Guía Clínica sobre Cáncer de Cuello Uterino
Guía Clínica sobre Cáncer de Cuello Uterino
ONCOGUÍA SEGO
Oncoguía S
Cáncer de E
cuello G
uterino
2025
O
CONFLICTO DE INTERESES
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tenido de esta oncoguía. Sus aportaciones han estado exclusivamente basadas en la revisión de la evidencia científica disponible y en
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CITACIÓN Y AUTORÍA
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a la SEGO antes de reproducir, total o parcialmente, este documento. Contrariamente, como mecanismo de difusión y siempre que
quede demostrada la ausencia de conflicto de intereses, se alienta a la citación y reproducción de esta oncoguía, pudiendo evitar el
requerimiento de comunicación a la SEGO. Siempre deberá hacerse constar la fuente y autoría como:
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN. EPIDEMIOLOGÍA 3
2. DIAGNÓSTICO Y EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS 3
2.1. Diagnóstico 3
3. ESTADIFICACIÓN 3
3.1. Exploraciones complementarias 3
3.2. Valoración preterapéutica 5
4. TRATAMIENTO 6
4.1. Guías generales de planificación del tratamiento 6
4.2. Tratamiento de la enfermedad en estadio inicial 6
4.3. Tratamiento de la enfermedad localmente avanzada (t1b3, t2a2-t4a, n1) 14
4.4. Tratamiento sistémico de la enfermedad metastásica al diagnóstico o recurrente 17
5. SEGUIMIENTO 18
5.1. Objetivos 18
5.2. Evaluación de la respuesta tras radioquimioterapia y braquiterapia 18
5.3. Seguimiento oncológico 20
6. TRATAMIENTO DE LAS RECIDIVAS LOCALES Y DE LA ENFERMEDAD METASTÁSICA 20
6.1. Recidiva locorregional 21
6.2. Recidiva no locorregional 22
7. SECUELAS Y CALIDAD DE VIDA 23
7.1. Monitorización de las secuelas, seguimiento sexoafectivo y calidad de vida 23
7.2. Vacunas en cáncer de cuello uterino 23
7.3. Terapia hormonal sistémica 23
7.4. Paliación de síntomas 25
8. TUMORES INFRECUENTES DE CUELLO UTERINO 25
8.1. Adenocarcinoma tipo gástrico 26
8.2. Carcinosarcoma 26
8.3. Carcinoma neuroendocrino de células pequeñas 26
8.4. Denocarcinoma vph independiente, tipo célula clara 26
8.5. Sarcoma 26
9. CÁNCER DE CUELLO UTERINO Y GESTACIÓN 26
ANEXO 28
1. Metodología del estudio histológico 28
2. Terminología y definiciones en anatomía patológica 29
3. Terminología quirúrgica 31
4. Terminología en radioterapia 33
BIBLIOGRAFÍA 35
3 || CÁNCER DE CUELLO UTERINO
Lesión intraepitelial
Carcinoma No diagnóstico histológico
Infiltración no valorable
Fig. 1. Algoritmo: Diagnóstico de cáncer de cuello uterino prefiere el uso de asa de diatermia o láser en lugar del bisturí frío. Para llevar
(1)Cuando se sospeche la presencia de una lesión cervical maligna, se debe a cabo una conización de acuerdo con los principios generales, es importante
realizar una biopsia. Es importante evitar la toma de muestras en el área central evitar la fragmentación del tumor y la formación de artefactos térmicos en la
o en zonas necróticas para asegurar que la muestra obtenida sea representa- pieza quirúrgica. Esta debe ser enviada al patólogo de manera adecuadamente
tiva del tumor. orientada.
(2)En caso de que no sea posible evaluar la infiltración de la muestra, se debe (3)Cuando no se cuente con un diagnóstico histológico, se deberá revisar
considerar la realización de una escisión local con fines diagnósticos (véan- el material citológico, llevar a cabo una vaginoscopia, repetir la biopsia o, en
se las guías de la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia casos de discrepancia diagnóstica mayor entre citología y biopsia, se puede
[AEPCC]). En pacientes que deseen preservar su capacidad de gestación, se considerar realizar una conización diagnóstica.
transvaginal (sensibilidad 78%, especificidad 96%) y la RM o recto en las pruebas de imagen (RM o ecografía) para
(sensibilidad 68%, especificidad 91%) (9). obtener una biopsia confirmatoria.
Asimismo, en tumores localmente avanzados se recomien- Si existiera sospecha de enfermedad a distancia no con-
da realizar una tomografía por emisión de positrones-to- cluyente por pruebas de imagen, se debe valorar realizar
mografía computarizada (PET-TC) para la evaluación de una biopsia para evitar tratamientos no adecuados.
la enfermedad ganglionar y a distancia. En ausencia de
PET-TC, es posible realizar un TC torácico y RM abdomi-
nopélvica. La exploración física pélvica exhaustiva, así como abdo-
Los datos de sensibilidad de la RM (37-71%) y TC minal, inguinal y supraclavicular es imprescindible ante un
(3158%) para la detección de metástasis ganglionares diagnóstico de cáncer de cérvix [II,A]
es baja, siendo algo mejor para el PET-TC (35-82%). Sin
embargo, los datos de especificidad son significativamente Ante tumores iniciales por exploración física, se deberá
mejores en las tres técnicas: RM (83-93%), TC (92-97%) y realizar una RM pélvica [II,A]. La ecografía transvaginal o
PET-TC (93-100%). El estudio de la enfermedad a distancia transrectal pélvica podría ser una opción en manos de un
se encuentra limitado en los casos de bajo volumen de enfer- ecografista experto [II,B]
medad. Un resultado negativo con estas técnicas no puede
descartar la presencia de metástasis ganglionares (10) En tumores localmente avanzados por exploración física o
No se recomienda la realización rutinaria de cistoscopia o RM, se deberá realizar un PET-TC [III,A]
rectoscopia, salvo que se sospeche enfermedad en vejiga
5 || CÁNCER DE CUELLO UTERINO
Tabla I.
Estadificación del American Joint Committee on Cancer (AJCC) (9.a edición) / FIGO 2018 del cáncer de cuello uterino
FIGO
TNM Descripción
2018 (1)
T N M
T1 N0 M0 I Carcinoma confinado al cuello uterino (sin tener en cuenta la extensión al cuerpo
del útero)
T1a N0 M0 IA Carcinoma que solo puede ser diagnosticado mediante colposcopia, con extensión
en profundidad ≤ 5 mm (2)
T1a1 N0 M0 IA1 Infiltración estromal ≤ 3 mm en profundidad
T1a2 N0 M0 IA2 Infiltración estromal > 3 mm y ≤ 5 mm en profundidad
T1b N0 M0 IB Invasión en profundidad > 5 mm
Tumor limitado al cuello uterino medido en su diámetro máximo
T1b1 N0 M0 IB1 Invasión en profundidad > 5 mm y diámetro máximo ≤ 2 cm
T1b2 N0 M0 IB2 Diámetro máximo > 2 cm y ≤ 4 cm
T1b3 N0 M0 IB3 Diámetro máximo > 4 cm
T2 N0 M0 II Extensión más allá del útero sin alcanzar tercio caudal de la vagina o pared pélvica
T2a N0 M0 IIA Invasión vaginal limitada a los dos tercios superiores sin afectación parametrial
T2a1 N0 M0 IIA1 Diámetro máximo ≤ 4 cm
T2a2 N0 M0 IIA2 Diámetro máximo > 4 cm
T2b N0 M0 IIB Afectación parametrial sin alcanzar la pared pélvica
III Afectación de tercio inferior de vagina, y/o extensión a pared pélvica, hidronefrosis
o riñón no funcionante, y/o a los ganglios linfáticos pélvicos o aórticos
T3a N0 M0 IIIA Extensión a tercio inferior de vagina, sin extensión a pared pélvica
T3b N0 M0 IIIB Extensión a la pared pélvica y/o hidronefrosis o riñón no funcionante
IIIC Afectación de ganglios linfáticos pélvicos y/o aórticos
T1a1-T3b N1 M0 IIIC1 Extensión a ganglios pélvicos exclusivamente (3)
T1a1-T3b N1 M0 IIIC2 Extensión a ganglios aórticos (3)
IV Afectación del carcinoma más allá de la pelvis verdadera o invasión de la mucosa
vesical o rectal
T4a Cualquier M0 IVA Invasión de la mucosa vesical o rectal (determinado mediante biopsia)
N
Cualquier Cualquier M1 IVB Extensión a distancia
T N
(1)Las pruebas de imagen y la anatomía patológica pueden usarse en cualquier estadio, cuando estén disponibles, para suplementar los hallazgos clínicos sobre el
tamaño tumoral y su extensión.
(2)La invasión linfovascular o la extensión horizontal del tumor no cambian el estadio en los tumores IA.
(3)Es necesario añadir al estadio “r” o “p” para indicar si la evidencia de ganglios afectos se ha obtenido por radiología o por confirmación histológica. En casos de
duda, se debe asignar el estadio más favorable.
Si no se dispusiera de PET-TC se puede considerar realizar teniendo en cuenta los factores de valoración preterapéu-
RM abdominopélvica y TC toracoabdominopélvico [III,C] tica (Tabla II).
– Tumores en estadio inicial (estadios AJCC T1a, T1b1,
Ante sospecha de enfermedad a distancia no concluyente T1b2 y T2a1, N0 M0) serían candidatas a tratamiento
por pruebas de imagen, se debe considerar biopsiar la quirúrgico.
lesión a estudio [IV,B] – Tumores en estadio localmente avanzado (estadios
AJCC T1b3-IVa excepto T2a1 o cualquier T, N1 M0)
tendrían indicación de tratamiento radioquimioterápico.
– Enfermedad metastásica (M1) es susceptible de tra-
3.2.VALORACIÓN PRETERAPÉUTICA tamiento sistémico.
Tabla II.
El manejo del CCU requiere una atención multidiscipli-
Criterios de evaluación preterapéutica
nar amplia. De acuerdo con los indicadores de calidad de
Criterio Descripción la European Society of Gyneacological Oncology (ESGO)
Actualmente se mide en función del diámetro actualizados en 2024, se recomienda la centralización de
máximo del tumor. los casos en centros de mayor volumen (mínimo 15 o más
Tamaño tumoral
El diámetro máximo podría ser sustituido en casos, óptimo 30 o más casos), siendo cirujanos con dedi-
el futuro por el volumen tumoral. cación a la ginecología oncológica los que realicen el 100%
Invasión del de las intervenciones. El centro debe contar con un comité
La valoración ha de realizarse de forma multidisciplinar que decida el abordaje de cada una de las-
espacio
dicotómica (negativa/positiva). pacientes con cáncer de cérvix (13).
linfovascular (ILV)
Permite seleccionar, en conjunción con otros
Profundidad de factores, tanto pacientes candidatas a cirugía
4.2. TRATAMIENTO DE LA ENFERMEDAD EN
invasión del no radical como ajustar la radicalidad de
ESTADIO INICIAL
estroma cervical la cirugía, a determinar por conización o
pruebas de imagen.
El intervalo de estroma respetado del tumor, 4.2.1. Planificación del tratamiento
Intervalo libre de con varios puntos de corte (3 o 5 mm)
tumor podría tener implicaciones en la cirugía En estadios precoces sin factores de mal pronóstico, la
indicada. cirugía y la radioterapia ofrecen resultados similares (12).
Afectación del Se considera de elección el tratamiento quirúrgico, aunque
tejido parametrial la radioterapia es una alternativa válida en función de la
Afectación experiencia del centro y de las condiciones de la paciente.
ganglionar Contraindican el tratamiento quirúrgico. El tratamiento quirúrgico ofrece algunas ventajas como:
Presencia de –Permite la conservación de la función ovárica en pacien-
enfermedad a tes jóvenes.
distancia – Mantiene una vagina más funcional.
– Facilita el conocimiento de los factores pronósticos ana-
tomopatológicos.
Si se considera que la paciente es candidata a cirugía, se
4. TRATAMIENTO adaptará la radicalidad en función de los factores de riesgo
conocidos (Tabla III).
Tabla III.
Tratamiento quirúrgico en función de presencia de factores de riesgo de recidiva
Grupo de riesgo Tamaño tumoral Invasión linfovascular Infiltración estromal Tipo de histerectomía
prequirúrgico
ILV +
ILV -
Negativo Positivo
Fig. 2. Algoritmo: Tratamiento de los estadios T1a1 T1a2 tumores con conización previa sin tumor residual, estudios retrospectivos no
(1) El estudio ganglionar en tumores T1a1 dependerá de la ILV. En ausencia de encontraron diferencias significativas en la supervivencia entre la laparotomía
ILV, no se debe realizar estudio ganglionar. En tumores T1a1 con ILV, o T1a2 y la cirugía laparoscópica.
sin ILV, se puede considerar realizar biopsia selectiva del ganglio centinela, sin (3) En pacientes que ya han completado su deseo reproductivo y tienen un
realizar una linfadenectomía pélvica adicional. En tumores T1a2 y evidencia adenocarcinoma T1a1-2, se les debe ofrecer una histerectomía simple (14).
de ILV se recomienda la biopsia selectiva de ganglio centinela. No se recomienda la radicalidad (exéresis parametrial) en el tratamiento de
(2) Existen varias opciones válidas para el tratamiento local del tumor, que estos tumores.
incluyen el seguimiento después de una conización (si el margen está libre de (4) En caso de ganglio centinela positivo, se recomienda abandonar la cirugía
tumor), una reconización (si el margen está afecto) o una histerectomía simple. sobre el útero y evaluar la posibilidad de estadificación quirúrgica del área
La elección del tratamiento dependerá de la edad, del deseo genésico de la paraaórtica hasta al menos la arteria mesentérica inferior que permita delimitar
paciente, así como de la histología y de la invasión linfovascular. En el caso de los campos de radioterapia.
El tratamiento en tumores T1a1-2 dependerá de la edad, el En pacientes con adenocarcinoma T1a1-2 diagnosticadas
deseo gestacional, el tipo histológico o la invasión linfovas- tras conización y con deseo genésico cumplido se puede
cular [III,B] ofrecer completar el tratamiento con histerectomía simple
[IV,C]
El tratamiento en tumores T1a1-2 consiste en conización
cervical o histerectomía simple. La conización con margen En tumores T1a1, el estudio ganglionar mediante biopsia
libre puede considerarse como un tratamiento definitivo selectiva de ganglio centinela no se recomienda en ausen-
[IV,C] cia de invasión linfovascular, pero puede plantearse en
presencia de invasión linfovascular, sin realizar una linfade-
Ante un diagnóstico en conización con margen positivo, se nectomía pélvica adicional [IV,B]
deberá repetir la conización para descartar la presencia de
mayor invasión [IV,B] En tumores T1a2, el estudio ganglionar mediante biop-
sia selectiva de ganglio centinela se puede considerar en
No se recomienda la exéresis del tejido parametrial en ausencia de invasión linfovascular. Si esta está presente, se
estas pacientes [IV,D] deberá realizar dicho estudio ganglionar [IV,B]
8 || CÁNCER DE CUELLO UTERINO
< 2 cm 2-4 cm
Muy bajo riesgo Bajo riesgo Riesgo intermedio Alto riesgo Radioquimioterapia
Histerectomía radical tipo Histerectomía radical tipo Histerectomía radical tipo Histerectomía radical tipo concomitante
A (6,7,8) B1 / A (6,7,8) B2 / C1 (6) C1/(C2) (6) IGBT secuencial
Fig. 3. Algoritmo: Tratamiento de tumores T1b1, T1b2 y T2a1 (6)En pacientes con un tumor en estadio T1b1, T1b2 o T2a1, el tratamiento
(1)El estudio ganglionar es el primer paso en el manejo quirúrgico de los local de elección es la histerectomía radical. La determinación de la radicalidad
tumores T1b1-T1b2-T2a1 y debe realizarse mediante biopsia selectiva de dependerá de la presencia de factores de riesgo prequirúrgicos para recidiva
ganglio centinela (15) (v. técnica del ganglio centinela). (Tabla III). Se seguirá el estándar propuesto por la modificación de 2017 de
(2)El estudio del ganglio centinela y/o de cualquier adenomegalia observada la clasificación de Querleu-Morrow (19).
se debe realizar preferiblemente de forma intraoperatoria, a pesar de que (7)Recientemente se han presentado los resultados de un ensayo clínico
la tasa detección intraoperatoria de enfermedad de bajo volumen está en aleatorizado (20) que compara la histerectomía radical con la histerectomía
el entorno del 50%(16). El procesamiento intraoperatorio del ganglio se simple en pacientes con tumores T1a2-T1b1 de hasta 2 cm con infiltración
realizará mediante sección por congelación. Tras ello, el estudio del ganglio estromal prequirúrgica menor al 50%. Los resultados han mostrado que la
centinela se deberá realizar siguiendo una técnica de ultraseccionamiento. histerectomía simple no es inferior en términos de recidiva pélvica, supervi-
En centros que empleen la técnica one step nucleic acid amplification (OSNA) vencia libre de enfermedad extrapélvica y supervivencia global. Sin embargo,
como método de ultraestadificación, el estudio se realizará en un solo paso. la histerectomía radical tuvo mayor morbilidad y peor calidad de vida.
(3)En los casos en los que no se detectan ganglios centinela por debajo de (8)La laparotomía es la opción preferida para cirugías que involucren la extir-
la bifurcación ilíaca, o si no se detecta ningún ganglio uni o bilateralmente, pación del paracérvix (21-23) Sin embargo, en tumores menores de 2 cm
se deberá realizar una linfadenectomía de nivel 1 y 2 en las hemipelvis no con conización previa, estudios retrospectivos no encontraron diferencias
estudiadas (17,18). significativas en la supervivencia entre la laparotomía y la cirugía mínima-
(4)Es posible realizar la técnica de ganglio centinela y la linfadenectomía mente invasiva, siempre y cuando se lleven a cabo maniobras de protección
pélvica si se precisara por vía mínimamente invasiva. Esto ahorraría una lapa- oncológica. Es importante discutir con la paciente las opciones disponibles
rotomía innecesaria en aquellos casos en los que se detectara un ganglio y los riesgos asociados antes de optar por la cirugía mínimamente invasiva.
positivo pélvico (v. tratamiento tumores localmente avanzados). Futuros estudios brindarán más información sobre la seguridad oncológica de
(5)En caso de GC positivo, se recomienda abandonar la cirugía sobre el útero las diferentes vías de abordaje en este contexto (24-26).
y evaluar la posibilidad de estadificación quirúrgica del área paraaórtica hasta
al menos la arteria mesentérica inferior que permita delimitar los campos de
radioterapia (11).
Se recomienda el estudio intraoperatorio de los ganglios – Punción: se considera que la punción del trazador ha
centinela obtenidos durante la cirugía mediante sección por de realizarse en 4 cuadrantes cervicales, peritumoral.
congelación, debiendo enviarse cualquier adenomegalia No existe un consenso acerca del volumen de infusión
observada [III,A] en cada punto a administrar (usualmente 0.25mL-1 ml
en cada cuadrante).
El estudio definitivo de los ganglios centinela obtenidos se – Drenaje: el estudio mediante ganglio centinela es repre-
debe realizar mediante ultraestadificación [III,A] sentativo del estatus ganglionar cuando existe drenaje
bilateral. En caso de ausencia de drenaje unilateral, se
Ante un ganglio positivo, se recomienda abandonar todo recomienda la reinyección en ese lado (28,29).
procedimiento pélvico [III,A]
Ante un ganglio positivo, se puede plantear realizar una lin- Para la biopsia selectiva del ganglio centinela, se recomien-
fadenectomía aórtica al menos hasta la arteria mesentérica da el uso de ICG como colorante único [III,A]
inferior para adecuar los campos de radioterapia [IV,C]
El estudio definitivo de los ganglios centinela obtenidos se
4.2.3.1. Técnica del ganglio centinela debe realizar mediante ultraestadificación [III,A]
Conservación ovárica
No RT RT
Fig. 4. Algoritmo: Conservación ovárica en cáncer de cuello uterino extensión del tumor pélvico, así como ambos anejos y para guiar las opciones
(1)La preservación ovárica debe discutirse con las pacientes en edad repro- de tratamiento. La ecografía endovaginal/transrectal es una alternativa si la
ductiva (< 45 años) con carcinoma de células escamosas en etapa inicial realiza un ecografista con la formación adecuada
(T1a/T1b1/T1b2/T2a1), también puede considerarse en el adenocarcinoma (4)La transposición ovárica debe discutirse por adelantado con la paciente e
asociado al VPH y no se recomienda para los adenocarcinomas independien- individualizarse según el riesgo-beneficio. Se recomienda en aquellas pacien-
tes del VPH. Si se conservan los ovarios, debe realizarse una salpingectomía tes de riesgo intermedio que vayan a ser sometidas a radioterapia pélvica. En
bilateral oportunista. este grupo como alternativa se puede plantear terapia hormonal sustitutiva y
(2)La posibilidad de plantear conservación ovárica en pacientes con CCU en no realizar la transposición ovárica.
etapa precoz debe basarse en una revisión minuciosa de la anatomía pato- (5)Es preferible plantear la transposición ovárica en un segundo tiempo una
lógica de la biopsia preoperatoria o la pieza de conización por parte de un vez se tenga el estadio definitivo del tumor, así como los distintos factores de
experto. Se deberá definir no solo la histología y el grado de diferenciación riesgo. Sin embargo, si estos están disponibles preoperatoriamente se puede
del tumor, sino también la presencia o ausencia de invasión linfovascular o el plantear la trasposición en el mismo acto quirúrgico.
grado de infiltración del estroma (en aquellos casos en los que se haya reali- (6)En las pacientes que manifiesten clínica climatérica, se haya realizado o
zado conización). Del mismo modo el caso deberá debatirse detalladamente no transposición ovárica, se debe valorar el tratamiento hormonal sustitutivo.
en un comité multidisciplinar de tumores, habiendo previamente realizado (7)En casos seleccionados de enfermedad más avanzada, deben discutirse
una anamnesis dirigida a la paciente para despistaje de estatus menopáusico con la paciente diversas propuestas de preservación de la fertilidad, como la
(deberá valorarse analítica hormonal). preservación de ovocitos, embriones o tejido ovárico y la donación de óvulos.
(3)Es de obligado cumplimiento definir bien la extensión de la enfermedad El objetivo de la preservación de la fertilidad debe ser ofrecer el enfoque más
mediante el examen pélvico detallado y las pruebas de imagen preoperatorias. eficaz sin aumentar el riesgo oncológico
En este sentido, la RM pélvica es obligatoria para la evaluación inicial de la
Las pacientes menores de 45 años afectas de CCU con his- riesgo intermedio y que sean subsidiarias de recibir radio-
tología escamosa o adenocarcinoma VPH-dependiente son terapia pélvica [IV,A]. Si se conocen dichos criterios prequi-
candidatas a conservar los ovarios durante la cirugía [IV,A] rúrgicamente, se puede plantear realizarla intraoperatoria-
mente [IV,C]
La decisión de conservar los ovarios debe estar basada en
una revisión exhaustiva del caso y de los posibles factores En presencia de criterios de alto riesgo de recidiva, es
de riesgo que puedan concurrir en la paciente [III,B] preferible administrar terapia hormonal sistémica, no reco-
mendándose la transposición ovárica [IV,A]. Esta también es
La transposición ovárica es preferible plantearla tras la una opción en pacientes con factores de riesgo intermedio
cirugía, en aquellas pacientes que cumplan criterios de [IV,A]
11 || CÁNCER DE CUELLO UTERINO
Preservación de fertilidad
T1a1/T1a2 T1b1
(ILV +/-)
ILV - ILV +
No invasión estromal profunda (5)
Fig. 5. Algoritmo: Tratamiento preservador de la fertilidad estudio intraoperatorio con sección mediante congelación.
(1)Los tratamientos preservadores de la fertilidad en pacientes con tumores (4)Se recomienda realizar una biopsia intraoperatoria mediante sección por
mayores a 2 cm tienen más riesgo de recidiva, y no se considera un trata- congelación del margen superior para comprobar que este es negativo. Se
miento estándar para estas pacientes. La administración de quimioterapia seleccionarán pacientes con margen libre negativo de 5-10 mm desde el
neoadyuvante (tras comprobación de ganglios pélvicos negativos) seguida orificio cervical interno hasta la pieza quirúrgica.
de cirugía es una opción que actualmente está en estudio y debe valorarse (5)En pacientes con tumores en estadio T1b1 ILV (+) pero en los que no se
en ensayos clínicos. observa invasión estromal profunda se puede valorar realizar una traquelec-
(2)Histologías no usuales como carcinomas neuroendocrinos, adenocarcino- tomía simple
mas VPH-independientes o carcinosarcomas. (6)Cualquier gestación obtenida en una paciente sometida a cirugía preser-
(3)La valoración ganglionar previa al tratamiento preservador de la fertilidad está vadora de la fertilidad debe ser considerada de riesgo. Se recomienda la
indicada en todos los tumores excepto en T1a1 ILV (-). La valoración ganglionar inserción de cerclaje tras cirugía y parto mediante cesárea. Se deberá valorar el
se debe realizar siguiendo los principios de la técnica del ganglio centinela, esto seguimiento de la gestación con cribado y tratamiento de bacteriurias o infec-
es, cualquier ganglio sospechoso debe ser extirpado y cada hemipelvis debe ciones vaginales asintomáticas, así como el cribado de acortamiento cervical
ser evaluada. Si no se observa drenaje bilateral del trazador se deberá realizar mediante ecografía transvaginal y su prevención mediante la administración
una linfadenectomía pélvica de la hemipelvis no mapeada. Se recomienda hacer de progesterona intravaginal.
Negativos
Márgenes o Positivos
ganglios
Recomendaciones
generales
–Revisión por experto en
Tamaño tumoral AP (1)
Radioquimioterapia (10) –Discusión en comité
Linfadenectomía multidisciplinar
≥ 4 cm paraaórtica (11) –Exploración física (2)
–Pruebas de imagen
(3,4)
< 4 cm
ILV- ILV+
Fig. 6. Algoritmo: Tratamiento de la enfermedad oculta casos T1a2 con ILV positivo debe realizarse linfadenectomía pélvica.
(1)El tratamiento de la enfermedad detectada posintervención tras una his- (7)Cuando se realice una linfadenectomía pélvica, cualquier ganglio sospe-
terectomía simple debe basarse en una revisión minuciosa de la anatomía choso debe enviarse para evaluación intraoperatoria (sección congelada).
patológica por parte de un experto. Del mismo modo, el caso deberá debatirse (8)En pacientes muy seleccionadas con tumores T1b1/T1b2 /T2a1 con már-
detalladamente en un comité multidisciplinar de tumores. En general, el trata- genes libres y ausencia de tumor residual en la imagen (incluyendo ganglios
miento de la enfermedad oculta sigue los principios del tratamiento estándar negativos) puede valorarse realizar una linfadenectomía pélvica, así como
y se basa en los hallazgos anatomopatológicos y la estadificación clínica. La completar la cirugía radical mediante la parametrectomía y la colpectomía
estrategia de tratamiento debe evitar la combinación de cirugía y radioterapia superior.
debido a la alta morbilidad tras el tratamiento combinado. (9)En estas pacientes, la radio(quimio)terapia puede considerarse una moda-
(2)El examen pélvico junto con una posible biopsia con o sin colposcopia de lidad alternativa al tratamiento quirúrgico, teniendo en cuenta el riesgo-be-
aquellas zonas de sospecha sobre el fondo del saco vaginal son obligatorios neficio de repetir la cirugía, así como los distintos factores pronósticos. Si se
para valorar a las pacientes con enfermedad oculta. ha realizado cirugía, las indicaciones de radioterapia adyuvante siguen las
(3)La RM pélvica es obligatoria para la revaluación inicial de la extensión del recomendaciones generales conocidas.
tumor pélvico y para guiar las opciones de tratamiento. La ecografía endova- (10)Si hay tumor residual en las pruebas de imagen (incluyendo ganglios
ginal/transrectal es una alternativa si la realiza un ecografista con la formación sospechosos), o márgenes quirúrgicos afectos, la radioquimioterapia con o
adecuada. sin braquiterapia es el tratamiento de elección. Este tratamiento es el estándar
(4)Se recomienda el PET-TC o TC de tórax-abdomen-pelvis (si no se dispone para pacientes ≥ T1b3 independientemente del estado de los márgenes o
de PET-TC) para evaluar la enfermedad ganglionar y a distancia. ganglios.
(5)En pacientes con tumores pT1a1 independientemente del estado de ILV y (11)La disección de los ganglios paraaórticos, al menos hasta la arteria
tumores T1a2 ILV negativo con márgenes negativos en la pieza de histerec- mesentérica inferior, puede considerarse con fines de estadificación en pacien-
tomía, no se recomienda ningún tratamiento adicional. tes con ganglios pélvicos positivos (en pruebas de imagen o tras estudio
(6)La evaluación quirúrgica ganglionar mediante linfadenectomía pélvica pue- intraoperatorio) y ganglios paraaórticos negativos en las pruebas de imagen
de considerarse en tumores T1a1 con ILV positivo y T1a2 ILV negativo. En
13 || CÁNCER DE CUELLO UTERINO
El tratamiento de la enfermedad oculta (detectada tras his- 4.2.7. Tratamiento adyuvante en estadios iniciales
terectomía simple) debe basarse en una decisión multidis-
ciplinar de un comité de tumores, tras revisión del estudio Hasta un 30% de pacientes tratadas mediante cirugía
anatomopatológico por un patólogo experto y evitando la recibirán tratamiento adyuvante por combinación de facto-
combinación de cirugía y radioterapia [III,B] res de riesgo (21), aunque según los criterios de calidad
quirúrgica y asistencial propuestos por la ESGO, la indi-
El tratamiento de la enfermedad oculta deberá seguir los cación de adyuvancia se ha de mantener por debajo del
mismos principios que guían las decisiones terapéuticas 15% (13). El análisis histopatológico de la pieza quirúrgica
estándar [III,B] permitirá conocer qué factores de riesgo presenta el tumor.
Estos factores de riesgo permiten clasificar a la paciente
El manejo de estas pacientes precisará realizar pruebas en tres escenarios distintos: riesgo alto, intermedio o bajo
de imagen capaces de evaluar la presencia de enfermedad de recidiva. En la figura 7 se define qué combinaciones se
residual a nivel local y nodal, según las recomendaciones consideran indicativas de riesgo de recidiva.
generales [III,B]
En pacientes con tumores T1a1 independientemente del Las pacientes con bajo riesgo de recidiva no son tributarias
estado de ILV y tumores T1a2 ILV negativo con márgenes de tratamiento adyuvante [II,A]
negativos en la pieza de histerectomía, no se recomienda
ningún tratamiento adicional [III, B]. La evaluación quirúr- En pacientes que cumplan criterios de riesgo intermedio de
gica ganglionar mediante linfadenectomía pélvica puede recidiva se debe valorar administrar tratamiento adyuvante
considerarse en tumores T1a1 con ILV positivo y T1a2 ILV con radioterapia [II,A]
negativo. En casos T1a2 con ILV positivo debe realizarse
linfadenectomía pélvica [III, B] En pacientes sometidas a cirugía con radicalidad correcta
en base a los factores de riesgo conocidos postoperatoria-
En pacientes con tumores pT1b2 / pT2a1 con márgenes mente se podría plantear no administrar tratamiento adyu-
libres y ausencia de tumor residual en la imagen puede vante en presencia de factores de riesgo intermedio [IV,C]
considerarse completar la cirugía radical mediante la para-
metrectomía, colpectomía superior y linfadenectomía pélvica Si se observara al menos un factor de riesgo alto de
o radio(quimio)terapia, teniendo en cuenta el riesgo-be- recurrencia en la pieza quirúrgica, se deberá administrar
neficio de repetir la cirugía así como los distintos factores tratamiento adyuvante mediante radioquimioterapia conco-
pronósticos [IV, B] mitante [II,A]
Radioquimioterapia concomitante
adyuvante
Observación Valorar radioterapia adyuvante Braquiterapia vaginal si margen
vaginal y/o parametrial positivo
Si no disponibilidad PET/TC,
PET/TC (1) valorar TC tórax + RM AP o TC TAP
+ RM pélvica
Linfadenectomía
paraaórtica (5,6)
Fig. 8. Algoritmo: Tratamiento de la enfermedad oculta denectomía aórtica de estadificación para detectar o descartar enfermedad
(1)Se realizará un PET-TC como primer paso diagnóstico para adecuar los ganglionar aórtica microscópica.
volúmenes de irradiación de radioterapia a la extensión ganglionar y detectar (5)La linfadenectomía aórtica preterapéutica ha sido clásicamente la estra-
a las pacientes con enfermedad diseminada. (v. Diagnóstico). Si no se dispone tegia de elección para ajustar dichos volúmenes de irradiación a la pelvis o
de PET-TC, se puede plantear TC toracoabdominopélvico (TC TAP) y Reso- ampliarlos al territorio aórtico. La evidencia actual (40) no demuestra beneficio
nancia pélvica o TC torácico y RM abdominopélvica (RM AP) para evaluar los oncológico de la linfadenectomía aórtica frente a la estadificación mediante
ganglios y descartar la enfermedad diseminada. TC. Un ensayo clínico en marcha pretende dar respuesta a si dicho beneficio
(2)La rentabilidad diagnóstica del PET-TC para la detección de enfermedad existe en pacientes con ganglios pélvicos positivos por imagen, pero aórticos
aórtica es adecuada para aquellos casos en los que no se observen ganglios negativos (41).
hipermetabólicos en pelvis o en la región aórtica, o si tanto los ganglios aór- (6)La extensión de la linfadenectomía aórtica incluirá desde el cruce ureteral
ticos como los pélvicos son hipermetabólicos (38). En estas situaciones, el con los vasos ilíacos comunes (en su parte más caudal) hasta alcanzar al
PET-TC es suficiente para determinar los volúmenes de irradiación necesarios. menos los ganglios inframesentéricos (42) y de manera recomendable hasta
(3)Si el PET-TC muestra presencia de enfermedad ganglionar en la pelvis, se la vena renal izquierda. La citorreducción ganglionar de adenomegalias a nivel
debe considerar irradiar también el territorio aórtico si se encuentran 3 o más pélvico o aórtico no ha demostrado impactar en la supervivencia (43). El
ganglios con alto metabolismo pélvico caudales a la bifurcación ilíaca y/o si abordaje de la linfadenectomía paraaórtica de estadificación se realizará por
hay 1 ganglio en el territorio de la arteria ilíaca común (nivel 2 ganglionar). vía mínimamente invasiva.
Aunque el PET-TC no muestre metabolismo en los ganglios aórticos en estos (7)No se recomienda realizar una histerectomía rutinaria después del trata-
casos, el riesgo de enfermedad microscópica a este nivel sigue siendo alto miento con radioquimioterapia concomitante y braquiterapia secuencial, ya
(39). que no proporciona beneficios oncológicos y puede aumentar la morbilidad.
(4)El PET-TC no ha demostrado una exactitud diagnóstica adecuada para Además, no se ha observado ningún beneficio al agregar quimioterapia com-
determinar la presencia o ausencia de enfermedad aórtica cuando hay gan- plementaria después de este tipo de tratamiento (44).
glios hipermetabólicos en la pelvis y no en la aorta. En estos casos, si hay 1
o 2 ganglios hipermetabólicos en la pelvis, se recomienda realizar una linfa
El tratamiento primario y curativo de la enfermedad local- Si el PET-TC solo observara ganglios pélvicos hiperme-
mente avanzada es la concomitancia de radioquimioterapia tabólicos, la exactitud diagnóstica para detectar ganglios
[I,A] y braquiterapia secuencial guiada por imagen [III,B] aórticos disminuye dada la alta tasa de falsos negativos. En
estos casos, se debe plantear una linfadenectomía aórtica
Antes del tratamiento, se deberá evaluar la extensión gan- para descartar enfermedad microscópica [IV,C]
glionar y a distancia del tumor mediante PET-TC [III,B]
Si se observan 3 o más ganglios pélvicos positivos, o
La rentabilidad diagnóstica del PET-TC para la detección al menos 1 ganglio en territorio ilíaco común, se deberá
de enfermedad aórtica es adecuada para aquellos casos en ampliar al territorio aórtico el volumen de irradiación [IV,B]
los que no se observen ganglios hipermetabólicos en pelvis
o en la región aórtica, o si tanto los ganglios aórticos como La linfadenectomía aórtica de estadificación se deberá rea-
los pélvicos son hipermetabólicos [IV,B] lizar al menos hasta la arteria mesentérica inferior, preferi-
blemente hasta la vena renal izquierda [IV,C]
16 || CÁNCER DE CUELLO UTERINO
No se recomienda completar la histerectomía tras trata- (GTV-N) se recomienda una sobreimpresión concomitante
miento primario con radioquimioterapia concomitante y hasta 55-60 Gy en función de su localización. No está reco-
braquiterapia secuencial ante respuesta completa [II,E] mendada la sobreimpresión con radioterapia externa sobre
el tumor o los parametrios ante la ausencia de beneficio y el
El tiempo entre el diagnóstico histológico del tumor y el riesgo de sobredosificación de los órganos en riesgo (OAR).
comienzo del tratamiento con radioquimioterapia debe ser Los OAR a tener en cuenta son vejiga, recto, sigma, intes-
el menor posible, sin exceder los 60 días. Este tendrá que tino, cabezas femorales y vagina (canal medular y riñones si
ser inferior a 6 semanas desde que el paciente es remitido se administra radioterapia paraórtica). El control del llenado
al centro tratante al comienzo del tratamiento [V,B] de vejiga y recto minimiza los posibles desplazamientos de
los volúmenes de tratamiento. La radioterapia guiada por
imagen (IGRT) diaria (por ejemplo tomografía computariza-
da de haz cónico [CBCT]) facilita tanto el control de OAR
4.3.1. Radioquimioterapia: bases del tratamiento como de los volúmenes de tratamiento. La combinación de
IMRT/VMAT junto a la IGRT reducen los efectos secundarios
La radioquimioterapia en concomitancia frente a la radio-
terapia exclusiva ha demostrado mejores tasas de control local
y supervivencia en tumores localmente avanzados (36). La El objetivo es alcanzar una dosis de 45 Gy en 25 fraccio-
braquiterapia vaginal, dentro del tratamiento combinado con nes o 46 Gy en 23 fracciones, idealmente con técnica de
radioquimioterapia, sigue siendo parte esencial e insustituible IMRT/VMAT [III,B]
para un óptimo control local y mejora de la supervivencia.
El protocolo del ensayo EMBRACE II puede servir de refe- Se recomienda tratar la enfermedad adenopática mediante
rencia para la planificación tanto de la radioquimioterapia una sobreimpresión concomitante que alcance los 55-60
como de la braquiterapia (45). El objetivo es que la suma Gy en función de su localización [III,B]
de tratamientos permita alcanzar una EQD210 de 90 Gy
a la zona afectada por el tumor primario. Es crucial que la La braquiterapia guiada por imagen (IGBT) es parte esen-
duración total del tratamiento no sobrepase las 7 semanas cial del tratamiento radical con radioterapia, y no debe ser
sustituida por técnicas de radioterapia externa. La sobreim-
4.3.1.1. Radioquimioterapia: volúmenes y dosis de radiación presión del tumor primario o del parametrio con radiotera-
pia externa no está recomendada [III, D]
El tratamiento de radioquimioterapia abarca las primeras
5 semanas (46,47). La información aportada tanto por la La IGBT, idealmente con RM y el uso de técnicas intracavi-
RM como por el PET-TC es crucial para la definición de los tarias e intersticiales, facilita la mejor delimitación del tumor
volúmenes de tratamiento (v. Terminología en radioterapia, y OAR, permitiendo la escalada de dosis [III,B]
Anexo). El GTV-T (gross tumor volume primario) vendrá
definido tanto por la exploración ginecológica como por El tiempo máximo de duración de la radioquimioterapia e
la RM. El clinical target volumen (CTV) CTV-T-LR incluye, IGBT no debería superar las 7 semanas [III,B]
además del GTV-T, el cuello uterino, útero, los parametrios
y 2 cm de vagina no afecta desde el GTV-T o cérvix. El
internal target volume (ITV) ITV-T engloba al CTV-T con un 4.3.1.2. Radioquimioterapia: esquema y dosis de
margen que tenga en cuenta la movilidad del cuello uterino concomitancia con quimioterapia
y el útero con diferentes llenados vesical y rectal. El CTV-E
está formado por las cadenas ganglionares de riesgo (obtu-
radores, iliacos internos, externos y comunes, y presacros). El tratamiento estándar es CDDP 40 mg/m2 semanal (70
Si existe afectación vaginal distal se incluyen inguinales y mg dosis máxima) como tratamiento radiosensibilizador,
el espacio mesorrectal en caso de afectación por el tumor durante 6 semanas coincidiendo con la radioterapia externa
primario o adenopatías. (esquema de elección). Las alternativas incluyen carbopla-
La cadena paraórtica debe incluirse en presencia de ade- tino en monoterapia en caso de intolerancia a CDDP, pero
nopatías patológicas (hasta 3 cm por encima de la adeno- la evidencia es más limitada (48,49).
patía afecta), o si hay un elevado riesgo de afectación (3 La administración de quimioterapia de 6 ciclos de induc-
o más ganglios con alto metabolismo pélvico caudales a la ción con carboplatino y paclitaxel semanal previa a la radio-
bifurcación ilíaca y/o si hay 1 ganglio en el territorio de la quimioterapia podría ser una opción, dados los resultados
arteria ilíaca común, correspondiente a nivel 2 ganglionar) de un estudio reciente que demuestra un potencial bene-
en ausencia de estadificación quirúrgica. El PTV estará for- ficio en supervivencia comparado con radioquimioterapia
mado por la suma del ITV-T y CTV-E con un margen gene- exclusiva en pacientes con tumores FIGO 2008 IB1 con
ralmente de 5 mm. ganglios positivos, IB2 ,II ,IIIB o IVA (50). Sin embargo, en
El objetivo de la planificación es alcanzar una dosis de 45 dicho estudio no se incluyeron pacientes con adenopatías
Gy en 25 fracciones o 46 Gy en 23 fracciones, preferible- paraórticas positivas, y la braquiterapia utilizada no cumple
mente con técnica de IMRT/VMAT. Al menos 95% del PTV con los estándares actuales, lo que plantea dudas sobre
ha de estar cubierto por el 95% de la dosis prescrita, y la su representatividad para la población de alto riesgo y el
dosis máxima no debe superar el 107%. Es importante que beneficio real de la inducción cuando se emplea una bra-
la distribución de la dosis sea lo más homogénea posible, quiterapia de calidad.
especialmente en la pelvis central. En caso de adenopatías
17 || CÁNCER DE CUELLO UTERINO
cia, y en pacientes pretratadas con CDDP como parte del Esquemas en monoterapia podrían considerarse como tra-
tratamiento inicial (60-64). tamiento en líneas subsiguientes [III,C]
La adición de hasta 35 ciclos del agente anti-PD1 pem-
brolizumab a la quimioterapia basada en platino con o sin En caso de respuesta al tratamiento sistémico, se puede
bevacizumab ha demostrado aumentar la supervivencia considerar administrar radioterapia pélvica (con o sin IGBT)
global (SG) y la supervivencia libre de progresión (SLP) en siguiendo un esquema similar al tratamiento con intención
cáncer de cérvix persistente, recurrente o metastásico (65). radical [IV,B]
Esta combinación está aprobada por las agencias europeas
y española en pacientes con tumores PD-L1 positivos, eva-
luados como puntuación combinada positiva (CPS) de ≥ 1. 5. SEGUIMIENTO
La administración de atezolizumab (anti-PD-L1) en com-
binación con quimioterapia basada en platino y bevacizu-
mab de primera línea, también ha demostrado aumentar
la SLP y SG en cáncer de cérvix persistente, recurrente o 5.1. OBJETIVOS
metastásico (66).
Esquemas de quimioterapia en monoterapia podrían El seguimiento oncológico de las pacientes tratadas por
considerarse como tratamiento en líneas subsiguientes. En CCU presenta cuatro objetivos principales:
pacientes que progresan tras la quimioterapia de prime- – Evaluar la respuesta a tratamientos no quirúrgicos
ra línea basada en platino tanto el cemiplimab (pacientes – Detectar la presencia de enfermedad recurrente cuan-
no pretratadas con inmunoterapia independientemente del do aún sea susceptible de tratamientos potencialmente
estado PD-L1 del tumor), como el conjugado de anticuer- curativos
po-fármaco tisotumab vedotin, han demostrado aumento de – Evaluar y manejar de forma multidisciplinar las secuelas
SG y SLP sobre la quimioterapia en monoterapia (67,68). del tratamiento
– Monitorizar la calidad de vida de las pacientes tratadas
La evaluación de la respuesta al tratamiento con radioqui- [IV,D]. La citología cervicovaginal no se debe emplear para
mioterapia concomitante y IGBT secuencial se realizará por detectar recurrencias del tumor tras tratamiento con radio-
médicos experimentados de forma multimodal, mediante terapia [IV,D]
exploración física y pruebas de imagen [V,A]
En caso de duda de persistencia local del tumor tras tres
No se realizarán pruebas de imagen para evaluar la meses con respecto al fin del tratamiento, se realizará una
respuesta del tumor antes de 3 meses tras el fin de IGBT monitorización estrecha para descartar progresión tumoral
[IV,B] o persistencia tras 6-9 meses con respecto al fin de la IGBT
[IV,B]
Las pruebas de imagen empleadas para evaluar la respues-
ta serán las mismas que al diagnóstico [V, B] En caso de persistencia tras 6-9 meses, se debe considerar
el rescate quirúrgico [IV,B]
No se recomienda realizar biopsia rutinaria en aquellas
pacientes que presenten signos de respuesta completa al
tratamiento por exploración física y pruebas de imagen
Exploración física
Pruebas de imagen (mismas que al diagnóstico)
Persistencia tumoral
Reevaluación de la respuesta
+ 6-9 meses
al tratamiento
Respuesta completa
Solicitar exploraciones
complementarias en
función de síntomas
Fig. 10. Algoritmo: Seguimiento oncológico la determinación de VPH, en pacientes con tumores VPH dependientes, podría
(1))Las visitas de seguimiento realizadas incluirán, por un lado, una anamnesis tener un papel a la hora de detectar nuevas lesiones VPH relacionadas. En
detallada de los síntomas y efectos secundarios asociados al tratamiento y, pacientes que hubieran recibido un tratamiento preservador de la fertilidad,
por otro, una exploración física completa que incluya, al menos, exploración está indicada la determinación de VPH a los 6, 12 y 24 meses postratamiento
pélvica (tanto de la cavidad vaginal como la pelvis mediante exploración (71). En pacientes sintomáticas, se deberá realizar las exploraciones comple-
bimanual-TBM y tacto rectal), como abdominal, y de las regiones ganglionares mentarias oportunas con el fin de poder descartar o confirmar la presencia
inguinales y supraclaviculares. de enfermedad.
(2)Durante el seguimiento, salvo tras un tratamiento preservador de la fer- (3)La frecuencia del seguimiento debe realizarse en base al perfil de riesgo
tilidad, no se recomienda la citología de cúpula vaginal o cérvix, ya que su de la paciente y de los efectos adversos observados.
capacidad para detectar lesiones recurrentes es baja (0-17%). Sin embargo,
Las visitas de seguimiento deben incluir: [V,A] La intensidad del seguimiento se ajustará al perfil de riesgo
-Anamnesis completa, que incida en síntomas de alarma y de la paciente, intensificándose en pacientes con alto riesgo
asociados a efectos adversos del tratamiento de recurrencia local potencialmente rescatable quirúrgica-
-Exploración física completa, incluyendo una exploración mente [V,A]
exhaustiva pélvica, abdominal y de las regiones gangliona-
res inguinal y supraclavicular
-Determinación de VPH tras un tratamiento preservador de 6. TRATAMIENTO DE LAS RECIDIVAS
la fertilidad a los 6-12-24 meses LOCALES Y DE LA ENFERMEDAD
METASTÁSICA
Las visitas de seguimiento pueden incluir: [V,B]
-Determinación de VPH en cúpula vaginal o cérvix, espe- El proceso diagnóstico de la recidiva debe incluir una
cialmente en pacientes tratadas con tumores VPH depen- exploración física exhaustiva, así como las exploraciones
dientes complementarias oportunas con la intención de conocer
-Exploraciones complementarias en pacientes sintomáticas el alcance de la enfermedad y descartar la presencia de
o en aquellas que, por un alto riesgo de recurrencia, se enfermedad metastásica. Si fuera factible, se confirmará
considere necesario mediante biopsia.
-No se recomienda la citología vaginal tras tratamiento de El tratamiento de la recidiva dependerá de los tratamien-
forma rutinaria [IV,D] tos empleados durante el proceso primario, así como la
localización del tumor, el intervalo libre de enfermedad, los
síntomas asociados, y el balance riesgo/beneficio esperado
21 || CÁNCER DE CUELLO UTERINO
del tratamiento. Cuando fuera posible, se deberá ofertar la rias necesarias para conocer la extensión de la enfermedad,
participación de la paciente dentro de ensayos clínicos. El y detectar enfermedad metastásica si la hubiera [IV,A]
tratamiento debe valorarse en centros especializados con
equipos multidisciplinares. Se deberá realizar biopsia confirmatoria ante un diagnós-
La intervención precoz de especialistas en cuidados palia- tico de enfermedad recurrente siempre que sea factible
tivos supone una buena estrategia para optimizar el control [IV,A]
analgésico, y permitir un plan de cuidados adaptado a la
situación clínica de la paciente en cada momento. El tratamiento debe decidirse de forma multidisciplinar,
Al determinar el tratamiento de la enfermedad recurren- incluyendo a todos los profesionales implicados en el
te se evaluará en primer lugar el volumen de enfermedad manejo del cáncer ginecológico, así como especialistas en
recurrente o metastásica. Las pacientes con un número limi- cuidados paliativos de forma precoz [IV,A]
tado de recidivas o metástasis (oligorecurrencias u oligo-
metástasis) deberán considerarse para recibir tratamientos La elección del tratamiento oportuno dependerá de factores
radicales y potencialmente curativos. No se recomienda los oncológicos, como la extensión de la enfermedad, el trata-
tratamientos radicales en pacientes con metástasis nodales miento primario, el periodo libre de enfermedad, el perfil de
o a distancia múltiples, o enfermedad local extensa que síntomas asociados y el balance riesgo/beneficio esperado
involucre extensivamente la pared pélvica. [IV,A]
Recidiva locorregional
Extensión Extensión
Centropélvica Centropélvica
lateropélvica lateropélvica
Si ganglios extrapélvicos
o enfermedad peritoneal,
tratamiento sistémico (6)
Fig. 11. Algoritmo: Recidiva locorregional (3)En pacientes que hubieran recibido radioterapia pélvica, se recomienda el
(1)Tras cirugía primaria, el tratamiento de la recidiva locorregional (ya sea tratamiento quirúrgico mediante exenteración pélvica si no existiera afectación
centropélvica o con extensión a la pared pélvica) de elección en pacientes de la pared pélvica, enfermedad ganglionar extrapélvica o enfermedad perito-
que no hayan recibido radioterapia pélvica previamente es la radioquimio- neal. Por su baja frecuencia, morbilidad asociada, necesidad de reconstrucción
terapia concomitante. Si la recidiva fuera centropélvica, se administrará de y potencial terapéutico con un manejo quirúrgico correcto, se deben remitir a
forma secuencial IGBT. Si la IGBT precisara de un componente intersticial, centros con experiencia y volumen en este tipo de técnicas.
es preferible que se realice en centros con experiencia. No se recomienda (4)En recidivas centrales seleccionadas, se puede plantear reirradiar con
reemplazar el uso de braquiterapia vaginal por técnicas de sobreimpresión braquiterapia vaginal teniendo en cuenta el volumen de la enfermedad, o el
mediante radioterapia externa. Solo en los casos en los que la recidiva fuera tiempo transcurrido desde la radioterapia.
pequeña y superficial sobre la superficie vaginal, se podrá plantear tratar (5)Si se observara extensión a la pared pélvica, una exenteración pélvica
mediante braquiterapia vaginal exclusiva. extendida puede plantearse en casos seleccionados, teniendo como objetivo
(2)En recidivas locorregionales que incluyeran la pared pélvica en las que obtener una resección completa del tumor. Para ello, pueden emplearse téc-
no sea factible administrar radioterapia con intención radical, la exenteración nicas como LEER, radioterapia intraoperatoria (en conjunción con radioterapia
pélvica extendida puede considerarse, con la intención de obtener una resec- externa neoadyuvante) o procedimientos no estándar.
ción completa del tumor. Para ello, pueden emplearse técnicas como LEER (6)En aquellos casos en los que los tratamientos locales no fueran posibles,
(laterally extended endopelvic resection) o procedimientos no estándares. Si se deberá administrar quimioterapia sistémica, considerándose tratamientos
no se pudiera obtener márgenes libres, la adición de técnicas intersticiales de adicionales en función de la respuesta.
radioterapia o la radioterapia intraoperatoria pueden ser una opción.
22 || CÁNCER DE CUELLO UTERINO
Recidiva no locorregional
Ganglionar aórtica,
mediastínica o periclavicular Otras localizaciones (2)
fuera de campo irradiado
(1)
Tratamiento sistémico
Radioquimioterapia con Discusión multidisciplinar Evaluación de respuesta a
intención radical tratamiento sistémico
Resección local
Si resección local, radioterapia Si respuesta parcial adecuada,
tras cirugía Redioterapia valorar tratamientos locales
mediante técnicas de
radioterapia
Las recidivas nodales localizadas a nivel aórtico, mediastí- plasia cervical, ya que disminuye la recidiva de la displasia
nico o periclavicular fuera de campos previamente irradia- (73-75). La ESGO y la Federación Europea de Colposcopia
dos pueden tratarse con radioterapia externa con intención (EFC) respaldan la vacunación tras tratamiento escisional
radical, con o sin quimioterapia [IV,C] del cuello uterino por lesión intraepitelial de alto grado
(HSIL) cervical (76).
El manejo de las oligometástasis debe discutirse de forma En el momento de publicación de esta Oncoguía no dis-
multidisciplinar, con diferentes modalidades disponibles de ponemos de evidencia que respalde la vacunación median-
tratamiento local [IV,B] te las vacunas profilácticas frente al VPH disponibles en
pacientes tratadas por CCU. Actualmente hay en desarrollo
Las recurrencias múltiples o a distancia deben tratarse diversas vacunas terapéuticas en pacientes con CCU (77).
mediante terapias sistémicas [I,A]
En pacientes que hayan presentado respuesta a tratamien- 7.3. TERAPIA HORMONAL SISTÉMICA
to sistémico, se debe plantear la irradiación radical de la
enfermedad restante [IV,C] El tratamiento oncológico del CCU puede causar una
menopausia iatrogénica, más sintomática en mujeres jóve-
nes (78), y deterioro en la función sexual, sin diferencias
7. SECUELAS Y CALIDAD DE VIDA entre las modalidades de tratamiento. Así pues, una vez
finalizado el tratamiento oncoespecífico, se recomienda rea-
lizar una valoración de la necesidad de terapia hormonal
sistémica (30). Dado que el CCU no se considera un tumor
7.1. MONITORIZACIÓN DE LAS SECUELAS, dependiente de hormonas, no hay evidencia que contrain-
SEGUIMIENTO SEXOAFECTIVO Y CALIDAD DE VIDA dique el uso de terapia hormonal sistémica (THS), oral o
tópica(79).
En el momento del diagnóstico y durante el seguimien- La THS se basará en las indicaciones de la Sociedad
to, independientemente de la modalidad de tratamiento, Europea de Menopausia y Andropausia (80) y la Asociación
es fundamental que las pacientes estén informadas sobre Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) (81). La
los posibles efectos secundarios asociados y los síntomas indicación de su uso y la vía de administración se basará en
de alarma ante los cuales deben buscar atención médica los criterios de elegibilidad de la AEEM (81). En resumen,
preferentemente. se indicará el uso de THS en:
Durante el seguimiento, se recomienda adoptar un enfo- – Mujeres premenopáusicas con menopausia iatrogénica
que multimodal que involucre a especialistas en psicoon- (< 45 años) causada por tratamiento oncológico. Se
cología, sexólogos, fisioterapeutas y nutricionistas, quienes aconseja dosis plenas.
pueden abordar los problemas relacionados con el trata- – Mujeres posmenopáusicas o perimenopáusicas (> 45
miento desde diferentes perspectivas. Asimismo, es impor- años) con síntomas climatéricos después del tratamien-
tante llevar a cabo una evaluación sistemática y regular de to oncológico. Se aconsejan las dosis mínimas para el
las secuelas y efectos adversos. Existen formularios vali- control de síntomas.
dados para el cribado de secuelas, a nivel sexual (SF-36, En las pacientes histerectomizadas se recomienda el uso
IFSFA-6) o para el linfedema (LELSQ, GCLQ) entre otros. de estrógenos solos y se dispone de las alternativas des-
Esta estrategia puede facilitar la detección temprana de critas en la Tabla IV.
estas secuelas, lo que permite una intervención efectiva Para pacientes no histerectomizadas (incluso aquellas
desde el momento de su aparición para limitar su progresión tratadas mediante radioterapia pélvica) es preciso asociar
y minimizar las limitaciones que puedan ocasionar. un gestágeno para proteger el endometrio y se dispone de
Para la valoración de la calidad de vida, la European Orga- los preparados descritos en la Tabla V.
nisation for Research and Treatment of Cancer (EORTC) Se optará por emplear la dosis mínima eficaz para la
presenta un formulario validado en paciente oncológica resolución de la sintomatología climatérica. Es importante
(QLQ-30), con un módulo específico para CCU (CX-24). también tener en cuenta la prevención y tratamiento de la
Se puede consultar en la página https://www.eortc.org osteoporosis, suplementando el calcio y la vitamina D y en
Se sugiere establecer un plan de seguimiento para las los casos en los que sea necesario, remitir a la paciente a
pacientes tratadas, en el cual se especifique la intensidad un profesional conocedor del manejo de la osteoporosis
de la monitorización, los efectos adversos identificados y el para valorar la necesidad de tratamiento con moduladores
plan de tratamiento propuesto. selectivos de los receptores de estrógeno (SERM), bifos-
fonatos, denosumab o la hormona paratiroidea (PTH). El
uso de terapia hormonal en la menopausia previene por si
7.2. VACUNAS EN CÁNCER DE CUELLO UTERINO sola la osteoporosis y la fractura por fragilidad y no precisa
combinación con los fármacos anteriores.
La vacunación profiláctica frente al VPH protege frente al En caso de síndrome genitourinario (SGM), el uso de
desarrollo de displasia y CCU uterino, especialmente cuan- terapia hormonal en la menopausia cubre las necesidades.
do la vacuna se administra en pacientes que no presentan Si solo es preciso un tratamiento local, en la Tabla VI se
infección activa por el virus (72). Asimismo, existe eviden- exponen algunos de los preparados locales disponibles.
cia que respalda la vacunación frente al VPH en pacientes El tratamiento con estrógenos tópicos vaginales se pue-
que se han sometido a un tratamiento escisional por dis- de combinar con hidratantes vaginales y vulvares basados
24 || CÁNCER DE CUELLO UTERINO
Tabla IV.
Tratamiento hormonal sistémico en pacientes histerectomizadas
17beta-estradiol 25, 50, 75, 100 mcg Dosis ajustada a peso 1 parche/3-4 días
Tabla V.
Tratamiento hormonal sistémico combinado en pacientes no histerectomizadas
Tabla VI.
Tratamientos tópicos vaginales
Estriol 50 mcg/g gel vaginal 1 aplicación cada 24 h durante 3 semanas, 1 cada 3-4 días de mantenimiento
Hemihidrato de estradiol 7,5 mcg/24h anillo vaginal Anillo vaginal, recambio cada 3 meses
en ácido hialurónico y lubricantes, que pueden ayudar a incluyendo medidas como drenaje linfático manual, terapias
mejorar la sintomatología y se pueden mantener a largo compresivas, medicamentos antiinflamatorios y antieméti-
plazo si persiste la sintomatología relacionada con la atro- cos, así como procedimientos como la colocación de stents
fia vulvovaginal (79,82). Existe una formulación oral para ureterales o la realización de procedimientos derivativos en
tratamiento de la atrofia vulvovaginal (ospemifeno 60 mg, caso de fístulas, teniendo como objetivo el mantenimiento
1 comp/diario). en la calidad de vida de acuerdo con los valores y volunta-
Es impor tante evaluar la presencia de otros factores des de la paciente. Además, se destaca la importancia de
que contraindiquen el tratamiento hormonal sustitutivo en atender las necesidades espirituales de las pacientes en la
pacientes tratadas por CCU al igual que en la población etapa final de la vida.
general (81). La AEEM ha puesto a disposición de los pro-
fesionales sanitarios una APP que permite la valoración del
uso de terapia hormonal sistémica y local en las posibles Se recomienda la inclusión precoz de cuidados paliativos
condiciones patológicas de la mujer. en el manejo del cáncer de cérvix avanzado, con un enfo-
que multidisciplinar [IV,A]
Tabla VII.
Recomendaciones para el informe anatomopatológico
Sección Especificaciones
Localización
Tamaño macroscópico (cm) y nivel de infiltración
(horizontal/superficial e invasión estromal en
profundidad) (mm) (2)
Tumor Patrones invasión de Silva (A, B o C) en los
adenocarcinomas VPH-dependientes
Márgenes (radial, exocervical, endocervical, cúpula Afectación sí/no por carcinoma y/o HSIL
vaginal…) Distancia al margen más cercano
Localización y número.
Ganglios centinela Número de ganglios afectos (macrometástasis/
micrometástasis o células tumorales aisladas).
Localización y número.
Tabla IX.
Tipos histológicos (OMS, 2020)
Carcinoma de Células Escamosas asociado a VPH––––M80853
Tumores de epitelio Carcinoma de Células Escamosas VPH-independiente––––M80863
escamoso
Carcinoma de Células Escamosas no específico (NOS)––––M80703
Carcinosarcoma NOS––––M89803
Carcinoma adenoescamoso––––M85603
Adenomioma––––M89320
Tumores mixtos epiteliales y
mesenquimales Adenosarcoma––––M89333
Coriocarcinoma NOS––––M91003
Tabla XI
Niveles de radicalidad quirúrgica según Querleu-Morrow
Nivel de
radicalidad Paracérvix lateral Paracérvix ventral Paracérvix posterior
(Querleu-Morrow)
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