiere al objeto (= lo que la palabra representa) y
por lo tanto permite que el representamen (= palabra) se refiera a este objeto. Sin
embargo, con el fin de ser entendida, la propia definición requiere una serie, o más
exactamente, un conjunto de otros interpretantes (otras definiciones) ... Por lo tanto,
el proceso de la semiosis es teóricamente ilimitado. Estamos comprometidos en un
proceso de pensamiento que es siempre incompleto y que siempre ha comenzado
con anterioridad.
Charles Peirce fue un lógico, epistemólogo, divulgador de teorías científicas, sin
embargo, no un lingüista, argumentando que, en todas sus investigaciones,
siempre lo vio desde una perspectiva de la lengua.
A diferencia de Saussure, Peirce establece que el estudio de la lengua se
denomina “semiótica”, no “semiología” y sostiene que lo que el hombre
puede conocer son signos, los cuales se conocen por medio de experiencia
personal. Cuando el habla de signos se refiere a signos de todo tipo, no como
Saussure que solo había hablado de los signos lingüísticos.
Peirce define al signo como aquello que está en lugar de otra cosa (esta definición
es muy amplia, lo que permite dar ejemplos de signos de todo tipo). Para él el signo,
a diferencia de Saussure es en base a dicotomías, es en tricotomías, en donde se
encuentran tres componentes.
¿Qué es el signo?
Según Peirce, un signo es sinónimo y equivalente total a un “representamen”
(sumado a un interpretante mental). Es algo que está presente y es la cualidad
material, el soporte material del signo, donde está para algún aspecto alguien, por
algo. Cabe destacar que no necesariamente un representamen es un signo como
tal.
Ese “aspecto, alguien o algo” recién mencionados se pueden interpretar de
manera individual.
En algún aspecto: Se refiere al fundamento, siempre hay una representación, por
ende, siempre hay un recorte y no hay algo en su totalidad, los signos son una
construcción, una representación de la realidad, no ésta en su totalidad. Por ende,
se refiere al representamen en sí.
Por algo: Se refiere a la cualidad del objeto (símbolos, íconos e índices).
Para alguien: Se refiere al interpretante, que le encuentra sentido y significado.
Un signo es la relación triple entre un representamen, un objeto y un
interpretante.
El signo en Pierce tiene 3 características:
General: incluye todos los signos posibles, no sólo los lingüísticos.
Pragmático: el signo se desarrolla en la práctica. A Pierce le interesa la relación
hombre-signo (como conoce la realidad).
Triádico: tiene el signo tres instancias recíprocas (cooperación) R, O, I, que son
dependientes. Es la unión de dos elementos que producen un tercero (I) diferente a
ellos.
Primera tricotomía de signos ¿Como es la experiencia y como se divide?
Primeridad (cualidades): Modo de ser de aquello que es como es positivamente
y sin referencia a ninguna otra cosa. Ejemplo de esto son los sentimientos, las
cualidades. No se relacionan con nada más cuando se piensan en estos, “azul”
se piensa en el color y en nada más. Suelen ser conceptos más bien abstractos.
Secundidad (hechos): Signo que remite a otra cosa u otro signo (pseudo
reacción en cadena). Ejemplo de esto es el hecho que una persona es pervertida,
ya que viene de un lugar perverso. Es una experiencia que viene con una
sensación.
Terceridad (vínculo entre la primeridad y la secundidad): Relación establecida a
través de una ley (convención social), y necesita la aparición de un tercero. Por
ejemplo, el color rojo del semáforo no te detiene físicamente, sino que su ley te
indica que lo hagas.
Un signo es un primero, donde se encuentra la cualidad material, que se
vincula con un segundo, los hechos. Esta vinculación es la terceridad, dada
por los signos. Así se da la base de su semiosis.
Peirce plantea la semiosis infinita, ya que el proceso de representación de los
signos es infinito (objeto-representamen-interpretante). Para cada representamen
hay un interpretante, cuando le asignamos sentido se amplía el conocimiento.
Segunda tricotomía de signos ¿Cómo se interpreta un objeto?
Icono: Signo que representa un objeto y remite a él, siendo imágenes, dibujos,
fotos, etc. Es una aproximación, ya sea lejana o cercana, a algo real. Es una
relación de analogía. Todo signo es icónico. Sumando el objeto a la primeridad, se
da como resultado el ícono.
Índice: Signo que indica algo, ya sea un sentimiento o un concepto a partir de un
objeto representado. Siendo huellas (si hay huellas hubo una presencia que pisó),
un rayo (que va a haber una tormenta), etc. Un ejemplo es tanto icono como índice
porque indica la existencia de alguien o de un lugar. Sumando el objeto a la
secundidad, se da como resultado el índice.
Símbolo: Signo que simboliza al objeto, que denota en virtud de una ley. Siendo las
luces de los semáforos, las banderas, carteles como el de “prohibido fumar” ya que
indican una convención social o ley. Las palabras son símbolos, ya que simbolizan
con “ruido” un signo. Es arbitrario, remite a una significación acordada. Depende del
contexto, cultura y sociedad. Sumando el objeto a la terceridad, se da como
resultado el símbolo.
Pese a que puede sonar a que hay una importancia de una cosa sobre la otra,
no es así. Las tres partes de las dos tricotomías tienen igual importancia una
con la otra, ya que las tres hacen el proceso de semiosis con igual
importancia.
Teoría de Martin Joly ¿Qué clase de íconos hay?:
Martín Joly vino a profundizar la segunda tricotomía, en especial el concepto de
icono, formando una nueva relación entre tres conceptos, donde son las tres clases
de íconos que puede haber.
Imagen: Relación de analogía cualitativa entre el significante (representamen) y el
referente (objeto dinámico), siempre unida a la idea de semejanza. Por ejemplo,
Donald Trump es igual a la foto de Donald Trump. Estas mismas, las imágenes, se
profundizan luego.
Diagrama: Relación de analogía relacional. Por ejemplo, estar arriba de un
anagrama representa la jerarquía de una empresa, como CEO.
Metáforas: Relación de paralelismo cualitativo. Imágenes que están metaforizando
un concepto. Por ejemplo, propagandas metafóricas de perfumes, donde Antonio
Banderas o “x” representan la seducción.
Joly también profundizó las imágenes.
Fabricadas: Imágenes que se fabrican para dar ilusión de la realidad y son íconos
perfectos, por ejemplo, los hologramas.
Como registro: Imágenes que se crean a partir de la realidad y no son fabricadas,
pero son tan parecidas a la realidad que crean una ilusión, por ejemplo, foto que
saca una periodista.
Proceso tríadico de inferencia: Proceso porque es dinámico, es la acción de ir
hacia adelante. De inferencia porque cada vez que interpretamos un signo, se sacan
conclusiones de ese signo. Deducir e interpretar es un razonamiento lógico que
lleva a cabo el pensamiento. Se puede dar por:
DEDUCCIÓN: de lo general a lo particular “todos los hombres son mortales. Juan es
hombre, por lo tanto, es mortal”.
INDUCCIÓN: de lo particular a lo general “paloma, gorrión, águila son ovíparos, las
aves son ovíparas” (para que la inducción tenga validez debo llegar a una
conclusión universal)
ABDUCCIÓN: proceso que realizamos todos los días. Es una hipótesis que tiene
que ver con la intuición o predicción.
zecchetto
¿Qué es la semiótica?
La semiótica es una ciencia que depende de la “realidad de la comunicación”.
Primero vivimos y nos comunicamos: en un segundo momento, reflexionamos sobre
su sentido, su estructura y funcionamiento.
Fue bautizada con el nombre de semiología por Saussure.
El estatuto científico sólo se planteó XX, con los estudios sistemáticos de Saussure
y de Pierce.
Saussure desde la lingüística. El considerar la semiología como relacionada con la
psicología social y asociada a los procesos que se derivan de ella.
Desde la vertiente filosófica el filósofo norteamericano Pierce introduce el término
semiótica para indicar el estudio de los signos. Desde las perspectivas de Pierce se
Se basa en la lógica filosófica. Finalmente, en 1969 la asociación internacional de
estudios semióticos unifico las posiciones y se adoptó el término semiótica.
Ana Torresi
Modalidad: La modalidad es la manera en que el sujeto enunciador introduce su
‘huella’ en el texto. Todo aquello que solemos considerar como “subjetivo” en un
texto son modalizaciones: la modalización introduce en el texto información acerca
del sujeto enunciador y de los sujetos del enunciado: lo que son, lo que hacen, lo
que piensan o creen, los valores, los juicios de evaluación, etc…
Modalidad aseverativa: expresa una relación interpersonal a partir de la cual el
hablante se compromete con el oyente a que su enunciado es verdadero.
Modalidad interrogativa: implica un deseo del enunciador de recibir una respuesta
por parte del enunciatario.
Modalidad imperativa: hace referencia el deseo del locutor de que el alocutario
realice una acción.
Polifonía: para designar la presencia de varias voces en el mismo enunciado. No
solo se incluye su voz sino que también la de otros enunciadores,
Intertextualidad: incorporación de otros textos en un texto dado en forma de plagio,
homenaje, parodia, crítica, etc.
BENVENISTE
Emilie Benveniste fue fundador de la teoría de la enunciación y fue bastante
redundante en aclarar que los signos pertenecen a un sistema.
Plantea la idea de múltiples sistemas de signos y cuál es el puesto de la lengua
entre todos los sistemas, postulando que lo que tienen en común todos los sistemas
son la significancia (posibilidad y modo de significar) y los signos.
Por ende, un signo es algo distinto de su significado, ya que ambos tienen que estar
dentro de un mismo sistema y los signos significan dentro de su sistema.
A diferencia de Pierce y Saussiure, no se plantea la constante relación entre
un número, dos y tres respectivamente, por ejemplo, sino que se plantean
conceptos de manera más aislada.
Semiótica y semántica:
No todos los sistemas son estrictamente lingüísticos, pueden ser de escritura,
monetarios o más. Sin embargo, el sistema de la lengua es quien interpreta todos
los demás sistemas. Ésta aporta al mismo tiempo la significancia de los signos
(semiótica) y la significancia de la enunciación (semántica), de manera que es el
único sistema que tiene una doble significancia.
Semiótica: Es la que adquieren los signos en el sistema.
Consiste en una significancia cerrada cuyas unidades son binarias, se oponen unas
a otras en el sistema, reconociéndose al distinguirse de otros.
Semántica: Cuando el signo ya no depende del sistema sino del discurso.
El interpretante comienza a ser parte del discurso, hay una construcción del ego,
aparece la subjetividad en el lenguaje. El sentido va a estar dado por la totalidad del
discurso y hay que dar cuenta del contexto, no dado por la suma de unidades.
Lo semiótico (el signo) debe ser reconocido y lo semántico (el discurso) debe
ser comprendido.
Para Benveniste el lenguaje no es posible sino porque cada locutor se pone como
sujeto y remite a sí mismo como yo en su discurso, y plantea al mismo tiempo otra
persona al que remite como tú o vos. El lenguaje está organizado de tal forma
que permite a cada locutor apropiarse de la lengua entera designándose como
yo.
Teoría de la enunciación:
La enunciación es el acto individual del uso de la lengua, acto de apropiación y
producción de la lengua por parte de un sujeto (yo) que apela a otro sujeto (vos) en
un espacio y tiempo determinados.
Esto permite al hombre comunicar su subjetividad. Es una actividad realizada por
dos protagonistas, un enunciador y un enunciatario.
Cuando hay un enunciado, hay:
Un enunciador: Primera persona, quien habla.
Un enunciatario: Segunda persona, a quien se habla.
Una tercera persona: De quien se habla.
Un referente: De lo que se habla.
Todo proceso tiene como resultado un discurso. Al discurso se lo puede analizar
a través de deícticos y apelativos. Por ende, el discurso se genera por la
enunciación y debe ser entendido.
*La subjetividad y los deícticos y apelativos se analizarán más adelante en este
resumen.*
Signo lingüístico según Benveniste:
Es fundamental y obligatorio que el signo sea reconocido en su sistema, por ende,
este existe cuando es reconocido por el enunciatario.
Un signo está constituido por unidades, las cuales son signos, y a su vez, los signos
tienen unidades, pero no necesariamente estas tienen que ser signos.
Subjetividad:
Benveniste plantea la subjetividad como la capacidad del enunciador de plantearse
como sujeto y aquello a través de lo cual un individuo puede crear una visión.
Es por él y en el lenguaje que el ser humano se construye un objeto. Es a través de
él que se funda un ser, un ego. También cabe aclarar que gracias a la subjetividad,
el discurso es opaco, ya que hace que este cambie según el enunciador.
Es ego, el enunciador, quien dice ego (yo). Por ende, el hecho de que alguien
pueda decir yo es por el “vos”, por la dimensión del enunciatario. El presente
verbal es el presente de la enunciación. Si digo “Yo hablé”, se hace referencia a
ese hecho como pasado del aquí y ahora. Esto se explica mejor en los deícticos y
apelativos.
Deícticos y apelativos:
Deixis (Deícticos): Es el señalamiento de los elementos que conforman una
enunciación. Son formas vacías de significado que se actualizan en el discurso. Su
significado no es fijo, es ocasional. Su interpretación necesita ser puesto en un
contexto de enunciación, sin esto se encuentra vacío de significado. Caracteriza a
los actantes de la enunciación y su espacio temporal (yo, aquí, ahora):
Deixis de persona: Marca la existencia de un sujeto. Pronombres personales. Yo,
vos, ellos, ustedes, etc. Puede ser también un verbo, fui, nació, iré. Yo y tú (o vos)
son deícticos puros.
Deixis de espacio: Marca un espacio presente allí, aquí, cerca, lejos. No puede ser
nunca un lugar fijo, debe ser capaz de variar según su contexto.
Deixis de tiempo: Marca un tiempo presente, irá, corrió, mira, 5 minutos, 2 meses,
hace 3 semanas. No puede ser una fecha fija.
Apelativos: Son todas las maneras para referirse a una persona, veáse, apodos,
nombres, “boludo”, o profesión. Estos pueden dividirse según la persona a la que se
refiere.
Locutivo: Todo lo que refiere al “yo” o “nosotros”.
Alocutivo/Vocativo: Todo lo que se refiere al “vos” o “ustedes”.
Delocutivo: Todo que se refiere al “ella”, “ellas” o “él”, “ellos”
Nosotros: La deixis de persona se puede profundizar cuando el ego (yo) se
complementa con la segunda y tercera persona. Osea, cuando el yo es plural.
Nosotros Inclusivo: Es el ego más la segunda persona, de esta manera se
incluye tanto a el enunciador y el enunciatario.
Nosotros Exclusivo: Es el ego más la tercera persona, de esta manera se
incluye tanto a el enunciador y al sujeto del cual se está hablando.
Nosotros de Extensión Máxima: Es el ego más la segunda y tercera persona,
de esta manera se incluye tanto a el enunciador, al enunciatario, y al sujeto del cual
se está hablando.
Es importante resaltar que no se pueden dar ejemplos de “los nosotros”, ya que
depende el contexto de la situación su utilización, darlos de ejemplo significaría
acotarlos de una manera genérica y no se entendería. Cabe destacar que cuando el
enunciatario es plural, este es “ustedes”, a su vez que cuando la tercera persona es
plural, es “ellos “o “ellas”
Modalidades (Teoría de Maingueneau)
Es la relación entre el enunciador y lo que se expresa. Es una forma lingüística de
un juicio intelectual afectivo o una voluntad del hablante que lo expresa. Son
transformaciones sintácticas que se hacen sobre la oración. Caracteriza la manera
en que el enunciador presenta el contenido que desea transmitir. Estas se pueden
dividir en tres, las cuales cada una tiene sus subdivisiones.
De enunciación:
Declarativa: Hay una declaración, generalmente todos los discursos lo son. Por
ejemplo, “Hoy llueve”, “Hoy no llueve”.
Interrogativa: Interrogar, usualmente de manera retórica y/o esperando una
respuesta obvia al preguntar. Por ejemplo, “¿Llueve?” (mientras está lloviendo a
cantaros).
Exclamativa: Exclamar, se suele necesitar un contexto lógico para exclamar, uno
no grita porque sí. Por ejemplo, “¡ARANZA!”.
Imperativa: Ordenar, se refuerza algo. Por ejemplo, “Date cuenta”.
De enunciado:
Lógico: Es falso, verdadero, probable, posible. Por ejemplo, “Es falso porque…” “Es
posible porque”.
Apreciativo: Los sentimientos, lo feliz, lo triste, etc. Por ejemplo, “Por desgracia”.
De mensaje.
Subjetivemas:
Son las palabras, de cualquier clase, donde en un discurso se muestra la opinión del
enunciador con respecto a lo que se dice. Depende del contexto del discurso, la
connotación que se les dé a estos. Estos pueden ser.
Sustantivos: “Obra maestra” “Sin alma”
Adjetivos: “Acerrimo”
Verbos: “Tragarse”, “Imprescindibles”
Adverbios: “Sencillamente"
Diferencias Subjetivemas y Modalidades:
“Lamentablemente, la reunión terminó” → Modalidad de enunciado apreciativo
“La reunión terminó lamentablemente” → Adverbio
Mundo Comentado / Mundo Narrado:
El hablante puede tomar dos formas en la locución:
Mundo Comentado: Se utiliza principalmente los verbos derivados del presente. Se
compromete con lo que pasa, y compromete también a los demás. De naturaleza
comentativa, suelen ser textos de opinión. Por ejemplo, “Yo leo, he leído, yo voy a
leer”.
Mundo Narrado: Se utiliza principalmente los verbos pretéritos. Se aleja de lo que
dice, tomándolo como algo del pasado. Suelen ser historias, cuentos. Por ejemplo,
“Yo leí, yo había leído, leería”.
ECO
El lector modelo.
El texto representa una cadena de artificios expresivos que el destinatario debe
actualizar, porque es el que le debe dar sentido. El emisor es el Autor. Cuando un
texto debe ser actualizado es porque está incompleto. Todo mensaje postula
una competencia gramatical por parte del destinatario, incluso en una lengua que
solo el emisor conoce. Abrir el diccionario es aceptar “postulados de significación”:
un término sigue incompleto aún después de haber recibido una
definición. Las cosas tienen diferentes, infinitas.
La función del lector requiere ciertos movimientos cooperativos, activos y
conscientes por parte del mismo.
En la actualización primero el lector debe actualizar su enciclopedia, en segundo
lugar un texto quiere dejar al lector la iniciativa interpretativa, quiere que alguien lo
ayude a funcionar. Un texto se emite para que alguien lo actualice.
El lector modelo, es el conjunto de felicidad que debe satisfacer para que el
contenido potencial quede actualizado. El autor y el lector modelo son estrategias
textuales. El autor se imagina a su lector modelo y viceversa. Es más segura la
hipótesis que hace el lector que la que hace el autor.
Generar un texto significa aplicar una estrategia que incluye las previsiones de los
movimientos del otro. El estratega fabrica un modelo de adversario.
Para organizar su estrategia textual debe referirse a una serie de competencias y
debe prever un lector modelo.
Se construye el lector modelo mediante una estrategia textual.
Textos abiertos y textos cerrados.
●Textos cerrados: Va dirigido a un tipo de lector, a alguien especializado o muy
relacionado con el tema que se escribe. Tiene un enfoque específico, muy técnico.
Sólo prevé una forma de descodificación.
●Textos abiertos: supone que el autor puede “jugar” con el texto previendo las
distintas interpretaciones que del mismo se pueden hacer. De modo tal que las
diferentes interpretaciones no sean tan disímiles como para excluirse sino todo lo
contrario, pueden complementarse. Está abierto a una libre interpretación. Establece
la cooperación que tiene el lector con el autor, ya que el primero puede interpretar
diferente el texto del segundo.
Uso e interpretación.
El uso libre de un texto tomado como estímulo imaginativo es distinto a la
interpretación de un texto abierto. La noción de interpretación supone una dialéctica
entre la estrategia del autor y la respuesta del lector modelo. La cadena de las
interpretaciones es infinita.
Los textos cerrados son más resistentes al uso que los textos abiertos porque no es
probable que se modifique el sentido
que buscan crear.
BATJIN
Las diversas esferas de la actividad humana están todas relacionadas con el uso de
la lengua. El uso de la lengua se lleva a cabo en forma de enunciados (orales y
escritos) concretos y singulares que pertenecen a los participantes de una u otra
esfera de la praxis humana. Estos enunciados reflejan las condiciones específicas
por su composición o estructuración. Cada esfera del uso de la lengua elabora sus
tipos relativamente estables de enunciados, a los que denominamos géneros
discursivos. La riqueza y diversidad de los géneros discursivos es inmensa porque
las posibilidades de la actividad humana son inagotables y porque en cada esfera
de la praxis existe todo un repertorio de géneros discursivos que se diferencia y
crece a medida de que se desarrolla y complica la esfera misma.
El estudio de los géneros discursivos se limitó a la especificidad del habla cotidiana,
tomando por modelo (a veces), los enunciados intencionadamente primitivos.
Bajtin plantea estudiar todos los géneros discursivos, desde varios enfoques de
estudio, no como los géneros literarios que sólo se han examinado dentro de su
especificidad artística y literaria, y no como determinados tipos de enunciados que
se distinguen de otros tipos pero que tienen una naturaleza verbal (lingüística)
común.
Una relación que se puede establecer entre las esferas de la vida social y el uso de
la lengua es que para toda acción que se realice en sociedad es necesario utilizar la
lengua. Es por esto que esta última es tan multiforme como actividades humanas.
Su uso se lleva a cabo mediante enunciados.
Cada esfera social elabora sus propios enunciados, que se llaman géneros
discursivos.
Enunciado: es la unidad de comunicación discursiva, conformado por tema, estilo y
estructura, se encuentra en un contexto y está delimitada con precisión por el
cambio de sujetos discursivos, y que termina con el hecho de ceder la
palabra al otro.
Propiedades del enunciado:
●Límites : todo enunciado tiene un comienzo y un fin absoluto, que está
determinado por los cambios de los
sujetos hablantes (emisor). Ej.: pregunta/respuesta – afirmación/negación.
●Finalización : lado interior del cambio de sujetos hablantes. Este cambio puede
ocurrir sólo porque el hablante ha dicho o escrito todo lo que desea en un momento
determinado.
●Forma genérica : La elección de un género discursivo está determinada por la
naturaleza específica de una esfera dada de la comunicación verbal, por
consideraciones semánticas, por la situación concreta de comunicación verbal y por
la composición personal de los participantes.
Todo enunciado está preñado de respuesta (activa) porque todo enunciado
pertenece a alguien que le otorga expresividad y lo dirige a otro.
Todo enunciado es el eslabón de una cadena, de la cadena discursiva porque todo
enunciado es una respuesta y está hecho para obtener otra.
Género discursivo: son tipos relativamente estables de enunciados que elabora
cada esfera de uso de la lengua. Son agrupados porque tienen ciertas similitudes en
su contenido temático, su estilo verbal, y su composición.
Un texto se considera como género discursivo si incluye las siguientes
características: el tema-la estructura-el estilo-la función.
La comunicación sería imposible sin la existencia de los géneros discursivos ya que
no habría reglas y esto provocaría un desentendimiento entre los individuos. Sin la
existencia de los GD. No podríamos comunicarnos ni aprender nuevos géneros. Se
pueden diferenciar 2 tipos de géneros discursivos:
●Género primario (simples): surgen de una comunicación discursiva concreta,
donde hay un contacto inmediato con la realidad y con los enunciados de otros. Son
los géneros cotidianos, los diálogos del tipo cercano.
Forman parte de los géneros complejos, se transforman dentro de estos y adquieren
un carácter especial: pierden su relación inmediata con la realidad y con los
enunciados reales de otros, conservan su forma y su importancia cotidiana tan sólo
como parte del contenido de la novela, participan de la realidad tan sólo a través de
la totalidad de la novela, es decir, como acontecimiento artístico y no como suceso
de la vida cotidiana. Son orales.
Ejemplo: las cartas, saludos, las conversaciones, todo lo relacionado con un ámbito
más familiar.
●Género secundario (complejo): son agrupaciones de los géneros simples, en cual,
les da otra función del lenguaje, más allá del inmediato. Surgen en condiciones de
una comunicación cultural más compleja. Tienen un carácter mediato con la realidad
y con enunciados.
Ejemplo: De estos son las novelas, investigaciones científicas, enciclopedias,
artículos periodísticos, entre otros tipos de discursos. Son (generalmente) escritos.
Enunciado Oración
Pertenece a un hablante y determina Carece capacidad para determinar una
una respuesta. respuesta
Está orientado en la intención
Tiene un autor y un objetivo No tiene autor ni objetivo (no tiene
(expresividad) expresividad)
Se enfrenta de manera directa con la No tiene contacto mediato con la
realidad realidad
Tiene un tema y hace uso del lenguaje
Hay un cambio de hablantes que Las fronteras son delimitadas por los
determina fronteras signos gramaticales
El enunciado, además, es un núcleo problemático de extrema importancia. Una de
las esferas y problemas de la lingüística es, la estilística. Todo estilo está está
indisolublemente vinculado con el enunciado y con los géneros discursivos.
El estilo es la selección de recursos léxicos, fraseológicos y gramaticales de la
lengua. Hay tantos estilos como géneros discursivos, pero se pueden dividir entre
estilo general y estilo individual.
●El general es el que se encuentra estandarizado y se aplica en géneros como la
carta formal, etc.
●El individual es el que uno puede manipular, por ejemplo el género literario.
Los géneros determinan los tipos estilísticos, composicionales y temáticos del
enunciado porque cada esfera de la praxis humana tiene sus propios modos de
expresión, a cada una de ellas le corresponde un género discursivo distinto.
No es lo mismo escribirle una carta al rector de la UBA que escribirla a una tía en
España, el estilo indudablemente varía.
Cada enunciado tiene un estilo, en el género literario, un estilo individual forma parte
del propósito mismo del enunciado, pero no ocurre ello en los demás géneros. El
vínculo indisoluble entre estilo y género se revela en el problema de los estilos
lingüísticos o funcionales.
Bajtin sostiene que los géneros son “correas de transmisión entre la historia
de la sociedad y la historia de la lengua”, con esto intenta remarcar la
importancia que tienen los géneros discursivos: si se produce alguna
transformación en los cambios sociales repercuten en los cambios de la
lengua, ya que están íntimamente relacionados. En consecuencia, los géneros
discursivos absorben esas variaciones y pueden sufrir una reacentuacion o
bien puede llegar hasta crearse un nuevo género. El uso de las palabras en la
comunicación discursiva depende de un contexto particular. Lo que cabe
remarcar es que la vida del lenguaje está en el uso
social que hacemos de él. La dialogicidad de la cultura es una condición
imprescindible para entender cómo los diferentes géneros conviven y cómo
van superándose unos a otros.
Algunos conceptos definidos por Bajtin:
●Intertextualidad: es la incorporación de otros textos en un texto dado, en forma de
plagio, homenaje, parodia, sistemas descriptivos, etc. Ningún texto es creación
absoluta de la visión de un solo individuo, sino producto de sus relaciones con otras
obras. Es decir, cuando un texto se relaciona con otros.
●Dialogismo: es el uso de la lengua dirigido a alguien, siempre que se emite un
enunciado es para responder otro y siempre se espera una respuesta. (Real o
virtual).
*Polifonía: designa la presencia de varias voces en un mismo enunciado. El sujeto
de la enunciación no produce sólo su propio discurso sino que además incorpora las
voces de otros enunciados (“Nadie es Adam en la lengua”).
Eliseo Verón
En los 70, el concepto de “discurso” abre la posibilidad de un desarrollo conceptual
que está en ruptura con la lingüística. Una teoría de los discursos sociales se sitúa
necesariamente en un plano que no es el de la lengua. Además, este concepto
permite una reformulación conceptual, con una condición: hacer estallar el modelo
binario del signo y tomar a su cargo un “pensamiento ternario sobre la significación”,
sepultado bajo 50 años de lingüística estructuralista.
Este proyecto recibe el nombre de Teoría de la Discursividad o de los Discursos
Sociales.
La doble operación – separación / rearticulación entre teoría del discurso y
lingüística por un lado y reformulación conceptual con la ayuda del “pensamiento
ternario” por el otro- permitirá que la teoría de los discursos recupere problemas
olvidados: la materialidad del sentido y la construcción de lo real en la red de la
semiosis. De esta manera, esta teoría se inserta en una tradición translingüística. La
posibilidad de todo análisis del sentido descansa sobre la hipótesis según la cual el
sistema productivo deja huellas en los productos: “analizando productos se apunta a
procesos”.
Hipótesis de la Discursividad:
Eliseo Verón plantea que la teoría de los discursos descansa en una doble hipótesis:
A. Toda producción de sentido es necesariamente social: no se puede describir
ni explicar satisfactoriamente un proceso significante, sin explicar sus
condiciones sociales productivas.
B. Todo fenómeno social es, en una de sus dimensiones constitutivas, un
proceso de producción de sentido, cualquiera que fuere el nivel de análisis (
más o menos micro o macro sociológico).
TODOROV
Lo verosímil
El relato y el discurso no son un reflejo fiel de las cosas, sino que adquieren un valor
independiente. Las palabras son una entidad autónoma que se rige por leyes
propias. Los discursos no están regidos por una correspondencia con el referente.
Los discursos no están regidos por su correspondencia con lo real, sino que tienen
sus propias leyes. Todorov propone sacar al lenguaje de su transparencia ilusoria y
aprender a percibirlo para estudiar las técnicas por las cual se sirve.
Los 3 sentidos de lo verosímil:
1. Según Beaumarchais: lo verosímil era lo conforme a la realidad. Sentido más
ingenuo.
2. Según Platón y Aristóteles: lo verosímil es la relación del texto particular con
otro texto general y difuso, que es
la opinión pública.
3. Según los clásicos franceses: la comedia tiene su propio verosímil, diferente
del de la tragedia.
Actualmente se hablará de la verosimilitud de una obra en la medida en que esta
trate de hacernos creer que se conforma a lo real y no a sus propias leyes, dicho de
otro modo, lo verosímil es la máscara con que se disfrazan las leyes del texto, y que
nosotros debemos tomar por una relación con la realidad.
Una de las principales propiedades de lo verosímil es que la libertad del relato es
restringida por su pertenencia a un cierto modelo de escritura, a un género.
Para Todorov existen dos núcleos esenciales de lo verosímil:
1. Lo verosímil como ley discursiva; absoluta e inevitable (verosímil como
género)
2. Lo verosímil como máscara, como sistema de procedimientos retóricos que
tiende a presentar estas leyes como otras tantas sumisiones al referente.
(Verosímil como máscara)
Es por estos dos puntos que se puede decir que se establece una relación entre
verosímil y género, ya que el género se construye con lo que se dice (ley) y con lo
que no se dice (máscara).
Verosímil y Policial.
La novela policial tema lo verosímil como tema, ya no es solo su ley sino también su
objeto. Un objeto invertido, ya que la ley de la novela policial consiste en instaurar lo
anti-verosímil. Lo verosímil es el tema de la novela policial, el antagonismo entre
verdad y verosimilitud es su ley. Pero al establecer esta ley nos encontramos de
nuevo colocados frente a lo verosímil. Apoyándose en lo anti-verosímil, la novela
policial ha caído bajo la ley de otro verosímil, el de su propio género.
No podemos escaparle a lo verosímil, porque la ley constitutiva de nuestro discurso
nos obliga a ello. Si hablo, mi enunciado obedecerá a una cierta ley y se inscribirá
en una verosimilitud que no yo no puedo explicitar y rechazar sin servirme para ello
de otro enunciado, mi discurso dependerá siempre de un cierto verosímil; ahora
bien, la enunciación no puede ser explicada hasta el final.
Ejemplo: saber que la justicia obedece a las leyes de lo verosímil no impedirá a
nadie el ser condenado.
Las leyes de nuestro propio discurso son a la vez verosímiles (por el hecho mismo
de ser leyes) e incognoscibles, ya que no es sino otro discurso el que puede
describirlas.